¿Vacuna contra el cáncer de útero?

 

Dicen los expertos que dos de los cien tipos diferentes que existen del Virus del Papiloma Humano (VPH) pueden provocar un tumor en el cuello del útero. Así que dos laboratorios –GlaxoSmithKline y Merck & Co pretenden comercializar en breve una “vacuna” que impida la infección. Según afirman, los resultados obtenidos hasta el momento son “excelentes” y suponen “una gran esperanza” sobre todo para la población de los países en vías de desarrollo donde la incidencia de esta enfermedad es mucho más alta que en los lugares industrializados. Concretamente, las variantes que causan unas 250.000 muertes cada año son la 16 (responsable del 50% de los casos, aproximadamente) y la 18 (origen del 20%). Luego una vacuna que previniera el contagio de esas dos cepas“podría prevenir el desarrollo de más del 70% de los tumores de cuello de útero en todo el mundo”.
La vacuna se basa en una molécula artificial creada genéticamente que es prácticamente idéntica al tipo del VPH contra el que se quiere inmunizar al paciente pero que no contiene ADN viral en el núcleo y, por tanto, carece de capacidad dañina. La idea es introducirla en el organismo humano para que el sistema inmune crea que se trata de un virus natural dañino y ponga en marcha los mecanismos de defensa para combatirlo. Y para potenciar su eficacia se ha añadido una sustancia que multiplica la intensidad de reacción del organismo por cien. Las vacunas de ambas empresas podrían estar a la venta el año que viene.
La vacuna de la GlaxoSmithKline protegería contra los tipos 16 y 18 del VPH mientras que la deMerck & Co lo haría además de las cepas 6 y la 11 (responsables de la aparición de las verrugas genitales).
En Madrid, el doctor José García Sicilia -pediatra que trabaja en el Hospital La Paz, está dirigiendo un ensayo clínico con esta vacuna en más de un centenar de niñas de entre 10 y 14 años. “El riesgo de complicaciones y efectos adversos es prácticamente nulo –dice el mencionado médico-. Sólo hemos detectado las reacciones típicas de cualquier vacuna: hinchazón, dolor local, irritación”. Añadiendo que sería idónea “la vacunación universal” de niñas y mujeres.
Hasta aquí la noticia. Por nuestra parte, decir sólo que esta última propuesta –la vacunación universal- no se justifica en absoluto. Es más, está por ver si se justifica el uso de esa vacuna en los países industrializados porque la mayor parte de las féminas afectadas pertenecen a países en desarrollo carentes de la más mínima higiene. Aun más, afirmar con tan poco tiempo que la vacuna carece de riesgos es una afirmación gratuita  propia de las agresivas campañas de marketing que usan esas multinacionales aprovechando la docilidad de algunos médicos y la nula capacidad crítica de los periodistas del ámbito sanitario. No olvidemos que hablamos de dos multinacionales recientemente envueltas en casos de corrupción y soborno de médicos.