¿Una vacuna que reduce la carga viral del VIH?

Un grupo de investigadores del Servicio de Enfermedades Infecciosas y Sida del Hospital Clínico de Barcelona integrado por Felipe García, Montserrat Plana y Teresa Gallart asegura haber desarrollado una “vacuna autóloga” –su trabajo se ha publicado en Science Translational Medicine– que reduce en un 90% la carga viral del VIH, supuesto causante del SIDA. Según aseveran dieron la vacuna a varios pacientes y entre los que la recibieron la carga viral medida fue en el 95% de los casos tres veces menor que entre los del grupo de control; bueno, hasta la duodécima semana en que la eficacia empezó a disminuir llegando a desaparecer por completo al año.
Todo ello se basa en la teoría científicamente discutida de que cuando un microorganismo patógeno invade un cuerpo las células dendríticas lo descubren y lo fagocitan –es decir, se lo “comen”- dividiéndolo en pequeños fragmentos o antígenos que llevan hasta los ganglios linfáticos a fin de que los linfocitos CD4+ -un tipo de glóbulos blancos- los detecten y reconozcan e inicien de inmediato su búsqueda a fin de eliminarlos. Lo que llevaría pues toda vacuna es el antígeno del agente patógeno que pretende eliminarse. Sin embargo los citados expertos dicen que cuando se trata del VIH éste puede llevar a la muerte a las CD4+ y por tanto es más adecuado utilizar “células dendríticas pulsadas con VIH autólogo inactivado por calor”. Tal es al menos su “explicación” y a lo que achacan su supuesto éxito. Ahora bien, ¿cómo saben en realidad esos investigadores que una persona está infectada por el supuesto VIH? Pues se supone que sometiéndolos a uno de los dos test que se usan para ello, el Elisa y el Western Blot; a pesar de que su utilidad no ha sido jamás demostrada científicamente por lo que nadie puede afirmar que se trata de infectados por el VIH o seropositivos. En otras palabras, todo indica que los investigadores del Hospital Clínico de Barcelona no “trabajan” con el VIH ni con fragmentos del mismo (de hecho es imposible porque el famoso VIH jamás ha sido aislado ni secuenciado y su existencia pues no está demostrada); lo hacen con supuestos infectados y partiendo de la base de que siendo así sus células dendríticas “deben” contener fragmentos del ADN del VIH. Pero se trata de meras suposiciones. Y a eso no puede llamársele “ciencia”.
Obviamente Discovery DSALUD ha intentado que esos investigadores nos expliquen los detalles de su trabajo pero ha sido imposible. Y es que es evidente que a los “investigadores del SIDA” no les gustan las preguntas incómodas.