UNO DE CADA CUATRO TRABAJADORES EN EE.UU. ESTÁ FURIOSO E IRRITADO

 

La furia y la irritación parecen haberse convertido en una epidemia entre los trabajadores norteamericanos. Según un informe de la Universidad de Yale, uno de cada cuatro norteamericanos sufre furia crónica, se encuentra disconforme y aburrido, tiene bajos niveles de energía y se siente estancado en su puesto laboral.
Cada vez es más frecuente que los empleados se irriten por culpa de sus jefes o sus colegas de trabajo, por una cantidad de trabajo excesiva o por los plazos urgentes, asegura Donald Gibson, quien ha presentado su informe –fruto de una encuesta realizada en 1996 entre mil trabajadores- en la reunión de la Academia de Administración de Chicago.
“Pese a que la mayoría de los empleados parecen estar conformes, existe un porcentaje sustancial de personas que están insatisfechas, desalentadas, hasta furiosas, en sus lugares de trabajo”,afirma Gibson. Y añade:“Un medio económico turbulento que ha generado por un lado crecimiento y productividad y, por otro, cambios constantes e incertidumbre, ha devastado el ámbito laboral”.
Según el informe, el estado de irritación y enojo afecta negativamente en el nivel de energía y de interés de los empleados y, por tanto, a su productividad."Un empleado enojado se siente “estancado” en su trabajo", advierte Gibson. Además, los trabajadores irritados sienten menos lealtad hacia su empresario.
Lo que no ha podido precisar el estudio es qué porcentaje de estos trabajadores recurre a la violencia para desahogarse.