NÚMERO 239 / JULIO – AGOSTO / 2020

Sr. Director: desde hace muchos años -desde que soy adolescente- tengo problemas en la piel -rojeces, reacciones, acné juvenil importante en cara extensible a hombros, espalda y pecho- y también de circulación: adormecimiento, lentitud a la hora de despertar el cuerpo, antecedentes de varicocele con intervención y varices en piernas tratadas con microespuma. Hace un par de años me apareció además una irritación en la zona anal/genital que se fue extendiendo por la zona inguinal y la parte interna de los muslos hasta llegar a la zona interna de la rodilla. Ante ataques de picor incontrolables tuve que ir a urgencias donde me dieron un tratamiento para calmar la situación y me hicieron un test de alergias que dio negativo. Un proceso parecido se produjo hace un año y otra vez visita a Urgencias, tratamiento paliativo, pruebas, la zona inflamada, eccema, prurito anal, picor, molestias y a veces sensación de hemorroides inflamadas. Entre los medicamentos que me dieron en el hospital había una pomada cusí de óxido de zinc o parecida, Polaramine, Clovate, Diprogenta, una solución de Cinfa, etc. Entonces fui a un médico privado que tenia buena fama y me dijo que podía ser una psoriasis, inversa quizás, junto a un eccema que se había infectado. Y me dio un tratamiento de choque en el que no faltaba de nada: Xazal, Atarax, Zitomax y Prednisona, es decir, un antibiótico, un antihistamínico, un ansiolítico y un antiinflamatorio. Al final fui a una doctora -anestesióloga- en la sanidad pública pero que también tiene consulta privada en la que trabaja con un enfoque totalmente distinto y me dijo que el problema estaba en los intestinos por lo que me mandó muchos suplementos para limpiar los mismos y el hígado, repoblar la flora intestinal con probióticos y seguir una alimentación basada en vegetales, frutas, carne y pescado blancos. Sin carbohidratos ni alimentos productores de histaminas con lo cual el abanico alimentario se reduce muchísimo. Como el tratamiento es duro de seguir a veces introduzco algo de pan sin gluten o de trigo sarraceno y me doy pequeños caprichos puntuales como chocolate o café, algunos frutos secos -en principio prohibidos-, legumbres -pocas, muy pocas-, algo de pescado azul -salmón por los ácidos grasos omega 3- y algún kéfir o queso de cabra para hacer la dieta más soportable. Cosas puntuales. Fue bastante bien pero el problema nunca se me fue del todo porque en la zona más cercana al ano -sobre todo en el lateral- aún me picaba puntualmente. Bueno, pues hace justo una semana, aunque con un poco menos de intensidad, se me ha vuelto a reproducir y empiezo a estar fatigado y cansado; además resulta muy molesto por lo cual reduzco casi toda la actividad al mínimo ya que el sudor no me va bien y tener la zona húmeda tampoco. La desesperación hace mella en uno. El caso es que no he visto últimamente en la revista muchos reportajes sobre el asunto y los que hay son de hace años. ¿Qué sugerencia, tratamiento o consejo podrían darme? Muchas gracias- 

Txema 

Nuestra sugerencia es que averigüe qué le pasa realmente aunque parezca un consejo de perogrullo. No nos dice usted cuántos años tiene y por tanto cuántos lleva con el problema. Nos dice que no padece «alergias» pero no qué le han testado, si solo alimentos o también productos químicos presentes en los productos de limpieza, en los de higiene, en la ropa, en los fármacos, en los aditivos, en posibles productos agrícolas… Tampoco sabemos si le han hecho pruebas de intolerancia (que no es lo mismo que la alergia). Ni si tiene problemas fúngicos, bacterianos o víricos. ¿Han comprobado si es usted intolerante o alérgico al sol o a su propio sudor por ejemplo? ¿Sabe si tiene parásitos? Qué duda cabe de que la alimentación es absolutamente fundamental y hacer una dieta adecuada ayuda siempre mucho pero no siempre es suficiente. Mire, para afrontar seriamente un problema hay que averiguar cuál es exactamente el problema -o problemas- y no cuáles son los síntomas que se manifiestan. Y usted no explica prácticamente nada: ni su edad, ni si está delgado o es obeso, ni si está físicamente en forma o no, si padece o ha padecido alguna patología grave, si ha sido vacunado y de qué ni en caso de ser así cuándo y cuántas veces, ni si vive cerca de un emisor de radiaciones electromagnéticas, ni si está sometido a corrientes telúricas, ni si vive en una zona contaminada (por ejemplo en una zona con gas radón)… La solución a su problema puede no ser sencilla ya que depende de si hay una causa o varias y con la información que nos ofrece es imposible saberlo. Además tampoco vamos a hacerle nosotros un diagnóstico aunque nos amplíe su caso con algunos datos más… Y como no nos dice usted ni dónde vive tampoco vamos a poder proponerle acudir a alguien. Sí hay algo que puede en todo caso ayudarle: ¡ayunar!  Claro que si seguir una simple dieta restrictiva le parece «duro» a pesar de comprobar que así mejora…

 

 

Estimado Sr. Campoy: he conocido la revista recientemente a raíz de la pandemia tras comprobar en internet que difieren ustedes de todas las explicaciones y medidas oficiales adoptadas. Reconozco que en un primer momento pensé que estaban ustedes «pirados» porque llevan la contraria hasta a la OMS pero como he tenido mucho tiempo me he molestado en leer todo lo que han publicado desde febrero y me he quedado perplejo. Sus argumentos, explicaciones, fuentes y datos son «de primera».  Y lo sé bien porque soy farmacéutico con 30 años de ejercicio y estoy acostumbrado a leer información científica. En fin, estoy difundiendo lo que cuentan en su revista entre mi familia y amigos ¡y todos me miran como si me hubiera vuelvo tonto! Entiendo pues muy bien la desazón que destila su último Editorial. Debe ser descorazonador ver que un trabajo de investigación tan duro y excepcional no produce fruto. Mi más sincero agradecimiento aún así a todo su equipo. Quizás el tiempo les haga justicia aunque ustedes no lo vean. Dicho esto no quiero desaprovechar para hacerles una pregunta: he leído muchos otros reportajes y veo que sobre la diabetes tipo 2 han publicado numerosos textos habiéndome llamado especialmente la atención los reportajes en los que hablan ustedes de la eficacia en ella de la capsaicina, la metformina y la stevia pero ¿basta con su consumo o -como dicen en otros artículos- es imprescindible cambiar la alimentación). Espero su respuesta y de nuevo mi enhorabuena.

Carlos M. García
(Cáceres)

Hay trabajos serios que demuestran que la diabetes tipo 2 desaparece sin más ayunando o siguiendo una dieta cetogénica muy baja en calorías, proteínas y grasas durante dos o tres meses ya que eso elimina la grasa acumulada en páncreas e hígado que es lo que impide producir suficiente insulina. Eso sí, bebiendo solo agua mineral de muy baja mineralización -no menos de dos litros y medio o tres al día- e infusiones (salvo café y té negro): ninguna bebida más. Además en ese tiempo conviene dormir 8 horas cuando menos, caminar diariamente una hora y/o hacer ejercicio aeróbico. La Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes publicó en Diabetologia un trabajo de un equipo de la Universidad de Newcastle (Reino Unido) coordinado por Roy Raylor que así lo demostró. Según explican las células beta del páncreas dejan de producir insulina cuando en éste órgano y en el hígado hay exceso de grasa siendo eso lo que daría lugar a la diabetes tipo 2. En cuanto a su comentario sobre nuestro trabajo le agradecemos sinceramente sus palabras y lamentamos que nos haya conocido tan tarde pues llevamos 22 años en kioscos. Y no es que estemos descorazonados, es que sabemos muy bien que no hay nada que hacer para parar toda esta farsa. Entre otras cosas porque más de la mitad de los españoles no lee NUNCA, la mayoría de los que lo hacen no nos conoce -al no poder rebatir lo que decimos han optado por ignorarnos, silenciarnos o difamarnos para desprestigiar lo que publicamos- y muchos de los que nos conocen y nos leen asumen lo que decimos pero no lo difunden por miedo al qué dirán o aún sabiendo que somos fiables no pueden aceptar que se pueda estar engañando a tanta gente «importante». La propaganda en el caso de la falsa pandemia ha sido inaudita y ni siquiera las enormes contradicciones desveladas han hecho mella en el relato. Porque ¿cómo se explica que el 99,9% de las personas admitan las cifras oficiales de «muertos» y «contagiados por» cuando se basan en un test -la RT-PCR- cuya fiabilidad es NULA? Nos parece sencillamente incomprensible.

NÚMERO 238 / JUNIO / 2020

Estimado director: en julio de 2019 me diagnosticaron leucemia mieloide aguda. La opción que me planteaban de quimio/trasplante no la vi clara y decidí buscar alguna forma de apoyo a través de la llamada Medicina Integrativa pero desgraciadamente no he encontrado aun el apoyo necesario para afrontar las múltiples vicisitudes que esta «experiencia» conlleva sino una gran decepción en un mercado que parece «integrar» lo peor de la Medicina. Al no aceptar la propuesta del hospital de referencia -vamos, donde me diagnosticaron y osaron darme «fecha de caducidad»- quedé como «en el aire» y sólo cuando solicito visita o siento que necesito una transfusión hay contacto con sus profesionales. En ningún momento me hicieron una historia clínica «como Dios manda», ni en el hospital ni en las visitas a médicos integrativos. Ante preguntas que llevaba relacionadas con tratamientos que parecen ser exitosos en otros hospitales la respuesta es siempre la de «sólo aplicamos los protocolos oficiales». Desde el inicio busqué a profesionales integrativos -un tanto al azar o que me iban recomendando- y me sorprendió ver que si no cuentas con el apoyo referencial de un médico alopático su implicación es mínima. Algún profesional que sigue los postulados del Dr. Hamer me ofreció una magnífica exposición del conflicto biológico de la enfermedad pero cuando se le pregunta sobre qué tratamiento propone no hay respuesta concreta: Ozonoterapia, Acupuntura, Homeopatía, Alimentación… Cada maestrillo tiene su librillo y quien lo vive -en este caso yo- voy viendo -en una especie de «ensayo/error»- qué puede ayudarme a sanar valorando aquello que pudo llevarme al desequilibrio, a enfermar, para hacer el camino a la inversa. Me deja perpleja que en una pandemia como el cáncer -ésta sí que lo es sólo que no está «en auge»- se desconozcan aun sus causas y que quien lo sufre siga siendo un campo de pruebas para los supuestos «tratamientos» que emergen continuamente. La mejor opción que proponen es la cronicidad, alrededor de la cual viven muchas otras asociaciones, instituciones y múltiples profesionales. Triste, muy triste es el panorama en pleno siglo XXI. En fin, me dirijo a Ud. con la esperanza de que -desde su experiencia y labor en esta revista en la que seguro habrán publicado muchos oncólogos/hematólogos y otros que realmente sienten un deseo profundo de que el cáncer sane y no de vivir de él- tal vez pueda pasarme algún contacto de centros, profesionales y tratamientos con referencias de «éxito». Estaría profundamente agradecida pues después de tanta búsqueda decepcionante un «chute de humanidad y eficacia» me vendría de perlas en este momento. Reitero mi gratitud por su atención y le envío mis saludos cordiales.

Carmen S.
(Barcelona)

Tiene usted razón y motivos no ya para sentirse decepcionada sino cabreada. Ni a las autoridades, ni a los médicos, ni a la sociedad parece importarles lo que pasa en el ámbito del cáncer. En España mueren cada año más de 112.000 personas por su causa -último dato del Instituto Nacional de Estadística (INE)– y el asunto no merece una sola línea en los medios de comunicación que solo se ocupan de dar cada poco tiempo mensajes de «esperanza» hablando de nuevos «hallazgos», de moléculas, fármacos y tratamientos prometedores que «demuestran» que en Oncología se está «avanzando mucho». Sin embargo se trata de una gigantesca mentira. No se ha avanzado en las últimas décadas absolutamente NADA. Llevamos denunciándolo más de 20 años sin éxito como demuestra el hecho de que hemos publicado ya sobre cáncer ¡197 artículos! Nadie podrá decir pues que en nuestro caso no nos lo hemos tomado en serio. Todo lo contrario. Y tiene razón en cuanto a los llamados médicos integrativos: son muy pocos, muchos están mal formados y se limitan a aplicar tratamientos no convencionales pero sin entender que es también su idea de lo que es el cáncer lo que les impide avanzar. Usted no padece una «enfermedad» sino que está enferma. Es decir, su organismo ha perdido la homeostasis y solo sanará si lo recupera. En su caso y en el de cualquier otro. Y para ello debe recuperar la salud. ¿Cómo? Pues haciendo una vida sana y proporcionando al organismo todos los nutrientes que necesita además de equilibrarse mental y emocionalmente. Algo que como no enseña en las facultades de Medicina pocos médicos son capaces de entender y asumir, los integrativos incluidos. Muchos de los que conocemos afirman que sí lo entienden y lo asumen pero no es cierto porque basta ver los tratamientos que luego proponen a sus pacientes. Sustituyen los iatrogénicos fármacos por homeopáticos o naturales y sugieren terapias parciales -como las que usted cita y muchas otras- que no afrontan el problema de manera global. En la mayor parte de los casos porque en realidad les falta información y formación. Hemos tenido muchas veces la tentación de tomar la iniciativa pero somos conscientes de que inmediatamente se nos echarían encima los «profesionales» acusándonos de «intrusismo». Además nadie nos haría caso con el simple argumento de que «no somos médicos». Lo más lamentable en todo caso es que lo que hemos aprendido está íntegramente publicado en la revista, algo que sirve de poco porque nadie está dispuesto a leerse tal cantidad de información. Ni los médicos y naturópatas que tratan enfermos de cáncer ni estos mismos aunque es más entendible porque hay muchos textos que les son ininteligibles. Hecho este extenso preámbulo volvemos a decirle que si quiere resolver su problema debe simplemente seguir un tipo de vida sano que le permita recuperar la homeostasis a fin de que sea el propio cuerpo el que afronte sus disfunciones patológicas para lo cual debe proporcionarle simplemente las «herramientas» que precisa. Y dicho esto vamos a hacerle unas cuantas consideraciones a mero título informativo sobre lo que sabe y propone la Medicina convencional sobre la leucemia mieloide aguda (también llamada leucemia mielocítica aguda, leucemia mielógena aguda, leucemia granulocítica aguda y leucemia no linfocítica aguda). Según los oncólogos se inicia en la médula ósea del interior de los huesos y sus células anómalas pasan rápidamente a la sangre a través de la cual se propaga, preferentemente hacia los ganglios linfáticos, el hígado, el bazo, el sistema nervioso central y los testículos. Se afirma asimismo que al 95% de quienes la sufren se les ha detectado una anormalidad genética en los cromosomas 9 y 22 y al resto traslocaciones -intercambio de posiciones de dos cromosomas- que afectan a otros. Y también se dice que hay un virus «relacionado» -no se afirma que sea la causa- con la «enfermedad»: el Abelson. En cuanto a los tratamientos que oficialmente se proponen están los interferones alfa, los anticuerpos monoclonales Alemtuzumab, Ipilimumab, Nivolumab, Ofatumumab, Rituximab y Gemtuzumab ozogamicina, los inhibidores de la expresión del gen FLT3 Midostaurin y Gilteritinib, el inhibidor del gen IDH1 Ivosidenib, el inhibidor del gen IDH2 Enasidenib, el inhibidor de la proteína BCL-2 Venetoclax y el inhibidor de la vía hedgehog Glasdegib. Todos ellos manifiestamente iatrogénicos y que pretenden «curar» interrumpiendo mecanismos naturales como si ello no fuera a tener consecuencias igual o más graves que las que se pretende afrontar. Posteriormente la FDA aprobaría para la leucemia mieloide aguda el Volasertib, inhibidor de la proteína Plk1 que interviene en la multiplicación celular y reconoció como «terapia innovadora» la FDA pero le advertimos que puede provocar problemas de hipertensión, la ruptura de los vasos sanguíneos y graves problemas cardiovasculares que pueden llevar directamente a la muerte. Se usan asimismo el trióxido de arsénico y el Licor Arsenical de Fowler (una combinación de carbonato de potasio y ácido arsenioso); se trata de dos potentes venenos así que hay que tomarlos a las dosis adecuadas y utilizándolos solo durante un tiempo determinado. Ha demostrado asimismo eficacia el extracto etanólico de semillas de Annona cherimola. Y se ha constatado que ayuda la ingesta de inositol mezclado con hexafosfato de inositol (IP6) en la proporción adecuada ya que actúa modulando las quinasas Akt y PI3, las vías de señalización celular PKC WNT e IGF y la actividad de la telomerasa en la leucemia; además induce la apoptosis e impide la angiogénesis. Otro producto natural que ha demostrado ayudar y es inocuo es el Ocoxin+Viusid; según el Dr. Atanasio Pandiella -del Laboratorio de Oncofarmacología Traslacional del Centro de Investigación del Cáncer de la Universidad de Salamanca- ha mostrado in vitro una potente actividad antiproliferativa (dosis-dependiente) en líneas tumorales de pulmón (células pequeñas), leucemia mieloide aguda, cáncer de mama con positividad al HER2 y hepatocarcinoma. Se ha probado asimismo -con buenos resultados- inyectar directamente en los enfermos granulocitos extraídos de personas que han superado su cáncer; lo hizo un equipo dirigido por Zheng Cui -de la Universidad Wake Forest en Carolina del Norte (EEUU)- dando cuenta de ello en un trabajo que se publicó en Proceedings of the National Academy of Sciences (a la célula inmadura de los granulocitos se la llama mieloblasto y es de ahí de donde proviene el nombre de leucemia mieloide). Tales son, en suma, las principales opciones tanto de la Medicina convencional como de la alternativa aunque en ésta hay otras muchas opciones de las que hemos hablado extensamente y no cabe descartar sin más. Como la Ozonoterapia, la Homeopatía, la Hipertermia, la Fitoterapia, la Nutrición Ortomolecular y otras que pueden coadyuvar pero tampoco afrontan el problema de manera global. Tenga eso muy en cuenta. En suma, lamentamos no poder ofrecerle nombres o centros concretos porque ignoramos qué hace exactamente cada uno de ellos pero puede consultar lo que al respecto aparece en los artículos que tiene agrupados en https://www.dsalud.com/reportajes/tratamiento-del-cancer.

 

 

Estimado Director: me han diagnosticado un cáncer metastásico que empezó en el páncreas, ha llegado a los huesos y ganglios linfáticos y me dicen que probablemente llegue a pulmones, hígado e incluso cerebro. Me dicen abiertamente que no hay nada que hacer pero aun así me han propuesto someterme a un tratamiento experimental con un nuevo fármaco que me comentan tiene «buenas expectativas». Me he negado en redondo porque soy lector de la revista y sé que lo que quieren es utilizarme de «conejillo de indias». Tengo solo 46 años y estoy destrozado. Reconozco que no he seguido un tipo de vida muy sano y soy el responsable; de hecho peso 90 kilos y soy sedentario. El caso es que he acudido a dos de los médicos de los que han hablado varias veces en la revista y ninguno de ellos me dice que me niegue a la quimio ni me ofrecen un tratamiento global que me parezca coherente con lo que ustedes llevan publicado. Lo sé porque les sigo desde el nº 17, hace pues unos 20 años. Sé también que ustedes se resisten a dar consejos médicos concretos sobre cáncer para no tener problemas con las autoridades y sugieren básicamente desintoxicar, desinflamar y oxigenar el organismo pero es que ¡no sé cómo hacerlo! Podría ponerme a revisar todo lo que han publicado pero no tengo tiempo aunque el dolor que siento aún es soportable. ¿Pueden por favor darme al menos unas pautas generales para ello en la revista? Supongo que no van a mandarme nada a nivel personal porque no me conocen y no saben si es una trampa para «pillarles» haciendo lo que no pueden ni deben pero mi abogado -estoy haciendo el testamento por si acaso- me dice que dar consejos generales de vida estando además respaldados por un Consejo Asesor de tanta categoría no puede jamás ponerles en problemas por eso salvo que sugieran la ingesta de fármacos. En España hay unas 450.000 personas con cáncer cada año -me lo ha dicho mi oncólogo- y las tres personas que lo padecen de mi entorno se encuentran en situación parecida. ¿Pueden al menos orientarnos con unas pautas generales? Me estoy jugando la vida y, como yo, otros muchos. Siento recurrir a ese argumento pero estoy desesperado. En la confianza de haber tocado su corazón de despide…

Jose Antonio Sánchez
(Murcia) 

Nos llama la atención que en plena alerta sobre la supuesta pandemia provocada por el SARS-CoV-2 no hayamos recibido una sola carta sobre ella y sí varias sobre cáncer. Obviamente no podemos publicar todas porque los problemas son similares y la mayoría son de quejas por el comportamiento recibido en los hospitales -a menudo graves y ciertamente intolerables- cuando a donde deben dirigirse quienes así lo entiendan es a los tribunales. Lo hemos dicho muchas veces: nuestra labor es la de informar. Dicho esto y a pesar de lo que respondimos a la lectora anterior vamos por primera vez en 22 años a dar unas pautas generales sobre lo que nosotros haríamos en caso de cáncer o cualquier otra patología grave (obviamente y dado que se trata de una sección de cartas de forma muy resumida). En realidad es muy «sencillo» aunque a los médicos les cueste comprenderlo porque no les han enseñado nada ni sobre Alimentación, ni sobre Nutrición Ortomolecular, ni sobre Fitoterapia, ni sobre Electromagnetismo, ni sobre las energías que interactúan con el cuerpo físico, ni sobre la mente -que ni es ni está en el cerebro-, ni sobre la somatización de las emociones, sentimientos y pensamientos negativos, ni sobre las potenciales consecuencias de los traumas psíquicos. Y eso que existe desde hace tiempo una disciplina que en gran parte lo explica detalladamente -de la que la mayoría tampoco sabe nada- como la Psiconeuroendocrinoinmunología. En fin, explicar cómo afrontar un problema de salud grave -el cáncer o cualquier otra patología- y por qué se propone lo que a continuación diremos requiere mucho más que unas simples líneas; exige al menos un libro y siempre que se concentre en él solo lo imprescindible. Aclarado esto por razones de honestidad vamos a dar unas pautas generales que aunque a quienes creen en la medicina «científica» les pueden parecer de una simpleza chocante lo cierto es que funcionan. Siempre y en todos los casos… cuando se hacen correctamente. Mire, el organismo deja de funcionar bien cuando no se le trata adecuadamente, se le intoxica -y entre los agentes más dañinos están las vacunas, los fármacos de síntesis y los químicos presentes en todo tipo de productos de uso común, alimentos incluidos- o es alterado por conflictos psicoemocionales o radiaciones patógenas (cósmicas, telúricas o procedentes de dispositivos electromagnéticos). Son los agentes que principalmente destruyen la homeostasis del cuerpo acidificándolo, impidiendo el correcto funcionamiento de las células y los ciclos metabólicos -y por tanto de los tejidos, órganos y sistemas- y dificultando que se nutra  y oxigene. Es vital por otra parte entender que ni las células «malignas» ni los microbios patógenos son capaces de proliferar en un cuerpo sano; en terreno alcalino y oxigenado ni los tumores ni los microbios crecen. Por eso incluso cuando se achaca un problema de salud a virus, bacterias, hongos o parásitos la solución sigue siendo la misma. Estas son pues nuestras sugerencias: ayune durante 7-10 días bebiendo solo agua de buena calidad e infusiones (y si se anima tómese un poco de su propia orina cuando se levante). Luego siga durante 3 meses una dieta cetogénica estricta -libre de azúcares e hidratos de carbono refinados (ojo a las latas, envases y platos preparados)- y baja en grasas saturadas animales. Habitualmente una célula se maligniza o vuelve cancerosa porque alguna radiación incide en su ADN alterándolo o porque está en una zona del organismo tan «sucia» -nadando en un líquido intersticial empantanado ácido y lleno de desechos y tóxicos de todo tipo que no han podido eliminarse- que al no llegarle nutrientes y sobre todo oxígeno tiene que recurrir para sobrevivir a obtener también energía por fermentación anaeróbica (sin oxígeno) de la glucosa. Recurriendo cuando ello no es suficiente a activar el mecanismo de autorreplicación, es decir, a dividirse constantemente. En fin, todo indica que si se priva al organismo de azúcares, se le nutre y se le oxigena el tumor no puede alimentarse suficientemente y se necrosa con lo que el cuerpo lo fagocitará haciéndolo desaparecer… ¡o no porque ya no molesta, no es peligroso y el cuerpo puede preferir dedicar su energía a otras cosas más perentorias! Téngalo en cuenta si luego le hacen una radiografía, una resonancia o un TAC y le dicen que «el tumor sigue ahí». Un tumor necrosado, al igual que un quiste, es inofensivo. En suma, hay que mantenerse un tiempo en cetogénesis, método natural que el organismo utiliza para obtener energía de las grasas almacenadas cuando carece de glucosa. Eso sí, asegurándose de que la dieta sea equilibrada para que no falte ningún nutriente: proteínas, vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas, oligoelementos, grasas (especialmente las de cadena media), etc. La alimentación debe ser exclusivamente a base de verduras, hortalizas, legumbres, frutos secos, carne blanca, pescado, jamón de jabugo o guijüelo (el resto no), huevos, setas y algas. Lo más fresco posible, de temporada y en el caso de los vegetales preferiblemente crudos ya que los alimentos alcalinos son los que están «vivos». En cuanto a los que vaya a cocinar prepárelos al vapor, a la plancha o al horno (no use nunca microondas) pero siempre por debajo de 80 grados para no desnaturalizarlos. Nada de fritos o cocidos. Suprima además la margarina, las bebidas alcohólicas (vino y cerveza incluidos), la leche y sus derivados, los cereales y sus harinas, las patatas fritas y los alimentos con grasas «trans». En pocas palabras, no consuma carbohidratos refinados y elimine el pan, la bollería industrial, las galletas, los donuts, las pizzas, las hamburguesas, los caramelos, las chocolatinas, los pasteles, los dulces, los chuches, los bombones, las palomitas, los helados, los patés, las colas, los refrescos y, sobre todo, la comida asiática con glutamato monosódico (que lamentablemente ya se  usa en muchos restaurantes españoles con la excusa de que es «el quinto sabor»). Y por supuesto debe evitar todos los aditivos alimentarios conservantes, colorantes, espesantes, aromatizantes, acidificantes, potenciadores del sabor y edulcorantes (a excepción de la stevia) así que no debe ingerir ningún producto envasado, preparado o precocinado que los lleve. En fin, no tome nada que no esté entre lo que proponemos. Como condimentos puede ingerir especias -son especialmente recomendables la cúrcuma, el curry, el jengibre, la canela, la cayena (guindilla), el pimentón, el comino negro y el azafrán-, sal marina yodada, pimienta, ajo, limón, perejil y finas hierbas; en cambio debe olvidarse del vinagre. Puede también tomar aceites de primera presión en frío pero solo de lino, coco, oliva, comino negro y krill; el resto no. Y beber solo agua mineral de muy baja mineralización -en botella de cristal, nunca de plástico- o infusiones (salvo café y té negro). Ninguna bebida más. Y como edulcorante no tome más que stevia. Dicho esto hay algunas cosas que en ese tiempo conviene hacer todos los días: dormir 8 horas cuando menos -y si se puede échese una siesta de media hora (no más), caminar al menos una hora y/o hacer ejercicio aeróbico (si no está en buena condición física al menos inspire profundamente muy despacio por la nariz llenando a fondo los pulmones y luego expulse el aire por la boca rápidamente). Beba además al menos 3 litros de agua al día (infusiones y posibles zumos de verduras aparte) e ingiera cada mañana nada más levantarse dos dientes de ajo crudos una vez pelados, cortados en trozos, mojados en aceite -de lino, coco u oliva preferiblemente- y masticados rápida y fugazmente -pican en la boca- tras lo cual deben tragarse y beber luego un vaso de agua fría para calmar el posible ardor bucal. Tenga siempre a mano una limonada alcalina para tomar a lo largo de la mañana (hágala con un litro de agua, el zumo de dos limones y media cucharada sopera -rasa- de bicarbonato sódico) e ingiera a diario un licuado de zanahoria, apio, espinaca, remolacha y pepino. Y por cierto, no ingiera nada una hora antes de acostarse y coma poco en cuanto el sol se ponga ya que la principal hormona encargada de la metabolización se inactiva cuando el sol deja de irradiarnos y tiene que sustituirla la melatonina. Duerma pues suficientemente y procurando hacerlo temprano para respetar los ciclos circadianos (si le cuesta tome triptófano, pasiflora o 3 mg de melatonina al acostarse). Recuerde que el organismo se regenera por las noches y si no se acuesta suficientemente pronto el proceso no tendrá lugar convenientemente. Terminamos recordando que hay muchos otros  productos que han demostrado ayudar eficazmente en casos de cáncer de los que hemos hablado extensamente en la revista como Renovén, Viusid + Ocoxin, MMS y otros además de numerosas terapias que por razones de espacio le sugerimos busque en el apartado sobre cáncer de nuestra web –www.dsalud.com– que dimos en el final de la respuesta a la carta anterior.

NÚMERO 237 / MAYO / 2020

Hola: quería deciros que sigo desde hace tiempo la información que publicáis sobre los fraudes y abusos del sistema de salud imperante y he decidido escribiros porque he sido recientemente testigo presencial de uno de ellos relacionado con la llamada crisis del coronavirus. Hace un par de meses empecé a trabajar  como Personal de Servicios en una residencia pública de mayores de Valladolid hasta que el 2 de abril decidí presentar mi renuncia. Desde hacía un par de semanas las personas mayores llevaban ya tiempo sin poder salir de ella ni recibir visitas de los familiares. A los trabajadores se nos había obligado a utilizar todo tipo de EPIs (equipos de protección individual) que debían hacernos parecer extraterrestres a sus ojos (mascarillas, batas de papel o plástico, pantallas faciales, gorros para el pelo y guantes de látex). El caso es que la dirección del centro decidió encerrar a los residentes en sus habitaciones -en algunos casos bajo llave- desde el 30 de marzo. Ni siquiera se les dejaba asomarse al pasillo y si algún residente sugería a las auxiliares de enfermería la posibilidad de bajar al patio a tomar un poco el aire las contestaciones solían ser siempre de malas formas, con gritos e intimidaciones verbales. La medida provocó un caos total porque se debían subir todas las comidas a las habitaciones aumentando la carga de trabajo y alterando el horario habitual de las comidas lo que provocó un nerviosismo extra tanto entre trabajadores como entre residentes. Esa semana me tocó limpiar la tercera planta y tuve oportunidad de hablar con muchos residentes a los que pregunté qué les parecían las medidas adoptadas. La mayoría expresaron su desacuerdo así como la angustia que la situación les estaba provocando. Alguno incluso me llegó a decir que tenía muy claro que les habían encerrado allí para morir. Al tercer día de encierro en las habitaciones -el 1 de abril- se presentaron dos camiones de la Unidad Militar de Emergencias (UME) con la intención de «desinfectar» el centro, ¡vete tú a saber con qué! Me llamó la atención que todo estaba siendo grabado por cámaras de televisión -probablemente para difundirlo a través de los medios y generar más alarmismo- presentando la situación del centro como insostenible a pesar de que hasta principios de semana -cuando se decidió encerrar a los abuelos- no había nada extraño y yo veía a todos como siempre salvo por el nerviosismo creado. ¿Por qué fueron entonces los  militares? La excusa debió ser un grupo de 10 personas que habían traído una semana antes desde una residencia que habían cerrado en Burgos y estaban aislados en la primera planta. Personalmente no me parecen acertadas las medidas adoptadas por la mayoría de los gobiernos del mundo con la excusa del coronavirus -alarmismo institucional, confinamiento, distanciamiento social, tratamiento de los enfermos en hospitales sin las familias presentes…- pues nunca antes se le había ocurrido a nadie implantar tales medidas con la excusa de proteger la salud pública excepto a los nazis y otros regímenes totalitarios. Siempre me ha interesado la Sociología y el análisis de los mecanismos de poder y desde el principio tuve claro que todo esto no es más que una nueva fase de la doctrina del shock que desde hace décadas lleva utilizando el neoliberalismo para imponer sus intereses. El caso es que yo mismo empecé a sentirme un carcelero. Cuando entraba a hacer sus habitaciones muchos abuelos me preguntaban por qué no podían salir de ellas, que les parecía absurdo y yo les decía que tampoco lo entendía pero no podía hacer nada. Hablé con una responsable del centro para pedirle explicaciones y me dijo que los sindicatos les habían denunciado por no aplicar las medidas adecuadas y obedecían órdenes superiores. Luego me confesó que si a ella le encerraran en la habitación todo el día lo pasaría fatal pero que no podía hacer nada. Yo me había negado a ponerme la pantalla facial porque además de inútil como medida de protección me parecía que sólo servía para transmitir más pánico a los residentes pero la responsable me dijo que me la pusiera o podría perder el puesto de trabajo. Eso me hizo ver con mucha mayor claridad que los trabajadores estábamos siendo usados como una especie de arma de guerra psicológica contra los residentes. Estar encerrado en una pequeña habitación viendo el aspecto con el que los trabajadores se paseaban por los pasillos de la residencia es algo que volvería loco a cualquiera y más si tienes que permanecer allí todo el día, alejado de otros residentes y sin poder ver a tus familiares y amigos. La gota que colmó el vaso fue la citada llegada de los militares de la UME el 2 de abril. Mientras hacía una habitación vi por la ventana dos camiones de la UME y a muchos militares en el parking de la residencia, algunos custodiando la entrada. Con la excusa de tirar unas cajas de cartón bajé hasta el hall principal y pregunté a varios compañeros que estaban en recepción qué hacían allí los militares contestándome que habían venido para «fumigar» el centro. Me quedé un rato para escuchar la conversación que tres militares mantenían con una médico y varios responsables del centro. El militar que parecía tener el mando insistía mucho en la necesidad de mantener el centro desinfectado. Volví a pedir explicaciones a una responsable y me dijo que no sabía nada, que al parecer se había denunciado al centro por no aplicar las medidas adecuadas y venían ellos a ponerlas en práctica. Le pregunté si iban a desinfectarlo con los residentes y trabajadores dentro y con qué y con un tono que expresaba cierta molestia me respondió que «harían lo que tuviesen que hacer»; es decir, confianza ciega en los militares para combatir un supuesto problema de salud. Al parecer, según las noticias, ese día desinfectaron el centro con los residentes y trabajadores dentro; todo bajo la atenta mirada de las cámaras de televisión. Y digo «según las noticias» porque ante el tremendo abuso de autoridad por parte de los militares, la actitud negligente e irresponsable del centro y la pasividad total de mis compañeros -la mayoría estaban entusiasmados con la llegada de los militares-, cogí mis cosas y antes de que comenzaran a «desinfectar» me marché por una salida de emergencia que no tenían controlada ni los militares ni las cámaras. No estaba dispuesto a formar parte de toda esa locura ni un segundo más. Además debieron dar instrucciones de cómo seguir desinfectado a partir de ese día lo que implicaría la utilización diaria de una elevada cantidad de agentes químicos altamente tóxicos que el personal de limpieza debió verse obligado a utilizar y los residentes a inhalar (ellos no llevan mascarillas). Al día siguiente redacté un escrito expresando mi desacuerdo con las medidas adoptadas por el centro por entender que podían tener efectos mucho más negativos que positivos sobre la salud de los residentes y añadí que todo lo del coronavirus me parecía una excusa para imponer medidas totalitarias que sólo servirían para enfermar aún más a la población más vulnerable y no estaba dispuesto a colaborar con ello por lo que presentaba la renuncia a mi puesto de trabajo. Lo que está sucediendo me resulta casi imposible de creer. En la residencia me he llegado a sentir como el protagonista de la novela 1984. La aceptación acrítica por parte de todos mis compañeros de lo que estaba pasando y la hostilidad de muchos ante mis opiniones me recordaba todo lo que había leído sobre la actitud de las masas en la época del holocausto nazi. Sé que ante la brutal manipulación que está ejerciendo el poder sobre la población se puede hacer poco pero si creéis que mi testimonio puede ser de alguna utilidad para frenar mínimamente esta locura os animo a que lo publiquéis y, si queréis, contar conmigo para dar públicamente testimonio, Y por cierto, acabo de enterarme hoy -4 de abril- de que según Plural 21 en algunas residencias de mayores se ha empezado a administrar quimioterapia y otros fármacos bastante abrasivos como ¡tratamiento preventivo! lo que dado el estado en el que se encuentran los abuelos es letal. Ojalá despertemos de esta pesadilla antes de que sea demasiado tarde. Un saludo

Carlos Cuñado
(Valladolid) 

Ante todo gracias por su testimonio que hemos tenido que recortar dada su extensión y precisión. Lo cierto es que hemos recibido numerosos testimonios de personas que denuncian lo que ha estado pasando en residencias de mayores de toda España pero no las publicamos porque nadie quiere que aparezca su nombre y apellido y nosotros no publicamos «anónimos». Podemos poner un pseudónimo pero no si antes no nos pasa su DNI como ha hecho usted que además ha aportado su contrato de trabajo. Le agradecemos pues su carta y confiamos en que sirva para concienciar a otras personas de los dramas que mucha gente ha vivido en ellas.     

NÚMERO 236 / ABRIL / 2020

Estimado Sr. Campoy: en 2012 se me diagnosticó un seminoma testicular derecho y fui sometido a orquiectomía radical derecha así como a sesiones de radioterapia pues mediante TAC se vio que tenía una adenopatía en la fosa iliaca derecha. Posteriormente todos los controles fueron satisfactorios sin apreciarse recidiva de la enfermedad. Desde hace un par de años no he vuelto a someterme a ningún tipo de chequeo. Actualmente, ya más informado y consciente de lo que son los tratamientos convencionales del cáncer así como de algunas de las pruebas diagnósticas empleadas para su detección y seguimiento, me pregunto de qué forma puedo seguir realizándome chequeos o controles periódicos de la manera más saludable posible ya que como bien han expuesto ustedes en más de una ocasión el TAC, que es la prueba por excelencia para la detección y seguimiento del cáncer, conlleva riesgos y no es ni mucho menos inocua. Siento que últimamente, gracias quizás a mejores hábitos de alimentación, ejercicio físico y descanso, he obtenido mejoras significativas en mi estado de salud y no me gustaría que nada interfiriera negativamente en este proceso. Gracias.

Jose Manuel T. 

Si usted no tiene síntomas y no le duele nada no necesita tampoco hacer nada. La arraigada costumbre de someterse a pruebas con carácter preventivo la ha impuesto socialmente la industria sanitaria en connivencia con los médicos para asegurarse de tener clientes incluso entre las personas sanas. Le invitamos a leer la esclarecedora entrevista que aparece en este mismo número con el doctor Antoni Sitges Serra y los consejos que da después de 40 años de ejercer la Medicina. 

 

Estimado Director: antes de nada quiero felicitar a todo el equipo de la revista por la gran labor que están realizando en beneficio de la salud. En fin, hace tiempo leí en la revista un artículo en el que el Dr. Enrique Meléndez-Hevia hablaba sobre la importancia de la glicina en la síntesis del colágeno de nuestro cuerpo. Pues bien, yo padezco artrosis de cadera desde hace tiempo -el diagnóstico es de un 80% con necrosis avascular en una zona muy reducida de la cabeza femoral- y varios especialistas a los que he visitado coinciden en la cantidad de cartílago destruido. Me hablan de una posible intervención quirúrgica pero solo pensarlo me espanta. Estoy tomando 1.500 mg de glucosamina y cola de caballo diariamente y con eso he conseguido de momento frenar el proceso. Mi pregunta es si a pesar de tanta cantidad de zona destruida un tratamiento con glicina, como asegura el Dr. Meléndez-Hevia, sería capaz de regenerar la zona. Asimismo me pregunto si tanta cantidad de glicina diaria no podría ser contraproducente en mi caso ya que arrastro una diabetes tipo 2 desde hace 15 años. Me despido atentamente no sin antes darles las gracias.

Enric Vicent
(Valencia) 

A juicio del doctor Meléndez Hevia es casi imposible tener problemas por exceso de glicina y no va a afectarle su ingesta porque sea usted diabético. Dicho esto vamos a permitirnos recordarle que hace apenas unos meses -en noviembre pasado- respondimos a otro lector con artrosis lo que podía hacer tras explicarle que esta patología suele deberse a déficit de calcio al extraerlo el organismo de los huesos para equilibrar el pH cuando hay excesiva acidificación y que consumir leche y sus derivados es un error ya que acidifica el organismo y es más bien causa de osteoporosis. Lo que contribuye a su carencia es la falta de actividad física, el exceso de proteínas, el tabaco, el café, el alcohol, la sal, el azúcar, los productos refinados, los alimentos dulces o azucarados (pasteles, helados, bollería, etc.), los fármacos y el déficit de manganeso. De ahí que sugiriéramos -y volvemos a hacerlo ahora- que en tales casos procede desintoxicar el organismo tomando carbón vegetal activado a diario durante una semana, tomar probióticos a partir de la segunda e ingerir coral marino con vitaminas K2 y D3 para asegurarse de que el calcio no se deposita en las arterias, silicio orgánico, sulfato de condroitina y curcumina. Agregaremos que han mostrado asimismo utilidad los suplementos de PABA, SAM, selenio y vitaminas A, C y E junto a las del complejo B.

 

Estimado Sr. Campoy: después de mucho pensarlo he decidido escribirle por si pueden ustedes darme algún consejo. Tengo una hija de 21 años que siendo muy pequeña se balanceaba en el sofá y se daba en la espalda y la cabeza. Lo hacía muy a menudo pero no le dimos importancia. Hace tres años sufrió una alergia muy seria: se le inflamaron los ojos y se le pusieron morada la cara, las manos, los pies y todo su cuerpo. Con la piel muy roja. Eso le duró varios días. Fuimos tres veces a Urgencias donde le inyectaron Polaramine, Urbasón y además Prednisona. Se le pasó, le hicieron luego las correspondientes pruebas de alergia y todo dio negativo. Nunca hemos sabido por qué pasó todo eso. Muy poco tiempo después empezó a tener mucha ansiedad y ahora lleva unos años pensando que tiene una encefalopatía traumática crónica por los golpes que se dio durante tanto tiempo (ella habla de golpes). Eso le está causando muchos problemas: ansiedad extrema, despersonalización, obsesiones, depresión… Se pasa el día llorando. Le está tratando un psiquiatra, ha empezado terapia psicológica y ahora está tomando Paroxetina -30 mg (1 al día)-, Lormetazepan -2 mg al irse a dormir- y Diazepan -5 mg cuando lo necesita-. Está convencida de que tiene daño cerebral a pesar de que no presenta ningún síntoma salvo los derivados de la ansiedad extrema. Le han hecho una resonancia magnética y su cerebro está perfecto pero ella sigue insistiendo. «Esto no se puede ver, solo cuando te mueres», dice ella. Está convencida de que no tiene solución, de que con el tiempo su cerebro se irá deteriorando. Ha perdido las ganas de vivir y no se centra en nada. ¿Es posible que pueda padecer esa enfermedad? Como yo creo que es muy obsesiva e hipocondríaca ¿podría aconsejarme a algún médico que pueda ayudarla? En estos años no ha mejorado nada. La medicación no le sirve y ni yo como madre ni mi familia sabemos ya qué hacer. Ella dice que su vida está perdida. Por favor, les agradecería mucho su opinión.

Isabel
(Madrid) 

No vemos la posible relación del proceso alérgico que sufrió ni con los cabezazos en la infancia ni con su situación actual. Y la «encefalopatía traumática» no es más que una etiqueta para justificar que los problemas cognitivos de alguien se deben a golpes secos -incluidos los del futbolista cuando remata de cabeza- pero ni siquiera se ha sabido elaborar una relación creíble de síntomas y no tiene pues tratamiento. Si lo que le pasa a su hija se debiera a los cabezazos de la infancia habría tenido problemas visibles significativos en esa época y la adolescencia. Nuestra sugerencia es que acudan ustedes a que valoren el caso a profesionales como el Dr. Javier Aizpiri -que dirige el Instituto Burmuin de Bilbao (94 444 26 79)- o al Dr. Javier Álvarez -jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital de León (987 23 74 00)-. Es más probable que lo que le pasa a su hija se deba a una posible infección vírica, bacteriana o fúngica, a una intoxicación -bien por ingesta, bien por una vacuna o un fármaco-, a algún déficit ortomolecular o a una flora intestinal desequilibrada causada por una inadecuada alimentación. Hemos explicado esto último en numerosos reportajes, entre ellos los titulados ¿Es la mala salud intestinal la causa del autismo y otras patologías neurológicas?, La importancia del Segundo Cerebro,

Psicobióticos para las enfermedades nerviosas y mentales y El microbioma tiene acceso a todo el organismo ¡incluido el cerebro! que aparecieron en los números 145, 147, 198 y 223 respectivamente.

NÚMERO 235 / MARZO / 2020

Estimado Sr. Campoy: Alberto Nájera, conocido miembro del Círculo Escéptico, movilizó el pasado mes de enero las redes sociales para que el Ayuntamiento de Barcelona retirara el documento que sobre los peligros de la tecnología 5G había elaborado y dado a conocer La Fábrica del Sol, equipamiento de educación ambiental de su Área de Ecología, Urbanismo y Movilidad municipal. Se trata de un escrito hecho en colaboración con la Dra. Mª Carmen Ruíz Martín, médico del CAP Indianes, experta en medicina ambiental formada en la Universidad Complutense de Madrid y coordinadora del grupo de Patología Ambiental de la CAMFIC (Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitaria) que ante la presión ejercida el ayuntamiento optó por retirar. Es más, a continuación aparecieron agresivos artículos en El Mundo y 20 Minutos atacando tanto a la alcaldesa de Barcelona como a las personas electrosensibles. Como ustedes bien saben no es la primera vez que algo así sucede ya que para que la 5G no sea cuestionada se ha presionado de forma similar a otros ayuntamientos, a colegios de médicos y hasta a la Real Academia de Medicina. Todo ello orquestado por el Círculo Escéptico, asociación creada en 2005 que se supone defiende la “verdad científica” aunque sus campañas defienden frecuentemente los intereses de las farmacéuticas, las empresas de transgénicos, las fabricantes de aditivos alimentarios y las compañías de telecomunicaciones. Es más, entre sus miembros hay periodistas y «divulgadores científicos» en varios medios de comunicación que han conseguido crear un estado de opinión sesgado del que se hacen luego eco otros desinformados periodistas. El Círculo Escéptico suele citar al Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS) del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación de Madrid como «valedor» de  la inocuidad de las tecnologías inalámbricas pero hablamos de un comité creado el mismo año que el Círculo Escéptico -2005- que solo depende del citado colegio desde 2016; además quienes lo integran -el propio Alberto Nájera incluido- son personas vinculadas a compañías de telecomunicaciones con posibles conflictos de interés. De hecho el CCARS lo fundó Francisco Vargas, persona bajo cuya responsabilidad se establecieron los límites de emisión para las tecnologías inalámbricas en España que posteriormente trabajaría para la empresa privada financiada por compañías de telecomunicaciones Servicios de Asistencia Técnica e Instalaciones (SATI). Es más, es el responsable del apartado sobre electrosensibilidad del llamado Informe del CCARS sobre Radiofrecuencias y Salud 2013-2016 que se presentó ante el Ministerio de Industria con el aval de un Secretario de Estado del que se hicieron eco numerosos medios de comunicación sin saber las graves irregularidades que hay en él. Y es que Francisco Vargas llega al extremo de manipular en él los abstract de estudios científicos sobre electrosensibilidad cambiando completamente el sentido de sus conclusiones. Hablamos de alguien que ha salido habitualmente en los medios haciendo declaraciones para presionar y evitar las sentencias judiciales -que afortunadamente se han dictado ya- sobre la incapacidad laboral de personas afectadas por electrosensibilidad. Y es que es difícil alegar que las radiaciones no producen efectos negativos cuando cada vez más jueces así lo dictaminan en sus sentencias. Es pues inaudito que el señor Vargas sea la persona que asesore al Ministerio de Sanidad sobre las enfermedades de sensibilización central: fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, sensibilidad química múltiple y electrosensibilidad. Un documento del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) aparecido en 2018 reconoce que en España alegan padecer este tipo de enfermedades en torno a 1.500.000 de personas de las que el 90% son mujeres. Y lo que se insinúa en él para evitar reconocer el efecto real de las radiaciones es que todas ellas sufren ¡algún «trastorno psiquiátrico»! El propio Defensor del Pueblo, conocedor del problema, lleva desde 2014 pidiendo de forma reiterada a los distintos gobiernos que se  han formado que se cree de una vez el Comité Interministerial sobre Radiofrecuencias y Salud previsto por las leyes ¡sin éxito! ¿Por qué? Pues porque no interesa que se sepa la verdad y por eso lleva asumiéndolas desde hace seis años el ya citado CCARS. Hay un informe de 17 páginas del Defensor del Pueblo en el que se denuncia que el llamado Plan Nacional 5G no pasó el preceptivo informe ambiental estratégico que exige la ley, no se publicó en el BOE y no se completó la información pública. No se ha hecho siquiera un seguimiento de sus efectos en la salud y no se ha aplicado el Principio de Precaución. Es todo tan surrealista que se ha hecho caso omiso de las recomendaciones de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa de prestar especial atención a las personas electrosensibles, lo que implica el reconocimiento tácito de su existencia. En suma, es tal la corrupción que hay detrás de todo esto que parece mentira que un problema social tan grave no preocupe a los medios de comunicación a los que solo parece interesarles si el World Congress Mobile termina celebrándose en Madrid y abandona Barcelona. La tecnología debería estar sometida al estado de derecho.

Vicente G. A.

Le agradecemos sinceramente su carta y como coincidimos plenamente con sus apreciaciones entendemos que no procede añadir nada por nuestra parte.  Como bien sabe llevamos multitud de noticias y artículos publicados sobre el peligro de las radiofrecuencias sin que las autoridades hagan el más mínimo caso.

 

Sr. Director: el pasado 3 de febrero la revista digital Redacción Médica publicó de forma amplia un comentario personal que tituló así: Ante el coronavirus China monta hospitales, no megacentros de acupuntura firmado según dice el propio medio por «el popular científico J. M. Mulet«. Supongo que lo de «popular» se deberá a dos de sus bodrios editoriales –Los productos naturales ¡vaya timo! y Transgénicos sin miedo- cuyos títulos hablan por sí mismos y denotan su inconcebible ignorancia, algo que explica la soberbia con la que se suele expresar. El caso es que en su comentario -que no noticia- el tal Mulet -que es biólogo y no médico- pretende mofarse de quienes ejercen la Medicina Tradicional China alegando que el Gobierno comunista del gigante asiático decidió recurrir a la medicina convencional farmacológica y no a la milenaria Acupuntura para afrontar la crisis creada por el nuevo coronavirus. Lo que demuestra que ni siquiera sabe en qué consiste ya que confunde la disciplina con una de sus múltiples técnicas terapéuticas algunas de las cuales -no todas- tienen como objetivo activar el flujo de los chacras nadis y meridianos que energetizan todo el organismo mediante los llamados puntos de acupuntura cuya existencia puede constatarse con una simple máquina «buscapuntos» que los detecta midiendo en la piel las diferencias de potencial. Solo que no se limita a eso porque se trata de una disciplina que trata al enfermo de forma integral con varios métodos o técnicas terapéuticas: la dieta, el ejercicio, la desintoxicación, una correcta respiración, el descanso adecuado, la Fitoterapia, el tratamiento ortomolecular -aunque no se llame así procura que el organismo tenga todos los nutrientes que necesita (proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas, minerales, enzimas, hormonas, oligoelementos etc.)-, la ya citada Acupuntura -que incluye la Digitopuntura, la Auriculoterapia y la Craneopuntura-, la  Meditación, la Moxibustión y otras. Creer pues que los médicos tradicionales chinos usan solo la Acupuntura es de una ignorancia supina. En todo caso el objeto principal de mi carta es que sus lectores sepan que el Sr. Mulet -miembro por cierto de la conocida secta de los «escépticos a los que ustedes ya han desenmascarado en varias ocasiones- mintió una vez más. El Gobierno chino mandó 125 expertos en Medicina Tradicional China a Wuhan. Cuarenta desde Pekín y 60 desde Guangdong. Es pues lamentable la actitud del tal Mulet y de esa revista, conocida defensora de los intereses de las grandes multinacionales sanitarias. Sin otro particular,

Dr. Jose Luis Gómez
(Madrid)

Tiene usted razón y hemos denunciado amplia y públicamente su comportamiento pero les da igual porque están apoyados por grandes grupos económicos.

NÚMERO 234 / FEBRERO/ 2020

Sr. Director: estoy encantada de aprender con ustedes cada mes. Soy una mujer mayor con problemas crónicos y quisiera saber si existe algún tratamiento natural demostrado por investigación para el Hipotiroidismo de Hashimoto? ¿Cuáles son los límites correctos de los valores hormonales? Mi médico internista dice que para tratamiento debe ser la TSH de 50. Lo que me extraña es que sólo miden el TSH y con ello deciden ya en el hospital. ¿Por qué no miden otros valores? No lo entiendo. La celiaquía la hacen por anticuerpos positivos ya que en el hospital sólo hacen la prueba de la toma de gluten durante un mes y yo llevo un año sin gluten. En fin, no quiero arriesgar por lo mal que lo paso: vitíligo, petequias, etc. ¿Y puede estar relacionada la celiaquía con los problemas de tiroides? Muchas gracias.

Soledad V. 

Vamos a permitirnos sugerirle ante todo que lea el reportaje que apareció en el nº 183 con el título ¿Causa el gluten hipotiroidismo? elaborado por nuestro compañero Antonio Muro. En él se explica que la tiroides es una pequeña glándula cuya principal función es controlar el ritmo metabólico mediante la producción de varias hormonas entre las que está la tiroglobulina, glicoproteína yodada precursora de las hormonas T3 (triyodotironina) y T4 (tiroxina). Es pues la que se encarga de que haya siempre suficientes hormonas reemplazando a las utilizadas, algo que vigila y controla otra glándula, la pituitaria, que en cuanto detecta que hay déficit estimula la tiroides segregando una hormona que por eso se llama Hormona estimulante de la tiroides (TSH). Debe asimismo saberse que una excesiva concentración de yodo -mineral que se pauta de forma abusiva en casos de hipotiroidismo- puede inhibir la formación de T3 y T4 -el fenómeno se llama «efecto de Wolff–Chaikoff»– liberando el cuerpo entonces hormonas TSH para promover la endocitosis del coloide, su digestión por enzimas lisosómicas y, por ende, la liberación en sangre de más T3 y T4. Pues bien, se diagnostica hipertiroidismo cuando los niveles de T3 y T4 son normales o altos y el de TSH bajo e hipotiroidismo cuando los niveles de T3 y T4 son normales o bajos y el de TSH alto. Los médicos achacan la mayoría de los casos de hipotiroidismo -como el bocio simple- a un déficit de yodo pero lo cierto es que, como antes dijimos, también lo provoca su exceso. Bueno, pues si se detectan en sangre anticuerpos que atacan a la tiroides se habla de Enfermedad Tiroidea Autoinmune (AITD), patología que agrupa los casos de hipotiroidismo autoinmune –Tiroiditis de Hashimoto– e hipertiroidismo autoinmune –Enfermedad de Graves- así como -son casos más raros- el Hipotiroidismo Autoinmune Atrófico, la Tiroiditis Posparto y la Orbitopatía Tiroidea (en los ojos). ¿Y qué anticuerpos son? Pues se han descubierto varios aunque solo tres han sido estudiados en profundidad: la tiroglobulina (Tg), la peroxidasa tiroidea (TPO) y el receptor de la tirotropina (TSHR). Se trata de anticuerpos que provocan la aparición de eosinófilos y linfocitos CD4 y CD8 que atacan a la tiroides pudiendo llegar a destruirla. Tal es el mecanismo pero lo que los médicos no saben aún es por qué aparecen esos anticuerpos. Solo hay hipótesis y se centran básicamente en posibles factores ambientales, en algún desajuste debido a una intervención quirúrgica, en el consumo de algún fármaco o sustancia tóxica o en un defecto genético del Sistema HLA -siglas en inglés de Antígenos Leucocitarios Humanos-, moléculas presentes en los glóbulos blancos o leucocitos cuya función es reconocer las sustancias ajenas al organismo. Otros investigadores agregan que bien en su aparición, bien en su progresión, pueden estar implicadas infecciones virales, el tabaquismo y el estrés. Tales son en suma las causas potenciales que desde hace décadas alegan los médicos pero desde hace unos años se apunta a responsables muy distintos: los lácteos, los edulcorantes sintéticos, los conservantes alimentarios y, sobre todo, los cereales; fundamentalmente el trigo pero también la cebada, el centeno, la avena y cualquiera de sus variedades e híbridos: espelta, escanda, kamut, triticale… En cuanto a la Tiroiditis de Hashimoto concretamente ya explicamos en su momento que puede cursar con una fuerte inflamación de la tiroides con infiltración de linfocitos y eosinófilos, atrofia del parénquima y fibrosis caracterizándose por cansancio, fatiga, ansiedad, nerviosismo, tristeza, somnolencia, falta de concentración y de memoria, retención de líquidos, descamación y sequedad de la piel, pérdida de cejas y cabello, rostro ensanchado, voz más ronca, pulso ralentizado, alteración térmica que hace soportar con dificultad el frío, menstruación anormal, estreñimiento y aumento de peso, entre otros síntomas. Diagnosticándose cuando además de tales síntomas -no necesariamente se manifiestan todos pues el problema avanza poco a poco- aparecen en sangre unos niveles de T3 y T4 normales o bajos pero la TSH y los anticuerpos tiroideos están elevados. Valores que por cierto se alteran y dejan de ser fiables si se está siguiendo un tratamiento hormonal sustitutorio -que puede ser de estrógenos, progesterona y a veces testosterona- o se ingiere levotiroxina -hormona sintética presuntamente similar a la tiroxina- lo que conlleva afrontar una larga lista de posibles efectos secundarios: arritmia cardíaca, palpitaciones, nerviosismo, irritabilidad, transpiración, fiebre, temblores, insomnio, descontrol en la pérdida o ganancia de peso, etc. En fin, lo cierto es que hoy se sabe ya que gran parte de quienes padecen hipotiroidismo son intolerantes al gluten, algo que muchos enfermos ignoran; sin duda porque las habituales molestias gastrointestinales y otros síntomas característicos son leves o bien aparecen pero se achacan a alguna otra causa. Se trata pues de un problema grave cada vez más extendido que afecta a muchísimas personas y no solo a los celiacos. En cuanto a la segunda parte de su pregunta claro que hay pues relación entre el hipotiroidismo –incluida la Tiroiditis de Hashimoto– y la celiaquía. En el reportaje antes citado ya se explica –y se sabe desde hace décadas- que la enfermedad celíaca subclínica es más habitual entre los enfermos con trastornos autoinmunes de la tiroides. El doctor Datis Kharrazian, uno de los autores que más ha investigado la relación entre la sensibilidad al gluten y el funcionamiento de la tiroides y autor de dos libros importantes sobre la materia, afirma que “la mayoría de los pacientes con la Enfermedad de Hashimoto se sitúan entre la sensibilidad al gluten y la enfermedad celíaca pero casi todos mejoran con una dieta estricta sin gluten; incluso los que no se ajustan a los criterios establecidos para la celiaquía. Y por estricta quiero decir 100% libre de gluten porque la reacción autoinmune a él puede aparecer incluso seis meses después de la exposición. De ahí que estar unos pocos días sin consumirlo o ingerirlo de vez en cuando no logre los beneficios terapéuticos de una dieta completamente libre de gluten. De lo que no está seguro Datis Kharrazian es de que la reacción autoinmune la provoque la gliadina y no cualquier otra de las proteínas del gluten que generalmente no se analizan, incluyendo la omega-gliadina, la gamma-gliadina, la aglutinina del germen de trigo y la gliadina desamidada. De ahí que diga: “He visto durante años a muchos pacientes con Tiroiditis de Hashimoto a quienes sus médicos les dijeron que podían comer gluten porque el test de anticuerpos salía normal -no se detectaba sensibilidad- o no tenían el gen de sensibilidad al gluten. Y es un terrible error y una desconexión completa con la realidad del gluten como disparador inmune en la mayoría de las personas con Hashimoto no asociadas con la enfermedad celíaca”. En pocas palabras, hay razones suficientes para postular que muchos de los problemas que se achacan a la tiroides se deben en realidad a una reacción autoinmune a los cereales y la leche. Es más, podrían ser la causa de la mayoría de las llamadas enfermedades autoinmunes. Luego lo indicado es descartar de la dieta no solo la leche y sus derivados sino los cereales y las harinas hechas con ellos y todos los productos a los que se les añade, peliagudo problema porque hoy día unos u otros están presentes en casi todos los alimentos que se venden envasados así que la opción es tomar solo frutas, hortalizas, verduras, setas, legumbres, frutos secos, semillas, carnes, pescados y mariscos frescos. Obviamente la decisión es suya. Debemos añadir en todo caso que hay otros trabajos que asocian el déficit de vitamina D a patologías autoinmunes como la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico, la esclerosis sistémica, la diabetes mellitus tipo 1, la esclerosis múltiple, las enfermedades inflamatorias del intestino, la gastritis autoinmune, la enfermedad de Graves… y la tiroiditis de Hashimoto. Téngalo en cuenta y tome suficientemente el sol a lo largo del año o, en su defecto, ingiera vitamina D. Y asegúrese de que no tiene déficit de selenio y magnesio.

 

Estimado Director: tengo 39 años, hace cinco fui diagnosticada de celiaquía y aunque sé que la revista ha hablado en alguna ocasión de la enfermedad me gustaría explicarles mi situación y hacerles unas preguntas. Hasta donde yo sé la celiaquía es una enfermedad crónica y autoinmune que afecta a personas genéticamente predispuestas. Mis síntomas eran los típicos: hinchazón de tripa, gases, diarreas y ya al final, hasta que me diagnosticaron, vómitos y dermatitis herpetiforme. Tras la biopsia intestinal no quedó ninguna duda por cómo estaban mis vellosidades intestinales. A posteriori me presenté voluntaria para unas pruebas genéticas que me dieron positivas. La duda que tengo es para mi padre, ferviente admirador y seguidor de su revista. Lleva toda la vida con diarreas y ha probado de todo cambiando su alimentación en numerosas ocasiones, incluyendo por supuesto muchos de los productos de defensa y demás que ha leído en su revista y creía que le podían ir bien. Muchas veces mejora pero al tiempo vuelve a recaer. Por diferentes motivos no termina de hacerse la biopsia intestinal pero hará como dos años si se hizo la prueba genética con resultado positivo y decía algo así como que tenía alta predisposición de tener la enfermedad celiaca. No es que quiera que mi padre sea celiaco pero le he visto padecer tanto y veo que tiene tantas papeletas de serlo que ¿ustedes recomendarían que se hiciera la biopsia intestinal? Muchas gracias. Atentamente.

Mariu Viñas 

Entendemos que la respuesta a la carta anterior habrá despejado muchas de sus dudas pero en su caso debemos añadir algo importante que hemos repetido a menudo: la genética predispone pero no determina. Si uno hace vida sana y se alimenta correctamente no tiene por qué manifestarse la posible anomalía genética: es una cuestión de epigenética. Es decir, lo que más influye en la salud es nuestro estado espiritual, mental, emocional y físico, lo que respiramos, bebemos y comemos y, en suma, nuestro tipo de vida. Su padre debe simplemente seguir la alimentación que propusimos en la anterior respuesta; si necesita más datos que lea el libro La Dieta Definitiva porque siguiéndola los problemas que nos describe desaparecen. Dicho lo cual puede hacer varias cosas para acelerar la recuperación: ingerir una cucharadita de carbón vegetal activado dos veces a la semana durante un par de meses, ingerir a diario un diente de ajo crudo, abundante cebolla y aceite de oliva virgen extra en las ensaladas y tomar todos los días sulforafano y probióticos no lácteos durante uno o dos meses. Y si desayuna todas las mañanas papaya, mucho mejor. En cuanto a las biopsias no somos partidarios en absoluto porque además de invasivas no son necesarias.

 

Estimado Director: mi padre tiene leucemia linfática crónica y aunque ha acudido a un experto del Par Biomagnético no le han bajado los niveles de linfocitos. ¿Qué nos recomiendan? Le siguen subiendo y está muy preocupado. Es diabético también. Y otra consulta: tengo 36 años y quería hacerme una prueba del corazón; me ha dicho el médico que me hagan una ecografía. ¿Es mala o no hay problema? Es solo para ver qué tal estoy. Espero su respuesta. Un abrazo a todos los miembros de la redacción y gracias. Y seguir así con la revista: me encanta. Saludos.

Héctor Cas 

Ni los ecógrafos ni los demás dispositivos de ultrasonidos son inocuos pero una ecografía puntual no es problemática; lo explicamos ampliamente en el reportaje que con el titulo Jim West: “Los ecógrafos y demás dispositivos de ultrasonidos no son inocuos” apareció en el nº 195 correspondiente a julio-agosto de 2016. Según ese conocido investigador los ultrasonidos ayudan a que virus y tóxicos entren con más facilidad en el interior de las células porque incrementan la permeabilidad de sus membranas haciéndolas más vulnerables pero una prueba puntual no tiene por qué provocar eso. Otra cosa es el abuso, especialmente si el sistema inmune no está en buenas condiciones. Aclarado esto y como quiera que no hemos hablado nunca de la leucemia linfática crónica que padece su padre vamos a extendernos un tanto en la respuesta para ilustrar brevemente a nuestros lectores sobre esta patología que se ha incluido en el ámbito oncológico y es sin duda una de las razones por las que Mariano Barbacid defiende que el cáncer es una palabra que en realidad agrupa unas ¡200 enfermedades diferentes! Los oncólogos definen la leucemia linfática crónica como una «enfermedad neoplásica del sistema linfático» que se caracteriza por la acumulación en distintos tejidos y órganos -especialmente en la médula ósea, la sangre y los ganglios linfáticos- de linfocitos que han perdido su capacidad de apoptosis, es decir, la de suicidarse o autoinmolarse. Es pues lo que llaman un «linfoma» o «síndrome linfoproliferativo». Y lo más llamativo para ser una patología «cancerosa» es que dos terceras partes de las personas así diagnosticadas no sufre síntoma patológico alguno. Y cuando se «manifiesta» -es decir cuando aparecen síntomas que se achacan a esa acumulación considerada patológica- suele tratarse de molestias derivadas del crecimiento de los ganglios (adenopatías) en diversas áreas (cuello, axilares, inguinales), aumento del bazo (esplenomegalia) e hígado o una infiltración medular que da origen a anemia y trombopenia. Asegurándose que cuando se padece hay mayor susceptibilidad a infecciones víricas, bacterianas y fúngicas si disminuye el número de inmunoglobulinas. Incluso se asevera que pueden producirse fenómenos considerados autoinmunes  como la anemia hemolítica y la trombopenia por producción de autoanticuerpos y que en un 10% de los casos puede llevar a un linfoma más agresivo (síndrome de Richter). Lo cierto sin embargo es que la mayor parte de las personas a las que se diagnostica la enfermedad no manifiestan nunca síntomas patológicos y mantienen la salud sin tratamiento alguno… lo que «per se» pone en duda que se trate de una «enfermedad» (y no digamos ya que se trata de un «cáncer»). De hecho quienes suelen tener peor «evolución», «pronóstico desfavorable» y «marcada reducción de su esperanza de vida» son quienes son sometidos a los tratamientos oncológicos protocolizados. Algo que se propone seguir a quienes tras hacérseles análisis se les detectan anomalías citogenéticas consideradas «malignas» -es decir, a deleciones (pérdidas de fragmentos de ADN en los cromosomas celulares)- o niveles bajos de proteínas ZAP-70 en los linfocitos. En suma, las personas a las que se somete a tratamiento suelen ser aquellas que manifiestan crecimiento ganglionar, infiltración en tejidos y órganos o citopenia (anemia o trombopenia) por invasión de la médula ósea. Casos en los que -en función de los síntomas- se procede a utilizar monoterapia con agentes alquilantes, poliquimioterapia, análogos de purinas y combinaciones de éstas con otros citostáticos, anticuerpos monoclonales, combinaciones de anticuerpos con quimioterapia, inmunosupresores o un trasplante de progenitores hematopoyéticos autólogos; y si hay infecciones antivíricos, antibióticos y/o antifúngicos. Aunque ninguno de ellos  «cura» la «enfermedad». Por nuestra parte ya hemos explicado muchas veces y de forma amplia que toda «enfermedad» -porque las «enfermedades» no existen- debe afrontarse de manera integral para lograr simplemente la homeostasis del organismo.  

NÚMERO 233 / ENERO/ 2020

Estimado Director: me gustaría compartir con sus lectores algunas de las reflexiones que hago habitualmente en mi blog (https://con-sentimiento-informado.blogspot.com) y que no replico exactamente para evitar que al estar en Internet los buscadores automáticos puedan considerarlo erróneamente plagio. Le escribo porque vengo observando en las últimas décadas cómo los medios de comunicación y los periodistas “freelance” se están poniendo sin disimulo a las órdenes del poder político y económico mientras que quienes no se pliegan o se muestran críticos son ya hasta amenazados. Las propias redacciones de los grandes medios se autocensuran por miedo y prudencia sabedores de que los lectores, radiooyentes y televidentes no son ya quienes deben ser satisfechos sino quienes les dan de comer a ellos. Los ciudadanos no tienen ya interés económico para los medios de comunicación que de hecho pueden sobrevivir sin que les compren sus diarios -impresos o digitales- o vean u oigan sus informativos. Los medios de comunicación forman parte hoy del Catálogo del Centro Nacional de Protección de las Infraestructuras Críticas que parece no solo proteger la funcionalidad y dependencia de los medios sino también sus contenidos. Los medios de comunicación y las redes sociales actúan hoy en perfecta simbiosis con el poder político para controlarnos y adoctrinarnos sobre todo tipo de asuntos. Están tan corrompidos como los científicos, especialmente quienes trabajan en el ámbito de la salud. Gran parte de los periodistas y los científicos han perdido la integridad, la honestidad y la ética. Es más, ocurre otro tanto con los jueces y magistrados de todo el mundo. Y le aseguro que hay millones de españoles que piensan lo mismo. «Guerra es Paz”, “Libertad es Esclavitud” e “Ignorancia es Fuerza» eran los lemas del partido que gobernaba el estado totalitario que George Orwell describe en su famosa novela 1984. Pues bien, si Orwell levantara la cabeza y leyese Maldita.es o el blog de la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC) añadiría un nuevo lema: «La propaganda es la única información veraz». La mayor parte de la población lo ignora pero Maldita.es pertenece a FactCheckEU y a The International Fact-Checking Network que es una sección de Poynter Institute, entidad que se dedica a promover la censura porque le tienen pánico a la libertad de información. Lo mismo que en el ámbito de la salud les pasa a los miembros de la Organización Médica Colegial (OMC) y a los de la Asociación para proteger al enfermo de terapias pseudocientíficas (APEPT). En cuanto a quiénes están detrás de tales iniciativas voy a citar a tres grupos: Google News Initiative, la Open Society Foundations de George Soros y la Tides Foundation. Iniciativas que en España «apoyan» Facebook y La Sexta. Se entiende así por qué los españoles se fían cada vez menos de los medios de comunicación y los consideran no fiables. Hace ya 12 años que Transparency International publicó un informe según el cual el 44% de los ciudadanos los consideran corruptos. En cuanto a la corrupción en el ámbito científico ustedes han hecho multitud de denuncias en estos años pero es que ya lo hizo Pierre Flourens (1794-1867) -Secretario Perpetuo de la Académie des Sciences de Francia durante treinta años- en un esclarecedor libro titulado Examen del libro de Darwin sobre el origen de las especies y más recientemente el físico estadounidense Alan Sokal  junto al también físico belga Jean Bricmont en su obra Imposturas intelectuales (1997) en el que se explica de forma detallada cómo cualquier mentira se puede disfrazar de ciencia mediante pseudonoticias, pseudoinformes científicos y pseudonormas legales (lo explico ampliamente en mi blog). Pues bien, el esperpento en este ámbito en España ha llegado al culmen con el pseudocomunicado que en diciembre ha emitido la autodenominada y desconocida Asociación Española de Comunicación Científica que, falazmente, ha “alertado” a la sociedad de que en nuestro país se está limitando el derecho a la información porque se está llevando a los tribunales “a quienes informan sobre pseudociencias”. Es decir, ¡consideran un atentado a la libertad de expresión e información que los organismos y personas que se consideran injuriadas, calumniadas y difamadas acudan a los tribunales de justicia! Realmente esperpéntico. Se trata de una auténtica burla a la inteligencia. ¿Y quiénes están detrás de tan lamentable tergiversación? Pues hablamos de una asociación que dice pertenecer a la World Federation of Science Journalists y a la European Union of Science Journalists’ Associations -organizaciones que ocultan quiénes las financian- y afirman además contar como socios colaboradores a PharmaMar, el Instituto Roche y Merck Sharp & Dohme (MSD) además de a Repsol y la Obra Social la Caixa. Agregaré que entre sus socios están también Álvaro Bayón Medrano -conocido difamador en redes sociales y medios de comunicación que a pesar de no tener formación sanitaria alguna se hace pasar por experto en los “peligros” de la Fitoterapia-, Ignacio Fernández Bayo -periodista que dirige una empresa de “comunicación científica”-, Fernando Frías Sánchez -abogado y militante pseudoescéptico promotor de la idea de que el consentimiento informado de los pacientes y la libertad de elección son falacias que hay que suprimir “por su bien”-, J. M. Mulet -profesor de Biotecnología conocido por su defensa de los transgénicos y pesticidas y detractor del uso de plantas medicinales que se dedica insultar y acosar a quienes practican las terapias naturales a pesar de que carece de formación sanitaria-, Rocío Pérez – coordinadora de Maldita Ciencia (maldita.es)- y Angela Bernardo -redactora en Civio, institución de trinchera de George Soros-. En fin, todo indica que los pseudoescépticos se han puesto muy nerviosos al comprobar que sus mentiras, calumnias, injurias y difamaciones están siendo por fin llevadas a los tribunales y corren el riesgo de ir a la cárcel así que han optado por hacerse pasar por víctimas de las verdaderas víctimas. Patético.

