Una esponja de baño tiene 350 millones de gérmenes 

Tareas domésticas tan cotidianas como abrir un grifo o hablar por teléfono pueden ayudar a propagar infecciones de una forma muy fácil. No debemos alarmarnos, sin embargo, porque esto no implica que estemos en peligro, según un estudio presentado en una reciente reunión de la Sociedad Americana para la Microbiología.
Científicos de la Universidad de Arizona (EE.UU.) han estudiado la facilidad con la que se propaga una infección en casa fijándose en dos microbios: la bacteria Serratia rubidea -culpable de infecciones estomacales- y el virus bacterial PRD-1, similar a los virus humanos que causan el rotavirus.
Los investigadores midieron el porcentaje de bacterias y virus pasados a la mano de una persona antes de una infección y lo denominaron tasa de transmisión. El equipo halló que usar un auricular de teléfono era un modo muy eficaz y simple de extender una infección: su porcentaje de transmisión era del 39% para las bacterias y del 66% para los virus.
Los grifos también tenían un índice de transmisión muy alto: entre un 28% y un 34%. En este sentido, calcularon que una ínfima cantidad de secreción nasal en un grifo podía provocar el traspaso de 11 virus a la boca de otra persona, suficientes para causar una infección.
Otro estudio del mismo equipo muestra que una esponja común contiene 320 millones de gérmenes que provocan enfermedades. Unas 3.000 bacterias podrían pasar a la mano y unas 32 de la punta de los dedos a la boca.