El 90% de las personas padece herpes labial

Y un 20%, el herpes genital

Los médicos creen que el 90% de la población mundial porta el Herpes Virus Tipo 1 -conocido como Herpes Labial- y el 20% de los adultos sexualmente activos el Herpes Virus Tipo 2 -conocido como Herpes Genital-. No obstante, sólo el 10% de los portadores presenta los síntomas. El mayor problema es que el herpes se puede transmitir mediante el simple contacto con el área afectada y puede infectar cualquier parte del cuerpo.
Las erupciones de herpes tienden a aparecer cuando el sistema inmunológico de la persona está debilitado. Entre otros posibles factores que pueden provocar brotes periódicos están el estrés, la fiebre, los traumas, infecciones menores, la menstruación, la dieta, el cansancio, la irritación de la piel o las relaciones sexuales activas.
Los síntomas normalmente aparecen en un plazo de 1 a 3 semanas después del contacto con la persona infectada y la erupción puede durar de 1 a 2 semanas. Después de la primera infección, el virus se aloja en las neuronas cerca del cerebro o columna vertebral. En algunos casos, especialmente con el Herpes Labial, la probabilidad de que se vuelva a presentar es aproximadamente de un 60% y las personas pueden padecer 4 ó 5 ataques al año durante varios años.
Aunque el herpes raramente representa una amenaza para la vida, los síntomas pueden ser dolorosos, desconcertantes y tener una reaparición frecuente. Las mujeres embarazadas con Herpes Genital activo pueden transmitírselo al bebé durante el parto y si éste es el primer brote de la mujer, el niño puede sufrir daños severos.
Si existe contacto con el área afectada se recomienda que la persona se lave inmediatamente las manos u otras zonas cutáneas con agua y jabón. Esto puede contribuir a matar el virus. El contacto de los ojos con áreas infectadas puede ocasionar la pérdida temporal de la visión o, incluso, ceguera permanente. En el caso del Herpes Genital se recomienda sobremanera el uso de condones de látex ya que reducirá el riesgo de infección mientras no haya contacto con otras áreas infectadas. La dieta también juega un papel importante en la prevención del herpes.