Que en la oficina del estómago está la base de nuestra salud lo hemos oído todos tantas veces –y así lo recordamos en esta misma sección hace apenas dos meses- que ya nadie hace caso cuando se le reitera. “Sí, sí, lo entiendo pero yo quiero saber qué puedo hacer para resolver mi problema de insomnio que no tiene nada que ver con eso”...
El vinagre, un condimento con muchas propiedades terapéuticas
Este líquido miscible de sabor ácido no es solo un ingrediente culinario utilizado desde la antigüedad para aderezar platos, conservar alimentos y crear bebidas como las que preparaban babilonios, egipcios, griegos y romanos ya que desde hace miles de años se utiliza también para desinfectar heridas y tratar patologías infecciosas y respiratorias. Lo que no mucha gente sabe, sin embargo, es que tiene propiedades antimicrobianas, antioxidantes, antiobesidad, antidiabéticas, antihipertensivas, cardiovasculares y antitumorales. Así lo indican al menos las conclusiones de muy diversos estudios realizados por investigadores sin conflictos de interés. Ahora bien, no todos los vinagres tienen las mismas propiedades y, además, en algunos casos su ingesta puede provocar efectos adversos. Lo explicamos.