Luis de Miguel Ortega

Le agradecemos sinceramente su carta que entendemos no requiere comentario alguno por nuestra parte.

 

 

Estimado Sr. Campoy: he leído la entrevista que hicieron ustedes al Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular Enrique Meléndez-Hevia en la que éste explica que la glicina promueve la síntesis de colágeno y es eficaz en enfermedades degenerativas como la artrosis, la artritis, la osteopenia y la osteoporosis. En ella afirma además que nuestro cuerpo necesita a diario 2,5 gramos de glicina para obtener proteínas y otros 12 para fabricar colágeno y que como solo es capaz de sintetizar y obtener con los alimentos entre 4,5 y 6 debemos ingerir el resto en forma de suplemento. Pues bien, les escribo porque padezco hiperuricemia y gota y necesito saber si la ingesta de tanta glicina no me afectará negativamente si finalmente me animo a tomarla. Dice mi médico que el ácido úrico se acumula en el organismo cuando uno ingiere demasiados alimentos ricos en purinas y que si no se elimina del cuerpo puede provocar la destrucción de cartílagos y huesos. Sé por la respuesta a otra carta que en su momento publicaron ustedes que son ricos en purinas la levadura de cerveza, los mariscos, las carnes rojas -en especial los extractos de carnes, los sesos, las mollejas y el hígado-, pescados como las anchoas, las sardinas, los arenques y la caballa, los espárragos, la coliflor, las legumbres, las setas, los champiñones y las espinacas así como todos los alimentos ricos en fructosa -el azúcar blanco, los zumos de frutas (tanto naturales como industriales), los refrescos azucarados (incluidas las colas y gaseosas), los productos azucarados en conserva y precocinados y los hidratos de carbono refinados (pasteles, tartas, dulces, bollería y helados incluidos)-. Además aconsejaban ustedes no ingerir leche –es inflamatoria- ni huevos -contienen ácido araquidónico- y descartar también los pimientos, berenjenas, patatas y tomates porque contienen solanina, sustancia capaz de producir reacciones alérgicas y empeorar los casos de enfermedad articular. Y para bajar el nivel de ácido úrico proponían ingerir coles, sésamo, alfalfa, germen de trigo y, sobre todo, alimentos ricos en apigenina (apio, ajo, cebolla, perejil, manzanilla y tomillo) añadiendo que sería asimismo útil la ingesta de enzimas proteolíticas, bioflavonoides, selenio, vitaminas A, B2, B3, B9, C y E, zinc, cobre, manganeso, SOD (superóxido dismutasa), sulfato de glucosamina y sulfato de condroitina. Como pueden ver sigo su revista -he transcrito casi textualmente lo que dijeron- y me fío de sus consejos. ¿Y por qué pregunto si un exceso de glicina puede perjudicarme teniendo hiperuricemia y gota? Pues porque otros expertos alegan que el simple exceso de proteínas puede provocar gota aunque se trate de alimentos no ricos en purinas. Les agradeceré me respondan en la revista cuando puedan. Sin más se despide agradecida por su trabajo.

Catalina Monsálvez
(Buenos Aires) 

A nuestro juicio la hiperuricemia -y la gota- aparece básicamente cuando el organismo está intoxicado y acidificado y sufre déficits de oxígeno y nutrientes proteicos. El Dr. Enrique Meléndez-Hevia entiende por su parte que la principal causa de hiperuricemia -y de la gota- es la degradación de las bases púricas de los ácidos nucleicos. Según afirma cuando en la dieta no ingerimos suficientes proteínas -luego su exceso no produciría el problema- el metabolismo degrada las del cuerpo para abastecerse de los aminoácidos que precisa usando principalmente las proteínas de los músculos. Al degradar los componentes musculares también se degradan sus ácidos nucleicos cuyas bases púricas originan el ácido úrico. A su juicio pues el exceso de ácido úrico es una clara señal de que se consumen a diario menos proteínas de las necesarias y la mejor manera de bajar el nivel es aumentar su ingesta. Y asegura que si a la ingesta de suficientes proteínas se añade cada día la cantidad que recomienda de glicina la hiperuricemia y la gota desaparecen. No basta pues ingerir solo glicina, se necesitan también suficientes proteínas porque de no hacerse así el organismo usará gran parte de ella para fabricar otros aminoácidos y no se logrará el efecto deseado. Según nos ha asegurado nunca se ha producido un caso de hiperuricemia entre los miles de pacientes que ha tratado con glicina y añade que quienes padecían esa dolencia la resolvieron con su tratamiento.

 

 

Sr. Director: mi ginecólogo me ha recomendado un medicamento llamado Vyleesi para aumentar mi deseo sexual ya que no me apetece hacer el amor desde hace algún tiempo. La verdad es que tengo 55 años y estoy razonablemente sana y delgada pero no me excito ni lubrico como antes. No me parecía un problema porque además llevo 30 años casada, mi marido no está precisamente en forma y no me atrae físicamente como antes. Lo que pasa es que estoy con la menopausia, mis hormonas andan «desatadas» y el médico me dice que activar el deseo sexual puede ayudar a equilibrarme y disminuir la angustia (algo que por cierto no le he dicho tener). Como no conocía el producto he mirado en Internet  -he visto que lo llaman la Viagra femenina- y se afirma que es un medicamento seguro y efectivo. Al parecer es una hormona sintética que dicen desinhibe y aumenta la excitación neuronal en quienes sufren -¿mi caso?- el llamado Trastorno del Deseo Sexual Hipoactivo (HSDD por sus siglas en inglés). Se trata de una inyección que hay que ponerse 45 minutos antes de la actividad sexual y la única preocupación que hay que tener es no ponerse más de una dosis al día y no inyectárselo más de 8 veces al mes. ¿Que opinan ustedes sobre ello? Atentamente,

Paloma Bermúdez
(Valencia)

Hay dos medicamentos que se comercializan para esa patología inventada e inexistente que dicen sufren muchas mujeres premenopáusicas; uno es Vyleesi (cuyo principio activo es la bremelanotida) y el otro Addyi (su principio activo es la flibanserina). El primero se autoadministra mediante una inyección y el segundo se trata de una tableta que se ingiere a diario antes de acostarse. Y vamos a decir claramente dos cosas de ambos «fármacos»: la inmensa mayoría de los médicos que han aprobado su uso tenían claros conflictos de interés y su supuesta eficacia es inexistente. Como muestra un ejemplo: en uno de los ensayos solo el 25% de las mujeres que tomaron Vyleesi aseguraron que les había aumentado el deseo sexual pero es que lo mismo dijo el 17% de las que se tomaron el placebo. Y lo que eso indica es lisa y llanamente que no funciona y no que hay una diferencia significativa positiva como los manipuladores de turno pretenden hacer creer a las personas más ingenuas y desinformadas. De hecho la propia FDA admite que disminuyó el nivel de «angustia» uno o dos puntos en el 35% de quienes la tomaron cuando lo mismo dijo el 31% de las que tomaron placebo. Y a pesar de que se dice que carece de efectos secundarios muchas mujeres sufrieron enrojecimiento, dolor de cabeza, náuseas, hipotensión arterial, fatiga, somnolencia diurna e insomnio. Y es que se trata de un fármaco que actúa sobre las vías de neurotransmisores -tanto excitatorios como inhibitorios- mediante una acción agonista sobre los receptores 5-HT1A de la serotonina -mecanismo similar al de diversos antidepresivos- y mediante una acción antagonista de los receptores 5-HT2A. Mire, la falta de deseo sexual en una mujer -como en un hombre- a partir de determinada edad -y cada persona es un mundo- puede deberse a muchas causas entre las que cabe destacar el consumo de numerosos medicamentos -incluidos por cierto los anticonceptivos orales-, patologías como la diabetes y la hipertensión, la sequedad vaginal, el estrés, la depresión y la baja autoestima. Y no es una enfermedad sino algo natural propio del envejecimiento. Obviamente hay personas -de ambos sexos- que mantienen alta su libido más tiempo que otras pero lo mismo que las hay que se mantienen sanas y en forma y otras que no. Lo absurdo es creer que la solución está en ingerir fármacos; especialmente en casos como el que nos plantea porque además solo conoceremos sus efectos iatrogénicos dentro de muchos años.

NÚMERO 232 / DICIEMBRE/ 2019

Hola. Tengo 37 años, trabajo como enfermera y he comprobado que en la web de la doctora Odile Fernández se dice que «el huevo es la mejor fuente dietética de colina, nutriente esencial para el desarrollo y normal funcionamiento de nuestro organismo que normalmente no sintetizamos en cantidad suficiente y por ello tenemos que obtenerlo de los alimentos. La deficiencia de colina se traduce en deterioro hepático, problemas de crecimiento, infertilidad, hipertensión, cáncer y pérdida de memoria, entre otros síntomas. Ahora bien, la colina tiene un problema: se transforma en el intestino de las personas que comen carne por medio de una bacteria en Trimetilamina, una sustancia tóxica que puede incrementar el riesgo de cáncer de próstata, ictus y muerte prematura». Es decir, que según ella comer a la vez huevo -rico en colina- y carne puede producir Trimetilamina aumentando ello el riesgo de cáncer, ictus y otras patologías. Luego tomar un suplemento de bitartrato de colina durante el embarazo y a la vez carne sería igualmente contraproducente. Su afirmación la confirmé posteriormente en la web El Médico Interactivo según la cual se ha publicado recientemente en Circulation una investigación de la Asociación Americana del Corazón que dice que «el consumo excesivo de colina aumenta los niveles de un compuesto producido por bacterias llamado N-óxido de trimetilamina (TMAO) y la tendencia de las plaquetas a agruparse y formar coágulos». Añadiendo luego que «numerosos trabajos han demostrado que los niveles sanguíneos más altos de TMAO se asocian con un mayor riesgo de enfermedad cardiaca, incluyendo ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares en los seres humanos» así como que «análisis recientes demostraron que la alimentación de los animales suplementada con colina también eleva su riesgo de coagulación»; se constató en un trabajo con 18 voluntarios -ocho veganos y diez omnívoros- sin enfermedad cardiaca o factores de riesgo importantes con una media de 46 años -el 40% hombres- que tomaron dos veces al día durante dos meses suplementos de 500 miligramos de bitartrato de colina con lo que la ingesta diaria promedio fue de 302 miligramos al día. «Los investigadores hallaron que los niveles sanguíneos de TMAO aumentaron más de diez veces después de 1 y 2 meses de suplementación de colina tanto en vegetarianos como veganos y omnívoros. La tendencia de las plaquetas a formar coágulos en una prueba de laboratorio subió con la suplementación de colina. La capacidad de los niveles elevados de TMAO de promover la formación de coágulos se redujo cuando los sujetos también tomaron diariamente ácido acetil salicílico infantil (81 mg/día). De ahí que el autor principal del estudio, Stanley L. Hazen, presidente de Medicina Celular y Molecular y jefe de sección de Cardiología Preventiva y Rehabilitación de la Clínica Cleveland de Ohio (EEUU), añada: “Los alimentos que aumentan el TMAO pueden elevar el riesgo de coágulos y eventos trombóticos así que a menos que su médico se lo prescriba evite los suplementos con colina. Una dieta mediterránea o vegetariana ayuda en cambio a reducir el TMAO”. En fin, ¿creen ustedes que es realmente contraproducente tomar suplementos de bitartrato de colina? Lo pregunto porque hay muchos médicos naturistas que para la pérdida de memoria sugieren ingerir -entre otras cosas- un complejo de vitaminas del grupo B y colina. ¿Cuál es pues la cantidad de colina aceptable? ¿Es verdad, como dice la doctora Odile, que hay que evitar la combinación de carne y huevos -por la yema- ya que ello a lugar a Trimetilamina? Espero que me puedan aclarar todo esto.

Estrella Jurado Mora

Nos hemos permitido resumir su carta dejando lo esencial ya que era muy extensa. Mire, la colina es una vitamina del grupo B que aporta integridad estructural e interviene en la señalización celular siendo vital en la síntesis de fosfolípidos y lipoproteínas plasmáticas. Interviene además en la señalización celular, es importante en la síntesis del neurotransmisor acetilcolina y su forma oxidada -la trimetilglicina o betaína- actúa como donador de metilos en el ciclo de la metionina. Y está constatado que su déficit puede causar disfunciones hepáticas -hígado graso, esteatohepatitis no alcohólica y tumores incluidos-, hipertensión, distrés respiratorio, problemas cognitivos, circulatorios y cardiovasculares, cánceres colorrectal y de mama e infertilidad. Cabe añadir que en las plantas y animales está presente como colina libre, fosfocolina, glicerofosfocolina, fosfatidilcolina y esfingomielina y se encuentra en gran cantidad en el hígado de vaca -en 100 gramos de alimento hay 400 mg, en el bacalao (290 mg) y en el huevo (250 mg) -muy especialmente en la yema- así como -en cantidad más moderada- en la soja, el tofu, la carne roja, los frutos secos, las legumbres, los cereales integrales, las semillas de quinoa, lino y mijo, las coles, las espinacas, el ajo, la cebolla, la lechuga, el puerro, el apio, el pimiento, la remolacha, las zanahorias, las berenjenas, las espinacas e, incluso, en frutas como las naranjas, los plátanos, los pomelos, las manzanas y las fresas además de en la jalea real, la levadura de cerveza y otros alimentos por lo que es muy raro su déficit. En cuanto a la necesidad diaria de colina se calcula en 550 mg en el caso de los hombres y de 425 mg en el de las mujeres (algo más durante el embarazo y lactancia). Por lo que se refiere a su exceso puede bajar ligeramente la tensión y producir aumento de salivación, sudoración, vómitos, mareos, desmayos, adenomas de colon y hasta cáncer de mama pero eso se ha constatado en dosis de al menos ¡7.500 miligramos diarios! Algo que además puede detectarse fácilmente porque el aliento y el propio cuerpo huelen a «pescado» al degradar la flora intestinal bacteriana el exceso transformándolo en trimetilamina y dimetilamina (salvo si se ingiere en forma de fosfatidilcolina porque ésta no se metaboliza en trimetilamina). Ahora bien, el problema solo acaece por consumo de suplementos ya que mediante la ingesta de alimentos es casi imposible. ¿Y qué procede hacer si se requiere más colina? Pues si no queremos comer hígado de vaca -salvo que sea de vacas bien tratadas y no intoxicadas, algo no fácil de saber- o lenguado la alternativa es ingerir huevos ecológicos de gallinas camperas convenientemente tratadas y alimentadas. En general pesan entre 53 y 73 gramos y contienen 250 mg por cada 100 gramos (la yema sola 680 mg). Es decir, que si ingerimos huevos medianos de unos 60 gramos (150 mg pues de colina) para que nos intoxiquemos obteniendo 7.500 miligramos habría que comerse CINCUENTA huevos diarios. Nuestra sugerencia pues es que si se debe tomar colina por posible déficit se ingiera solo la yema de tres huevos diarios si se es mujer y de cuatro si se es varón; y solo durante dos o tres semanas. Dicho esto combinar carne y huevos de forma esporádica no representa el más mínimo problema. Otra cosa es que se haga a diario porque como norma no deberíamos mezclar ni proteínas ni carbohidratos de distintas fuentes en una misma comida; lo mejor es combinarlas con vegetales. Terminamos indicando que los problemas con la ingesta de colina suelen aparecer cuando se toma en forma de bitartrato de colina que no es sino colina unida al ácido tartárico para hacerlo más biodisponible y, sin embargo, es la forma en que mayoritariamente se comercializa.

 

 

Estimado Director: hace tres meses empecé a hacer La Dieta Definitiva porque aunque solo tengo 46 años y mido 1,74 me había puesto en los 88 kilos. No es que comiera mucho pero hace un año tuve problemas en el trabajo y la ansiedad me llevó a salir a menudo tomándome casi a diario tres o cuatro cervecitas con unos pinchos. En fin, cinco meses después me di «cuenta» -es curioso pero me miraba en el espejo y no me veía gordo- y decidí adelgazar. Fui a un endocrino, me hizo analíticas y me dijo que tardaría al menos año y medio en volver a los 72 kilos. Sin embargo, dos meses y medio después de seguir sus indicaciones había perdido solo cuatro kilos y estaba siempre cansado y malhumorado. Fue entonces cuando un amigo biólogo me habló de su dieta -y de la revista que no la conocía-, leí su libro, empecé a hacerla con 84 kilos y hoy, exactamente tres meses después, peso ya 72. Objetivo cumplido pues. Doce kilos en tres meses. Mis más sinceras gracias por tan fantástica obra ya que no he pasado hambre, no he tenido ansiedad en ningún momento y me encuentro mejor que nunca. De hecho le escribo solo para decírselo y que otros lectores sepan hasta qué punto funciona. Bueno, para eso y para decirle que fui al endocrino que me trató sin éxito y al verme le expliqué lo que había hecho y su único comentario fue que probablemente tendría déficits nutricionales. Así que me mandó unas analíticas y los resultados me los acaban de dar: ¡son inmejorables! ¿Y sabe lo que me dijo al verlos? Que había que esperar porque los problemas pueden aparecer más tarde. Es decir, que en lugar de admitir que hay métodos que funcionan mejor que lo que él propone se cerró en banda y se agarró a sus creencias. De hecho me dijo que no se creía que no hubiera tomado además algún fármaco. Me molestó tanto su actitud que terminé diciéndole que, en efecto, había tomado a diario un «medicamento» natural: ¡huevos! Y su respuesta fue, simplemente, que suben mucho el colesterol. Me enfadé, me fui y me he puesto sin más a escribir esta carta. Gracias de nuevo y felicidades por la revista.

Antonio Rodríguez
(Madrid)

Le agradecemos sinceramente su carta que publicamos sin más comentarios que este: ingerir huevos no aumenta en sangre el nivel de colesterol. Lo han constatado numerosos estudios, entre ellos uno elaborado por Alberto Soriano Maldonado en la Universidad de Granada según el cual «la ingesta de hasta siete huevos por semana no se asocia a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares«. Su trabajo se desarrolló en el ámbito del estudio europeo Helena en el que participaron nueve países y se publicó en Nutrición Hospitalaria. Es más, el consumo diario de huevos enteros puede ayudar a reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares y ataques al corazón porque sus proteínas retrasan la coagulación sanguínea y demoran la conversión del fibrinógeno en fibrina, base estructural de los coágulos de sangre. De hecho hemos explicado ya varias veces que a las personas con grandes quemaduras se les llega a dar en las unidades de quemados ¡hasta 40 huevos diarios! sin que les suba el nivel de colesterol en sangre. Solo hay una excepción: los huevos fritos; éstos aumentan en sangre el nivel de triglicéridos -y ése sí es un parámetro negativo- y las moléculas “cis” del mismo se convierten por el exceso de temperatura en “trans”, grasas que no metaboliza bien el organismo. Es pues falsa la creencia de que el exceso de colesterol provoca problemas cardiovasculares como ya hemos explicado hasta la saciedad. El colesterol –incluido el llamado “malo”- es absolutamente necesario para la vida y nada indica que un nivel alto en sangre sea perjudicial por mucho que lo reiteren machaconamente los vendedores de estatinas y sus testaferros. Invitamos a leer en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos La injustificable demonización del colesterol, ¿Causan las estatinas recetadas para bajar el colesterol las enfermedades neurodegenerativas?, Las estatinas, además de peligrosas, no sirven para prevenir patologías. Dr. Dwight Lundell: “Las patologías cardiacas no las provoca el colesterol sino la inflamación arterial”, No está demostrado que un nivel alto de colesterol sea negativo para la salud y El colesterol elevado ¡reduce el riesgo de muerte por enfermedad! aparecieron en los números 90, 91, 131,150, 169 y 191 respectivamente.

 

 

Soy lector asiduo y les animo a seguir en su magnífica labor divulgativa. Les escribo porque me sorprende la notable contradicción entre lo publicado en el nº 231 y lo que apareció en el 151 donde se presenta la glicina como promotora de cáncer. Les agradecería una aclaración al respecto. Saludos y gracias.

Joaquín Alpuente

En el nº 151 publicamos una noticia en la que dimos a conocer que tras analizar en 60 líneas celulares de cáncer más de 200 metabolitos un equipo de la Universidad de Harvard en Boston (EEUU) dirigido por Vamsi Mootha había publicado en Science un trabajo según el cual las células tumorales que proliferan rápidamente consumen mucha glicina mientras que las que lo hacen lentamente lo expulsan infiriendo esos investigadores de ello que la glicina está pues relacionada con la velocidad de la división celular en casos de cáncer. De hecho observaron qué ocurría en las células cancerosas a las que se priva de glicina -bien eliminando el aminoácido del medio de cultivo, bien bloqueando las enzimas implicadas en su metabolismo- y el resultado fue idéntico: las células que se dividían rápidamente redujeron su velocidad de proliferación mientras que las que se multiplicaban despacio siguieron al mismo ritmo. A continuación analizaron cerca de 1.500 enzimas y observaron que las que son necesarias en la mitocondria para la biosíntesis de la glicina están entre las más relacionadas con el ritmo de división celular. Y por último recopilaron datos de los estudios sobre cáncer de mama publicados en los últimos 25 años y descubrieron que entre las de peor pronóstico esas enzimas estaban más expresadas. Pues bien, el Dr. Enrique Meléndez-Hevia conoce esos trabajos pero aclara que se trata de cultivos de células aisladas in vitro y se trata de un buen modelo experimental para estudiar su metabolismo pero no el desarrollo del cáncer porque no tiene sus dos características principales: invasividad y agresividad; además in vitro las células malignas no se tienen que enfrentar a las del sistema inmune. En vivo la glicina promueve la síntesis de colágeno y éste dificulta la proliferación de las células cancerosas. Todas las células -sanas y tumorales- precisan de glicina y unidad monocarbonada para fabricar ácidos nucleicos y crecer y para eso es imprescindible un aminoácido: la serina. Y lo que consumen preferentemente las células cancerosas es este precursor de la glicina como demostró un equipo coordinado por el doctor Labuschagne en un trabajo que se publicó en 2014 en Cell Reports con el título Serine, but not glycine, supports one-carbon metabolism and proliferation of cancer cells (La serina y no la glicina apoya el metabolismo de la unidad monocarbonada y la proliferación de células cancerosas). Suplementar la dieta con glicina refuerza las barreras de colágeno de los tejidos haciendo más difícil la invasividad de las células cancerosas y la metástasis.

NÚMERO 231 / NOVIEMBRE/ 2019

Estimado Director: hace algún tiempo me dirigí a usted para que me recomendara algún médico que tratara el Trastorno Bipolar y me dio el nombre de uno que pasa consulta en Marbella pero debido a que vivimos en Madrid nos es imposible ir. Se trata de mi hija a la que se lo diagnosticaron hace años. Está tomando Valproato y un antidepresivo pero ninguna de las dos estamos a gusto con ello. Mi hija quiere dejarlo porque se encuentra embotada -siempre con sueño- y además dice que está cada día peor de la memoria pero, al mismo tiempo, nos da miedo dejarlo porque ya tuvo dos depresiones muy profundas. Me gustaría saber a dónde ir, a ser posible en Madrid. Muchas gracias.

Victoria H. B.
(Madrid) 

Como sin duda usted sabe se desconoce qué causa el Trastorno Bipolar y de ahí que no haya ningún fármaco o tratamiento eficaz ni para prevenirlo ni para tratarlo. Puede deberse a los efectos tardíos de alguna vacuna pero lo más probable es que el problema esté en una microbiota dañada que haya afectado a las neuronas del aparato digestivo y, por ende, a las del cerebro. El consejo de nuestros expertos es pues que su hija desintoxique a fondo el organismo cuidando lo que come -empiece tomando una cucharadita de carbón vegetal activado una vez por semana-, haga ejercicio moderado -caminar a diario a buen paso 45 minutos basta-, duerma suficiente -si le cuesta que tome triptófano y 3 mg de melatonina al acostarse- y suprima de la dieta los azúcares, las bebidas alcohólicas (vino y cerveza incluidos), la leche y sus derivados, los cereales y harinas, los fritos y las grasas «trans». Debe pues olvidarse del pan, la bollería industrial, las galletas, los donuts, las pizzas, las hamburguesas, los caramelos, las chocolatinas, los pasteles, los dulces, los chuches, los bombones, las palomitas, los helados, la mantequilla, la margarina, los patés, las colas, los refrescos y, sobre todo, de la comida asiática porque lleva mucho glutamato monosódico (que lamentablemente empieza a usarse también en muchos restaurantes españoles). Y por supuesto debe evitar todos los aditivos alimentarios (conservantes, colorantes, espesantes, aromatizantes, acidificantes, potenciadores del sabor y edulcorantes) así que no debe ingerir ningún producto envasado, preparado o precocinado. Es asimismo necesario que su hija se someta a un test para detectar posibles alergias o intolerancias alimentarias a fin de dejar de ingerir todos aquellos alimentos que le hagan daño. Debe en cambio aumentar la ingesta de alimentos ricos en triptófano -plátanos, higos, dátiles, pavo, etc.-, omega 3 -sería excelente que tomara a diario aceite de krill- y ácido gamma-aminobutírico (GABA) -se encuentra sobre todo en las verduras, las frutas, el té verde, las lentejas y los plátanos (está igualmente presente en los cereales integrales pero en su caso es mejor no tomarlos)- así como, de forma especial, ingerir aguacates, ajos, hojas de remolacha, brécol, frutos secos, garbanzos y lecitina de soja. Por lo que se refiere a su temor a dejar el Valproato (ácido valproico) -fármaco que comercializa Sanofi como «antiepiléptico» y «estabilizador del estado de ánimo» así como para el «trastorno bipolar» con el nombre de Depakene y bloquea los disparos sostenidos y repetitivos de alta frecuencia de las neuronas- recuerde que puede provocar mareos, náuseas, temblores, diarrea, somnolencia, debilidad, cansancio, confusión, convulsiones, sordera, dolor abdominal, fallos de memoria, cefaleas, nistagmo, anemia, ictericia, hinchazón facial, trombocitopenia, trastornos extrapiramidales, estupor, hipersensibilidad, alopecia, hiponatremia, hemorragias, lesión hepática, dismenorrea, agresividad, agitación, trastornos de la atención, diplopía y aumento de peso, entre otros problemas (incluida una hepatitis fulminante). Es más, se le ha acusado de ser el responsable de las malformaciones congénitas sufridas en Francia entre 1967 y 2016 por entre 2.150 y 4.100 niños al haberlo ingerido sus madres durante el embarazo; así se dedujo tras cruzar la Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento y los Productos de Salud (ANSM) los dosieres de la Seguridad Social de dos millones mujeres embarazadas y de sus bebés y constatar que 2.321 madres «estuvieron expuestas al valproato». Es más, de las 14.322 embarazadas que entre 2007 y 2014 lo consumieron 4.300 tuvieron que abortar, 1.206 sufrieron abortos espontáneos o embarazos extrauterinos y 115 bebés nacieron muertos. En España se «desaconseja» su uso durante el embarazo desde 2007 pero sigue permitiéndose a pesar de todo su comercialización, algo vergonzoso porque los riesgos de malformación del feto los conoce el fabricante desde la década de los ochenta y por eso añadió en el prospecto que era necesario «prevenir rápidamente al médico en caso de embarazo». Su consumo no se justifica pues, especialmente cuando hay un aminoácido natural que actúa como neurotransmisor e inhibe o reduce la excitabilidad neuronal: el ya citado ácido gamma-aminobutírico (GABA). Se trata de una sustancia natural utilizada por las neuronas del sistema nervioso para comunicarse entre sí a través de los espacios sinápticos y juega un papel importante en el comportamiento, la cognición y la respuesta frente al estrés sugiriendo las investigaciones que ayuda a controlar el miedo y la ansiedad cuando las neuronas se sobreexcitan. De hecho cuando sus niveles están bajos se padece ansiedad, problemas para dormir, depresión e incluso otros problemas cognitivos más graves. Es pues oportuno plantearse sustituir cuanto antes el Valproato por cápsulas de GABA -además de ingerir los alimentos ricos en él ya descritos- junto con otro aminoácido: la apigenina (se trata de un bioflavonoide del que es muy rico el apio, el perejil y el té verde y tiene el mismo efecto de una benzodiacepina pero sin sus efectos secundarios).  Y ya puestos le sugerimos que su hija se someta a una hidroterapia de colon y a una quelación así como que consuma a diario un complejo multivitamínico y mineral, un suplemento enzimático, un probiótico (le sugerimos el Prodefen) y carbón vegetal activado en ayunas una o dos veces por semana. Sepa asimismo que el déficit de reelina -proteína que se encuentra principalmente en el cerebro pero también en la médula espinal, la sangre y otros órganos y tejidos que juega un papel fundamental en el funcionamiento neuronal y en el desarrollo del sistema nervioso central y periférico- se ha vinculado ya a distintos trastornos neurológicos; de hecho se han encontrado niveles reducidos de reelina en los cerebros de enfermos de alzheimer, autismo, esquizofrenia, trastorno bipolar y depresión mayor. Además la reelina ayuda a madurar las neuronas -tanto anatómica como funcionalmente- así como a formar nuevas conexiones y hay varias investigaciones según las cuales su déficit puede resolverse ingiriendo ácidos grasos poliinsaturados omega 3. Asimismo se ha asociado el Trastorno Bipolar a la enfermedad celiaca; así lo afirma un trabajo efectuado en 2006 en la Clínica Mayo de Estados Unidos por el Dr. T. William que se publicó en Archives of Neurology en el que se explica que la intolerancia al gluten puede ser causa de ataxia, neuropatía periférica, distonías, convulsiones, epilepsia, migrañas, alzheimer, esquizofrenia, depresión, TDAH y Trastorno Bipolar. Dicho esto agregaremos que en la India el doctor Banerji trata tanto el Trastorno Bipolar con Ignatia 200 CH (5 gránulos dos veces al día), Aurum Metalicum 200 CH (5 gránulos dos veces a la semana si está en fase depresiva) y Hyosciamus 6CH (también 5 gránulos dos veces al día) si está en fase de euforia y, finalmente, si está violento, Stramonium 6CH (5 gránulos dos veces al día). Al ser productos inocuos carecen de efectos secundarios. Por lo que se refiere a médicos expertos en Trastorno Bipolar le sugerimos que acudan a profesionales como el Dr. Javier Aizpiri -que dirige el Instituto Burmuin de Bilbao (94 444 26 79)- o el Dr. Javier Álvarez -jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital de León (987 23 74 00)-. Lea al respecto la entrevista que le hicimos en el nº 183  y tiene a su disposición en nuestra web (www.dsalud.com) con el título Dr. Javier Álvarez: «Se están diagnosticando como trastornos mentales procesos que en realidad no son patológicos». Salvo que tenga usted problemas económicos un traslado a otra provincia está más que justificado tratándose de su hija. Y si aún así no pudiera contacte usted en Madrid con el Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16) o con el Dr. Enrique de Juan (91 549 02 11) pero ya le advertimos de que lo que sugerimos en esta carta es un resumen de lo que nos dicen varios médicos y especialistas en otras disciplinas terapéuticas y se trata pues un conjunto de consejos normalmente más amplio del que los médicos a nivel individual suelen proponer.

 

Sr. Director: llevo 20 días con diarrea sin que los médicos encuentren la causa; al principio tenía que ir suelta al baño muchas veces al día y actualmente solo mañana y noche pero he perdido mucho peso y aún tengo hinchazón en el vientre. Tomé estos últimos cuatro días carbón vegetal y acabo de empezar a tomar Prodefen para repoblar la flora intestinal ya que tras hacerme varias analíticas todos los parámetros salen normales salvo la calprotectina en heces que es mayor de 1.000 mg/kg cuando debe ser inferior a 50. Y mi problema no puede deberse a la ingesta de lácteos, carne, pescado o marisco porque soy vegetariana. Añadiré que tomo productos especiales que nunca me han ocasionado problemas pero lo menciono por si acaso; me refiero a productos para vegetarianos -como hamburguesas, salchichas, chorizo, queso…- que se elaboran -al menos así lo creo- con todo tipo de sustancias naturales no modificadas genéticamente y libres de glutamato monosódico. El «chorizo» dulce tiene por ejemplo como ingredientes proteína de trigo, agua, seitán, aceite de oliva, proteína de soja, pimientos rojos, pimientos suaves, harina de trigo, sal, ajo, perejil y sabores veganos, el «chorizo» picante agua, aceite vegetal, grasas vegetales no hidrogenadas, gluten de trigo, proteína de soja, especias y extractos de especias, azúcar morena sin refinar, ajo granulado, arroz fermentado, sal, proteína de trigo texturizada., cebolla granulada, fécula de patata y, como espesantes, carragenanos, las salchichas barbacoa soja, harina de trigo con gluten, aceite vegetal de  semillas de girasol, almidón modificado, sal marina, polvo y semillas de mostaza, azúcar, sulfitos,  carragenanos como espesante (E407), alga rhodophyta, ácido cítrico y vinagre de manzana, el «queso» No-Moo estilo curado  agua, aceites y grasas vegetales no hidrogenadas, fécula de patata, levadura, harina de arroz, mantequilla de nueces, sal, especias, sabor vegetal, carragenina y ácido láctico y la «hamburguesa» agua, aislado de proteína de arveja (guisante), aceite de canola, aceite de coco refinado, celulosa de bambú, metilcelulosa, almidón de papa, maltodextrina, extracto de levadura, sal, aceite de maravilla, glicerina vegetal, levadura seca, goma arábiga, extracto de jugo cítrico, ácido ascórbico, extracto de jugo de remolacha, ácido acético, ácido succínico, almidón modificado y achiote. Tomo más productos para ovovegetarianos pero como ejemplos me parecen suficientes. ¿Pueden orientarme? Atentamente,

Carla Gómez
(Madrid) 

La calprotectina es una proteína procedente de los leucocitos o glóbulos blancos -principalmente de neutrófilos y monocitos- que aparece en la mucosa intestinal cuando existe inflamación y suele estar presente en las personas con celiaquía (intolerancia al gluten), colitis ulcerosa, enfermedad de Cröhn, fibrosis quística intestinal, enterocolitis necrosante y cáncer de colon por lo que no tiene por sí misma significado diagnóstico ya que también aparece cuando hay atrofia de las vellosidades intestinales y aumenta su nivel cuando se ingieren antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos (paracetamol y aspirina incluidos). Así que si el resto de los valores analíticos son normales no parece signo de problema grave. Nos parece pues inteligente haber recurrido a la ingesta durante cuatro días de carbón vegetal activado ya que se ha utilizado terapéuticamente durante siglos para afrontar diarreas, problemas digestivos e intoxicaciones y ahora sabemos que además es antiséptico, antivírico, antiinflamatorio, carminativo, hipocolesterolemiante, uricosúrico y nefroprotector permitiendo incluso mitigar los efectos de la quimioterapia, ayudar en problemas neurológicos como el Trastorno Bipolar y deshacerse del exceso patológico de leucocitos. Es más, adsorbe los gases y es un eficaz desintoxicante tanto cuando se ingieren alimentos en mal estado como contaminados que provocan inflamación intestinal, disbiosis y diarrea siendo especialmente eficaz en casos de dispepsia, es decir, en todo tipo de problemas digestivos. Es eficaz hasta para neutralizar gran número de venenos y sustancias tóxicas, medicamentos incluidos, sean estos ingeridos accidentalmente o no; y hablamos de antibióticos, antiinflamatorios, antidepresivos, antiinflamatorios y cientos de drogas más. Se trata de unas llamativas propiedades que muchos ignoran a pesar de que hay suficientes investigaciones que así lo avalan como ya dimos a conocer en el reportaje que con el título Carbón activado: potente desintoxicante antiinflamatorio apareció en el nº 216 y puede leerse en nuestra web: www.dsalud.com. Ahora bien, como explicamos en ese texto no debe abusarse de él ya que no se metaboliza y el organismo debe expulsarlo por lo que su exceso podría en casos muy raros producir obstrucción intestinal o fecal. Parece razonable pues usar puntualmente varios gramos en caso de toxicidad o envenenamiento pero si se trata de problemas menores o como preventivo un par de gramos diarios deberían ser suficientes dada su enorme capacidad de adsorción. Es más, impide a menudo metabolizar lo que se ingiere posteriormente así que en su caso nos parece oportuno no tomarlo mientras ingiera Prodefen, producto que contiene prebióticos -fructooligosacáridos- y siete cepas de probióticos presentes de forma natural en todo sistema digestivo sano: Lactobacillus casei, Lactobacillus rhamnosus, Streptococcus thermophilus, Bifidobacterium breve, Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium infantis y Bifidobacterium bulgaricus. Le ayudará sin duda a repoblar la microbiota pero si no desaparece la diarrea pronto tome además Lactofilus en polvo (se adquiere también en farmacias). Dicho esto debemos agregar que la inflamación de la mucosa del colon puede deberse a una somatización emocional y a problemas con el sistema inmune. Y que además se da principalmente en el mundo desarrollado cuando la ingesta de frutas, verduras y legumbres no es suficiente y se toman alimentos que producen intolerancia o alergia. Hágase pues un test para descartar todos los alimentos a los que pueda ser intolerante o alérgico, problema que puede haberle surgido ahora aunque antes no le afectara. Obviamente no dará positivo a lo que no consume siendo ovovegetariana -mariscos especialmente- pero puede dar positivo a los frutos secos, los alimentos con gluten, las harinas, las levaduras, el café, el azúcar blanco, los carbohidratos refinados, el alcohol (cerveza y vino incluidos) y la comida enlatada, envasada y preparada porque contienen muchos aditivos siendo los más activos y peligrosos de entre ellos los sulfitos y el glutamato monosódico (lea en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo Nuestros alimentos están repletos de peligrosos glutamatos publicado en el nº 151). Debe asimismo beber abundante agua para prevenir el desequilibrio electrolítico, realizar un ejercicio físico adecuado a sus circunstancias personales, procurar un sueño reparador y evitar el estrés. Agregaremos que son en cambio útiles el ajo -antibiótico natural que permite el reequilibrio de la flora intestinal-, el arroz integral -al no tener gluten es bien tolerado por el intestino y se trata de un normalizador del tracto intestinal-, la avena -aporta fibra soluble y es protectora y normalizadora del tránsito intestinal-, la manzana -es astringente y antiséptica-, la chufa -es remineralizante y contiene enzimas que facilitan la digestión de los hidratos de carbono y las grasas-, los germinados -contribuyen a regenerar la flora intestinal alterada-, la leche de almendras -tiene buena tolerancia y es muy nutritiva-, la zanahoria -por su contenido en pectina y betacarotenos mantiene en buen estado la mucosa intestinal siendo un eficaz antidiarreico y normalizador de la función intestinal-, la tapioca -suavizante, desinflamante y regeneradora-, el membrillo -astringente y antiinflamatorio de la mucosa gástrica-, los arándanos -astringentes y antisépticos-, el caqui -contiene taninos y mucílagos de acción astringente sobre la mucosa-, la granada -es astringente y antiinflamatoria de la mucosa-, el níspero -es normalizador y astringente pero además contiene sales minerales y vitaminas-, la okra -contiene mucílagos que suavizan y protegen la mucosa intestinal-, la papaya -suavizante, protectora y antiséptica- y el plátano -alimento bien tolerado que aporta minerales, sobre todo potasio-. En cuanto a nutrición ortomolecular son especialmente útiles el ácido fólico así como las vitaminas A y las del complejo B (especialmente la B12), minerales como el selenio, el hierro, el zinc, el magnesio y el calcio, probióticos, PABA y ácidos grasos esenciales omega-3 y omega-6. Además, por supuesto, de los probióticos y prebióticos que ya ha empezado a tomar. Obviamente no se trata de que tome todo eso: le damos una lista tan amplia para que sepa que puede optar por todos ellos para mejorar rápidamente. Por lo que se refiere a los numerosos productos para ovovegetarianos que consume vamos a ser claros y concisos: se trata de comestibles, no de alimentos. Un alimento natural -frutas, verduras, hortalizas, legumbres, frutos secos, plantas…- contiene más  o menos nutrientes pero lo que sobre todo lleva son enzimas que permiten su digestión y energía ya que se trata de seres vivos. Usted en cambio toma una enorme cantidad de sustancias muertas de muy variada procedencia mezcladas sin el más mínimo sentido dietético solo para dar apariencia similar al producto natural que pretende sustituir pero su digestión es complicada y no «alimentan«; es más, algunas pueden hacerle más mal que bien como la sal, el azúcar -tanto el blanco como el moreno sin refinar-, las harinas -con o sin gluten-, la fécula de patata, el almidón modificado, las proteínas de trigo y soja, el glutamato monosódico, la maltodextrina (mezcla de polímeros de glucosa que aparecen como resultado de la hidrólisis del almidón), la goma arábiga (polisacárido que se extrae de la resina de ciertas variedades de la acacia), los sulfitos y los  carragenanos. De la toxicidad de los sulfitos hemos hablado ampliamente en la revista -lea por ejemplo el reportaje El ignorado peligro de los sulfitos que apareció en el nº 184- y en cuanto a los carragenanos debe saberse que aunque la FDA acepta su uso cuando son «de calidad alimentaria» hay pruebas de que los degradados son altamente inflamatorios y tóxicos para el tracto digestivo pudiendo ser responsable de diversas disfunciones intestinales -especialmente colitis-, de artritis reumatoide e, incluso, de cáncer de colon. Terminamos indicando que la ingesta de muchos de esos productos tiene sus riesgos porque el hecho de que estén envasados al vacío no implica que no puedan fermentar en su interior bacterias patógenas o que, en los casos en que se congelan, se rompa la cadena de frío. Una alimentación adecuada -ovovegetariana o no- exige la ingesta de productos vegetales vivos de temporada. Terminamos indicando que el problema que sufre puede haberlo causado la infección transmitida por un animal doméstico si tiene usted alguno -gatos, perros, aves…-, un tóxico medioambiental -plaguicidas, insecticidas, venenos para ratas, etc.- o un producto de higiene casero.

 

Estimado Director: tengo 76 años, peso 63 kilos -algo de sobrepeso pues-, mi abdomen lleva décadas dilatado y padezco una leve osteopenia, escoliosis, hernias discales incipientes y artrosis. El caso es que desde hace algún tiempo ello me provoca unos dolores cada vez más intensos que procuro controlar solo con Termalgin (paracetamol). Tomo además fármacos para la hipertensión y 5 mg de Stilnox (Zolpiden tartrato) para poder dormir desde hace 30 años. Se unen pues al Losartan, la Higrotona y el Atenolol que me recetaron. Y tomo asimismo a diario Varson desde hace 7 años a fin de prevenir un posible ictus porque mi padre murió de ello. El caso es que a primeros de este año empecé a tener tanto dolor que acudí a la Unidad del Dolor del Hospital Universitario Quirón de Pozuelo donde me mandaron Zaldiar y Duloxatina 30 yéndome muy bien durante dos meses pero entonces empecé a sudar tan copiosamente que preferí los dolores a los sudores. En abril me infiltrarían en los trocantes -tengo trocanteritis crónica- y me fue bien hasta junio que es cuando me apareció un fuerte dolor en la zona lumbar y tuve que volver a tomar Zaldiar y Duloxatina; hasta que de nuevo tuve que dejarlo porque los efectos secundarios eran terribles, con náuseas constantes y sudores. Como el dolor no menguaba me hicieron una resonancia y apareció un aplastamiento de la cuarta lumbar; me trataron, hice hasta junio reposo absoluto y parece que la vértebra ha “soldado” pero los dolores lumbares y trocantes continúan lo que me tiene desesperada. He probado con Homeopatía y Acupuntura pero no mejoro aunque hace tres meses empecé a tomar también Vitalfan para la caída del pelo. Además ingiero desde hace cinco años -los primeros 10 días de cada mes- una combinación de prebióticos, probióticos y vitaminas del grupo B: Vitanatur Symbiotics. Agregaré -porque sé que ustedes tienen muy en cuenta la dieta- que desayuno un café con leche descremada y a veces un poco de pan con aceite y tomate, bebo litro y medio o dos de agua a diario, me tomo a media mañana una fruta (generalmente melón, plátano o melocotón), almuerzo pescado -un par de veces- por semana o carne (pollo o pavo) -otras dos veces por semana y siempre a la plancha- que acompaño con verduras, ensaladas -tres o cuatro veces por semana, principalmente de lechugas varias y tomate-, legumbres -en ensalada o guisadas- una vez por semana, pasta -en ensalada o cocinada- una vez por semana y para beber un zumo de limón, naranja y toronja (hecho con media fruta de cada una) terminando con una infusión de té verde (todo frío). A media tarde me tomo una pieza de fruta y por la noche suelo variar: o bien un poco de jamón cocido o ibérico (a menudo en un pequeño sándwich), acelgas o espinacas cocidas, sardinillas, una porción de queso de Burgos y un café descafeinado con leche desnatada. Y en todas las comidas me tomo también un diente pequeño de ajo machacado que trago con líquido. No entiendo pues por qué sufro desde hace muchos años de diarreas espontáneas ya que no me parece que se deba a la alimentación. Tal es mi situación. ¿Pueden ayudarme con algún consejo? Atentamente, 

Marisa García
(Madrid) 

Médicamente se llama artrosis u osteoartritis a la degeneración de las articulaciones que produce el desgaste de los cartílagos, osteopenia a la pérdida de densidad ósea y escoliosis a la curvatura lateral de la columna vertebral. Pues bien, normalmente ese cuadro delata una insuficiente ingesta de calcio aunque no siempre ya que puede deberse a la utilización por el organismo del calcio de los huesos para equilibrar el pH cuando hay excesiva acidificación al ser el mineral alcalino más abundante de nuestro interior. Sin embargo consumir leche y sus derivados es un tremendo error ya que su consumo acidifica el organismo y es más bien causa de osteoporosis. De hecho es en los países donde más leche se consume donde mayor número de casos de osteopenia y osteoporosis hay. Lo que contribuye a la pérdida de calcio es la falta de actividad física, el exceso de proteínas, el tabaco, el café, el alcohol, la sal, el azúcar, los productos refinados, los alimentos dulces o azucarados (pasteles, helados, bollería, etc.), los fármacos y el déficit de un mineral: el manganeso. Le sugerimos pues que desintoxique el organismo tomando carbón vegetal activado a diario durante una semana, descanse tres y a partir del segundo mes lo ingiera solo un día a la semana, que tome un probiótico a partir de la segunda semana -una vez deje el carbón- (como el Prodefen citado en la carta anterior), ingiera coral marino con vitamina K2 -existe un producto que comercializa 100% Natural como NutriMK7 Huesos que combina calcio procedente de coral marino, vitamina K2 (menaquinona) y vitamina D3 lo que favorece la absorción y utilización del calcio pero asegurándose de que no se deposita en las paredes de las arterias-, silicio orgánico -nos permitimos sugerirle el Silicium G 5 Siliplant que comercializa Silicium España-, manganeso, Renovén (el antiguo Bio-Bac), sulfato de condroitina y curcumina. Es asimismo útil la ingesta de PABA, SAM (S-adenosil-L-metionina), selenio y vitaminas A, C y E junto a las del complejo B. Obviamente ello requiere ponerse en manos de un buen profesional que paute las dosis y los tiempos. Agregaremos que hay varias plantas antiinflamatorias muy útiles en casos de artrosis y problemas similares: el sauce, el harpagofito, la ulmaria o reina de los prados y la manzanilla. Y sepa que además de las duchas frías alivia igualmente las molestias aplicar hielo y posteriormente calor en la zona afectada así como cubrirla con un paño caliente empapado en aceite de lino (es rico en omega 3). Dicho esto plantéese dejar de tomar los fármacos que cita en su carta. Es inaudito que sobreviva usted a la ingesta de tal cantidad de medicinas iatrogénicas cuyos principios activos pueden interaccionar de manera grave. De hecho aun sabiendo que ocupamos con ello mucho espacio vamos a recordarle a usted y de paso a los lectores los efectos principales adversos de apenas dos de ellos… sin contar los daños que puede provocar su ingesta conjunta. De hecho no hay más que leerse las fichas técnicas, algo que por desgracia casi nadie hace, médicos incluidos. El Losartan puede provocar reacciones alérgicas graves (erupción cutánea, picor e hinchazón de cara, labios, boca y garganta), tos, mareos, diarrea, náuseas, vómitos, estreñimiento crónico, migrañas, debilidad, fatiga, hipoglucemia, hiperpotasemia, somnolencia, presión arterial baja, trastornos del sueño, palpitaciones, angina de pecho, disnea, dolor abdominal, urticaria, edemas, vasculitis, púrpura de Schonlein Henoch, parestesia, síncopes, fibrilación atrial, accidentes cerebrovasculares, hepatitis, altos niveles de alanino aminotransferasa (ALT) en sangre, anemia, número reducido de plaquetas, dolor muscular y de las articulaciones, problemas renales, dolor de espalda e infección del tracto urinario… entre otras. Y la Higrotona puede provocar por su parte fiebre, alteraciones electrolíticas, erupción cutánea, hipotensión ortostática, arritmias, bajos niveles de potasio en sangre, debilidad muscular, espasmos musculares, latidos cardíacos anormales, sarpullido, cansancio, confusión, dolor de garganta, fiebre, escalofríos, ictericia, hormigueo en manos, pies y labios, inflamación renal, inflamación de vasos sanguíneos, dificultad para orinar, sangrado, trombocitopenia, visión perturbada, ritmo cardíaco irregular, azúcar en la orina, empeoramiento de la diabetes, dolor en los ojos, dolor abdominal, inflamación de los vasos sanguíneos, pancreatitis, neumonitis, edema pulmonar, inflamación de los riñones, trastornos gastrointestinales (incluyendo náuseas, diarrea y vómitos), debilidad, letargia, somnolencia, inquietud, convulsiones, confusión, dolor de cabeza, dolores musculares, calambres, hipotensión, aumento de los niveles sanguíneos de colesterol y ácido úrico, mareos, desmayos, dolor gástrico, cansancio, debilidad inusual, aumento de la sensibilidad de la piel a la luz solar, impotencia, pérdida de interés sexual, dolor de cabeza, diarrea, dolor de barriga, estreñimiento, dolor en las articulaciones y coma. Sencillamente aterrador. Y le aseguramos que los efectos de los otros siete fármacos que toma cuyos potenciales efectos adversos no citamos porque haríamos esta respuesta interminable no son menores: Atenolol, Zaldiar, Duloxatina, Termalgin, Mastical, Varson y Stilnox. Obviamente la decisión de qué hacer es suya.

 

Sr. Director: soy lector de la revista desde su aparición -me suscribí a ella dado el interesante enfoque que tiene- y me gustaría conocer su opinión sobre mi problema. Tengo 76 años y hace ahora cuatro y medio me sometí a una prostatectomía radical por padecer un tumor grado 7 (4+3) de Gleason con  afectación focal del margen quirúrgico inferior y del ápex. El PSA tras la operación era de 0´04 y actualmente es de 0´60 con 10,24 de testosterona así que ante un nivel tan elevado me han aconsejado someterme a terapia hormonal, decisión que he ido posponiendo dados sus  efectos adversos. Me gustaría saber pues si existe alguna terapia alternativa carente de efectos negativos y el protocolo a seguir. Les estaré muy agradecido si pueden responderme.

Ángel G. 

Un tumor grado 7 (4+3) de Gleason con afectación focal del margen quirúrgico inferior y del ápex quiere decir que biopsiaron la parte inferior y superior de la próstata encontrando en una de ellas un grado de afectación de 4 y en la otra de 3. Los patólogos clasifican los cánceres de próstata de 1 a 5 atendiendo al grado de similitud que hay entre las células del tejido canceroso y las del tejido normal al observarlas al microscopio y si el tejido canceroso se parece mucho al sano se le asigna un grado 1 y si sus patrones de crecimiento son muy anormales un grado 5; luego los grados 2, 3 y 4 son intermedios. Cabe añadir que el primer número asignado es el grado más común en el tumor así que en su caso lo que se indica es que la mayor parte del tumor es de grado 4 y el resto de grado 3; suma que da 7 en la clasificación de Gleason en la que la máxima puntuación es de 10. Obviamente cuanto más alto es ese número más probable es que el cáncer crezca por lo que según los oncólogos los grados 8, 9 y 10 son los más peligrosos y los de 1 a 6 no tan agresivos porque crecen lentamente. Por lo que se refiere a los de grado 7, los 4+3 -que es su caso- tienen peor pronóstico que los 3+4. Todo esto en teoría porque luego el tumor puede ser en realidad más agresivo… o menos. Depende en realidad del estado de salud del paciente. Es más, por sí mi mismo no significa nada y de ahí que además se valoren conjuntamente otros parámetros como el nivel de PSA en sangre, las imágenes radiográficas, el número de núcleos, si se encontró cáncer en ambos lados de la próstata, si se ha propagado fuera… Solo que el PSA es una prueba absolutamente desprestigiada como explicamos hace ya más de DIEZ AÑOS en el reportaje que con el título Ponen en duda que la prueba del PSA prostático sirva para algo apareció en el nº 117 correspondiente a junio de 2009; texto en el que además dejamos claro que la causa del cáncer de próstata es un misterio para los oncólogos que no saben por ello ni cómo prevenirlo ni cómo curarlo. Mire, lo que la prueba detecta es qué cantidad hay en sangre del llamado Antígeno Prostático Específico (PSA por sus siglas en inglés) que no es sino una proteína que producen las células malignas de la glándula prostática ¡pero también las sanas! Así que se considera que puede haber cáncer cuando la concentración de PSA es excesiva y la próstata demasiado grande aunque eso no basta porque puede haber un tumor y ser benigno. Y es que también los benignos pueden aumentar la concentración de PSA y provocar prostatitis (inflamación de la próstata) e hiperplasia (agrandamiento de la próstata). Hasta hace muy poco se consideraba un valor «normal» el de 4 ng/ml o menos pero ahora se sabe que hombres con niveles bajos de PSA desarrollan cáncer de próstata y otros con valores mucho más altos no. Claro que el PSA aumenta asimismo si se sufre una simple  prostatitis o una infección de las vías urinarias. Aseverar hoy pues que es una prueba de detección específica del cáncer de próstata es manifiestamente absurdo. Por lo que se refiere a la testosterona dice usted que tiene un nivel «elevado» de 10,24 cuando el rango de «normalidad» está entre 10.41 y 34.70 nanomoles por litro (nmol/L). Lo tiene pues «bajo» y no elevado; es más, para alguien con 76 años es un nivel perfecto y no se justifica en absoluto que se someta a una terapia de reemplazo que no va a ayudarle -lo que pretenden es reducirle el nivel de andrógenos- y puede además hacerle perder el pelo, adelgazar en exceso, aumentar el hematocrito, exacerbar la apnea del sueño… Nuestro consejo es que si usted se siente bien no haga nada.

NÚMERO 230 / OCTUBRE/ 2019

Estimado Director: la Psiquiatría es esa profesión médica incapaz de hacer un diagnóstico basado en evidencias que utiliza medicamentos sin base científica y cuya seguridad no está garantizada que, lejos de servir al paciente, sirve a una maquinaria de control social. El psiquiatra es un médico que rompió su juramento hipocrático y dejó de velar por el bienestar del paciente para convertirse en mero vigilante del orden social con el viejo y falso pretexto de que «el loco es peligroso y necesita corrección y aislamiento». Así lo decía por ejemplo la ley de internamientos de la República Francesa de 1837, la primera que nació «para proteger a la sociedad de los locos e inmorales». Sin embargo la Psiquiatría, como pseudociencia que es, no ha conseguido validar ni una sola hipótesis sobre ninguna «enfermedad psiquiátrica» presuntamente “conocida”. Desconoce las causas de todas las enfermedades que tratan, su evolución y su pronóstico y aún así cuando a algún científico se le ocurre relacionar una enfermedad mental con problemas metabólicos, intoxicaciones, vacunas, parasitosis o infecciones aparece la censura inquisitorial y vienen a decir algo así como “Estamos muy contentos con nuestra pseudociencia; no molesten”. La Psiquiatría, como pseudociencia que es, ni siquiera es capaz de explicar cómo sus neurotóxicos -los llaman «tratamientos»- son capaces siquiera de mejorar la situación de un enfermo. Es más, no hay controles ni de su farmacodinámica ni de su seguridad. De hecho ningún paciente se cura con esos venenos que a lo más que llegan es a adormecer la conciencia y la mente para evitar conductas sociales displicentes o incómodas y ello a costa de reducir en 20 años -de media- la esperanza de vida de los pacientes a los que además somete a graves riesgos de descontrol y violencia. Hecho ante el que alegan que todo enfermo mental es peligroso y violento cuando lo cierto es que SOLO los enfermos en tratamiento farmacológico lo son a veces. Hablamos de fármacos que llevan a acciones tan extremas e inexplicables como arrancarse los ojos, matar a familiares cercanos, suicidarse, empuñar un arma para disparar indiscriminadamente a personas que ni siquiera conoce o estrellar un avión lleno de pasajeros. Acciones que hoy se sabe pueden inducir algunas de las actuales drogas psiquiátricas a pesar de lo cual siguen siendo legales y masivamente utilizadas. Hay abundante evidencia científica de ello. Una paciente mía -soy abogado- se tomó la medicación pautada y fue un día encontrada inconsciente en la ducha bajo un chorro de agua tan caliente que hubo que amputarle una pierna quedando la otra con graves secuelas. Y es que la Psiquiatría, como pseudociencia que es, oculta la peligrosidad de sus tratamientos, la adicción que producen sus fármacos, las muertes y desgracias que provocan y, en el colmo del esperpento, las sistemáticas mentiras de la industria farmacéutica sobre los resultados reales. Por eso la Psiquiatría, como pseudociencia e ideología totalitaria que es, se aplica a menudo por la fuerza -de forma coercitiva- y no tiene apoyo entre las profesiones basadas en los conocimientos científicos siendo defendida solo por los jueces y fiscales que dicen estar «al servicio del estado y el interés general”. Inexplicable apoyo explícito que ha convertido al psiquiatra en un pseudopolicía de bata blanca que puede entrometerse en la vida privada de sus pacientes sin consentimiento de los mismos. El psiquiatra es de hecho el único profesional sanitario que no está al servicio del paciente sino de “la sociedad” al que se ha facultado para, enviando un simple fax a un juzgado, solicitar el internamiento involuntario de una persona; a menudo mintiendo sobre las causas y sin que haya urgencia real para ello. Conozco casos de internamientos forzosos en los que la alegación ante el juzgado fue que ¡el paciente no acudía desde hacía unos meses a la consulta del psiquiatra! Es más, el psiquiatra es la única persona que sin ser parte de un procedimiento puede iniciarlo y mantenerlo sin necesitar abogado y procurador para conseguir la resolución judicial que desea. Puede hasta enviar un fax a cualquier juzgado para solicitar que la policía entre en un domicilio a detener a un paciente si ésta rechaza tomar la medicación que le ha pautado. Un psiquiatra puede coaccionar y exigir a una paciente que aborte sin su consentimiento alegando simplemente que lo hace “por el bien de la madre”. Me consta que en España ha habido abortos coactivos decididos por psiquiatras que, sencillamente, no querían que la ciudadanía sepa los daños que causan a los bebés la medicación psiquiátrica pautada a las madres. Claro que los psiquiatras también se usan en política: el pasado mes de agosto el diario español El Mundo publicó un texto titulado La jueza enloquecida por el comisario Villarejo en el que se relatan parte de las desventuras sufridas por la jueza María del Coro Cillán y García de Iturrospe a la que se internó contra su voluntad en un psiquiátrico de Palencia sin garantía alguna de defensa. Y quizás al lector le parezca imposible pero en España hay unas 65.000 personas sometidas a tratamientos psiquiátricos forzosos a muchas de las cuales se las ha internado en centros sin haber podido siquiera designar abogado para defenderse. Algo que se hizo siempre, evidentemente, “por su propio bien”; por eso se les privó de defensa, de ser recibidos en audiencia por el juez o de solicitar la medida menos restrictiva. Muchas de las  cuales fueron internadas sin el correspondiente consentimiento informado. Por insólito que parezca en el caso de la jueza antes citada el propio ministerio fiscal fue parte en el procedimiento y validó todas y cada una de las decisiones judiciales sobre ella sin tener en cuenta sus derechos. De hecho a la jueza se le designó «por su propio bien» un “tutor provisional” -figura inexistente en nuestro ordenamiento jurídico- que no recayó en familiares, amigos o personas de confianza de la jueza sino en la polémica fundación pública AMTA -acusada de abusos a personas discapacitadas- cuando la ley solo reconoce legitimidad a las instituciones cuando no existe ninguna otra alternativa. Es más, en los juzgados madrileños es habitual ver sentarse en el estrado junto al fiscal a los abogados de AMTA aún sin ser parte de los procedimientos de internamiento o incapacitación, algo que repugna y pone en duda la dignidad de nuestro sistema judicial. Agregaré que nunca he logrado en una vista judicial que un médico o psiquiatra explique si existe realmente algún modelo de diagnóstico mental científicamente válido. Mi conclusión tras muchos interrogatorios judiciales es que los diagnósticos psiquiátricos se basan en observaciones y juicios de valor personales no contrastados ni objetivamente fundamentados; es más, muchos son manifiestamente exagerados y apoyados con meros argumentos subjetivos -a veces delirantes- del propio psiquiatra. De hecho no suelen aportar ni pruebas analíticas, ni imágenes, ni pruebas electrofísícas, ni test genéticos, ni psicometrías (test estandarizados). Claro que los psiquiatras suelen ser incapaces de interpretar la mayoría de las pruebas médicas y psicológicas. Sus diagnósticos se basan normalmente en meras opiniones subjetivas. Dudo por todo ello que la jueza internada tenga patología psiquiátrica alguna. Estar estresado, cansado o harto de una situación no es una «enfermedad mental».  El público lo ignora pero a esa jueza se le practicaron tres periciales de parte: un psiquiatra, un psicólogo y un enfermero hicieron tres evaluaciones independientes y certificaron que la jueza no padecía enfermedad psiquiátrica alguna y que algunos de sus síntomas podían deberse a simple estrés y otros al uso indebido de la medicación psiquiátrica. Y a pesar de ello se decidió  internarla e iniciar un proceso -inconcluso- de incapacitación manteniéndola en una residencia de ancianos, algo no previsto por la ley que no habla de internamientos involuntarios en geriátricos. Es más, ¡se le prohibió que hablara con su abogada! Finalmente la jueza sería trasladada a un centro psiquiátrico de Palencia en un nuevo acto ilegal porque es de otra comunidad autónoma y pertenece a otra sede judicial. Y de nuevo -en connivencia con la Fiscalía- se le prohibieron las visitas pudiendo ya hablar con su abogada pero ¡solo estando delante la psiquiatra del centro! Y todo ello cuando solo había sufrido un leve deterioro cognitivo  y como su incipiente parkinsonismo podía ser un simple efecto secundario de la medicación se había negado a seguir tomando fármacos. De hecho lo que tomaba era un antipsicótico que se sabe produce deterioro cognitivo y parkinsonismo. Tal es el trato que está recibiendo en nuestro país una juez y catedrática de Derecho Constitucional. Vivir para ver.

Luis de Miguel Ortega 

No creemos necesario hacer ningún comentario por nuestra parte ya que su carta es explícita y contundente. Gracias por enviárnosla.

 

 

Estimado Sr. Campoy: quiero expresarle mi agradecimiento a usted y a sus colaboradores por la fantástica revista que hacen mensualmente ya que proporciona gran cantidad de información y conocimientos además de abrirnos los ojos ante los atentados que se hacen contra la salud en el mundo. Deseo compartir con usted y sus lectores una experiencia mía que creo interesante y también expresar mi reconocimiento y gratitud al Dr. Santiago De la Rosa. Hace unos 14 años estuve tomando Silicium 5G de última generación a la dosis recomendadas por el fabricante y a raíz de ello empecé a sufrir una intolerancia al silicio; los síntomas eran nerviosismo, agitación, piernas inquietas que me impedían dormir y erupción en la espalda con picores. Consulté mi problema con numerosos profesionales -médicos, terapeutas, farmacéuticos y a todo aquel que creía que podría ayudarme- pero nadie conocía tal problema y me miraban como si fuera un “bicho raro”. Me hizo la vida muy difícil porque como usted sabe este mineral está presente prácticamente en todo: en el agua, en los alimentos, en complementos alimenticios, medicinas, cosméticos, etc. El caso es que vivo en Castellón y hace aproximadamente tres años visité en Madrid al doctor De la Rosa para ver si podía hacer algo con mi problema. Me testó el silicio, dio positivo a intolerancia y con un aparato de biorresonancia me preparó una fórmula específica contra el silicio para borrar las frecuencias de mi organismo. Me libré de ellas -lo que a mí me parece un milagro-  y desaparecieron los síntomas y, con ello, mi terrible pesadilla. Mi agradecimiento pues al doctor De la Rosa al que considero un excelente profesional. Gracias. Les animo a seguir con su incansable lucha y ayudándonos con ella a tanta gente. Le envío un cordial y afectuoso saludo.

Mª Luisa Sanz
(Castellón) 

Ignoramos cuál pudo ser la causa -o causas- de los síntomas que padeció pero no nos consta que la ingesta de silicio orgánico -y mucho menos a la dosis recomendada de 15 ml dos veces al día- produzca los efectos negativos que describe usted: erupción en la espalda, picores, nerviosismo, agitación y piernas inquietas. De hecho no hay la más mínima referencia a ello en la literatura médica. Así que salvo que su caso sea único en el mundo no parece que la causa de sus síntomas fuera el silicio orgánico que tomó hace ¡14 años! Es más posible que se debiera a que sus riñones no funcionaban adecuadamente en esos momentos y no pudieran deshacerse de un posible exceso del mismo… o de otros principios activos. La otra posibilidad es que tuviera usted acumulado en su organismo aluminio y como el silicio lo «atrapa» dando lugar a un compuesto inocuo que el cuerpo elimina quizás tuviera una ligera crisis depurativa temporal. En suma. ¿se solucionó el problema porque los riñones se recuperaron? Lo ignoramos pero pudo ser así. Lo importante es que el tratamiento del doctor De la Rosa funcionó aunque infiramos que no debió ser lo único que le sugirió hacer a usted. Nosotros tenemos claro -y así lo hemos publicado- que el silicio orgánico es inocuo a las dosis sugeridas -especialmente el Silicium 5G- y que, entre otras muchas cosas, favorece la síntesis de colágeno en el tejido conectivo de la piel, las articulaciones y los sistemas óseo y cardiovascular siendo asimismo eficaz en casos de psoriasis y problemas como el alzheimer y el parkinson por su capacidad para mantener el equilibrio de los biometales, quelar metales pesados y reducir el estrés oxidativo, la inflamación, la expresión del factor de necrosis tumoral alfa y las interleuquinas así como disminuir la síntesis de proteínas betaamiloides en las neuronas. De todo ello hemos dado cuenta en varios textos que el lector tiene en nuestra web –www.dsalud.com-, especialmente en los amplios reportajes que con los títulos El silicio orgánico: un oligoelemento esencial para la salud, Le Ribault y el Silicio Orgánico de 5ª Generación, El silicio orgánico de 5ª generación y su incontestable utilidad terapéutica,  Sorprendente eficacia del silicio orgánico y El silicio orgánico es eficaz en la prevención y tratamiento de las patologías neurológicas aparecieron en los números 59, 74, 98, 178 y 217 respectivamente.

 

 

Sr. Director: tengo apnea obstructiva de sueño y al tener SQM y EHS he comprobado que no soy apto para aplicar las terapias convencionales. No tengo factores de riesgo excepto ser hombre y mayor de 60 años y llevo una alimentación cercana a los postulados de la Medicina Integrativa con el fin de intentar minimizar la SQM y la EHS. ¿Me podrían decir si hay alguna otra forma de abordar la apnea? Gracias y un saludo cordial

Luis González 

Hemos explicado ya en esta misma sección dos veces que el llamado Síndrome de Apnea Obstructiva de Sueño –que puede desembocar con el tiempo en latido irregular del corazón, presión arterial alta y, en casos graves, llevar a un ataque cardiaco o a una apoplejía- suele deberse a la acumulación de grasa en el cuello o una musculatura excesiva aunque a veces se debe a una comprensión patógena del opérculo torácico (lo que en este último caso puede resolverse quirúrgicamente). Y lo más recomendado es la CEPAP que consiste en una mascarilla que inyecta a través de la nariz un flujo continuo de aire a una presión mayor que la del ambiente -ajustada a cada paciente- para salvar las obstrucciones.  Pues bien, otra posibilidad es utilizar -en los casos que procede- una férula diseñada en España por el Dr. Pedro Mayoral; se trata de un dispositivo bautizado como Lirón que cuenta con el aval de instituciones como la European Academy of Dental Sleep Medicine, la American Academy of Dental Sleep Medicine y el Instituto de Investigación del Sueño. Eso sí, la acción de ese dispositivo es puramente mecánica ya que lo que hace es simplemente sujetar la lengua e impedir que caiga hacia atrás obstruyendo el paso del aire. Funciona tanto si se respira por la nariz como por la boca pudiéndose ajustar en cualquier momento. La alternativa es operarse pero sólo se justifica cuando la causa es la obesidad mórbida o una musculatura excesiva. Dicho esto agregaremos que a  nuestro juicio lo idóneo es adelgazar si se está con sobrepeso o se es obeso y seguir un tratamiento integral coordinado por un buen profesional porque si usted padece además -como nos dice- Sensibilidad Química Múltiple (SQM) y Electrosensibilidad (EHS) es que su organismo está enormemente desequilibrado. Debe ante todo desintoxicarse y alimentarse adecuadamente lo que no sabemos si hace porque lo de que sigue «los postulados de la Medicina Integrativa» no nos dice nada. Cada médico integrativo tiene sus propias convicciones y no siempre coinciden. Otra cosa sería que hiciera La Dieta Definitiva porque nos consta que cuando se sigue a rajatabla funciona en todos los casos.  

NÚMERO 229 / SEPTIEMBRE/ 2019

Sr. Director: quisiera como suscriptor de la revista dar las gracias a todo su equipo por el enorme esfuerzo y la exquisita y rigurosa información que nos ofrecen mensualmente. Les escribo porque necesito ayuda para un problema que tiene mi mujer desde hace casi un año en la rodilla derecha. Tiene 58 años, no tiene sobrepeso, no está medicada y toma diariamente quelato de magnesio (1 pastilla), Silicium G5 Siliplant (1 dosis) y desde que apareció el problema también Lyprinol (1 cápsula/día). La rodilla le molesta -especialmente al bajar pendientes- y alguna vez se observa una inflamación en la zona que le impide doblarla completamente. En un centro privado le hicieron pruebas y radiografías y el diagnóstico fue el de Condropatía rotuliana de grado III con Gonartrosis de grado II dependiente fundamentalmente de compartimento femorotibial interno. Signos de Hoffitis cronificada con derrame sinovial«. Le han propuesto un tratamiento regenerativo muy caro y avanzado que en resumen consiste en una intervención mediante aféresis para obtención de células monocitarias, ocho implantes de UGF en la rodilla derecha tras la extracción sanguínea, aplicación de láser intracapsular y 12 sesiones de fisioterapia. En fin, quisiéramos saber si hay productos naturales o alimentos que pueda tomar para mejorar sus síntomas o regenerar el cartílago, si es recomendable la fisioterapia de forma complementaria y si creen que el tratamiento mencionado podría ser útil como último recurso. Gracias anticipadas por su dedicación y reitero mi enhorabuena por la revista.

