Víctima de las radiaciones electromagnéticas


Fallece Diego Robado Fleitas

Diego Robado Fleitas, vecino dela Travesía San Joaquín de la madrileña localidad de Majadahonda que hace unos años denunciara queen sólo un radio de 15-20 metros habían fallecido al menos ¡45 personas!, todas ellas por cáncer y accidentes cardiovasculares debido a la existencia en tan escaso espacio de una gigantesca antena repetidora de Telefónica y un centro de transformación de Iberdrola falleció el pasado 26 de julio a causa del cáncer de páncreas que padecía y del tratamiento quimioterápico al que fue sometido.
Cocinero de un conocido restaurante majariego Diego Robado decidió investigar la zona donde vivía tras constatar que había muerto en ella un número anormalmente alto de personas en los últimos años. Yendo casa por casa. Sabría así que en sólo cinco bloques pequeños de viviendas de apenas cuatro alturas habían muerto al menos 45 personas, todas ellas por cáncer o infartos de corazón o cerebro. Consciente pues de la gravedad del problema denunció la situación ante Iberdrola y Telefónica así como ante los responsables del Ayuntamiento de Majadahonda. Incluso llegó al Defensor del Pueblo. Pero inicialmente no logró que se le hiciese caso. La cantinela oficial de que no hay “evidencias científicas” de la peligrosidad de las radiaciones electromagnéticas se impuso a la mera evidencia de las muertes que provocan. Porque no había –ni hay- ninguna otra explicación a esa cascada de muertes. Finalmente Diego acudiría a Emilio Valerio, Fiscal de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, quien le pediría que hiciese una relación detallada con nombres y apellidos de los fallecidos, la causa de su muerte y dónde vivían para poder investigar el caso. Diego lo hizo. Y se encontró con que sólo en su portal vivía en el nº 2 de la calle San Joaquín, frente al centro de transformación- habían fallecido 10 vecinos… y eso que sólo hay 12 viviendas; seis a causa de cáncer y cuatro por accidentes cardiovasculares. Y que otros tres vecinos más padecían cáncer. Al lado, en el nº 13 de la calle San Joaquín -donde hay otras 12 viviendas- los muertos por cáncer habían sido ocho y los fallecidos por accidentes cardiovasculares cuatro. En el nº 20 de la misma calle encontró otros seis muertos por problemas coronarios y dos por cáncer además de otras dos personas enfermas de cáncer entonces en tratamiento. Y en el nº 22, ocho por cáncer y cuatro por accidentes cardiovasculares. Por último, en el nº 20 de la calle Hernán Cortés había otros dos muertos por cáncer y uno por un problema coronario.Y eso que se limitó a preguntar a los vecinos más cercanos pero todo indicaba que el número total de víctimas era bastante más alto ya que pronto sabría que habían fallecido por esas dos patologías otras muchas personas en edificios adyacentes a los mencionados.
El Alcalde de Majadahonda, Narciso de Foxá, que aún hoy cada vez que se le habla del peligro de las radiaciones electromagnéticas repite la conocida cantinela de que no hay evidenc