Una de cada diez personas oirá mal en 2050

Según la Organización Mundial de la Salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que en el mundo hay unos 446 millones de personas con «pérdida auditiva incapacitante» previéndose que en los próximos 30 años esa cifra se duplique afectando ya al 10% de la población mundial; según asevera los adultos no oyen por encima de 40 decibelios y los niños por encima de 30 viviendo la mayoría de ellos en naciones de bajos y medianos ingresos de Asia y el África subsahariana. La OMS agrega que las causas son muchas: factores genéticos, complicaciones durante el embarazo y el parto, bajo peso del bebé, hipoxia (falta de oxígeno) al nacer, infecciones maternas por rubeola, sífilis, meningitis, sarampión, paperas, malaria o tuberculosis entre otras, consumo de medicamentos como los aminoglucósidos, los antipalúdicos y los diuréticos, ictericia grave en el período neonatal que dañe el nervio auditivo, infecciones crónicas del oído y acumulación de líquido en los mismos, lesiones en cabeza u oído, ruido excesivo y cáncer.

La organización advierte que muchos de los casos se deben además a la exposición habitual a dispositivos de audio y video, a la asistencia regular a conciertos, discotecas, clubes nocturnos, bares, cines y eventos deportivos, al envejecimiento de las células sensoriales y a la acumulación de cera en el canal auditivo.

Se trata de un problema especialmente preocupante en el caso de los niños ya que puede dar lugar a retrasos en el desarrollo del lenguaje y a un menor rendimiento académico. Todo ello sin olvidar que a veces lleva a la exclusión social, la soledad, el aislamiento y la frustración, sobre todo entre las personas mayores.

La OMS propone entre las soluciones preventivas alentar el uso de tapones en los oídos, evitar el uso de auriculares y móviles, no acudir regularmente a eventos ruidosos y, como cabía esperar de ella,  vacunaciones masivas.