Anatheóresis
Número 15 - Abril 2000
Tiempo de lectura: 4 minutos
Desde que apareció en la revista esta sección son muchas las cartas que recibo de lectores que cada mes me interrogan sobre aspectos concretos de lo que es y supone Anatheóresis. Y como quiera que es prácticamente imposible dar respuesta una por una a todas ellas, recojo en este espacio algunas de las preguntas básicas cuya respuesta puede ser de mayor interés para todos. Empiezo pues por la de una adolescente que pregunta si Anatheóresis es una terapia científicamente fundamentada. La respuesta es sí. Nada en Anatheóresis se aparta de los postulados de la más moderna neurología. Así, utiliza unos muy concretos ritmos cerebrales para inducir al paciente a un estado de relajación especial –cuatro ciclos por segundo– que le permite vivenciar –ver y sentir– su historia personal hasta cuando estaba en el útero de su madre. No se utiliza pues la hipnosis profunda sino una relajación que permite al paciente ser consciente de cuanto ve y siente. Por otro lado, Anatheóresis no es una terapia reencarnacionista. Las creencias no son ciencia. Y Anatheóresis es un cuerpo de doctrina científico perfectamente articulado.

Este texto solo está disponible para suscriptores.










