ÉXITO DE UN NUEVO MÉTODO PARA TRATAR NIÑOS AUTISTAS

 

Un programa de aprendizaje para niños autistas basado en imágenes ha logrado que un 76% de éstos comiencen a hablar y comunicarse en cuestión de un año. El proyecto lleva el nombre de PECS y su funcionamiento es bastante simple. Se trata de mostrar al pequeño un libro repleto de figuras e imágenes pegadas mediante velcro. Entonces, los padres o educadores pronuncian una determinada palabra y esperan a que el niño tome aquella imagen que se corresponde con el sonido.
Según los expertos, los niños autistas se sienten atraídos por imágenes y figuras aunque no suelen fijarse tanto en las personas. En principio, el programa no pretende enseñar a hablar a estos niños sino más bien ofrecerles un medio alternativo para comunicarse con el mundo exterior.
"Ha habido muchos otros proyectos para niños autistas basados en imágenes o dibujos -explica uno de los expertos-pero no se tuvo en cuenta que se necesita otra persona para entablar una comunicación. En cambio, con este proyecto se ha logrado, por primera vez, una real interacción entre padres e hijos."