Carlos O.

Ante todo que su mujer pida una segunda opinión para confirmar el diagnóstico. Se denomina condropatía rotuliana -también llamada condromalacia rotuliana, síndrome fémoro-patelar y síndrome fémoro-rotuliano- al desgaste y/o reblandecimiento del cartílago que existe entre el fémur y la rótula para evitar la fricción entre ellos y se caracteriza porque se siente dolor y se oye como un «chasquido» en la rodilla al flexionarla. Suele haber déficit de vascularización del hueso -la irrigación en la superficie corre a cargo de las arterias periósticas y la del interior de las arterias nutricias que penetran en el hueso dividiéndose en infinidad de delgadas ramificaciones- y si es de grado 3 es que están alteradas las capas más profundas del cartílago aunque sin afectar aún al hueso subcondral. Lo normal es tratarlo con masajes, ultrasonidos, punción seca, radiofrecuencias, estiramientos musculares, fortalecimiento de cuádriceps y ejercicios propioceptivos de rodilla no habiendo fármaco alguno que ayude a regenerar el cartílago aunque sí existen productos que ayudan a frenar el desgaste como el sulfato de glucosamina o condroitina, el cartílago de tiburón, el colágeno y el ácido hialurónico (este último mejor mediante infiltraciones). Y en efecto, se usan asimismo factores de crecimiento. En casos así hay que olvidarse del deporte y no correr ni montar en bicicleta siendo lo mejor caminar a paso moderado, la  natación y el Pilates. Hay que evitar los traumatismos y movimientos repetidos que compriman el cartílago o contribuyan a  desalinear  la rodilla y la posición de la rótula. Pero ante todo hay que asegurarse de que el diagnóstico es correcto porque  una resonancia magnética corriente solo detecta el problema si la lesión está avanzada salvo que sea de alto campo y al menos 3 Teslas o se someta a un TAC tras inyectar en la articulación un contraste. Sin embargo aún así la confirmación suele requerir una artroscopia directa; a veces requiriéndose valorar la calidad del cartílago  para ver si es deficitario en colágeno o hay alteraciones en la matriz extracelular. Los médicos suelen aliviar el dolor con analgésicos -tanto orales como intraarticulares- y antiinflamatorios no esteroideos pero son solo paliativos. Y cuando no hay mas remedio se procede a intervenir quirúrgicamente. Ahora bien, le dicen que sufre asimismo artrosis de rodilla de grado 2 (a eso se llama Gonartrosis); es decir, fisuras y degeneración del cartílago que dificultan aún más la flexión de la rodilla y pueden terminar llevando a la aparición de quistes óseos, inflamación y deformación. Y por si fuera poco añaden que sufre «signos de Hoffitis cronificada con derrame sinovial»; pues bien,  hoffitis es una forma coloquial de referirse a la Enfermedad de Hoffa -asimismo llamada Síndrome de Hoffa-Kastert y Síndrome de la almohadilla grasa infrarrotuliana– para definir la inflamación crónica que cursa con dolor de la zona grasa situada bajo la rótula detrás del tendón rotuliano. Dicho esto nos parece correcto que su mujer ingiera quelato de magnesio, silicio y Lyprinol (éste contiene, como en su día explicamos, altos niveles de ácidos grasos omega-3 EPA y DHA, diez tipos de esteroles marinos, una treintena de ácidos grasos saturados y monoinsaturados y seis ácidos grasos poliinsaturados omega-3 eicosatetraenoicos (ETA) que han demostrado una potente actividad antiinflamatoria y antiartrítica; de hecho el Lyprinol inhibe las vías metabólicas responsables de la inflamación LOX (lipooxigenasa) y COX (ciclooxigenasa) sin provocar efectos secundarios. Y por lo que a la propuesta de hacerle «ocho implantes de UGF» se refiere -es decir, de un Ultraconcentrado de Factores de Crecimiento– nos parece bien ya que estimula la regeneración tisular -incluida la del cartílago articular que está formado de condrocitos- si bien lo más eficaz para reparar éste es la implantación de condrocitos autólogos o, en su defecto, el uso de células madre mesenquimales que, inyectadas directamente en la zona, se conviertan en  condrocitos. Hay centros en España que ya utilizan ambas posibilidades.

 

 

Sr. Director: felicidades por el artículo sobre el aceite de oliva. Es inaudito que esté constatado que su consumo habitual aumente en sangre la cantidad de apolipoproteínas A-IV evitando la inflamación, la agregación plaquetaria y la formación de coágulos que obstruyan las arterias y nadie más se haga eco de una noticia tan impactante; máxime cuando según agregan ustedes previene el envejecimiento y la hipertensión arterial. Llevo más de 20 años leyéndoles y siguen impresionándome. Se adelantan siempre a lo que publican los demás. Hace unos días vi decir en televisión -salió en casi todas la cadenas- que el trasplante fecal mejora el estado de salud de las ratas enfermas y las rejuvenece y me acordé de que cuando ustedes hablaron de las posibilidades de esa terapia algunos conocidos médicos hicieron comentarios jocosos sobre lo que publicaron. Se rieron de ella en varios medios de comunicación. Es más, se sigue burlando de esa terapia la Organización Médica Colegial que la califica de «pseudoterapia». ¡Vaya linces! En fin,  quisiera aprovechar para hacerles una pregunta muy corta: ¿es verdad que la ingesta habitual de cúrcuma también reduce el riesgo de sufrir un infarto?

Carlos Ferreras
(Cáceres)

 Es cierto: está constatado por varios trabajos. Entre otros por el efectuado por un equipo de investigadores de la Universidad de Chiang Mai (Tailandia) dirigido por Wanwarang Wongcharo que se publicó en American Journal of Cardiology; según se explica en él la curcumina -el pigmento amarillo de la cúrcuma- reduce el riesgo de infarto. Al menos así lo infirieron tras valorar los casos de 121 personas a las que se instaló un bypass coronario entre 2009 y 2011. Resulta que parte de ellos tomó luego cápsulas de curcumina de un gramo cuatro veces al día durante ocho días -desde tres días antes hasta cinco días después de la intervención- y los demás un placebo constatándose después que sólo el 13% de quienes tomaron curcumina sufrieron con el tiempo un infarto mientras éste afectó al 30% de los que no lo tomaron. Tras valorar algunas diferencias previas a la cirugía Wongcharoen y sus colegas coligieron que tomar curcumina reduce en un 65% las posibilidades de sufrir un ataque al corazón. Probablemente por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Se trata de una especia muy apreciada de cuyas posibilidades terapéuticas afortunadamente se ha hablado mucho a diferencia de lo que pasa con otra no menos importante como es el azafrán y de ahí que vayamos a ocuparnos de ella en breve. En cuanto a la noticia sobre el trasplante fecal de la que habla nos hacemos eco de ella en este mismo número aunque solo corrobora parte de lo que ya dijimos en el reportaje que con el título Sorprendente técnica de constatada eficacia: el Trasplante fecal apareció en el nº 180. Y es que es una técnica terapéutica que ha demostrado ser eficaz para tratar infecciones intestinales complicadas -incluso en casos de Clostridium difficile, bacteria resistente a los antibióticos- así como en todas las enfermedades inflamatorias intestinales -colitis ulcerosa, Enfermedad de Crohn, etc.-, fatiga crónica y varias de las denominadas “enfermedades autoinmunes”; parece ser útil incluso en las patologías alérgicas, el asma, la diabetes tipo II, la artritis y el Síndrome Metabólico. De hecho ya hay en el mundo varias empresas que ofrecen productos fecales estandarizados que evitan tener que localizar a un donante sano al tiempo que se simplifica el engorro de tener que preparar una pasta viable a partir de heces frescas.

NÚMERO 228 / JULIO-AGOSTO / 2019

Estimado Sr. Campoy: mi esposa fue intervenida quirúrgicamente el pasado 3 de mayo de un tumor en el colon de forma satisfactoria haciéndosele luego una biopsia postoperatoria en el hospital de Ronda de la Seguridad Social. En consulta posterior el oncólogo del hospital nos diría que la situación no es ni grave ni alarmante pero recomendó un tratamiento «suave» de quimioterapia para “mayor seguridad” ­-capecitabina por vía oral durante seis meses- con los controles correspondientes lo que nos creó preocupación porque hemos sido y seguimos siendo reticentes al tratamiento con “quimio”. Así que visitamos en Málaga a la Dra. López Peral -a sugerencia de ustedes- y ella nos recomendó unos productos homeopáticos… además del tratamiento de “quimio” suave prescrito por el oncólogo. Y es eso lo que nos ha provocado nuevas preocupaciones porque seguimos siendo reticentes al tratamiento quimioterápico. Queremos pues buscar una alternativa -si es que la hay- que no incluya la quimioterapia por las razones que usted bien conoce y de ahí que recurramos a la revista de nuevo pidiéndoles que nos ayuden a encontrar un especialista en este problema que no considere la “quimio” imprescindible. Después de leer tantos artículos en su revista sobre los efectos perniciosos de la “quimio” mi esposa se niega rotundamente a ese tratamiento pero queremos asegurarnos de que puede ser prescindible acudiendo a la persona que Ud. nos recomienden. Les adjuntamos la última analítica, el informe de Anatomía Patológica y el resultado de los marcadores tumorales. Reciba nuestro agradecimiento de antemano, le enviamos un cordial saludo y le damos la enhorabuena por el buen trabajo de la revista.

J. Hiraldo
Ronda (Málaga)
 

No nos extraña nada la reticencia de su mujer. Mire, la capecitabina es un precursor del 5-fluorouracilo, antimetabolito que bloquea la metilación del ácido desoxiuridílico impidiendo que se convierta en ácido timidílico al inhibir la enzima timidilato -esencial para la síntesis de nucleótidos de timina, una de las cuatro bases nitrogenadas que forman parte del ADN- lo que impide su replicación inhibiendo la división celular y, por ende, el crecimiento tumoral. Así al menos ocurre in vitro. ¿De forma inocua? En absoluto. Para empezar no puede tomarse si se es alérgico a la capecitabina o a cualquiera de sus demás componentes, si se han tenido reacciones graves a las fluoropirimidinas, si se está embarazada o en periodo de lactancia, si se tienen en sangre niveles muy bajos de leucocitos o plaquetas, si se tienen problemas hepáticos o renales, si hay desequilibrio electrolítico, problemas cardiacos, problemas de circulación, patologías cerebrales, neuropatía, diabetes, déficit de la enzima dihidropirimidina dehidrogenasa y si se está tratando o ha sido tratado en el último mes con brivudina por sufrir o haber sufrido herpes zoster. En cuanto a sus posibles efectos adversos son estos según el propio prospecto: Frecuentes: malestar general, disminución del número de glóbulos blancos o rojos, deshidratación, pérdida de peso, insomnio, depresión, dolor de cabeza, mareos, hormigueo, entumecimiento de la piel, alteraciones del gusto, irritación ocular, aumento lacrimal, conjuntivitis, inflamación de las venas (tromboflebitis), dificultad para respirar, hemorragias nasales, tos, moqueo nasal, herpes labial, infecciones de los pulmones, neumonía, bronquitis, hemorragia intestinal, estreñimiento, dolor en el epigastrio, indigestión, flatulencia, sequedad de boca, erupción cutánea, pérdida de cabello (alopecia) enrojecimiento de la piel, piel seca, cambio de color de la piel, pérdida e inflamación de la piel, trastornos en las uñas, dolor en las articulaciones o en las extremidades, pecho o espalda, fiebre, hinchazón en las extremidades y problemas hepáticos con exceso de bilirrubina en sangre. Poco frecuentes: infección sanguínea, infección de las vías urinarias, infección de la piel, infecciones de la nariz y la garganta, micosis, gripe, gastroenteritis, absceso dental, bultos bajo la piel (lipomas), disminución de las células sanguíneas incluidas las plaquetas, anemia, alergia, diabetes, disminución de potasio en sangre, malnutrición, incremento de triglicéridos en sangre, estado de confusión, ataques de pánico, depresión, libido reducida, dificultad al hablar, memoria alterada, pérdida de la coordinación de movimientos, trastornos del equilibrio, desmayos, daños nerviosos (neuropatía), problemas de sensibilidad, visión borrosa o doble, vértigo, dolor de oídos, latido cardiaco irregular y palpitaciones (arritmias), dolor en el pecho, ataque al corazón (infarto), coágulos profundos en las venas, presión sanguínea alta o baja, sofocos, extremidades frías, puntos morados en la piel, coágulos sanguíneos en las venas de los pulmones (embolismo pulmonar), atelectesia pulmonar, tos con sangre, asma, dificultad respiratoria en el ejercicio, obstrucción intestinal, acumulación de líquidos en el abdomen, inflamación del intestino delgado o grueso, el estómago o el esófago, dolor en el bajo vientre, molestia abdominal, acidez gástrica (relujo de comida del estómago), sangre en las heces, ictericia (piel y ojos amarillentos), úlcera y ampolla cutáneas, reacción de la piel con la luz solar, enrojecimiento de las palmas, hinchazón o dolor en la cara, hinchazón o entumecimiento de las articulaciones, dolor óseo, debilidad o rigidez muscular, acumulación de líquido en los riñones, mayor frecuencia de micción durante la noche, incontinencia, sangre en orina, mayor creatinina en sangre (signo de disfunción renal), sangrado inusual de la vagina, hinchazón (edema) y escalofríos. Efectos adversos que son más comunes cuando se usa capecitabina con otros medicamentos para el tratamiento de cáncer a los que en tal caso habría que añadir disminución de sodio, magnesio o calcio en sangre, aumento de glucemia, dolor nervioso, zumbido en los oídos (acúfenos), pérdida de oído, inflamación venosa, cambio de voz, dolor o sensación alterada/anómala en la boca, dolor de la mandíbula, sudor, sudores nocturnos, espasmos musculares, dificultad en la micción y sangre o proteínas en la orina. Muy raros: estenosis del conducto lagrimal, insuficiencia hepática, hepatitis colestásica, cambios específicos en el electrocardiograma (prolongación QT) y varios tipos de arritmias, incluida fibrilación ventricular, torsade de pointes y bradicardia. ¡Y todo ello solo «por si acaso» quedaran algunas células cancerosas sueltas desconfiando de que pueda hacerse cargo el propio organismo de ellas! ¿Puede de verdad haber alguien que tras leer lo antedicho no piense seriamente que los oncólogos se han vuelto rematadamente locos? Nosotros así lo creemos. Máxime en casos como el de su mujer cuya analítica es prácticamente normal y en la que los marcadores tumorales dan negativo. Mire, nos consta -y ya lo hemos comentado otras veces- que el 99% de los médicos que son contrarios al uso de los ineficaces y peligrosísimos quimioterápicos no osan decirle a sus pacientes en consulta que los rechacen porque temen que les quiten la licencia para ejercer. De ahí que muchos no se nieguen a ellos y para saber lo que realmente piensan haya que hacer la pregunta o preguntas adecuadas. Por ejemplo: ¿si usted tuviera un cuadro clínico idéntico al mío se sometería al tratamiento quimioterápico y/o radioterápico que me han propuesto a mí? Porque en tal caso hablaría de él y no de usted y nadie podría acusarle de haberle aconsejado contradiciendo los protocolos oncológicos impuestos por la gran industria con la colaboración de los organismos, entidades y asociaciones que controlan o dirigen. Nuestra sugerencia pues es que su esposa, ante todo, desintoxique y alcalinice el organismo y se asegure de no ingerir alimentos, productos o fármacos que la agredan. Lo idóneo es seguir una dieta cetogénica estricta durante unas semanas eliminando de forma drástica todos los carbohidratos refinados, el alcohol y la comida procesada y enlatada así como la leche, sus derivados y los productos que los contienen: helados, pasteles, tartas, dulces, bollos, galletas, chocolate, etc. Todo ello ingiriendo suficientes prebióticos y probióticos vegetales a diario porque es vital regenerar el microbioma intestinal. Ahora bien, no se trata solo de no ingerir alimentos de alto índice glucémico sino de asegurarse de que la carga total de glucosa que se ingiere al día no sea excesiva porque el problema existirá igualmente si la cantidad de alimentos de medio y bajo índice glucémico es alta. Recuérdese que las células cancerosas crecen básicamente en ambientes deficitarios de oxígeno y muy ácidos utilizando para obtener energía la fermentación anaeróbica de la glucosa, proceso que da lugar a la producción interna de gran cantidad de lactatos y iones de hidrógeno que la célula expulsa fuera aumentando más la acidificación del microambiente externo. En suma, la hiperglucemia ayuda a crecer los tumores al dificultar el transporte hacia las células inmunes del ácido ascórbico -vitamina C necesaria tanto para la mitosis como para la fagocitosis-, reducir la respuesta inmune, activar monocitos y macrófagos que producen citoquinas inflamatorias y acidificar el terreno tumoral. Hemos publicado abundante información sobre ello que tiene agrupada en www.dsalud.com/index.php?pagina=dossier_cancer. Dicho esto agregaremos que en casos de cáncer de colon son especialmente útiles el sulforafano y el conocido Renovén. La decisión, en cualquier caso, es suya.

 

 

Buenos días. Felicidades por sus 65 años. Entre líneas se le veía desanimado. No lo haga. Nunca le he escrito pero ahora ha llegado el momento. Hace 10 años que compro su revista y 12 que tuve un cáncer agresivo: un leiomiosarcoma. Supervivencia mínima a 5 años. Tratamiento clásico: quirófano + radioterapia + quimioterapia. Con 3 hijos, el pequeño de 6 meses. Tengo un carácter reservado, tímido más bien y entonces un físico gordito. Pongo relevancia en este dato: una persona anodina, del montón. Pero no sé por qué tuve claro desde el principio que era una paciente más, un caso raro que a nadie le importaba y mucho menos a los médicos que habían aplicado su protocolo y ya está. No lloré nunca. No quería calmantes ni nada. Tenía que estar despierta al 100%. Pensaba mucho. Y pensé que nadie puede curar algo que ha provocado el propio cuerpo; me lo podían quitar pero el cuerpo lo volvería a fabricar. Necesitaba un cuerpo nuevo. Y recordé que en una de las pruebas me hicieron beber glucosa y esperar 20 minutos para el TAC o similar. Y recordé que la enfermera me dijo que el cáncer se alimenta de glucosa y que todas las células cancerígenas se activan y por eso se hace así la prueba. Y en plena quimioterapia agresiva cambié la alimentación por completo. De forma radical. De hecho iba al supermercado y no podía comprar nada para mí salvo en la sección de verduras. Sólo comía frutas y verduras. Y leí sobre la cúrcuma. Y sobre el brócoli. Y sobre el té verde. Y en el tercer ciclo de quimioterapia adopté una alimentación totalmente cruda a base de frutas y verduras + cúrcuma + té verde + 10 tazas de brócoli y de todas las coles. Y nada más. Los resultados del análisis antes de ponerme el 4º ciclo de quimioterapia -ante el alucine de la doctora que me lo hizo repetir- fue que había doblado las defensas en plena quimio y estaba en parámetros normales, como una persona sana de la calle. La oncóloga me preguntó si había modificado la alimentación y yo le respondí que si eso servía para algo; ella me comentó que no servía para nada modificar la alimentación y entonces le contesté que no, que comía lo mismo de siempre. Era un hilo de donde estirar y mi secreto: me lo callé ante los médicos y ante la familia. No podía dejar que nadie me desanimara. No sabía si era el camino correcto pero era mi elección. Seguí con la alimentación radical que indiqué antes añadiendo nuevas cosas: zumo de limón, jengibre, perejil… Acabé la quimio con las defensas altas y, sobre todo, con el ánimo alto y fuerzas para hacerme cargo de 3 hijos pequeños. Y trabajando seis meses después de la última quimio. Pasó un año desde el cáncer detectado. Veía vuestra revista en el quiosco, como otras, pero no la cogía; la mayoría de cosas que leía me desestabilizaban y no podía darme el lujo de dudar de mí. Me convertí en una paciente molesta para la oncóloga. Lo que más me sorprendió con los controles posteriores de cada 3 meses era la cara que ponían los enfermeros y enfermeras que me habían dado la quimio cuando me veían: como si vieran a un fantasma. Y encima, en las visitas con la oncóloga, la notaba molesta conmigo. Me preguntaba que qué molestias tenía y yo le decía que ninguna; sólo que se me ponía un ojo rojo en el lagrimal y lo solucionaba con colirio. Y me indicaba que si no salía nada en las pruebas había que hacer pruebas más extensas. Para detectarlo. Pero nada. Y al año y medio descubrí Renovén. Era el elemento definitivo. Cada euro que vale es oro. Y caí del porqué del alucine de los enfermeros y de la molestia de la oncóloga: no me moría. No era normal. De hecho, pasados 2 años, no sólo había sobrevivido sino que mi aspecto físico no podía ser más saludable. Rebosaba vitalidad. Y eso se salía de su línea. Ella/ellos saben que pocos sobreviven al cáncer y aún menos a las secuelas. Y eso que nadie me lo discuta a mí. Llevo 12 años viendo de todo en los hospitales. Y sé que no sobreviven. Y sí lo hacen ¡cómo quedan tanto física como anímicamente! Y dejé la clínica de prestigio -me la pagaron mis padres- que me había tratado y en las que llevaba 3 años de controles. Fui consciente de que no confiaban en mí. Buscaban y rebuscaban porque para ellos era imposible que un paciente con un sarcoma como el mío estuviera sano. Me marché sin decir nada. Y al final me decidí. Y compré vuestra revista. Era el número que hablaba del doctor Alberto Martí Bosch y su terapia alternativa para curar el cáncer. Y entonces lloré. Como no había llorado aún hasta entonces. En un banco, con mi hijo pequeño de entonces 3 años durmiendo en el cochecito. Y supe que estaba libre de cáncer. Y que lo vería crecer como así ha sido. Y pensé en mi rebeldía y me felicité a mi misma por mi decisión a la vez que temblaba y pensaba en lo diferente que hubiese sido si no hubiera escogido ese camino. Ahora me lleva desde hace 8 años la sanidad pública. Controles. Sala de espera. Mucha gente derrotada. Con la experiencia de los años que llevo veo enseguida quién tiene o ha tenido cáncer. La mirada con miedo. El físico abandonado. Y me miran. Los pacientes y los acompañantes. Y se preguntan quién soy. Y sé lo que ven. Esa gordita de otros tiempos ha pasado a ser una mujer normal que entre la alimentación y el ejercicio no deja indiferente. Cuando me llaman y entro y hay otro oncólogo del habitual me mira y se queda unos momentos en suspenso. Pregunta por la paciente. Le digo que soy yo. Y entonces lee todo el expediente y le veo fruncir el ceño. Otro que no sabe nada. Pero tampoco yo le explicaré nada: no quiere saber. No le pondré mi nombre. Mis hijos, ya más mayores, no saben de lo acaecido y leen la revista. Se lo explicaré en su momento pero dos de ellos aún son menores. Si quiere algún documento para cerciorarse de la certeza de lo que le he indicado se lo puedo enviar porque confío en usted pero para su constancia, no extensivo a terceros. Ni usted ahora es consciente de la influencia que ha tenido ni que tendrá en generaciones futuras. Siga su instinto.

G. C. 

Le agradecemos sinceramente que haya compartido su experiencia con nosotros y los lectores así como sus palabras de ánimo. Y, por supuesto, la felicitamos por su coraje y decisión.

NÚMERO 227 / JUNIO/ 2019

Sr. Director: hace 7 años me diagnosticaron un neurinoma del acústico, también conocido como schwannoma vestibular. Es un tumor poco frecuente no canceroso que empezó teniendo 7 mm. y actualmente es de 14 mm. La medicina oficial solo plantea como solución cirugía -con muchas secuelas-  o radioterapia (Radiocirugía). ¿Podrían aconsejarme a algún doctor que tuviera un tratamiento alternativo, sin tantas secuelas? Preferentemente en Barcelona. Saludos cordiales.

Vicenç Oriol
(Figueres) 

El neurinoma del acústico es un tumor benigno de crecimiento lento que aparece en el nervio vestibular –el que va del oído interno hasta el cerebro-, surge de las células de Schwann que cubren el nervio –de ahí lo de schwannoma vestibular- y al afectar a la presión puede provocar pérdida de audición, zumbidos, mareos, vértigos e inestabilidad presionando a veces los nervios adyacentes que controlan los músculos faciales y los vasos sanguíneos produciendo entumecimiento facial y, de forma excepcional, debilidad o pérdida de movimiento muscular. Es más, en muy raras ocasiones crece hasta comprimir el tronco encefálico poniendo la vida en peligro. Y lo que médicamente se hace es extirparlo quirúrgicamente o eliminarlo con radiocirugía. En cuanto a la causa se achaca actualmente a un gen defectuoso del cromosoma 22 que produce una proteína que inhibe el crecimiento anómalo de las células de Schwann. Lo que se ignora es por qué ese gen es defectuoso siendo el único factor de riesgo conocido que uno de los padres sufra Neurofibromatosis tipo 2, trastorno genético poco frecuente; y a ello se debería además solo un 5% de los casos. El problema es que actualmente no existe -que sepamos- alternativas naturales a la extirpación. Lo sentimos.

 

Sr. Director: quisiera saber cómo se transportan los minerales que el organismo necesita hasta el interior de las células. Lo pregunto porque cuando voy al herbolario hay todo tipo de preparados distintos y no sé cuál es el mejor o más adecuado. Le pongo un ejemplo: se que el magnesio es un mineral con muchas propiedades e imprescindible para un correcto funcionamiento del organismo; de forma muy especial para el corazón, las arterias, el aparato musculoesquelético y los sistemas nervioso, endocrino y digestivo. Y sé que su déficit puede causar alteraciones gastrointestinales, náuseas, estreñimiento, fatiga, hipertensión, somnolencia, convulsiones, tics, irritabilidad, debilidad muscular, depresión, astenia, deterioro de la capacidad intelectual, trastornos menstruales. Porque todo ello lo han publicado ustedes. Es más, han explicado que la carencia de magnesio afecta principalmente a quienes no ingieren habitualmente frutas, hortalizas u otros alimentos crudos o hacen una alimentación pobre y que su deficiencia es frecuente en alcohólicos, personas con cirrosis hepática, mala absorción intestinal, diarreas prolongadas y pacientes con enfermedades renales. Ahora bien, ¿en qué forma química es más biodisponible y eficaz? ¿Cómo cloruro de magnesio –forma a la que ustedes dedicaron un extenso reportaje- o como glicinato de magnesio, malato de magnesio, treonato de magnesio, citrato de magnesio, óxido de magnesio, glutamato de magnesio, carbonato de magnesio, sulfato de magnesio o aspartato de magnesio? Y lo pongo solo como ejemplo porque lo que me interesa de verdad es saber cuál es la forma química idónea para llegar a las células. No he encontrado información seria al respecto. Sé que mi pregunta es compleja pero no sé a quién dirigirme que me merezca más confianza más que ustedes. Y no estoy halagándoles para que me contesten sino porque así me consta ya que llevo leyendo la revista desde que salió hace más de 20 años. Aprovecho pues para felicitarles, en especial por llevar años denunciando lo que otros empiezan a hacer ahora porque andaban en la inopia.

Juan Carlos Álvarez
(Madrid) 

Ante todo gracias por sus amables elogios. En cuanto al magnesio cabe recordar que es el quinto elemento más abundante en nuestro organismo calculándose que un ser humano de 70 kilos tiene entre 21 y 28 gramos de los que el 65% está en el esqueleto, el 25% en los músculos y el resto en los tejidos blandos -principalmente, corazón, cerebro, hígado y riñones- y en los líquidos orgánicos. De hecho funciona como cofactor en más de 300 reacciones enzimáticas ya que interviene en todas las reacciones que se producen para la formación de la principal molécula de energía del cuerpo humano -la adenosín-trifosfato o ATP- y además modula los potenciales eléctricos de las membranas celulares lo que permite que los nutrientes transiten adecuadamente a través de ellas. Asimismo participa en la duplicación del ADN y en la transmisión de los impulsos nerviosos, regula los niveles de azúcar en sangre, interviene en la relajación y contracción de los músculos previniendo calambres, contracturas, vértigo, mareos o fatiga, favorece la absorción y metabolismo de otros minerales y ayuda a regular la temperatura corporal además de mantener sanos huesos, articulaciones, cartílagos y dientes. Y si se consume tanto es porque se calcula que entre el 15 y el 20% de la población tiene carencia crónica de magnesio. Carencia que sufren sobre todo quienes -como usted bien recoge en su carta- consumen muchos alimentos procesados, bebidas azucaradas –colas, refrescos, etc.-, carbohidratos refinados, bebidas alcohólicas y fármacos y no ingieren habitualmente vegetales crudos: verduras, hortalizas, legumbres, cereales integrales, frutos secos y frutas Déficit que asimismo pueden tener las personas con mala absorción intestinal, diarreas prolongadas, cirrosis y enfermedades renales. Por otra parte, su biodisponibilidad es menor si en el organismo hay exceso de calcio, fósforo, citratos, zinc, ácidos grasos o sales biliares. Incluso es importante el nivel adecuado de vitaminas siendo negativo tanto el exceso como la carencia; de hecho el déficit de magnesio en los tejidos puede deberse tanto a déficit de vitamina E como a un exceso de vitamina C. En cuanto a la forma química es evidente que no lo aconsejaríamos nunca en formas de óxido, glutamato y aspartato siendo a nuestro juicio las más idóneas de las que menciona el glicinato de magnesio y el cloruro de magnesio pero siempre que se tomen a la dosis adecuada. En cuanto a la parte principal de su pregunta requiere una explicación muy técnica y amplia que vamos a intentar resumir: para que una sustancia penetre en una célula –minerales incluidos- hay que atravesar la membrana que la recubre protegiéndola; y una vez en el interior las que recubren las organelas, el núcleo, los lisosomas, los retículos endoplasmáticos, etc. Membranas celulares muy selectivas que “saben” y deciden lo que puede entrar y salir de la célula y de sus estructuras internas y de ahí que se las considere las portadoras de la memoria de la especie. Pues bien, el doctor alemán Hans Alfred Nieper postuló hace ya 60 años que muchas patologías se debían a la imposibilidad de que minerales específicos pudieran llegar a sitios celulares específicos. Y como la doble capa de fosfolípidos de la membrana sólo permite el paso de las moléculas no polares -es decir, sin carga eléctrica- y no los iones -como el calcio o el magnesio- había que buscar otro tipo de transporte, alguna sustancia que les ayudara a atravesar la membrana. Sería así como finalmente constataría que había cuatro sustancias con las que se logran espectaculares resultados: el ácido aspártico, el ácido orótico, la arginina y el fosfato de colamina. Y tras investigar sus posibilidades comprobaría que son los orotatos y arginatos los que permiten transportar los minerales hasta el interior de la célula. Es más, los orotatos de calcio y magnesio atraviesan intactas las membranas sin disociarse ni liberar sus iones pudiendo así soltar luego sus respectivos minerales en el interior. Cabe agregar que los orotatos son sales del ácido orótico, sustancia natural que se encuentra en varios alimentos y de hecho son componentes del sistema natural de transportadores de electrolitos por el organismo. En suma, los transportadores idóneos de minerales serían los orotatos; al menos los de magnesio y calcio. En cuanto al ácido orótico se le consideró mucho tiempo una vitamina del grupo B –de hecho aun se la llama vitamina B13y se trata de un compuesto intermedio de la síntesis de la pirimidinas que se encuentra sobre todo en las raíces comestibles y en el suero o porción líquida de la leche cortada.

 

NÚMERO 226 / MAYO/ 2019

Estimado equipo de Discovery DSALUD: en primer lugar quiero felicitarles por su gran trabajo y dar a conocer lo que otros callan. Tengo 38 años y les escribo porque desde hace tiempo soy lector de unos dossiers sobre salud y medicina natural de una conocida pagina web llamada Salud nutrición bienestar que están firmados por el Dr. Jean Paul Curtay y el biólogo Thierry Soucar aunque, siendo sincero, sus contenidos son parecidos a los que ustedes llevan escribiendo desde hace muchos años. El caso es que el otro día recibí uno de ellos y en él se hablaba de cómo prevenir los accidentes cerebrovasculares y,  bueno, es un breve resumen de lo que ustedes llevan mucho tiempo diciendo: que hay que tomar omega 3, té verde, magnesio, vitaminas C, B6, B9, B12, evitar el trigo, hacer ejercicio…  Pero hubo dos párrafos que me llamaron la atención porque en uno de ellos el Dr. Jean Paul Courtay escribía: «Recomiendo por lo tanto cualquier multivitamínico para evitar una carencia siempre que no lleve ni cobre, ni hierro, ni manganeso ya que estos elementos químicos pueden reaccionar con la vitamina C y producir radicales libres». La verdad es que me sorprendió esta afirmación ya que incluso ustedes mismos publicaron un reportaje sobre el manganeso en el que se afirma que muchas osteoporosis o artrosis se deben al déficit de este mineral. Además existen cientos de suplementos antioxidantes que llevan manganeso en su composición… por no hablar ya del cobre y el hierro. Todos los llevan. Es cierto que el hierro es un pro-oxidante pero no lo es menos que ante ciertas necesidades -como el embarazo o la caída del cabello- es indispensable tomar vitaminas que lleven hierro y cobre.  El otro párrafo que me llamó la atención decía: «Por otro lado, dentro la toma de complementos hay que evitar aquellos que contengan triptófano (suministrado para aumentar la serotonina) ya que la gran mayoría se transforma en serotonina pero no en el cerebro sino en el tubo digestivo; y en el tubo digestivo las plaquetas captan esa serotonina y las convierte en explosivas. Al más mínimo rasguño o inflamación en la pared arterial se puede desencadenar una fuerte constricción de los vasos y provocar agregación plaquetaria aumentando con ello la formación de coágulos y, por ende, la posibilidad de sufrir un accidente cerebrovascular». Y leer esto me sorprendió porque hay muchos médicos naturistas que recetan a sus pacientes triptófano para tratar las depresiones; de hecho hay también médicos que recetan litio, triptófano y vitamina B6 para la depresión. Mi duda es pues esta: ¿es cierto que los multivitamínicos no deben incluir ni hierro, ni cobre, ni manganeso en su fórmula ya que reaccionan con la vitamina C y forman radicales libres? Y cuando el Dr. Curtay recomienda no tomar triptófano ¿se refiere al L-triptófano o a su forma 5-HPT (5-hidroxitriptofano)? Porque lo que sí es cierto es que tomar ambas formas a la vez es contraproducente. En suma, ¿conocen ustedes esos dossiers, al Dr. Curtay y lo que afirma? ¿Podemos fiarnos de sus aseveraciones sobre el triptófano y los multivitamínicos con hierro, cobre y manganeso?

Miguel Jurado Mora
Miguelturra (Ciudad Real) 

Los conocemos pero no utilizamos su información. Que sepamos Thierry Soucar es un periodista francés -tiene 20 libros publicados- y no biólogo y Jean Paul Curtay fisioterapeuta francés especializado en nutrición con otros tantos libros de divulgación publicados. Es más, escribieron al menos tres libros de forma conjunta: Enciclopedia de  las vitaminas, minerales y oligoelementos en 1996, La nueva guía de las vitaminas en 1997 y Programa para una larga vida. De la ciencia a la alimentación en 1999. En cuanto a lo que dice usted que afirman nos sorprende porque Soucar protestó en su día cuando en Francia estaba restringida la venta de triptófano. Y por lo que se refiere a sus preguntas se sabe que la compatibilidad de la vitamina C con el cobre es escasa –no nula- así como la del manganeso con el hierro porque éste reduce su asimilación. Pero de que sea incompatible la vitamina C con el cobre, el manganeso y el hierro porque la mezcla produce radicales libres no hemos encontrado la más mínima referencia en trabajos publicados. Y lo de que ingerir triptófano puede provocar constricción de los vasos, agregación plaquetaria, formación de coágulos y aumento de la posibilidad de sufrir un accidente cerebrovascular no hemos encontrado tampoco nada. Le sugerimos pues que pregunte usted a los responsables de esa web. El L-triptófano es el aminoácido de mayor peso molecular -204 daltons- y se sabe que una excesiva ingesta puede producir acidez, dolor estomacal, gases, náuseas, vómitos, diarrea, dolor de cabeza, mareos, somnolencia, sequedad de boca, visión borrosa, debilidad muscular y problemas sexuales debiendo además evitarse su consumo durante el embarazo y la lactancia, si se sufre eosinofilia o si están en mal estado el hígado o los riñones. Y como interactúa con los depresores del sistema nervioso central -sedantes, tranquilizantes, ansiolíticos, antidepresivos, etc.- debe evitarse su ingesta si se están tomando fármacos de ese tipo. Y lo mismo cabe decir de productos naturales como la Hierba de San Juan, la amapola californiana, la hierba gatera, el lúpulo, el chijol, la kava, la escutelaria, la valeriana y la yerba mansa. Dicho esto nos sorprende mucho la alegación de que el triptófano puede provocar tantos problemas en el sistema digestivo teniendo en cuenta que está presente de forma natural en numerosos alimentos, especialmente en los huevos, las carnes rojas, el pollo, el pescado, la leche, el queso cottage, el chocolate, los garbanzos, los cereales integrales, la calabaza, los plátanos, los cacahuetes, las almendras, los dátiles, las semillas de sésamo, las pipas de girasol, las pipas de calabaza, el amaranto, la espirulina y muchos otros. No tiene sentido. En cuanto al 5-Hidroxitriptófano se refiere diremos que su consumo puede causar hipertensión si no se administra conjuntamente con un inhibidor periférico de la L-aminoácido aromático decarboxilasa. Y como la administración directa de serotonina puede dañar las válvulas cardiacas así como fibrosis cardiaca no es descartable que la conversión periférica del 5-Hidroxitriptófano en serotonina no pueda provocar los mismos daños. ​Lo mejor es pues -como casi siempre- tomar triptófano ingiriendo alimentos ricos en él; y como está en tantos es difícil tener carencia del mismo.

 

 

Estimados amigos: hace unas semanas decidí hacerme un test genético para saber qué fármacos son mejores para mí si en el futuro padezco alguna enfermedad -me dijeron que dependiendo de los genes se metabolizan unos medicamentos mejor o más rápidos que otros- y me han dejado preocupado porque me dicen que tengo una mutación anómala del alelo 4 en el gen APOE y existe en mi caso un alto riesgo de padecer alzheimer. ¿Es verdad? ¿Podéis orientarme por favor? Me he quedado muy preocupado.

Carlos Álvarez
(Sevilla) 

Un gen es una unidad de información que ocupa un lugar fijo -a eso se llama «locus»- en el ADN (ácido desoxirribonucleico) del cromosoma 19 y almacena la información genética que se transmite. Molecularmente es una secuencia de nucleótidos -moléculas orgánicas formadas por la unión covalente de un monosacárido de cinco carbonos (pentosa), una base nitrogenada y un grupo fosfato- que contienen la información necesaria para la síntesis de macromoléculas con funciones celulares específicas, es decir, vinculadas al desarrollo o funcionamiento de una función fisiológica; generalmente proteínas. Ahora bien, un mismo gen puede tener diferentes secuencias o funciones -deleciones, inserciones o sustituciones- y a cada una de ellas se le llama «alelo». Gen que puede tener varios alelos -dominantes o recesivos (que no se expresan)- así como genes que hayan sufrido una mutación. En cuanto a la APOE o apolipoproteína E es una proteína con 299 aminoácidos que consta de cuatro exones, tres intrones y 3.597 pares de bases que se encarga básicamente de transportar las lipoproteínas, las vitaminas liposolubles y el colesterol hacia el sistema linfático y la sangre. En general la sintetiza el hígado salvo en el sistema nervioso donde se ocupan de ello los astrocitos y las microglías aunque se ha encontrado también en cerebro, riñones y bazo. Pues bien, cuando en el gen APOE una persona tiene el alelo 4 se entiende que puede tener dificultades para transportar las lipoproteínas, las vitaminas liposolubles y el colesterol aumentando ello el riesgo de ateroesclerosis y problemas cognitivos como el alzheimer. De hecho se calcula que entre el 50% y el 80% de los enfermos de alzheimer tienen al menos una copia del alelo 4. Ahora bien, ¿implica tener el alelo 4 del gen APOE sufrir antes o después problemas cardiovasculares o cerebrovasculares? En absoluto. Además los genes que tienen que ver con el metabolismo de fármacos son los del citocromo P450, conocidos como CYPs. El APOE no influye en el metabolismo de los medicamentos aunque en los pacientes con alzheimer puede afectar a la eficacia pero no la seguridad. El Dr. Ramón Cacabelos lo ha explicado  varias veces en nuestra revista: la genética predispone pero no determina. Si uno hace vida sana y se alimenta correctamente no tiene por qué ser así: cuestión de epigenética.

NÚMERO 225 / ABIL/ 2019

Estimados amigos: he conocido la revista hace poco porque me recomendó que leyera lo que habéis publicado sobre mis problemas un amigo de mi padre que vino un día a comer a casa y es catedrático de la Facultad de Medicina en Barcelona. Sufro desde hace años –tengo 24- digestiones muy pesadas, molestias gastrointestinales y a menudo inflamación abdominal y aunque he hecho todo lo que él me aconsejó durante tres meses no mejoro. Igual le molesta que recurra a vosotros pero si es seguidor de la revista y me dijo que la leyera será por algo. Ni los rayos X ni la ecografía del sistema digestivo detectan nada, me han hecho análisis de sangre y orina cuyos datos no explican lo que me pasa y además test de alergias e intolerancias alimentarias que dieron positivo a los lácteos, a varios cereales y a los tomates pero ni siquiera habiendo dejado de tomar todo eso mejoro. Y tampoco me han ayudado ni los antihistamínicos –he tomado Polaramine primero y luego Ibis– ni un suplemento con diaminooxidasa (DAO) como Daodín. ¿Podéis orientarme por favor? Atentamente,

Carla Riba
(Barcelona) 

Dice un refrán español que a grandes males, grandes remedios. Nuestra sugerencia pues es que ayune tres días –beba solo agua mineral de baja mineralización- y los cinco siguientes coma solo verduras crudas ecológicas y de temporada en ensalada; sin sal y aliñada con aceite de oliva virgen extra o coco (sin vinagre). Y luego siga un mes una dieta básicamente vegetariana –sin cereales- rica en prebióticos. Restrinja en todo caso la cantidad de tomate, pimiento, aceitunas, aguacates, soja, espinacas y acelgas que pueda agregar a ellas. En cuanto a la fruta tómela solo por las mañanas y en ayunas, sin mezclar dulces con ácidas ni con las verduras. Y enteras, nada de zumos. Eso limpiará su sistema digestivo y regenerará la flora intestinal alterada. Pero no tome nada más.. Ni bebidas alcohólicas, ni café, ni té, ni colas, ni refrescos. Si lo hace lo normal es que en tan escaso tiempo desaparezcan todos sus problemas, hinchazón incluida. Y no tome fármacos; ninguno salvo que tenga déficit constatado de diaminooxidasa en cuyo caso le sugerimos que mejor tome Legumactive, complemento alimenticio natural a base de legumbres orgánicas con diaminooxidasa, catalasa y fitonutrientes. Los antihistamínicos sintéticos tienen muchos inconvenientes y salvo casos de reacciones alérgicas graves no hay que recurrir a ellos. Si alguna vez nota que puede ser intolerante a algo tome cebolla roja, manzanas, uvas, brócoli, té o, en su defecto, un suplemento de quercitina. La histamina, al igual que se hizo con el colesterol, se ha demonizado cuando se trata de una enzima vital necesaria para la vida. Al punto de que hoy sabemos que es sintetizada y liberada hasta por las neuronas del sistema nervioso central que la usan como neuromodulador. De hecho se encuentra en mayor o menor medida en la gran mayoría de los alimentos y es cuando hay exceso y el organismo no puede metabolizarla cuando causa problemas al acumularse, algo que suele deberse a un sistema digestivo en mal estado que da lugar a déficits de vitaminas y enzimas; sobre todo de la enzima encargada de metabolizar la histamina de los alimentos que es, en efecto, la diaminooxidasa. En tales casos la histamina puede pasar a través del epitelio intestinal hasta el torrente sanguíneo y provocar su acumulación en el plasma y los tejidos. Por eso los expertos recomiendan en tales casos no tomar durante un tiempo los alimentos más ricos en histamina. Conviene en todo caso saber que hay medicamentos que inhiben la actividad de la diaminooxidasa, entre ellos los antihistamínicos pero también mucolíticos, expectorantes, antibióticos, analgésicos, antihipertensivos, diuréticos, tranquilizantes, antidepresivos, antiparkinsonianos, antituberculosos, antipalúdicos, antieméticos, antiarrítmicos, antiulcerosos, bronquiolíticos, relajantes musculares y antiasmáticos; y lo mismo hacen las infecciones fúngicas –como las cándidas- y algunos parásitos. En cuanto a los suplementos puede ayudarle ingerir -controlado por un experto en nutrición ortomolecular- magnesio, zinc, cobre, vitaminas B6, B9, B12, C, colina, inositol, metionina, betaína, SAMeE y la ya mencionada quercitina. 

 

Sr. Director: oigo hablar últimamente en televisión a muchos expertos de la importancia de desintoxicar el organismo y «alcalinizarlo», cuestión que me consta llevan más de 15 años diciendo ustedes en la revista porque la adquiero desde que apareció. Bueno, en la revista y en su libro La Dieta Definitiva que compré cuando salió en 2002 -hace ya 17 años- y que realmente se adelantó más de tres lustros a todo lo que hoy se está contando en alimentación como «novedades». Mi sincera felicitación por ello. Dicho lo cual tengo una pregunta: ¿es verdad que hay alimentos especialmente alcalinizantes»? Y si es así, ¿cuáles? Quedo a la espera de su respuesta y aprovecho para felicitarles por ser el único medio de impacto que se ha atrevido a enfrentarse desde el principio a la campaña contra las inexistentes «pseudociencias»? Y es ¡qué nivel de ignorancia el del actual gobierno socialista! Atentamente, les saluda

Carlos Arias
(Zaragoza) 

Ante todo, gracias por sus amables palabras de elogio. En cuanto a su pregunta, no se trata tanto de «alcalinizar» como de lograr el equilibrio, la homeostasis del organismo. El problema es que la alimentación actual lo intoxica y acidifica porque la inmensa mayoría de los productos alimentarios que se venden en vidrio, latas, plástico o envases de aluminio lleva azúcares añadidos y muchos otros aditivos tóxicos. Bastaría pues eliminarlos de la dieta y consumir a diario en ayunas suficientes frutas enteras ecológicas de temporada -no zumos- para desayunar y a partir de entonces una alimentación rica en verduras, hortalizas y legumbres. En cuanto a los vegetales que más «alcalinizan» -más bien que regulan el pH de los distintos tejidos y órganos- destacan y el limón, la zanahoria, la lechuga, la espinaca, la remolacha, el pepino, el ají, el apio, el perejil, la remolacha y el berro.

 

Sr. Director: he escuchado en televisión -y luego lo he confirmado leyendo diarios digitales- que la Xunta de Galicia que preside Alberto Núñez Feijóo va a exigir a los padres que quieran llevar a guarderías públicas y concertadas a sus hijos pequeños -de 0 a 3 años- que los vacunen o no podrán matricularlos. Algo que se ha decidido -eso dicen al menos- tras consultar a los servicios jurídicos y entender estos que lo justifica el hecho -lo copio textual de un diario- de que “en este asunto es prioritaria la protección de la salud de los menores, tal y como reconoce el artículo 43 de la Constitución española, y que no se conculca de ninguna forma la libertad ideológica, religiosa o de culto de las familias”. Y ha instado a las guarderías y escuelas privadas a hacer lo mismo anunciando que va a estudiar la posibilidad de obligar a hacerlo también a partir de los tres años mediante la aprobación de una ley. Y le diré que lo que más me ha llamado la atención es que la propuesta la ha apoyado públicamente la Asociación Española de Pediatría (AEP) aunque advirtiendo ésta que en las etapas de educación obligatoria no podrá imponerse porque la vacunación en España -como han dicho ustedes muchas veces en la revista- es voluntaria. Al parecer la medida se implementaría el próximo curso. ¿Qué pueden comentar al respecto?

Rosa Quintero
(Orense) 

Llevamos publicados 44 extensos reportajes sobre los peligros de las vacunas -incluido el que aparece en este mismo número-, decenas de noticias y cuatro videos. No hay ningún medio de comunicación que haya publicado tanta información sobre ellas. Y estamos ya hartos de decir  que no existe un solo estudio científico en el mundo que demuestre que una vacuna -la que sea- previene realmente de una enfermedad -la que sea-. Por el contrario, existen multitud de trabajos científicos que relacionan las vacunas con todo tipo de patologías, muchas de ellas graves, algunas con resultado de muerte. ¿Que los expertos jurídicos de la Xunta avalan su obligatoriedad? Eso solo demuestra que sobre las vacunas no saben absolutamente nada. Nosotros nos limitamos pues a retirar nuestra postura: las vacunas no han demostrado jamás su eficacia, no son inocuas sino peligrosas y no puede imponerse a un padre que vacune a su hijo.

NÚMERO 224 / MARZO/ 2019

Estimado Sr. Campoy: supongo que están ustedes informados de la modificación que va a hacerse del Código de Deontología Médica cuyo borrador me atrevo a hacerles llegar por si no lo tuvieran dado el desasosiego que ha producido en mí mismo y en el de otros muchos compañeros. Y es que entre las grandilocuentes expresiones de compromiso con los que se adorna nuestro comportamiento ideal se encuentran en él algunas cuestiones que al menos a quien esto suscribe y a otros colegas nos tiene muy preocupados porque entendemos que lo que se pretende es «controlarnos» para que no podamos ejercer nuestra profesión con libertad. Así de simple. Eso sí, con la manida excusa de que el férreo control previsto redunda en nuestro propio beneficio, en la protección del enfermo, en el prestigio de la profesión y en una mejor calidad asistencial. Lo cierto sin embargo es que las comisiones de ética de los colegios médicos se han utilizado siempre para perseguir a quienes tienen -tenemos- la osadía de tener criterio propio y no nos plegamos a asumir sin rechistar las «verdades oficiales». Y para que se me entienda pongo varios ejemplos. Yo, al igual que muchos otros colegas, no me vacuno nunca y me he negado a vacunar a mis tres hijos. Ninguno ha recibido una sola vacuna y jamás han contraído las «enfermedades» que se supone podrían haber contraído por no hacerlo; y el menor tiene ya 24 años. Son personas sanas a los que hemos enseñado por norma a no tomar fármacos. Y digo «hemos» porque mi mujer es enfermera y tenemos la misma forma de pensar. Tampoco creo en la falacia de que el colesterol sea por sí mismo un factor de riesgo cardiaco y me niego a recetar estatinas a quienes tienen un nivel superior al considerado «razonable» o «sano». E igualmente estamos en contra de tratar a los enfermos de cáncer con quimio y radioterapia porque como ustedes mismos han explicado innumerables veces no sirve para nada; más de 110.000 muertos por cáncer al año en España mientras son así tratados es un argumento contundente. En fin, podría seguir con muchos ejemplos pero no lo creo necesario. Lo que sí me parece necesario -y me consta que algunas asociaciones de colegas han decidido intervenir directamente para intentar parar este sinsentido- es denunciar que la principal justificación del nuevo código deontológico es cercenar de raíz la libertad del médico para obligarle a aceptar las verdades y protocolos decididos por las grandes industrias sanitarias. Quieren convertirnos en meros funcionarios recetadores de fármacos tras imponernos una especie de pensamiento único. Y quieren hacerlo convenciendo a la población -y lo que es el colmo, ¡a nosotros mismos!- de que la Medicina es una «ciencia» porque se basa en el «método científico» y las demás formas de entender la enfermedad y recuperar la salud no lo son tachándolas de «pseudociencias» y «pseudoterapias». Me permito transcribir como constatación lo que dice el artículo 26 del borrador de código ético que les he hecho llegar. En su punto primero se afirma que «el método científico y la medicina basada en pruebas son el fundamento del conocimiento médico»; añadiéndose que «el médico, en su actuación profesional, debe emplear procedimientos y fármacos cuya eficacia se ha demostrado científicamente y no debe emplear ningún tipo de presión que proceda del paciente o de terceros». Por si quedara duda el punto 2 «aclara» que «las pseudociencias, las pseudoterapias, el intrusismo y las sectas sanitarias son contrarios a la Deontología Médica». Y en el tercero que «son contrarias a la Deontología Médica las prácticas inspiradas en el charlatanismo, las carentes de base científica y las que prometen a los enfermos la curación así como los procedimientos ilusorios o insuficientemente probados que se proponen como eficaces, la simulación de tratamientos médicos o quirúrgicos y el uso de productos de composición no conocida». Afirmaciones de una arrogancia infinita porque la Medicina convencional -y sé de lo que hablo porque llevo poco más de 35 años ejerciéndola- no se basa «en el método científico» como se arguye demagógicamente. Es más, la investigación clínica -tanto con humanos como con animales- es una auténtica tomadura de pelo que no resiste el más mínimo análisis serio. Y encima quieren asegurarse no solo de que no se ejercen disciplinas y terapias no «bendecidas» por ellos sino ¡hasta impedir que se hable de ellas! Lo que constituye un ataque a la libertad de expresión, información, opinión y pensamiento. Así lo expresa el punto cuatro del artículo 104 del borrador que dice que «son contrarias a la Deontología Médica las intervenciones carentes de fundamento científico o que consistan en charlatanismo». Y ya se sabe que para ellos carece de tal «fundamento científico» y es puro «charlatanismo» toda disciplina terapéutica que no pertenezca a la medicina convencional aunque la avale la propia Organización Mundial de la Salud (OMS). Es de auténtica chirigota. En fin, solo quería «desahogarme» y avisar a mis colegas porque o mucho me equivoco o va a empezar en nuestro país una auténtica «caza de brujas» que va a llevar a los tribunales a muchos sanitarios además de a otros profesionales de la salud. Y agregaré que -como ya habrá supuesto- yo ejerzo la Medicina naturista y además me he formado en Homeopatía, Medicina Tradicional China -en Pekín-, Nutrición Ortomolecular y Fitoterapia. Dicho lo cual finalizo dándole mis más sincera enhorabuena por la revista..

D. R.
(Valencia)

Le agradecemos sus reflexiones y atendemos la petición añadida de no publicar su nombre y apellidos para evitarle problemas con su colegio médico. En cuanto a lo que plantea somos muy conscientes de ello y de hecho venimos advirtiéndolo desde hace ya tiempo. Puede constatarse leyendo el extenso reportaje que con el título La ética médica en el banquillo: del juramento hipocrático a la Declaración de Ginebra publicamos en el nº 134 correspondiente a enero de 2011, hace pues ya ocho años. Texto en el que, entre otras muchas cosas, explicamos que el actual modelo médico dominante es incompatible con el respeto a los principios de la ética médica y apareció en el siglo XVIII cuando la Ciencia comenzó a sustituir a la Religión apareciendo una autoridad médica que puso en marcha rituales para curar enfermedades y adoptó como lugar de control y normalización el hospital en lugar de la iglesia. Modelo médico que si bien goza aún de credibilidad social y política ha fracasado a la hora de resolver las patologías crónicas y degenerativas haciendo que cada vez más personas acudan a disciplinas alternativas que es lo que desató la alarma de la industria farmacéutica. De hecho ya explicamos que el Servicio de Inteligencia Epidemiológica de los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos tiene miles de agentes de información y control infiltrados en instituciones estatales e internacionales, fundaciones privadas y medios de comunicación, que la FDA está en realidad al servicio de la gran industria farmacéutica y por eso desde hace años dificulta la comercialización de los productos biológicos, alimenticios, fitoterapéuticos u homeopáticos y que el actual modelo hegemónico niega a los enfermos la información imprescindible para tomar decisiones de forma adecuada, impone test sin garantías de fiabilidad, aprueba fármacos sin respetar los procedimientos de seguridad, presiona a personas aterrorizadas para que consuman fármacos tóxicos e incluso obliga a los padres a que envenenen a sus hijos bajo amenaza de retirarles la custodia. En definitiva, pisotea todos los códigos de ética médica. Es más, en el nº 192 -correspondiente a abril de 2016- publicamos otro reportaje titulado ¿Son los colegios oficiales medios de control de los médicos? en el que denunciamos -entre otras muchas cosas- que el Manual de Ética Médica que acababa de aprobar la Unidad de Ética Médica de la Asociación Médica Mundial había sido financiado por una multinacional farmacéutica: Johnson & Johnson. Más claro, agua.

 

Sr. Director: el pasado 15 de enero la Sección Séptima de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ordenó en sentencia firme -no recurrible- el cese del jefe del Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica del madrileño Hospital Severo Ochoa de Leganés tras anular su nombramiento. Según consta en la sentencia -publicada por Acta Sanitaria- se habían presentado al puesto cuatro traumatólogos y la Comisión de Valoración asignó 82,95 puntos al candidato ahora cesado y 81,08 puntos al segundo candidato; es decir, una diferencia de 1,87 puntos sobre 100. Sin embargo la sentencia del TSJM concluye que durante el examen los evaluadores no cumplieron con «la exigencia de motivación y transparencia» que manda la ley puesto que no justificaron los criterios seguidos para otorgar una puntuación con una precisión de dos decimales. ¿Por qué una Comisión de Evaluación tiene problemas para justificar de forma detallada -como exige la ley- la puntuación de los candidatos? La respuesta es evidente. No lo hace porque no puede justificar la superioridad de “su” candidato cuando éste, sencillamente, es muy inferior en capacidad y méritos. En este caso, además, la comisión evaluadora recurrió a diversas estratagemas: una de ellas es tener en cuenta “criterios de evaluación no previstos en las bases de la convocatoria” -así lo señala la sentencia del TSJM– lo que transgrede la Ley de Procedimiento Administrativo Común y el Estatuto Básico del Empleado Público. Otra artimaña es la opacidad de las actas que comienza con la no designación de un secretario que tome nota de lo ocurrido a puerta cerrada o la elaboración de las actas meses ¡después del examen! Todas estas irregularidades ocurrieron en el caso del Severo Ochoa que ahora sentencia el TSJM. Por ello, el tribunal ordena a la Comisión de Selección que vuelva a evaluar a los candidatos y justifique detalladamente la puntuación que otorga basándose en un dictamen del Tribunal Supremo de 2014 «para comprobar que (…la Comisión de Valoración ha …) respetado los principios de mérito y capacidad, y que se ha adjudicado el puesto o los puestos con la finalidad de nombrar al mejor preparado». Lo grave es que no se trata de una irregularidad aislada sino de situaciones que acontecen con relativa frecuencia. De hecho hay varias sentencias judiciales anulando nombramientos por ilegalidades graves. Basta con revisar las de los últimos años para percatarse de que estos casos traducen una sustitución de los cargos técnicos de responsabilidad por amigachos y adláteres. Estas situaciones generan conflictos y tensiones dentro de nuestros hospitales llegando a huelgas en los propios servicios, como ocurrió en 2010 en el Servicio de Traumatología del Hospital Ramón y Cajal que finalizó con la dimisión del Jefe de Servicio. ¿Por qué una Comisión de Evaluación puede permitirse este comportamiento? La respuesta es también sencilla: porque en la gran mayoría de los casos los concursantes a estas pruebas selectivas desisten de iniciar un proceso judicial caro, lento y de resultado dudoso. Conseguir demostrar la injusticia que supone el hurto de una carrera profesional en un juzgado es complejo dado que las deliberaciones de las comisiones evaluadoras se realizan a puerta cerrada. En el caso del Hospital Severo Ochoa el Tribunal Superior de Justicia de Madrid  ordenó el cese basándose en los documentos aportados. Hay que ser descuidado para dejar por escrito unas actas que demuestran que se ha producido una desviación clamorosa en el cumplimiento de la ley. O eso… o saber que se es impune ante las infracciones. Hasta ahora estos temas parece que no importaban a la sociedad. Los medios de comunicación apenas recogen notas informativas cuando lo que está ocurriendo desde hace muchos años -y era por todos conocido y aceptado- es que existen nombramientos sangrantes por designio de un politicastro de segundo orden. Así se construye la estructura jerárquica de muchos de nuestros hospitales públicos. Sin embargo todo esto está cambiando y la tolerancia ante estos hechos, al límite del nepotismo, debe acabarse. La denuncia presentada y ganada -al igual que muchas otras denuncias previas- es un paso más para conseguir la limpieza en el acceso a la función pública. Señor director: lo que sí solicito es que no publique mi nombre porque antes o después puedo terminar teniendo que trabajar bajo el mandato de alguno de estos sujetos de moralidad dudosa y relajados en todo lo que es el respeto a la ley y al juego limpio. Muchas gracias por su tiempo. Atentamente

D.R.B.
(Madrid) 

Le agradecemos su carta ya que lo que denuncia es preocupante. A fin de cuentas el funcionamiento de nuestros hospitales públicos depende de las personas que los dirigen y el jefe de un servicio es vital por lo que el puesto debe cubrirse siempre con transparencia y criterios de igualdad, méritos y capacidades.

 

Sr. Campoy: hace años que leo su revista y me parecen muy buenos sus consejos y reportajes por lo que les escribo para que me orienten. Tengo solo una hija que a sus 45 años quiere ser madre y ha decidido junto a su marido optar por la fecundación in vitro. Y debo confesar que tengo más miedo que ilusión por ser abuela ya que según he leído en este caso puede ser peligroso dada su edad tanto para ella como para el hijo. ¿Es así? ¿Qué opinan ustedes? No recuerdo haber leído nada sobre ello en la revista a pesar de que es un tema candente al retrasar hoy las mujeres cada vez más su maternidad. Se despide esperando su respuesta una madre con mucho miedo.

Pilar Rodríguez
Vic (Barcelona) 

Sea la concepción natural o mediante fecundación in vitro los riesgos potenciales son los mismos y dependen básicamente de la buena o mala salud de la madre. Especialmente del estado de su corazón, hígado, páncreas, riñones y sistema digestivo. Si su hija está sana no debería haber problemas; si no lo está el riesgo es alto. Sobre todo si tiene disfunciones hormonales, tensión alta, exceso de glucosa y déficits nutricionales. Y, por supuesto, el riesgo más alto está en que consuma fármacos. En suma, si su estado de salud es bueno no hay problemas añadidos al embarazo de una mujer más joven; si no lo es, lo desaconsejamos.

 

NÚMERO 223 / FEBRERO / 2019

Estimado Director: le escribo esta breve carta como médico que ama su profesión y la ejerce a diario con vocación, espíritu de sacrificio y -por qué no decirlo- algún que otro patente éxito fácilmente constatable; y lo hago obligado ante la falta de corporativismo y ética profesional que observo en algunos de mis muy honorables colegas. Y es que es triste que en vez de hacer piña haya médicos que malgasten sus energías y tiempo en criticar a los compañeros que usan técnicas naturistas en lugar de intentar ponerse a su altura. El tiempo que dedican a sus insultos e ignorantes críticas lo restan a la investigación, al análisis y al conocimiento –en una palabra- de las nuevas técnicas, de una nueva medicina que día a día avanza y progresa a pasos agigantados. Además solo los torpes y los necios tiran piedras contra su propio tejado. Los enfermos no entienden de hecho que se desprestigie a grupos concretos de médicos y terminan desconfiando de todos con el consiguiente perjuicio -fundamentalmente espiritual- de la profesión en su conjunto. Es algo que me produce asco y pena. Asco por la mediocridad y vulgaridad de tal comportamiento y pena porque en vez de altura de miras y criterios es obvio que la universidad ni siquiera enseñó a algunos a discurrir y entender que la inteligencia exige capacidad de matización y comprensión. Y más vale que los médicos se respeten entre sí porque el espíritu de superación te saca del provincianismo y te acerca al universalismo inteligente de los avances y los descubrimientos. Bien está pues la crítica constructiva pero no la basada en meras descalificaciones gratuitas. Es hora de que los colegas menos formados acudan a congresos, seminarios, ponencias, coloquios y charlas que actualicen sus trasnochados conocimientos. Y que sea en ellos donde planteen las dudas que les surjan. Basta ya de ejercer públicamente de censores y de difamar a colegas solo porque utilizan métodos terapéuticos sobre los que ellos no saben absolutamente nada. ¡Que tengan en cuenta y respeten la ética deontológica!

Dr. José Luis Cidón Madrigal
(Madrid)

Agradecemos sinceramente sus comentarios que, obviamente, compartimos. El problema es que la gran mayoría de sus colegas no se molestaron en abrirse a otros conocimientos y formarse mejor tras acabar la carrera limitándose a acudir a los cursos de «formación continuada» que de forma obscena y lamentable se apropió la industria farmacéutica hace décadas con el injustificable beneplácito de las universidades, los colegios médicos y las autoridades educativas y sanitarias. Y eso es difícil de afrontar hoy por lo que muy probablemente la gente termine buscando cómo solucionar sus problemas de salud fuera del ámbito médico convencional. Especialmente porque el número de negligencias médicas graves -muchas de ellas con resultado de muerte- aumenta sin parar año tras año y los tratamientos convencionales son ya la tercera causa directa de fallecimientos en la sociedad.  

 

Estimado Sr. Campoy: soy médico, llevo 40 años ejerciendo la Homeopatía y otras terapias tradicionales y quiero darle las gracias por la defensa veraz y objetiva que desde su revista están haciendo ante la orquestada campaña de desinformación generalizada contra estas disciplinas -especialmente en los medios audiovisuales- aportando de paso mi granito de arena frente a tantos estereotipos. En primer lugar, ¿cómo puede decirse que «la Homeopatía es una pseudociencia y una pseudoterapia«? Existen más de 6.500 artículos científicos publicados sobre ella, muchos de ellos -como ustedes han resaltado- con «patrón oro». ¿Cuántos estudios científicos hay sin embargo sobre los efectos de las interacciones medicamentosas en los enfermos polimedicados? No creo que haya ninguno y como desde un punto de vista fisiopatológico in vivo sólo es posible estudiar la interacción farmacológica de dos principios activos y la mayoría de las personas mayores y enfermos crónicos están polimedicados cabe concluir que en los hospitales y centros de salud de toda España lo que se está haciendo a diario es «pseudociencia y pseudoterapia». Se alega en segundo lugar que «el medicamento homeopático carece de indicación terapéutica». Pues bien, desde un punto de vista legal es cierto pero no desde el científico porque algunos medicamentos homeopáticos sí han sido estudiados para indicaciones específicas; por ejemplo el Árnica montana en contusiones y traumatismos contusos. Hay pues medicamentos homeopáticos sintomáticos específicos aunque la mayoría sean policrestos, es decir, que pueden utilizarse para muchas indicaciones terapéuticas, algo que un homeópata entrenado sabe diferenciar y por tanto prescribir, atendiendo a la idiosincrasia del paciente y del medicamento. Se dice, en tercer lugar, que acudir a una terapia distinta a la convencional implica una «pérdida de oportunidad terapéutica» para el paciente. Controvertido tema sobre el que se han vertido sin rubor la mayoría de los bulos. Para empezar, que una persona pueda morir por sustituir un medicamento convencional por uno homeopático es un supuesto realmente excepcional y si así acaeciera se trataría de un puntual error -o falta de criterio- médico; algo que por desgracia ocurre asimismo en numerosas ocasiones en la medicina convencional. Es pues un «argumento» que solo busca dividir y desinformar a una opinión pública que no conoce a fondo este asunto. La verdadera «pérdida de oportunidad terapéutica» la sufren en realidad los enfermos que acuden a la medicina convencional. Lo he constatado personalmente y conozco muchos otros casos contados por colegas míos. En cierta ocasión atendí a una persona con insuficiencia renal crónica por lupus sistémico que vino con un catéter puesto; se lo retiramos, le tratamos y se mantuvo libre de diálisis muchos años. En cambio todos los enfermos a los que su nefróloga insertó un catéter estuvieron mucho tiempo en diálisis renal con las complicaciones y sufrimientos que la técnica implica. Además hemos sacado adelante problemas de todo tipo; desde casos de neoplasia intraepitelial cervical de alto grado a displasia de cérvix por papiloma a los que evitamos la colonización del cuello del útero. Como hemos estabilizado y normalizado las transaminasas de pacientes con hepatitis C crónica. Como hemos logrado en casos de hipotiroidismo la normalización funcional de las hormonas tiroideas sin que tener que sufrir los efectos secundarios negativos del Eutirox. En fin, los médicos que utilizamos la Homeopatía sabemos bien que en determinadas ocasiones -especialmente en casos agudos graves- puede ser mejor y más eficaz un fármaco convencional de síntesis y lo usamos; pero no es así siempre. Luego lo inteligente es respetar la Homeopatía y, además, regular adecuadamente las terapias complementarias y alternativas ya que pueden, cuando menos, «sumar» terapéuticamente y mejorar la calidad de vida de los enfermos y, por ende, de la salud pública. Atentamente

Mª José Martínez Albarracín
(Murcia) 

Tiene usted razón. Afortunadamente, como ya hemos explicado en números anteriores,  el intento de demonizar y prohibir la Homeopatía puede darse en España por fracasado. Nadie serio en Europa apoya tamaño disparate.

 

Sr. Director: soy lectora asidua de la revista desde hace casi diez años y le escribo porque mi madre tenía a sus 82 años una salud increíble hasta que hace un año sufrió una angina de pecho y desde entonces no es la misma. No puede caminar porque se cansa y no hablemos ya de subir cuestas. Cuando hablo con ella por teléfono noto una respiración ruidosa que antes no tenía. No fuma ni nunca ha fumado. La adoro y veo que no es la misma persona. Es cierto que tiene su edad pero estaba cañón hasta hace nada. Me gustaría pues saber si existen alternativas al Sintrom. No entiendo por qué se lo recetan a la gente mayor prácticamente por sistema. En más de una ocasión se ha encontrado mal por culpa de la incompatibilidad con otros medicamentos; los toma al tener artrosis y dolor en articulaciones y huesos. Muchas gracias por su atención.

