Los enfermos ignoran el peligro real de los TAC

 

La mayoría de los enfermos –y de los médicos- ignora el riesgo real que para el organismo implica una Tomografía Axial Computarizada (TAC) y por eso subestiman los efectos de la radiación que se recibe convencidos de que es similar al de otras pruebas diagnósticas menos agresivas. Así lo denuncia un estudio recientemente publicado en Annals of Emergency Medicine que se ha efectuado ante el creciente número de este tipo de pruebas que se hacen al año en Estados Unidos. Según los datos de 2007 nada menos que ¡72 millones de TACs! cuando diferentes investigaciones certifican que la radiación de dos o tres TAC de abdomen en una misma persona equivale a la que recibieron algunos de los supervivientes de la explosión atómica de Hiroshima. Es más, la mayoría de los encuestados se negaba a creer que estas pruebas aumentan el riesgo de padecer cáncer en el convencimiento de que el nivel de radiación de un TAC es similar al de una placa de rayos X cuando la realidad es que es ¡100 veces más dañina! Obviamente la cantidad de radiación depende mucho del tiempo que se tarda en hacer un TAC. No es lo mismo obtenerlo con un aparato de 16 detectores que con uno de 64 o de 256. En todo caso la FDA ya ha decidido recomendar a los médicos que no hagan uso de las técnicas de radiodiagnóstico más que cuando sean realmente necesarias.