Éxito del láser óptico de cuarta generación

 

El láser óptico de cuarta generación, utilizado para resolver problemas de miopía, astigmatismo o hipermetropía, ya funciona en nuestro país.
Se trata del denominado láser excimer autonomous, dispositivo de cuarta generación que incorpora como principal novedad el sistema LADAR, empleado originariamente en la industria militar para el seguimiento de misiles. Aplicado en oftalmología, permite seguir los movimientos del ojo a tiempo real, algo que no se conseguía con las técnicas existentes hasta ahora. De esa forma, los resultados que se alcanzan son mucho más precisos.
“La luz de ablación es tan pequeña que se consigue un resultado regular y se evitan inflamaciones, con lo que la recuperación visual es rapidísima ya que se produce a los cuatro o cinco minutos de practicar la intervención”, ha explicado el doctor Fernando Castanera, del Centro Médico Teknon de Barcelona.
Los láseres de tercera generación empleados hasta ahora en España basan el seguimiento de los movimientos del ojo en secuencias de vídeo a 25 imágenes por segundo, lo que proporciona una velocidad de respuesta muy inferior.
El láser óptico de cuarta generación podrá emplearse también en técnicas quirúrgicas no invasivas para el tratamiento del glaucoma, patología que constituye la segunda causa de ceguera y que registra unos 70 millones de afectados en todo el mundo con una incidencia creciente en la población. Hasta ahora, el tratamiento quirúrgico de esta enfermedad ha estado caracterizado por periodos largos de recuperación del paciente.
“Al operar sin invadir el interior del globo ocular, este tipo de láser permitirá practicar estas intervenciones en régimen ambulatorio. De esa forma, el enfermo se recupera antes y la agresión que se le ocasiona es muy inferior. Pasaremos, por tanto, de una cirugía pesada y de mayor riesgo a otra no invasiva que proporciona una calidad de vida óptima”, afirma el doctor Fernando Castanera.