Vinculan el déficit de vitamina D a la mortalidad del SARS-CoV-2

Tras examinar el nivel de vitamina D en sangre a ciudadanos de 20 países europeos un grupo de investigadores británicos ha comprobado que los afectados por esta enfermedad tienen déficit de la misma. Las conclusiones del trabajo se adelantaron en mayo pasado en Research Square mediante un artículo titulado El papel de la vitamina D en la prevención de la enfermedad y mortalidad por el coronavirus cuyos autores son P. C. Ilie -del Departamento de Investigación e Innovación de la The Queen Elizabeth Hospital Foundation Trust (Reino Unido)-, S. Stefanescu -de la Universidad de East Anglia en Norfolk (Reino Unido)- y L. Smith -del Centro de Cambridge para el Deporte y las Ciencias del Ejercicio de la Universidad Anglia Ruskin de Cambridge (Reino Unido).

Según explican la gran mayoría de las personas de más de 70 años tenían niveles de vitamina D inferiores a 30 nmol/L y ello se relaciona con la morbilidad y mortalidad achacada al SARS-CoV-2, especialmente en España (26 nmol) e Italia (28 nmol) así como en las residencias de ancianos de Suiza (23 nmol/L). Relación que se demuestra porque en el momento del estudio eran los países con mayor número de casos de Covid-19.

La vitamina D la sintetiza el organismo tomando el sol y llama pues la atención que España e Italia estén entre los países con mayor déficit pero eso se sabe desde hace tiempo porque muchas personas se protegen en ellos del sol precisamente por su intensidad, la pigmentación de la piel de sus habitantes suele ser mayor y eso disminuye su síntesis y además se protegen con cremas solares de alta potencia. En los países con menos sol tienen en cambio la costumbre de tomar aceite de hígado de bacalao o suplementos de vitamina D y por eso se añade por norma en los lácteos.

Cabe añadir que el efecto protector de la vitamina D en las infecciones agudas del tracto respiratorio está ya avalado por numerosos estudios; entre otras cosas modula la respuesta de los macrófagos evitando que liberen demasiadas citocinas y quimiocinas inflamatorias.

Terminamos indicando que la radiación ultravioleta del sol mata los virus y de ahí que éste se use como desinfectante; de hecho según un reciente estudio realizado por el Centro Nacional de Análisis y Contramedidas de Biodefensa de Estados Unidos la luz solar directa mata el SARS-CoV-2 en menos de dos minutos. Y una temperatura de 23,8º junto con una humedad de más del 8% tarda entre una y seis horas.

Queda constatar si es verdad -como apuntan algunos expertos en Nutrición Ortomolecular- que el déficit de vitamina D también puede causarlo la ingesta habitual de aditivos autorizados como los sulfitos (E-220 a E-228), la goma arábiga (E-414), la cera microcristalina (E-905), el poli-deceno-hidrogenado (E-907) y la cera de polietileno oxidada (E-914). Téngalo el lector en cuenta.