Éxito de un fármaco chino contra el Sida

 

Un grupo de científicos chinos asegura haber logrado excepcionales resultados en el tratamiento de enfermos de Sida con el uso de una medicina tradicional compuesta de raíces, frutas, plantas e insectos. Las primeras pruebas clínicas del fármaco, llamado Qiankunning y producido por el Instituto Enwei de la provincia de Sichuan, al suroeste de China, demostraron significativas reducciones en la carga vírica que padecían varios pacientes.
Tras doce semanas de tratamiento, tres enfermos no volvieron a dar positivo en el test del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida) aunque tendrán que someterse a seguimiento durante los próximos seis meses ya que no existe la total seguridad de que la enfermedad no vuelva a reproducirse; en otros ocho su carga vírica se redujo a la mitad. “Las pruebas clínicas realizadas, no sólo en China sino también en otros países, han sido muy prometedoras. Si los exámenes ulteriores son positivos el fármaco podría estar en el mercado en dos o tres años”, explica Zao Yin, investigador del Instituto Enwei.
El Qiankunning se ingiere por vía oral, combate eficazmente las infecciones víricas, fortalece el sistema inmunológico del organismo y no es tóxico ni tiene efectos secundarios. Los investigadores indican que tendría un coste aproximado de 24 dólares.
Alfred Liu, presidente de la fundación china encargada de los servicios básicos de salud en las áreas más subdesarrolladas del país, ha intentado sin éxito durante años introducir la medicina tradicional china para combatir el Sida en Estados Unidos. “Las autoridades norteamericanas –explica- quieren analizar cada elemento y certificar que no hay riesgo de toxicidad. Pero esto es imposible con la medicina tradicional china, que es una mezcla muy sofisticada”. Y añade: “El problema es, como siempre, conceptual. Los occidentales siguen siendo reacios a reconocer que la medicina china es una medicina genuina y no una simple alternativa para cuando los métodos occidentales fallan”.