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31
Septiembre 2001
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El enfoque corporal

A “M”, mujer joven, casada con un marido que la quiere y la cuida, los médicos la dijeron que tenía mal el sistema nervioso y estaba siendo atendida tanto física como psíquicamente. Pero no mejoraba. Así que cuando vino a mi consulta decidí probar con una técnica terapéutica poco extendida denominada enfoque corporal y sobre la que me gustaría hablar a los lectores. Su marido –que la acompañaba– me explicó que su mujer llevaba una temporada muy triste, se encontraba mal y su vida cotidiana estaba completamente condicionada por ese mal-estar. Se encontraba siempre –comentó con ironía– “de un excelente mal humor”.