Cómo recuperarse de los excesos navideños

Cada primero de año, especialmente después de los excesos de las fiestas navideñas, fin de año, Año Nuevo y Reyes, casi todos hacemos propósitos de enmienda y nos planteamos perder peso de inmediato. Un propósito que no debiera quedarse en proyecto porque según recientes estudios más del 15% de los españoles tiene problemas de obesidad y más de la tercera parte presentan sobrepeso. Pero tan importante como perder peso es desintoxicar nuestro organismo al que, en estas fechas, sometemos a más de un peligroso exceso.

En general comemos mal y nos movemos mucho menos de lo que nos haría falta. Y ése es un problema que las sociedades ricas pagan con el aumento de las enfermedades cardiovasculares, auténtica plaga de nuestros tiempos. Por eso es bueno plantearnos de manera seria esos vagos propósitos que generalmente nos formulamos siempre tras los excesos navideños. Porque se trata de fechas en las que generalmente las comidas son abundantes y se abusa de los embutidos, los entrantes grasos, la carne, las salsas, el pescado graso, los fritos, el jamón, el queso, los frutos secos, los dulces, los pasteles, las tartas, los bombones, los mazapanes, las tortas, las peladillas, los turrones, las confituras y los helados –entre otros muchos productos propios de esas fechas como los roscones de reyes- sin olvidar el vino, la cerveza, los refrescos azucarados con gas y todo tipo de bebidas alcohólicas. A lo que hay que añadir el exceso de marisco en muchas mesas así como el de café y té bien cargados para aguantar las noches de juerga.
Consecuencia de todo lo cual suele ser la ingesta excesiva de grasa, azúcar, alcohol y todo tipo de excitantes… con el riesgo evidente de acumular en el organismo toxinas, colesterol y ácido úrico, elementos que pueden agravar o dar lugar a problemas de sobrepeso, obesidad, aterosclerosis, problemas cardiovasculares, diabetes, gota, etc.
Y eso que el equilibrio orgánico se consigue de una manera muy simple: comiendo menos y moviéndose más. Claro que, como suele ser difícil plantearse cambios de hábitos bruscos, bien está empezar por una cura de desintoxicación para, después, plantearse un sistema de adelgazamiento. Y, por supuesto, hacer un hueco para caminar al menos una hora todos los días.

LA CURA CON SIROPE DE SAVIA Y LIMÓN 

La llamadacura con sirope de savia y limón no constituye una forma de alimentación por lo que no debe seguirse más que durante un pequeño periodo que, como norma, debe estar entre los siete y los diez días. Tiempo más que suficiente, en general, para desintoxicarse y eliminar buena parte de los depósitos de grasa acumulados en el cuerpo. ¿Y en qué consiste? Pues es sencillo: se trata de ingerir exclusivamente durante ese tiempo -7 o 10 días- un preparado elaborado a base de sirope de savia y palma mezclado con zumo de limón y agua al que se añade un poco de canela y una pizca de cayena picante. Mezcla que será nuestro único alimento durante esos días si bien podemos tomar, paralelamente, algunas infusiones.
La ventaja que tiene este sistema de desintoxicación es que quita la sensación subjetiva de hambre y que, en el tiempo de la cura, se pierde peso, incluso hasta 5 o 6 kgs. Y lo más importante: no sólo no se sentirá cansado sino que comprobará que tiene más energía. Incluso se sentirá más ligero y dormirá mejor.
La razón es simple: la mezcla contiene la mayor parte de las vitaminas, minerales (potasio, sodio, calcio, magnesio, zinc, manganeso y hierro), enzimas y demás oligoelementos que el organismo necesita. La grasa, obviamente, la sacará de los depósitos acumulados en el cuerpo, quemándolos. Y en cuanto a los hidratos de carbono del sirope de savia -fructosa y glucosa- son naturales porque no contiene azúcar artificial alguno. Por otra parte, el limón -también importante fuente de minerales y vitaminas, especialmente de la C- es un antioxidante natural que ayuda en la eliminación de los depósitos grasos y mejora la actividad del metabolismo. Además de ser un buen diurético. En cuanto a la cayena, además de contrarrestar el fuerte sabor dulzón del sirope de savia es una buena fuente de vitaminas del complejo B, disuelve flemas y regenera la sangre.

LA PREPARACIÓN 

Utilice una botella de litro y medio o dos de vidrio o plástico. Tras lavar bien su interior, use un embudo y vierta en ella el contenido de 14 cucharadas soperas grandes de sirope de savia de arce y palma. A continuación exprima cuatro limones grandes y eche el zumo en la botella. Después añada una pizca de cayena picante molida (la puntita de una cucharadita de café). Para terminar, y a fin de darle un toque de sabor, puede añadir media cucharadita de café de canela en polvo. Rellene después el resto de la botella de agua y agite fuertemente la mezcla. Tendrá así preparada su «comida» para todo el día.

UNA BUENA ALTERNATIVA 

La cura de desintoxicación del doctor alemán Anemueller es otro método de limpieza del organismo. Consiste en una dieta baja en calorías que se combina con un cóctel de plantas medicinales de efecto depurativo y estimulante de los procesos metabólicos del organismo. Para hacer esta cura –que debe durar 12 días- basta con tomar menos de 1.000 kilocalorías diarias e ingerir al menos dos litros de líquido al día (en forma de agua o de infusiones no azucaradas). A esto hay que añadir la ingesta –con el desayuno y la cena- de un cóctel de los siguientes jugos:

-Jugo de alcachofa. Este jugo estimula la función de los órganos de la digestión, aumenta la producción de bilis y mejora el metabolismo de la colesterina y de las grasas reduciendo los niveles de triglicéridos y de colesterol “malo”. También tiene efectos favorables en perturbaciones como flatulencia, náuseas, mareos, jaqueca, diarrea y estreñimiento.
-Jugo de ortiga. Estimula la diuresis y la eliminación de las impurezas, depura la sangre y aumenta el matabolismo basal.
-Jugo de patata. Contribuye a desacidificar el organismo.
-Jugo de tomate con pectina de manzana. Además de neutralizar los ácidos esta mezcla actúa como material de arrastre limpiando el tracto intestinal. Asimismo, aporta vitaminas y minerales a la dieta.
-Té de rooibos. Posee un alto contenido en hierro, es un magnífico neutralizador de los radicales libres y tiene excelentes propiedades vasculares, cutáneas y antialérgicas.

Y LO MEJOR PARA ADELGAZAR 

Todos sabemos que el problema es que, una vez desintoxicado el organismo, lo habitual es volver a los viejos hábitos de comida. Y la bollería, la comida rápida y la alimentación a base de bocadillos, hamburguesas o pizzas junto al sedentarismo puede llevarnos rápidamente de nuevo a la situación de sobrepeso y aún de auténtica obesidad. Por eso es un buen momento para recordar la Dieta Definitiva con la que miles de nuestros lectores han perdido peso sin recuperarlo posteriormente y que se publicó en los primeros números de la revista.
En definitiva -y como mero recordatorio-, se trata de una dieta que permite tomar las cantidades que se deseen de casi todo tipo de frutas, verduras, huevos, pescados, mariscos (excepto ostras y vieiras), carne blanca y jamón york y serrano siguiendo, eso sí, una serie de reglas básicas. En todo caso, como quiera que el número en que se publicó está agotado y son numerosas las peticiones recibidas pidiendo más información sobre ella les adelanto que va a editarse próximamente un libro con muchos más datos y sabrosas recetas. Una forma inteligente de adelgazar sin pasar hambre y disfrutando de la comida.

Este reportaje aparece en
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Enero 2002
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