M. Varela 

Hemos pedido en numerosas ocasiones que antes de planteársenos preguntas concretas se compruebe en la sección de Cartas de nuestra web –www.dsalud.com– si ya hemos respondido a la duda que se quiere resolver. Basta pinchar arriba en el apartado de Cartas y volver a hacerlo donde pone Acceso a todas las cartas para llegar a un solo documento con todas las preguntas y respuestas publicadas desde el nº 50 (mayo de 2003). Una vez abierto basta pulsar Control + C y poner la palabra exacta que se busca para que automáticamente -pinchando en Siguiente– vaya a cada una de ellas. Aclarado esto -que cualquiera que maneje un navegador de Internet sabe- vamos a  limitarnos a reproducir lo que ya contamos sobre el asunto en enero de 2018. La ingesta de acenocumarol -el conocido Sintrom de Novartis Farma– exige controles periódicos para ajustar las dosis y la imposibilidad de ingerir fármacos como la aspirina o la warfarina -que en España comercializa Aldo-Union como Aldocumar- al igual que ciertos alimentos -como el alcohol, la coliflor, las espinacas, las acelgas, los espárragos o la carne de hígado- para evitar interacciones. A fin de cuentas todos esos fármacos son anticoagulantes que dificultan la agregación plaquetaria pero no es menos cierto que numerosas personas han muerto de hemorragias -sobre todo cerebrales- en su intento de evitar trombos. Y cabe preguntarse si tiene sentido arriesgarse a morir de una hemorragia cerebral por intentar evitar un infarto. Hemos explicado muchas veces que cuando las arterias se dañan el cuerpo utiliza el colesterol para evitar que uno se desangre; son pues nuestros “parches” internos naturales, necesarios e inevitables. Y por tanto la estrategia adecuada pasa por impedir que aparezca el problema proporcionando los nutrientes que el cuerpo necesita. Y esos están todos en las frutas y verduras. De ahí que la mejor manera de prevenir posibles accidentes cardio y cerebrovasculares sea una dieta vegetariana y/o un tratamiento ortomolecular para asegurarse de que la causa de la fragilidad de las venas y capilares no está en el déficit de algún nutriente; muy especialmente de vitamina C pero también de aminoácidos como la lisina, la prolina, la arginina, la carnitina, la cisteína y la taurina, de minerales como el magnesio, el cobre, el potasio y el calcio, de coenzima Q-10, de inositol, de picnogenoles (un tipo de bioflavonoides), de betacaroteno (provitamina A), de vitaminas D, E y H (biotina) y de algunas del grupo B (especialmente las B1, B2, B3, B5, B6, B9 y B12). En suma, la salud se recupera dando al organismo lo que necesita y no fármacos que le dificulten o impidan desarrollar sus funciones. Dicho esto sepa que hay productos que tienen el mismo efecto de esos anticoagulantes. Es el caso del chocolate negro: produce el mismo efecto que la aspirina y bastan dos cucharaditas diarias de chocolate puro, es decir, hecho con extracto seco de granos de cacao. Se logra ese efecto gracias a su riqueza en bioflavonoides. También el consumo de huevos enteros puede ayudar a reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares y ataques al corazón porque sus proteínas retrasan la coagulación sanguínea y demoran la conversión del fibrinógeno en fibrina, base estructural de los coágulos de sangre. Como igualmente ayuda la ingesta de ácidos grasos esenciales omega 3. En suma, tiene usted alternativas carentes de efectos secundarios. Todo ello sin olvidar que la formación de un trombo puede deberse a alteraciones del flujo sanguíneo por reposo excesivo en cama o a las patologías que presentan flujos en torbellinos (como las estrecheces valvulares); es el caso de la estenosis mitral en la que el flujo en la aurícula se hace más lento y favorece la trombosis. Otra causa de trombosis es padecer daños en el endotelio por traumas físicos, especialmente por fracturas múltiples. Agregaremos que en el endurecimiento arterial -y, consecuentemente, en los problemas cardiovasculares- tiene más influencia el exceso de toxinas, la falta de irrigación sanguínea y el aumento de radicales libres junto al exceso de sodio y la falta de potasio que el exceso de colesterol. Por otra parte, no es cierto que el exceso del llamado “colesterol malo» sea la principal causa de las enfermedades degenerativas y, especialmente, de las cardiovasculares. De hecho insistimos en que es más que discutible que la acumulación de las placas de ateroma que dificultan el paso de la sangre por las arterias –la llamada arterosclerosis- se deba a su exceso en sangre y no a un deterioro crónico del tejido endotelial (el que forma la pared interna de los vasos sanguíneos, linfáticos y del corazón). Terminamos indicando que según el médico alemán Berthold Kern los infartos no los provocaría además la obstrucción de las coronarias pues entre 1930 y 1940 realizó numerosas autopsias y esa hipótesis no se corroboró. Según él son consecuencia de la acidosis metabólica del tejido del ventrículo, problema que afirma puede corregirse por ejemplo con la ingesta de estrofantina, glucósido derivado de la planta africana strophantus gratus. Lo explicamos en detalle en el reportaje que con el título ¿Es realmente la obstrucción coronaria la principal causa de los infartos? se publicó en el nº 148 (lea por cierto la respuesta a la carta que publicamos a continuación). En todo caso puede consultar su situación con el Dr. Taher Abbas (93 456 96 34), cardiólogo experto que pasa consulta en Barcelona.

 

Hola. Hace años conocí a una terapeuta alemana que me habló de las propiedades de la estrofantina para la prevención y tratamiento de las enfermedades coronarias. Me refirió que tuvo contacto con vuestra redacción para informaros sobre esta planta, sus beneficios y experiencia en Alemania y que como consecuencia de este contacto publicasteis un artículo destacado en portada. El caso es que acabo de salir del hospital en el que he estado ingresado por causa de mi 5º infarto y quisiera que a la mayor brevedad posible me facilitaseis contacto con esta terapeuta, información actual sobre la estrofantina y referencias con garantía de dónde conseguirla así como información sobre otros tratamientos que conozcáis y recomendaciones -alimentación, suplementos, terapias, etc.- para mejorar mi estado de salud. Y, si sabéis, algo acerca de la posibilidad de regeneración de las arterias. Espero vuestras prontas noticias. Un fuerte apretón de manos.

Jose Aurelio González 

El reportaje al que usted se refiere es precisamente el que citamos en nuestra respuesta anterior, apareció en el nº 148 con el título ¿Es realmente la obstrucción coronaria la principal causa de los infartos? y en él dimos cuenta -entre otras muchas cosas- de que según el médico alemán Berthold Kern los infartos no los provoca la obstrucción de las coronarias porque entre 1930 y 1940 realizó numerosas autopsias y tal hipótesis no se corroboró. Avalando estudios posteriores su convicción. Su postulado básico es que si las placas de ateroma fueran la causa de los infartos de corazón, ¿por qué no infartan otros órganos cuando las arterias que les alimentan desarrollan también esas placas en sus paredes? Los investigadores David Spain y Victoria Bradess llegarían por su parte -en 1960- a la conclusión de que los bloqueos arteriales son consecuencia y no causa del infarto agudo de miocardio. Sosteniendo que gran parte de los problemas cardiovasculares los provoca la acidificación del organismo y el consiguiente deterioro de las arterias y del músculo cardiaco cuyos tejidos pueden entonces necrosar y terminar infartando. De hecho hay actualmente destacados cardiólogos que postulan que para prevenir un infarto lo que hay que hacer es restablecer el equilibrio del pH en el músculo cardíaco ya que ello impediría el daño tisular. Y eso se consigue tomando de forma regular cardiotónicos a dosis bajas, especialmente un producto de origen natural: la estrofantina. Solo que la estrofantina no puede adquirirse aún en España (y le diremos como dato curioso que aquí la comercializaba en ampollas inyectables como Kombetin -¡en 1938!- los Laboratorios Boehringer).  Ni como medicamento ni como producto homeopático a pesar de que la elaboración de la tintura madre está al alcance de cualquier laboratorio. Se vende en cambio en farmacias centroeuropeas, especialmente en Alemania. Le sugerimos pues que busque en Internet y entre en contacto con alguna. Nosotros no podemos hacer esa labor en su nombre. En cuanto a su interés de entrar en contacto con la terapeuta alemana que nos habría hablado del producto debemos decirle que no sabemos de quién habla. A nosotros nos habló de ella una persona de ese país que vive en España pero no era terapeuta sino empresaria y está ya jubilada. Dicho esto lea la respuesta a la carta precedente.

 

Estimado Sr. Campoy: leo con mucho interés su revista y agradezco la labor tan importante que hacen usted y su equipo informando de otras opciones para tratar enfermedades por profesionales con una visión más integral y menos tóxica. Y por segunda vez solicito su ayuda, en esta ocasión para mi hermana. En noviembre de 2016 le diagnosticaron un lentigo maligno –melanoma in situ– en la mejilla derecha. En aquella ocasión no aceptó la extirpación pero el pasado 25 de octubre de 2018 se lo extirparon citándola para revisión el 6 de febrero de 2019. Sin embargo cuatro días después tuvo que acudir a Urgencias porque se le había infectado la herida. La limpiaron, le hicieron un TAC, la pusieron un tratamiento de antibióticos y la remitieron a Atención Primaria. En diciembre la llamaron de la fundación para citarla, primero en cirugía plástica y después para Oncología. En cirugía plástica nos explicarían que tienen que operarla para ampliar los márgenes de la cicatriz previa, profundizar y limpiar advirtiéndonos de la posibilidad de tener que llegar hasta el vaciado del cuello para prevenir una posible metástasis. Ante un proceso tan agresivo le pregunté a la doctora si no había alguna forma de verificar previamente si la extirpación realizada había dejado la zona bien limpia y sin peligro. Me contestó que podría ser un TAC o un escáner pero que ella no podía ordenarlo por lo que nos remitió a Dermatología. Así que con inseguridad y desconfianza decidimos rechazar la intervención inmediata, aplazar la cita con Oncología y esperar a la revisión de la operación el 6 de febrero antes de solicitar un TAC o un escáner. Mi hermana tiene 74 años y buena salud; lo único que toma es un complejo vitamínico y Ginkgo Biloba. He pensado que tomara Renovén (Bio-Bac). Espero su respuesta ya que confío mucho en lo que puedan aconsejarme sobre este proceso. Le adjunto los informes médicos. Gracias por su atención y reciba un cordial saludo.

Pilar Domenech Roldán 

Aunque no nos lo indica suponemos que a su hermana le extirparon el melanoma mediante la llamada Cirugía de Mohs que se controla microscópicamente y es eficaz en más del 97% de los carcinomas primarios de células basales, en el 94% de los carcinomas de células escamosas y en más del 77% de los melanomas in situ (el caso de su hermana). Al tratarse de un procedimiento controlado micrográficamente permite una eliminación precisa del tejido canceroso. Y no nos consta que haya alternativas verdaderamente eficaces por lo que procede atender a lo que les proponen. Pueden consultar en cualquier caso al Dr. Pérez Olmedo por si entiende que en este caso concreto puede tratarse con Ozonoterapia; tiene su consulta en Pontevedra y el teléfono de su clínica es el 986 10 10 76.

NÚMERO 222 / ENERO / 2019

Apreciado Sr. Campoy: hace ya más de 40 años que mi difunto hermano -el médico Germán Duque Mejía- y yo fundamos lo que otrora fuera la Academia Latinoamericana de Medicina Biológica con sede en Los Robles (Popayán, Colombia). Dado que nuestra formación profesional tuvo lugar en Alemania mi hermano fue egresado de Medicina de la Universidad de Tübingen y yo terminé mis estudios secundarios en la Schule Schloss Salem en donde fuimos compañeros de internado de la Reina emérita Dª Sofia a quien cariñosamente llamábamos Grieche. Ella y su hermana Irene eran sobrinas del Rector de nuestro colegio, el Príncipe Georg Wilhelm von Hannover. La labor de nuestra academia se circunscribió a invitar a conferencistas alemanes en las diferentes áreas de las llamadas medicinas alternativas, en boga en ese momento. Fue así como el Dr. Peter Dosch, alumno predilecto de Ferdinand Huneke, «padre» de la Terapia Neural, nos visitó durante 12 años consecutivos para impartir cursos para principiantes y otros avanzados en Terapia Neural. Pues bien, fuimos nosotros los que llevamos por primera vez la Terapia Neural a España en nombre del Dr. Peter Dosch a quien yo serví de traductor simultáneo en su primera aparición en suelo español. Personajes como Reinhold Voll -«padre» de la Electroacupuntura que lleva su nombre- y Ernesto Adler -ilustre médico-odontólogo alemán-catalán residente entonces en Lloret de Mar y «padre» de lo que hoy llamamos Odontología Neurofocal- fueron otros de los visitantes asiduos a Los Robles. El Dr. Hans Heinrich Reckeweg -fundador y propietario en su momento de la casa Heel de Baden-Baden- fue otro de las lumbreras que nos honró con su presencia y con sus enseñanzas sobre Homotoxicología en “vivo y en directo”. En algo más de una década de existencia alcanzaron a desfilar por la academia de Los Robles más de 1.600 médicos, odontólogos y terapeutas de toda América Latina. El deber de la academia, con apoyo decidido de nuestros visitantes alemanes, era el de informar y formar a profesionales de la salud en aquellas disciplinas que no solían enseñarse ni mencionarse en las facultades de Medicina. Hoy, al pretender hacer un balance de nuestra labor, más de veinte años después de la muerte de mi hermano Germán, creo que cumplimos pues en todos los países de habla hispana será posible siempre encontrar a algún médico practicante de la hoy llamada Medicina Integrativa que hizo su tránsito por Los Robles. Pues bien, por aquellos días solíamos encontrar la revista Discovery DSALUD en dos de los quioscos de nuestra ciudad pero hace ya algunos años que ni siquiera en la Librería Nacional de Bogotá la podemos encontrar. Los dependientes nos explicaron que la revista física ya no llegaba. Queremos imaginar que fue el alto costo del flete aéreo el responsable de tan lamentable pérdida. Hoy, a pesar de mi edad -cuento ya con 75 años, 46 de ellos inmerso en el campo de las medicinas que no se enseñan en las facultades de Medicina- sigo en la lucha y asisto todos los años a la semana médica de Baden-Baden. Y fue precisamente allí donde en 2014 encontré el tema que quiero sugerirle. Verá, mi hermano Germán siempre anduvo en vida tras la búsqueda de alguna disciplina médica que fuera INESPECÍFICA, perteneciese ésta a las medicinas universitarias o a las integrativas o bio-energéticas. Siempre creímos que la Terapia Neural de los hermanos Huneke era la que más se acercaba al concepto de INESPECÍFICA tras del cual andábamos nosotros pues una aplicación neural-terapéutica acertada es capaz de desencadenar múltiples procesos curativos y/o armonizantes. Y hablamos de INESPECIFICIDAD pues todas las demás modalidades terapéuticas que se cobijan bajo el generoso marco de las terapias integrativas o bio-energéticas son ESPECÍFICAS. Fue en suma en el 2014 cuando guiado por un amigo alemán de 104 años que se había convertido en “el papá” de todos los colombianos que solemos asistir a la semana médica de Baden–Baden me puse en contacto con la casa Airnergy AG de la población de Hennef (Alemania). Allí conocí el concepto de lo que ellos llaman, con muchísima razón, la VITALIZACIÓN o ESPIRO–VITALIZACIÓN. Por primera vez pude percatarme, a pesar de mi edad, del significado que tiene la respiración, de la importancia del conjunto de elementos que componen nuestra atmosfera respiratoria y de lo poco o nada que hacemos para preservar lo único de valor que le podremos legar a nuestros descendientes: el aire que respiramos con su 78% de contenido de nitrógeno, su 21% de oxígeno y su 1% de gases nobles varios. Había logrado encontrar esa terapia INESPECIFICA que tanto buscó mi hermano Germán. Adquirí uno de los equipos de fabricación de Airnergy y desde el día 7 de maro de 2015 vengo trabajando en mi consulta con cuatro de esos equipos. Hasta la fecha he realizado más de 17.000 sesiones de 21 minutos de VITALIZACIÓN en el más increíble abanico de cuadros clínicos, en pacientes casi que neo-natos y nonagenarios, en deportistas de alto rendimiento y de fin de semana, en asmáticos de todos los estados y en ciudadanos de la Tercera Edad. En Youtube, bajo el rubro de Jorge Alberto Duque Mejía Espirovitalización, podrá ver usted algunos pequeños videos sobre la temática. Ya que usted, a la cabeza de Discovery DSALUD, ha sido el indudable promotor y punta de lanza para hacer conocer muchísimas de las disciplinas terapéuticas que “nadan contra la corriente oficial” me permito sugerirle entrar en contacto con Alemania para que su maravillosa revista sea la pionera en abrir esta posibilidad terapéutica a los médicos y pacientes de la madre patria y, con especial énfasis, a quienes ya han sido rotulados con el sello de ser pacientes de EPOC. Yo he escrito más de 50 artículos sobre mis experiencias en más de 17.000 sesiones, artículos -todos ellos- que están a su entera disposición de forma absolutamente gratuita. Y por si acaso logro despertar su interés le incluyo a continuación las señas específicas en Alemania; estando tan cerca le sugeriría una visita a la planta de Hennef, a unos kilómetros de Colonia. Si en algo puedo serle útil para que sea usted quien abandere esta cruzada de lo que nos va a permitir RESPIRAR en medio de estas nubes de ppm de polvillo fino, bien puede contactarme que con gusto estaré a su disposición. El alemán es prácticamente mi segunda lengua materna. Un cordial saludo,

Jorge Alberto Duque Mejía
Popayán (Colombia)

La agradecemos muy sinceramente sus palabras y su propuesta que vamos a analizar inmediatamente.  

 

Sr. Director: he tenido conocimiento de que el ex ministro socialista de Fomento y actual diputado del Parlamento Europeo José Blanco López -popularmente conocido Pepe Blanco o Pepiño- que en su día fue Vicesecretario General del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) formuló por escrito una pregunta a la Comisión Europea sobre la petición del Gobierno de Pedro Sánchez de que se modifique la legislación vigente sobre la Homeopatía por entender que es contrario a la Directiva 2001/83/CE -que establece el código comunitario sobre medicamentos para uso humano- y «constituye un riesgo cada vez más notable para la salud de los consumidores». Bueno, en realidad hizo tres preguntas. Son éstas: 1) ¿Ha recibido la Comisión comunicaciones similares de otros estados miembros en relación con la conveniencia de modificar la legislación vigente? 2) ¿Prevé modificar las actuales definiciones de ‘medicamento’ y ‘medicamento homeopático’ recogidas en la Directiva 2001/83/CE y aprobar un marco regulador estandarizado que clarifique el escenario tanto a los profesionales sanitarios como a los ciudadanos? 3) ¿Prevé prohibir los reclamos promocionales de eficacia, seguridad y calidad cuando no haya pruebas demostrables y reproducibles sobre los productos homeopáticos? Tal fue la pegunta que hizo el pasado 28 de septiembre. Pues bien, en nombre de la Comisión le respondió el 23 de noviembre el lituano Vytenis Povilas Andriukaitis Kiusiur -actual Comisario Europeo de Salud y Seguridad Alimentaria- de la manera que transcribo sin tocar una coma: 1) La Comisión no tiene constancia de solicitudes similares de otros Estados miembros para que se modifique la legislación actual sobre los medicamentos homeopáticos.2) La Comisión considera que el marco normativo actual de los medicamentos homeopáticos tiene en cuenta su carácter específico y halla un equilibrio entre garantizar su calidad y seguridad e informar a los consumidores -incluyendo a los profesionales sanitarios- al tiempo que ofrece a los ciudadanos acceso a estos productos. En particular, los productores no asociarán las declaraciones de carácter clínico con los medicamentos homeopáticos sin que se haya demostrado su eficacia terapéutica. Además la etiqueta de estos productos incluirá la indicación ‘medicamento homeopático sin indicaciones terapéuticas aprobadas’ y una advertencia para que el usuario consulte a un médico si los síntomas persisten. La Comisión no tiene previsto en esta fase evaluar ni modificar la legislación sobre medicamentos homeopáticos. 3) La Directiva 2001/83/CE1 exige que tanto los medicamentos homeopáticos como los medicamentos convencionales se sometan al mismo control en términos de fabricación, distribución y vigilancia farmacológica y establece disposiciones de seguridad específicas para los medicamentos homeopáticos sin declaraciones de propiedades terapéuticas. La Directiva especifica qué información puede emplearse para anunciar dichos productos y no permite el uso de información relativa a su eficacia clínica. Compete al estado miembro supervisar que la publicidad de los medicamentos sea conforme a la legislación. Por último, los estados miembros siguen teniendo libertad para adoptar acciones a escala nacional con el fin de incrementar la concienciación». En pocas palabras, se le dice al destacado diputado socialista español que la pretensión del Gobierno de Pedro Sánchez de demonizar y prohibir la Homeopatía en España no cuenta con respaldo alguno en la Unión Europea. De hecho el vicepresidente de la Asociación Médica Mundial Frank Ulrich Montgomery -que es además presidente de la Asociación Médica Alemana- declaró en noviembre pasado de forma pública que la Homeopatía es eficaz. Es más, defendió también la «utilización pragmática» de las llamadas medicinas complementarias «según su nivel de evidencia y potenciales riesgos». De hecho a pesar de la resistencia del actual Gobierno socialista los productos homeopáticos han sido finalmente registrados como medicamentos en España. Lo hizo obligada por las normas europeas la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios el pasado 29 de octubre dando cuenta de los 2.008 medicamentos homeopáticos que pueden ya venderse en nuestras farmacias de forma definitiva y no merced a la disposición transitoria hasta entonces vigente. Tiene pues usted razón cuando en la revista del pasado mes de diciembre dijo que la guerra contra la Homeopatía ya la habían ganado quienes la defienden y lo que resta no es más que el run-run-run de quienes no asimilan su amarga derrota. Atentamente,

Carlos Requejo
(Madrid) 

La agradecemos sinceramente la información que nos ha hecho llegar sobre la pregunta a la Comisión del diputado europeo socialista español que refleja la inaudita posición del PSOE ante la Homeopatía -similar por cierto a la de Ciudadanos– y la clarificadora respuesta textual del Comisario Europeo de Salud y Seguridad Alimentaria, Sr Andriukaitis. Como le agradecemos igualmente sus amables palabras sobre nuestro trabajo.

 

Estimado Sr. Campoy: hace dos meses compré su libro La Dieta Definitiva a instancias de un endocrinólogo al que acudí dos semanas antes por problemas de hinchazón, inflamación sistémica y dolor generalizado en abdomen, músculos y articulaciones. Me mando análisis de sangre y orina, una tomografía, un electrocardiograma, una ecografía abdominal y, finalmente, una resonancia de cuerpo entero. Y tras decirme que tenía hipertensión y había algunos parámetros fuera de rango -colesterol alto, triglicéridos elevados, niveles de sodio alto y potasio bajo, ácido úrico por las nubes, anemia y la creatinina, las transaminasas, la fosfatasa alcalina y la bilirrubina elevadas- añadió que no se detectaban masas anormales. Debo decirle que cuando acudí tenía solo unos diez kilos de sobrepeso y el médico no lo consideró principio de obesidad ya que a mis 42 años peso 92 pero mido 1,87. El caso es que me recetó una cantidad enorme de fármacos: nada menos que doce. Fue entonces cuando le dije que cómo iba a tomarme tantas medicinas juntas teniendo en cuenta la cantidad de contraindicaciones, interacciones y efectos secundarios que aparecen siempre en los prospectos y en ese momento le cambió la expresión de la cara. Y muy molesto me preguntó si yo era médico o tenía estudios de algún tipo relacionados con la salud, que él había estudiado muchos años para sacarse el título, que sabía lo que hacía y que si no iba a hacerle caso no entendía para qué había ido a consultarle. Le respondí que había ido para saber qué me pasaba y, sobre todo, por qué. Que entendía que todo lo que me había dicho indicaba que me faltaba hierro, que los riñones y el páncreas no estaban bien, que había en mi cuerpo exceso de sal y que tomaba demasiada comida grasienta, bebía cerveza en exceso (no tomo otro alcohol) y era consciente de que no hacía nunca ejercicio y dormía poco. Y a continuación le expliqué que era consciente de mis malos hábitos de vida y que lo que debía hacer era cambiarlos. Añadiendo que lo sabía bien porque era lector de Discovery DSALUD desde hacía casi quince años pero nunca hice otra cosa que informarme por si algún día lo necesitaba pero que a nivel vital no hacía mucho caso de lo que leía porque me encontraba razonablemente bien. Bueno, pues me respondió que la alimentación es importante pero que cambiando de hábitos no iba a resolver mis problemas, que eran ya muchos y graves. Y que me gustara o no debía tomarme los medicamentos que me había recomendado. Que no había otra manera de afrontar mi estado «patológico». Así que, aprensivo y algo asustado, los pedí en la farmacia y empecé a tomarlos. Hasta que a los doce días me encontraba tan mal que decidí dejar todos. Sin excepción. Y me fui a comprar su libro del que había oído hablar cientos de veces pero nunca había adquirido. El caso es que me lo leí entero en dos días, me puse a hacer lo que en él se aconseja y le escribo hoy -30 de noviembre- tras dos meses exactos de llevar sus consejos a «rajatabla». ¿El resultado? Perdí los 10 kilos que me sobraban, no me duele nada y todos mis síntomas han desaparecido. Estoy entusiasmado. De hecho me han dado hoy los resultados porque pedí que me repitieran las analíticas de sangre y orina y TODOS los parámetros son ya normales. Mis más sinceras gracias por su trabajo. Y sepa que voy a hacerle llegar a aquel endocrino -al que no he vuelto a ver desde aquel día- copia de esta carta. Un fuerte abrazo.

Jorge Castillo
(Valladolid) 

Nos congratula su recuperación, le agradecemos de verdad que haya compartido su experiencia con nosotros y le rogamos nos disculpe por haber omitido el nombre de ese médico pero no nos parece ni necesario ni elegante difundirlo.   

NÚMERO 221 / DICIEMBRE / 2018

Sr. Director: somos profesionales de la salud, trabajamos en Genética y estamos desesperados porque España es ¡el único país de Europa que no tiene reconocida la especialidad de Genética a pesar de que llevamos 30 años reivindicando su creación! Integramos un colectivo de biólogos, médicos, farmacéuticos y químicos especialistas en Genética -especialidad no reconocida por el Ministerio- que ejercemos nuestra profesión en hospitales públicos, laboratorios privados y universidades. Se trata de un trabajo desconocido quizás para muchos pero de máxima responsabilidad y cualificación. De hecho casi toda la población ha tenido contacto con nosotros en algún momento de su vida, muchas veces sin saberlo; basta para entenderlo poner algunos ejemplos de en qué consiste lo que hacemos. Los genetistas realizamos estudios de ADN a pacientes con enfermedades poco frecuentes (enfermedades «raras»), pruebas de paternidad, autismo y retrasos mentales, diagnóstico preimplantacional, pruebas de ADN para determinar posibles cánceres familiares hereditarios, diagnósticos prenatales y test prenatales no invasivos (ADN fetal en plasma materno), análisis de parejas con esterilidad o con abortos de repetición y estudios genéticos hematooncológicos (leucemias, linfomas, mielomas, etc.). En suma, efectuamos estudios genéticos de todo tipo. La lista es interminable. Y con repercusiones muy importantes para la salud. Además los resultados de los diagnósticos genéticos “son para toda la vida” y pueden tener implicaciones importantes para otros miembros de la familia. Pueden ser predictivas de la aparición de enfermedad clínica en una persona aparentemente asintomática y pueden ser claves para el manejo y pronóstico de un embarazo influenciando de forma decisiva la toma de decisiones en relación al mismo. Todo ello acompañado de un adecuado asesoramiento genético que también debe realizar el genetista. Pues bien, desde hace 30 años reivindicamos la creación de la especialidad multidisciplinar de Genética porque España es el único país de la Unión Europea que no la tiene reconocida y no se nos hace caso. Es por ello que necesitamos movilizar a la sociedad y concienciar de esta situación a la opinión pública a fin de que nos ayuden, desesperados por la injusticia que esto representa para nuestro colectivo y para la atención sanitaria de tantas personas y familias. En los últimos tiempos se nos ha prometido desde la Administración -en numerosas ocasiones- que se iba a crear la especialidad de Genética. De hecho durante 17 meses -de agosto de 2014 a diciembre de 2016- tuvimos un marco legal regulador para poder acceder a la tan deseada especialidad con el Real Decreto 639/2014, de 25 de julio por el que se regulaba la troncalidad y, entre otros aspectos, se creaba la Especialidad de Genética Clínica dentro del tronco de Laboratorio y Diagnóstico Clínico pero una decisión del Tribunal Supremo acabó con esta posibilidad al anular el real decreto por falta de memoria económica de la troncalidad. Se anuló todo el real decreto, incluyendo la creación de nuestra especialidad. Bueno, pues dos años después seguimos igual y lo reiteramos: somos el único país europeo que NO dispone de esta especialidad. Y necesitamos ser especialistas en Genética con carácter urgente por varias razones: 1) Porque los genetistas realizamos trabajos de alta cualificación y alta responsabilidad. Son funciones propias de un especialista en Genética (con contratos de Titulados Superiores en los hospitales públicos) y retribuciones muy inferiores a nuestras competencias en la mayoría de los casos. Necesitamos equiparación profesional y salarial con sueldos como los de nuestros compañeros que son especialistas en «otras materias» y realizan el mismo trabajo que nosotros pero con sueldos superiores en la mayoría de los casos. 2) Necesitamos ser facultativos especialistas en Genética con competencias definidas y sueldos acorde a ellas y no Titulados Superiores como ocurre en los hospitales públicos. 3) Mientras se crea la especialidad de Genética necesitamos que todas las comunidades autónomas creen de forma inminente la categoría profesional de Facultativo en Genética con sueldos y contratos iguales a nuestros compañeros. 4) En los hospitales públicos no podemos tener nombramientos de Jefes de Servicio ni la retribución oportuna para este cargo como todos nuestros compañeros. Muchos tienen contratos de Titulados Superiores ejerciendo funciones de Jefes de Servicio. 5) Para colmo de males, además de tener contrato como Titulados Superiores buena parte son eventuales o interinos de larga duración porque no convocan nuestras oposiciones desde el año 2000. 6) No convocar oposiciones significa que en los hospitales públicos tampoco se puede optar a cobrar la carrera profesional porque no somos fijos. Es pues de justicia poner en valor a los genetistas, grandes profesionales de la salud y de gran impacto en la atención sanitaria, problema que va en aumento. Además en los últimos tiempos, dado el enorme auge de la Genética, este tema ya se ha convertido en una cuestión urgente por problemas de mala praxis, intrusismo, legalidad de los estudios, problemas éticos, regulación de formación, etc. Y todo esto sin hablar de las páginas web que venden estudios genéticos sin ninguna base científica estafando a la gente. Porque como no hay especialidad no hay legislación y nada se puede hacer para luchar contra las malas prácticas. La regulación de la especialidad mejoraría la formación, la atención al paciente y la oferta de los estudios genéticos pertinentes en todos los centros de salud. Ahora no hay genetistas suficientes para atender toda la demanda y la mayoría de los padres con hijos con enfermedades poco frecuentes tardan muchos años en dar con el diagnóstico adecuado. España necesita un Plan Nacional de Medicina Personalizada de Precisión. Recordemos que el estudio genético nos permite identificar no solo qué pacientes se van a beneficiar de una cierta terapia sino también aquellos en los que la toxicidad podría ser inaceptable. Y eso, de nuevo, no es solo bueno para el paciente -que recibirá un tratamiento más eficaz y con menor toxicidad- sino que es beneficioso también para el conjunto de la sociedad al contribuir a la sostenibilidad del sistema. De esa forma solo recibirían determinados tratamientos aquellos pacientes que realmente puedan resultar beneficiados. En fin, sin genetistas no puede haber medicina personalizada y eso requiere que se cree de una vez en España la especialidad de Genética. Y dado que el Ministerio de Sanidad lleva años prometiendo que se va a crear pero no cumple el colectivo de genetistas, en un intento ya desesperado, ha acordado realizar una petición a través de change.org para que sea la propia sociedad la que reclame la creación de la especialidad. Se trata de un problema de salud de primer orden que afecta a todos y de ahí que pidamos que se firme y se difunda entre familiares y amigos. Necesitamos ayuda para conseguirlo y mejorar así la atención sanitaria. https://t.co/usJT1fBeyg

Dra. Mª José Trujillo-Tiebas
Adjunto del Servicio de Genética de la Fundación Jiménez Díaz

Dra. Belén Gil-Fournier
Responsable de la Unidad de Genética del Hospital de Getafe
 

Somos conscientes de la importancia de su trabajo y les aseguramos que la situación por las que ustedes atraviesan no es que sea bochornosa -que también- sino directamente delictiva. De hecho deberían haber llevado ustedes a los tribunales a los responsables administrativos de tal desaguisado pues el perjuicio que les llevan causando desde hace años con su desidia -personal, profesional y económico- es obvio y cuantificable. Lo mismo que deberían haber hecho otros colectivos sanitarios a lo que se ningunea… cuando no se les veja. Siempre nos ha llamado la atención la falta de valentía y coraje de algunos colectivos para exigir sus derechos cuando otros que no los tienen los piden sin ruborizarse. Así que publicada queda su carta y dada a conocer su iniciativa de acudir a una petición popular a través de change.org pero si creen que eso realmente va a servir como medida de presión política son ustedes ingenuamente encantadores. Los derechos no se mendigan: se exigen. Y se lleva a quienes lo impiden ante la Justicia; primero ante la española y si ésta mira hacia otro lado ante la europea. Nadie pisotea a quienes no se dejan pisotear así que den juntos un paso al frente de una vez. 

 

Sr. Director: acabo de enterarme con auténtico asombro -oyendo la radio- de que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) -organismo dependiente del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social- puso en marcha el pasado 8 de noviembre una campaña para alertar a la población de que la acrilamida -compuesto que se forma al cocinar a más de 120º alimentos ricos en hidratos de carbono como las patatas y los cereales- puede ser peligrosa y hay que concienciar de los riesgos que para la salud comporta su consumo dando consejos sobre formas de cocinado que eviten altas concentraciones de la misma en los alimentos. Reconocen ya abiertamente que es genotóxica y cancerígena. Solo que han tomado esa decisión porque en abril pasado entró en vigor el Reglamento (UE) 2017/2158 de la Comisión Europea que así lo exige. Y digo que lo escucho con asombro porque yo leí eso en su revista ¡hace 16 años! Me he molestado en buscarlo y lo advirtieron ustedes -por primera vez porque luego hay más informaciones- en la sección de Noticias del nº 42 correspondiente a septiembre de 2002. Es más, soy de los que se ha estudiado -no solo leído- su obra La Dieta Definitiva y he comprobado que ya advertía también en él de ello en dos capítulos: Inconvenientes y peligros de freír los alimentos y La preparación incorrecta de los alimentos. Y eso que la primera edición apareció en junio de 2002. Mi más sincera felicitación por tanto ya que una vez más lleva años adelantándose a lo que otros tardan mucho más en asumir. Realmente van ustedes a la vanguardia del conocimiento en el ámbito de la salud como decía un antiguo eslogan de la revista que aún recuerdo. Y reconocerlo es de justicia.

Carlos Martínez
(Zaragoza)

Gracias por sus elogios. Hace poco, en un amplio reportaje aparecido en el nº 216 con el título La genotóxica y cancerígena acrilamida está presente en más de 750 alimentos, recordamos que se trata de un tóxico presente hoy en bolsas de patatas fritas, aperitivos, galletas, cereales para el desayuno, productos de bollería, café y cientos más de alimentos a pesar de estar considerada «posiblemente cancerígena» por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer. Y es que se metaboliza en el hígado convirtiéndose en glicidamida, metabolito demostradamente genotóxico y cancerígeno. Acrilamida que aparece siempre que se elaboran a más de 120º los alimentos ricos en glucosa, fructosa y asparagina, aminoácido no esencial presente en los lácteos, la carne de ternera, las aves de corral, los huevos, el pescado, el marisco, los espárragos, las patatas, las legumbres (incluida la soja), los frutos secos y las semillas. Además la acrilamida se metaboliza con facilidad absorbiéndose en el tracto gastrointestinal desde donde puede pasar a todos los órganos tras transformarse en glicidamida en el hígado. Advertimos igualmente que si bien los alimentos más ricos en acrilamida son las patatas fritas industriales, el pan, los cereales de desayuno, las galletas, los productos de bollería, el café y otros derivados de cereales y patatas están asimismo en muchos otros alimentos. De hecho explicamos que por eso la Unión Europea va a vigilar estrechamente diez grupos de alimentos que incluyen los productos de bollería, pastelería, repostería y galletería, las patatas chips, los productos de aperitivo, los biscotes, las barritas de cereales, los cucuruchos, los barquillos, los cereales de desayuno, el café, los sucedáneos de café con más de un 50% de cereales o achicoria, los alimentos para bebés en tarro y muchos otros. Siendo tres las recomendaciones básicas de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaría y Nutrición para disminuir al máximo la presencia de acrilamida en los alimentos que se cocinan en el hogar: preferir el color dorado al marrón oscuro, evitar tostar o quemarlos y almacenar las patatas en lugar fresco y oscuro pero nunca en la nevera.

NÚMERO 220 / NOVIEMBRE / 2018

Estimado Director: soy habitual lector de su revista desde hace ya muchos años y me he animado a escribirles por lo desconcertado que me he quedado al leer dos artículos absolutamente contradictorios entre sí publicados en la revista nº 218 del mes de septiembre. Me refiero a la recomendación del Dr. José Luis Cidón Madrigal -por el cual siento una profunda admiración- de limitar el consumo de cereales (incluyendo los integrales y entiendo que en grano y de máxima calidad biológica) de los que en el artículo se llega a decir que «pueden dificultar la circulación sanguínea«. Sin embargo unas páginas más adelante, exactamente en la 55, el Dr. Hiromi Shinya recomienda totalmente su utilización comentando que «no ensucia la sangre con desperdicios y no requiere grandes gastos de energía para digerirse y absorberse«. Hasta ahora comprendía que hay miles de estudios que avalan el consumo de cereales integrales de cultivo ecológico, los cuales han constituido la base de la alimentación de gran parte de la humanidad y de sus poblaciones más longevas y son el fundamento de estilos de vida bien fundamentados como la Macrobiótica. Y la verdad, desconcierta leer opiniones científicas tan radicalmente opuestas. Es por ello que me dirijo a ustedes por si tienen a bien de poner algo de luz en este tema, donde los profesionales debatan hasta el fondo de esta cuestión y saquemos algo en claro, sobre todo cuando existen posturas tan opuestas entre sí. Son miles los profesionales en todo el mundo los que recomiendan una dieta elevada en cereales integrales (sobre todo sin procesar, en grano y de cultivo ecológico), legumbres, verduras, frutas, semillas, frutos secos, aceites de calidad y un poco de producto animal como la mejor dieta para garantizar no solo la salud sino también la sostenibilidad del planeta. Reciba un cordial saludo

Juan José Martín

Antes de la frase que usted cita se explica que Hiromi Shinya desaconseja abiertamente la ingesta de carbohidratos refinados pero no la de «los integrales orgánicos de calidad». Y recordemos que se llama alimento orgánico, ecológico o biológico al producto agrícola o agroindustrial que se produce sin el uso de pesticidas, herbicidas y fertilizantes artificiales. Pues bien, un cereal integral orgánico es sano cuando no ha sido genéticamente modificado. Algo que hoy es cada vez más difícil de encontrar, especialmente en los casos del trigo y el maíz. Que el maíz actual provoca numerosas disfunciones metabólicas se sabe aunque se ha estudiado menos pero en el caso del trigo el problema es ya enorme. Por eso tanta gente ha dejado de ingerir pan. Es verdad que se venden panes de otros cereales… pero prácticamente todos se hacen mezclándolos con harina de trigo. Desde los de espelta hasta los de chía pasando por los de centeno. Y el trigo actual no tiene nada que ver con el ancestral que se comercializaba en el mundo hace poco más de medio siglo. Lo hemos contado de forma amplia en el reportaje que con el título Los cereales, el pan y la pasta son dañinos publicamos en el nº 180 y puede usted leer en nuestra web en el que -entre otras muchas cosas- explicamos que en su singular libro Cerebro de Pan el conocido neurólogo David Perlmutter llega a decir lo siguiente: “Los cereales modernos están destruyendo silenciosamente tu cerebro. Y cuando digo modernos no me refiero solo a las harinas refinadas, las pastas o el arroz que cargan ya con el estigma que les imponen los enemigos de la obesidad. Me refiero también a todos los cereales que muchos hemos llegado a considerar saludables: el trigo integral, el cereal integral, el multigrano, los siete granos, el grano vivo, el grano molido a la piedra y demás. En pocas palabras, estoy diciendo que uno de nuestros grupos alimenticios esenciales más queridos es en realidad una agrupación terrorista que ataca nuestro órgano más preciado: el cerebro”. Habla pues pésimamente de los cereales modernos, incluidos los integrales. El cardiólogo William Davis publicó por su parte la obra Sin trigo, gracias -en inglés Wheat Belly cuya traducción literal es Barriga de trigo– en la que asegura que el trigo actual puede ser causa de obesidad y patologías cardiovasculares denunciándose en él que el problema no está solo en el gluten porque hay “otras 1.000 proteínas en el trigo que también tienen potencial para provocar respuestas extrañas o inesperadas». Afirmaciones contrastadas como puede comprobarse leyendo el amplísimo reportaje La intolerancia al pan y a los productos hechos con trigo es cada vez mayor que publicamos en el nº 163, texto en el que explicamos que el 95% del que hoy se consume es un trigo hexaploide cuyo ADN contiene 42 cromosomas, plasticidad genética tan extraordinaria que permite obtener miles de variantes. De hecho contiene ¡seis veces más genes que el genoma humano siendo capaz de producir la friolera de 24.000 proteínas distintas! Por eso puede ser causa de muy diversas patologías… o agravarlas. Entre otras, de celiaquía, obesidad, hipertrigliceridemia, resistencia a la insulina, diabetes tipo II, hipermeabilidad intestinal, autismo, esquizofrenia, hiperactividad y cáncer. En suma, estamos ante un problema difícil de resolver porque no es fácil ya encontrar para hacer mezclas de cereales proveedores de harinas de emmer silvestre, triticale (cereal reforzado que procede del cruzamiento entre trigo y centeno), espelta, einkorn, sanduri y otros trigos salvajes. Es por eso más sencillo consumir pan de alforfón, es decir, de trigo sarraceno. 

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El conocido investigador y cofundador de la organización Cochrane Collaboration, Peter C. Gøtzsche, ha sido expulsado de la misma, decisión tras las que inmediatamente dimitieron otros cuatro miembros de la Junta de Gobierno. Pues bien, con tal motivo Gøtzsche publicó en su blog una Carta Abierta sobre lo sucedido que incluimos de forma excepcional en esta sección dada su importancia y a petición de varios de sus colaboradores. Esta es la traducción que de la misma se nos ha hecho llegar:

Lamento informar de que he sido expulsado del actual equipo de la Junta de Gobierno de Colaboración Cochrane con el voto favorable de 6 de sus 13 miembros. Expulsión sin justificación clara y razonada pues solo se me ha acusado de “desacreditar” a la organización. Es la primera vez en 25 años que un miembro es excluido de Cochrane, acción desproporcionada sin precedentes muy perjudicial para la entidad y los intereses generales de la salud pública. Como resultado y debido a una serie de cuestiones más amplias relacionadas con la inadecuada gobernabilidad de Cochrane contrarios a sus principios y objetivos otros cuatro miembros de la Junta han dimitido. Colaboración Cochrane ha entrado así en un territorio inexplorado de crisis y falta de dirección estratégica. Recuperarse de tan calamitosa situación requeriría disolver el actual Consejo y convocar nuevas elecciones tras un amplio debate participativo sobre la estrategia futura y los criterios que deben presidir la organización pues en solo 24 horas la Junta de Gobierno de Cochrane -de trece miembros- ha perdido a cinco, cuatro de los cuales son directores de centros y miembros clave de la organización en diferentes países.

El equipo central ejecutivo de Cochrane no ha podido activar las salvaguardas adecuadas -no solo técnicas que generalmente son excelentes- para asegurar políticas eficientes en los ámbitos de la epistemología, la ética y la moral. La transparencia, el debate abierto, la crítica y la amplia participación son las herramientas que garantizan disminuir la incertidumbre en las revisiones y mejoran la percepción pública en el proceso científico democrático. Son condiciones y herramientas de las que no se puede prescindir -como ha sucedido recientemente- sin poner en serias dudas el compromiso científico de Cochrane y erosionar la confianza pública en su trabajo. Mi expulsión debería verse en este contexto.

Además ha habido un serio déficit democrático. El papel de la Junta de Gobierno ha sido radicalmente debilitado debido al intenso control del actual equipo central ejecutivo convirtiéndolo cada vez más en una mera instancia testimonial para legitimar propuestas cerradas que no permiten el intercambio de puntos de vista y formular nuevas políticas. En decenas de cuestiones el Consejo solo puede votar sí o no con muy poca oportunidad para enmendar o modificar las propuestas del equipo ejecutivo.

Esta creciente cultura autoritaria y jerárquica así como un modelo de negocio cada vez más comercial impuesto por parte del liderazgo de Cochrane en los últimos años amenazan los objetivos científicos, morales y sociales de la organización. Muchos centros Cochrane han sufrido presiones y sufren por la negativa a dialogar del Director Ejecutivo (CEO). Cuando los responsables de Cochrane alertaron de estas preocupantes tendencias -que afectan negativamente la operatividad y percepción de nuestro trabajo científico- el Nordic Cochrane Centre recibió amenazas y sufrió limitaciones presupuestarias. Muchos de los directores y personal clave de los centros Cochrane más antiguos del mundo han manifestado su desacuerdo sobre cómo interactúan los ejecutivos de las oficinas centrales. A pesar de que el objetivo de tales interacciones debería ser mejorar la calidad de nuestro trabajo el enfoque de mano dura ha creado situaciones conflictivas cuando se plantean nuevas iniciativas científicas, más colaboración abierta y libertad académica. También ha habido críticas internas sobre excesos en la divulgación de revisiones favorables, conflictos de interés y sesgos de algunos comentarios de expertos utilizados por el departamento de traslación del conocimiento de Cochrane.

Además Cochrane da cada vez menos prioridad e importancia a su entorno cívico y a su compromiso político para promover el acceso abierto, la apertura de datos, la transparencia científica, evitar conflictos de interés y, en general, promover un modelo de innovación de interés público. Problemas a mi parecer estrechamente relacionados con la obtención de la “mejor evidencia posible”, uno de los fines de Cochrane. El actual ejecutivo de Cochrane se ha negado incluso a dar públicamente su opinión sobre las nuevas políticas tecnológicas que restringen el acceso a los datos impidiendo cumplir con los objetivos. Hay una clara resistencia a decir algo que pueda molestar a la industria farmacéutica porque la excusa de la falta de tiempo y personal -alrededor de 50- no es creíble. Ha habido igualmente resistencia e inmovilismo por parte del equipo ejecutivo central para mejorar las políticas de conflicto de interés de Cochrane. Hace un año propuse que no hubiera en Cochrane revisores que tuvieran vínculos financieros con empresas relacionadas con el producto revisado y aunque lo apoyaron otros miembros de la Junta la propuesta no prosperó.

Los líderes ejecutivos de Cochrane usan hoy casi siempre términos comerciales -como “marca”, “productos” y “negocio”- que no se corresponden con una red de colaboración científica que comparte valores como cooperación, independencia y apertura.  Para disgusto de muchos líderes senior en Cochrane la palabra Collaboration –que es parte de nuestro nombre- ha sido eliminada de las comunicaciones internas cuando es la que nos distingue de otras entidades científicas en las que la competencia domina los procesos internos. La colaboración, el compromiso social, nuestra independencia de los intereses comerciales y nuestra mutua generosidad es lo que las personas que trabajamos en Cochrane hemos apreciado siempre más y lo que otorga valor añadido a nuestro trabajo.

A menudo se olvida que somos una organización científica cuya supervivencia depende del altruismo de miles de donantes y la contribución de diversos gobiernos de todo el mundo. Contribuimos de forma sustancial a la comprensión e interpretación de la evidencia científica y cuáles son los beneficios y daños de las intervenciones, dispositivos y procedimientos que usa la gente. Nuestro trabajo influye pues en las decisiones políticas que se toman en todo el mundo, desde los protocolos médicos hasta la comercialización de nuevos medicamentos por las agencias reguladoras más importantes. Así que la integridad de Colaboración Cochrane es primordial. Debería enorgullecernos ser proveedores globales de “evidencias fiables” que se fundamentan en valores como la apertura, la transparencia y la colaboración pero en los últimos años Cochrane ha virado significativamente hacia un modelo de negocio que busca obtener beneficios. A pesar de ser una organización sin ánimo de lucro la estrategia de monetizar “marca” y “productos” tiene prioridad sobre la obtención de resultados científicos independientes, éticos y socialmente responsables. De hecho, contraviniendo los fines fundacionales, mi centro y otros nos hemos tenido que enfrentar a numerosos intentos de censura científica y a limitaciones del debate científico -pluralista y abierto- sobre la calidad científica de las revisiones Cochrane que dan cuenta de los beneficios y daños de las distintas intervenciones utilizadas en la práctica médica.

La crisis ética de Colaboración Cochrane fue de hecho lo que me animó a postularme como miembro de la Junta de Gobierno siendo elegido a principios de 2017 con más votos que los otros 11 candidatos, algo que consideré un éxito dado que fui el único que había sido crítico con nuestros líderes. Lamentablemente he sido expulsado por mi “comportamiento” pero la razón oculta es la existencia de una estrategia clara que busca que Cochrane se aleje cada vez más de sus objetivos y fines originales. No se trata pues de una cuestión personal: es un asunto político, científico y moral que tiene que ver con el futuro de Cochrane. Como la mayoría sabe gran parte de mi trabajo no es precisamente favorable a los intereses financieros de la industria farmacéutica y eso ha hecho que Cochrane haya tenido que afrontar presiones, críticas y quejas. Y mi expulsión es el resultado de tal campaña. Lo que está en juego por tanto es la capacidad de lograr evidencias médicas creíbles y fiables, algo que nuestra sociedad valora y necesita.

Peter C. Gøtzsche

NÚMERO 219 / OCTUBRE / 2018

Estimado Director: tengo 87 años y hace mucho que soy suscriptora de la revista. Hace unos años tuve un pequeño dolor en la cadera, fui a un reumatólogo, me hicieron radiografías y me dijeron que tenía la Enfermedad de Paget y tomara Fosamax pero al ver sus efectos secundarios me negué y decidí probar por mi cuenta. El caso es que después de la gimnasia diaria me duché con agua fría -sobre todo al rededor de la cadera-  desapareciendo así el dolor por lo que me olvidé de ello. Les escribí una carta especificándoles lo que comía para desayunar y la gimnasia que hacía para asegurarme de que era correcto -aunque no mencione lo de Paget porque ya no tenía nada- y ustedes me contestaron que siguiera haciendo lo mismo así que eso hice. El problema es que últimamente me ha empezado a doler de nuevo la cadera y me han hecho una densitometría y una gammagrafía confirmando otra vez que tengo la Enfermedad de Paget. Y me han ofrecido un tratamiento con acido alendrónico pagando 600 euros al contado. Como no lo vi claro hablé con mi médico de cabecera y me propuso tomar Fosamax. Lo tomé y la noche siguiente tuve unos dolores muy fuertes en el brazo izquierdo, que llevo enyesado por una caída accidental. En fin, no me importa pagar lo que sea si verdaderamente me cura pero no lo veo claro. Les pido pues su opinión y consejo. Tomo calcio diariamente e Hidroferoluna vez al mes. Estoy muy asustada porque hace dos meses me encontraba perfectamente y ahora me duele todo. Gracias y un ¡bravo! por su gran acción y labor.

Micaela Tur Bonet
(Barcelona) 

Los médicos llaman Enfermedad de Paget u Osteítis deformante a la inflamación idiopática -es decir, de causa desconocida aunque se especula con una posible causa genética o una infección viral sufrida en la infancia o la juventud- del tejido óseo metabólico dando lugar a la destrucción y posterior regeneración anormal del hueso -que suele ser más grande pero débil y lleno de vasos sanguíneos nuevos-. Y cursa con dolor persistente en huesos, compresión neural, deformidades óseas que afectan la marcha, hipercalciuria severa -con o sin formación de cálculos renales- y fracturas reiteradas. No entendemos pues que sea su caso si hace apenas dos meses no tenía usted síntoma alguno. Se trata además de un problema que suele tratarse con antiinflamatorios no esteroideos o bifosfonatos que inhiban la resorción ósea; como el tiludronato, el pamidronato, el risedronato y, sobre todo, el alendronato sódico que es el que a usted le han sugerido tomar ya que se comercializa como Fosamax. Fármaco que debe ingerirse simultáneamente con suplementos de calcio y vitamina D durante al menos 6 meses. En cuanto al ácido alendrónico no es más que otro nombre del alendronato sódico, luego le estás ofreciendo lo mismo a un precio disparatado. En suma, el Fosamax que inteligentemente usted se negó a ingerir es un bisfosfonato que dicen previene la pérdida de hueso y el riesgo de fracturas óseas –algo muy discutible- pero su ingesta puede provocar –y esto no es discutible porque lo reconoce el propio fabricante- reacciones alérgicas como urticaria, erupción cutánea, picor, enrojecimiento de la piel, hinchazón de la cara, labios, lengua y garganta, náuseas, vómitos, calambres, espasmos musculares, sensación de hormigueo en los dedos o alrededor de la boca, visión borrosa, dolor o enrojecimiento en el ojo, dolor abdominal, sensación incómoda en el estómago o eructos, estreñimiento, sensación de estómago lleno o hinchado, diarrea, flatulencia, ardor, dificultad para tragar, úlcera de esófago, heces negras, estrechamiento de la garganta, fiebre, mareos, hinchazón de las articulaciones, manos o piernas y disminuciones leves y transitorias de los niveles de calcio y fosfato en sangre así como dolor óseo, muscular o articular. Dice usted asimismo que a pesar de no tomarlo sí que ingiere lo que se toma conjuntamente con él: calcio y vitamina D.  Porque el Hidroferol es pro-vitamina D en forma de calcifediol y aunque los médicos minimizan su riesgo la verdad es que en caso de ingesta excesiva y/o prolongada puede dar lugar también a numerosas reacciones adversas sobre todo cuando se asocia con altas dosis de calcio (su caso). Entre ellas dolor óseo y muscular. En pocas palabras: el dolor de la cadera se lo puede estar provocando la ingesta de calcio e Hidroferol así que, ¿cree que tiene sentido tomarlos? Tiene más sentido que dada su edad padezca usted un principio de artrosis u osteoartritis, degeneración de las articulaciones que se caracteriza por la deformación que produce el desgaste de los cartílagos que suele afectar sobre todo al cuello,  la región lumbar, las rodillas y las caderas además de a otras articulaciones. Y para prevenirlo y tratarlo lo que hay que hacer es algo de ejercicio -el que pueda dada su avanzada edad-, ingerir suficiente agua de calidad, desintoxicarse, saber que hay multitud de fármacos y alimentos que acidifican el organismo y obligan al cuerpo a compensarlo -normalmente extrayendo calcio de los huesos al ser el mineral alcalino más abundante- y seguir durante una temporada una dieta basada en verduras, frutos secos, legumbres -todos preferentemente ecológicos-, gelatina y pescado azul para asegurarse de ingerir suficientes ácidos grasos omega 3. Añadiremos que hay otras muchas sustancias que pueden ayudarle, especialmente el cloruro de magnesio, el silicio orgánico y el manganeso pero también suplementos de cartílago de tiburón –es rico en sulfato de condroitina y glucosaminoglicanos-, cúrcuma, enzimas proteolíticas, PABA, SAM (S-adenosil-L-metionina), selenio y vitaminas A, C y E junto a las del complejo B. Obviamente ello requiere ponerse en manos de un buen profesional que paute las dosis y los tiempos. Agregaremos que hay varias plantas antiinflamatorias muy útiles en casos de artrosis y problemas similares: el sauce, el harpagofito, la ulmaria o reina de los prados y la manzanilla. Y sepa que además de las duchas frías alivia igualmente las molestias aplicar hielo y posteriormente calor en la zona afectada así como cubrirla con un paño caliente empapado en aceite de lino (es rico en omega 3). 

 

Sr. Director: el año pasado empecé a sentirme mal de pronto estando por la mañana en la oficina y vomité sin poder hacer nada para evitarlo; apenas llegué a coger una papelera cerrada que forramos por dentro con una bolsa de basura por razones de eficacia a la hora de vaciarla. Y a continuación vomité una y otra vez cada poco tiempo hasta que estuve así ¡tres horas! Mis compañeros -apenas podía ya ponerme en pie- pidieron entonces una ambulancia, me llevaron al Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda y una vez allí me interrogaron, pidieron una analítica y un TAC urgente de cabeza y tórax y tras tumbarme en una cama de lado junto a un cubo para poder vomitar me pusieron suero fisiológico para no deshidratarme y me dieron un anti-vomitivo (Primperán). El caso es que ni en el TAC ni en la analítica detectaron nada anormal. Ya por la tarde vinieron dos otorrinos, me hicieron unas simples pruebas tras pedirme que me sentara en el borde de la cama -lo que me costó- y concluyeron que tenía «vértigo periférico». Les pregunté entonces qué era eso porque no lo había oído en mi vida y me dijeron que lo producía una alteración  del líquido del oído interno. Y que ni se sabe por qué se produce ni hay tratamiento eficaz. Que tomara el anti-vomitivo mientras tuviera náuseas, una pastilla que se supone es para el vértigo que horas después comprobé no sirve para nada y que me quedara en observación hasta la mañana siguiente. Eso fue todo. Volvieron pues temprano, vieron que no vomitaba ya y me dijeron que podía irme a casa pues lo único que puede hacerse en estos casos es tumbarse en la cama varios días hasta que el propio organismo se autorregule. Lo que en mi caso costó más de una semana. Recuperación pues muy lenta. Agregaré que todo empezó cuando llevaba casi mes y medio nadando a crol en la piscina y, por tanto, moviendo la cabeza para respirar de un lado a otro constantemente durante mucho tiempo (me hacía 100 largos de 25 metros al día entre mañana y tarde). Entiendo pues que pudo ser la causa. El problema es que este año he hecho lo mismo y he tenido síntomas iniciales parecidos pues a veces me desequilibro al andar, se me revuelve el aparato digestivo y me da la impresión de que voy a vomitar en cualquier momento. Y tal es el motivo de mi carta: ¿pueden por favor dedicar un reportaje a este problema lo antes posible? En este tiempo me he enterado de que es algo más común de lo que pensaba, que hay distintos tipos de vértigo y que además de los oídos puede haber otras causas. Gracias anticipadas.

Jose Antonio Sanz
(Majadahonda) 

Tiene razón: es un problema más habitual de lo que se cree. Vamos pues a complacerle en breve.

NÚMERO 218 / SEPTIEMBRE / 2018

Estimado Director: hace unos cuatro años y medio me puse en contacto con la revista para hablarles del enfoque del médico chileno Jorge Lolas Talhami sobre el Síndrome Premenstrual Severo (SPM) o Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM) y en febrero de 2014 publicasteis un artículo pero como desde entonces ha habido muchos avances quisiera ponerlos en vuestro conocimiento. Y empezaré diciendo que poco antes de su publicación tuve que volver a Chile para continuar allí con el tratamiento porque no encontré a ningún ginecólogo que se prestara a realizarlo o continuarlo en España. Fue muy frustrante y las reacciones de los médicos me desanimaron. Afortunadamente una vez en Chile el Dr. Lolas se volcó conmigo y terminado el tratamiento mi calidad de vida mejoró un 60%. Desaparecieron los síntomas emocionales previos a la menstruación y pude dejar de tomar psicofármacos con los que llevaba ya más de 4 años. Además las crisis de migrañas disminuyeron notablemente -en frecuencia, intensidad y duración- y las menstruaciones dejaron de ser tan dolorosas, menos cuantiosas y asimismo de menor duración. También dejé de tener infecciones de repetición, tanto de orina como vaginales. Pues bien, poco después de la publicación del artículo en Discovery DSALUD una ginecóloga española seguidora de la revista, la Dra. Juani Lafaja Mazuecos, contactó con el Dr. Lolas. El artículo le había parecido muy interesante porque siempre se había sentido limitada a la hora de abordar el Síndrome Premenstrual Severo de sus pacientes así que en abril de 2014 se desplazó hasta Santiago de Chile para conocerle en persona y aprender su metodología quedando muy sorprendida por lo que vio y verificó. En ese tiempo yo aún me encontraba en Chile terminando el tratamiento, pude conocerla en persona y me pareció una profesional muy humana e implicada. Me sentí muy agradecida de que el artículo hubiera dado frutos y además nos hicimos amigas. Una vez la Dra. Lafaja regresó a Elche -donde tiene su consulta- preparó todo para abordar el Síndrome Premenstrual Severo con la metodología integral y personalizada del Dr. Lolas valorando el origen infeccioso, el proceso inflamatorio y el déficit inmunitario. Por mi parte continué con el trabajo de difusión junto a otras pacientes y familiares y me ofrecí a colaborar con la doctora en su clínica ya que, tal y como había observado en la consulta del Dr. Lolas, este tratamiento precisa de orientación debido a lo exclusivo y novedoso del método; requiere empatizar e informar desde el inicio y durante todo el proceso; en suma, colaboro con ella desde 2015. En cuanto a mi sintomatología he mejorado ya en un 75%. ¿Y cuáles son las novedades a las que me refería? Pues éstas: 1) El Dr. Lolas ha publicado en colaboración con la Dra. Lafaja un nuevo trabajo que puede consultarse en https://ng-clinicas.com/wp-content/uploads/2017/03/OJOG-espa%C3%B1ol-Lolas-Lafaja-Ferr%C3%A1ndez.pdf. 2) El cineasta chileno Patricio Quintana ha elaborado sobre ello un documental que puede visualizarse en www.youtube.com/watch?v=v2Ef4YMvU-w&list=LL7cyJJbtGHheGdTr-mnW0XA&index=10. 3) El Dr. Lolas ha publicado la 2ª edición de su libro y en él se incluye una guía para médicos: http://histerotoxemia.blogspot.com/2017/01/nuevo-libro-del-dr-lolas.html. 4) Tanto el Dr. Lolas como la Dra. Lafaja están informando y/o formando a otros profesionales de la salud sobre esta patología y su abordaje. Agregaré que desde que la Dra. Lafaja emprendiera esta andadura ha contactado y aprendido de otros profesionales que tienen un abordaje similar a esta problemática como el Dr. Attila Toth quien en 1988 realizó un estudio que relaciona esta patología con la infección del aparato reproductor (http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/030006058801600404). Es más, encontró una clara relación entre la infertilidad y la infección crónica uterina publicando sobre ello un interesante libro titulado Fértiles versus Infértiles. Me queda añadir que la Dra. Lafaja está cursando los estudios de Medicina Ambiental que promueven la Fundación Alborada y la Escuela Americana de Medicina Ambiental y que se ha formado en Nutrición Celular Activa con el profesor Felipe Hernández ya que considera que la alimentación es crucial para la salud en general y para esta problemática en particular. Además quiso completar su formación con un máster en Sexología impartido por la Universidad Camilo José Cela de Madrid al darse cuenta de que muchas de las pacientes con esta dolencia padecen serias disfunciones sexuales habiendo hecho un trabajo de fin de máster titulado Impacto de la patología inflamatoria del cérvix uterino en la función sexual femenina y en la calidad de vida. En fin, me he permitido enviarles esta información porque desgraciadamente no hay muchas profesionales de la Medicina que traten a sus pacientes con esta problemática de forma tan integral y completa y las españolas con este problema deben saberlo. Gracias finalmente por la publicación de aquel artículo que ha servido, de modo directo o indirecto, para mejorar la vida de muchas mujeres y las de las personas de su entorno. Reciban un afectuoso saludo.

Ángela de la Serna 

Le agradecemos sinceramente su carta que hemos resumido dada su extensión si bien respetando lo fundamental y quitando las referencias que podrían considerarse de carácter meramente publicitario.

 

Sr. Director: supongo que mi pregunta la habrán respondido muchas veces pero conocí la revista hace apenas dos años y no he visto respuesta a mi inquietud en este tiempo. Y es muy sencilla: dicen ustedes en las respuestas a muchos lectores -lo sé porque me encanta leer el histórico de la sección ya que ¡vaya cantidad de información de calidad que ofrecen en ella!- que el azúcar blanco es MUY malo para la salud. Sin embargo en otros medios de comunicación leo textos en los que se afirma que no debemos dejar de consumirla porque es imprescindible para el funcionamiento del organismo, de forma especial para el cerebro. ¿Es realmente así? ¿No solo podemos sino que debemos ingerirla de forma habitual como se afirma en ellos? Quedo a la espera de su contestación y aprovecho para felicitarles por tan excelente revista.

Jose Manuel Cabello
(Barcelona)

Sobre este tema publicamos un completo artículo en el nº 8 de la revista -muy al principio pues– que puede leer en nuestra web –www.dsalud.com– y apareció con el título ¿Es el azúcar peligroso para la salud? ¿Y los edulcorantes? Texto en el que explicamos que al obtener azúcar refinado -tanto de la caña de azúcar como de la remolacha- se pierde toda la fibra, las sales minerales y las vitaminas debido a los procedimientos de cocción a altas temperaturas así como al uso de productos químicos obteniéndose un polvo sólido, cristalizado y de color blanco en estado puro que en realidad es sacarosa (C12H22O11). Siendo subproductos que se obtienen de ella la melaza -utilizada para la fabricación de alcohol y la alimentación del ganado- así como el bagazo -que se emplea como combustible-, la celulosa, el rayón, la pasta de papel, productos plásticos… Y no es verdad que el organismo la necesite. Lo que precisa el ser humano es glucosa y esa está presente en los hidratos de carbono no refinados. Y es igual que sea azúcar blanco o moreno ya que sus diferencias son mínimas; ambos son igualmente nocivos. ¿Por qué? Pues porque para metabolizar el azúcar blanco o sacarosa se precisan vitaminas del grupo B, en especial de la B1. Y como quiera que se trata de una vitamina cuya ingesta se realiza habitualmente en poca cantidad si el organismo debe dedicar la que tiene a su metabolización podemos encontrarnos con un fuerte déficit; mayor cuanto mayor es el consumo. De hecho el déficit de vitamina B1, B2 y B3 favorece la irritabilidad, la falta de concentración, la hipercinesis, problemas psicológicos y trastornos del sistema nervioso. Asimismo se sabe que la ingesta excesiva de azúcar provoca obesidad y bloqueo de las arterias y capilares aumentando ello el riesgo de infartos cardiacos y cerebrales. Y que da lugar al desarrollo de diabetes además de coadyuvar en el desarrollo de las úlceras de estómago y provocar caries, especialmente en niños. Y es que el azúcar blanco se adhiere y fija al esmalte dental a diferencia de los hidratos de carbono de los alimentos naturales. Es más, provoca osteoporosis y problemas óseos. El Instituto Patológico de la Academia de Medicina de Osaka (Japón) investigó durante 10 años con conejos jóvenes a los que añadió en su alimentación algo de azúcar y al cabo de 146 días observaron que su sistema óseo se veía afectado por fracturas espontáneas y los huesos se doblaban estando tan débiles que podían cortarse con un simple cuchillo. Pudo constatarse así que había una pérdida considerable de calcio. Posteriormente se comprobaría que basta dar 6 gramos de azúcar diarios a un niño de 5-6 años y unos 20 kg. de peso para detectar con el tiempo alteraciones óseas preocupantes. A ello cabe añadir que el Dr. Sandler -conocido autor del libro Alimentación especial para prevenir la parálisis infantil– afirma que los niños que consumen habitualmente azúcar tienen mayor propensión a sufrir infecciones víricas. En fin, está igualmente constatado que la ingesta excesiva de azúcar blanco provoca problemas de memoria, sueño, fatiga repentina, pasividad, actitud negativa, emociones incontroladas, miedo, pesimismo, propensión a accidentes, nerviosismo, introversión, indecisión, falta de concentración… Y por si lo dicho fuera poco añadiremos que experimentos efectuados por C. H. Best mostraron que cuando se alimenta a ratas con disoluciones de azúcar o de alcohol etílico el hígado almacena mayor cantidad de grasa. Aseverando por su parte el profesor John Yudkin -del Instituto Científico para la Nutrición de la Universidad de Londres– que “el azúcar produce un ensanchamiento del hígado y los riñones en animales de experimentación, no sólo haciendo que las células se hinchen un poco sino aumentando el número de células en ambos órganos. En algunas personas aumenta además el nivel de insulina y el de hormonas corticoadrenales”. Es decir, que el azúcar tiene un efecto expansivo y acidificante en las células y estructuras del organismo lo que es obviamente peligroso. En cuanto al argumento de que un gramo de azúcar tiene menos calorías que un gramo de grasa es verdad pero un gramo de grasa ingerida sola no engorda y un gramo de azúcar ingerida sola sí. Y si el azúcar se ingiere con la grasa engorda aún más. Es asimismo falso que el azúcar tenga efecto saciante. ¡Todo lo contrario! Cuanto más azúcar se consume más reclama el organismo. Se produce una continua estimulación del páncreas con la consiguiente producción de insulina lo que termina llevando a la hipoglucemia y a la consiguiente necesidad de azúcar otra vez. ¿Ah! Y lo de que su ingesta entre comidas ayuda a superar el hambre y/o la ansiedad es radicalmente falso.

 

Estimado Sr. Campoy: le envío solo unas líneas para agradecerle la defensa que de los médicos naturistas realiza casi en solitario su revista y el valor que le echan enfrentándose abiertamente año tras año a la industria farmacéutica, al Ministerio de Sanidad -independientemente del partido que esté en el poder- y a la Organización Médica Colegial (OMC) que dice «defendernos», algo que por supuesto no se cree ya casi ningún colega. Y es que soy un médico en ejercicio que además utiliza varias de las disciplinas terapéuticas que mis «representantes» tachan de «pseudocientíficas». ¿Y por qué le escribo? Pues la verdad, para «tranquilizarle» porque observo que últimamente se molesta usted mucho ante la gran campaña orquestada contra las medicinas complementarias y alternativas; muy especialmente contra la Homeopatía. Tengo ya muchos años y puedo asegurarle que nuestros dirigentes médicos no solo están haciendo el ridículo sino obteniendo resultados completamente contrarios a los que buscan. Le pongo un ejemplo: en una sala habilitada para ello en el Hospital General de Fuerteventura Virgen de la Peña se ha estado ofreciendo durante seis meses clases de yoga a diez pacientes -todas ellas mujeres- del servicio de Oncología que en él coordina el doctor Samuel Hernández Sarmiento; clases que imparte un monitor externo: Jesús Medina. Y es que hablamos de un oncólogo que admite y defiende que el yoga contribuye a la curación agregando que el cáncer ¡debe tratarse forma integral y combinando la medicina convencional con la complementaria! Y le doy otro: ¿recuerda el reportaje que publicaron ustedes en el nº 180 correspondiente a marzo de 2105 sobre la sorprendente eficacia del Trasplante fecal para tratar las enfermedades inflamatorias intestinales -colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, etc.-, las infecciones intestinales complicadas y otras muchas dolencias como la fatiga crónica, la esclerosis múltiple y muchas de las denominadas “enfermedades autoinmunes”? Pues bien, aún recuerdo las risas que provocó entre algunos de mis colegas pero es que resulta que el Hospital Universitario de Bellvitge de Hospitalet de Llobregat (Barcelona) acaba de crear el primer banco de muestras de heces congeladas de España para -dicen- «facilitar y potenciar los trasplantes de microbiota fecal en pacientes con colitis recurrentes». Centro que aseguró al darlo a conocer en un comunicado que «estos trasplantes son la única terapia ‘altamente efectiva’ para casos resistentes y recidivantes de la principal infección hospitalaria intestinal, que se produce en pacientes con una microbiota intestinal alterada por tratamientos previos con antibióticos». E incluye el tratamientos de casos resistentes y recidivantes de colitis por Clostridium difficile. Al contárselo a dos de mis colegas sus risas ya no eran tales sino muecas de malestar. Y no son más que meros ejemplos porque le aseguro que son muy numerosas las clínicas, hospitales y consultas médicas privadas españolas que incorporan desde hace años muchas de las terapias que, como usted bien dice, intentan «demonizarse». Así que seguirán presionando en los hospitales públicos -como hacen en el que yo trabajo- para intentar hacerlas desaparecer pero no lo lograrán nunca en los privados. Y siendo así terminarán teniendo que admitirlas porque de lo contrario la gente empezará a ir a la sanidad privada y a hablar mal de la pública. Y eso no pueden permitirlo. Relájese pues que el tiempo pondrá al final todo en su lugar. Incluyendo a su revista que realmente lleva años haciendo una labor impagable. Eso sí, mientras firme usted por favor esta carta con mis iniciales que no quiero que me «jubilen» antes de tiempo.

