Una exposición prolongada a campos electromagnéticos podría llevar a la depresión y al suicidio

 

El contacto con los campos electromagnéticos afecta a la melatonina del cerebro y puede causar depresión, pudiendo quienes lo sufren llegar incluso al suicidio. Así lo sugiere al menos un estudio realizado por la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.).
Tras comparar los niveles de exposición a esos campos y el índice de suicidios en los trabajadores de compañías eléctricas con respecto a otros trabajadores, el equipo del Dr. David Savitz se encontró con que el número de suicidios era el doble entre los primeros, especialmente en las personas jóvenes expuestas a frecuencias muy bajas.
Según los investigadores la mayor vulnerabilidad de los jóvenes se debe a que, en general, son más propensos al suicidio cuando sufren una depresión grave que los adultos.
El número de estudios que demuestra la peligrosidad de los campos electromagnéticos crece día a día. Su incidencia provocando cáncer en quienes viven cerca de torres de alta tensión está suficientemente demostrada. Sin embargo, los gobiernos de casi todo el mundo siguen alegando falta de pruebas suficientes de que perjudiquen la salud. El poder de las compañías eléctricas sigue siendo enorme.