Inyecciones sin agujas

 

El temor de algunos pacientes a ponerse una inyección podría tener los días contados. El novedoso sistema, denominado Injextm y desarrollado conjuntamente por Bayer y Roesch AG, permitirá poner las inyecciones sin agujas mediante un breve estallido de alta presión que penetra en los tejidos internos sin necesidad de utilizar aguja. La ampolla cargada con el medicamento en el inyector se apoya contra la piel del paciente. Por medio de un gatillo, se suelta entonces un resorte que fuerza la salida del líquido a través del microorificio de la ampolla hasta aproximadamente 9 milímetros de profundidad en el tejido adiposo bajo la piel. Es prácticamente indoloro.
Debido a los requerimientos de alta estabilidad para este nuevo sistema de inyección se ha empleado un material polimérico (policarbonato) muy sólido y de alta duración, transparente y de alta resistencia a los impactos.
Comparado con las inyecciones convencionales que utilizan agujas este método es mucho más seguro puesto que no daña los vasos sanguíneos, las fibras nerviosas ni los huesos. Las ampollas, además, son fáciles de colocar. Uno de los beneficios clave es la ausencia del cualquier riesgo de infección en el punto de inyección, habitual hoy por el uso de agujas contaminadas.