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40
Junio 2002
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Hidratación: la clave de un bronceado sano

El sol produce una intensa deshidratación de la piel. Por eso, tanto antes como después de la exposición resulta imprescindible rehidratar nuestra piel y devolverle la humedad perdida. Durante los meses de verano, limpieza, hidratación y el uso de protectores solares son las estrategias que nos permitirán lucir un bronceado saludable y duradero. Aunque constituye una fuente esencial de energía en nuestras vidas, aumenta las defensas del organismo, mejora los síntomas de la depresión y estimula la producción de vitamina D lo cierto es que el sol puede pasar de ser aliado a enemigo si olvidamos tomarlo con precauciones. El comienzo del periodo estival es una fecha importante para recordar que un bronceado duradero y sano conlleva la necesidad de seguir algunas recomendaciones.