Ginkgo Biloba: la planta del rendimiento intelectual

 Considerado fundamental para el correcto funcionamiento intelectual humano, el Ginkgo Biloba es -según decenas de ensayos clínicas- el tratamiento natural más adecuado para tratar la pérdida de memoria y de concentración así como para retrasar la demencia senil. Además tiene propiedades antiinflamatorias, mejora la circulación sanguínea, alivia determinados trastornos vasculares y reduce la fatiga y la ansiedad. Y todo ello sin efectos secundarios.

Originario de China y Japón, el ginkgo es un árbol legendario por las propiedades terapéuticas que desde hace más de 4.000 años se atribuyen a sus hojas lo que lo ha convertido en objeto de numerosas investigaciones para desentrañar el porqué de sus efectos terapéuticos.
Sólo que además de su eficacia las investigaciones han demostrado su inocuidad, algo que no se puede decir de los numerosos fármacos que se utilizan en su lugar que tienen resultados mucho peores y encima con graves efectos secundarios.

POTENTE ANTIOXIDANTE

El Ginkgo Biloba se extrae pues de las hojas del árbol del ginkgo, una especie ornamental que crece en climas templados. Los principales agentes farmacológicos de sus hojas son los glucósidos flavonoides y los terpenos lactónicos que las componen. A estos elementos químicos, propios del árbol del ginkgo y que no se encuentran en ninguna otra especie vegetal, se les llama ginkgólidos. Y son ellos los que lo convierten en un potente antioxidante, es decir, en un protector de las células frente a los efectos perjudiciales de la oxidación provocada por los radicales libres, que es la causa subyacente de toda degeneración en el organismo incluyendo la pérdida de neuronas y la obstrucción de los vasos sanguíneos en el cerebro, el corazón y las extremidades. De ahí que con su consumo se trate con éxito el declive de las funciones mentales y la pérdida progresiva de memoria debido a la edad, es decir, lo que médicamente se denomina demencia, una de las más crueles e inevitables consecuencias del envejecimiento. Un grupo de científicos norteamericanos asegura incluso que el Ginkgo Biloba reduce hasta un 30% el área cerebral dañada por una embolia.

También se ha demostrado que actúa beneficiosamente sobre el sistema circulatorio tonificando los vasos sanguíneos y protegiéndolos del envejecimiento. Y ambos efectos –mejora del rendimiento intelectual y mejora de la circulación sanguínea- están contrastados aunque aún queden por saber algunas cosas acerca de los mecanismos por los que actúa a nivel cerebral. Según el doctor Turan M. Itil, psiquiatra de Nueva York y una autoridad en farmacología del cerebro, lo que hace el Ginkgo Biloba es aumentar el metabolismo de la glucosa en el cerebro y elevar así la “energía cerebral”. “No sabemos por qué ocurre eso –reconoce Itil-. Quizás se deba a un aumento de la irrigación sanguínea del cerebro pero no puedo asegurarlo”. En cambio, sí ha descubierto que el ginkgo se mantiene activo en el cerebro después de ingerirlo bastante tiempo: “Hemos observado sus efectos hasta nueve horas después de haber ingerido una sola dosis”.

EL GINKGO BILOBA Y EL ALZHEIMER

Mención aparte merecen los esperanzadores resultados que se están obteniendo con personas afectadas por el Alzheimer. Porque parece que esta planta es bastante efectiva a la hora de paralizar el deterioro del tejido cerebral retrasando notablemente –e, incluso, deteniendo- la pérdida de memoria, la demencia y otros síntomas del Alzheimer.

Es más, según los expertos rejuvenece y mejora algunas facultades mentales. Por ejemplo, la memoria. Está documentado que la mejoría suele producirse entre cuatro y seis semanas después de empezar a tomarlo si bien los efectos de esta sustancia en el cerebro son inmediatos. Al cabo de una hora de su ingesta -como se ha demostrado con seres humanos mediante estudios electroencefalográficos- estimula la actividad de las ondas cerebrales. Ello hace que algunas personas -incluso las afectadas por Alzheimer- se muestren más coherentes a corto plazo.

OTRAS INDICACIONES

Y no acaban ahí sus propiedades. Hay investigaciones según las cuales parece contribuir a mejorar los traumatismos cefálicos, las depresiones relacionadas con la edad y ciertos síntomas cognitivos de esquizofrenia.

También -por su capacidad para aumentar el flujo sanguíneo- se ha utilizado en el tratamiento de problemas vasculares como arteriosclerosis, varices, claudicación intermitente (dolor en las piernas debido a una deficiente irrigación sanguínea), vértigos, cefaleas, etc. Y es que el Ginkgo Biloba ayuda a fluidificar la sangre disminuyendo la posibilidad  de que se formen coágulos y se acumulen placas de ateroma. Recientes investigaciones apuntan igualmente que posee actividad antiinflamatoria.

EFECTOS SECUNDARIOS LEVES

En cuanto a sus efectos secundarios, como ya adelantamos, son esporádicos y de poca importancia. En los miles de casos estudiados sólo se han observado reacciones alérgicas, trastornos gástricos o dolores de cabeza, todos de carácter leve.

Eso sí, como quiera que aumenta el flujo sanguíneo no se recomienda dar dosis altas a aquellas personas que tomen anticoagulantes, tengan la presión arterial descontrolada, problemas de hemorragias o antecedentes de infarto con hemorragias. En esos casos el Ginkgo Biloba sólo puede tomarse bajo supervisión médica.

 


Propiedades terapéuticas

Los numerosos estudios publicados sobre el Ginkgo Biloba indican que tiene todas estas propiedades terapéuticas:

-Frena la pérdida progresiva de memoria y de las facultades mentales recuperando sus funciones en muchos casos.
-Restablece las conexiones interneuronales (se cree que como consecuencia de la mejoría de la circulación sanguínea del cerebro).
-Previene los microinfartos cerebrales y la degeneración cerebral.
-Mejora la atención por estimulación de la síntesis del neurotransmisor dopamina.
-Su acción sobre la neurotransmisión sensorial ayuda a tratar los problemas de equilibrio.
-Aumenta el metabolismo de la glucosa en el cerebro.
-Mejora la circulación sanguínea y tonifica las paredes venosas; de ahí que sea efectivo como protector capilar.
-Ayuda a eliminar los coágulos.
-Protege las arterias debilitadas de mayores daños.
-Mejora la potencia sexual.
-Es muy eficaz en los trastornos vasculares cerebrales como cefaleas, vértigos, acúfenos, problemas en el habla y pérdida de memoria de origen vascular.
-Mejora la condición de los pacientes con pérdida de concentración, fatiga, ansiedad o carácter depresivo.
-Tiene actividad antiinflamatoria y antioxidante.

 L. J.

Este reportaje aparece en
50
Mayo 2003
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