Usar vacunas defectuosas es muy peligroso

 

Usar vacunas que no ofrezcan el 100% de garantías es muy peligroso. Así lo asegura el profesor Andrew Read y su equipo del Instituto de Biología de la Universidad de Edimburgo (Escocia) para quienes las vacunas defectuosas pueden producir el desarrollo de cepas más virulentas de los organismos que causan la enfermedad que pretenden combatir, causando incluso la muerte.
Aunque las vacunas defectuosas pueden a veces salvar vidas no impiden que la gente siga siendo portadora y transmisora de los organismos patógenos que causan las enfermedades. A largo plazo, eso prolonga la vida de los agentes patógenos y hace que desarrollen cepas más virulentas que atacan más virulentamente a las personas no vacunadas. En algunos casos -como en las zonas donde la malaria es corriente- el efecto de las vacunas defectuosas sobre la población en general puede contrarrestar las ventajas de la vacunación, de modo que no se reduce la tasa de mortalidad sino que, en algunos casos, la aumenta.
Las nuevas "vacunas multivariantes" tratan de atacar diversos aspectos de los patógenos y evitar los efectos secundarios. Como para que aparezcan los efectos negativos previstos en los modelos matemáticos deben pasar de 20 a 30 años, las pruebas clínicas no detectan ese aumento de la virulencia.
En suma, el equipo de Edimburgo advierte que las vacunas que se estudian en la actualidad deben tener en cuenta la evolución de la patología a largo plazo.
Más información en: Internet: www.ed.ac.uk
E‑mail de Andrew Read: A.Read@ed.ac.uk