J.M.D
(Barcelona)

NÚMERO 217 / JULIO-AGOSTO / 2018

Estimado Director: hace dos años me diagnosticaron esclerosis lateral amiotrófica y a pesar de haberme puesto desde el principio en manos de conocidos neurólogos y tomar varios fármacos mi estado es cada vez peor. Me cuesta ya mantener el equilibro, la rigidez casi me impide caminar, siento mucho cansancio y duermo mal. Los médicos que me atienden dijeron que me habían cogido en una fase inicial y quizás pudieran detener el avance de la enfermedad pero lo cierto es que no ha sido así. Estoy pues desesperado además de deprimido ya que mi familia sufre también mucho con la situación. Me he vuelto a mis 45 años una carga insoportable para mi mujer y mis dos hijos. El caso es que no conocía su revista pero un amigo me habló de ella hace unos días, he navegado por su web y finalmente le he pedido que escriba este correo en mi nombre porque ya ni soy capaz de manejarme solo en el ordenador. ¿Hay algo realmente eficaz que pueda hacer? Porque no estoy dispuesto a quedarme inválido y sin apenas movilidad en una silla de ruedas. Y por favor, no publiquen mi nombre completo porque no quiero que mi familia sepa aun lo que pienso… Atentamente,

R.
(Cádiz)

Aunque se dice que es de etiología desconocida la mayor parte de los neurólogos consideran la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) una patología degenerativa de tipo neuromuscular que se iniciaría cuando las motoneuronas del sistema nervioso empiezan a funcionar mal y terminan muriendo. Pues bien, hay investigadores que postulan que la causa está en la llegada al cerebro de toxinas -como el aluminio y el mercurio de las vacunas y otros productos- y otros que la causa está en una alteración grave de la microbiota intestinal. Otros sugieren en cambio que podría estar causada por hongos; es el caso del equipo español de investigación del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa que coordina el Dr. Luis Carrasco que de hecho encontró proteínas, DNA y unos corpúsculos intracelulares de varias especies de hongos en el cerebro y el líquido cefalorraquídeo de personas con ELA infiriendo de ello que tan grave patología –e incluso otras neurodegenerativas como la esclerosis múltiple, el alzheimer o el parkinson- pueden deberse a una infección por hongos. El trabajo se publicó en International Journal of Biological Sciences y encontraron concretamente tres especies fúngicas: Candida albicans, Cryptococcus spp. y Malasezzia spp. Algo que si es su caso puede saberse ya que entonces habría en su sangre macromoléculas fúngicas identificables mediante la llamada técnica Fungitell; detecta en sangre el beta-D-glucano, polisacárido componente de la pared fúngica de muchas especies de hongos si bien hay expertos que afirman que solo detecta candidiasis sistémicas pero no a nivel cerebral por falta de sensibilidad. La otra opción disponible hoy es detectar si hay ADN fúngico mediante la reacción en cadena de la polimerasa -la técnica PCR-, ampliarlo y después secuenciarlo para saber la especie o especies presentes en las muestras tisulares. Y luego, si la infección se confirmase, acudir a que la sometan a un tratamiento fúngico potente que en España solo puede hacerse en el ámbito hospitalario. Agregaremos que Juan Carlos Albendea -experto en el Par Biomagnético– afirma haber constatado en los tres pacientes de ELA que trata con ese método terapéutico que además de los hongos hay en ellos dos virus: el citomegalovirus -herpesvirus de la familia Herpesviridae- y el Epstein-Barr. Infecciones que además podrían tratarse con un producto mexicano llamado Eviter (su web es www.eviter.com.mx); lea al respecto el artículo que publicamos en el nº 212 con el título Desarrollan unas potentes nanopartículas vegetales antimicrobianas. Son además muchos los neurólogos que obvian -o ignoran- que el riesgo de desarrollar ELA es notablemente mayor cuando se está expuesto a algunos agentes químicos, entre ellos al formaldehído. Lo demostró una investigación dirigida por Marc Weisskopf en la Universidad de Harvard de Boston tras estudiar a casi un millón de personas que estuvieron expuestas a doce agentes químicos distintos y controlarlas durante quince años de las que 1.156 murieron de ELA. Los datos indican que el riesgo de contraerla aumenta un 34% si se está expuesto al formaldehído. Y lo malo es que hablamos de un conocido alérgeno que se halla presente -de forma incomprensible- en múltiples productos y se incorpora a otros muchos en los procesos de fabricación. Conocido también como formol, formalina, oximetileno y veracur se usa de hecho en medicamentos, telas, detergentes, desodorantes, cosméticos, cepillos de dientes, desinfectantes, materiales de limpieza en seco, fertilizantes, aislantes, tintes, fluidos de corte de metales, pinturas, fabricación de papel, fijadores, fotografía, plásticos, resinas, conservantes de goma y otros productos. Es pues no ya útil sino necesario eliminar posibles toxinas, metales pesados y microbios patógenos del organismo y para ello hay pocas soluciones mejores que el carbón vegetal activado pues es antiséptico, antivírico, antiinflamatorio, carminativo, hipocolesterolemiante, uricosúrico y nefroprotector además de mitigar los efectos de la quimioterapia, ayudar en problemas neurológicos como el desorden bipolar y deshacerse del exceso patológico de leucocitos; lo explicamos el mes pasado en el reportaje titulado Carbón activado: potente desintoxicante antiinflamatorio. Se usa incluso como antídoto de venenos en hospitales así como para afrontar diarreas, problemas digestivos e intoxicaciones. Asimismo le sugerimos que ingiera aceite de coco -está constatada su eficacia en casos de ELA- y resveratrol liposomal; este último es un polifenol natural de alto poder antioxidante presente en numerosos alimentos y plantas que protege de los efectos neurotóxicos en casos de ELA siendo incluso más eficaz que el Riluzol, medicamento hepato-tóxico que se emplea hoy como terapia farmacológica de esta patología. Así lo asegura al menos un grupo de investigadores del Instituto Teófilo Hernando de I+D del Medicamento -adscrito a la Universidad Autónoma de Madrid- dirigido por el catedrático de Farmacología Antonio García en un trabajo que se publicó en Brain Research. Según se explica en él una de las causas de la apoptosis o suicidio celular que conduce a la muerte de las neuronas motoras en la ELA es tanto un exceso de calcio citosólico como de radicales libres y resulta que el resveratrol -incluso a concentraciones submicromolares- mitiga considerablemente los efectos neurotóxicos. Podría ser asimismo útil la ingesta de ácidos grasos omega-7 destacando en ese sentido el Provinal, producto de una empresa estadounidense de investigación y desarrollo llamada Tersus que en España comercializa la empresa 100% Natural como Omega Confort 7; y es que contiene casi un 50% de ácido palmitoléico además de un 1,5% de omega 9 y menos de un 1% de ácido palmítico. Como útil puede ser equilibrarle mediante un tratamiento completo con Moraterapia (lea en nuestra web –www.dsalud.com– los reportajes que hemos dedicado a este singular aparato de biorresonancia). Terminamos sugiriéndole que siga ante todo una estricta dieta cetogénica, no ingiera productos envasados o preparados, elimine de su vida el alcohol y el tabaco -si bebe o fuma- y siga una alimentación alcalinizante. Es decir, no tome azúcar ni carbohidratos refinados -deje pues las pizzas, hamburguesas, bollería industrial, galletas, donuts, caramelos, chocolatinas, pasteles, dulces, chuches, bombones, palomitas, helados, etc.- ni tampoco lácteos, grasas animales saturadas (chorizo, salchichón, salami, beicon, lomo curado…), grasas “trans”, aditivos alimentarios (conservantes, colorantes, espesantes, aromatizantes, acidificantes, potenciadores del sabor y edulcorantes), alimentos en conserva, mantequilla, margarina, patés, carnes rojas, colas y bebidas con gas, platos preparados o precocinados y alimentos fritos. Y ya puestos sométase a una hidroterapia de colon y a una quelación y consuma a diario un complejo multivitamínico y mineral así como suplementos enzimáticos en las comidas. Se sabe que el recientemente fallecido Stephen Hawking –que sobrevivió 55 años a su diagnóstico ya que le detectaron el ELA a los 21 y murió contra todo pronóstico a los 76- complementaba su dieta con vitaminas del grupo B –en especial ácido fólico-, C y E así como minerales –sobre todo zinc- y aceite de hígado. Además seguía una dieta sin gluten y no tomaba nada envasado o precocinado. Su larga supervivencia se achaca convencionalmente a que su ELA empezó a nivel espinal y afectó principalmente a las neuronas motoras superiores –por lo que empieza afectando a las extremidades- y no a nivel bulbar -que afecta primero a las neuronas motoras inferiores y se manifiesta principalmente en el sistema respiratorio y en problemas para tragar o hablar- pero si así fuera, ¿por qué todas las demás personas en ese mismo caso fallecen en pocos años? Terminamos indicando que un médico chino, el Dr. Huang Hongyun, afirma tratar con éxito tanto la paraplejia como el ELA interviniendo quirúrgicamente. Según explica la intervención dura entre 5 y 8 horas y lo que hace es acceder a la zona de la médula lesionada -en el caso de los parapléjicos- o al cerebro -si lo que se sufre es ELA- e inyectar directamente una gran cantidad de células procedentes del bulbo olfatorio de fetos abortados a las 16 semanas que antes se cultivan durante 10 días en un medio líquido cuya composición no quiere desvelar. La intervención viene a costar unos 15.000 euros y se efectúa en un pequeño hospital de Pekín. Ahora bien, según Huang el resultado se obtiene a los dos años de la intervención, tiempo durante el cual los pacientes deben seguir un duro programa rehabilitador.

 

Estimado Director: leo la revista todos los meses desde su aparición -decidí suscribirme dado el interés que me suscita tanto la línea editorial como el contenido de los artículos- y les escribo porque me gustaría saber qué medidas puedo tomar. Mi PSA tras una prostatectomía radical era de 0´03 pero va subiendo de forma lenta y después de tres años es ya de 0´31. Y como si sigue subiendo la intervención más usual es la radioterapia quiero prevenir. Sé gracias a la revista el valor relativo del PSA pero aún así me pregunto, siendo profano en la materia, si después de una prostatectomía radical su nivel no tendrá un valor y significado distinto y más objetivo pues habiendo partido prácticamente de cero algo se está moviendo y no en dirección positiva. Asimismo me gustaría saber si existen métodos naturales -sin efectos secundarios- que logren un bloqueo hormonal o, al menos, cierta disminución de los andrógenos y cuáles son los alimentos favorecedores o contraindicados en este proceso hormonal. Les quedo muy agradecido.

G. 

El PSA -acrónimo inglés de las siglas Prostate-Specific Antigen (Antígeno prostático específico)– es una proteína producida por la próstata que participa en la disolución del coágulo seminal cuyo nivel puede medirse en sangre y determina, cuando hay demasiado, que puede haber un tumor. Considerándose “normales” -aunque los valores de referencia varían según los laboratorios- cuando están en unos 4 ng/mL (en realidad lo que se considera “normal” depende de la edad porque ese nivel se considera elevado en una persona de 50 años y normal en alguien de 80). También hay que tener en cuenta que los niveles de PSA oscilan de forma aleatoria un 15%. Así, un análisis de PSA de 3 ng/mL puede dar solo unos días después 2,8 o 3,2 ng/mL. Y en un paciente hospitalizado disminuir hasta un 50%. Sin olvidar que también la eyaculación, el ejercicio físico, un masaje prostático y una biopsia pueden variar los niveles. Se trata pues de una prueba tan “fiable” que un paciente con cáncer de próstata puede tener los niveles de PSA normales… o altos. Y haber personas con niveles elevados de PSA que no tienen cáncer sino otras patologías prostáticas (son los casos de quienes sufren hiperplasia benigna de próstata y prostatitis). Carece en suma de toda fiabilidad y es absurdo que el nivel de PSA en sangre se considere un marcador tumoral fiable de cáncer prostático. Lo explicamos en el reportaje que con el título Ponen en duda que la prueba del PSA prostático sirva para algo apareció en el nº 117. Lamentamos pues que le hayan hecho a usted una prostatectomía radical -es decir, la extirpación quirúrgica de toda la glándula prostática y de algunos de los tejidos de alrededor- porque además de inútil puede dar lugar a incontinencia urinaria, estrechez uretral e impotencia. De hecho el propio Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos reconoce que esta prueba da falsos positivos -personas con alta concentración de PSA en sangre que no padecen cáncer- y falsos negativos -cuando los niveles de PSA son normales pero se detectan células tumorales-. Por otra parte, detectar un tumor cuando aún es pequeño no implica mayor posibilidad de supervivencia. Los estudios estadísticos desmienten tal creencia; es más, a veces dan lugar a tratamientos agresivos que no se justifican y ponen la vida del paciente en peligro. ¿Por qué le preocupa entonces a usted que en tres años su nivel de PSA haya pasado de 0´03 a 0´31, máxime cuando hasta 4 ng/mL se considera «normal»? Pues porque usted sigue creyendo que el nivel de PSA es realmente indicativo de la existencia de un tumor maligno y contra las creencias infundadas no se puede hacer nada. Nuestra sugerencia es… que deje de hacerse el test.

 

Sr. Director: me reviso todos los años la vista y me han encontrado en el fondo de ojo exudados duros generalizados añadiendo que tengo ojo derecho seco. Realizada una tomografía han aparecido ateromas de colesterol dispersos que aun no afectan a la mácula. Pues bien, me han sugerido como tratamiento un complemento de ácidos grasos omega 3 en forma de triglicéridos (DHA 70% EPA 8,5% y DPA 6%), vitaminas B1, B2, B3, B6, B9, B12 y C, luteína, zeaxantina y varios minerales: selenio, manganeso, zinc y cobre. Y para la sequedad ocular unas gotas con acido hialurónico. El problema es que cuando pregunto por la causa me dicen primero que no se sabe y luego que es como consecuencia de la edad (tengo 56 años). ¿Podrían por favor decirme si se conoce la causa y si el tratamiento que me sugieren es adecuado? Gracias.

Manoli Gómez 

Los oftalmólogos llaman exudados duros a los depósitos intrarretinianos de lípidos y lipoproteínas -suelen ser blancos o blanco amarillentos- de límites irregulares pero precisos así como de tamaño variable que se localizan entre la capa plexiforme externa y la nuclear interna del ojo. Se ven aislados o agrupados, en forma de estrella, anillo o placas compactas y la principal causa es la hipertensión arterial que a veces afecta a las arterias retinianas. Es pues la antesala de una retinopatía hipertensiva y la padecen sobre todo los diabéticos. Y si bien lo que le han sugerido tomar puede ayudarle lo suyo es equilibrar el organismo y lograr la homeostasis. Le recomendamos pues simplemente que siga La Dieta Definitiva y haga algo de ejercicio moderado. Debería ser suficiente para que el problema se resuelva.

NÚMERO 216 / JUNIO / 2018

Estimado Director: soy asiduo lector de la revista y quisiera expresarle a través de este escrito mi gratitud por la publicación, que sigo prácticamente desde su inicio. A raíz de su lectura decidí hace años optar por la Medicina Homeopática y he de decirle, con satisfacción, que tratamientos que la medicina paliativa consideraba crónicos los he solucionado de forma satisfactoria gracias a ella. El caso es que observo cómo a través de los medios informativos se producen cada vez más declaraciones atacando de forma intensa la Homeopatía dando la sensación de tratarse de una gran campaña orquestada para denostarla y conseguir crear un estado de opinión que haga desistir en la idea a gente que tenga intención de acercarse a ella. He leído en la prensa que según la VII Encuesta de Percepción Social de la Ciencia más de la mitad de los españoles confía en los productos homeopáticos; siendo mayor la confianza cuanto mayor es su nivel de estudios lo que parece contradecir determinadas afirmaciones por parte de los mismos medios en las que intenta asociarse su práctica con gente ignorante e ingenua. Como es bien sabido España necesita adaptar sus normas a la legislación europea y por ello el Ministerio de Sanidad ha regulado finalmente, con años de mucho retraso, los medicamentos homeopáticos lo que supone un grave revés para los que se oponen a su práctica y ello nos invita a realizar, entre otras, algunas reflexiones. ¿Olvidan los detractores que la práctica de la Homeopatía y la comercialización de sus productos está legalizada en la Unión Europea? ¿También allí hay tantos ignorantes que la practican? ¿Por qué en algunas de sus críticas asocian la práctica de la Homeopatía con los curanderos a sabiendas de que según dicha encuesta un 76% de españoles no cree en ellos pero la mitad sí confía en los medicamentos homeopáticos? ¿Qué hay de los casi diez mil profesionales médicos que se dedican a la misma? ¿También son unos ignorantes? ¿No se plantean nunca que “sus medicamentos” contienen en general tal cumulo de contraindicaciones y consecuencias perniciosas para la salud que puede hacer que los pacientes busquen otras alternativas desconfiando de los mismos? Yo soy usuario de los productos de dicha disciplina y lo que algunos pretenden es cercenar mi libertad de decisión. De hecho, ¿por qué no está incluida la práctica homeopática en el Sistema Nacional de Salud para que los ciudadanos tengamos la opción de elegirla? Es evidente que la puesta en marcha de la regulación de los medicamentos homeopáticos debilita los argumentos de quienes los critican y abre la posibilidad de que aumenten los pacientes que la requieran pero yo estoy convencido de que sus detractores no van a cesar en su empeño lo que se intuye a través de la cantidad y fiereza de los artículos que van apareciendo en prensa y de los intereses en juego. Quieren que la ciudadanía perciba que no son eficaces y así se observa ya en las opiniones que da mucha gente en las redes y medios informativos. Echo por ello en falta que el sector que la apoya se haga más visible informativamente y eduque del tema homeopático mostrándole al público en general la utilidad, los fundamentos en los que se apoya y los logros obtenidos en una función didáctica necesaria e imprescindible por el bien del paciente y para contrarrestar en alguna medida los ataques que, sin lugar a dudas, seguirán recibiéndose. Lo veo claro e impactante en el blog del doctor De la Rosa: https://homeopatia200anosdevidencia.blogspot.com.es.Muchas gracias.

Jose Valero Ceacero
Enguera (Valencia)

Suponemos que necesitaba usted desahogarse y de ahí que hayamos publicado su carta pero en España no ha cambiado legalmente nada. Lo explicamos de forma amplia en el Editorial del pasado mes en el que ya comentamos que en realidad la orden ministerial aprobada constituye una mera formalidad porque se limitó a requerir a quienes ya comercializan productos homeopáticos de forma «transitoria» que reafirmasen formalmente por escrito su interés en seguir haciéndolo. Lo único que se les pedía era volver a rellenar los formularios que en su día presentaron para saber si había cambiado algo manifestando en ellos -para lo cual se les dio tres meses- quién es el titular del producto -indicando nombre o razón social y domicilio o sede social-, su DNI/NIE o NIF, el nombre del medicamento homeopático, si reivindica indicación terapéutica o lo solicita “sin indicaciones terapéuticas”, cuáles son las condiciones de prescripción y dispensación propuestas, su composición cualitativa y cuantitativa -con declaración completa y detallada de los componentes activos que lleva-, quién lo fabrica y si dispone de certificado de normas de correcta fabricación (GMP), aclarar si alguna de las cepas de origen son “nosodes” -especificando las mismas- y cuál es su forma farmacéutica y vía de administración. Pidiéndose luego con el fin de acortar la tramitación si el medicamento homeopático está ya autorizado en algún país de la Unión Europea y aclarando que basta una única comunicación para todas las diluciones del mismo medicamento homeopático. Eso es todo. Luego se trató de una mera formalidad. Se lo diremos aún más claro: la Homeopatía es legal, solo pueden practicar esta disciplina licenciados en Medicina y sus productos tienen la consideración de medicamentos y de ahí que en España solo puedan recetarlos médicos y venderse en farmacias. Así que el intento de demonizarla, presionar a los médicos para que no la ejerzan y convencer a la gente de que no la use está condenado al fracaso desde el principio. Dejemos pues que los dirigentes de la Organización Médica Colegial (OMC) y quienes se oponen a la Homeopatía sin argumentos serios y sin tener la más mínima idea ni de sus fundamentos ni de su eficacia sigan haciendo el ridículo. Se les da muy bien.

 

 Estimado Director: actualmente es un conocimiento generalizado y ampliamente aceptado el hecho de la patogenia generada por intoxicación de metales pesados así como la terapia usada en tales casos, es decir, la quelación en sus diversas formas: oral e intravenosa. De hecho para detectar su presencia en el organismo y dependiendo del metal de que se trate se utiliza una metodología ya consolidada. Ahora bien, ¿y sobre los disruptores endocrinos, especialmente el bisfenol A? Existen protocolos para su detección y limpieza? ¿Conocen algún centro que trabaje en la medición y eliminación de tales sustancias? Sería de gran ayuda que en interés de los lectores publicasen de hecho referencias de profesionales o clínicas solventes dedicadas a ello así como al análisis de metales pesados y su quelación. Gracias y un saludo.

Francisco Pardo

Sí, sería de gran ayuda tener un directorio sobre eso y sobre las clínicas y médicos que ejercen el más de centenar de disciplinas terapéuticas no convencionales que se ejercen… pero no existe. Y desde luego nosotros no estamos en condiciones de afrontar ese ingente trabajo que requeriría tener a varias personas buscando en Internet para crearlo. Puede que le resulte extraño pero los profesionales de la salud que practican métodos apenas utilizados convencionalmente muy rara vez anuncian lo que hacen, especialmente si son médicos. Y la razón es simple: se les persigue. Y no necesariamente por lo que hacen sino por cualquier otra causa… real o inventada. De la misma manera que en algunas épocas cuando a un adversario político o empresarial se le quería «fastidiar» se ordenaba desde el poder que se le hiciera una inspección de Hacienda. Y le aseguramos que en España se usa hoy la táctica de ordenar inspecciones a los médicos que les resultan molestos a los guardianes de la ortodoxia médica y a la industria. A veces llevándoles a los tribunales con acusaciones falsas porque aunque al final sean absueltos eso les tiene jorobados varios años dada la conocida rapidez y eficacia de nuestros «tribunales de justicia»; sin olvidar que los instigadores se van siempre «de rositas» y sin afrontar gastos ya que lo hacen desde sus puestos institucionales. Dicho esto hay un centro en Madrid especializado en este tipo de cosas; nos referimos a la Fundación Alborada que dirige en Brunete la doctora Pilar Muñoz Calero cuya web es www.fundacion-alborada.org y su número el  91 815 50 74.

 

Sr. Director: creo recordar que según la revista el ajo negro -que tan de moda está en la actualidad- no es en modo alguno más eficaz que el blanco; sin embargo un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) coordinado por Miriam Granado -del departamento de Fisiología- ha publicado un trabajo en Journal of Functional Foods sobre las propiedades cardioprotectoras del ajo negro envejecido según el cual disminuye la contractilidad cardíaca tras un infarto de miocardio; al menos así dicen haberlo constatado en ratas. Asegurando que tiene más polifenoles, ácidos grasos poliinsaturados -como el ácido linolénico- y compuestos azufrados -como la S-alil-cisteína (SAC)- de gran capacidad antioxidante. Los experimentos se llevaron al parecer a cabo mediante la técnica del corazón perfundido que permite valorar la función cardíaca ex vivo y administrar tratamientos directamente en el corazón. Los investigadores afirman que el extracto de ajo negro es un potente vasodilatador de las arterias coronarias y administrarlo antes y después de un infarto previene la disminución de la contractilidad cardíaca inducida por éste; de forma dosis-dependiente pero con solo una dosis de 50 mg/L de extracto. ¿Cuál es su opinión?

Carlos Collazo
(Barcelona)

En primer lugar, ese trabajo se hizo para una empresa –Pharmactive Biotech- y con segmentos de aorta en un sistema de baño de órganos para valorar la reactividad vascular. Y echar esa cantidad de ajo negro lo que aumentó es la liberación de óxido nítrico (NO) -sustancia vasodilatadora- infiriéndose de ello que eso activa mecanismos antiinflamatorios y antioxidantes. Sin embargo los propios investigadores reconocen que la expresión de marcadores inflamatorios y  estrés oxidativo en tejido arterial y cardíaco no sólo no disminuyó sino que aumentó ligeramente. No es pues un trabajo que demuestre nada de lo que se dice. Mire usted, al obtener ajo negro mediante calor tiene lugar la conocida reacción de Maillard que en general da lugar a la disminución de su valor nutritivo, a la alteración de sus características organolépticas -al afectar a sus aminoácidos esenciales y vitaminas (como la K y C)- y a una disminución de la solubilidad y digestibilidad de sus proteínas. Y en algunos casos a la formación de melanoidinas y pirazinas de capacidad mutagénica así como a nitrosaminas. En el caso del ajo además desaparecen la gran mayoría de sus compuestos organosulfurados a excepción del ajoeno. Dando lugar la «reacción de Maillard» a un gran número de productos de glicación avanzada con modificación permanente de los grupos amino de las proteínas que asimismo afecta a lípidos y ácidos nucleicos. Es más, produce en los eritrocitos la hemoglobina HbA1c que caracteriza a los diabéticos. Se ha constatado igualmente que afecta negativamente a las proteínas del cristalino contribuyendo a su opacidad y a la aparición de cataratas. Y altera el colágeno pudiendo contribuir a padecer aterosclerosis, nefropatías y alteraciones vasculares periféricas. Hasta da lugar a alteraciones en la transferrina, la α-1-antitripsina, la α-2-macroglobulina, la apolipoproteína A-I y HaII, el fibrinógeno y la α-1-glicoproteína ácida.6​  En cuanto a la alicina sus propiedades terapéuticas se han constatado solo cuando el ajo crudo se parte y entra el interior en contacto con el oxígeno por lo que aseverar que sus propiedades se mantienen una vez caramelizado no se sostiene ya que la cantidad de la misma disminuye de forma radical. Es verdad que hay otros trabajos en los que asimismo se asevera que el ajo negro tiene mayor actividad antioxidante que el crudo pero son todos experimentos hechos in vitro y extrapolar eso a lo que acaece con su ingesta es cuando menos temerario.

 

Estimado Sr. Campoy: soy fiel lectora de su revista y mi carta es de agradecimiento por la maravillosa dieta que ha creado. Compré su libro hace dos meses, rápidamente me puse a llevar la dieta a cabo y estoy ilusionadísima pues he perdido siete kilos sin ningún esfuerzo. Me encuentro con una gran energía y con gran ánimo para perder los veinte kilos que aún me sobran según mi médico, el cual está sorprendidísimo pues me dijo que no iba a funcionar pero ahora me dice que a a hacer que la siga su esposa que también la necesita. En fin, mil gracias.

Celia Prieto

 Nos congratula que le vaya bien y aunque no explica usted cuánto tiempo lleva con ella inferimos que algo menos de dos meses que es cuando compró el libro. La verdad es que hemos recibido cientos de cartas como la suya que no publicamos porque podría dar una impresión equivocada de autobombo pero la dieta funciona siempre y en todos los casos cuando se hace exactamente como se indica. De hecho el único problema que hoy existe es que desde que salió el libro las frutas y verduras vegetales están ampliamente contaminados por pesticidas peligrosos y algo similar pasa con los productos envasados y precocinados, llenos de aditivos tóxicos y a menudo alergénicos.  Un problema que llega hasta los embutidos y vinos. Es pues conveniente plantearse seriamente ingerir solo o preferentemente alimentos ecológicos frescos de temporada y cercanía. Los productos químicos que se echan hoy a los alimentos -incluidos la carne, el pescado y el marisco- son ya la primera causa de intolerancias y alergias. Y nadie está libre de sufrir ese problema si se ve además obligado a comer a menudo en restaurantes en los que, por desgracia, hay un producto que empieza a estar presente en casi todas las comidas: el peligroso glutamato monosódico que algunos llaman eufemísticamente el «quinto sabor» para justificar que se añada estúpidamente a multitud de comidas.  De hecho hoy no basta evitar los restaurantes asiáticos que tan aficionados son a él ya que los demás han empezado a utilizarlo masivamente. En fin, hemos hablado ampliamente en estos años del problema de los aditivos alimentarios (conservantes, colorantes, aromatizantes, saborizantes, emulsionantes, espesantes o gelificantes) así como de los pesticidas, herbicidas, fungicidas, insecticidas y abonos químicos que llevan. Lo mismo que de los alimentos transgénicos y de los numerosos disruptores endocrinos (sustancias que alteran el sistema hormonal) hoy omnipresentes ya que se encuentran en plaguicidas y biocidas (contienen chlorpyrifos, diazinon, dichlorvos y carbamatos) pero también en envases de plástico (incluidas las botellas), tetrabricks y latas de conserva (contienen ftalatos y BPA). Productos principalmente responsables de la hinchazón abdominal que a menudo se sufre tras ingerirlos durante apenas unos días costando cada vez más recuperarse. Y aclaramos esto porque es la razón de que en los próximos meses vayamos a dar mucha más cobertura a la alimentación como el contenido de este mismo ejemplar de la revista demuestra.

NÚMERO 215 / MAYO / 2018

Sr. Director: tengo una amiga a la que le han diagnosticado la enfermedad del Síndrome del Buen Pastor o Good Pastore y me gustaría saber si conocen a alguien que pueda tratarla eficazmente o aconsejarle algo ya que le dicen que no tiene cura. En espera de su respuesta le saluda

Carlos Pascual
(Valencia) 

El Síndrome del Buen Pastor -llamado también Síndrome renal pulmonar, enfermedad por anticuerpos contra la membrana basal glomerular y Glomerulonefritis rápidamente progresiva con hemorragia pulmonar– se considera una enfermedad autoinmune muy rara cuya causa se ignora que se caracteriza por insuficiencia renal y hemorragias en los alveolos pulmonares cuando está muy avanzada habiéndose encontrado anticuerpos contra el colágeno en la membrana basal de los glomérulos de los riñones -encargados de filtrar las toxinas- de quienes la sufren. Anticuerpos a los que se ha bautizado por eso como «antimembrana basal glomerular». Y los síntomas que llevan a su diagnóstico -que pueden ir apareciendo a lo largo de meses e incluso años- son tos seca, dificultad respiratoria y expectoración hemoptoica -se llama así cuando al toser se expulsa sangre o moco sanguinolento- que van a menudo acompañados  de sensación de ardor al orinar y/o orina con sangre, náuseas, vómitos, piel pálida e hinchazón en cualquier parte del cuerpo pero especialmente en las piernas. Y todo indica que lo provoca el sistema inmune al atacar “algo” que afecta negativamente a los riñones y posteriormente a los pulmones  Por lo que se refiere al tratamiento los médicos hacen lo habitual cuando no conocen las causas de una dolencia… que es casi siempre: centrarse en paliar los síntomas. De ahí que propongan una plasmaféresis -para «extraer» los anticuerpos perjudiciales-, combatir la inflamación con corticosteroides -como la prednisona- y otros fármacos, usar inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA) para controlar la presión arterial, diálisis si la insuficiencia renal ya no se puede tratar y, en última instancia, un trasplante de riñón. Limitándose a pedir al enfermo en cuanto a la alimentación se refiere que deje de tomar sal y disminuya la ingesta de líquidos para controlar la hinchazón. Y a veces que reduzca la ingesta de proteínas. Agregaremos finalmente que la inhalación de disolventes tóxicos e  hidrocarburos -como el gasoil y la gasolina- así como las infecciones respiratorias exacerban el problema en los pulmones por lo que hay que evitarlo a toda costa.  Tal es la «explicación» de la Medicina convencional. Por nuestra parte -tras consultar a algunos de los miembros de nuestro Consejo Asesor- lo que sugerimos es buscar la posible causa en alguna infección bacteriana o fúngica –la más probable es por cándidas- mediante análisis de anticuerpos específicos; pudiendo ayudar para identificarlos acotar antes posibilidades con un dispositivo MORA y/o el Par Biomagnético. Recordándole en caso de dar positivo a cándidas que si bien hay antifúngicos muy potentes de uso exclusivamente hospitalario pero iatrogénicos -el organismo crean anticuerpos contra las sustancias que contienen- como el fluconazol, el voriconazol, el posaconazol y las equinocandinas también lo son -sin esos problemas- el ajo, el clavo, la canela, el aloe vera, el jengibre, el sello de oro, el Pau d’Arco, las semillas de pomelo, la raíz del regaliz, el ácido caprílico, el cobre coloidal, los  aceites esenciales de orégano y del árbol del té y el bicarbonato sódico (tomado éste en la cantidad debida, sin excesos). Claro que el problema también puede deberse a tóxicos: metales pesados, químicos farmacológicos, plásticos, etc. Hay que valorarlo bien pues para encontrar el tratamiento más efectivo.  Nuestra propuesta es que su amiga consulte a alguien que tenga experiencia en este ámbito y vamos pues a sugerirle que contacte en Valencia con José Ramón Llorente cuyo email es  jrllorente@telefonica.net  y el número de su consulta el 96 392 41 66.

 

Estimado Director: soy una persona mayor de 80 años y padezco desde hace unos cuatro meses una ensalivación continua en boca que no sé si es por la edad o debido a alguna enfermedad que ignoro. Fui a mi médico varias veces, le expuse lo que me pasaba y me dijo que era todo de la medicación que estaba tomando. Me mandó hacer unos análisis de sangre y orina y el resultado salió todo bien. Entonces suspendí el Valium 5 que tomaba solo pero pasa el tiempo y sigo igual, con mucha saliva en la boca que trago y a veces expulso. A ser posible me gustaría que me dieran su opinión sobre ello. Muchas gracias.

José Antonio López-Vallejo
Puerto de Sagunto (Valencia)

Al exceso de saliva o hipersalivación se le llama médicamente sialorrea y las causas pueden ser muy variadas. Ante todo le diremos que la saliva la producen principalmente tres glándulas: la submandibular, la sublingual y la parótida- aunque también pequeñas glándulas distribuidas por la boca. Y suele aparecer -casos de embarazo femenino, crecimiento dental infantil y rabia aparte- cuando se sufre reflujo gastroesofágico –se sabe porque la saliva es agria-, una pancreatitis, una enfermedad hepática, una infección vírica, bacteriana, fúngica o helmíntica (por gusanos), hipertiroidismo, un tumor –todo lo cual en su caso es descartable porque nos dice que en las analíticas no aparece nada anormal-, usar  dentadura postiza –lo que no apunta-, una contaminación por mercurio, cobre, yodo, plomo, arsénico u organofosforados (insecticidas) –lo que presumimos le habrían detectado- y , en efecto, numerosos medicamentos (ensalivación e incluso babeo). Especialmente tranquilizantes, sedantes, relajantes musculares, anticonvulsionantes, antipsicóticos y otros fármacos neurológicos; incluido pues el Valium que usted tomaba. Como asimismo puede provocarlo la ansiedad y los ataques de pánico pero en tales casos tendría usted altas la tensión arterial y la frecuencia cardíaca, sudaría demasiado, se le dilatarían las pupilas… Así que descarte que no sufre contaminación por esos metales por si acaso aunque no es probable si la ensalivación es el único síntoma que tiene usted. En realidad lo más probable es –además del Valiu- que en su caso se deba a una ingesta excesiva de alimentos ricos en almidón; como el arroz, el pan, los bizcochos, las patatas, la pasta, los cereales, el maíz, las arvejas, etc. Algo que obviamente no sabemos porque usted es muy escueto y se limita a decir que ensaliva demasiado. Le sugerimos pues que elimine o restrinja al máximo todos lo alimentos que contienen almidón, bien porque lo contienen naturalmente, bien porque se les añade (hoy se echa almidón hasta en los zumos industriales y leches). Y si aun así no mejora centre su atención en las demás posibilidades mencionadas.

 

Sr. Director: he leído en un diario nacional que tomar antihipertensivos y estatinas si se es hipertenso reduce la probabilidad de padecer un primer ictus en un 44% según un estudio epidemiológico de la Universidad McMaster de Toronto (Canadá) coordinado por Jackie Bosch que fue dado a conocer en la Conferencia Internacional sobre Ictus de la Asociación Americana del Corazón celebrada a primeros de este año en Los Ángeles. Lo infirieron tras seguir cinco años y medio la evolución de 12.705 adultos de 21 países con una media de 66 años y comprobar que hubo menos casos de ictus entre quienes tomaron un inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina II -un antihipertensivo denominado Candesartán–, un diurético para disminuir la presión sanguínea –hidroclorotiazida– y una estatina diaria (10 mg de rosuvastatina). ¿Qué opinan ustedes?

Carlos Arévalo (Madrid) 

Pues que la industria sigue sufragando cualquier estudio que la ayude a vender sus no ya ineficaces sino peligrosas estatinas. En 2015 un equipo coordinado por H. Okuyama publicó en Review of Clinical Pharmacology un trabajo según el cual las estatinas no solo no reducen el riesgo de aterosclerosis al bajar en sangre el nivel de colesterol sino que «pueden ser causantes de la calcificación de la arteria coronaria y funcionar como toxinas mitocondriales que alteran la función muscular en el corazón y los vasos sanguíneos mediante el agotamiento de la coenzima Q10 ‘heme A’, y, por tanto, generación de ATP». Añadiendo: «Las estatinas inhiben la síntesis de vitamina K2, cofactor para la activación de la proteína Gla de la matriz que, a su vez, protege las arterias de la calcificación«. Y por si fuera poco agregarían: «Las estatinas inhiben la biosíntesis de las proteínas que contienen selenio, una de las cuales es la glutatión peroxidasa que sirve para suprimir el estrés peroxidativo. Y el deterioro de la biosíntesis de selenoproteína puede ser un factor en la insuficiencia cardíaca congestiva que recuerda a las miocardiopatías dilatadas observadas en caso de déficit de selenio». De ahí que concluyan diciendo que «la epidemia de insuficiencia cardíaca y aterosclerosis que afecta al mundo moderno puede verse agravada, paradójicamente, por el uso generalizado de las estatinas». Claro, conciso y contundente.

NÚMERO 214 / ABRIL/ 2018

Estimado Sr. Campoy: sé que han publicado ustedes numerosos reportajes sobre la ineficacia y peligrosidad de las vacunas que he leído a fondo porque tengo cuatro hijos pequeños pero aun siendo abundante la información tengo algunas dudas que no consigo me conteste nadie así que abusando de su generosidad quiero planteárselas a ustedes. Y van sobre el uso en ellas del tiomersal o timerosal, compuesto mercurial que se afirma es peligroso. ¿Lo admite así la Organización Mundial de la Salud (OMS)? Y en tal caso, ¿por qué se añade mercurio a las vacunas? ¿Es imprescindible o prescindible? Es decir, si tiene alguna utilidad ¿no puede sustituirse por otra sustancia no tóxica? ¿Y llevan mercurio todas las vacunas o solo algunas? ¿Cuáles? Me gustaría saberlo. Sé que la OMS niega que el timerosal sea peligroso pero en tal caso ¿por qué hay países de primera línea que se están planteando prohibir en sus territorios las vacunas que lo lleven? ¿Y en qué se basa la OMS para negar una peligrosidad que muchos científicos de medio mundo han constatado como ustedes han dado a conocer? ¿Ha hecho estudios propios sobre su seguridad o asume lo que le dicen los laboratorios fabricantes? ¿Y por qué estos se resisten a dejar de usar el timerosal ante la polémica actual? ¿Por qué lo consideran tan imprescindible? En fin, sé que son muchas preguntas que requieren dedicar tiempo pero somos millones los padres preocupados, la información que ustedes han publicado es muy extensa y me gustaría que respondieran al menos a esto para tener «concentrada» la información. ¿Pueden ayudarnos por favor? Se despide de usted una madre agradecida. 

Carla Castillejo
(Barcelona) 

La OMS admite que el mercurio es uno de los 10 químicos más tóxicos que existen -perjudica incluso en cantidad muy pequeña- y puede causar graves problemas de salud, sobre todo en niños; de hecho reconoce que daña los sistemas nervioso e inmunitario, el aparato digestivo, los pulmones, los riñones, la piel y los ojos. Pero considera que el principal problema está en el consumo de pescado y marisco, ampliamente contaminados hoy por el metilmercurio que echa en el aire, los ríos, los lagos y el mar la industria, muy especialmente las centrales termoeléctricas alimentadas con carbón, los sistemas de calefacción doméstica, los incineradores de desechos y la minería del mercurio, el oro y otros metales. ¿Y por qué se añade entonces en forma de timerosal a las vacunas? Pues para evitar el crecimiento de bacterias y hongos en las vacunas inactivadas -con virus muertos- que se suministran en viales multidosis y en otras para inactivar microorganismos y toxinas además de para mantener la esterilidad en la cadena de producción. Y la excusa para usarlo en los viales multidosis es que en muchos países hay problemas para almacenar las vacunas en frío; lo que no justifica que se añada en los casos de monodosis y aun así los fabricantes lo hacen. En cuanto a las vacunas que contienen timerosal son las de la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP), la hepatitis B, la rabia, la gripe, las infecciones por Haemophilus influenzae de tipo b (Hib) y los meningococos; entre 8 y 50 µg por dosis. En todo caso puede aparecer en otras que lo utilizan como inactivador y no como conservante. Y las que no lo llevan como conservante son las vacunas «vivas»; como la antipoliomielítica oral, la de la fiebre amarilla, la del sarampión, la de la parotiditis y la de la rubéola. Por lo que se refiere a su pregunta de si la OMS ha hecho pruebas propias sobre la inocuidad del timerosal a las dosis que aparece en las vacunas la respuesta es NO. Asume lo que le dicen los «expertos» del llamado Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas (GACVS) que se supone integran personas «independientes» cuando las relaciones de sus miembros con la industria son bien conocidas. Su lema es desde hace décadas el mismo: no hay pruebas de que la cantidad de timerosal utilizada en las vacunas suponga un riesgo para la salud. Solo que no es que no existan sino que las que encuentran los investigadores realmente independientes se ignoran o rechazan con argumentos más políticos que científicos. De hecho para dar la impresión de que sus conclusiones son creíbles la industria se ha ocupado de introducir a otros testaferros suyos en organismos nacionales conocidos que avalen su supuesta inocuidad como el Instituto de Medicina y la Academia de Pediatría de Estados Unidos o el Comité de Seguridad de los Medicamentos del Reino Unido. Y, por supuesto, lo avala asimismo la Agencia Europea de Medicamentos, cuya independencia de la industria es nula. ¿Y es verdad que hay ya países industrializados que quieren prohibir el uso del timerosal en las vacunas? Pues sí, es cierto. Y entre ellos está ¡Estados Unidos! De hecho la Food and Drug Administration (FDA) pidió formalmente hace ya unos años a los fabricantes de vacunas que las fabricaran sin timerosal. A pesar de que los supuestos «expertos independientes» del GACVS defiendan su uso con el argumento de que las características farmacocinéticas del etilmercurio son muy diferentes a las del metilmercurio presente en pescados y mariscos. ¿Y qué pasa con los trabajos realmente independientes que cuestionan su inocuidad? Pues se rechazan alegando que tienen limitaciones o errores metodológicos. Les da igual que muchos coincidan y en sus conclusiones todos hayan comprobado que provocan graves trastornos neurológicos y cardiopatías. Dicen simplemente que sus resultados «no son convincentes» o «no están confirmados». Y la verdad oficial se impone así a la verdad científica. En cuanto a si podría sustituirse el timerosal por otros conservantes la respuesta es SÍ pero se rechaza alegando que supondría grandes costos en los procesos de desarrollo y registros. De hecho se han probado ya dos: el 2-fenoxietanol -en la vacuna antipoliomielítica inactivada- y el fenol -en la vacuna contra la fiebre tifoidea- pero como la OMS entiende que el timerosal no causa problemas y aceptar los nuevos requeriría a su juicio estudios preclínicos, clínicos y de validación de la fabricación los ignora. ¡Como si la inocuidad del fenol no estuviera fehacientemente probada! Es más, los viales monodosis no suelen llevar timerosal -salvo que el fabricante produzca las vacunas a granel y las envase en ambos tipos de viales, algo que lamentablemente sucede- y sí los viales multidosis pero no se generalizan las monodosis con el sólido «argumento científico» de que son «más caros» ya que se necesita más espacio de almacenamiento en frigoríficos y mayor capacidad de transporte. Lo que ya roza el esperpento es que la OMS considere inseguro el mercurio inorgánico que se añade a algunos cosméticos -como jabones y cremas blanqueadoras- y seguros el timerosal (etilmercurio) y las sales de fenilmercurio que se utilizan como conservantes en el rímel y diversos productos de limpieza de maquillaje. En suma, la OMS es en todos esos organismos un mero «observador» que está presente en las reuniones y puede presentar solicitudes, organizar reuniones informativas técnicas o hacer aportaciones pero lo que realmente hace es asumir las conclusiones de los expertos… que controla la industria. Lamentable.

 

Apreciado Sr.: soy odontólogo, máster en Terapia Neural y Odontología Neurofocal, ejerzo en mi consulta de Tarrasa desde hace ya unos cuantos años y en mi consulta solía siempre encontrarse en la sala de espera un ejemplar de su revista puesto que por mi dedicación y preferencia a ejercer una Odontología lo mas biológica y conservadora posible y dado que la mayoría de mis pacientes son personas con gran sensibilidad por los temas que habitualmente se tratan en su revista es una de las mas ojeadas y leídas de las ofertadas (nunca ha habido en mi consulta revistas tipo Hola o Lecturas). Pues bien, he de decirle que he quedado muy sorprendido por el artículo publicado en el nº 210 firmado por Francisco Sanmartín cuyo título es ¡Las endodoncias pueden dar lugar a múltiples problemas!, suficientemente escandaloso y sensacionalista. Máxime en la sala de espera de una clínica dental, sobre todo para pacientes que están a punto de someterse a tal tratamiento. Pasé media mañana respondiendo a pacientes escandalizados explicando la frivolidad con que se trató el tema… hasta que decidí retirar la dichosa revista. En su lugar he puesto un mensaje donde se informa que debido a la falta de rigor científico y poca seriedad con que se tratan ciertos temas en su revista hemos decidido retirarla hasta una rectificación clara del tema. Pensaba que Discovery DSALUD era una revista seria y con rigor científico dentro de lo que es una publicación de divulgación sanitaria pero ahora, después de leer el artículo sobre ese tema, sobre el cual creo entender un poquito, dudo ya de su seriedad y fiabilidad acerca de otros temas en ella expuestos. Le expongo a continuación mi reflexión por si resulta de su interés. Para empezar, en el titular quizás debiera haberse añadido tras el término endodoncias la expresión… mal hechas a fin de no alarmar innecesariamente a la población. Somos muchos los odontólogos que tratamos de realizar endodoncias a diario con una técnica lo mejor y más depurada posible puesto que nunca es lo mismo realizarlas en media hora o en varias sesiones aplicando antisépticos más selectivos, con instrumentos y materiales lo más avanzados posibles. En cuanto a los estudios del Dr. Weston Price, muy interesantes por cierto para su época, no dejan de haberse realizado hace prácticamente un siglo sobre una población con dientes endodonciados en centros de ignorada solvencia y con técnicas de su época que se trataban introduciendo puntas de plata en los conductos con un sellado más que dudoso y unas preparaciones biomecánicas igualmente más que dudosas. Hoy en día, afortunadamente, la situación ha cambiado considerablemente y se consiguen mejores resultados de preparación biomecánica y sellado tridimensional; como la utilización de materiales de sellado más biocompatibles que los de antaño. Obviamente estamos de acuerdo en que no es el mejor de los tratamientos deseados y que lo ideal es no tener que llegar a esos estadios pero una vez se llega no me parece correcto ofrecer como única alternativa -en general- desdentar al paciente puesto que le condenamos a llevar un aparato removible -habitualmente a base de metacrilato y/o cromo-cobalto- o un puente fijo que implica mutilar seriamente los dientes vecinos. ¿O es que no es preferible poner implantes que no tienen ligamento periodontal alguno? Hacer lo otro es mucho mas invasivo. Además deberíamos hablar también de la calidad de los mismos porque actualmente se ofrecen -por parte sobre todo de ciertas macroclínicas o franquicias- implantes colocados más baratos que lo que a nosotros nos cobra el fabricante. ¡Preocupante tema! No por ello critico sin embargo los implantes ya que son una excelente opción de tratamiento cuando hemos perdido los dientes. Por todo ello y en defensa de los numerosos profesionales que ejercemos a diario la Odontología desde un punto de vista holístico, conservador y con técnicas lo más depuradas posibles le agradecería -o exigiría- una correcta y contundente rectificación/aclaración del tema. Hasta entonces deberemos estarles muy agradecidos por haber generado tal alarma sociosanitaria a nuestros pacientes, por cierto lectores suyos. Lamento también profundamente que la Dra. Gelfo se haya ofrecido a participar en su penoso artículo de forma tan inconsciente. Cuando uno participa de alguna manera en un artículo debe informarse y pensar bien lo que hace o dice. Atentamente,

Joan Badal 

Somos muy conscientes de que cada vez que ponemos en entredicho alguna de las convicciones de los médicos los afectados por la información se enfadan sobremanera. Llevamos años recibiendo acervas críticas por ello. Pero nosotros nos limitamos a dar a conocer informaciones y trabajos que otros ocultan. Y el caso que le indigna no es una excepción. Sin embargo el titular que usted considera “escandaloso” y “sensacionalista” es correcto y ecuánime. Se dice en él que las endodoncias pueden ser causa de múltiples problemas de salud, no que lo sean siempre. Y no añadimos “en caso de estar mal hechas” porque no es eso lo que afirman quienes así lo aseveran. Permítanos recordar que el artículo explica que quien hace ya décadas coligió los problemas a que puede dar lugar una endodoncia fue inicialmente el Dr. Weston A. Price a principios del siglo XX pero no es menos cierto –y usted lo obvia en su carta- que en el texto se aclara que todo lo que aquel afirmaba lo corroboró George Meining, endodoncista que en junio de 1993 -recientemente pues- publicó un libro confirmando todo. Además Weston A. Price no era un dentista más ya que fue quien fundó la National Dental Association, principal área de investigaciones de la Asociación Americana de Dentistas que él mismo presidió entre 1914 y 1928.  Hablamos de alguien que realizó una extensa investigación sobre los efectos destructivos del tratamiento de los conductos radiculares tal y como se realizaba entonces -así se especifica en el artículo- haciendo durante diez años numerosos experimentos con animales –¡más de 5.000!- que dejó documentados en dos grandes volúmenes y más de una veintena de artículos. Todo ello se explica en el reportaje que, a fuer de ser puntilloso, aclara -una y otra vez- “con los métodos disponibles en la época”. En cuanto a George E Meining fue uno de los 19 dentistas que fundaron la Root Canal Dental Association (Asociación Dental del Conducto Radicular), era miembro de honor de la Asociación Estadounidense de Endodoncistas y tras revisar a fondo la obra de Price durante 18 meses no dudó en calificarla de “minuciosa y sólida”. Y entre sus conclusiones están las de que «los conductos radiculares representan una amenaza para la salud”, “la mayoría de los dentistas no están familiarizados con la presencia de bacterias en los túbulos de la dentina e ignoran que pueden escapar y diseminarse por todo el cuerpo causando un gran número de enfermedades degenerativas” y, como colofón, que “no hay procedimiento dental alguno que permita alcanzar esos canales accesorios y limpiar el tejido muerto. Y ese tejido necrótico termina siendo el nido de múltiples infecciones bacterianas al llegar al ligamento periodontal”. Obvia también usted que en junio de 2010 el portavoz de la Fundación para la Investigación de Elementos Tóxicos (TERF por sus siglas en inglés), Hal A Huggins, analizó el ADN de piezas dentales endodonciadas y encontró contaminación bacteriana ¡en el 100% de las muestras! Hace siete años y medio, no un siglo atrás. Llegando a plantear incluso que el inexplicable aumento de casos de esclerosis múltiple y otras enfermedades neurológicas -como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA)- puede estar directamente relacionado con las amalgamas y las endodoncias. El artículo explica asimismo que según el Dr. Josef Issels -considerado uno de los «padres» de la Medicina Integrativa- casi todos los pacientes con cáncer han tenido infecciones en boca, dientes, mandíbulas, amígdalas o adenoides. Es más, asevera que el 97% de los pacientes terminales con cáncer que ha tratado tenían una o más endodoncias. Y aún así el autor del artículo que a usted le disgusta se limita a decir a continuación: “¿Meras coincidencias estadísticas?” En cuanto al moderno sellado actual que según usted se hace hoy día Huggins dice textualmente: “El objetivo de la Odontología es salvar dientes y el sellado de sus conductos radiculares permite mantener muchos durante años en lugar de extraerlos pero, ¿es eso lo apropiado teniendo en cuenta el coste biológico expuesto en la investigación con ADN? ¿Y qué es más importante? ¿Salvar la vida del diente o la del paciente?« Así que, ¿qué debemos hacer ante esa afirmación nosotros? ¿Ocultarla? ¿Minimizarla? ¿Desmentirla sin datos? Por lo que se refiere a la odontóloga Maria Judith Gelfo no somos nosotros quienes tenemos que responder de sus palabras pero no es menos cierto que las apoyó enseñándonos abundante documentación sobre lo que aseveró. Diciendo sobre los actuales sistemas químicos de sellado que los antibióticos no siempre pueden acabar con las bacterias y ahí está el riesgo. “Una vez se saca el nervio del interior del diente –explica ella en el reportaje- y se sella con el material de obturación, al carecer el diente de circulación sanguínea el antibiótico no tendría efecto sobre las bacterias que hubieran quedado atrapadas en estos túbulos. Con lo que estamos dejando en la boca un elemento muerto que puede ser causa de inflamación. Y donde hay inflamación el tejido se acidifica atrayendo a su vez como un imán a más bacterias”. Y está hablando de las técnicas de endodoncia actuales, no de las de hace un siglo. Terminamos con dos breves acotaciones: la primera, reiterar que nosotros somos periodistas y nos limitamos a recoger los trabajos y afirmaciones de expertos en sus materias; y la segunda que en el ámbito de la Odontología sí que en su día tomamos posición sobre una cuestión que ha sido -y sigue siendo para algunos- muy controvertido: la peligrosidad de las amalgamas dentales. Tras analizar a fondo el asunto denunciamos durante años que eran peligrosas y fueron muchos los dentistas, odontólogos y estomatólogos que se dirigieron a nosotros mostrando su profundo enfado por asustar injustificadamente a la población y crear “alarma”. Años después –lo dimos a conocer la sección de Noticias del nº 108 correspondiente a septiembre de 2008- la propia FDA reconocía que las amalgamas dentales son peligrosas. Lo asumió en un comunicado que colgó en su web el 3 de junio diciendo: «Las amalgamas dentales que contienen mercurio pueden tener efectos neurotóxicos sobre el sistema nervioso durante el desarrollo de los niños y los fetos». Asunción que tomó tras llegar a un acuerdo con varias asociaciones norteamericanas que habían acudido a la Justicia para exigir la retirada dada su peligrosidad, algo que la FDA negó durante décadas con la manida y falsa excusa de que “no había pruebas científicas de su peligrosidad”. Tuvieron sin embargo que transcurrir otros tres años para que la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicara un informe titulado El uso futuro de los materiales para restauración dental en el que se instaba ya a sustituir las amalgamas por otros materiales. Lo dio a conocer el 11 de octubre de 2011 dando tres razones: porque plantean «problemas de salud general» y no sólo a quienes las llevan en sus bocas, porque liberan “una cantidad significativa de mercurio» que termina afectando a la atmósfera, a las aguas superficiales y subterráneas y al suelo pudiendo “entrar en la cadena alimentaria humana, especialmente a través del consumo de pescado» y porque ya hay materiales alternativos disponibles. Excusas muy “sutiles” para evitar millones de reclamaciones a los dentistas de todo el mundo. Obviamente quienes defendían su inocuidad permanecieron callados. La noticia la publicamos en el nº 144  correspondiente a diciembre de 2011 y puede leerse en nuestra web: www.dsalud.com. Sentimos sinceramente que dar a conocer todo esto le moleste y enfade pero argüir que como lo que en el reportaje se dice no coincide con su parecer todo lo que hemos publicado hasta ahora así como nuestro rigor y profesionalidad deben ser cuestionados nos parece poco ecuánime. De hecho si usted quiere matizar o rebatir lo que en el reportaje se dice ponemos nuestras páginas a su disposición así como del presidente de la Asociación Española de Endodoncia que también nos ha escrito y cuya carta publicamos a continuación al haber llegado posteriormente.

 

Muy Sr. mío: le escribo en relación con el reportaje titulado Las endodoncias pueden ser causa de múltiples problemas de salud publicado en el nº 210 de su revista (diciembre de 2017) y lo hago en nombre de la Asociación Española de Endodoncia, sociedad científica integrada en el Consejo General de Colegios de Dentistas de España. La Endodoncia es la rama de la Odontología/Estomatología que se ocupa de la patología del complejo dentino-pulpar dental y de su prevención y tratamiento. Popularmente se denomina endodoncia al tratamiento de los conductos del interior de las raíces de los dientes que sirve para conservar el diente en boca libre de patología. En el mencionado reportaje se cuestiona la efectividad del tratamiento de conductos o endodoncia cuando es uno de los tratamientos más consolidados en la odontología moderna; es también uno de los más predecibles siempre que se realice correctamente, con un porcentaje de éxito de más del 95%. Hay literatura científica que así lo certifica a partir de la evaluación de 1.5 millones de tratamientos de conductos y que arroja un éxito para la endodoncia del 97% ocho años después del tratamiento. El tratamiento de conductos o endodoncia previene las infecciones, las cura y es capaz de regenerar el propio hueso perdido del paciente (alrededor del diente y a consecuencia de la patología dental) como ninguna otra especialidad bucodental. En suma, sus efectos son justo los contrarios de lo que se recogen en el mencionado reportaje. La endodoncia se basa en una evidencia científica muy estricta con el objetivo de salvar el diente y mantener los tejidos que lo rodean, ya sea la encía o el hueso. Debo decirle que el contenido del reportaje ha molestado mucho a los/as profesionales de todo el país que desarrollan honestamente su trabajo en pro de la salud bucal de la población después de haber cursado una formación universitaria; y no hablo solo de los/as compañeros que se dedican exclusivamente al tratamiento de conductos. En el citado reportaje se expresan cosas como éstas: «Los dentistas mejor informados y formados no realizan ya prácticamente endodoncias en sus consultas» y «Las endodoncias pueden dar lugar a depósitos de bacterias anaeróbicas patógenas que si llegan al torrente sanguíneo pueden causar -a veces décadas después- numerosas patologías crónico-degenerativas, cáncer incluido». Con este tipo de afirmaciones -y otras similares- no se expone la realidad científica actual sobre este tema lo que podría crear una alarma innecesaria y más en un tema tan sensible como el de la salud. Sin ir más lejos, en cuanto al supuesto descenso de intervenciones de este tipo es justamente lo contrario. En el año 2017 el tratamiento de conductos o endodoncia es uno de los más frecuentes. En Estados Unidos, donde hay estadísticas al respecto, se realizan más de 22 millones de endodoncias cada año. De hecho hay expertos consagrados en exclusiva a este tipo de tratamiento, igual que sucede en España y muchos otros países. Existe asimismo una amplia oferta de formación postgraduada universitaria que permite a los/as profesionales de la odontología conocer las últimas técnicas en este campo. Hoy en día los odontólogos tienen a su disposición materiales y tecnología de vanguardia tales como microscopios o sistemas avanzados de imagen digital y de tomografía dental computarizada de haz cónico. Podemos afirmar también, sin temor a equivocarnos, que el nivel de la endodoncia española es altísimo y, lógicamente, todo esto se pone al servicio de la salud de la población. Por otro lado, existen importantes asociaciones de profesionales en el ámbito europeo -como la European Society of Endodontology- y estadounidense -como la American Association of Endodontists– de las que es posible recabar información de primera mano al respecto así como publicaciones científicas especializadas reconocidas internacionalmente por su nivel (incluidas en los primeros puestos del Journal Citation Records). Décadas de investigaciones contradicen las afirmaciones recogidas en la publicación que usted dirige y lo cierto es que no hay evidencia científica válida que vincule dientes tratados endodónticamente con enfermedades sistémicas. Incluso las investigaciones más recientes sugieren justo lo contrario ya que el tratamiento de conductos se asocia a una menor mortalidad cardiovascular. Por todo lo expuesto en el citado reportaje, desde la Asociación Española de Endodoncia solicitamos una rectificación por medio escrito por todo el daño producido a la profesión odontológica: propagar informaciones no ajustadas a la verdad, confundir a pacientes y perjudicar a profesionales de la Odontología, y en particular de la endodoncia española. Si no obtenemos una respuesta en los próximos 10 días pondremos el asunto en manos de nuestro gabinete jurídico. Atentamente,

Dr. Miguel Miñana Gómez
Presidente de la Asociación Española de Endodoncia

Publicada queda su carta aunque como ya le respondimos por email nada más recibirla lamentamos que no dilucide usted entre lo que afirma nuestra revista y lo que afirman quienes aparecen en sus artículos. Es bastante «molesta» la costumbre española de «matar al mensajero». Asimismo nos sorprende su «advertencia» legal cuando jamás nos hemos negado a publicar una «rectificación», cosa que por otra parte usted no hace ya que en realidad no «rectifica» ni matiza nada; lo que ejerce es el derecho de réplica y como nosotros lo respetamos es por lo que la publicamos. Porque en su carta usted se limita a afirmar que la endodoncia «es uno de los tratamientos más consolidados en la odontología moderna» -matizando «siempre que se realice correctamente»-, que «se basa en una evidencia científica muy estricta», que «los odontólogos tienen a su disposición materiales y tecnología de vanguardia», que «existen importantes asociaciones de profesionales en el ámbito europeo (…) de las que es posible recabar información de primera mano», que «décadas de investigaciones contradicen las afirmaciones recogidas en la publicación que usted dirige» y que «no hay evidencia científica válida que vincule dientes tratados endodónticamente con enfermedades sistémicas». Afirmaciones genéricas sobre las que no menciona ni aporta usted un solo trabajo científico. Y quizás existan -no lo dudamos- pero también existen las que dicen lo contrario… aunque usted lo niegue. De algunas de ellas se habla de hecho en el reportaje criticado pero es que hay muchas más que no se mencionaron en él por meras razones de espacio. ¿Quiere usted que hablemos de todas ellas y nos explica por qué no son aceptables? Porque están publicadas en revistas del sector y desarrolladas por investigadores serios y rigurosos que no ganan nada con sus trabajos. Todo lo contrario: son duramente criticados por quienes se autoarrogan la verdad científica en su especialidad. Cita asimismo «importantes asociaciones de profesionales» que apoyan lo que dice pero obvia que existen otras que sostienen criterios similares a los expuestos en el reportaje como la Academia Internacional de Odontología y Medicina Biológicas  (www.iabdm.org) y la Academia Internacional de Medicina Oral y Toxicología (www.iaomt.org) entre otras. Y es que en su sector existe un movimiento que apuesta por otro tipo de Odontología. Y por cierto, una de las investigaciones que apoyan la potencial peligrosidad de las endodoncias por posible infección de los canales reticulares -no citada en el reportaje- la hizo el Dr. Jerry Bouquot, director del departamento de Ciencias del Diagnóstico durante más de 26 años en la Universidad de Virginia Occidental y en el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas de Houston, ambas en Estados Unidos. Investigador que ha recibido más de 50 premios entre los que están  el Premio Nacional St. George –máximo galardón otorgado por la Sociedad Estadounidense del Cáncer-, el Bridgeman Distinguished Dentist Award –que otorga la West Virginia Dental Association-, el Distinguished Leadership Award -que entrega la West Virginia Public Health Association-, el Presidential Certificate of Appreciation -otorgado por la American Academy of Oral Medicine– y el Honorary Life Membership -que entrega la International Association of Oral Pathologists– entre otros. Autor de más de 400 artículos científicos es en la actualidad profesor adjunto retirado en las dos universidades antes citadas y director del Centro maxilofacial para la educación y la investigación. Agregaremos que ha sido director de dos de los servicios de biopsias de patología oral más grandes de Estados Unidos -uno de los cuales recibió tejido de 45 estados y cinco países extranjeros para su investigación- y autor de la teoría NICO neuralgia-inducing cavitational osteonecrosis que está en la misma línea de lo señalado en nuestro artículo. Quienes postulan pues lo que publicamos no son medianías. Terminamos indicando que usted habla de la existencia de una «tecnología de vanguardia» que hoy resolvería el problema pero silencia que no todos los endodoncistas disponen de esa aparatología al ser muy cara. El problema pues no estaría en si las endodoncias están bien o mal hechas -que también- sino en el hecho de que la tecnología más vanguardista no está a disposición de la mayoría. Dicho esto le invitamos -al igual que hemos hecho con el Dr. Badal en nuestra respuesta a la carta precedente- a quedar con usted para que nos exprese su punto de vista y nos diga por qué los trabajos científicos en los que se basa nuestro artículo -y otros cuyas referencias le pasaríamos previamente- no son a su juicio aceptables.

NÚMERO 213 / MARZO/ 2018

Sr. Director: desde hace unas semanas tengo problemas en los oídos y no entiendo por qué. Me alimento bien, hago ejercicio, estoy sano y sin embargo últimamente me duelen. Y no tengo cera porque me los limpio bien a diario con bastoncillos. Vivo desde hace pocos meses en un pequeño pueblo de la montaña donde no hay médicos y mucho menos un otorrino así que me permito preguntarles si se les ocurre cuál puede ser la causa ya que por lo demás estoy bien y no creo tener infección.

Carlos Gómez
Valdelugueros (León)

Limpiarse los oídos con bastoncillos de algodón es un error muy común. La cera de su interior-que aparece solo en el tercio externo del canal auditivo- es una sustancia natural de propiedades protectoras, lubricantes y antibacterianas que no debe eliminarse. Es cierto que en raras ocasiones puede acumularse en él cera dando entonces la sensación de estar «taponado», oír mal y sufrir dolor e incluso mal olor pero en esos casos es mejor recurrir a un profesional que lo limpie ya que pasa muy raramente. Solo es habitual en las personas que usan audífonos y no parece ser su caso. Lo suyo es limitarnos a quitarnos el jabón, el gel o la espuma de afeitar solo con agua y secarnos con una toalla fina o paño. Por lo que nos cuenta lo más probable es que si deja de usar bastoncillos la cantidad de cera se recupere y el problema se resuelva sin más. Y si no es así tendrá que buscar un otorrino. No procede improvisar.

 

Estimado Sr. Campoy: tengo 42 años, soy soltera, vivo con un hijo de 15 años y llevo una dieta básicamente vegetariana basada en frutas y verduras crudas con algo de cereales integrales aunque de vez en cuando ingiero alimentos de origen animal de forma frugal. Además tomo complementos de omega 3, vitamina C y onagra. Y llevo varios empastes de amalgama. En 2006 empecé a usar una crema con prednicarbato –Peitel- y en 2014 el gel Dacortín para tratarme de varias alergias. Pues bien, en abril de 2016 se me diagnosticó un Síndrome de Cushing ACTH-independiente con adenomas bilaterales de 30 y 26 mm teniendo cortisol en orina (1782,40 nmol a las 24 horas). También tengo varios quistes en los ovarios, dos hemangiomas en hígado, dos nódulos en la tiroides y un nódulo en el pecho derecho. La endocrina me recomendó extirparme los quistes ováricos pero luego dijo que dada su posición habría que extirparme ambos ovarios. Y después las glándulas suprarrenales. Me negué y cambié de endocrina. En mayo de 2017 empecé a tomar Ketoconazole -2 pastillas de 200 mg- y el cortisol me bajó a 257 pero en agosto me volvió a subir a 385 por lo que me subieron la dosis a 3 pastillas de 200 mg. Sin embargo en noviembre me subió a 500 y actualmente tomo 5 pastillas de 200 mg a la espera de nuevos resultados. El caso es que en la última visita la endocrina me dijo que si el Ketoconazole no funciona habrá que hacer una suprarrenalectomía bilateral; lo que implicaría carecer de cortisol y tener que medicarme de por vida lo que para mi no es una opción. Quiero buscar alternativas y me gustaría conocer vuestra opinión. Y gracias por su maravillosa publicación.

Rosalía Pérez
(Barcelona) 

No vamos a explicarle la importancia de eliminar las amalgamas de la boca porque lo hemos explicado varias veces y tiene la información en nuestra web. Y no vamos a recordarle el peligro de los fármacos que cita y los problemas que pueden causar -especialmente el Dacortín- porque basta leerse los prospectos. En cuanto al Síndrome de Cushing o hipercortisolismo se achaca a un exceso de hormona cortisol que puede deberse a un adenoma en la hipófisis, a alguna disfunción en las glándulas suprarrenales -posibles tumores incluidos- y a la ingesta de glucocorticoides sintéticos (Hidrocortisona, Deflazacorte, Prednisolona, Triancinolona, Metilprednisolona, Betametasona, Dexametasona y Beclometasona). O bien a una alta producción de ACTH, hormona producida por la hipófisis que estimula las glándulas suprarrenales para producir cortisol lo que no parece ser su caso. Cabe agregar que un exceso de cortisol -glucocorticoide de la familia de los corticosteroides- puede dar lugar a muchas disfunciones: sed, irritabilidad, obesidad -con abdomen protuberante y extremidades delgadas-, fatiga, debilidad muscular, hipertensión, diabetes, dolores de espalda y cabeza, hirsutismo, falta de libido, disfunción eréctil, amenorrea, aumento de la micción (orina), acumulación de grasa entre los hombros, cara redonda y roja, estrías rojo-vinosas, hematomas frecuentes, depresión, ansiedad e incluso psicosis. Considerándose que si es ACTH-Independiente -su caso- las causas más probables serían un tumor suprarrenal (adenoma o carcinoma), una hiperplasia nodular suprarrenal o la ingesta de glucocorticoides. Y debe usted saber que el Peitel que usaba es un corticosteroide tópico de similar potencia a la hidrocortisona y que el Dacortín contiene básicamente prednisolona que no es sino un metabolito activo de la prednisona, uno de los glucocorticoides sintéticos antes citados. En pocas palabras: es muy posible que su problema se lo hayan causado esos fármacos. En cuanto al Ketoconazole se trata de un potente antifúngico no eficaz en el Síndrome de Cushing que puede provocar náuseas, dolor en la parte superior del estómago, picazón, sensación de cansancio, pérdida de apetito, orina oscura, heces fecales de color arcilla, ictericia (color amarillo de la piel u ojos) y, sobre todo, daños en el hígado. ¿Nuestro consejo? ¡Cambie inmediatamente de médico de nuevo! Vaya a alguno formado integralmente que no se limite a recetar fármacos inútiles y peligrosos y le ayude a desintoxicarse y recuperar la homeostasis perdida. Obviamente la decisión es suya pero puede acudir por ejemplo a la Clínica Omega Zeta de Barcelona (93 368 26 54).

 

Sr. Director: tengo casi todos los ejemplares de Discovery DSALUD que he releído a menudo a lo largo de los años encontrando casi siempre respuestas a mis dudas pero ahora tengo un problema de difícil solución: mucosidad y dificultades para respirar. He buscado soluciones que me liberen del inhalador y la cortisona pero con poco éxito. A veces alguna terapia me ha ido bien hasta dos meses pero después recaigo. Y una solución de esas ha sido el Método Buteyko del que la revista no ha escrito nada nunca. Desearía saber su opinión sobre el mismo si no es pedir demasiado. Muchas gracias. 

Joan Casanovas Permanyer
Sant Feliú de Codines (Barcelona) 

El método es una técnica de ejercicios que parte de la base de que la mayoría de las patologías respiratorias -incluida el asma- se deben -o dan lugar- a una hiperventilación crónica que pretende corregirse enseñando a reducir la cantidad de aire inhalado. Centrada en la respiración nasal y la relajación insta a hacer pausas antes de cada inhalación. La desarrolló el doctor ucraniano Konstantin Buteyko -fallecido en 2003- y no obtiene a nuestro juicio grandes resultados. Le sugerimos que lea el reportaje que con el título Dr. Miquel Pros: «La acumulación persistente de mucosidades en las fosas nasales da lugar a muchos problemas de salud» apareció en el nº 204 y puede consultar en nuestra web: www.dsalud.com. En él se explica que ante todo hay que desintoxicarse para lo cual lo mejor es ayunar un tiempo o seguir una dieta vegetariana y hacer ejercicio. Siendo asimismo útil una hidroterapia de colon o en su defecto enemas o lavativas de uno o dos litros de agua hervida durante 10 minutos a la que luego, retirada del fuego, puede añadirse un poco de manzanilla, tomillo o café natural -sin descafeinar ni torrefactar- y una cucharada de sal marina, mezcla que debe dejarse enfriar hasta alcanzar la temperatura corporal (37º) y entonces colarla para dejar solo el líquido. Asimismo se recomienda la ingesta de un caldo vegetal hecho con verduras frescas de temporada: cebolla, col, zanahoria, patata, apio, nabo, puerro, acelga, perejil… Otra posibilidad es tomar una infusión de manzanilla, saúco, tomillo, limón y miel. Es también eficaz tomar a lo largo del día un zumo de limón con una o dos cucharadas de miel. Ayudando en casos de taponamiento nasal y tos cortar una cebolla por la mitad y ponerla por la noche en un plato debajo de la cama, cerca de la cabeza, para que sus efluvios lleguen a las fosas nasales y auditivas; cambiando la cebolla cada noche. Ayuda igualmente usar un spray nasal de agua de mar isotónica a diario. Y dicho esto un consejo MUY importante: elimine de su dieta los aditivos alimentarios, especialmente los sulfitos y glutamatos.

 

Estimado Director: en junio de 2017 un familiar mío tuvo fiebre alta durante dos días y finalmente se le diagnosticó dengue debiendo permanecer 28 días en la unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo de Chiclayo (Perú). Entubado y aparentemente inconsciente. Luego le hicieron una traqueotomía y lo pasaron a Cuidados Intermedios durante 3 días desde donde le llevaron a Neurología para recibir rehabilitación física y tratamiento neurológico. El caso es que perdió gran parte de la memoria reciente. No se acuerda de los últimos 3 años pero sí de lo anterior. Su recuperación física es ya casi del 100% pero la memoria la está recuperando muy lentamente. Y mi pregunta es ésta: ¿podría ayudarle a recuperar la memoria el Par Biomagnético?

