Un nuevo estudio demuestra el efecto anticancerígeno del aceite de oliva

 

El ácido oleico -principal ingrediente del aceite de oliva- frena la actividad de un gen implicado en el 20% de los tumores de mama más agresivos. Así lo asegura un trabajo de los doctores Javier Menéndez -de la Northwestern University Feinberg School of Medicine de Chicago (Estados Unidos)- y Ramón Colomer -director de la División de Medicina Oncológica del Instituto Catalán de Oncología- en el que se afirma que “in vitro” reduce hasta en un 46% los niveles de ErbB2, un gen que produce la proteína HER2. ¿Se podrán extrapolar estos resultados a la práctica clínica?
También constataron que el ácido oleico multiplica la acción de Herceptin, un anticuerpo monoclonal de última generación empleado precisamente para bloquear ese gen.
Estos mismos investigadores ya demostraron hace dos años el aceite de oliva alivia los efectos de la quimioterapia lo que les ha llevado a reconocer que "algo tan sencillo como la dieta o ciertos cambios en nuestro estilo de vida pueden mejorar la acción de los tratamientos contra el cáncer”.
Ya en verano del pasado año informamos de queel equipo de Microbiología e Inmunología de la Universidad de Jaén que dirige el catedrático Gerardo Álvarez de Cienfuegos, al analizar el efecto de las grasas en el crecimiento de los tumores, constató “in vitro” que el aceite de oliva ¡induce la apóptosis!, es decir, el “suicidio” de las células cancerosas. Y que, por tanto, su ingesta diaria podría frenar el avance del cáncer. El trabajo se publicó en la revista Anticancer Research