Veinticinco millones de europeos padecen enfermedades raras

 

La Federación Española de Enfermedades Raras (Feder) afirma que en Europa hay más de 25 millones de personas que sufren enfermedades que la mayor parte de los médicos desconocen y por consiguiente son incapaces de diagnosticar. Situación que agrava el hecho de que un 30% de ellos -según denuncia la Organización Europea de Enfermedades Raras (Eurordis)- tienen difícil o imposible acceder a las consultas de los especialistas con lo que al final ni siquiera tienen la posibilidad de saber qué tienen. Y para agravar más el asunto al 40% de los que sí logran acceder a ellos se les da un diagnostico erróneo. De ahí que ambas asociaciones pidan que al menos se facilite a estos enfermos una segunda opinión. Y que el Estado se ocupe de formar más especialistas. El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos se ha “solidarizado” con el problema: “Mejorar la calidad de vida de los afectados sin mermar sus ingresos –dicen- debe ser una prioridad de las administraciones”. Es decir, proponen que las administraciones cubran las “necesidades económicas” de los pacientes con enfermedades raras. O sea, que el  estado gaste dinero en ellos, sobre todo en fármacos que no curarán a ninguno pero proporcionarán pingües beneficios a la industria. De averiguar las posibles causas de tanta enfermedad rara no habla nadie. Ni las asociaciones de afectados. Claro que tampoco se conocen las causas de las enfermedades no raras ni saben curarse… Algo que la gente parece no entender.