Rafael Puga López 

No lo creemos. El cerebro tiene en cualquier caso una gran capacidad regenerativa desmintiendo lo que hasta hace apenas unos años se postulaba. Lo hemos explicado en varios reportajes; entre ellos en el aparecido en el nº 201 con el título El poder regenerativo del cerebro adulto que tiene en nuestra web: www.dsalud.com. Basta una alimentación sana y nutritiva, hacer ejercicio físico moderado, dormir suficientemente, relacionarse familiar y socialmente de forma positiva, no consumir tóxicos –alcohol, tabaco, plaguicidas, aditivos alimentarios y fármacos incluidos-, mantener la homeostasis, no estresarse y mantener una actividad intelectual constante a lo largo de la vida para prevenir las patologías cerebrales -y todas las demás- e incluso afrontarlas si ya se ha manifestado deterioro orgánico. Dicho esto agregaremos que en este mismo número tiene usted un reportaje sobre los ácidos grasos de cadena corta que le animamos a leer detenidamente. En él se explica que los alimentos ricos en fibra fermentable no sólo facilitan el tránsito intestinal y favorecen el desarrollo y proliferación de las bacterias beneficiosas del colon en detrimento de los microorganismos patógenos sino que al ser metabolizada se transforma en ácido butírico, ácido valérico, ácido propiónico y ácido acético; es decir, en ácidos grasos de cadena corta de alto poder terapéutico que además de antiinflamatorios y anticancerígenos pueden modular la expresión de genes relacionados con numerosas patologías estimulando especialmente la neuroplasticidad y la neurorregeneración; y por ende, la capacidad cognitiva. Y es que incrementan la acetilación y transcripción de genes promotores de factores neurotróficos BDNF, GDNF (Factor neurotrófico derivado de la glía) y otros. Que su familiar tome pues a diario alimentos ricos en fibra fermentable como las patatas y el arroz -cocidos pero comidos fríos-, la pectina de la piel y la pulpa de las frutas, bardana, achicoria, diente de león, yacón, cebolla, alcachofa, puerros, algas… Dicho esto sepa que el ácido butírico se comercializa en cápsulas.

 

Estimado Sr. Campoy: en los últimos años me he dedicado a buscar en Internet respuestas a mis dudas sobre problemas de salud -propios así como de familiares y amigos- y he seguido los consejos de otras web a pesar de que en muchas ocasiones lo que se decía en unas se contradecía con lo que aparecía en otras. Es algo que al principio solo me sorprendía pero luego me he dado cuenta de que aparte de que la mayoría de las webs se limitan a copiar lo que aparece en otras ¡en casi ninguna se dan referencias científicas bibliográficas! Es decir, opinan de todo y aconsejan sobre todo pero no explican en qué basan sus opiniones y consejos. De hecho la única que lo hace en la inmensa mayoría de sus textos es Discovery DSALUD. ¡Y he tardado años en darme cuenta! Ustedes dan razones sobre lo que argumentan y lo avalan citando constantemente trabajos publicados siempre en revistas científicas. Y aun así ¡resulta que son acusados de defender las disciplinas y terapias no científicas! Es inconcebible. En fin, me ha parecido de pronto tan esclarecedor que no he resistido el impulso de enviarles estas líneas con mi reflexión. Sigan así. Terminarán ganándose el respeto hasta de quienes hoy les atacan gratuita e injustamente por ser honrados e independientes. Gracias de corazón y ánimo.

Carlos Castejón
(Barcelona)  

Le agradecemos sus palabras. La libertad que ofrece Internet es un gran avance pero tiene en efecto su contrapartida negativa. Y una de ellas es que cualquiera puede decir lo que plazca sin haberse molestado en informarse y formarse. Aunque el principal peligro está en la desinformación y manipulación de quienes controlan el poder, especialmente en el ámbito sanitario.    

NÚMERO 212 / FEBRERO/ 2018

Sr. Director: soy asidua lectora de la revista desde hace años y sé que han hablado ustedes sobre quelantes de metales pesados pero no sé si lo han hecho sobre quelantes -naturales o químicos- que ayuden a eliminar el uranio del cuerpo; no en el momento de la intoxicación sino después de estar durante años en él. Me han hecho un metalograma del cabello y sale que tengo un alto nivel de uranio; supongo que por la alimentación al ingerir raíces y agua potable desde pequeña ya que vivo en Almería donde hay mucho uranio en el suelo. A la espera de sus noticias reciban un cordial saludo

Ana Belén Ureña 

La contaminación interna con uranio -ya sea por inhalación, ingesta o a través de heridas en la piel- suele afectar a diferentes tejidos y órganos depositándose preferentemente en los riñones y los huesos y el único tratamiento convencional disponible existente -que sepamos- es una infusión intravenosa lenta de bicarbonato sódico al 1,4%. En cualquier caso parece ser igualmente útil la ingesta de un producto de la empresa 100% Natural: el IP6 + Inositol. Al menos así nos lo manifestó el profesor de Patología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland y autor de más de 200 artículos científicos Abulkalam Shamsuddin quien desarrolló y patentó hace unos años una mezcla sinérgica de inositol y hexafosfato de inositol (IP6) que según asegura mejora la circulación, regula los niveles de colesterol, refuerza el sistema inmune, inhibe la proliferación de las células cancerosas pudiendo incluso revertir su malignidad y tendría propiedades quelantes para ese mineral radioactivo. Al menos así nos lo manifestó cuando hablamos con él al venir a España a primeros de 2016 (la entrevista apareció en el nº 193 y puede acceder a ella entrando en nuestra web: www.dsalud.com).

 

Sr. Director: les agradecería me digan si existe algún producto natural para tratar con eficacia los eczemas. Tengo eczema dishidrótico desde hace más de 15 años y me trato con esteroides pero están ya atrofiando mi piel. Saludos cordiales.

Daniel Alonso Garcia 

Se sabe que en muchos casos de eczemas existe en el organismo bien déficit de ácidos grasos omega 3 y 6, bien déficit de la enzima DiAminoOxidasa (DAO) así que debe tenerlo en cuenta. Dicho esto hay un producto ingerido que puede serle útil: Alyvium. En España lo comercializa Acacia Soluciones y en 2017 recibió el Premio Nutraingredients al Mejor Complemento Alimenticio del año en Europa que se entrega cada año en la Feria Vitafoods. Se trata de un complemento alimenticio que combina los polifenoles y flavonoides naturales de la aceituna -hidroxitirosol, oleuropeína, tirosol y verbascósidos- con vitamina A, riboflavina y biotina ayudando a reducir la inflamación, frenar la proliferación de queratinocitos en la epidermis y reducir el tamaño de las placas y las escamas mitigando incluso la sensación de picor. En cuanto a las cremas de uso tópico puede probar con Blue Cap -de la empresa Catalysis-, con Holoprolis -de Equisalud– y con Olevm Derma di Pompeia -de la empresa Pompeia Life-. Entendemos que pueden serle útiles.

 

Sr. Director: a mi hijo -que actualmente tiene 28 años- le sale un herpes zóster en el ojo desde los tres años que es cuando pasó la varicela. Todos los años de su vida. Al principio tomaba Aciclovir en pastillas pero un día un médico nos dijo que usarlo a menudo podía dañarle el hígado. A partir de entonces acudimos a varios de los médicos o terapeutas que ustedes suelen mencionar -Jose Luis Vázquez, Domingo Pérez León, Ignacio Chamorro y Diego Jacques- y lo máximo que han logrado es que cuando brota lo haga con menos fuerza. Mi hijo ha tomado ya productos homeopáticos, vitaminas y oligoelementos y se ha sometido a microinmunoterapia pero el infierno continúa. Pues bien, acaba de presentar su proyecto de fin de carrera y como consecuencia del estrés y los nervios a la semana le salió un herpes de forma impresionante. El caso es que no encontramos solución. ¿Pueden por favor ayudarme de alguna manera? Vivimos en Alicante. Gracias.

Manoli Gómez
(Alicante) 

Ante todo discúlpenos por resumir su carta pero era muy extensa. Hay un producto natural en el mercado que afirma ser útil ante el herpes zóster y quizás pueda ayudar a su hijo: el Viusid de Laboratorios Catalysis. Dicho esto nos permitimos indicarle que cuando la infección es cutánea es útil la aplicación de arcilla, limón, agua oxigenada y/o plata coloidal; si en cambio el virus afecta ya a nivel interno lo idóneo es ingerir conjuntamente vitamina C, ácido alfa lipoico, zinc, L-arginina y L-lisina. En cuanto a algún médico en su zona nos permitimos sugerirle que consulte con el doctor José Francisco Navarro; puede usted localizarle en el 96 542 04 48. Agregaremos que un buen profesional del Par Biomagnético puede desactivarlo pero solo si domina realmente la terapia así que si su hijo se anima a venir a Madrid puede intentarlo con Juan carlos Albendea (91 704 57 81).

 

Estimado Director: en España no se aplican por parte de las instituciones las recomendaciones, resoluciones y convenios (ratificados) en materia de protección y eliminación del “estigma” de los enfermos mentales. Las leyes y protocolos que se aplican a los asuntos de este colectivo son contrarias a los principios de los derechos humanos. A lo más que se llega en este -nuestro- país es a elaborar “Planes estratégicos para la salud mental” que bien podrían denominarse “A la caza del loco”. También se realizan -cada vez más frecuentemente- los llamados Internamientos y tratamientos involuntarios avalados por el art. 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil declarado inconstitucional en 2011. Pues bien, aunque el propio Tribunal Constitucional urgió a que se promulgase una nueva ley que regule esta cuestión a día de hoy seguimos a la espera y mientas dicha ley se sigue aplicando por los poderes públicos y se siguen realizando «internamientos involuntarios» indiscriminadamente a pesar de su declarada inconstitucionalidad. Se sigue encerrando (privando de su libertad), medicando y privando del derecho a votar a ciudadanos supuestamente enfermos, la mayoría de las veces debido a un diagnóstico sin base científica emitido desde la subjetividad y sin pruebas que sustenten la “presunta” disminución del entendimiento. Cierto que hay audiencia ante el juez del “presunto” enfermo mental pero cuando ésta se realiza se hace dentro de la Unidad Psiquiátrica, sometido a medidas de seguridad (aunque el enfermo no sea agresivo), en pijama y ya drogado con medicamentos, la gran mayoría de ellos psicoactivos y con importantes efectos en el área cerebral de la personalidad y el control motor. Con lo cual lo que percibe el juez en ese momento le da el convencimiento pleno de que se encuentra ante alguien que está muy mal, es decir, ante un auténtico «enfermo mental». Por tanto se está decidiendo sobre la vida y equilibrio de seres humanos que bien podrían estar sanos o su grado de enfermedad no ser como para adoptar tan graves medidas. Se les encierra, se les etiqueta, se les droga, se les humilla cosificándolos y se les quita toda la credibilidad; no solamente en ese acto sino también para sus actos futuros (historial médico y judicial). En resumen, esas personas quedan absolutamente indefensas. Y si a alguno de ellos se le ocurre llevar el asunto a los tribunales -cosa rara pues en el estado en el que quedan después de la experiencia ni se les ocurre- como bien quedan directamente sin capacidad o sin credibilidad ¡para qué queremos más! En resumen, quedan indefensas. Pues bien, yo soy una de ellas. El artículo 763 también se está usando para incapacitar a personas mayores; por ejemplo para impugnar su voluntad en el testamento, para ingresarlos en residencias, etc. Basta con que un psiquiatra elabore un informe indicando en él que esa persona mayor no tiene suficiente capacidad cognitiva y hacer luego que lo ratifique un forense -que también es psiquiatra y aplica la máxima de la profesión de “nunca debes criticar a un colega abiertamente ni desautorizarlo”- por lo que no va a contradecir fácilmente a su compañero. Y como el juez se apoya únicamente en el informe del forense -que para eso es especialista en la materia- autoriza lo que le pongan delante. Sistema perverso, ¿no? Y así ya están el abuelo o la abuela o ambos. ¡¡¡incapacitados para tomar decisiones sobre su propia vida!!! Sin posibilidad de defensa. Me parece escandaloso que alguien que ha luchado toda su vida por lograr o conservar su patrimonio -muchas veces a base de grandes sacrificios- acabe de pronto de esa manera y se quede sin opinión sobre lo que es suyo; sin valorarse la humillación y el disgusto que ello supone. Es de una crueldad absoluta. Todo esto debería mirarse con más prudencia. ¿Y qué decir de los casos de muchos niños? Gracias a esas maravillosas «estrategias en salud mental» que tan bien aplican nuestras instituciones se está ordenando a los profesores de los colegios y a los pediatras que comuniquen a la Administración toda “anomalía en el comportamiento de los menores”. ¿Anomalía? ¿Qué es anomalía? Pues puede ser cualquiera de los comportamientos que clasifica el tan controvertido Manual DSM –la «biblia» de los psiquiatras- según la cual casi cualquier comportamiento puede clasificarse como trastorno o patología mental (vamos, una panacea en manos de un psicópata). De esa manera se les «reeduca» para que se integren en el sistema, a muchos se les medica -¡se está medicando en nuestro querido país a niños de 4 años!- sin tener en cuenta los efectos negativos que pueda producir el fármaco en su organismo a largo plazo, sobre todo en el cerebro. Eso además del trauma que puede suponer para un niño ser sometido a un programa especial de estas características. Y la caída en “esta red” va en alarmante aumento. En fin, no sé por qué no se publica apenas nada sobre estos temas; si es por desconocimiento, por desinterés, por ausencia de rentabilidad o simplemente porque son asuntos que creemos nunca nos van a afectar. Pero lo cierto es que, como mínimo, se están vulnerando leyes y principios y pienso que los medios de comunicación deberían hacerse eco de esto; hay “mucho que rascar” en temas de legalidad, moral, ética, etc. Espero que al menos ustedes se hagan eco de mi carta e investiguen y publiquen sobre los temas que he expuesto. Les envío un saludo y les ruego que no publiquen mis datos personales por razones obvias.

E. I. 

Tanto el punto primero del artículo 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil sobre Internamiento no voluntario por razón de trastorno psíquico que dice textualmente que «El internamiento por razón de trastorno psíquico de una persona que no esté en condiciones de decidirlo por sí, aunque esté sometida a la patria potestad o a tutela, requerirá autorización judicial que será recabada del tribunal del lugar donde resida la persona afectada por el internamiento» como el inciso del párrafo segundo «la autorización será previa a dicho internamiento salvo que razones de urgencia hicieren necesaria la inmediata adopción de la medida» fueron declarados inconstitucionales por el Pleno del Tribunal Constitucional mediante sentencia dictada el 2 diciembre de 2010. Asimismo declaró inconstitucional el artículo 201 del Código Civil que dice «Los menores de edad podrán ser incapacitados cuando concurra en ellos causa de incapacitación y se prevea razonablemente que la misma persistirá después de la mayoría de edad«. Y hay otras sentencias del mismo tribunal ratificando que los llamados «internamientos involuntarios» son inconstitucionales. Siendo una de las razones alegadas de carácter formal: la de que solo una ley orgánica puede limitar un derecho fundamental y ni el Código Civil ni la Ley de Enjuiciamiento Civil son leyes «orgánicas», es decir, leyes tramitadas y aprobadas por las dos cámaras: el Congreso y el Senado. El problema es que las sentencias declararon inconstitucionales esos textos pero no los anularon -para no dejar un «vacío legal»- limitándose a instar al poder legislativo a tramitar «con urgencia» una Ley Orgánica sobre el tema, algo que nunca se hizo. Además las sentencias no se pronunciaron sobre el fondo del asunto, sobre si es constitucional privar de libertad a alguien por razones de salud mental sin garantizarle el derecho a recurrir, a una defensa letrada y a un juicio justo. Solo se ha convertido en ley orgánica el internamiento de menores -por «problemas de comportamiento», para «rescatarlos» de padres «poco cumplidores» o para someterlos a tratamientos farmacológicos alegando que es «por su bien»- mediante una disposición adicional que se agregó a la Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor cuando fue reformada en julio de 2015. Y hay quien alega que la reforma de esa ley también convirtió en «orgánico» el artículo 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil cuando el mismo se refiere a «enfermos mentales» y no tiene pues nada que ver con la Protección Jurídica del Menor. En el resto de Europa casi todos los países han reformado el sistema legal de internamientos -sea de menores o de personas con capacidades cognitivas claramente mermadas- elaborando leyes específicas bien articuladas que ofrecen garantías legales a los posibles afectados; en algunos casos incluso creando protocolos y tribunales especializados.  En España, sin embargo, eso no se ha hecho. Aquí tenemos un simple artículo que a juicio del letrado español Luis De Miguel Ortega «no dice casi nada pero sirve para todo» y no ofrece garantías procesales. De hecho asevera que se está empleando además de para someter a una persona a tratamiento psiquiátrico involuntario para entrar a la fuerza en un domicilio si un paciente no va a la consulta o no se pincha la inyección prescrita e incluso para trasladar a un enfermo a un hospital lejano con el único objeto de aislarle de su familia. Añadiremos que sobre los abusos de la Psiquiatría hemos publicado numerosos textos; entre otros los artículos que con los títulos Juan Pundik: “No podemos consentir que se medicalice a los niños”, Postulan dar fármacos a los niños y adolescentes no sumisos: la enfermedad de la rebeldía, ¿Es la Psiquiatría una disciplina científica o una estafa?, Aumenta el número de niños tratados de una enfermedad inexistente: el Déficit de Atención e Hiperactividad, Profesionales sanitarios se plantan ante “la Biblia de los trastornos mentales”, ¿Es la mala salud intestinal la causa del autismo y otras patologías neurológicas? y Psiquiatras: policías del pensamiento aparecieron en los números 104, 118, 128, 138, 140, 145 y 152 respectivamente y puede leernos en nuestra web: www.dsalud.com. Es más, nos hacemos eco del problema de forma más específica en este mismo número como puede comprobar leyendo el reportaje En España hay entre 45.000 y 50.000 niños a cuyos padres han quitado la tutela meros funcionarios de los Servicios Sociales.

 

Estimado Director: sufro desde hace años -sobre todo tras comer-  reacciones inflamatorias que el médico me sugirió tratar con un antihistamínico -el Polaramine (dexclorfeniramina)- pero ni realmente me ayuda ni mejoro. Es más, a veces me siento bastante peor. ¿Pueden ustedes sugerirme algo? Gracias anticipadas. 

Antonio Cortés
(Valencia) 

Ese fármaco actúa básicamente en casos de rinitis -estacional, perenne y vasomotora-, conjuntivitis alérgica, afecciones alérgicas cutáneas leves -eczema alérgico, urticaria y angioedema-, dermatitis atópica y de contacto, picaduras de insectos, dermografismos y reacciones medicamentosas pudiendo provocar su ingesta somnolencia, urticaria, erupciones cutáneas, sensibilidad a la luz, sudoración excesiva, escalofríos y sequedad de boca, nariz y garganta así como reacciones cardiovasculares, sanguíneas, gastrointestinales, respiratorias, genitourinarias, del sistema nervioso e incluso -en muy raras ocasiones- un shock anafiláctico. Y si le pasa tras comer su ingesta es además de peligrosa ineficaz. Le sugerimos pues que ante todo elimine de su dieta todos los alimentos -especialmente los fermentados- y fármacos a los que sea intolerante o alérgico. Y recuerde que en los pescados se genera mucha histamina -por descarboxilación bacteriana del aminoácido histidina- cuando su manipulación y preservación es inadecuada; lo que sucede por ejemplo cuando se almacenan en lugares con poca higiene y sin suficiente refrigeración durante tiempo prolongado (está constatado de hecho que suele haber niveles altos de histamina en el atún y la caballa). Suprima en suma los fermentados, el pescado poco fresco, los quesos, los embutidos y el trigo y restrinja la carne roja aunque lo mejor sería hacerse un test de intolerancias y alergias alimentarias. Mientras ingiera durante una temporada quercetina en cápsulas; es un excelente antihistamínico natural.

NÚMERO 211 / ENERO/ 2018

Sr. Director: he leído con gran pena e indignación los artículos publicados en el nº 209 sobre el calvario que tuvo que pasar el microbiólogo sevillano Fernando Chacón con su Bio-Bac y el acoso al que se ve sometido el Dr. Alberto Martí Bosch por parte de unos majaderos prepotentes e ignorantes simplemente porque usan unos remedios o practican una medicina que no es la ortodoxa pero que beneficia a sus pacientes. Esa panda de cazurros que los atacan, en lugar de interesarse por las aportaciones terapéuticas de los personajes en cuestión, probarlas, ver si funcionan y si no es así criticarlas -entonces con razón- se dedican a pontificar sin conocerlas a fondo criticando métodos terapéuticos que desconocen simplemente porque solo saben lo que han aprendido en la facultad ignorando que la cerrazón mental poco tiene que ver con el espíritu científico. Soy médico naturista -ahora jubilado- y conozco el percal que se da en las facultades de Medicina. No está mal para medicina de urgencias pero fracasa estrepitosamente cuando se trata de las enfermedades crónicas más comunes en Occidente: hipercolesterolemia, hipertensión arterial, problemas cardiocirculatorios, diabetes tipo 2, cáncer, etc. Aun recuerdo una reunión que se hizo en el Colegio de Médicos de Barcelona a principios de los años noventa entre los estamentos directivos y las nuevas secciones -Medicina Homeopática, Acupuntura y Medicina Naturista- para entablar un diálogo (?) y combatir el intrusismo médico existente en este tipo de terapias. Un directivo del COMB, jefe de sección de un hospital cercano a Barcelona, trató de mostrarse «conciliador» pero nos instó a que reconociéramos que la alimentación no tiene nada que ver con el cáncer. ¡Y se quedó tan pancho! Conociendo lo que saben nuestros colegas médicos sobre alimentación saludable no es de extrañar escuchar sandeces de tal calibre. Creo que en el COMB no hay ninguna sala con retratos de «grandes burros ilustres» pero ya están tardando en inaugurarla. Sería una gran lección de humildad y autocrítica. Como bien dice el Dr. Alberto Martí Bosch «los que atacan la medicina natural son unos ignorantes» y yo añado que son además prepotentes, dogmáticos y poco abiertos a la curiosidad científica.

Frederic Vinyes

Le agradecemos sinceramente su carta cuyo contenido compartimos por entero y que, obviamente, no requiere respuesta por nuestra parte.

 

Hola. Les sigo desde hace mucho tiempo -tengo casi todas sus revistas- y creo a fe ciega en todo lo que dicen por lo que les agradecería mucho que me ayudaran. Hace años, cuando desconocía el mundo de la medicina alternativa, tuve una enfermedad periodental en la boca y fui al dentista que me hizo una cirugía que me permitió conservar los dientes de abajo un tiempo aunque al final los perdí. El caso es que ahora me pasa lo mismo pero en las encías de arriba, he ido al dentista, me ha hecho una radiografía y ha visto que uno de los dientes se ha desprendido del hueso por lo que ha programado quitármelo el próximo 1 de diciembre y que la infección no afecte a los otros. Y esa es la razón de mi carta: quisiera que me aconsejaran sobre la causa de la enfermedad peridental y también sobre qué alimentos, vitaminas y plantas incorporar a mi alimentación para conservar los demás. Y de paso que me sugieran un dentista holístico (vivo en Alicante). Hoy día los dentistas se están haciendo de oro con las cremas y colutorios que mandan pero no sirven para nada y además contienen aluminio. Gracias.

Manoli Gómez García 

La llamada «enfermedad periodontal» la causan infecciones bacterianas en la boca denominándose gingivitis si solo afecta a las encías y periodontitis si hay ya inflamación y destrucción de los tejidos que soportan el diente. Y favorece su evolución una mala higiene bucal, el consumo de alcohol y tabaco, el estrés, el sobrepeso, los medicamentos, piezas dentarias mal posicionadas y empastes mal ajustados. Asegurándose que puede aumentar el riesgo de padecer tanto diabetes como problemas cardiovasculares. Lo que se hace habitualmente para tratarlas es una limpieza de boca con raspado y alisado radicular en el caso de la periodontitis aunque a veces se considera necesaria cirugía para eliminar a fondo el sarro y limpiar de bacterias las raíces. Los dientes son órganos vivos suficientemente capacitados por la naturaleza para defenderse por sí mismos de cualquier ataque bacteriano y la clave está en una nutrición sana y completa que garantice la acción reparadora y remineralizante del fluido dentinal. Ni la gingivitis, ni la periodontitis, ni las caries las producen bacterias patógenas: éstas se limitan a colonizar esos tejidos cuando ya estás destrozados. En el caso de las caries como resultado de la desmineralización del esmalte y la dentina. De ahí que la clave de una buena salud bucodental sea una dieta de alimentos naturales rica en vitaminas liposolubles -en especial la A, la D y la K-, calcio y fosforo además de limitar la ingesta de granos integrales -contienen abundantes fitatos que al ser ingeridos bloquean la absorción intestinal de los nutrientes (fitatos que por cierto son parcialmente destruidos por la cocción, la fermentación y el germinado)- aunque el producto más pernicioso es el azúcar. Los dientes cuentan con eficaces mecanismos de defensa contra las agresiones externas; defensa que se concreta a través de la circulación del fluido dentinal tubular -plasma que fluye desde la pulpa dental utilizando los conductos que le facilitan los túbulos de la dentina- hasta el esmalte y la cavidad bucal. De hecho es cuando ese fluido deja de circular por los túbulos cuando el diente comienza a desmineralizarse y se desvitaliza llevando ello a su colonización por bacterias. La teoría de que son las bacterias del medio ácido bucal las que atacan el esmalte y la dentina de los dientes no se sostiene porque los antibióticos no impiden la formación de caries, las bacterias supuestamente cariogénicas no producen anticuerpos y eso significa que el sistema inmune no las considera patógenas. Y los lavados y cepillados con dentífricos o colutorios bactericidas ni previenen ni disminuyen su incidencia. En suma, como tejido funcional vivo los dientes necesitan el aporte constante de nutrientes para mantenerse sanos luego si con la alimentación no obtenemos las vitaminas y minerales necesarios tanto el esmalte como la dentina y el complejo periodontal se debilitarán y dañarán con el tiempo. Dicho esto agregaremos que cepillarse los dientes es en todo caso conveniente porque los restos de comida deben eliminarse; no porque provoquen caries sino porque pueden pudrirse dando lugar a mal olor y dañar las encías. Se explicó ampliamente en el reportaje Cómo prevenir y tratar las caries dentales de forma natural que apareció en el nº 175 y puede leerse en nuestra web: www.dsalud.com. En cuanto a algún dentista holístico en Alicante le sugerimos contactar con Elizabeth Cendales (625 63 85 46).

  

Sr. Director: estoy suscrito a su web y he realizado en ella una búsqueda de artículos relacionados con la trombosis pero no he encontrado nada. Llevo 35 años cuidando mi salud vía macrobiótica a raíz de un diagnóstico de probable Glomerulonefritis Mesangial IGa pero en los últimos diez me he relajado un poco con la comida. El caso es que en febrero me detectaron por casualidad una trombosis en la vena safena izquierda y otra bajo el sóleo izquierdo. Fue un poco shock pues creía que tenía un seguro a todo riesgo con la Macrobiótica. Tras el diagnóstico hace 35 años me plantearon empezar con diálisis en 6 meses… y volví a pasar la «ITV» a los 11 años (de ahí lo del «seguro a todo riesgo»). En fin, tras 6 meses con heparina y Xarelto la trombosis apenas ha mejorado un poco. Me han hecho un test de fosfolípidos que ha dado positivo -técnicamente un test Anticoagulante lúpico Sílica- y me plantean tomar Sintron de por vida ya que tengo tendencia a coagular la sangre. Solo que el Sintrón es muy incómodo debido a los continuos controles que hay que hacerse por lo que de momento han aceptado que siga con Xarelto. ¿Podríais facilitarme el nombre de algún profesional o terapia útil para la trombosis? Se me ha olvidado decir que tengo 63 años y hago mucho deporte (squash, trial, correr…). Y en caso de tener que seguir con anticoagulantes, ¿consideráis necesario pasar al Sintron? ¿Y desaconsejáis tomar verduras verdes por la vitamina K? Otro dato: en la analítica aparece Srm-Homocisteina, c 42.41 Gracias mil.

Jesús María V. 

Ingerir acenocumarol -el conocido Sintrom de Novartis Farma– exige efectivamente controles periódicos para ajustar las dosis y la imposibilidad de ingerir fármacos como la aspirina o la warfarina -que en España comercializa Aldo-Union como Aldocumar- al igual que ciertos alimentos -como el alcohol, la coliflor, las espinacas, las acelgas, los espárragos o la carne de hígado- para evitar interacciones. Hablamos en suma de anticoagulantes que dificultan la agregación plaquetaria y se sugieren al inferirse que permiten prevenir accidentes cardio y cerebrovasculares. En lo que no se incide es que numerosas personas han muerto de hemorragias -sobre todo cerebrales- en su intento de evitar trombos y cabe preguntarse si tiene sentido arriesgarse a morir de una hemorragia cerebral por intentar evitar un infarto. Nosotros hemos explicado muchas veces que cuando las arterias se dañan el cuerpo utiliza el colesterol para evitar que uno se desangre. Son pues nuestros “parches” internos naturales, necesarios e inevitables. Y por tanto la estrategia adecuada pasa por impedir que aparezca el problema proporcionando los nutrientes que el cuerpo necesita. Y esos están todos en las frutas y verduras. De ahí que la mejor manera de prevenir posibles accidentes cardio y cerebrovasculares sea una dieta vegetariana y/o un tratamiento ortomolecular para asegurarse de que la causa de la fragilidad de las venas y capilares no está en el déficit de algún nutriente; muy especialmente de vitamina C pero también de aminoácidos como la lisina, la prolina, la arginina, la carnitina, la cisteína y la taurina, de minerales como el magnesio, el cobre, el potasio y el calcio, de coenzima Q-10, de inositol, de picnogenoles (un tipo de bioflavonoides), de betacaroteno (provitamina A), de vitaminas D, E y H (biotina) y de algunas del grupo B (especialmente las B1, B2, B3, B5, B6, B9 y B12). En suma, la salud se recupera dando al organismo lo que necesita y no fármacos que le dificulten o impidan desarrollar sus funciones. Dicho esto sepa que hay productos que tienen el mismo efecto de esos anticoagulantes. Es el caso del chocolate negro: produce el mismo efecto que la aspirina y bastan dos cucharaditas diarias de chocolate puro, es decir, hecho con extracto seco de granos de cacao. Se logra ese efecto gracias a su riqueza en bioflavonoides. También el consumo de huevos enteros puede ayudar a reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares y ataques al corazón porque sus proteínas retrasan la coagulación sanguínea y demoran la conversión del fibrinógeno en fibrina, base estructural de los coágulos de sangre. Como igualmente ayuda la ingesta de ácidos grasos esenciales omega 3. En suma, tiene usted alternativas carentes de efectos secundarios. Todo ello sin olvidar que la formación de un trombo puede deberse a alteraciones del flujo sanguíneo por reposo excesivo en cama o a las patologías que presentan flujos en torbellinos (como las estrecheces valvulares); es el caso de la estenosis mitral en la que el flujo en la aurícula se hace más lento y favorece la trombosis. Otra causa de trombosis es padecer daños en el endotelio por traumas físicos, especialmente por fracturas múltiples. Dicho esto agregaremos que en el endurecimiento arterial -y, consecuentemente, en los problemas cardiovasculares- tiene más influencia el exceso de toxinas, la falta de irrigación sanguínea y el aumento de radicales libres junto al exceso de sodio y la falta de potasio que el exceso de colesterol. Por otra parte, no es cierto que el exceso del llamado “colesterol malo» sea la principal causa de las enfermedades degenerativas y, especialmente, de las cardiovasculares. De hecho insistimos en que es más que discutible que la acumulación de las placas de ateroma que dificultan el paso de la sangre por las arterias –la llamada arterosclerosis- se deba a su exceso en sangre y no a un deterioro crónico del tejido endotelial (el que forma la pared interna de los vasos sanguíneos, linfáticos y del corazón). Terminamos indicando que según el médico alemán Berthold Kern los infartos no los provocaría además la obstrucción de las coronarias pues entre 1930 y 1940 realizó numerosas autopsias y esa hipótesis no se corroboró. Según él son consecuencia de la acidosis metabólica del tejido del ventrículo, problema que afirma puede corregirse por ejemplo con la ingesta de estrofantina, glucósido derivado de la planta africana strophantus gratus. Lo explicamos en detalle en el reportaje que con el título ¿Es realmente la obstrucción coronaria la principal causa de los infartos? se publicó en el nº 148. En todo caso puede consultar su situación con el Dr. Taher Abbas (93 456 96 34), cardiólogo experto que pasa consulta en Barcelona.

  

Sr. Director: mi mujer y yo llevamos leyendo desde sus inicios la revista y en estos momentos estamos ambos un poco indispuestos por lo que me gustaría una opinión al respecto. Ella tiene colitis ulcerosa desde hace mas de un año y no ha habido día en el que no sangre. Además sufre dolencias estomacales diarias. Está tomando Salofalk 3g -prescrito por su médica especialista- y asimismo toma zumo de áloe vera y alguna receta casera que ve en alguna web como zumo de remolacha con zanahoria y manzana. ¿Podrían ustedes aconsejarnos qué tomar para llevar mejor esta enfermedad que denominan crónica? En cuanto a mí comentarles que padecí en abril un infarto de miocardio y tengo el FEVE en 35-40. Mi pregunta es la siguiente: leí hace años en su revista que Ateronon es un producto natural para el corazón porque baja el colesterol malo así como para el cáncer por su riqueza en licopeno. ¿Podrían decirme si sería bueno para el infarto que sufrí o hay cosas mejores hoy día? Y muchísimas gracias por la revista. Esperando contestación les saludamos atentamente.

Eloisa Romero González y José Mª Acasuso Ubieta  

En cuanto a usted vamos a remitirnos a la respuesta de la carta anterior si bien añadiremos que el licopeno –pigmento presente en los tomates y otras frutas y verduras dándoles su característico color rojo- reduce en efecto el daño causado en el ADN, ayuda a prevenir el cáncer y permite reducir drásticamente los niveles de colesterol “malo” en apenas ocho semanas. Lo constató un equipo de investigadores de la Facultad de Farmacia y Ciencias Biomédicas de la University of Portsmouth (Gran Bretaña) dirigido por la Dra. Mridula Chopra afirmando en un trabajo aparecido en British Journal of Nutrition que “es mucho más eficaz que las estatinas”; de hecho decidieron comercializar un producto con licopeno que bautizaron como Ateronon y empezó a fabricar Cambridge Theranostics. Lo logra además una concentración de licopeno tan pequeña como la que hay en un frasco de salsa de tomate si bien es más biodisponible y biológicamente activo cuando se añade una pequeña cantidad de aceite. Sugerimos pues a quienes quieran reducir sus niveles de colesterol que usen productos naturales sabiendo que en un tomate fresco hay por cada 100 gramos unos 2 mg de licopeno, en un zumo o salsa de tomate 6 mg y en una salsa de tomate frito 25 mg. Otra opción es usar como aliño Aceiterol, producto español que se comercializa en monodosis llevando 20 ml de aceite de oliva virgen y 8 mg de licopeno. Por lo que se refiere a la colitis ulcerosa de su mujer diremos que se trata de una afección inflamatoria crónica de la mucosa del colon que cursa normalmente con ulceraciones epiteliales difusas de profundidad variable y diarreas hemorrágicas cuya causa se desconoce aunque hay diferentes teorías habiéndose inculpado a bacterias, virus y hongos, a problemas alérgicos con algunos alimentos -en especial a la leche-, a una somatización emocional y a problemas con el sistema inmune. De hecho se da principalmente en el mundo desarrollado en el que se consumen muchos alimentos refinados, lácteos, carnes y grasas saturadas y, por contra, pocas frutas, verduras, legumbres y cereales. Lo que sí está constatado es que la ingesta de leche -o de alimentos que la contengan- desencadena a veces exacerbaciones fulminantes. Como está constatado que para afrontarla lo mejor es eliminar los alimentos que pudieran ser causa de alergias o intolerancias -especialmente los frutos secos, los alimentos con gluten, las harinas, las levaduras, los lácteos, el café, el azúcar blanco, los carbohidratos refinados, los mariscos, la comida basura, los embutidos, el alcohol (cerveza y vino incluidos) y la comida enlatada, envasada y preparada- siguiendo una dieta baja en grasas saturadas animales y aumentando la ingesta de vegetales -especialmente los de raíz- y frutas hervidas. Sin olvidar beber abundante agua para prevenir el desequilibrio electrolítico, realizar un ejercicio físico adecuado a las circunstancias personales, procurar un sueño reparador y evitar el estrés. Agregaremos que son en cambio útiles el ajo –antibiótico natural que permite el reequilibrio de la flora intestinal-, el arroz integral -al no tener gluten es bien tolerado por el intestino y se trata de un normalizador del tracto intestinal-, la avena -aporta fibra soluble y es protectora y normalizadora del tránsito intestinal-, la manzana -es astringente y antiséptica-, la chufa -es remineralizante y contiene enzimas que facilitan la digestión de los hidratos de carbono y las grasas-, los germinados -contribuyen a regenerar la flora intestinal alterada-, la leche de almendras -tiene buena tolerancia y es muy nutritiva-, la zanahoria -por su contenido en pectina y betacaroteno mantiene en buen estado la mucosa intestinal siendo un eficaz antidiarreico y normalizador de la función intestinal-, la tapioca -suavizante, desinflamante y regeneradora-, el membrillo -astringente y antiinflamatorio de la mucosa gástrica-, los arándanos -astringentes y antisépticos-, el caqui -contiene taninos y mucílagos de acción astringente sobre la mucosa-, la granada -es astringente y antiinflamatoria de la mucosa-, el níspero -es normalizador y astringente pero además contiene sales minerales y vitaminas-, la okra -contiene mucílagos que suavizan y protegen la mucosa intestinal-, la papaya -suavizante, protectora y antiséptica- y el plátano -alimento bien tolerado que aporta minerales, sobre todo potasio-. En cuanto a nutrición ortomolecular son especialmente útiles el ácido fólico así como las vitaminas A y las del complejo B (especialmente la B12), minerales como el selenio, el hierro, el zinc, el magnesio y el calcio, probióticos, PABA y ácidos grasos esenciales omega-3 y omega-6.

 

Estimado Sr. Campoy: soy asidua lectora de su revista desde hace seis meses y le felicito por su trabajo y valentía. Mi pregunta es sobre la dieta alcalina. Lo primero que me llama la atención es que a pesar de que hay bastante información sobre ella no hay dos tablas que coincidan en los alimentos ácidos y alcalinos llegando a ser de lo más dispares. Bueno, parece que el único que se salva es el limón que lo ponen como alcalino aunque no lo parezca y las carnes como muy ácidas. Además de esto parece que la alcalinidad es cosa de vegetales. Pues bien, después de llevar tres meses aplicando este principio y llevando una dieta cuasi vegetariana e ingerir siempre productos biológicos -amén de haber suprimido azúcares, harinas y pastas refinadas- y comer pescado tanto mi marido como yo, al analizarnos el pH de la orina con el papel de farmacia, vemos que nos da por debajo de 6. Entonces hicimos pruebas tras comer carne y vimos que nuestro pH subía a veces hasta lo que se considera «bueno»: alrededor de 7. Y, claro, esto nos tiene confundidos. ¿Qué explicación tiene? Nos gustaría que si fuera posible nos lo aclarara. Gracias de antemano.

María José Lega 

Es muy simple: los alimentos alcalinos son los que están «vivos». Es decir, los vegetales: frutas, verduras, hortalizas, legumbres y semillas crudas. En cuanto al pH -acrónimo de «potencial de hidrogeniones»- es una medida que permite valorar el grado de acidez o alcalinidad relativa de una sustancia en función de una escala que va de 0 a 14 y cuyo punto de neutralidad es 7; es decir, indica el grado de concentración de iones de hidrógeno. Por tanto si una sustancia supera esa cifra es alcalina y si es menor ácida. Sea en la sangre, en la orina, en la saliva, en un zumo de frutas o en una copa de vino. Algo que en el caso de los líquidos y tejidos humanos depende del intercambio celular de iones entre su citoplasma y el exterior y ello de lo que comemos, bebemos y respiramos así como del ejercicio. Ahora bien, el pH que precisa para funcionar correctamente cada zona del cuerpo no es uniforme aunque lo más importante es verificar que el de la sangre esté entre 7,35 y 7,45 porque si se alcaliniza demasiado -si sube de 7,45- puede llevar a la muerte y si se acidifica -si baja de 7,35- a disfunciones de todo tipo. En todo caso el pH proporciona básicamente información sobre la eficiencia de las sustancias tampón del organismo que se ocupan del mantenimiento de valores constantes en el pH de las soluciones intra y extracelulares: bicarbonato, hemoglobina, aminoácidos y proteínas ya que pueden tanto ceder protones (ácidos) como captarlos (bases). En cuanto al pH de la orina es por lo común ligeramente ácido debido a la presencia de ácido úrico pudiendo estar sus valores entre 4,5 y 7.5. No es pues indicativo del estado general del organismo. Y puede pues estar en 7 incluso siendo moderadamente carnívoro ya que ese valor depende de varios factores.

NÚMERO 210 / DICIEMBRE/ 2017

Estimado Sr. Campoy: tengo 43 años y aunque no hago deporte ni mucho ejercicio por problemas óseos en los pies me alimento desde hace tres o cuatro años de forma moderada e ingiero mucha fruta -a todas horas-, pasta, arroz, pan, cereales, frutos secos y aceite de oliva virgen así como helados, zumos de frutas y alguna cervecita o copita de anís de vez en cuando. Eso sí, no demasiada verdura, lo reconozco. Pero apenas ingiero carne, pescado, mariscos, embutidos y quesos. Vaya, a mi juicio una dieta razonable. Bueno, pues me han diagnosticado hace unos días esteatosis hepática no alcohólica, es decir, ¡hígado graso! ¿Cómo es posible? ¡Estoy asombrado! ¡Pero si apenas tomo grasas! ¿Puede ser verdad o es más probable que se trate de  un error de diagnóstico? ¿Cuál es su opinión? Y si fuera verdad, ¿qué lo puede haber causado y cómo podría resolverlo? Sinceramente, no me fío de los médicos de mi ambulatorio y en estos momentos no puedo permitirme acudir a consultas privadas. Confío en que pueda ayudarme aunque haga poco tiempo que les sigo ya que no conocí la revista hasta principios de este año (y me encanta). A la espera de su respuesta se despide

Justino Álvarez
(Bilbao)

La Esteatosis hepática no alcohólica o hígado graso lo provoca normalmente una dieta demasiada rica en azúcares -en especial de fructosa y sacarosa- y deficitaria en colina y metionina, no la ingesta de grasas. Y mejora rápidamente con una dieta libre de azúcares y carbohidratos refinados y la ingesta de colina -vitamina del grupo B de la que es rica la yema de huevo-, quercetina, metionina, levadura de cerveza, germen de trigo, leguminosas, coles de bruselas, pescado, prebióticos y probióticos (en especial L. casei). Ayudando asimismo ingerir fibra soluble, ácidos grasos omega-3, silimarina -principio activo del cardo mariano-, pycnogenol, extracto de Galega officinalis y dos minerales: cobre y zinc. Y uno o dos cafés diarios ya que éste disminuye la permeabilidad intestinal al elevar los niveles de la proteína zonulina-1. Es más, hacer esto es eficaz asimismo en casos de hepatomegalia -aumento patológico del tamaño-, inflamación, fibrosis, cirrosis e, incluso, hepatocarcinomas. Y permítanos que insistamos en la importancia de la colina porque ya en 1949 un grupo de médicos de la Universidad de Toronto demostró que incluso el exceso de alcohol y azúcar que pueden dar lugar a cirrosis y esteatosis hepática se previenen en buena medida cuando en el organismo hay suficiente colina. Y que en 2008 un numeroso grupo de investigadores ya constató que el factor de riesgo más importante para desarrollar una esteatosis hepática no alcohólica es el exceso de ¡fructosa! Siendo igualmente factores de riesgo muy importantes las bebidas gaseosas azucaradas y los carbohidratos refinados (pan, pasta, galletas, pasteles, etc.). Dicho esto añadiremos que en este mismo número de la revista damos a conocer que hay una sustancia enormemente eficaz para proteger el hígado: la hesperidina. Se trata de una flavanona glucósida que se encuentra tanto en la piel como en la capa interna blanca de los cítricos -especialmente en el limón- junto a otros conocidos flavonoides: la quercetina, la rutina y la didimina. Es más, hemos explicado igualmente que hay otras muchas sustancias naturales que protegen y/o regeneran el hígado. Las proantocianidinas por ejemplo protegen los hepatocitos y actúan a nivel genómico impidiendo la replicación del virus de la hepatitis C. El ácido glicirricinico o glicirricina presente en el regaliz es eficaz no solo frente a los virus de las hepatitis A, B y C sino también frente al herpes simple. La cúrcuma bloquea la replicación del virus de la hepatitis C al inhibir la expresión de su gen Akt-SREBP-1. El cardo mariano es hepatoprotector y no solo por la silimarina sino por otros de sus principios activos, como la silibina, la isosilibina, la silidianina y la silicristina, moléculas todas ellas antiinflamatorias, antioxidantes y antifibróticas que potencian la regeneración del hígado además de modular el sistema inmune exacerbado. Y fitonutrientes como el resveratrol, el licopeno, la capsaicina y la alicina -así como muchos otros- inhiben las vías de expresión de potentes factores inflamatorios y cancerígenos; como el factor NF-kB, la proteína activadora AP-1, la quinasa JAK-STAT y la COX-2. En suma, contra lo que usted piensa la alimentación que hace no es adecuada y explica que haya contraído hígado graso.

 

Muy Sr. Mío: soy médico con consulta privada desde hace 35 años y aunque he comprobado que la revista que usted dirige lleva casi 20 años en los kioscos no me había enterado de su existencia hasta hace unos días cuando compré un ejemplar al escuchar una animada discusión entre colegas de profesión sobre uno de sus reportajes en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid al que tuve que acudir por una caída en la que me luxé el tobillo. Hablaban de lo que publicaron en el nº 207 sobre la eficacia clínica de la Homeopatía, terapia que siempre he considerado -lo admito- sin el más mínimo fundamento. El caso es que me picó la curiosidad porque eran cinco y tres la defendían alegando precisamente lo que se planteaba en ese reportaje así como en otros que al parecer ustedes han publicado. En cualquier caso admito que lo que más me llamó la atención fue un dato que desconocía: el hecho de que los médicos que más agresiones sufren en los centros públicos de salud -ambulatorios, clínicas y hospitales- son los convencionales mientras prácticamente ninguno de los que ejercen las medicinas alternativas son agredidos. Y lo confieso: siempre creí que eran éstos quienes terminaban provocando la ira de sus pacientes ante su falta de resultados y resulta que es todo lo contrario. Me descolocó, investigué y resulta que es cierto. Lo irónico es que debí haberme dado cuenta mucho antes porque de hecho las medicinas alternativas no se practican en los centros sanitarios del sistema público de salud. Y sin embargo ni había caído en la cuenta. En fin, el caso es que he estado dos meses entrando a diario en su web y estoy perplejo. Sus textos son impecables, están muy bien documentados y aportan una información muy interesante que a mí jamás me había llegado porque reconozco leer solo revistas científicas y  muy de vez en cuando. Y aun más perplejo me quedé cuando vi quiénes están en su Consejo Asesor. Sinceramente, no entiendo cómo su publicación no es hoy referente en el ámbito de la salud. ¡Es excelente! Pensé que se debía a que a mis colegas tampoco les conocen pero luego lo he comentado con algunos y resulta que soy el único que no sabía de su existencia. Entono pues el mea culpa. Solo quería que lo supieran y que cuentan desde ahora con un lector agradecido. Están haciendo una labor encomiable. ¡Ah! Una pregunta: ¿qué datos tienen sobre las agresiones a médicos? No sé si han publicado algo recientemente pero me gustaría saberlo. Mera curiosidad. Sin otro particular, les saluda

Carlos González
(Madrid)       

Le agradecemos sinceramente sus palabras y su cortesía. En cuanto a su pregunta nosotros nos hemos limitado a dar a conocer lo que al respecto dice la propia Administración. Y es que entre 2008 y 2012 los médicos sufrieron en España más de 30.000 «agresiones». Tanto en centros de Atención Primaria -el 51% de los casos- como en hospitales. El 80% de ellas agresiones verbales -insultos, vejaciones e intentos de coacción- pero un 20% físicas. Siendo los principales agredidos los médicos seguidos de los enfermeros. Tal fue de hecho el motivo por el que se decidió políticamente otorgarles la condición de «autoridad pública» y tengan «presunción de veracidad» en el ejercicio de sus funciones. Lo que no es tan conocido es que los médicos son asimismo agredidos en los centros del estado ¡por sus propios colegas! Y los datos son escalofriantes porque el 43,5% asegura haber sufrido algún tipo de acoso, discriminación o maltrato en su centro de trabajo durante 2016¡por sus superiores jerárquicos! Así lo recogió al menos la cuarta oleada del estudio Situación laboral de los médicos en España que elabora anualmente la Organización Médica Colegial (OMC).  Lo que se une a la ya conocida y denunciada precaria situación en que vive la mayoría. Según el informe los médicos son víctimas de insultos graves, vejaciones, comentarios despectivos o discriminatorios de tipo racial o étnico, reciben solicitudes de favores de naturaleza sexual, se les deja en ridículo o se les minusvalora ante otros profesionales sanitarios y pacientes, tienen una excesiva carga laboral y horarios de trabajo inadecuados y/o excesivos, reciben vetos para poder prosperar profesionalmente y se les excluye de forma inmotivada y prolongada de las actividades del servicio, entre otros. Problemas que sufren especialmente las  mujeres jóvenes de nacionalidad extranjera. Y hay más: el 55,3% no tiene plaza en propiedad y trabaja con contratos inestables de corta duración siendo el paro mucho más alto entre las mujeres: el 63,3%. Sin comentarios.

 

Sr. Director: quiero felicitarle por los dos últimos editoriales: La medicina convencional es una pseudociencia y La farsa criminal del cáncer. Me parecen dos textos tan importantes -y valientes- que entiendo que en MedicalNews se reprodujeran íntegramente y se hicieran llegar a los -según tengo entendido- más de 30.000 suscriptores de ese servicio gratuito. Lo que no entiendo es que nadie se haya hecho eco de ellas si como ustedes dicen llegan con él a más de un millar de periodistas, a todos los miembros de las comisiones de Sanidad del Congreso de los Diputados y el Senado, a gran número de altos cargos de las administraciones estatal y autonómica y a miles de médicos. ¿Cómo se explica el silencio ante tamañas denuncias? ¿Cómo es posible que acusaciones tan graves -y documentadas- no se hayan difundido masivamente? Se lo digo con sinceridad: estoy anonadado. Y ahora entiendo aquel editorial que publicó usted hace unos años manifestando su desazón ante la aparente inutilidad de su trabajo. Usted mismo ha reiterado en muchas ocasiones que si lo que publica la revista fuera falso ya les habían llevado a los tribunales decenas de veces y que si no ha sido así es porque todo ello está documentado. Pues bien, durante mucho tiempo creí que exageraba pero ahora entiendo que era verdad. Como entiendo que, efectivamente, la práctica totalidad de los medios de comunicación están controlados por la industria farmacéutica y la sociedad difícilmente va a saber la verdad de lo que está pasando. En fin, ahora sí entendería que cualquier día «tire la toalla». No hace falta que me responda pero quisiera que publicara esta carta para dejar constancia de que algunos sí valoramos su trabajo. Mis más sinceras gracias.

Adolfo González
(Valencia)

NÚMERO 209 / NOVIEMBRE/ 2017

Sr. Director: tengo 37 años, en los últimos 14 he trabajado en la sección de análisis clínicos de distintos laboratorios de la Seguridad Social y soy lector habitual de su excelente revista. Pues bien, quiero preguntarles sobre los probióticos. He leído varios libros sobre salud y alimentación y en uno de ellos he leído sorprendido que si bien los probioticos son bacterias vivas presentes en alimentos como los lácteos, el kéfir, la kombucha y otros alimentos fermentados y algunas son conocidas por nuestro sistema inmune y por tanto inofensivas en caso de ingerir una gran cantidad de las mismas puede producirse una respuesta inflamatoria. «Cada vez que tomamos probioticos o bacterias vivas ‘activamos el sistema inmune’ lo que en realidad significa que lo ponemos a trabajar respondiendo al ataque con inflamación», se dice en él añadiendo luego: «Tomar probioticos constantemente produce un estado crónico de inflamación. Lo más normal en estos casos es que esos ataques pasen sin pena ni gloria, se matan y listo. Pero tomar probioticos habitualmente, en grandes cantidades y/o durante largos períodos de tiempo, incrementa exponencialmente la posibilidad de infectarnos con alguna nueva bacteria e incrementamos riesgos más graves. Las personas que padecen síndrome de intestino irritable son el claro ejemplo de las secuelas de una infección. Son reales los beneficios de algunos de estos ‘alimentos probióticos’ a la hora de regular el sistema digestivo, sobre todo en la boca y estómago, pero no es una cuestión de cuanto más mejor como tampoco son beneficiosos siempre y en todo momento y para todas las personas. Hay que matizar cuándo y dónde se pueden o deben tomar y cuándo es mejor no consumirlos. Nuestro intestino es un ecosistema muy complicado en el que no suelen sobrevivir bacterias que necesiten oxígeno. Las bacterias que tenemos en el intestino son necesarias, entre otras funciones porque no solo nos ayudan en la digestión y absorción de nutrientes de los alimentos que ingerimos sino que además crean la vitamina K. Y sabiendo esto deberíamos cuidar las bacterias que tenemos con prebióticos (alimentarlas) y no hacerlas pelear constantemente con probioticos (otras bacterias)». El autor termina su obra diciendo: «Probióticos sí, pero solamente en casos excepcionales y siempre en periodos muy cortos de tiempo -por ejemplo una semana- ya que tomar probióticos de forma regular provoca inflamación crónica del sistema digestivo y con ello la inflamación de todo el organismo». Tal es su tesis pero la mayor parte de lo que yo he leído anima a su consumo constante y masivo, entre otras cosas para reforzar nuestro intestino y no sufrir permeabilidad intestinal. De hecho muchísimos médicos naturistas lo primero que hacen cuando llega un paciente a su consulta es recetarles probioticos para regenerar la flora intestinal y de esa forma sellar el intestino y evitar el paso a la sangre de sustancias toxicas que puedan provocar inflamación. Ustedes mismos califican en un reportaje los intestinos como el «segundo cerebro» y reconocen que su desequilibro afecta al cerebro. Es más, entrevistaron en su día a David Perlmutter quien hace hincapié en que lo primero que hay que hacer para proteger el cerebro es tomar probióticos. En suma, ¿en qué quedamos? ¿Es bueno o no tomar probioticos? ¿Y pueden tomarse siempre que se quiera o durante cierto tiempo? ¿O es mejor tomar prebióticos para alimentar a las bacterias que ya tenemos?

Miguel Jurado Mora
Miguelturra (Ciudad Real) 

Ante todo discúlpenos por resumir su carta pero era muy extensa. Dicho esto añadiremos que son numerosas las investigaciones que indican que tienen más influencia en el metabolismo las bacterias intestinales que las propias células. A fin de cuentas el microbioma intestinal realiza muchas funciones metabólicas claves que no pueden realizar los propios genes. De hecho muchas patologías no infecciosas -como las alergias, las enfermedades autoinmunes o el cáncer- pueden deberse a desequilibrios en el sistema inmune. Y dado que la principal zona de interacción biomolecular entre éste y las bacterias se encuentra en los intestinos es en ellos donde se produce el equilibrio o desequilibrio entre ambos sistemas. De todo ello hemos hablado en numerosos reportajes en uno de los cuales publicamos las conclusiones de un trabajo efectuado por el equipo de la Dra. H. Tlaskalova-Hogenova -se publicó en 2011 en Cellular and Molecular Immunology– según el cual “la ingesta de probióticos por el ser humano como complemento alimenticio ha demostrado inhibir la proliferación y colonización de microorganismos patógenos, favorecer el desarrollo y fisiología del epitelio intestinal -y por ende de su mucosa- y estimular tanto los componentes no específicos como específicos del sistema inmunitario. Sobre este último aspecto hay que destacar que las más recientes investigaciones apuntan a un papel inmunomodulador y antiinflamatorio de los probióticos lo que redunda en beneficio de la salud del epitelio intestinal y su influencia sobre el origen de muchas enfermedades autoinmunes». Añadiendo luego sin embargo: «El 70% de los mil billones de bacterias que pueblan nuestro intestino grueso no son cultivables por los métodos usuales de microbiología y por tanto sus características y funciones nos son totalmente desconocidas. Y en el caso de las conocidas casi todas ellas se han agrupado en cuatro familias: Firmicutes, Bacteroidetes, Actinobacteria y Proteobacteria. Sin embargo a pesar de los intentos de homogeneización la verdad es que cada individuo tiene una población o microbiota distinta. Siendo obvio que semejante superpoblación bacteriana ejerce no sólo importantes funciones para el organismo sino además una enorme cantidad de moléculas químicas que necesariamente interactúan con el resto de las células y tejidos de nuestro cuerpo”. Hechos que permiten responder a su pregunta: em general es mejor ingerir prebióticos que probióticos. Es decir, fibra alimenticia -la parte comestible de los vegetales que no se digiere en el intestino delgado, fermenta parcial o totalmente en el intestino grueso y está formada por polisacáridos, oligosacáridos, lignina y sustancias análogas-, fructooligosacáridos -llamados también oligofructosas, oligofructanos y de forma abreviada FOS se encuentran presentes en muchas frutas, vegetales, granos y cereales pero especialmente en la cebolla, el ajo, el espárrago, el plátano, la cebada, el trigo, la raíz de achicoria y la jícama- e inulina -polisacáridos compuestos de cadenas moleculares de fructosa que se encuentran generalmente en las raíces, tubérculos y rizomas de ciertas plantas fanerógamas, especialmente en la bardana, el agave, la énula o helinio, el ñame, la papa de Jerusalén , el diente de león, la achicoria, el ajo , el yacón, la alcachofa, el puerro, la cebolla y el espárrago. En otras palabras, lo mejor es ingerir vegetales a diario. Lo que no obsta para que en caso de una flora intestinal muy dañada no se recurra directamente a los probióticos, es decir, a la ingesta de alimentos ricos en microorganismos vivos como el chucrut, el kimchi, el kéfir, el jocoque, el yogur fresco y otros productos lacto-fermentados. Una medida mucho mejor que ingerir probióticos encapsulados. En cuanto a si su ingesta puede provocar una reacción desagradable de tipo autoinmune en el caso de consumir alimentos naturales frescos tal posibilidad es casi inexistente pero no nos atreveríamos a decir lo mismo de los productos industrializados.

  

Estimado Sr. Campoy: trabajo en un hospital a pesar de que no comparto los métodos de la medicina que en él se aplican. El otro día, a una comisión de la que formo parte, nos llegó un escrito de una enfermera que trabaja en quirófano «denunciando» las reiteradas ocasiones o, mejor dicho, la práctica generalizada de que cuando se quiere probar un nuevo modelo de «herramienta» (material sanitario, prótesis, etc.) -algo muy frecuente por cuanto no hay concursos de material sanitario que permita utilizar el  material más idóneo en todo el centro- es habitual en muchas ocasiones que sin pedir permiso alguno ni contar con autorización expresa -que sepamos- el comercial correspondiente se meta en quirófano y participe de la intervención… con el fin de que el cirujano o cirujana pueda contar con su asesoramiento a la hora de su utilización. Solo que no contento con eso se lleva al terminar la intervención, vía pegatina, los datos del paciente para, según dice, su posterior control y/o seguimiento. Al hilo de este hecho añadiré que llevo ya mucho tiempo observando que los comerciales, al menos en este hospital, campan totalmente a sus anchas y gozan de unos privilegios que no tienen ni los propios profesionales. No existe el más mínimo control de asistencia ni del tipo de actividad que realizan y siendo así no me extraña que luego estén dispuestos a gastarse una parte importante de su presupuesto en financiar a médicos y enfermeras para que acudan a los numerosos congresos que organizan y a los que les invitan, algo que éstos aceptan para «engordar» su currículo. He sentido la necesidad de informarles de esto para ver si Uds. pueden investigar este tipo de prácticas en otros centros y poder hacerlo público para que la gente conozca lo que es un «atentado» claro a su intimidad y confidencialidad ya que esas personas ni siquiera tienen obligación de mantener el secreto profesional de la información que puedan «captar». Agradezco de antemano todo el trabajo que están llevando a cabo en el ámbito de la salud en la confianza de que tarde o temprano la farsa de las grandes farmacéuticas caerá por su propio peso. ¡Un saludo!

Alicia Sánchez

 Le agradecemos sinceramente su carta; en todo caso nos hemos permitido cambiar su nombre para evitar posibles represalias. Somos muy conscientes del sinnúmero de actuaciones irregulares -cuando no ilegales- que se perpetran a diario en nuestros hospitales. Algo que se produce con impunidad porque quienes pueden denunciarlo ante los tribunales o en las comisarías de policía y guardia civil -los que las observan y pueden prestar testimonio- no se atreven porque puede costarles el puesto o que les hagan la vida imposible y quienes podríamos hacerlo carecemos de pruebas para presentar por nuestra parte las denuncias. Además en el ministerio de Sanidad y en las consejerías de salud autonómicas se hace la vista gorda desde hace años porque están mayoritariamente controladas desde hace décadas por testaferros de la gran industria. Por eso insistimos tanto en que uno no debería acudir a un hospital más que en caso de necesidad acuciante: son muy peligrosos. Según los fríos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2015 -último año contabilizado- murieron en España «por enfermedades» 407.489 personas. Nadie debería pues tomarse a broma el asunto.

NÚMERO 208 / OCTUBRE / 2017

Sr. Director: el pasado 12 de agosto pude participar en un debate televisado sobre las terapias naturales complementarias no convencionales en el programa que La Sexta emite con el nombre de La Sexta Noche junto a otros seis contertulios habituados a los platós al que además acudió la presidenta de la llamada Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP) Elena Campos-Sánchez. Debo decir que ésta se presentó de forma cordial y enseguida comenzamos hablar, algo bueno para relajar la situación antes de entrar en discusión. Y lo mismo hizo el presentador y conductor del debate, Hilario Pino, que nos hizo unas pequeñas indicaciones antes de comenzar. Pues bien, el debate empezó con una exposición de Elena Campos-Sánchez plagado de premisas erróneas. Para empezar, llama la atención que no supiera que los medicamentos homeopáticos se venden solo en farmacias, son legales y están regulados y autorizados por las agencias del medicamento española y europea merced a la Directiva 2001/83/CE sobre medicamentos de uso humano y en España a través del Real Decreto 1345/2007 que transpone la citada Directiva) y el Real Decreto Legislativo 1/2015 que aprueba el texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios. Elisa Beni, periodista y contertulia, añadiría a continuación que los tratamientos no convencionales carecen de estudios basados en el método científico y no hay pues evidencias válidas de su eficacia demostrando así que carece de la más mínima información sobre ellas.  De hecho ante la pregunta ¿Quién determina que un acto médico tenga o no evidencia? respondió: «El método científico”. Craso error del que ahora hablaré. Obviamente intervine para explicar que solo sobre la Acupuntura hay en PubMed 26.103 artículos aparecidos en revistas científicas, 7.677 de ellos publicados en los últimos 5 años de los que 1.398 son ensayos aleatorizados doble ciego controlados y ha habido 1.056 revisiones sistemáticas y metaanálisis de numerosos tratamientos con acupuntura aparecidos en revistas de especialidades médicas y quirúrgicas de ámbito internacional. En cuanto a la Homeopatía PubMed recoge 5.255 artículos publicados con 210 ensayos clínicos controlados y además da cuenta de seis metaanálisis de excelente calidad que analizan todos los ensayos controlados disponibles. Es más, existen más de 1.500 estudios de Homeopatía en el área de la investigación básica. Y por si lo dicho fuera poco en Europa hay unos 145.000 médicos que ejercen las medicinas no convencionales según la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) que no solo avala su eficacia sino que lleva años pidiendo a los gobiernos que las incorporen a los sistemas sanitarios públicos. Elena Campos-Sánchez demostró en el debate que ni siquiera sabe distinguir entre acupuntura y punción seca. Es cierto que en ambos casos se usan agujas para aliviar el dolor pero los puntos en los que se pincha, la duración de las sesiones, el número de agujas que se usan por sesión y los mecanismos por los que se consigue el alivio del dolor son distintos. Además la Acupuntura no se usa solo para tratar dolores sino que ayuda en muchas patologías; especialmente en problemas digestivos y mentales como la ansiedad o la depresión. En fin, es hora de entender que la mayoría de los profesionales que ejercen muchas de las llamadas medicinas complementarias y alternativas somos médicos con formación universitaria tradicional. Yo mismo soy médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, Máster en Nutrición y experto en Actividad Física pero además he estudiado Homeopatía, Acupuntura, Neuralterapia y otras disciplinas terapéuticas. Lo que no pueden decir quienes las critican sin saber nada de ellas. Es más, las terapias no convencionales están reconocidas como oferta asistencial en los centros sanitarios por el Real Decreto 1277/2003 que establece las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios en cuyo Anexo 2 puede leerse lo siguiente:“ U.101. Terapias no convencionales: unidad asistencial en la que un médico es responsable de realizar tratamientos de las enfermedades por medios de medicina naturista o con medicamentos homeopáticos o mediante técnicas de estimulación periférica con agujas u otros que demuestren su eficacia y su seguridad”. En fin, quisiera terminar comentando que uno de los contertulios habituales del programa, Antonio Maestre, me invitó en un momento determinado a tomarme una caja de Bromazepam y comparar lo que me podría suceder con lo que le sucedería a él si se tomaba el equivalente en homeopatía. Le respondí que esa propuesta en un medio de difusión nacional era como mínimo imprudente y quisiera explicar por qué: ese fármaco no tiene equivalente homeopático (lo que si tuviera formación sobre esa disciplina sabría) y además su propuesta no tendría validez científica alguna que es lo que propugna debe conseguirse.

Alberto Sacristán
Presidente de la Sociedad Española de Medicina Homeopática (SEMH)

 

Sr. Director: el Equipo de Investigación que en La Sexta presenta Gloria Serra me invitó poco antes del pasado verano, como Presidente de la Asociación de Profesionales y Autónomos de las Terapias Naturales (COFENAT), a asistir a un coloquio con otras personas que se grabó a lo largo de casi dos horas. Según se me explicó iba a incluirse entre el material que estaban preparando para su serie de reportajes. Pues bien, nunca sospeché que se nos fuera directamente a vetar pero lo cierto es que posteriormente recibí un email en el que se me comunicaba que no iban a emitir mi intervención porque «el programa era demasiado largo». El caso es que aun así decidí ver el programa y quedé sorprendido: era un «calco» del programa En el punto de mira de Cuatro. Ingenuo de mí yo pensaba que  La Sexta y Cuatro pertenecían a grupos de comunicación diferentes y los profesionales y contenidos serían también diferentes pero resulta que me equivocaba. Se habló en La Sexta de las mismas personas a las que ya se ha agredido falsa y gratuitamente en Cuatro. ¿Qué pasa? ¿Que entre los miles de profesionales del sector no encuentran más víctimas a las que acusar de «curanderos»? ¿No hay más que cuatro o cinco presuntos «estafadores» en toda España y presentan el asunto como si hubiese centenares  o miles? Porque si es así, ¿dónde están? ¿Todo un equipo de investigación de una gran cadena y no encuentran a nadie? Se habló por ejemplo de Enric Corberá y resulta que entrevistan a los mismos  familiares de una persona que estaba acudiendo a él. Se habló luego de José Ramón Llorente haciéndole pasar por un estafador cuando el juez del caso archivó la denuncia dos veces por no encontrar el más mínimo indicio racional de delito. ¿Por qué se ocultó a la audiencia ese hecho? ¿Cómo tiene esa cadena la desfachatez de decir que hubo una denuncia contra él y ocultar que fue archivada dos veces? Porque en la sentencia se rechazan todos los cargos. Incluso la falsedad de que se hizo pasar por médico como afirma el programa. Se habló también del Dr. Alberto Martí Bosch pero la información que dieron sobre él estaba claramente sesgada y manipulada como los tribunales terminarán demostrando. El programa se burlaba también de que los traumas emocionales puedan desencadenar desordenes físicos cuando se trata de algo médica y científicamente constatado. Hay que ser muy ignorante para negar hasta eso. Que se lo pregunten al prestigioso oncólogo del Hospital Clinic de Barcelona Pere Gascón, uno de los máximos exponentes internacionales de la investigación que vincula sistema nervioso con el cáncer. Se burlaron asimismo de la Homeopatía cuando sus productos tienen la consideración legal de medicamentos que solo pueden venderse en farmacias. Es más, su eficacia está oficialmente reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS). ¡Qué falta de objetividad! Vaya pseudoperiodistas los del equipo de investigación de La Sexta. Hasta se metieron con Discovery DSALUD, medio que a diferencia de otros, lleva 19 años demostrando su ética y profesionalidad. Y no quiero olvidarme de un tema sobre el que pasaron casi de puntillas, el Bio-Bac, producto que retiraron injustamente y llevó a la vergonzosa detención de muchas personas -la mayoría médicos- a los que los tribunales absolvieron de todos los cargos. En fin, es lamentable que en cadenas de televisión de tanto poder como Cuatro y La Sexta haya tantos «pseudoperiodistas» carentes de seriedad, rigor y profesionalidad.

Roberto San Antonio-Abad
Presidente de COFENAT

 

Estimado Director: tengo 39 años y hace 14 meses sufrí una parálisis facial periférica en el lado izquierdo bastante importante. Los médicos no se pusieron de acuerdo sobre su origen de (herpes zoster, estrés o parálisis facial a frigore) ni  sobre el tratamiento por lo que tras tres semanas sin apenas mejoría acudí  a un médico acupuntor siendo notable la recuperación en menos de dos semanas. Sin embargo dos meses y medio después, casi superada la parálisis en su totalidad, me sometí a una electromiografía obteniendo  como resultado un 33%  de pérdida del nervio facial lo que me pareció demasiado pues prácticamente era ya casi imperceptible. Unos días después comencé a notar un leve retroceso y molestias en el ojo pero a la inversa: antes no podía cerrarlo y ahora se me queda entrecerrado. Desde entonces he ido empeorando lentamente. He probado con Homeopatía -de febrero a agosto-, Flores de Bach -llevo un mes- y de nuevo con Acupuntura pero sin mucho éxito. La semana pasada visité a un neurólogo que me aconsejó inyectarme toxina botulínica, sobre todo para los espasmos. Tal es mi situación y quisiera saber si consideran ustedes recomendable el tratamiento sugerido y si es posible que el nuevo daño me lo haya causado la electromiografía.  Y de ser así qué posibilidad de recuperación hay y cuál consideran la mejor terapia. Muchísimas gracias por su atención y mis más sinceras felicitaciones por la revista. Atentamente:

Sandra Serrano 

La electromiografía se considera una prueba mínimamente invasiva carente casi de efectos secundarios pero nosotros no descartaríamos que haya sido la causa de la reaparición del problema. Le sugerimos tratar su problema con Homotoxicología y Ozonoterapia. Probablemente pueda ayudarle el Dr. Jose Luis Cidón, miembro de nuestro Consejo Asesor. El número de su consulta en Madrid es 91 544 00 00.

