UN SUSTO O UN FUERTE ENFADO PROVOCAN UNA REACCIÓN INMEDIATA EN LA VISTA

 

Científicos alemanes de la Universidad de Constanza han querido demostrar que un susto o un fuerte enfado provocan una reacción inmediata en la zona cerebral relacionada con la vista. Según estos expertos, tanto ante la picadura repentina de un insecto como en una fuerte rabieta la zona del cerebro que gobierna la visión se acelera durante los 200 microsegundos que puede durar una de estas sensaciones. El efecto se produce en la región occipital derecha del cerebro, donde se encuentra el centro visual de la persona.
Como consecuencia, éste acelera y refuerza su funcionamiento. De esta manera, los expertos explican hasta qué punto las fuertes emociones pueden afectar nuestro sentido de la vista; y no sólo las desagradables, también las agradables (la sorpresa repentina de encontrar a un ser querido después de mucho tiempo o ganar la loto) pueden lograr este mismo efecto. "Lo que intentamos saber es cómo se comporta el cerebro ante las fuertes sensaciones. De esta forma, podríamos llegar a explicar cuál es el origen de ciertos trastornos relacionados con el miedo", explica el psicólogo Alfons Hamm