Una interfaz neuronal descarga la personalidad humana a un robot

Un equipo canadiense de ingenieros coordinado por Charles Bombardier asegura haber creado una interfaz que permite “descargar” recuerdos, emociones y hasta la “personalidad” de una persona a un sistema  informático lo que en el futuro permitirá crear “clones” humanoides –robots- de cada uno de nosotros. Según afirma la interfaz -bautizada como Zuuloo y desarrollada en el laboratorio Beam Me Up– ha sido ya capaz de “traspasar” más de 70 emociones humanas -tras registrarlas utilizando un casco de “lectura neuronal”- y colocarlas en un mapa tridimensional. Lectura cerebral basada en un programa informático que previamente se desarrolló en el Computational Neuroscience Laboratories de Japón.

Bombardier está convencido de que en el futuro próximo se podrá transferir desde cualquier cerebro humano a un cerebro artificial los recuerdos -en forma de imágenes-, las emociones y –con el tiempo- aspectos de la personalidad. Es más, la lectura del cerebro y la “transferencia” a uno artificial podrá hacerse sin que haya necesariamente conexión física. Ello permitiría a todo el mundo contar con un “asistente” que le conozca a fondo y pueda desarrollar tareas de forma similar a como lo haría él que podría estar alojado en un ordenador o en el cerebro de un robot humanoide. Incluso asegura que podría ser posible traspasar información del clon informático a nuestro propio cerebro.

La información aparece en la revista “on line” Tendencias 21 (www.tendencias21.net) que desde hace años dirige Eduardo Martínez de la Fe en la que se recuerda que no es la primera vez que surgen iniciativas de este tipo pues el proyecto Life Naut ya permitió desarrollar una cabeza con forma humana bautizada como Bina-48  que “absorbe” las memorias y sentimientos de una persona haciendo que reaccione a los estímulos de forma semejante a como hace él. Recuerda asismimo que el millonario ruso Dmitry Itskov también ha creado una empresa que pretende transferir los recuerdos, emociones, conocimientos y hasta la personalidad de un ser humano a un dispositivo de inteligencia artificial para poder así “vivir” eternamente logrando la “inmortalidad”.

La noticia recuerda que según explicaba en su obra La física de la inmortalidad (Alianza Universidad) el físico Frank Tipler la capacidad del cerebro humano es de 1015 bits y 10 teraflops (un flop es la cantidad de operaciones de punto flotante por segundo) y que en la actualidad existe ya una tarjeta gráfica -la NVIDIA GTX 1080– con 9 teraflops (pocas semanas después de la noticia apareció la NVIDIA GeForce GTX 1080 Ti de 11,3 teraflops).