NÚMERO 207 / SEPTIEMBRE / 2017

Estimado Director: resido en Granada y me pongo en contacto con ustedes por recomendación de un amigo sanitario al que consulté sobre un diagnóstico por resonancia magnética que recibí la semana pasada. Sé que la revista que dirige se dedica a la información y no a la atención de consultas médicas pero me animo a escribirle para ver si pudiera proporcionarme toda la información posible -médicos especialistas, tratamientos naturales, dieta, tipo de ejercicios, conveniencia o no de tratamiento rehabilitador, etc.- en relación a los Quistes de Tarlov, enfermedad rara de la que no he encontrado mucha información salvo qué son y sus posibles soluciones quirúrgicas. Le adjunto informe por si le pudiera ser de utilidad en cuanto a las cuestiones que le planteo. Agradecida de antemano le saluda atentamente

María Gallego Milla
(Granada)

Si hiciéramos lo que nos pide con cada enfermo que quiere saber algo de su «enfermedad» -y hay miles de ellas- no haríamos nuestro trabajo, María. Mire, no son muchos pero quienes padecen este problema están agrupados en España en la Asociación de Pacientes con Quistes de Tarlov que forma parte de la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) y de la Organización Europea de Enfermedades Raras (EURORDIS) siendo su web  www.quistesdetarlov.es/index.php. Y fuera del ámbito convencional no nos consta que haya ni «expertos» ni «tratamientos». Nadie suele especializarse en una enfermedad «rara». Dicho esto agregaremos que ante todo debe asegurarse del diagnóstico. No es suficiente una resonancia magnética. Pida que le hagan una mielografía para conocer con exactitud la morfología del quiste, el tipo de comunicación y la velocidad de llenado del mismo… salvo que padezca de insuficiencia renal o alergia al medio de contraste. Piense que los síntomas pueden confundirse con otras disfunciones ya que los mas habituales son -pueden sufrirse uno o varios- dolor en la zona sacra, en el coxis, en la del ciático, en los glúteos, en los muslos, en las piernas y en la cabeza (migrañas) así como hipoestesia (disminución de la sensibilidad), parestesia (sensación de adormecimiento y hormigueo) en piernas y/o pies, problemas en los esfínteres (ano y vejiga), problemas de visión  y alteraciones del equilibrio. Lo más preocupante es que si bien en la mayoría de los casos cursa sin apenas sintomatología en otros el dolor es muy intenso, tanto que la mayoría de los analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos (AINE’s) no lo controlan y de ahí que se usen opiáceos. Agregaremos que los quistes de Tarlov más típicos no son muy grandes y se localizan en cualquiera de las raíces espinales pero especialmente en las sacrocoxígeas pero hay otro tipo de quistes perineurales que se desarrollan en la pared de la vaina radicular y crecen como divertículos manteniendo comunicación con el espacio subaracnoideo de la raíz por lo que están llenos de líquido cefalorraquídeo. Y son éstos los más problemáticos porque el líquido que penetra en su interior no se evacua con la misma facilidad a través del cuello que comunica con el saco dural. Y es que se van dilatando lentamente -agrandándose- y pueden comprimir las raíces nerviosas y las estructuras de alrededor y de ahí el intenso dolor. Pues bien, los médicos los tratan inyectando antiinflamatorios en el interior, extrayendo en los de gran tamaño el líquido y, si se entiende necesario, extirpándolos quirúrgicamente. Lo que a menudo no resuelve por completo el problema. Por fortuna el 95% se encuentran en el hueso sacro -debajo de la columna lumbar- siendo los nervios más afectados los de las raíces S2, S3 y S4; pero pueden aparecer en cualquier parte de la columna vertebral. Lo llamativo es que la mayor parte de los casos se da en mujeres. En cuanto a las causas se desconocen (o se ocultan) pero se sabe que a veces aparecen tras sufrir enfermedades autoinmunes como el lupus y el Síndrome de Sjögren o una enfermedad rara del tejido conectivo como el Síndrome de Marfan. Apareciendo en otras tras simples golpes traumáticos, punciones raquídeas, el parto o la anestesia epidural. Incluso se afirma que puede deberse a una hemorragia subaracnoidea en la columna vertebral. En suma, no se sabe qué lo causa y lo que los médicos pueden hacer en el caso de que duelan mucho es extraer el líquido que se almacena en su interior, sugerir la ingesta de analgésicos o inyectar en la zona opiáceos si el dolor es muy intenso y, por supuesto, extirparlos quirúrgicamente confiando en que no vuelvan a aparecer. Solo que todo esto parece indicar que independientemente de lo que los promueva o active la causa podría ser un microbio patógeno, un hongo, un parásito o un tóxico. Ya hemos explicado que cuando el organismo no puede eliminar un problema de ese tipo lo “envuelve” formando un quiste, un  fibroma o ambos. Nuestro consejo pues es que ante todo desintoxique y alcalinice el organismo y se asegure de no ingerir alimentos, productos o fármacos que le agredan. Siga una dieta saludable estricta y elimine de forma drástica todos los carbohidratos refinados y la leche así como sus derivados y, obviamente, los productos que los contienen: helados, pasteles, tartas, dulces, bollos, galletas, chocolate, etc. Es básico que regenere usted su microbioma. Y para eso nada mejor que ingerir abundantes verduras crudas sin almidón libres de plaguicidas; es decir, ecológicas.

 

Estimado Sr. Campoy: hace años que soy suscriptora de la revista y quiero transmitirle mi felicitación y agradecimiento por el excelente trabajo que hacen usted, su equipo y sus colaboradores. Así como mi admiración y apoyo por la valentía con que enfrentan los ataques de tantos mentecatos, ignorantes e interesados que se dejan comprar para intentar desprestigiarles y callarles. Y ahora le cuento mi caso.  Hace un par de años, tras un subidón de fiebre con presión en el pecho y palpitaciones, me diagnosticaron bronquitis y fibrilación auricular. Y me recetaron antibióticos y Sintrom aunque éste no me lo tomé. Meses después tuve un episodio de fuerte mareo con desorientación y fuerte molestia en el pecho. Me dijeron que era arrítmica pero no seguí el tratamiento que me indicaron. En enero de este año me colocaron un Holter durante 24 horas dando arritmias constantes y me recetaron  Bisoprolol, Flecainida y Simtron por ser una mujer de 68 años… pero tampoco en esta ocasión tomé el tratamiento. El caso es que desde hace unos meses tomo regularmente magnesio (4 o 6 al día), vitamina C (1 al día), chocolate puro 100% (2 onzas al día), ginkgo biloba y moringa (1 al día) pero mi corazón sigue alterado, parándose, palpitando fuerte y rápido. En fin, el próximo mes de septiembre me repiten el Holder y sería de mucha ayuda que me orientaran y además me informara de algún médico que trate esto de forma más natural e integral. Preferiblemente en Almería o Madrid. Mi saludo con mucho respeto y afecto.

Pilar D. R.

No son precisamente muchos los cardiólogos que tratan problemas como el suyo de forma distinta a como proponen los protocolos oficiales. De hecho conocemos solo uno en España que poder recomendarle para que la trate de una manera integral. Nos referimos al Dr. Taher Abbas (93 456 96 34) pero pasa consulta en Barcelona. Y dado que es imposible sugerirle nada sin un diagnóstico que valore todos los posibles parámetros de su situación le aconsejamos que se plantee en serio acudir a él porque entendemos que realmente podrá ayudarle.

 

Estimado Sr. Campoy: soy licenciado en Medicina por la Universidad de Navarra pero además me formé en Medicina Naturista en Estados Unidos, en Homeopatía en Francia, en Homotoxicología en Alemania y en Medicina Tradicional China en Beijing. Y además ejerzo no menos de una decena de otras disciplinas terapéuticas de las calificadas como pseudoterapias por mis ignorantes colegas de la Organización Médica Colegial cuyos dirigentes, como dice usted acertadamente, no han sido elegidos por sus conocimientos médicos y científicos sino por sus aspiraciones políticas. Pues bien, la razón de mi carta es que ha llegado a mi poder el documento que ha elaborado el llamado Círculo Ciencia e I+D+I del grupo parlamentario de Podemos en el Congreso de los Diputados que me ha dejado anonadado. Y es que me parece inconcebible que un grupo ideológico que se define como «antisistema» y se supone está en contra del abuso de poder de las multinacionales o haya podido elaborar semejante panfleto. Estoy hablando – ustedes no se han hecho eco de él y por eso se lo adjunto en PDF- de un texto titulado Informe de Podemos Ciencia sobre pseudoterapias que tiene como subtítulo la leyenda Propuestas de mejora de las Proposiciones no de Ley presentadas en referencia a las postuladas por Ciudadanos y el Partido Popular. No voy a poder referirme a todas las falsedades que en él se dicen porque sería excesivamente largo pero basta estar medianamente informado para darse cuenta de que han recogido «de pe a pa» las lamentables y falaces argumentaciones de los dirigentes de la OMC, los pseudoescépticos, la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas y la llamada RedUNE que como bien denunciaron ustedes están al servicio de los laboratorios farmacéuticos. Es inaudito que ese grupo de Podemos haya hecho suyo un informe con «argumentaciones» tan sesgadas como manipuladas. De hecho empiezan intentando echar abajo una de las principales ventajas de las medicinas y terapias alternativas y complementarias: su inocuidad. Y lo hacen con el argumento de que «en 2003 un estudio que hizo un seguimiento de 515 pacientes durante 8 años evidenció que los enfermos oncológicos que utilizaban este tipo de terapias tenían una tasa de mortalidad de un 14% más alta que los que no las utilizaban» añadiendo con total desfachatez que «la causa de esta alta mortalidad entre los usuarios de las terapias alternativas se debe al retraso o al abandono de los tratamientos médicos como se mostró en un reciente estudio». Mire usted, soy médico y se perfectamente que no hay ningún tratamiento oncológico eficaz. Ninguno. De hecho cada año mueren más personas por cáncer. En España y en todo el mundo. Así que basta de mentir a los pacientes. Dicen asimismo que «cabe hacer una distinción entre técnicas legítimas de mejora del bienestar, como masajes, musicoterapia, abrazoterapia, risoterapia y otras propuestas similares». ¿Y tales son las terapias que les parecen legítimas y asumibles? A los autores habría que abrazarles mientras escuchan música, masajearles las espaldas y reírse luego de ellos en su cara? Dicen luego que no es cierto que las terapias alternativas y complementarias no estén reguladas alegando que  cualquier acción de “promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento o rehabilitación dirigida a fomentar, restaurar o mejorar la salud” se considera actividad sanitaria, que «el ejercicio de las terapias no convencionales debe realizarse en un centro homologado que cuente con la pertinente autorización otorgada por las autoridades sanitarias de la Comunidad Autónoma en la que se encuentre y encabezado por un médico colegiado» y que «las técnicas que se empleen, incluso las no convencionales, estén respaldadas por evidencias científicas que garanticen su eficacia y seguridad». Y añaden: «Por otra parte, los profesionales de las Ciencias de la Salud se obligan a la aplicación exclusiva de terapias y tratamientos con evidencia científica en virtud del juramento prestado a su Código Deontológico respectivo. Las pseudoterapias, por tanto, mientras no demuestren evidencia científica de efectividad y seguridad quedan, por ello, fuera del campo terapéutico de aplicación». Para completar su demagogia dicen además que el Plan estratégico sobre terapias alternativas 2013-2020 «dista mucho de la calidad y el rigor con el que suele estar escritos» y achacan la petición de que se regularicen a la iniciativa personal de su hasta hace poco presidenta, Margaret Chan, a la que intentan descalificar diciendo: «Hay que recordar que la Dra. Margaret Chan procede de la República Popular China, país que ha manifestado en múltiples ocasiones su intención de fomentar su medicina y el negocio que se envuelve a su alrededor». Burlándose a continuación de los trabajos que apoyan la petición de la OMS con comentarios despectivos carentes del más mínimo rigor. En suma, para los autores de ese bodrio la OMS es rigurosa y seria si apoya lo que dice la industria farmacéutica y su Directora General corrupta si lo que apoya no coincide con sus planteamientos. Y su alegación de que las terapias no convencionales están reguladas consiste en decir que nuestras leyes solo permiten tratar enfermos a los profesionales sanitarios y que hasta los centros que imparten disciplinas no sanitarias deben estar dirigidos por ellos… aunque no se nos haya enseñado nada sobre ellas. ¿Y cómo va a dirigir un centro homeopático o de acupuntura alguien que no sabe absolutamente nada de tales terapias? Para colmo los miembros de ese comité de Podemos apoyan la iniciativa de Ciudadanos de que se denuncie a quienes ejercemos tales disciplinas para que se nos quite la licencia, que se haga una base de datos para saber «qué pacientes, cuántos y en qué medida emplean terapias alternativas» y que se cree un software que registre, centralice e integre toda la información instalándolo en hospitales, centros sanitarios y hasta herboristerías a fin de tener constancia de los productos o tratamientos que el paciente toma y comprobar si algunos de los síntomas que presenta pueden deberse a las terapias alternativas y detectar terapias alternativas altamente perjudiciales o tóxicas para ordenar su retiro u obligar a añadir un prospecto con los efectos secundarios y contraindicaciones. La idea, añaden, es «controlar de forma indirecta a la industria de las terapias alternativas y complementos herbales y alimentarios para evitar los abusos que se están detectando «. Y por si fuera poco se pide «no ceder espacios públicos sin el debido control a individuos y organizaciones que los utilizan con fines desinformativos o, directamente, para vender el último producto o técnica mágica de moda», fomentar las actividades de información ciudadana contra las  pseudoterapias (desde ayuntamientos a escuelas pasando por centros cívicos, bibliotecas, institutos, etc.), revisar periódicamente los planes de estudio de las universidades para erradicar «rémoras pseudocientíficas»; citando expresamente entre ellas la Programación Neurolingüística, la Acupuntura y la Osteopatía y «otras de auge más reciente con incluso contenidos de corte peligrosamente sectario». Finalmente proponen formar y «concienciar» a los medios de difusión de masas sobre lo que deben o no publicar sobre salud. En fin, voy por tanto a pedirle lo mismo que un colega a quien hace poco publicó una carta de este mismo tipo: no publique mi nombre para que no tomen represalias contra mí. Acabo de enterarme de que el Colegio de Médicos de Zaragoza ha abierto expediente a un colega por sugerir a sus enfermos tomar ¡Flores de Bach!

G. F.
(Barcelona)

NÚMERO 206 / JULIO-AGOSTO / 2017

Estimado Sr. Campoy: permítame en primer lugar decirle que es una grata satisfacción adentrarme en los contenidos de una revista con tal cariz crítico, solidez de estudios mostrados y diversidad temática en una sociedad profundamente medicalizada, dominada por un potente marketing farmacéutico, abuso de tratamientos centrados en el fármaco más que en la persona y todo aderezado con un poder mediático que encumbra las “bondades” de las pastillas, minusvalora sus efectos perjudiciales y, por ende, extiende cada vez más nuevas enfermedades hipotecándonos de forma crónica a la dependencia farmacológica. Y es que resulta difícil entender el contexto en el que vivimos si no indagamos en el enfoque médico-biologicista que impera por doquier y contribuye a la  siembra del punto de vista dominante del personal sanitario: médicos, psiquiatras y personal docente, entre otros. Como orientadora, psicóloga e investigadora del TDAH he sentido la “espinita” cuando leí el artículo ¿Provocan autismo y déficit de atención con hiperactividad las vacunas? en alusión al estudio de Andreas Bachmair “según el cual los niños vacunados enferman entre 2 y 5 veces más que los no vacunados” y “en cuanto al llamado TDAH se diagnosticó tal patología al 7,9% de los vacunados”. No es mi intención criticar el contenido de tal estudio.  Mi objetivo es resaltar  el lenguaje empleado en tal investigación referenciada. Como saben el lenguaje crea la realidad y en esta situación está plasmando que el TDAH es una patología, una enfermedad arropada por tal modelo biologicista antes nombrado que la dota de un estatus crónico y padecido por una cifra descabellada de  niños y adolescentes injustamente diagnosticados. Además dicho título y el uso del verbo provocar concierne –supongo que sin pretenderlo- a un estudio de carácter explicativo-causal cuando la investigación citada por Bachmair deja entrever un estudio de corte correlacional. En mi trabajo veo cada vez más niños y adolescentes con déficits y trastornos de todo tipo y, por supuesto, tomando fármacos como el metilfenidato y antipsicóticos. Dicho modelo organicista y biologicista obvia profundizar en el contexto social, familiar, cultural y tecnológico que viven los púberes actualmente. Somos más que meras etiquetas del DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) y el uso indiscriminado de escalas o test que nos  “patologizan” o simplifican en base a síntomas. Dicha “biblia psiquiátrica” no menciona la palabra enfermedad, solo nombra trastornos. Razón: la enfermedad requiere una causa o etiología conocida, una visibilidad de la zona orgánica afectada y unos signos o síntomas. Y ningún trastorno del DSM -incluido el TDAH- cumple tales requisitos. Sin embargo el modelo referenciado y que fagocitamos sin reproche confunde tales términos dotando de cronicidad y alimentándose de estudios de corte “genético-hereditario” que nos sucumben en este tsunami del déficit en el que estamos inmersos. Si estamos rodeados por campañas agresivas farmacéuticas, normalizados por la idea de “tomar la pastilla”, si estamos acostumbrados a la prescripción médica farmacológica, si nos hacen creer que tenemos más enfermedades que nunca y si claudicamos a la preocupación obsesiva por las dolencias nos olvidaremos de que hemos sido los supervivientes de más de 10.000 generaciones tras adaptarnos a las circunstancias más duras. Ahora más que nunca necesitamos mostrar nuestra dignidad, nuestro potencial humano, nuestro derecho a saber y a estar bien informados y ¡cómo no!, a decidir libremente.

Fonament Oliver

Tiene usted razón. El modelo sanitario actual carece de sentido y su imposición ha sido posible por la prostitución del lenguaje. Empezando por los propios conceptos de salud, enfermedad, tratamiento, medicina, curación, evidencias y un largo etcétera. Lo hemos reiterado muchas veces: no existen las enfermedades sino personas enfermas. No existen «enfermedades» que afecten a órganos específicos sino manifestaciones puntuales en ellos de un estado de salud general deteriorado. Y para afrontarlo hay que hacer lo mismo SIEMPRE. Aunque muchos médicos no lo entiendan: desintoxicarse a fondo, oxigenarse, mantener en perfecto estado la flora intestinal y equilibrar el pH controlando lo que respiramos, bebemos e ingerimos, no usar prendas sintéticas dañinas, evitar las radiaciones electromagnéticas artificiales y las telúricas, aprender a preparar los alimentos, tomar el sol, hacer ejercicio moderado, descansar y dormir suficientemente y afrontar con serenidad nuestros problemas psicoemocionales para no somatizarlos. Y cuando es preciso suplementar la dieta ortomolecularmente. Y poco más. La idea de que las enfermedades –cuando debería hablarse de enfermedad en singular- se solucionan ingiriendo fármacos sintomáticos iatrogénicos es una soberana memez. Hay que equilibrar el organismo a nivel energético, físico, mental y emocional en lugar de buscar pócimas y tratamientos milagrosos. Recuperar la salud perdida depende de ello. El problema es que una filosofía tan sencilla acaba con el gigantesco negocio de la salud y hay que combatirla como sea. Ahora bien, no es menos cierto que vivimos en una sociedad en la que el sistema, con la excusa de protegernos, ¡nos está envenenado! De forma masiva. Con fármacos (siendo ya bebés mediante “vacunas”), con radiaciones (TACs, rayos X, resonancias magnéticas, ecografías, radares, antenas de telefonía, torres de alta tensión, transformadores, etc.), con humos tóxicos, con plaguicidas, con aditivos alimentarios, con productos de limpieza e higiene, con carne de animales enfermos… En fin, con químicos de todo tipo. Jamás en la historia de la humanidad los seres humanos, los animales y la Tierra en su conjunto han estado tan contaminados. Y son esa cantidad ingente de tóxicos los que dan lugar al 99% de las patologías, problemas psicoemocionales aparte. Es más, los problemas neurológicos tienen su principal causa en el deterioro de la flora intestinal como acabamos de explicar en un extenso reportaje. Llevamos muchos años denunciando todo esto en multitud de reportajes; entre otros muchos textos -los tiene a su disposición en nuestra web: www.dsalud.com– en los titulados ¡Estamos todos altamente contaminados! (I y II), ¿Podrá la industria química seguir contaminándonos impunemente?, El enorme peligro de algunos envases de plástico, El agua está contaminada por todo tipo de fármacos y Potencial peligro de biberones, chupetes, tetinas, botellas y otros productos de uso masivo que aparecieron en los números 58, 59, 63, 112, 125 y 131 respectivamente.

 

 

Estimado Sr. Campoy: soy médico, tengo 58 años, llevo practicando 35 la Medicina, jamás he tenido una denuncia en mi ejercicio profesional y me he formado por mi cuenta en Alimentación y Nutrición Ortomolecular porque ninguna de estas dos disciplinas se imparte en las facultades de Medicina cuando sin ellas es prácticamente imposible aconsejar adecuadamente a un enfermo, sea cual sea la patología que padezca. Es más, estudié Naturismo y Homeopatía en Francia y posteriormente Medicina Tradicional en China durante dos años. Y además me he formado en Ozonoterapia, Moraterapia y el Par Biomagnético. Pues bien, desde hace años trato a mis pacientes de manera integral y obtengo mucho mejores resultados que la mayoría de mis colegas del sistema público. Y es que yo opté por la Medicina privada porque me parece aberrante limitarme a someter a los enfermos a pruebas diagnósticas de todo tipo para dar la sensación de «profesionalidad» y luego limitarme a recetarles fármacos paliativos a la vez que iatrogénicos sin ayudarles a afrontar realmente sus problemas. Y, la verdad, me ha ido muy bien y los enfermos a los que he tratado vuelven al cabo de los años cada vez que tienen un problema de salud. Lo que resulta personal y profesionalmente muy satisfactorio, especialmente porque mis colegas les tratan gratuitamente en la Seguridad Social y sin embargo prefieren acudir a mí. ¿Y por qué le cuento todo esto, se estará preguntando? Pues por una simple razón: me han llamado del comité deontológico de mi colegio provincial para exigirme explicaciones sobre lo que hago y dejo de hacer. Porque después de más de tres décadas me dicen ahora que no puedo usar mis conocimientos para tratar a los enfermos y debo atenerme a los protocolos oficiales. Cuando se perfectamente que no funcionan y los ha impuesto la industria farmacéutica. En suma, ¡me amenazan con quitarme la licencia si no les hago caso! Lo que por supuesto no estoy dispuesto a hacer. Antes me voy de España y denuncio fuera lo que está pasando. La verdad es que cuando en años precedentes leí sus denuncias sobre el sistema  -sigo su revista desde hace solo 9 años pero de forma puntual- pensé que tenía mucha razón pero que las cosas terminarían por ponerse solas en su sitio. Y empiezo a entender que me equivoqué, que alguien ha decidido convertir a todos los médicos -al menos en nuestro país- en marionetas al servicio de la gran industria farmacéutica. Así que he decidido ofrecer mi testimonio a sus lectores para que sepan que los médicos españoles no serviles estamos siendo perseguidos por quienes se supone son nuestros representantes y deberían velar por nosotros. Razón por la que nos estamos agrupando y organizando para pasar al contraataque. Solo le pido que no firme esta carta con mi nombre -aunque se lo facilito así como mi número de colegiado- ni mencione mi ciudad porque estoy convencido de que las represalias serían aun mayores y más intensas. Obviamente no hace falta que me conteste porque no quería preguntar nada pero sí que publique la presente si es posible. Y muchas gracias por su honestidad y valentía.

S.R.

NÚMERO 205 / JUNIO / 2017

Apreciado Sr. Director: llevo años leyendo su revista que me ha enseñado muchas cosas y abierto los ojos ante otras lo cual en ocasiones dificulta mi relación con algunos médicos. Los hay beligerantes a los que cuando nombras la palabra «alternativa» prácticamente dan por terminada la visita o te echan un sermón demonizando todo lo que conlleva esa palabra. Bueno, pues yo me encuentro en una buena encrucijada. El año pasado me encontraron de manera casual un meningioma en la base del cráneo (concretamente en la silla turca) de 1 cm aprox. de tamaño. Aún no tocaba ningún órgano, era asintomático y me ofrecieron dos opciones: operarme -con dificultad y peligro por la zona donde estaba- o hacerme radioterapia craneal. Opté por la segunda opción porque me dijeron que al ser muy pequeño el tumor -que no desaparece sino que se seca y entonces disminuye con el tiempo- tendría pocos efectos secundarios. Pues bien, hace ya unos meses que terminé esa tortura -con todo el estrás nervioso que conlleva- y aunque he tenido cansancio -ya me avisaron del efecto secundario- estoy sufriendo otros síntomas que ni siquiera imaginaba: migrañas terribles (siempre he sido migrañosa pero esto es ya de una intensidad insoportable), desorientación ocasional, mal carácter, pérdida de memoria, crisis de angustia y ansiedad con taquicardias, tensión arterial elevada y muchos problemas relacionados con el sueño (cada noche pesadillas o sueños muy intensos), noches enteras sin poder dormir… He visitado muchos médicos que me dan medicación para los síntomas (Alprazolan, Sumial, Forvey, Tryptizol…) -que de poco sirven- pero no tratan el origen. Buscando en internet leo cosas como toxicidad por radioterapia y sus efectos sobre el sistema nervioso, inflamación, pérdida de la mielina etc. Si ustedes han escrito sobre el tema les ruego que me hagan referencia puesto que algo tengo que hacer. Así no puedo vivir… Cuido mi alimentación y he probado muchas cosas (Naturopatía, Medicina Tradicional China…) pero no encuentro soluciones. Mi instinto me lleva a pedir ayuda y por eso les escribo. Agradecería mucho que me pudieran orientar. Gracias. Atentamente.

Mercedes Pérez

Cuando un meningioma no presenta síntoma alguno radiarlo o extirparlo es absurdo (vamos a abstenernos de calificarlo de otra manera para no ser agresivos). Especialmente porque solo en el 1% de los casos son realmente peligrosos. Por otra parte, se sabe que la mayoría los provocan las radiaciones ionizantes. Los pueden provocar pues la cercanía a torres de alta tensión o transformadores o estar sometidos a las radiaciones de radares, antenas de repetición y teléfonos móviles pero, sobre todo, a pruebas habituales de rayos X y TACs. Estando de hecho especialmente constatada su asociación con los rayos-X usados en Odontología. Y si bien no nos cuenta usted si le han hecho muchas radiografías entendemos que es muy posible que así haya sido. De hecho dice que se lo encontraron de forma “casual” pero como no haya sido con rayos X o una resonancia magnética no vemos cómo se lo “encontraron”. Como no nos dice si está usted sometida a otro tipo de radiaciones. En pocas palabras: un meningioma –como cualquier otro problema de salud- siempre aparece por alguna causa. Algo que a usted no parece importarle a pesar de llevar tiempo sufriendo migrañas. Como a la mayoría de las personas solo le interesa que el problema “desaparezca”. Pues bien, a pesar de que llevamos muchos años diciendo que la radioterapia ni previene ni cura el cáncer y ser usted lectora de la revista optó hacer someterse a radioterapia y mientras antes no tenía síntoma alguno –migraña aparte- ahora su vida es un infierno. Y cuando el mal está hecho nos pregunta usted qué hacer. Solo que, ¿qué podemos decirle? ¿Cómo saber hasta qué punto le han “freído” a usted el cerebro? Sabemos que suena fuerte la expresión pero es lo que le han hecho y la decisión de aceptar fue suya. Si le hubieran abrasado la piel del brazo podríamos proponerle posibilidades terapéuticas pero es que hablamos de la base del cráneo. Lo único que podemos sugerirle es probar con el Renovén ya que está obteniendo excelentes resultados en tumores cerebrales y con los productos homeopáticos del Dr. Banerji que asimismo han logrado llamativos resultados. Siendo quien conoce mejor sus posibilidades en España el Dr. Alberto Martí Bosch (91 435 56 13) ya que incluso estuvo con ellos varios días en la India aprendiendo sus protocolos.

 

 

Hola. Quisiera saber si podéis aconsejarme algún médico que pueda aliviar mi problema. Tengo 42 años, orino frecuentemente, me han diagnosticado hiperplasia prostática benigna y he probado con todos los consejos que habéis escrito. Y, por cierto, ¿conocéis alguna alternativa al Nexium? Gracias y saludos.

Jesús Gómez
(Cádiz)

La hiperplasia prostática benigna suele cursar con problemas como intermitencia, goteo, flujo de orina escaso, vaciado incompleto de la vejiga, dolor y necesidad de orinar con más frecuencia. Y lo que en estos casos ayuda es el zinc, los ácidos grasos omega 3, los aminoácidos glicina, alinina y ácido glutámico, el sabal, el goji, el zumo de noni, el Prostatix y las infusiones de Lepidium latifolium o «rompepiedras». Aunque lo más importante es hacer ejercicio físico moderado, ingerir abundantes frutas y verduras, no consumir comida basura, precocinada o rica en grasas saturadas, evitar las grasas hidrogenadas y reducir al máximo o eliminar de la dieta el azúcar, los hidratos de carbono refinados, las bebidas alcohólicas, gaseosas y estimulantes, los fritos, el café y el tabaco además de dormir suficientemente. Consumiendo a diario tomates, frutos secos y pipas de calabaza (éstas últimas contienen esteroles que reducen la tasa plasmática en la hiperplasia benigna de próstata). Porque la mayor parte de las patologías no se cura ingiriendo productos -aunque ayuden- sino desintoxicando, oxigenando y alcalinizando el organismo. Asimismo le sugerimos que lea el artículo Sencillo método terapéutico al alcance de todos: la Urinoterapia que publicamos en el nº 171. En cuanto al Nexium –que no tiene nada que ver con su problema- es uno de los llamados inhibidores de la bomba de protones; concretamente es esomeprazol –hay otros muchos inhibidores como el omeprazol, el lansoprazol, el pantoprazol, el rabeprazol…- y provoca acidez estomacal, reflujo ácido, indigestión y otros muchos problemas. Y no le hará falta en absoluto si hace lo que antes le indicamos (especialmente si toma suficientes probióticos).

 

 

Estimados amigos: llevo utilizando la homeopatía desde hace años -toda la familia va a la consulta de una doctora homeópata desde hace mucho tiempo- y he visto su efectividad en mi misma y en otras personas. Y, la verdad, estoy desconcertada ante la campaña de difamación que se está llevando a cabo en los principales medios de comunicación tanto sobre ella como sobre quienes la practican. Hasta amigos cercanos se burlan ahora de mi fe en ella. En fin, les quería preguntar si existen estudios científicos que la avalen. Y, por cierto, hay algo llamativo que también quería comentar: observo que en la publicidad de su revista no hay laboratorios homeopáticos -como Boiron- aunque ustedes no atacan la homeopatía como hacen otros medios. ¿Por qué?

María José Sánchez Santamaría

Que los productos homeopáticos funcionan sólo lo discuten a estas alturas los ignorantes. De hecho en Europa tienen la consideración legal de medicamentos y la Homeopatía es una disciplina terapéutica avalada por la Organización Mundial de la Salud. Es más, la usan en Europa más de 85.000 médicos según datos de la propia OMS. Lea usted el reportaje que con el título Fundamentos científicos de la Homeopatía apareció en el nº 176 y los que con los títulos Luc Montagnier: ¡el ADN transmite electromagnéticamente información al agua! y La memoria del agua publicamos en los números 138 y 140 respectivamente. En cuanto a por qué los laboratorios homeopáticos no han apoyado nunca a una revista que lleva 18 años defendiendo sus productos es una pregunta que debería usted hacérsela directamente a sus responsables.  

NÚMERO 204 / MAYO / 2017

Estimado Sr. Campoy: soy doctor en Biología, tengo 61 años, llevo 36 de ejercicio profesional en el ámbito del tratamiento de aguas potables y residuales y quiero ante todo transmitirle mi felicitación por su interesante revista. Me ha parecido muy bueno el artículo sobre la aplicación de nanopartículas de plata en casos de infecciones resistentes a antibióticos así como de pie diabético. Conozco por ejemplo la aplicabilidad de las nanopartículas de plata en otros campos -como en la industria textil donde se utilizan como biocidas- pero al parecer su vertido en aguas residuales puede producir toxicidad en el medio ambiente acuático aunque hay aún pocas investigaciones y datos al respecto. El caso es que la European Food Safety Authority (EFSA) ha declarado recientemente que la resistencia a los antibióticos es un asunto de la mayor prioridad sanitaria para la Unión Europea y es el momento de reducir, reemplazar y repensar su uso masivo, en particular en el tratamiento de animales destinados a la alimentación humana. Su uso masivo y liberación en el medio ambiente acuático contribuye en gran medida al problema de la creación de resistencias. De hecho en humanos se dan cada vez más casos de infecciones. Conozco unos cuantos casos de infecciones producidas tras implantaciones de catéteres o sondas a pacientes de patologías urológicas que se volvieron resistentes a los antibióticos y ello les llevó a interminables terapias antibióticas no habiendo al final solución. Las prácticas médicas actuales no salen de la aplicación de antibióticos tradicionales y búsqueda de nuevos antibióticos con total dependencia de la industria farmacéutica y de ahí mi pregunta: ¿conocen o tienen referencias de casos de aplicación de nanopartículas de plata para el tratamiento de infecciones urológicas resistentes a antibióticos que abran alternativas a este tipo de pacientes? Atentamente,

Alejandro de la Sota Zubillaga
(Bilbao)

Vamos a ver: no se trata de un problema reciente sino muy antiguo aunque la mayoría de las autoridades, los médicos y los enfermos empiece a enterrase ahora. Hemos publicado numerosísimas noticias sobre este problema y sus posibles soluciones; prácticamente desde que salió la revista hace ya más 19 años (basta para comprobarlo acudir al histórico de la sección de Noticias de nuestra web: www.dsalud.com). La Organización Mundial de la Salud dio de hecho la alerta en marzo de 2012 haciéndonos nosotros amplio eco de ello en el reportaje que con el título Advertencia de la OMS: los antibióticos serán pronto inútiles ante las infecciones apareció en el nº 150 correspondiente a junio de ese año. Y es que la propia Directora General de la organización, Margaret Chan, afirmó que estábamos a punto de entrar en una «era post-antibióticos» porque la resistencia del organismo a ellos los estaba convirtiendo en inútiles. Añadiendo que ello significará «el fin de la era de la Medicina segura«. Pero también dijimos que la resistencia a los antibióticos no es ni el único ni el principal problema del callejón sin salida en el que nos hallamos sino la concepción errónea que la Medicina “moderna” tiene del papel de los microorganismos porque una visión que contemple adecuadamente las relaciones de simbiosis entre todos los seres vivos -microbios incluidos- abriría una puerta a otra concepción de la Medicina que permitiría superar lo que desde la actual visión limitada se considera un problema casi irresoluble. Tanto la OMS como los médicos saben desde hace décadas que los antibióticos se utilizan en exceso y mal pero ninguna voz se alzó para cuestionar con rigor las raíces profundas de este problema que no es otro que la concepción errónea que de la salud y la enfermedad tiene -e impone- la gratuitamente llamada medicina «científica». Lo hemos dicho muchas veces: las bacterias no son patógenas en sí mismas. Es el desequilibrio de nuestro organismo lo que las altera y provoca los distintos problemas de salud que se les achacan. Y basta recuperar la homeostasis para que el bienestar vuelva a nuestra vida. En cuanto a los alimentos y plantas que más pueden ayudar cabe citar los ajos, las cebollas, los limones, los pomelos, el jengibre, la equinácea, el tomillo, el romero, la menta, la tila, el própolis, la miel y algunas setas. Y por supuesto es útil la plata coloidal; lea al respecto en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que con el título La plata coloidal aniquila más de 650 especies de microbios patógenos en minutos apareció en el nº 102. Dicho esto agregaremos una vez más que la mejor manera de combatir una infección es ayunar tomando abundantes probióticos naturales procedentes de vegetales ecológicos fermentados.

 

Estimado Director: en una respuesta de la sección de Cartas  mencionaba usted un establecimiento en el País Vasco -creo recordar- como el único vendedor de productos de panadería fabricados con harina del tipo de trigo anterior a los manejos genéticos posteriores a 1945. A fin de no recargar su redacción con preguntas repetitivas que pueda solventar el lector por sí mismo he revisado la sección en la web pero no he dado con él ya que es amplísima y el dato se encuentra «diluido». Si aún dispone de las señas mencionadas le agradecería me las transmita. Un saludo.

Francisco Pardo

Lo que en su día facilitamos es una web de una empresa de Vitoria que asegura que sus panes se fabrican con harina de trigo antiguo –www.ecocandeal.es- pero no que sea la única que lo hace; es posible que haya más pero desconocemos cuáles. De hecho no es fácil encontrar -para hacer mezclas- proveedores de harinas de emmer silvestre, triticale (cereal reforzado que procede del cruzamiento entre trigo y centeno), espelta, einkorn, sanduri y otros trigos salvajes. Es pues más sencillo consumir pan de alforfón (trigo sarraceno). Vamos a dedicar en breve precisamente un reportaje a éste a fin de informar adecuadamente a nuestros lectores de sus posibilidades.

 

Estimado Director: ante todo mis felicitaciones por compartir con nosotros los conocimientos de la gran familia de Discovery SALUD. Verá, tengo 53 años y desde hace cinco o seis la tensión ocular elevada (en niveles de 24-26). Un problema con antecedentes porque lo sufrieron tanto mi madre como mi abuela, ya fallecidas. En 2010 un oftalmólogo me recomendó una «sencilla» operación con láser -creo que se denomina trabeculoplastia selectiva con láser- y la presión intraocular estuvo por debajo de 20 durante unos cinco años pero luego volvió a subir a 24-26 por lo que me recomendó repetir el tratamiento; solo que esa segunda vez el efecto solo duró un año y volvió a valores de 24-26. El caso es que la presión intraocular elevada me ha provocado una reducción de las células del nervio óptico en el ojo izquierdo superior a la habitual en personas de mi edad y ello ha llevado al oftalmólogo a diagnosticarme un glaucoma de ángulo abierto. Y agotada la vía de la trabeculoplastia selectiva con láser me recomendó un medicamento denominado Taptiqom diciéndome que me pusiera una gota diaria en cada ojo. Se trata de un medicamento que combina prostaglandina y un betabloqueante. Pues bien, cuando llevaba entre 20 y 25 días con ese tratamiento empecé a sentir palpitaciones en la zona del corazón y alteración de mi sistema nervioso. Empecé a dormir mal con muchas interrupciones del sueño. Se lo comenté al especialista y me cambió el fármaco sugiriéndome que tomara Monoprost que solo contiene prostaglandina con lo que mi sistema nervioso mejoró pero no me reduce la tensión ocular por debajo de 20 que era el objetivo. Ahora voy a empezar con otro colirio denominado Lumigan. En fin, me gustaría saber si hay remedios distintos de los aquí comentados para mi problema en otros ámbitos de la salud y si conocen a algún oftalmólogo que ponga en práctica otros mecanismos para paliar esta dolencia. Muy agradecido por su trabajo les envío un cordial saludo.

Carlos Míguez Bernárdez
Cangas (Pontevedra)

Se llama presión intraocular a la presión a la que se encuentra el humor acuoso -líquido transparente que nutre y oxigena el cristalino y la córnea ubicado en el interior del ojo- y se mide con un aparato llamado tonómetro en milímetros de mercurio (mm Hg) postulándose que cuando es superior a 21 mm Hg hay riesgo de problemas visuales serios, especialmente de glaucoma. Presión que depende del equilibrio entre la producción y eliminación del humor acuoso. En pocas palabras: si la producción de humor acuoso es excesiva o no se elimina de forma suficiente la presión sube. Y en ese caso el nervio óptico puede a su vez ser presionado provocando problemas de visión. Presión intraocular alta que uno puede tener sin saberlo porque no da ningún síntoma salvo que se dañe el nervio óptico. ¿Y a qué se debe? Pues como en la inmensa mayoría de las patologías se ignora así que algunos lo achacan a estrés oxidativo, es decir, a un exceso de radicales libres por lo que proponen tomar antioxidantes, especialmente vitaminas A (en forma de carotenos) B1 y C así como luteína, licopeno y zeaxantina. Pero los oftalmólogos, obviamente influidos por la industria farmacéutica, proponen básicamente usar colirios Unos para mejorar el paso del humor acuoso -como la pilocarpina y la epinefrina- y otros para disminuir la cantidad de líquido producido cono los betabloqueantes y los inhibidores de la anhidrasa carbónica. Alegando que las personas con tensión intraocular alta mantenida en el tiempo tienen «mayor riesgo» de padecer glaucoma. La verdad sin embargo es que eso depende de muchos otros factores y usar ese tipo de colirios como «solución» o incluso la trabeculoplastia -que consiste en aplicar un láser directamente sobre la zona de filtración del ojo, el trabéculo, a fin de aumentar el flujo de salida del humor acuoso y así disminuir la presión intraocular- es como matar moscas a cañonazos. El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas afirma que el glaucoma afecta en España a más de un millón de personas y que si se detecta a tiempo la ceguera por su causa puede evitarse en más del 90% de los casos pero resulta llamativo que aseveren eso cuando previamente afirman desconocer la causa o causas de la presión intraocular y de la aparición del glaucoma y agregan que cuando ya se manifiestan los síntomas de daño en el nervio óptico -dificultad para ver en la oscuridad, hipersensibilidad a la luz, percepción de halos, dolores de cabeza y/o reducción del campo visual periférico- la situación es irreversible. Pura contradicción. Incuso alegan que la presión intraocular no tiene nada que ver con la hipertensión general cuando está fehacientemente constatado que ésta puede provocar problemas de visión similares. Como puede provocarlos la diabetes y otras disfunciones metabólicas. En fin, desde nuestro punto de vista -expuesto ya en multitud de ocasiones- el organismo constituye un todo indivisible en el que la salud -y por tanto la ausencia de  patologías- se logra con la homeostasis, con el equilibrio global interno. Y eso incluye a los ojos. Por otra parte el hecho de que su madre y su abuela también tuvieran presión intraocular no significa necesariamente nada. Hoy día se achaca a causas genéticas hábitos y costumbres erróneas. Hay obesos y diabéticos que dicen que no pueden evitarlo porque sus antepasados tenían el mismo problema cuando lo que han heredado no son genes defectuosos sino costumbres alimentarias malsanas. La Genética se ha convertido para muchos médicos en un cajón de sastre al que recurrir para ocultar su ignorancia y su impotencia a la hora de ayudar a los enfermos que en realidad se debe a la pésima formación recibida. En fin, nuestro consejo es que desintoxique a fondo su organismo, beba solo agua de manantial de baja mineralización, respire aire puro, haga algo de ejercicio a diario, tome el sol, ingiera solo alimentos –preferiblemente crudos- alcalinos ricos en nutrientes (nunca tratados químicamente, procesados o enlatados), deseche la comida precocinada y frita así como las grasas “trans”, cuide su flora intestinal, no ingiera fármacos, evite las radiaciones electromagnéticas. Es decir, ingiera durante una larga temporada exclusivamente vegetales ecológicos, frutos secos, cereales integrales, legumbres, huevos de primera calidad, fruta -ésta solo en ayunas y no en forma de zumos-, aceites de primera presión en frío, pescado -mejor pequeño, no grande- y carne blanca o de ave. Eliminando obviamente aquellos alimentos a los que sea alérgico o intolerante. Y si aún así quiere ayudar a sus ojos eche en ellos un poco de infusión de manzanilla o, mejor aún, unas gotas de agua de coco. Cómprelo fresco, ábralo, extraiga un poco del agua interior, cuélela bien e instile unas gotas en ambos ojos. Se sorprenderá. 

 

Estimado Sr. Campoy: me encantó el reportaje Propiedades terapéuticas de la bromelina que publicaron ustedes en el nº 201 en el que se explica que las muchas propiedades terapéuticas de la piña se deben a su riqueza en bromelina, enzima que ayuda al organismo a metabolizar las proteínas y tiene efectos inmunomoduladores, antiinflamatorios, antimicrobianos y antineoplásicos. También explicaron que ayuda  en la modulación del crecimiento tumoral, la coagulación de la sangre, los procesos inflamatorios, el desbridamiento de quemaduras y el aumento de la absorción de fármacos y, sobre todo, que no es tóxica sino inocua. Pues bien, no tenía por costumbre comer piña a pesar de que vivo en Canarias desde hace diez años y tras leer ese artículo empecé a hacerlo pero resulta que cuando lo hago ¡me pica un poco la boca por dentro! ¿Es normal? Y si lo es, ¿por qué pica? Le agradeceré me responda cuando pueda. Atentamente,

 Jose Luis Gálvez
(Las Palmas)

No es habitual pero es cierto que a algunas personas la piña les irrita las membranas mucosas del interior de la boca cuando contienen excesivos ácidos málico, cítrico y -sobre todo- oxálico y está por ello un tanto ácida. Es más, a personas hipersensibles -y a las alérgicas a ella- puede causarles no solo picor sino pequeñas úlceras o aftas en la lengua y áreas circundantes. Lo que no ocurre con las variedades más dulces. Todo indica sin embargo que el responsable es el ácido oxálico, unas 3.000 veces más potente que el ácido acético. Ácido oxálico que está especialmente presente también en las espinacas, las acelgas, las remolachas, las verdolagas, las escarolas, los pimientos, el cacao en polvo, el germen de trigo, los frutos secos, las coles verdes  y, en menor cantidad, en el perejil, los puerros, las batatas, las patatas, los nabos, el ruibarbo, las uvas, las frambuesas y el chocolate amargo… entre otros alimentos. Es pues raro que a si a usted le pica la boca ingiriendo piña no le pase lo mismo con algunos de esos alimentos. Agregaremos que si el ácido oxálico se une al calcio de los alimentos puede dar lugar a los cristales de oxalato cálcico que a algunas personas se les deposita en los riñones formando cálculos. Lo que podría explicar por qué hay quienes sienten rechazo por algunos vegetales. El texto que publicamos debió efectivamente haberlo advertido y de  hecho vamos a incluir esta advertencia en el que permanece en la web.

NÚMERO 203 / ABRIL / 2017

Estimado Director: ¡las farmacéuticas tienen miedo! Perciben que sus «clientes» se les van. De momento aún no es grave pero es un goteo constante que va «in crescendo» de manera imparable. Como ese pequeño murmullo de un río que ellos presienten que puede acabar en desbocada catarata. ¿Por qué? Llevamos más de 70 años de Quimioterapia y cada año los ensayos en diferentes fármacos antitumorales dejan beneficios multimillonarios en las arcas de Bayer, Roche, Sanofi, Pfizer… pero la gente sigue muriendo de esta maldita enfermedad: Pablo Ráez  o Bimba Bosé sólo son dos casos que atestiguan el fracaso estrepitoso de las líneas de investigación actuales en la lucha contra el cáncer. Pero, ¿por qué falla la quimioterapia? Cada año se celebra en el seno del mundo de la Oncología el congreso de la American Society of Clinical Oncoloy (ASCO) en el que médicos oncólogos e investigadores de todo el mundo presentan datos sobre las moléculas que la Gran Farma ensaya con pacientes en hospitales de casi todo el planeta. A los ponentes se les paga el congreso, los hoteles, los vuelos, la comida… y en ocasiones algunos caprichos que todos saben pero nadie admite en voz alta por pudor. Pero no es gratis. Hay un precio para todo este lujo, este desenfrenado boato. ¿Cuál es? El precio es que SÓLO se presenten datos con moléculas cuya patente pertenezca a las grandes empresas farmacéuticas. Es decir, a los médicos no sólo se les «trata bien» en esos congresos: se trata de un mal disimulado SOBORNO. Porque, ¿cómo funciona un ensayo clínico oncológico? Cuando aparece una nueva molécula que desea ensayarse en hospitales de todo el mundo se abre un periodo de reclutamiento de pacientes con distintas neoplasias. El director del ensayo clínico puede llegar a percibir de la farmacéutica, por paciente reclutado en dicho ensayo, unos seis o siete mil euros limpios; incluso más. Y como comprenderá tan pingües beneficios justifican las encarnizadas luchas intestinas actuales entre oncólogos en el seno de los hospitales donde se disputan pacientes como los tiburones un buen trozo de carne fresca. Y el desmadre no acaba ahí: el hospital también recibe inyecciones millonarias de dinero por parte de la Gran Farma para realizar el ensayo clínico en sus instalaciones. Ensayo que si además obtiene «datos positivos» hará que la farmacéutica vuelva a contar con ese hospital para nuevos ensayos clínicos con ésa u otras moléculas en el futuro. ¿Se va comprendiendo cuál es la raíz del problema? Ante tamañas ganancias la tentación de «modificar levemente» los datos estadísticos del ensayo para «decorar» los supuestos beneficios de la molécula ensayada es demasiado grande. Y ocurre. Ocurre con demasiada frecuencia. Ése es el motivo de que tantas promesas contra el cáncer, tantas loas a la investigación científica, tantas esperanzas puestas en la quimioterapia hayan quedado rotas dentro de esa espiral de dinero y multimillonarios beneficios. Pero la gente ya lo percibe. Poco a poco, en el subconsciente colectivo, se abre paso la idea de que algo no funciona. De que una persona con cáncer no es un paciente para la Gran Farma. Es un cliente. Y cuando nuestra vida está en juego nosotros no deseamos ese trato. Y poco a poco aparecen personas que como Josep Pamies o el Dr. Alberto Martí Bosch empiezan a hablar de alcalinidad metabólica frente al cáncer y otras enfermedades. En 2009 la revista científica Science publicó que la restricción calórica extendía la esperanza de vida y la resistencia a la enfermedad en primates. Parece ser que se produce un «reseteo metabólico» a nivel celular que es capaz de aumentar nuestras defensas. En 2015 la revista Medicine publicó que la simple restricción calórica es capaz de modular la diabetes tipo 2 en humanos. En fin, contamos hoy con cientos de publicaciones científicas que vienen a dar la razón a un hombre que ganó el Premio Nobel en 1931, un alemán que trabajaba en el metabolismo del cáncer en plena Alemania nazi: el Dr. Otto Warburg. Éste postuló que en un medio ácido y ausente de oxigeno las células normales se transforman en tumorales y obtienen su energía principalmente de la glucosa. Y según sus propias palabras «esta regla no conoce excepción». Algún día me extenderé en contar las evidencias clínicas y científicas que apoyan al señor Warburg.  ¿Se entiende ahora que exista una persecución orquestada para desprestigiar a quienes denuncian todo lo que está pasando y si es necesario cerrarles sus consultas médicas? Pues tal es la razón de la enconada «caza de brujas» macarthiana puesta hoy en marcha en todo el mundo: la industria intenta impedir la pérdida masiva de clientes, de sus jugosos beneficios clínicos. En resumen, de dinero. Pero lo que aún no comprenden las grandes farmacéuticas y los médicos controlados por éstas es que, como decía Elvis Presley, «la verdad es como el sol: puedes ocultarla por un tiempo pero no va a desaparecer». Siempre habrá médicos e investigadores con principios que luchen denodadamente por mantener su moral y su integridad. Solo que la misión que éstos tienen es hoy más complicada y peligrosa que nunca antes en la Historia de la Medicina y la investigación. Porque Hipócrates ha sido traicionado, apuñalado por sus hijos como Julio César lo fue por Bruto en los idus de Marzo. Y es que en tiempos de engaño universal decir la verdad es un acto revolucionario. Y sé bien de lo que hablo porque trabajo desde hace muchos años en el seno de la investigación oncológica por lo que le agradeceré, dado que nos conocemos bien, que me permita firmar esta carta con un nombre ficticio.

Alonso Quijano
(Madrid)

 

Sr. Director: sufro fibrilación auricular paroxística desde hace seis años. Hace cinco me hicieron una ablación del istmo cavotricuspídeo y el cardiólogo me sugirió hacerme además una ablación de las venas pulmonares como tratamiento definitivo de mí patología. Dice que tendría así mejor calidad de vida. Todo esto en clínica privada. Tengo hipertensión arterial y las «tuberías» bien según él. Tomo Pradaxa y Apocad aunque solo pensar en los efectos secundarios me pone peor. En la Seguridad Social los cardiólogos no me aconsejan en cambio esa segunda ablación por mí edad ya que tengo 77 años. Mi alimentación es ecológica y no tomo harinas blancas, azúcar, comida basura, alcohol, tabaco, lácteos y derivados, porcino o embutidos. En espera de su respuesta reciba un cordial saludo.

Asunción

Los médicos llaman fibrilación auricular al hecho de que el corazón lata de forma rápida e irregular, algo que puede producir un consumo excesivo de alcohol, un envenenamiento por monóxido de carbono, el hipertiroidismo, la hipertensión, una infección, un  problema pulmonar -una neumonía, una embolia, sarcoidosis o un tumor- o un problema cardiaco (estenosis o insuficiencia mitral, miocardiopatía, etc.) Y se dice que es paroxística cuando la arritmia aparece y desaparece siendo de duración variable (de menos de un minuto a días). Y desde nuestro punto de vista extirpar el istmo cavotricuspídeo para afrontar ese problema es inaudito así que ¡para qué decirle extirpar las venas pulmonares! Es matar moscas a cañonazos. Lo que hay que hacer es buscar qué le provoca el problema. Un simple microbio o parásito puede provocarlo y en tal caso lo suyo es equilibrar el organismo porque ninguno sobrevive en terreno bien oxigenado y con el pH adecuado. Además puede usted eliminarlo con el Par Biomagnético  si acude a alguien realmente experto como Juan Carlos Albendea (91 704 57 81). Puede asimismo deberse a hipertensión y ésta lo causa mayoritariamente el exceso de sal -elimínela pues durante una temporada de su alimentación (y quien dice la sal dice los alimentos salados, algo habitual especialmente en los alimentos envasados)- y los aditivos alimentarios; sobre todo los sulfitos y el glutamato monosódico, presentes hoy en casi todos los alimentos no vegetales crudos de temporada lo que es una verdadera vergüenza. Puede asimismo tener usted un simple déficit de yodo lo que puede resolver ingiriendo alimentos ricos en él o la conocida Solución Lugol; eso sí, con cuidado y bajo control de alguien experto. De hecho el fármaco más utilizado hoy para las arritmias es la amiodarona que no es sino un compuesto orgánico sintético del que el 37% es ¡yodo! (y que como casi todos los medicamentos sintéticos provoca numerosos efectos secundarios indeseables). A menudo las arritmias cardiacas desaparecen simplemente con las recomendaciones que acabamos de hacer. Asimismo le sugerimos ingerir dos cucharaditas diarias de chocolate puro, es decir, hecho con extracto seco de granos de cacao. Bastan 25 gramos para que en apenas unas horas el nivel de agregación plaquetaria en sangre disminuya y, por tanto, el riesgo de sufrir coágulos.  Es más,  una investigación efectuada por el Dr. Christian Heiss publicada en Journal of the American College of Cardiology constató que el consumo diario de cacao puro -no de chocolate- logra que haya en sangre el doble de células angiogénicas encargadas de reparar los vasos sanguíneos cuyo deterioro puede dar lugar al desarrollo de patologías cardiovasculares. Y Norman Hollenberg, tras investigar durante 15 años a centenares de personas mayores, afirmaría en International Journal of Medical Sciences su convencimiento de que el cacao previene las patologías cardiovasculares, el cáncer y la diabetes no sólo por su riqueza en bioflavonoides sino merced a su alto contenido en epicatequinas, tipo de flavonoides entre cuyas propiedades está el de elevar los niveles de óxido nítrico en sangre algo que ayuda a relajar los vasos sanguíneos y mejorar el flujo sanguíneo. Agregaremos que la coenzima Q-10 es indispensable para mantener sano el corazón; de hecho la mayoría de los pacientes con problemas cardiacos tienen déficit de ella. Déficit que puede producir disfunciones mitocondriales y cardiacas; en cambio si a los músculos del corazón se les administra un complemento de Q-10 aumenta significativamente la producción energética en las mitocondrias, se revitalizan las células necesitadas de energía, se fortalece el corazón y disminuye el esfuerzo necesario para hacer circular la sangre. En pocas palabras, la Q-10 mejora la función mecánica del corazón dotando a las células del combustible necesario para funcionar eficazmente.

 

Estimado Director: en primer lugar quiero felicitarle por la información tan valiosa que mes tras mes nos transmiten a través de la revista. Verá, hace 14 años me detectaron mediante una endoscopia gástrica la Helicobacter Pylori y tras la toma de antibióticos se erradicó según confirmó la prueba de aliento. Hace unos meses empecé a sufrir ardores/acidez continuos, me hicieron la prueba de heces y salió negativo pero en una prueba con un Quantum SCIO dio positivo y estoy hecha un lío. Me han recomendado tratarme con aceites esenciales -especialmente con Lemongrass- y he visto que muchas de las compañías que los venden crean confusión con el etiquetado porque aunque contengan la misma planta unos ponen que es para usarlo en aromaterapia y otros que es un producto alimenticio. Les invito pues a que nos ayuden a conocerlos mejor dedicándoles cuando puedan un artículo para saber los diferentes tipos que existen, cuáles se pueden ingerir, cuáles son sus efectos secundarios, etc. Muchas gracias y saludos.

Julia

Lo más rápido para eliminar la Helicobacter pylor –bacteria considerada la causa de la mayor parte de las úlceras de estómago y gastritis crónicas- es el Par Biomagnético pero son asimismo útiles el ajo, la cebolla y el aceite de oliva virgen. Lo del aceite de oliva lo demostró un equipo del Instituto de la Grasa de Sevilla infiriendo que se debe a su contenido en dos glucósidos secoiridoides: el ácido elenólico y el tirosol. También la miel parece proteger la mucosa gastrointestinal de ella. Es asimismo útil el consumo de arándano rojo gracias a su riqueza en proantocianidinas como constató un equipo del Centro Marucci de Investigación perteneciente a la Universidad de Nueva Jersey (EEUU). Y también se ha comprobado que el extracto acuoso de tomillo inhibe de forma significativa su crecimiento por su potente inducción de la actividad de la ureasa frente a la mucosa gástrica. Incluso un poco de alcohol -especialmente el vino tinto pero sin sulfitos añadidos- permite detener su progresión según un trabajo de la Universidad de Ulm (Alemania). Y el brécol contiene una sustancia que mata la bacteria según un trabajo elaborado por la Universidad Johns Hopkins de Baltimore (Maryland) y el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia por su riqueza en sulforafano. En cuanto a su propuesta tomamos nota.

 

Querido Director: en primer lugar gracias por su labor. Me pongo en contacto con usted para preguntarles su opinión sobre el tratamiento de la osteoporosis pues he llevado un tratamiento natural durante un tiempo y la densitometría ha bajado mucho por lo que mi ginecólogo me aconseja tomar el tratamiento convencional con Fosavance y Natecal y yo me resisto hacerlo. Llevo una alimentación basada en el libro La Dieta Definitiva y hago ejercicio moderado. ¿Cree necesario que me vea un médico de Medicina Integrativa para que me ayude en el tratamiento a seguir? Hace dos años seguí el tratamiento convencional durante un año y mejoré pero, ¿es fiable esa mejoría? Tengo el antecedente de mi madre que se le rompió una cadera y a los pocos meses la otra más un aplastamiento lumbar. Yo quiero prevenirlo si es posible. ¿Me podría aconsejar a alguien por Málaga o Marbella? Me despido muy agradecida por su valentía y con todo mi cariño.

Ana

Hace usted muy bien en replantearse la toma de esos fármacos. El Natecal puede provocarle hipercalcemia e hipercalciuria además de problemas gastrointestinales, estreñimiento, gases, náuseas, dolor abdominal, diarrea, picor, exantema y urticaria. Y el Fosavance náuseas, vómitos, diarrea, flatulencia, dolor abdominal, dispepsia, estreñimiento, úlcera esofágica, disfagia, distensión abdominal, regurgitación ácida, dolores óseo, muscular y articular,  cefaleas, erupciones cutáneas, prurito, eritema, gastritis, esofagitis, erosiones esofágicas, melena, urticaria, angioedema, mialgia, malestar, fiebre, fotosensibilidad, estenosis esofágica, ulceración orofaríngea, perforación, úlceras, hemorragia, uveítis, escleritis, epiescleritis, Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica. ¡Y aún así los médicos los recomiendan! Inconcebible. Mire, ante todo recuerde que la osteoporosis no la produce normalmente una insuficiente ingesta de calcio sino su utilización por el organismo para equilibrar el pH cuando hay excesiva acidificación al ser el mineral alcalino más abundante en nuestro interior. De ahí que consumir leche y sus derivados sea un tremendo error ya que su consumo acidifica el organismo y es pues más bien causa de osteoporosis. Como se explica en el libro que está usted leyendo si consumir más calcio fuera la solución no sería en los países donde más calcio se consume donde mayor número casos de osteoporosis hay. Lo que contribuye a la pérdida de calcio es la falta de actividad física, las grasas saturadas, el exceso de proteínas, el tabaco, el café, el alcohol, la sal, el azúcar, los productos refinados, todos los alimentos dulces o azucarados (pasteles, helados, bollería, etc.)… y los fármacos. Y el déficit de un mineral muy distinto: el manganeso.

 

 Estimado Director: pasan los días y nadie se pone en nuestro pellejo. Los médicos que un buen día escogimos tratar al paciente con medicamentos libres de químicos tóxicos, dinamizados y sin efectos secundarios negativos ni contraindicaciones estamos siendo convertidos poco a poco en personas no gratas para buena parte de la población; paradójicamente, para quienes aún no han probado tales medicamentos. Y todo porque un grupo organizado de individuos se dedica a desprestigiar desde todo tipo de tribunas públicas a quienes ejercemos la homeopatía acusándonos de engañar o estafar por ello a nuestros  pacientes. Acusaciones no fundamentadas médica y científicamente pues se basan en meros insultos y descalificaciones gratuitas. No asumen que si hay decenas de miles de médicos en todo el mundo usando productos homeopáticos es porque los resultados que obtienen los avalan y pueden confirmarlos. Tratamientos que incluso revierten procesos patológicos, algo que con los fármacos químicos de síntesis no se logra. Porque eso es lo que se quiere ocultar: que se puede curar a los enfermos sin medicamentos iatrogénicos. Y no con azucarillos sin propiedades terapéuticas como dicen algunos ignorantes sino con productos testados desde hace décadas que prescribimos médicos universitarios formados en facultades de Medicina convencionales. Productos que tienen hoy la consideración legal de fármacos y están elaborados con todas las garantías que exige la ley en laboratorios autorizados para ello y se venden exclusivamente en farmacias. En tiempos de Samuel Hahnemann los farmacéuticos se pusieron en su contra porque él mismo fabricaba los remedios que daba a sus pacientes. Hoy no es posible legalmente porque solo pueden fabricarse en laboratorios homologados y regulados y venderse solo en farmacias. Lo que, evidentemente, ha hecho más fácil su prescripción y que los farmacéuticos ya no se opongan a ellos. Es pues inexplicable que ni éstos ni los laboratorios que los fabrican den la cara por los médicos a los que se nos vilipendia e insulta. Y hay otro motivo de queja: algunos laboratorios homeopáticos, obviamente pensando en aumentar sus ventas, se dedican hoy a fabricar productos complejos para tratar casi de todo -mala circulación, malas digestiones, dolor general, mareos, etc.- obviando que la base de la Homeopatía es que ha de ser el médico el encargado de prescribir el remedio adecuado tras estudiar bien al paciente, repertorizarlo y buscar su similitud o respondedor como bien se explica en los cursos y másteres que se imparten. ¡Los productos homeopáticos no son genéricos que sirven para todas las personas aunque padezcan los mismos síntomas! Y claro, luego el paciente se queja de que el producto no le ha funcionado. ¿Por qué echan piedras los laboratorios homeopáticos contra su propio tejado? Un dolor de cabeza no revela nada. Hay que profundizar en el síntoma para saber si es puntual, eléctrico, ardoroso, lancinante, cortante, taladrante o punzante, a qué horas sucede y otras preguntas que le sirven al médico para dar con el remedio -vegetal, animal o mineral- que corresponde a esa persona. ¡Lo que hacen los laboratorios homeopáticos hoy va contra la misma base de la Homeopatía!

Dr. Santiago de la Rosa

NÚMERO 202 / MARZO / 2017

Sr. Director: debo decirle que he conocido su magnífica revista hace muy poco tiempo -me llamó la atención el nº 200 en el kiosco- y estoy realmente impresionado. Tengo 63 años y aunque soy ingeniero me pirro por los artículos sobre salud y leo todo lo que creo de interés. Probablemente porque mi salud no es todo lo buena que me gustaría ya que tengo algo de sobrepeso -me sobran 15 o 20 kilos según mi médico- y padezco diabetes tipo 2. Además suelo estar cansado a menudo aun sin hacer grandes esfuerzos. En fin, teniendo en cuenta que según leo llevan ustedes 19 años en la calle -¡y yo sin enterarme!- voy a atreverme a hacerles una petición: ¿pueden decirme si hay algo realmente eficaz para la diabetes tipo 2 así como para adelgazar? Supongo que lo habrán explicado dado el tiempo que llevan pero soy incapaz de leerme la enorme cantidad de reportajes, noticias y respuestas de la sección de Cartas al Director recogidas en su web. ¿Me ayudan a superar mi enfermedad por favor? He intentado de todo sin éxito. Atentamente,

Carlos A. Redondo
(A Coruña)

Hemos explicado en numerosas ocasiones que no existen «enfermedades» que afecten a órganos específicos sino manifestaciones puntuales en ellos de un estado de salud general deteriorado. Para afrontar pues cualquier enfermedad hay que hacer lo mismo SIEMPRE. Aunque muchos médicos no lo entiendan. Y ello pasa por desintoxicarse a fondo, oxigenarse, mantener en perfecto estado la flora intestinal y equilibrar el pH controlando lo que respiramos, bebemos e ingerimos, no usar prendas sintéticas dañinas, evitar las radiaciones electromagnéticas artificiales y las telúricas, aprender a preparar los alimentos, tomar el sol, hacer ejercicio moderado, descansar y dormir suficientemente y afrontar con serenidad nuestros problemas psicoemocionales para no somatizarlos. Y cuando es preciso suplementar la dieta ortomolecularmente. Y poco más. La idea de que las enfermedades –cuando debería hablarse de enfermedad en singular- se solucionan ingiriendo fármacos sintomáticos iatrogénicos es una soberana memez. Hay que equilibrar el organismo a nivel energético, físico, mental y emocional en lugar de buscar pócimas y tratamientos milagrosos. Recuperar la salud perdida depende de ello. En cuanto a la diabetes tipo 2 normalmente la provoca el excesivo consumo de azúcares -presentes en prácticamente todos los alimentos preparados y envasados- y el desequilibrio de la flora intestinal. Hay pues que suprimir ante todo los azúcares, la leche y sus derivados, la carne grasa animal –sobre todo los embutidos-, los fritos, los carbohidratos refinados -desde el pan, la pasta, las galletas, los bollos, los pasteles y los dulces hasta las tartas, pasteles y helados-, las chuches y caramelos, los alimentos precocinados, los envasados, las colas, los refrescos y los zumos de frutas, muy especialmente los industriales. Y llevar una alimentación esencialmente basada en vegetales –preferiblemente crudos- y probióticos. Le sugerimos pues que siga La Dieta Definitiva. En cuanto a la diabetes tipo 2 desaparece sin más ayunando o siguiendo una dieta muy baja en calorías -y por tanto sin azúcares- porque eso elimina la grasa acumulada en páncreas e hígado que es lo que impide producir suficiente insulina. En apenas tres meses si hace a rajatabla. Dicho esto añadiremos que hay un producto que estimula la producción de insulina por el páncreas: la capsaicina, principio activo de los picantes: chile, guindillas, pimentón, pimienta, cayena, etc. Nuestra sugerencia pues a todo diabético tipo 2 que no sea insulino-dependiente ni sufra hipoglucemias recurrentes es que ayune durante SIETE DÍAS -por lo que no debe tomar fármacos- y a partir del octavo se alimente durante tres meses exclusivamente a base de verduras, hortalizas, legumbres, cereales integrales, frutos secos, setas, algas, carne de ave (pollo, pavo, etc.), carne blanca, pescado y aceites vegetales de primera presión en frío. Todo fresco, de temporada y crudo siempre que sea posible; y si no, ligeramente hecho a la plancha o asado pero no cocido. No debe prepararse ningún alimento a más de 80º para no desnaturalizarlo. Nada pues de alimentos en conserva porque contienen aditivos tóxicos. En cuanto a los condimentos se pueden ingerir especias -las que se quiera pero especialmente cúrcuma, curry, jengibre, canela, cayena (guindilla), pimentón, rúcula, comino negro y azafrán- así como sal marina (en muy poca cantidad y salvo que se sea hipertenso), pimienta, ajo, limón, perejil y finas hierbas; en cambio hay que olvidarse del vinagre. La ventaja es que se puede comer de todo lo permitido en la cantidad que se quiera -salvo las frutas- de forma razonable. De hecho en el desayuno pueden tomarse una o dos piezas de fruta pero nunca zumos, siempre en ayunas y solo de forma moderada. Siendo las más recomendables la papaya, la piña y la manzana. En cuanto a los aceites insistimos en que deben ser de primera presión en frío pero solo de oliva, lino, coco, comino negro o krill; el resto no. Y solo se debe beber agua mineral de muy baja mineralización e infusiones (salvo café y té negro). Ninguna bebida más. Dicho esto hay algunas cosas que en ese tiempo conviene hacer todos los días: dormir 8 horas cuando menos y si se puede una siesta de media hora (no más), caminar diariamente una hora y/o hacer ejercicio aeróbico, beber al menos 3 litros de agua al día, tomar infusiones y zumos de verduras caseros (no industriales) e ingerir cada mañana nada más levantarse dos dientes de ajo crudos una vez pelados, cortados en trozos, mojados en aceite -de lino o coco preferiblemente- y masticados rápida y fugazmente -pican en la boca- tras lo cual se tragan y se bebe un vaso de agua fría para calmar el ardor bucal. Media hora después conviene prepararse una limonada alcalina (medio litro de agua con el zumo de uno o dos limones y una cucharada sopera -rasa- de bicarbonato sódico) -salvo que sea hipertenso- para tomar a lo largo de la mañana. Y beberse cada día un licuado diario de zanahoria, apio, espinaca, remolacha y pepino. No solo perderá todo lo que le sobra sino que superará su diabetes.


Estimado Sr. Campoy: hace unos días me dijeron hay un cardiólogo italiano llamado Paolo Zamboni que cura la esclerosis múltiple operando quirúrgicamente a quienes la padecen y logra así que la enfermedad desaparezca. ¿Podrían por favor decirme si ese médico existe y si lo que dice es verdad? Mi mujer tiene esclerosis múltiple desde hace tres años, está cada vez peor y nos dicen que no hay nada que hacer. Gracias.

Fernando Castaños
(Valencia)

También se lo dijeron al actor español Jose Segurado cuyo caso damos a conocer en este mismo número y hoy no tiene síntoma alguno de la enfermedad; le invitamos pues a leer la entrevista que hemos mantenido con él. Dicho esto agregaremos que lo que el doctor de la italiana Universidad de Ferrara Paolo Zamboni afirma es que el 90% de los casos de esclerosis múltiple los causa un estrechamiento de las venas del cerebro que las bloquea parcialmente impidiendo que el oxígeno le llegue en cantidad suficiente y el hierro pase al tejido cerebral dañándolo; problema que propone superar afrontando quirúrgicamente ese bloqueo. Tesis que parece avalar el trabajo de los neurólogos españoles Eva Cernuda y Sergio Calleja quienes el 3 de abril de 2009 dictaron una ponencia titulada Insuficiencia venosa cerebroespinal crónica en pacientes con esclerosis múltiple a la que puede acceder en el link http://csvi-ms.net/files/insuficiencia-venosa-cerebroespinal-cronica-en-pacientes-con-esclerosis-multiple.pdf. Ahora bien, ello sólo serviría en tales casos. Como ocurre cuando la esclerosis múltiple se debe a una compresión patológica del opérculo torácico que afecta a la arteria vertebral provocando hipoxia y desmielinización cerebral (lea en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos ¿El parkinson y la esclerosis múltiple se curan…con cirugía y ¿Se pueden o no curar algunos casos de esclerosis múltiple o de parkinson con cirugía? aparecieron en los números 21 y 24 respectivamente). Obviamente si éste fuera el caso de su mujer cabría operarla en España; consúltenlo con el Dr. José Luis Castillo Recarte en el 91 532 89 32. Dicho esto recordamos que la afirmación de los neurólogos de que el cerebro no puede remielinizarse es gratuita. Que el sistema nervioso central puede autorrepararse sin fármacos lo constató no hace mucho un grupo de investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU) dirigido por el neurólogo Ian Duncan -el trabajo se publicó en Proceedings of the National Academy of Sciences– según el cual la recuperación de la mielina -y con ello el restablecimiento de las funciones neurológicas- “es posible sin lugar a dudas». Es decir, se puede lograr la «remielinización» y neutralizar el problema neurológico aun siendo éste grave. El descubrimiento tuvo lugar porque cuando sometieron a un grupo de gatas preñadas durante varios meses a una dieta no equilibrada comprobaron que sufrían «desmielinización»; demostrando así una vez más el trascendental papel de la alimentación en la salud, incluida la del cerebro. Pero lo realmente importante es que cuando se les volvió a dar a las gatas una dieta normal ¡recuperaron la mielina y desaparecieron las disfunciones! La capa de mielina no era tan gruesa pero el cerebro se recuperó. Y hay muchas otras posibles causas y posibilidades terapéuticas. Lo explicamos de forma muy amplia en el artículo que con el título Qué es la esclerosis múltiple y como tratarla apareció en dos partes en los números 172 y 173 (los tiene en estos enlaces: www.dsalud.com/reportaje/que-es-la-esclerosis-multiple-y-como-tratarla y www.dsalud.com/reportaje/que-es-la-esclerosis-multiple-y-como-tratarla-ii).


