Zumo de sandía para reducir el dolor muscular tras hacer ejercicio

Un grupo de investigadores de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica (ETSIA) de Murcia afirma haber desarrollado un “zumo funcional” de sandía que reduce el dolor muscular a las 24 horas de realizar una actividad deportiva intensa -alimento funcional es aquel al que se añaden o se le suprimen ingredientes para hacerlos específicos para determinada función o se destinan a un cierto colectivo de consumidores- gracias a su riqueza en L-citrulina, aminoácido presente básicamente en la corteza de esa fruta que posee además efectos beneficiosos en casos de diabetes, astenia y problemas cardiovasculares.
El zumo se presentó con el nombre comercial de Avivate al concurso Ecotrophélia, evento que organiza la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) para fomentar “la creatividad y la innovación.
Hasta aquí la noticia. Por nuestra parte solo queremos agregar que esos investigadores no han descubierto ni desarrollado NADA. Ya en el nº 133 -correspondiente a diciembre de 2010- dimos a conocer que la sandía mejora la función arterial al reducir la presión aórtica porque lo había constatado un equipo de investigadores integrado por los profesores Arturo Figueroa y Bahram H. Arjmandi -de la Universidad Estatal de Florida (EEUU)- en un trabajo que acababan de publicar en American Journal of Hypertension tras suministrar durante seis semanas a cuatro hombres y cinco mujeres postmenopáusicas de entre 51 y 57 años seis gramos diarios de L-citrulina. "El resultado –declararía Arturo Figueroa- confirma el efecto vasodilatador de la sandía cuyo consumo diario podría evitar la hipertensión, uno de los mayores factores de riesgo de infartos y derrames cerebrales".
Cabe agregar que ya en el 2007 un grupo conjunto de investigadores de la Universidad A&M de Texas, la Universidad de Nevada y laUniversidad de Oklahoma dirigido por Julie Collins publicó en Nutrition un artículo explicando que el zumo de sandía es vasodilatador porque la L-citrulina se convierte en el cuerpo en otro aminoácido, la L-arginina -mediante la utilización del amoníaco presente en el organismo-, dando ello lugar a la formación de óxido nítrico, conocido vasodilatador. Y de ahí que la ingesta de zumo de sandía beneficie también a aquellos pacientes con trastornos metabólicos que producen demasiado amoníaco pues ayuda a eliminarlo. Según Collins un vaso de zumo de sandía en cada comida durante tres semanas logra un aumento del 18% en la síntesis de óxido nítrico con la consiguiente disminución de la presión sanguínea. Cabe agregar que otro equipo de científicos de la misma universidad texana –esa vez dirigido por el doctor Bhimu Patil- descubrió que también es útil para tratar la disfunción eréctil –al mejorar la circulación sanguínea- sin efecto secundario alguno.
En suma, cualquier persona puede hacerse un zumo de sandía en casa triturando conjuntamente el fruto con la corteza. Eso sí que es “funcional” y el interesado se asegura de que los nutrientes conservan todas sus propiedades. Y es que en España el que no corre vuela…