Estimado Sr. Director: su revista es maravillosa; con ninguna otra publicación me informo y aprendo tanto como con ella. Y ahora permítame que le haga dos breves preguntas. Gracias a vosotros me he concienciado de la importancia de tener una buena salud intestinal y mi pregunta es si existe en el mercado algún aparato doméstico para realizarse uno mismo una hidroterapia de colon. Algo intermedio entre los enemas caseros que solo lo limpian y las máquinas profesionales de las clínicas. La segunda es sobre los patógenos y los desequilibrios del organismo. ¿En qué se diferencian las funciones realizadas por un «zapper» y las que se obtienen con un «generador de frecuencias» que sigue los postulados de R. Rife? ¿Con los primeros se pueden eliminar patógenos y con el segundo se produce una armonización de los órganos del cuerpo a la vez que también eliminan patógenos? Es que veo que en el mercado existen aparatos con las funciones de eliminar patógenos (por ejemplo el Varizapper) y aparatos que tal vez se centran más en armonizar y equilibrar órganos o conjuntos de órganos (como el Biotrohn o el Super Ravo Zapper). ¿Existen en el mercado aparatos que sigan el trabajo de frecuencias de R. Rife? Gracias.

 Javier Rabadán 

Los aparatos de limpieza del colon que usted busca existen y se comercializan desde unos 350 euros pero no vamos a dar nombres comerciales; basta con que ponga usted en Google «aparatos de hidroterapia de colon» y los verá ya en la primera página. Por lo que se refiere a Royal Raymond Rife ya explicamos en su día que fue un brillante científico que tras participar en el desarrollo de buena parte de la base tecnológica usada hoy en el campo de la Óptica, la Electrónica y la investigación de microorganismos construyó pieza a pieza –cerca de 6.000- el denominado Microscopio Universal capaz de aumentar los objetos hasta 50.000 veces y con él descubriría -¡en 1931!- que había  virus causantes de cáncer. Para demostrarlo creó 400 tumores partiendo del mismo cultivo investigando luego cómo destruir ése y otros posibles virus cancerosos. Fue así como comprobó que el mejor método era la biorresonancia, que los virus, bacterias y hongos tienen frecuencias de vibración propias y características y que emitiendo esas frecuencias hacia ellos pero con mucha mayor intensidad ¡se destruyen! Lo explicamos extensamente en el reportaje que con el título Royal Raymond Rife y la destrucción de virus causantes de cáncer mediante radiofrecuencias apareció en el nº 96 (puede leerlo en nuestra web: www.dsalud.com). Y lo que la finada Dra. Clark expuso en 1995 en su libro La cura de todas las enfermedades es la posibilidad de terminar con bacterias, virus y parásitos con pequeñas corrientes eléctricas, postulado constatado que dio lugar a su Zapper, dispositivo electrónico del que hablamos en el nº 71 en un artículo titulado Electrocutan microorganismos patógenos con pequeñas descargas eléctricas. Sus investigaciones -apoyadas por trabajos desarrollados en el Instituto Politécnico Nacional de México– demuestran que utilizando corrientes continuas de pequeño voltaje (de 5 a 10 V) y haciendo un barrido de frecuencias de entre 10 y 1.000.000 hertzios se eliminan los microorganismos patógenos con unas cuantas sesiones de sólo 3 a 7 minutos de duración. Es decir, Rife postuló usar las frecuencias concretas de cada microorganismo patógeno para eliminarlo. La Dra. Clark -y otros investigadores- que era mejor emitir progresivamente todas las frecuencias en las que vibran -entre 10 y 1.000.000 de hercios- para asegurarse de que se destruyen todos. Especialmente porque si se destruye un parásito pueden salir de su interior virus y bacterias igualmente patógenos. Así que hay que pasar el aparato varias veces a todas las frecuencias para estar seguros de eliminarlos todos. Por eso se hace un «barrido». Y así lo hacen el Varizzaper -aparato más moderno que sustituyó al Zapper– y otros dispositivos que luego aparecieron con la misma filosofía como los que usted menciona. ¿Que éstos logran además cosas tan llamativas como las que aseguran en sus folletos? Pues lo cierto es que no lo hemos investigado y no nos consta si es verdad. Y no vamos a hablar de lo que desconocemos.


Una epidemia silenciosa parece extenderse cual plaga sobre nuestros jóvenes: ¡se cortan frecuentemente con cuchillas en antebrazos, muslos y abdomen! Dicen sentirse liberados entonces. A menudo también pierden horas contando calorías y debilitándose al poner en práctica lo que «aprenden» en páginas web sobre anorexia y suicidios. Algunos profesores y políticos les «ayudan» diciéndoles que son unos inútiles, que la vida les espabilará a guantazo limpio y que son «una generación perdida». Es lo que escuchan estas criaturas tras «chuparse» 15-20 años de pupitre y conseguir a menudo notas brillantes. ¿Y qué hace el sistema? Llevarles a un auténtico periplo por psicólogos y psiquiatras que demuestran su ineficiencia más absoluta. Y para esconder el problema los derivan de aquí para allá terminando internándolos en centros para enfermos mentales. O los envían a terapia en hospitales de día en los que tras salir y entrar esporádicamente acabando ingresados en urgencias psiquiátricas. Todos ellos medicados con drogas psiquiátricas –¡Si son dosis infantiles! alegan- que aderezan con 4 o 5 diagnósticos diferentes. Tanto «pofezioná» médico no les recomienda ninguna vitamina o suplemento ni valoran el exceso de Wi-Fi al que suelen estar sometidos. «¡No hay nada probado al respecto!», alegan nuevamente los médicos. Obviamente los chavales afectados no notan mejoría alguna y están así años con sus padres corriendo tras ellos durante el día y no pegando ojo por la noche a fin de vigilarlos y que no se vayan “al otro barrio”. Y claro, los chavales terminan perdiendo la esperanza tras tanto ir de médico en médico, mareados ya al cabo de los años. Muchos han dejado los estudios con tanto internamiento cuando eran brillantes estudiantes. Les quitan incluso el futuro. En fin, no les preguntaré qué hacer con esos médicos -sé bien lo que yo haría con ellos- pero, ¿qué hacemos para ayudar a estas criaturas. Sr. Director, le agradeceré tanto su opinión como le agradezco su magnífica revista de la que soy asidua lectora desde casi sus inicios. Saludos cordiales,

Adela Pérez Bonet 

Suponemos que se refiere usted al cada vez mayor número de casos de jóvenes desesperados por su situación que ante la imposibilidad de encontrar trabajo pierden la cabeza y perpetran actos contra sí mismos. Y, sobre todo, al hecho de que cuando los expertos sanitarios los tratan se limitan a atiborrarles de fármacos que les «apacigüen» o a internarles en centros donde se les pueda vigilar. Mire, lo cierto es que la mayoría -no todos- son víctimas de una sociedad que ha malcriado a nuestros niños y jóvenes, muchos de los cuales se frustran en cuanto no consiguen rápidamente lo que quieren. Frustración que les lleva a ingerir lo que no deben para evadirse de una realidad que les molesta. Y a menudo no sin razón porque vivimos en una sociedad hipócrita donde muchos titulados y doctores universitarios malviven de lo que han estudiado pero con sueldos de miseria o trabajan de camareros, camilleros o dependientes mientras que quienes no tienen a veces ni graduado escolar son diputados, senadores o altos cargos de las administraciones local, provincial, autonómica o estatal. Tal es la lamentable España actual. Pero no es menos cierto que el nivel de frustración de otros es ridículamente bajo porque han sido «mal-educados». Y en tales casos hablamos simplemente de gente egoísta dispuesta a conseguir sin esfuerzo lo que desea a toda costa. No podemos pues generalizar. Y como comprenderá dar consejos genéricos para salir de situaciones que pueden parecer similares pero son muy distintas es imposible. Lo que sí podemos sugerirle es que si conoce a alguien con problemas psicológicos o mentales que de verdad quiera ser ayudado acuda a un buen profesional como el Dr. Javier Aizpiri cuyo número es el  94 444 26 79.  Puede conocer su perfil leyendo en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que con el título Javier Aizpiri: “Los trastornos neurodegenerativos pueden afrontarse sin fármacos” publicamos en el nº 129.


 Estimado Director: tengo 67 años, estoy jubilado y me he animado a escribirles porque recientemente llegó a mis manos un libro del Dr. John Douillard titulado Eat Wheat: A Scientific and Clinically-Proven Approach to Safely Bringing Wheat and Dairy Back Into Your Diet cuya traducción viene a ser algo así como Coma trigo. Estudio científico de cómo volver a comer trigo en su día a día. Pues bien, según este médico estadounidense comer trigo es beneficioso para la salud y promueve un sistema inmunológico fuerte. Agregando que la clave no está en comer o no trigo sino en consumirlo ecológico, orgánico, integral y libre de glifosato, principio activo de plaguicidas como el Roundup de la multinacional Monsanto . Y que regenerando nuestro sistema digestivo podemos introducirlo poco a poco. Glisofato que según explica está más presente en los alimentos transgénicos y provoca la permeabilidad del intestino. En cambio el trigo integral «incrementa los niveles de bacterias buenas»,  «apoya la resistencia de los tejidos en el epitelio protegiéndolo» y «podría ayudar a disminuir la inflamación y el dolor relacionado con el síndrome del intestino irritable». Douillard explica asimismo que «los problemas que muchas personas atribuyen al trigo son causados específicamente por el trigo refinado y procesado» y que  «un estudio demostró que las personas que llevan una alimentación libre de gluten tienen cuatro veces más mercurio en la sangre que las personas que comen trigo. Las personas cuya alimentación está libre de gluten tienen menos bacterias buenas y más bacterias malas que las que comen trigo. Las personas cuya alimentación está libre de gluten tienen menos células T asesinas (…) que las que comen trigo».  Y dice también que el Dr. Pelmutter -autor del libro Cerebro de pan– está en un 90% de acuerdo con él. Para Douillard no hay en suma que dejar de comer ni trigo -ni lácteos- sino solucionar los problemas del sistema digestivo regenerando la flora intestinal y desintoxicando el organismo para que el cuerpo se habitúe de nuevo a ellos. En fin, me sorprende que el Dr. Pelmutter pueda haberle dicho al Dr. Douillard que comer trigo puede ser bueno porque en su libro es muy tajante respecto al gluten y los granos. ¿Cuál es su opinión sobre todo esto?

Agapito Jurado Castellanos
Miguelturra (Ciudad Real) 

Ante todo discúlpenos por haber resumido su carta pero era muy extensa. Creemos en cualquier caso que lo fundamental de lo que decía en ella se ha respetado. Mire, al igual que usted dudamos mucho de que el Dr. David Pelmutter de la razón al Dr. Douillard. Porque lo que dice éste sería admisible si estuviéramos hablando del trigo ancestral que se comercializaba en el mundo hace poco más de medio siglo y que hoy es ya casi imposible encontrar, especialmente en los países avanzados. Lo hemos contado de forma amplia en el reportaje que con el título Los cereales, el pan y la pasta son dañinos publicamos en el nº 180 y puede usted leer en nuestra web: www.dsalud.com. Texto en el que, entre otras muchas cosas, explicamos que en su singular libro Cerebro de Pan llega a decir lo siguiente: “Los cereales modernos están destruyendo silenciosamente tu cerebro. Y cuando digo modernos no me refiero solo a las harinas refinadas, las pastas o el arroz que cargan ya con el estigma que les imponen los enemigos de la obesidad. Me refiero también a todos los cereales que muchos hemos llegado a considerar saludables: el trigo integral, el cereal integral, el multigrano, los siete granos, el grano vivo, el grano molido a la piedra y demás. En pocas palabras, estoy diciendo que uno de nuestros grupos alimenticios esenciales más queridos es en realidad una agrupación terrorista que ataca nuestro órgano más preciado: el cerebro”. Es decir, habla pésimamente de los cereales modernos, incluidos los integrales. ¿Cómo va a haber apoyado pues la tesis del Dr. Douillard. Es obvio que ese médico es un completo manipulador. Recuérdese que en ese mismo artículo dimos cuenta de la aparición en el mercado español de otro libro titulado Sin trigo, gracias del cardiólogo William Davis -publicado en inglés con el título Wheat Belly cuya traducción literal es Barriga de trigo– en el que asimismo se asegura que el trigo actual puede ser causa de obesidad y patologías cardiovasculares denunciándose además que el problema no está solo en el gluten ya que hay “otras 1.000 proteínas en el trigo que también tienen potencial para provocar respuestas extrañas o inesperadas». Afirmaciones contrastadas como puede comprobarse leyendo el amplísimo reportaje La intolerancia al pan y a los productos hechos con trigo es cada vez mayor que publicamos en el nº 163. Un texto en el que explicamos que el trigo que se cultivaba hace solo 50 años apenas se comercializa ya pues hoy se consume un trigo hexaploide cuyo ADN contiene 42 cromosomas, plasticidad genética tan extraordinaria que permite obtener miles de variantes. De hecho contiene ¡seis veces más genes que el genoma humano siendo capaz de producir la friolera de 24.000 proteínas distintas! Por eso puede ser causa de muy diversas patologías… o agravarlas. Entre otras, de celiaquía, obesidad, hipertrigliceridemia, resistencia a la insulina, diabetes tipo II, hipermeabilidad intestinal, autismo, esquizofrenia, hiperactividad y cáncer. Esperamos haberle aclarado sus dudas.


 

NÚMERO 201 / FEBRERO / 2017

Estimado Director: quisiera que publicara en la revista la Carta Abierta que he decidido hacer llegar públicamente al Dr. José Miguel Monzón, más conocido en su faceta televisiva como El Gran Wyoming. Es ésta: «Muy Sr. Mío: le escribo esta carta como Licenciada en Medicina y Cirugía que ejerce la Medicina convencional y asimismo utiliza terapias complementarias y alternativas por saber a ciencia cierta que muchas de ellas son eficaces y están fundamentadas como públicamente reconoce desde hace décadas la propia Organización Mundial de la Salud (OMS).  Y tal es la razón de esta carta: hace unas semanas vi que usted, médico no ejerciente, se burlaba en uno de sus programas de la Homeopatía y quedé anonadada. Sigo su programa desde hace años porque me encanta que sea tan mordaz y crítico sobre los aspectos políticos de nuestro país pero lo que no entendí es que usted criticara y se burlara de una disciplina que no solo cuenta con el respaldo de la OMS sino del Parlamento Europeo y del Consejo de Europa. Es más, la ejercemos MILES DE MËDICOS convencionales de todo el mundo formados universitariamente e inscritos en los colegios oficiales.  Me consta que quienes entre mis colegas desconocen los fundamentos de la Homeopatía la descalifican porque ya se sabe que quien lo ignora todo sobre una disciplina recurre habitualmente a la descalificación para ocultar su ignorancia desviando la atención del fondo del asunto pero no esperaba eso de usted. Especialmente porque el principal argumento de que según el  número de Avogadro a partir de cierta dilución ya no queda sustancia que justifique su acción terapéutica está desfasado y científicamente superado. Estudios recientes realizados en la India en los últimos cinco años han demostrado la existencia de una nueva realidad que obliga a replantearse el uso de la constante de Avogrado como medida de lo material ya que el factor de dilución homeopática excede ese número en varios órdenes de magnitud a pesar de lo cual sigue existiendo materia original en ellas en forma de nanopartículas con acción biológica. Solo hay que leerse los últimos trabajos del Premio Nobel Luc Montagnier para darse cuenta de que el manido y falaz argumento de que la  Homeopatía no está científicamente fundamentada es absolutamente incierto. Es más, se omite un hecho incuestionable: miles de médicos la usan en su práctica clínica con éxito ¡desde hace más de 250 años! Su utilidad y eficacia están tan fuera de tduda que hoy día tanto en Europa como en Estados Unidos los productos homeopáticos tienen la consideración legal de fármacos. De hecho en España solo pueden venderse desde hace tiempo en farmacias. Olvida usted además que quien desarrolló la Homeopatía, Samuel Hahnemann, era médico convencional. Y que los productos homeopáticos fueron los primeros en someter su eficacia al método científico. Los fármacos de síntesis empezaron a hacerlo mucho después. Además Hahnemann no testó su eficacia en animales como se hace con los fármacos de síntesis -porque la inmensa mayoría son iatrogénicos y peligrosos- sino en él mismo, su familia y sus amigos anotando cuidadosamente los síntomas que aparecían al tomarlos altamente diluidos  y dinamizados. Solo luego empezó a  prescribirlos a sus pacientes. Un ejercicio de honestidad que los defensores de los medicamentos nunca se prestarían a emular ya que si los fabricantes y quienes los aprueban y sus familiares fueran obligados a consumirlos ¡no se habría aprobado casi ninguno! De hecho la aprobación de muchos  constituye un escándalo. Los médicos lo sabemos muy bien porque todos nos hemos visto obligados a vivir situaciones bochornosas ante nuestros pacientes cuando después de haberles recetado determinados fármacos éstos se enteran de que los han retirado del mercado por ineficaces y/o peligrosos para la salud. Y al menos yo aun estoy esperando que las autoridades y los laboratorios me pidan perdón y se lo pidan a los pacientes. Es más, resulta indignante que las víctimas de los fármacos sean atendidas e indemnizadas en Estados Unidos y aquí no reciban no ya una compensación económica  -que también- sino ni siquiera una disculpa. Mire, quienes además de la Medicina convencional usamos terapias naturales holísticas y propugnamos una Medicina Integrativa que valore lo mejor y más útil de cada una de ellas estamos hartos de descalificaciones gratuitas, muchas veces calumniosas e injuriosas. Es inadmisible y algunos no estamos dispuestos ya a que se mancille una y otra vez nuestro honor y se ponga en duda nuestra ética y nuestra profesionalidad. ¡’Ya está bien!  Como estamos hartos de los grupos de presión creados por los grandes laboratorios farmacéuticos para presionarnos y condicionar nuestra práctica médica a fin de que recetemos sus fármacos. Se dice que es ilegal pero siguen haciéndolo. Es más, los gobiernos han permitido que la formación médica continuada esté en sus manos y que tengamos que acudir a cursos, seminarios y congresos vacíos de contenido real que solo pretenden imponernos protocolos médicos basados en sus fármacos. Y haciéndonos «regalos» que ocultan de mil maneras. Y llevándonos a viajes y cruceros masivos a cuyos actos ya ni se acude si no es obligatorio y hay control. Y ofreciéndonos dictar conferencias jugosamente pagadas en las que decir lo que imponen. O pagándonos por firmar trabajos y artículos que no hemos hecho o escrito. O permitiéndonos publicar en revistas de «prestigio» si estamos dispuestos a… lo que sea. La mayoría de la gente lo ignora pero los médicos de los servicios sanitarios públicos actuales  no tienen hoy poder decisorio sobre cómo tratar a sus pacientes;  se limitan a aplicar los protocolos impuestos por la industria, sean o no eficaces. Una industria que lleva décadas intentando que los médicos no tengan libertad para ejercer y se sometan a los protocolos básicamente farmacológicos que han diseñado en función de sus intereses y no del de los enfermos.     Mire, Sr. «Wyoming», utilice usted su poder mediático para denunciar todo esto en lugar de hacer el juego a quienes intentan acabar con la libertad en el ámbito de la Medicina. Y recuerde que quienes ejercemos la Homeopatía -y otras disciplinas igualmente válidas- merecemos como mínimo respeto porque nuestros conocimientos tienen tanto fundamentación científica como clínica aunque algunos colegas ignorantes y prepotentes lo duden. Entre quienes usamos la Homeopatía hay médicos sin especialidad pero también  muchos especialistas de todo tipo y formación, algunos de tipo muy avanzado. Y entérese de que quienes utilizan la  Homeopatía y otras disciplinas complementarias y alternativas pertenecen al segmento de población más formado y preparado intelectual y profesionalmente de la sociedad. En fin, espero que esta carta sirva para que aplique las buenas intenciones de su programa cuando dice eso de «ahora que ya han leído los periódicos vamos a contarles la verdad«. Atentamente,

Dra. Montserrat Palacín  

Publicamos su carta aunque nos extrañaría mucho que la persona a la que usted se dirige vaya a responder. En cuanto a su contenido es obvio que lo compartimos íntegramente. De hecho hemos dedicado tanto a la validez y eficacia de las mal llamadas medicinas complementarias y alternativas como a denunciar la corrupción del actual sistema sanitario multitud de editoriales, noticias y reportajes como puede comprobarse en nuestra web –www.dsalud.com– leyendo los numerosos textos agrupados en al menos -hay más- estos dos apartados Fraudes y falsedades en el ámbito médico (www.dsalud.com/reportajes/fraudes-y-falsedades-en-el-ambito-medico) y El peligro de los fármacos (www.dsalud.com/reportajes/el-peligro-de-los-farmacos). En cuanto a la  Homeopatía nos limitaremos a recordar el editorial que sobre esta disciplina publicamos en el nº 189 con el título La Homeopatía, científicamente fundamentada en el que -entre muchas cosas- ya dijimos que solo los ignorantes niegan a estas alturas que los productos homeopáticos funcionan. Texto en el que explicamos que la propia Organización Médica Colegial (OMC) acordó pedir en dos asambleas -celebradas el 2 de octubre de 2004 y el 12 de diciembre de 2009- que su práctica sea reconocida como «acto médico» y se ejerza en los centros sanitarios solo por profesionales de la Medicina aunque los actuales dirigentes, más afines a la gran industria, se muestren ahora contrarios a ella a pesar de que en España recetan productos homeopáticos más de 10.000 médicos según la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria Cantabria (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria Cantabria (semFYC). En cuanto a lo que usted recuerda de la constante de Avogrado nos remitimos a los artículos que con los títulos Luc Montagnier: ¡El ADN transmite electromagnéticamente información al agua! y La memoria del agua publicamos en los números 138 y 140 respectivamente. Y que Montagnier tenía razón lo demuestra que en los últimos años diferentes equipos de investigadores han constatado en diversas diluciones dinamizadas la presencia de nanopartículas de la misma naturaleza que la sustancia original -vegetal, animal o mineral- habiéndose publicado el último trabajo en International Journal of High Dilution Research. Lo explicamos de forma amplia en el artículo ¡Descubren nanopartículas en las diluciones homeopáticas! que publicamos en el nº 189.


Sr. Director: no hay cadena de televisión en España que no nos bombardee a diario con anuncios de productos para bajar el colesterol alegando que su exceso en sangre es un factor de riesgo para la salud y que disminuir ese nivel protege el corazón y el cerebro. Sin embargo navegando por su web veo que ustedes lo niegan. Es más, dicen que se trata de un alcohol y jamás he oído decir eso a ninguno de los médicos con los que he trabajado. Reconozco que he sabido de su revista hace apenas unos días porque me llamó la atención en un kiosco al ver en portada que cumplía 200 números e ignoro todo lo que han publicado pero les agradecería que me respondieran o me dijeran dónde buscar más datos porque tengo 72 años, me cuesta enfocar la vista y el ordenador no me seduce. Y aprovecho para felicitarles porque soy enfermera -ya jubilada- y el contenido de ese número me ha sorprendido y encantado. ¡Lástima no haber sabido antes de ustedes! Atentamente,

Pilar Martínez
(Madrid)

Hemos dado ya respuesta a su inquietud en varias ocasiones y por razones obvias nuestra respuesta no va a cambiar por ello. Así que volvemos a recordar que todas las células necesitan colesterol para mantener saludables sus membranas; tanto la pared celular externa como las membranas que cubren el núcleo, las mitocondrias (unidades de producción de energía) y los lisosomas (sistema digestivo de la célula). El colesterol es vital para el organismo, especialmente para la salud mental. Además si el colesterol está alto en sangre puede deberse a que en el organismo hay déficit de él en algunas zonas y a través del suero sanguíneo se está llevando hacia ellas. La afirmación pues de que tener en sangre alto el nivel de colesterol total es peligroso no se sostiene; como no se sostiene la afirmación de que puede provocar problemas cardiovasculares o la de que hay «tipos de colesterol» distintos. Es más, el colesterol lo usa el organismo para evitar que uno se desangre taponando las grietas que aparecen en las arterias cuando éstas se deterioran por falta de nutrientes y de ahí que la estrategia adecuada para prevenir problemas cardiovasculares pase por proporcionar al cuerpo los imprescindibles: vitaminas -la C y la B sobre todo-, minerales -especialmente magnesio, cobre, potasio y calcio-, aminoácidos -en especial lisina y prolina-, bioflavonoides y coenzima Q-10.  Y sí, el colesterol es un alcohol graso. Pertenece al grupo de los esteroides, compuestos que muchos consideran lípidos porque sólo se solubilizan en disolventes orgánicos; es decir, no se disuelve ni en el agua ni en la sangre. Pero lo cierto es que la naturaleza química de los esteroides es muy diferente a la de los lípidos. El colesterol lo fabrican las células en su citoplasma a partir de compuestos sencillos como el ácido acético, es precursor de muchos otros esteroides biológicamente activos -como los ácidos biliares-, numerosas hormonas y la vitamina D3 y cumple muy diversas funciones metabólicas siendo el órgano que principalmente lo produce el hígado. En suma, es vital para el organismo; especialmente para la salud mental. De hecho el cerebro representa sólo el 2% de la masa corporal y sin embargo contiene el 25% de todo el colesterol del organismo lo que se debe a que las neuronas lo necesitan tanto para el transporte de las señales por los axones en la sinapsis como para el crecimiento y reparación de las vainas de mielina que recubren las fibras nerviosas. Agregaremos que si el colesterol está alto en sangre puede deberse a que en el organismo hay déficit de él en algunas zonas y a través del suero sanguíneo se está llevando hacia ellas y de ahí que en los análisis aparezca que hay exceso en sangre. Luego las estatinas agravarían el problema en lugar de ayudar. Resumiendo: no se sostiene la afirmación de que tener en sangre altos los niveles de colesterol total y LDL es peligroso para la salud. Como tampoco se sostiene la afirmación de que pueden provocar problemas cardiovasculares.


 

NÚMERO 199 / DICIEMBRE / 2016

Estimados señores: soy lector asiduo de la revista y me he informado de los perjuicios que puede causar la quimioterapia y radioterapia en las personas enfermas de cáncer pero ahora, desgraciadamente, lo he sufrido en mi propia familia. En febrero pasado mi hermana se puso amarilla de repente. En Urgencias le diagnosticaron un tumor en el páncreas que le obstruía las vías biliares e inmediatamente la operaron y le extrajeron el tumor y la vesícula. Los médicos dijeron que afortunadamente estaba localizado, que habían «limpiado» toda el área del tumor, que no tenía ramificaciones y que el TAC posterior no revelaba nuevos focos. Hasta ese momento todos contentos pero, «por si acaso», le recetaron unas pastillas de quimioterapia que tomó puntualmente hasta que hace mes y medio, en un reconocimiento rutinario, le detectaron en otro TAC una «sombra» sospechosa en el hígado. Le dijeron que no era importante pero que había que vigilarla y en otro TAC confirmaron que estaba creciendo. Entonces la oncóloga le recetó una nueva medicación, una quimio «más fuerte y nueva«, para frenar lo que parecía un nuevo tumor. Mi hermana estaba bastante bien salvo por ciertas llagas en los pies que le produjo la anterior quimio en cápsulas y una diarrea persistente. Le inyectaron la primera sesión de la nueva quimio advirtiéndole de que perdería el pelo… pero no dio tiempo. Se sintió fatal a los dos días y tuvo una tremenda diarrea con gran debilidad. Sin embargo, sin hacerle nuevos análisis, se le inyectó una nueva sesión de aquella quimio. A las 48 horas perdió el conocimiento, entró en coma y ya no despertó. Murió al día siguiente. La explicación que dieron a la familia es que su hígado estaba muy mal, no había soportado la medicación y de todas formas iba a morir muy pronto ¡algo de lo que antes de la quimio no habían informado! Es más, dijeron que aquello no era para preocuparse demasiado. Y no lo entendemos: si tan mal tenía el hígado, ¿por qué le pusieron quimio? Creo que es un caso claro del erróneo protocolo que manejan los oncólogos en España. De oscurantismo con el paciente, que tiene derecho a saber lo que le pasa y las consecuencias de un posible tratamiento. ¿Nos tratan como a ganado? He preguntado a su marido (ya viudo) e hijas y a ninguno le informaron de la posible gravedad de mi hermana ni de los posibles resultados del tratamiento. Pueden publicar esta carta para que sus lectores tomen las debidas precauciones antes de dejarse tratar con medicamentos sin tener toda la información relevante. Y lo peor es que mi familia se resigna porque conceden a los médicos el estatus de dioses. No se atreven a pedir explicaciones. Así nos han educado.

José Luis García Martínez 

Lamentamos de corazón el fallecimiento de su hermana; transmita por favor nuestro pésame a su marido e hijas. En cuanto a nuestros lectores habituales saben perfectamente que ni la quimioterapia ni la radioterapia funcionan porque lo llevamos advirtiendo y denunciando 18 años. Sentimos pues que su hermana careciera de esa información pero estamos reiterándola una y otra vez hasta el punto de que son más de 150 los reportajes en los que lo explicamos. Sin éxito, lo admitimos, porque desde que empezamos a hacerlo más de 1.700.000 españoles han muerto siguiendo los protocolos de sus oncólogos. Lo repetimos por enésima vez: en España mueren de cáncer más de 100.000 personas AL AÑO a manos de los oncólogos. Y seguirán muriendo mientras los familiares no les lleven a los tribunales. Porque es obvio que ni sus colegas ni las autoridades van a hacerlo.


 Sr. Director, es hora de decirlo claramente: las personas con mayor formación educativa y nivel económico acuden a la medicina convencional pero también a las medicinas complementarias y alternativas; las demás no tanto. Y así ocurre desde hace mucho tiempo como bien sabemos los miles de médicos que trabajamos en Medicina Integrativa en el ámbito privado ya que en el público estas terapias son a menudo despreciadas, especialmente por quienes no las conocen y aun así tienen la osadía de criticarlas. De forma machacona desde hace unos pocos años. En casi todos los medios de comunicación, dispuestos de forma acrítica a dar siempre cancha a singulares personajes que no paran de asegurarle a la gente que solo la Medicina convencional funciona y las demás no son “científicas”. Y la han tomado sobre todo con la Homeopatía afirmando que es un placebo, simple azucarillo que no vale para nada. El pasado día 23 de octubre estaba escuchando el programa de RNE No es un día cualquiera y oí decir a uno de los contertulios que “un homeópata sentado entre dos médicos es como una astrólogo entre dos astrónomos”. Un comentario estúpido de alguien que pretendía ser ingenioso obviando que miles de esos homeópatas son también médicos formados en las facultades de Medicina universitarias convencionales. Es decir, son licenciados en Medicina –médicos pues- y además homeópatas. Y no somos unos cuantos “despistados”: en España hay miles de médicos que tratamos a nuestros pacientes con productos homeopáticos porque llevamos muchos años constatando que funcionan. Aunque algunos indocumentados ignorantes que no saben nada de Homeopatía lo ignoren ya que no han dedicado una sola hora de su vida a estudiarla. De hecho hay hospitales llevados por médicos convencionales desde hace décadas en todo el mundo que tratan a los enfermos con ellos. Y que los prefieren porque carecen de los iatrogénicos efectos de los fármacos de síntesis meramente sintomáticos o paliativos con los que la voraz industria farmacéutica ha inundado la sociedad. Y no estoy diciendo que éstos no sean útiles –no todos pero sí algunos- sino que hay a menudo alternativas inocuas naturales a los mismos y es pues absurdo no usarlas. Lo que sucede es que los médicos nos fiamos cada vez menos de los laboratorios y de sus visitadores. Lo demuestra que en apenas cinco años la industria ha prescindido en España de 10.000 visitadores. Lo dio a conocer el diario Cinco Días en su edición del pasado 2 de noviembre; este es el enlace: http://cincodias.com/cincodias/2016/11/01/empresas/1478020824_636638.html. Y lo mismo que se ataca gratuitamente a la Homeopatía o a la Acupuntura –que también practico porque asimismo he estudiado Medicina Tradicional China como muchos otros colegas- se ataca a muchas otras disciplinas terapéuticas, algunas de las cuales también he estudiado: entre ellas la Homotoxicología y la Bioenergética. Por eso acepté ser durante años presidente de la Comisión de Médicos Naturistas del Colegio Oficial de Médicos de Madrid y he aceptado recientemente la vicepresidencia de la Asociación de Médicos Integrativos. Porque hoy la clave está en integrar todos los conocimientos en lugar de despreciar infantilmente lo que no se conoce; algunos de ellos milenarios, otros centenarios. En Estados Unidos recurría en 1996 a las terapias no convencionales ¡el 62% de los pacientes! Y ahora está pasando en Europa. Solo que no se trata de optar por un tipo de medicina u otra sino de integrar lo útil de todas ellas. Y de dejar de paliar síntomas con fármacos y recuperar la salud del enfermo. Algo que pasa inevitablemente por reequilibrarle armónicamente a nivel físico pero también a nivel energético, emocional, mental y espiritual. ¡El problema es que eso no se enseña en las facultades de Medicina! Además hay que enseñar a las personas que estamos todos altamente contaminados y cómo evitarlo además de desintoxicarse, oxigenarse y equilibrar el pH ya que sin hacerlo no es posible lograr la homeostasis. Eso y potenciar el sistema inmunitario. En suma, es verdad que vivimos más gracias a la mejora de la higiene y de la vida en los hogares así como a que padecemos en general menos infecciones pero a menudo con una calidad de vida mermada por la constante ingesta de tóxicos que dan lugar a enfermedades que muchos colegas tratan con excesivos fármacos (hasta la OCU alerta de ello como puede comprobarse en www.abc.es/sociedad/20140325/rc-alerta-consumo-excesivo-medicamentos-201403251509.html. Hay pues que modificar la actuación médica tradicional y sus protocolos casi exclusivamente farmacológicos y/o quirúrgicos por tratamientos más holísticos e inocuos que afronten los desequilibrios que dan lugar a las llamadas enfermedades crónicas que padece ya el 70% de la población (www.medicosypacientes.com/articulo/organizaciones-de-pacientes-urgen-rajoy-una-ley-que-proteja-los-enfermos-cronicos-similar). Y es hora de hacerlo cuanto antes porque somos muchos los médicos integrativos que vemos a diario en la consulta la desesperación de pacientes cuyas historias te dejan sin aliento, muchos de los cuales han pasado por infinidad de consultas intentando que alguien les diga al menos la causa o causas de sus padecimientos y cómo afrontarlos. Apostemos pues todos por la Medicina Integrativa e ignoremos los comentarios de tantos soberbios ignorantes acostumbrados a criticar lo que no conocen y a injuriar grave e impunemente de forma global a quienes ejercemos leal y legalmente nuestra profesión. Especialmente porque la mayoría de ellos NO SON MÉDICOS.

Dr. Santiago de la Rosa
Vicepresidente de la Asociación Española de Médicos Integrativos

Nos congratula comprobar que las gratuitas y a menudo calumniosas afirmaciones de quienes defienden a ultranza los protocolos farmacológicos sintomáticos actuales como presunto estandarte de la verdad y eficacia médicas reciban de vez en cuando una respuesta adecuada. Gracias, doctor, por compartir sus reflexiones con nuestros lectores.


Estimado equipo de Discovery DSALUD: en primer lugar quiero felicitarles por la revista y la calidad de sus contenidos. Me llamo Miguel, tengo 36 años, trabajo de enfermero en un hospital de la provincia de Ciudad Real y me he animado a escribir a la revista para hablarles de dos cuestiones. La primera sobre un tema que, sinceramente, me ha sorprendido leer en algunos libros sobre Nutrición y creo que nadie ha caído en él. Me refiero a los suplementos de sulforafano y a los problemas de tiroides que éste puede causar. Soy lector habitual de la revista desde hace 4 años y conozco todos los textos y publicaciones que han dedicado ustedes al sulforafano. He leído todos y gracias a ellos sabemos que es antioxidante, anticancerígeno, promueve el Nfr2 neuronal, es efectivo en la EPOC pulmonar, etc. Es decir, parece casi una panacea útil es numerosas patologías. Pues bien, hace poco cayó en mis manos un libro sobre el poder de las crucíferas y el sulforafano y, sorprendentemente, en uno de los párrafos se dice lo siguiente: «Los glucosinolatos pueden tener efecto anti-tiroideo; interferir en la síntesis de las hormonas tiroideas o inhibir la recaptación de yodo por la glándula tiroides. Aunque se ha demostrado que la ingesta de estos alimentos no produce alteraciones en la glándula tiroides las personas con hipotiroidismo deben controlar la ingesta de verduras crucíferas. Hay que tener cuidado con los suplementos de sulforafano porque no son inocuos. Por lo tanto también pueden provocar bocio ya que puede interferir en la absorción de yodo por la glándula tiroides». Y la verdad, me llamó mucho la atención esa afirmación porque ustedes han hablado maravillas del sulforafano y de sus propiedades terapéuticas cuando hay libros en los que se afirma que puede provocar alteraciones en la función tiroidea. Y no lo digo yo, hay muchas publicaciones que afirman que las personas con hipotiroidismo o similares deben tener cuidado con las crucíferas y con los suplementos de sulforafano. De hecho el último que he leído acerca del poder de las crucíferas advierte en sus páginas centrales de lo que he dicho anteriormente. Mi pregunta es pues sencilla: ¿son ciertas las afirmaciones de que el sulforafano puede provocar daño en la tiroides? Lo pregunto porque debido a mi profesión de enfermero he conocido a muchos pacientes que comentan en consulta que toman cápsulas de sulforafano porque es antioxidante y cada una equivale a tomarse un 1/4 de kilo de brócoli. La segunda cuestión que quería comentar es que en el número 194 dicen ustedes que el sulforafano, el propóleo, la curcumina y el wasabi producen un aumento del factor Nfr2 en el cerebro. Bueno, pues he leído el reportaje en varias ocasiones y no queda claro si hay que tomar las 4 cosas juntas o por separado para obtener resultados. ¿Pueden aclararlo? ¿Deben tomarse juntas esas sustancias para activar el Nfr2 neuronal o cualquiera de ellas por separado puede hacerlo? En el reportaje tampoco explican qué cantidad de sulforafano, propóleo o cúrcuma hay que tomar para activar el Nfr2. Discúlpenme por la extensión de la carta y permítanme agradecerles la luz que arrojan sobre algunos temas que son tabúes para la Medicina convencional. Gracias.

Miguel Jurado Mora
(Ciudad Real)

Los estudios sobre el sulforafano, el propóleo, la curcumina y el wasabi para aumentar el factor Nfr2 se hicieron con cada sustancia por separado. Si se hubieran hecho con dos, tres o las cuatro sustancias simultáneamente lo hubiéramos dicho. Las cuatro logran eso. ¿En qué dosis? ¿Tomando solo una o varias a la vez? Nos va a perdonar pero eso depende del estado de cada persona y ha de ser un profesional el que lo valore. Nosotros no debemos asumir esa responsabilidad ya que somos periodistas especializados en asuntos de salud pero no médicos y además las recomendaciones generales no son oportunas. En cuanto a si un exceso de sulforafano puede inhibir los receptores de yodo de la glándula tiroides es cierto. El sulforafano de las crucíferas… y todo vegetal con moléculas que bloqueen parcialmente de forma temporal la entrada en ella del yodo imprescindible para fabricar triyodotironina (T3) y tiroxina (T4); moléculas que además de en las crucíferas -coliflor, repollo, col rizada, coles de bruselas, brócoli, rúcula, rábanos, nabos, berros, etc.- se hallan en las espinacas, las habas de soja, las semillas de lino, los brotes de bambú, los cacahuetes, las fresas, las peras, los melocotones, etc. Así que cuando se tiene hipotiroidismo uno podría dejar de comer todos esos alimentos pero es mejor no prescindir de sus numerosos beneficios y agregar un puñado de algas a la ensalada para aumentar la cantidad de yodo ingerida. En cambio si se padece tiroiditis de Hashimoto -enfermedad autoinmune que se caracteriza por la destrucción de la glándula tiroides mediada por anticuerpos que cursa con síntomas inespecíficos como estreñimiento, piel seca, aumento de peso y fatiga que progresan lentamente durante meses o años pudiendo causar bocio e hipotiroidismo- sí es conveniente excluir los cereales, la leche y las crucíferas. Si precisa más información lea el Abstract del artículo publicado por el Dr. Liping Wang y sus colegas de la Jiaotong University School of Medicine de China que apareció en el número de septiembre de 2015 en Oncotarget con el título Sulforaphane inhibits thyroid cancer cell growth and invasiveness through the reactive oxygen species-dependent pathway (El sulforafano inhibe el crecimiento y la invasividad de las células cancerosas tiroideas a través de la ruta dependiente de la especie reactiva del oxígeno). Y es que, ironías de la naturaleza, el sulforafano inhibe también el crecimiento de las células tumorales ¡en la tiroides!; este es el enlace: www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4694875.


 Estimado Director: mi madre, mujer anciana, sufre de insuficiencia cardiaca por calcificación de la válvula mitral con edema en piernas y tobillos además de derrame pleural. Los cardiólogos, debido a su avanzada edad, no le ofrecen solución alguna salvo tomar diuréticos que le debilitan aun mas. Pues bien, leyendo una obra del cardiólogo Sodi Pallarés encontré la descripción de unos casos de insuficiencia cardiaca en varios de sus pacientes resueltos bastante favorablemente pues en todos ellos se redujeron los edemas, se solucionaron los derrames pleurales y disminuyeron las dilataciones de los componentes del corazón. Todo ello sirvió para mejorar las condiciones de vida de esas personas y prolongar su esperanza vital. El sistema empleado es el conocido -y difundido por ustedes- Sistema Metabólico con la combinación de una dieta baja en sodio y rica en potasio, soluciones polarizantes de glucosa, insulina y potasio y la utilización de campos magnéticos pulsantes. Al conocer esos resultados me propuse adquirir unos campos magnéticos de uso particular para mi madre a fin de intentar mejorar su situación actual pero me encuentro con el problema de la abundancia de ofertas en Internet y que no sé si cumplen con los requisitos marcados por el cardiólogo mexicano. En su revista apareció la publicidad de la empresa Mas Biomedical Ibérica que proporcionaba aparatos sencillos de uso particular basados en la metodología de Sodi Pallarés pero, desgraciadamente, la empresa parece que ha desaparecido pues ni su correo electrónico ni su teléfono responden. Les agradecería pues que me señalaran la dirección en España de algún suministrador de garantía de estos campos magnéticos bajo sistemas homologados a los requisitos exigidos por el doctor mejicano. También les agradecería me indicaran el nombre de un cardiólogo que conozca y simpatice con estas técnicas para poder realizar consulta con él sobre la potencia y frecuencia necesarias para el caso particular de mi madre. No sé si esta carta, por tratarse de un caso concreto, tiene el interés necesario como para publicarse en su sección de Cartas al Director pero abusando un poco de su amabilidad le pediría me contestase a título particular si lo considerara conveniente. Felicitándole por una simpar revista que ya ha solucionado numerosos problemas graves a mi familia se despide

José Luis Herrero
(Bilbao)

 No tenemos constancia de que haya hoy cardiólogos en España que conozcan y utilicen el tratamiento de Sodi Pallarés a quien entrevistamos dos veces cuando estuvo en España antes de morir en agosto de 2003 a los 90 años. Lo hacía el insigne cardiólogo español José de la Hoz y Fabra, miembro de nuestro Consejo Asesor hasta su fallecimiento en noviembre de 2011, pero no tenemos noticia de que ningún colega haya recogido en España el testigo. Todo lo contrario que en el país natal de Sodi, México, donde son muchos los cardiólogos que practican con éxito su terapia. Sí sabemos en cambio que una de las personas que mejor conoce su trabajo es el investigador español José Luis Bardasano –doctor en Ciencias Biológicas, presidente de la Fundación Europea de Electromagnetismo y Ciencias de la Salud, Director del Departamento de Especialidades Médicas de la Facultad de Medicina de la madrileña Universidad de Alcalá de Henares y asimismo miembro de nuestro Consejo Asesor- que fue de hecho quien entregó a Sodi Pallarés el Doctorado Honoris Causa que merecidamente le otorgó la Universidad de Alcalá de Henares pero centra su trabajo en la docencia y la investigación y no pasa consulta. Los otros dos médicos que nos consta conocen a fondo el Tratamiento Metabólico y usan los campos magnéticos pulsantes pasan consulta en Madrid y son los doctores Jose Luis Cidón (915 44 00 00)  y Enrique de Juan (91 549 02 11). En cuanto a los equipos no nos consta que se vendan en nuestro país desde que desapareció la empresa que usted menciona y sí en México pero, sinceramente, desconocemos su calidad porque no sabemos si alguien los adquirió y usa en España.


Sr. Director: a lo largo de mi vida he visto morir y padecer a mi padre -y a los padres de otros amigos aquejados de insuficiencia cardiaca- por el deterioro de las válvulas cardiacas debido a su calcificación. Hasta ahora las únicas soluciones proporcionadas por los cardiólogos consisten en implantar nuevas válvulas (cirugía) o en limpiar mediantes procesos mecánicos las existentes dañadas pero estas técnicas no son aplicables a todas las personas por causas de edad, estado del organismo u otro tipo de inconvenientes. Aparte de que su riesgo sigue siendo considerable y no todos los pacientes experimentan mejoras y aumento en sus esperanzas de vida. Conozco el caso de un amigo cuya madre sufre de este tipo de afección y está prácticamente desahuciada ante la imposibilidad de cualquier intervención. Realmente resulta asombroso que no se hayan encontrado fármacos apropiados para descalcificar las válvulas cardiacas y sea imprescindible la intervención operatoria. Algunos médicos dicen que es una enfermedad de la vejez, una consecuencia inevitable del deterioro del organismo por el envejecimiento. El caso es que la situación vivida por mis familiares y los de mis amigos me impulsó hace tiempo a estudiar el tema e intentar encontrar en el área de la investigación médica alguna salida al problema. Desde luego el científico que consiga descubrir un método no operatorio para resolver el tema merecería un premio Nobel por el enorme beneficio que representaría para millones de personas afectadas. En fin, indagando por Internet he encontrado algunos artículos en los que se recogen las propiedades de unos antibióticos denominados tetraciclinas de propiedades no bacteriológicas que se extendían a dolencias como el cáncer, la artrosis, algunas enfermedades cardiovasculares como el infarto, el aneurisma aórtico etc. Lo sorprendente es que en la búsqueda me he topado con un artículo en el que unos científicos canadienses han hallado en tetraciclinas con efectos no bacteriológicos y tetraciclinas modificadas no bacteriológicas con efectos anti-bacteriológicos un remedio para combatir la estenosis aórtica, enfermedad de la válvula aórtica que causa graves quebrantos y la muerte de numerosas personas. Por lo visto este tipo de tetraciclinas consigue la descalcificación de la válvula aórtica y la superación de la lesión. El artículo se denomina Method for treanting Aortic stenosis with non-antibacterial Tetracycline Formulations. La patente parece que está en manos de una empresa especializada en productos dermatológicos radicada en Texas (EEUU) aunque desconozco el posterior desarrollo de la invención y la existencia en el mercado de productos derivados de ella. Nos gustaría que se pudiera investigar este asunto y cómo se encuentra el estado de sus aplicaciones, si se ha continuado con las autorizaciones y los procedimientos necesarios a su puesta en el mercado. No sé si ustedes podrían informar algo acerca de todo esto que me parece relevante. He ofrecido esta información a varios cardiólogos y catedráticos universitarios pero la verdad es que no la han tomado en consideración. Sospecho que ni la han leído. Lo mismo he hecho con algún profesor de Farmacia sin éxito alguno. Aprovecho la ocasión para preguntarles si la quelación con EDTA, que parece eficaz para eliminar metales pesados y la calcificación arterial, puede servir también -aunque sea moderadamente- para reducir la calcificación de las válvulas cardiacas. Igualmente me interesaría saber si el cloruro de magnesio es apto para descalcificar los tejidos corporales y si se puede usar para reducir los depósitos de calcio en las válvulas cardiacas. Serían remedios paliativos pero que aliviarían el estado de los pacientes. Creo que el tema es de gran interés y ustedes verán si consideran oportuno publicarla en el apartado de Cartas pero caso de que no fuera así les agradecería me contestasen personalmente a las dos últimas preguntas que les he formulado. Atentamente,

Antton Azkargorta
Getxo (Bizkaia)

 Tiene razón; aunque en su carta en lugar del término bactericida usa usted el de bacteriológico incorrectamente. El trabajo se tituló Procedimiento para el tratamiento de la estenosis aórtica con formulaciones de tetraciclina no antibacterianas y la patente la solicitó en Estados Unidos CollaGenex Pharmaceuticals, Inc el 11 de marzo de 2005 publicándose la solicitud el 29 de septiembre del mismo año con el nº CA2558015 A1. Y el abstract dice textualmente que “la presente invención se refiere a un método para tratar la estenosis aórtica en un mamífero que lo necesite.  El método comprende administrar una cantidad eficaz de una formulación de tetraciclina no antibacteriana al mamífero”. Puede consultarse el trabajo y las dosis que se sugieren en este enlace en el que aparece el artículo traducido al español: https://translate.google.es/translate?hl=es&sl=en&u=https://www.google.com/patents/CA2558015A1&prev=search. Habla pues de su uso en “especies de mamíferos” como animales de granja, animales domésticos, animales de laboratorio y humanos. Y el tratamiento parece consistir básicamente en administrar tetraciclina –nombre de un conocido grupo de antibióticos- a una dosis tan pequeña que resultara incapaz de matar bacterias. Por eso se habla sutilmente de “tetraciclina no antibacteriana”. Pues bien, lo cierto es que no nos consta que su comercialización con esa indicación se haya autorizado aún. Vamos a investigarlo en todo caso y si logramos averiguar algo lo daremos a conocer. Por lo que se refiere a su pregunta de si el EDTA o ácido etilendiaminotetraacético puede ayudar a eliminar la calcificación arterial entendemos que sí aun no tratándose de un metal pesado; lo explicamos en el amplio reportaje que con el título Cómo eliminar los metales pesados del organismo publicamos en el nº 165 y tiene a su disposición en nuestra web: www.dsalud.com. En cuanto al cloruro de magnesio su ingesta no descalcifica los tejidos; lo que ocurre es que el déficit o carencia de magnesio en el organismo puede ser causa de la acumulación de placas en las arterias y de su endurecimiento por calcificación de los tejidos blandos así como de sufrir presión arterial alta y exceso de colesterol y triglicéridos. En suma, tener suficiente magnesio previene la calcificación pero no elimina la existente; solo impediría que fuera a más. Le sugerimos que lea en nuestra web el reportaje Cloruro de magnesio: casi una panacea que publicamos en el nº 186.


Sr. Director: me gustaría felicitarles por el estupendo reportaje sobre los psicobióticos publicado en el número de noviembre pero quisiera saber si las 7 bacterias que mencionan es mejor tomarlas con la alimentación -y en ese caso en qué alimentos está cada una de ellas- o, por el contrario, es mejor tomarlas como suplemento alimenticio. Y de ser así, ¿me podrían indicar si hay alguno que contenga todas ellas y como conseguirlo? Un saludo y gracias por su trabajo.

Ángel

En el reportaje que usted cita se explica que los «psicobióticos» son las bacterias del microbioma que poseen la capacidad de equilibrar y estabilizar el sistema nervioso y el complejo neuropsíquico estando constatado que tienen esas propiedades al menos los lactobacillus casei, rhamnosus, helveticus y plantarum, los bifidobacterium infantis y longum y la bacteroides fragilis. Y en la mayoría de los yogures comerciales solo se encuentra el Lactobacilus casei, igualmente presente en el kéfir junto al Lactobacillus helveticus. Otro de los alimentos ricos en probióticos es el chucrut -la col fermentada- pero de los citados solo está el Lactobacillus plantarum, especie también frecuente en quesos, aceitunas, chorizos y salchichones. Algunos quesos contienen también los bifidobacterium infantis y longum y el Lactobacillus helveticus pero es difícil saber cuáles en cada caso ya que los fabricantes no suelen estar dispuestos a revelar los fermentos que usan. En cuanto a los complejos probióticos que se comercializan muchos contienen varios de los citados aunque pocos el Bifidobacterim longum y el Bacteroides fragilis. Deberá pues leer usted en las etiquetas las especies contenidas ya que se detallan en el envase. Además no hace falta tomar los siete; es suficiente con un complejo probiótico que contenga 3 o 4 de los mencionados. Son los casos del probiótico comercializado por Geamed -fabricante por cierto del Renovén (Bio-Bac)- y de Florablend que comercializa la empresa Acacia Soluciones. Hemos hablado de ellos varias veces en nuestro Escaparate.


 

NÚMERO 198 / NOVIEMBRE / 2016

Sr. Director: soy propietaria de un herbolario en Navarra y hace tiempo que dispongo de un producto de AHCC en cuya documentación se explica que su principio activo es un derivado de la seta shiitake. Pues bien, soy fiel seguidora de la revista desde hace años y cuál ha sido mi sorpresa al leer en el nº 196 correspondiente a septiembre un fabuloso artículo sobre él en el que se dice que en realidad procede de la combinación de 3 hongos diferentes. Y como eso no concuerda con lo que dice la documentación del fabricante de mi producto he mirado la taxonomía de los hongos que ustedes mencionan y veo que ni siquiera son de la misma especie. Cada uno de ellos es de una especie diferente. Luego miré en la web de AHCC, me descargué el libro que hay disponible en la página y me encontré con que el AHCC es un principio activo que proviene «de la hibridación de varias subespecies de hongos». Y según la taxonomía toda subespecie pertenece a una misma especie. ¿Pueden aclarármelo? ¿Se obtiene el AHCC de las subespecies de una sola especie de hongo o de varias especies de hongo? En espera de sus noticias aprovecho la ocasión para enviarles un cordial saludo.

Nuria Rojales

Como sin duda habrá usted constatado en casi todos los textos científicos en los que se habla del AHCC se omite su composición completa. De hecho, como usted bien indica, sólo se hace referencia al shiitake como agente principal. Pero si investiga más a fondo llegará a la web de patentes de Estados Unidos -pinche en https://www.google.com/patents/US6403083– y comprobará que el AHCC se presenta como un inductor de interleukina-2 cuya composición incluye como componentes más señalados el PSK (Kawaratake), el SPG (Schizophyllum commune) y el Lentinan (shiitake), hongos que pertenecen a un grupo, el de los Basidiomicetos, que cuenta con más de treinta mil especies y, por tanto, con cientos de miles de subespecies. Agregaremos que -como suele ocurrir con muchos suplementos nutricionales- es posible que en los últimos años -por una u otra razón- se haya modificado o eliminado alguno de sus componentes en beneficio de la mayor presencia de otros. No es pues descartable que en función del fabricante de cada país y de su acuerdo de explotación de la marca pueda haber variaciones en su composición.


Sr. Director: he leído numerosos artículos sobre el agua y quisiera saber si pueden aconsejarme sobre un buen equipo que fabrique agua de «calidad» en casa porque con tanta información uno no sabe muy bien qué elegir. He visto ozonizadores, vitalizadores, depuradores, etc. Actualmente tengo un equipo de osmosis inversa de 5 etapas pero veo que aparte de filtrarla se necesita darle «vida» al agua. Dicho esto agregaré que acabo de tener un bebé y también estoy viendo la posibilidad de comprar un equipo para «purificar» el aire. Y me ocurre lo mismo que con los equipos de agua. ¿Me pueden sugerir alguno de confianza? Aprovecho para agradecerles el tiempo empleado y darles la enhorabuena por el trabajo que hacen. Reciban un cordial saludo.

Tomás Tejedor

Internet está plagado de artículos que contienen información contradictoria cuando no interesada y por eso hemos dedicado al asunto del agua varios textos informativos y aclaratorios que agrupamos en www.dsalud.com/index.php?pagina=agua. Léalos y la mayor parte de sus dudas desaparecerán; en especial el publicado en el nº 97 con el título ¿Es mejor beber agua destilada que agua mineral? Ahora bien, no nos pida que propongamos marcas. En cuanto a aparatos para purificar el aire la Fundación para la Salud Geoambiental recomienda unos concretos que puede usted conocer pinchando en www.natursanix.com/catalogsearch/result/?order=manufacturer&dir=asc&q=daikin.


Sr. Director: en un artículo publicado por ustedes sobre Medicina Predictiva en el que se entrevista al Dr. Jose Francisco Navarro se habla del interés de conocer los niveles de criptopirroles en la orina. Pues bien, quería saber si además de en su clínica de Alicante se hace ese análisis en otros sitios. ¿Hay alguno en Barcelona? Les estaría muy agradecido si pudieran responderme. Atentamente

Rubén López Ortega 

Se dice que la Piroluria es una condición de origen genético que se caracteriza por un excesivo nivel de criptopirroles en el organismo -superior a 20ug/dl- como resultado de una síntesis inadecuada de la hemoglobina que el cuerpo elimina por vía urinaria y que a grandes concentraciones se une al zinc, la biotina y la vitamina B6 dando lugar el déficit de éstas a diversas disfunciones como problemas de memoria, ansiedad, baja tolerancia al estrés, cambios digestivos, artralgias, astenia y adinamia. Aseverándose que tienen exceso de criptopirroles el 70% de quienes padecen esquizofrenia y depresión, el 50% de los autistas, el 30% de los diagnosticados de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) e incluso el 40% de los alcohólicos. De ahí que sea necesario en quienes la padecen asegurarse de ingerir en forma de suplementos zinc, biotina y vitamina B6. Pues bien, la inmensa mayoría de los médicos no ha oído siquiera hablar de esta patología porque no está oficialmente reconocida y, por tanto, no encargan análisis a los laboratorios para medir su nivel en la orina de los pacientes. Razón por la cual encontrar un laboratorio que lo haga es una tarea ímproba. Deberá pues ser usted quien si está interesado pregunte a los médicos con los que trata si conocen algún laboratorio que lo haga. Nosotros no disponemos de esa información ni de personal para hacer este tipo de búsquedas. Lo sentimos.


Estimado Director: en primer lugar quiero sumarme a las muchas felicitaciones que los lectores de la revista manifiestan por la acertada orientación editorial y el interesante contenido de los artículos que la componen. Le escribo porque me gustaría conocer su opinión sobre los libros del Dr. David Perlmutter ya que aunque me han parecido de enorme interés me sorprende la insistencia con la que desaconseja los carbohidratos y el consumo de frutas; éstas por su alto contenido en azúcares y fructosa y el consiguiente efecto negativo para la salud en general y, particularmente, para el cerebro. De hecho considera falso el tan citado refrán de Una manzana al día mantiene al doctor en la lejanía. Además recomienda el tan desaconsejado por algunos autores aceite de coco porque según él es un “superalimento para el cerebro que puede ayudar a prevenir y tratar trastornos neurodegenerativos. En fin, me gustaría conocer su autorizada opinión y estoy seguro de que muchos lectores también. Atentamente,

Angel Garijo (Madrid)

 David Perlmutter, prestigioso neurólogo, es miembro fundador del Consejo Estadounidense de Medicina Holística e Integral y autor de numerosos artículos científicos publicados en Journal of Neurosurgery, Southern Medical Journal, Journal of Applied Nutrition y Archives of Neurology. Es más, ha recibido varios premios por su novedoso enfoque del tratamiento de las enfermedades neurológicas como el Linus Pauling Award en 2002, el Premio Nacional al Nutricionista del Año de la Asociación Norteamericana de Nutricionistas en 2006 y el Premio al Médico Humanista del Año del Colegio Americano de Nutrición en 2010. Dimos amplia cuenta de ello en el reportaje que con el título Los cereales, el pan y la pasta son dañinos publicamos en el nº 180 y puede usted leer en nuestra web: www.dsalud.com. Texto en el que, entre otras muchas cosas, explicamos que en su singular libro Cerebro de Pan llega a decir lo siguiente: “Los cereales modernos están destruyendo silenciosamente tu cerebro. Y cuando digo modernos no me refiero solo a las harinas refinadas, las pastas o el arroz que cargan ya con el estigma que les imponen los enemigos de la obesidad. Me refiero también a todos los cereales que muchos hemos llegado a considerar saludables: el trigo integral, el cereal integral, el multigrano, los siete granos, el grano vivo, el grano molido a la piedra y demás. En pocas palabras, estoy diciendo que uno de nuestros grupos alimenticios esenciales más queridos es en realidad una agrupación terrorista que ataca nuestro órgano más preciado: el cerebro”. Añadiendo luego: “Creo que los cambios alimenticios que se han dado en el último siglo -de una dieta alta en grasa y baja en carbohidratos se ha pasado a una dieta baja en grasa y alta en carbohidratos que sobre todo consiste en cereales y otros carbohidratos dañinos- son el origen de muchas de las dolencias modernas ligadas al cerebro, incluidas la migraña, el insomnio, la ansiedad, la depresión, la epilepsia, los trastornos motores, la esquizofrenia, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad y esos momentos de senilidad que es muy probable anuncien un declive cognitivo grave y una enfermedad progresiva, irreversible, intratable e incurable”. De ahí que para Perlmutter lo fundamental para abordar desde una migraña hasta el alzheimer sea prescindir de los carbohidratos refinados -comenzando por los cereales- aumentando la ingesta de grasas saludables. Es más, en ese mismo artículo dimos cuenta de la aparición en el mercado español de otro libro titulado Sin trigo, gracias del cardiólogo William Davis -publicado en inglés con el título Wheat Belly cuya traducción literal es Barriga de trigo– en el que asimismo se asegura que el trigo actual puede ser causa de obesidad y patologías cardiovasculares denunciándose además que el problema no está solo en el gluten ya que hay “otras 1.000 proteínas en el trigo que también tienen potencial para provocar respuestas extrañas o inesperadas». Afirmaciones contrastadas como puede comprobarse leyendo el amplísimo reportaje La intolerancia al pan y a los productos hechos con trigo es cada vez mayor que publicamos en el nº 163. Un texto en el que explicamos que el trigo que se cultivaba hace solo 50 años apenas se comercializa ya pues hoy se consume un trigo hexaploide cuyo ADN contiene 42 cromosomas, plasticidad genética tan extraordinaria que permite obtener miles de variantes. De hecho contiene ¡seis veces más genes que el genoma humano siendo capaz de producir la friolera de 24.000 proteínas distintas! Por eso puede ser causa de muy diversas patologías… o agravarlas. Entre otras, de celiaquía, obesidad, hipertrigliceridemia, resistencia a la insulina, diabetes tipo II, hipermeabilidad intestinal, autismo, esquizofrenia, hiperactividad y cáncer. En cuanto a su crítica de las frutas, ¿por qué se extraña? En el reportaje El exceso de ácido úrico se debe también ¡a la fructosa! que publicamos en el nº 154 ya advertimos de que un consumo elevado de fructosa sube rápidamente el nivel de ácido úrico en sangre y su ingesta habitual puede tener consecuencias más serias que la gota pues se ha revelado una de las principales causas de las enfermedades metabólicas. De hecho el exceso de fructosa acidifica el organismo y por eso desaconsejamos ingerir zumos a menudo. Lo hemos reiterado muchas veces en esta sección: frutas sí, pero enteras, con moderación y solo en ayunas. Y por lo que refiere al aceite de coco también tiene razón el Dr. Perlmutter como nuestros lectores habituales saben. Lo dimos a conocer en el nº 171 en el reportaje Propiedades nutritivas y terapéuticas del aceite de coco, texto en el que explicamos pormenorizadamente que el aceite de coco de primera presión en frío quizás sea el más saludable de los aceites vegetales ya que el 60% se compone de triglicéridos de cadena media que se digieren y absorben rápidamente con mínimo esfuerzo al ser sus moléculas más pequeñas y requerirse menos energía y menos enzimas para descomponerlas; yendo además directamente al hígado sin necesidad de que el organismo las trasporte a través de la sangre por lo que no aumenta en ella los niveles de colesterol y triglicéridos. Es más, es el único aceite que no se oxida al calentarlo lo que le convierte en el más apropiado para freír. Y por si todo esto fuera poco está constatado que es útil en numerosas patologías; no solo protege el cerebro -ayudando en casos de alzheimer, parkinson, ataxia cerebelosa, esclerosis múltiple, ELA y otras patologías neurodegenerativas- sino el corazón, los riñones, el páncreas, el colon y otros órganos estando constatadas sus propiedades en casos de cáncer y diabetes. En fin, nos permitimos sugerirle que lea a fondo nuestra web.


Estimado Director: hace ocho meses estuve en la consulta de un especialista en Nutrición al que acudí porque según mi médico estaba en riesgo de sufrir un infarto -me sobraban 35 kilos- y tras seguir sus consejos -propone básicamente seguir la famosa pirámide «alimenticia»- estuve a dieta dos meses…. ¡y no perdí ni un solo kilo! Pasé hambre, sufrí malestar, sentí ansiedad, dormí mal, me sentía cansado y no adelgacé NADA. Me pareció indignante y se lo dije a él y a mi médico. Y por supuesto le mandé a paseo cuando encima me dijo que seguramente me había saltado sus indicaciones. El caso es que mi propio médico me sugirió entonces que probara La Dieta Definitiva y me habló de usted y de su revista que, lo confieso, no conocía (¿por qué no la anuncian siendo tan buena?). El caso es que compré el libro, me lo leí, me gustó, me pareció sencilla de hacer, vi que no se pasaba hambre y decidí seguirla -a rajatabla como se pide- nada más volver de vacaciones el 8 de agosto (no tengo dinero para más de una semanita al año). Bueno, pues es 8 de octubre y en dos meses exactos he perdido 15 kilos. Me he deshinchado, me muevo con mucha más soltura, tengo más energía y duermo como un bebé de un tirón. Es alucinante. No entiendo pues por qué lo que en el libro se explica no se enseña en la universidad. En fin, solo quería darle las gracias, dejar mi testimonio y decirle que me he vuelto forofo de la revista. Mis más sinceras gracias.

Abelardo Pacheco
Cartagena (Murcia)


 

NÚMERO 197 / OCTUBRE / 2016

Hola. Les escribo tras buscar a algún médico antivacunas sin encontrarlo. Verán, soy terapeuta -ejerzo la Acupuntura, la Kinesiología, la Terapia Sacrocraneal Biodinámica, la Naturopatía, etc. desde hace 25 años y tengo una «peque» de 4 años no vacunada que jamás ha tomado medicación química. Se trata de una niña sana y feliz que está como un roble. La tuve sola y las decisiones que tomé fueron pues fáciles en muchos aspectos pero el caso es que ahora tengo pareja -un médico de hospital de mente abierta que estudió Homeopatía aunque no la practica- y estoy embarazada de 5 meses. El problema es que él no se cuestiona la eficacia de las vacunas ni su posible peligrosidad. Las apoya totalmente aunque ante mi posición me dice que está dispuesto a escuchar a médicos y/o inmunólogos que opinen lo contrario. De hecho ha conseguido cita con un médico alemán naturópata que apoya la vacunación y le dice que con homeopatía pueden anularse todos los efectos secundarios que las vacunas pudieran tener. En fin, necesito encontrar a un médico «antivacunas» que hable con él. Es un tema que me quita el sueño porque personalmente pienso que las vacunas no se justifican nunca. ¿Pueden darme el teléfono de algún médico que esté informado sobre este tema y hable con mi pareja? Para mí es una cuestión vital. Gracias anticipadas por su ayuda.

Lola Martín

Ningún médico va a dedicar su tiempo a convencer a otro de nada. Ni es su labor ni tienen tiempo para ello. Quienes se dedican a lo que usted pide lo hacen públicamente escribiendo artículos y libros, concediendo entrevistas y dando conferencias; y luego profesionales como nosotros nos hacemos eco. Así que si su pareja quiere informarse QUE LEA. Sugiérale pues que se informe y luego juzgue. Por ejemplo pinchando aquí: www.dsalud.com/index.php?pagina=vacunas. Un abrazo.


Hola. Quería saber qué opináis de los boletines que el Dr. Mercola divulga periódicamente por internet con saludables consejos parecidos a los que vosotros dais en la revista. Por otra parte, me gustaría saber si podéis darme algún consejo sobre la enfermedad de mi hijo. Hace unos años le diagnosticaron una artropatía psoriásica -que, casualmente, coincidió con una etapa laboral muy ajetreada- y desde entonces, cuando está sometido a fuertes tensiones, sufre brotes. Le salen postillas en el cuero cabelludo ¿Pueden darme algún consejo o la dirección de algún médico que pueda ayudarle? Un saludo y felicidades por su labor divulgativa. Soy consciente de la presión a la que deben estar sometidos.

José Manuel Villanueva Fernández
Hevia (Asturias)

Conocemos bien los textos del Dr. Joseph Mercola y coincidimos con él en muchas de sus sugerencias y consejos pero no con todos; y como sería largo de aclarar vamos a abstenernos de hacerlo. En cuanto a la artropatía o artritis psoriásica no es sino la consecuencia de una psoriasis que termina afectando a las articulaciones, tendones y ligamentos y es seronegativa; es decir, que no aparece ni factor reumatoide ni otros autoanticuerpos y está descartada una artritis reumatoide. El problema es que la psoriasis que la provoca se considera una enfermedad inflamatoria crónica de la piel de origen autoinmune -no contagiosa pues- que produce lesiones escamosas engrosadas e inflamadas de amplia variabilidad clínica y evolutiva siendo la que cursa con placas la más frecuente. En otras palabras, se desconoce qué la causa aunque sí se sabe que hay alteraciones genéticas en la zona afectada. Lo que no se sabe es si eso es consecuencia o causa por mucho que se haya asociado a los antígenos HLA-CW6 y HLA-DR7. De hecho también se ha asociado a bacterias como la Streptococcus pyogenes y el Staphylococcus aureus, a hongos como el Malassezia y la Candida albicans), a la malaria e incluso a un virus: el papilomavirus. Y de ahí que los médicos recurran a paliativos como antiálgicos, antiinflamatorios, betabloqueantes, sales de litio, antimaláricos e inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. Asimismo se sabe que el estrés emocional puede provocar brotes y que mientras el clima frío empeora los síntomas el caluroso lo mejora. De hecho tomar el sol es bueno salvo que sea fotosensible. En suma, la artritis psoriásica es un tipo de espondiloartropatía que daña las articulaciones siendo conveniente asegurase del diagnóstico porque a veces lo que se padece realmente es gota, artritis reumatoide u osteoartritis (a la artritis psoriásica en la columna vertebral se la llama por cierto espondiloartritis). Y nos va a permitir que dudemos de que sea lo que sufre su hijo si hay que valorarlo por los síntomas. De hecho le aconsejamos que busque otro diagnóstico y acuda para ello a un buen dermatólogo. Es más, que su hijo pruebe antes con un sencillo champú de brea -se vende en farmacias- que debe mantener de 10 a 15 minutos antes de enjuagar el cabello y, paralelamente, que se aplique a diario aceite de jojoba. Y por si se tratase de una infección que acuda a un buen experto en el Par Biomagnético como Juan Carlos Albendea (91 704 57 81) ya que puede tratarse de algún virus, bacteria, hongo o parásito y es el método más rápido para detectarlo.


Sr. Director: padezco lipomatosis múltiple desde los 13 años -ahora tengo 48- y me han extirpado quirúrgicamente ya unos 60 lipomas del cuerpo. Los médicos me dicen que se desconoce el origen, que no se puede prevenir su aparición y que lo único eficaz es extirparlos. Me gustaría saber pues si ustedes tienen conocimiento de productos o tratamientos que puedan ayudarme. En espera de su respuesta les saluda

Gabriel Granja

Aunque usted ya lo sabrá debemos explicar a los lectores de qué trata el problema que nos plantea. Un lipoma es un bulto de grasa superficial de consistencia blanda que se forma en el tejido adiposo; no se trata pues de quistes -éstos son de tejido epitelial- y no son neoplasias o tumores benignos aunque algunos les califiquen así. Y normalmente aparecen -pocos o muchos- en cuello, espalda, hombros y abdomen pudiendo moverse tocándolos. A veces sin embargo se producen en capas más profundas de la piel y es entonces cuando se propone sobre todo extirparlos quirúrgicamente aunque lo normal es no tratarlos o hacerlo inyectándoles corticoides. Y desde luego no es habitual que aparezcan en niños como fue su caso. Los médicos los califican según la zona en la que se encuentran y hablan así de lipomatosis infiltrante del rostro, lipomatosis pélvica, lipomatosis encefalocutánea, lipomatosis dolorosa y lipomatosis neural desconociéndose qué los provoca aunque se infiere que algunos pueden ser genéticos al haberse detectado mutaciones en el ADN mitocondrial. Y no suelen doler salvo si se inflaman por alguna otra razón; por ejemplo, si se infectan. Agregaremos que la única «pista» sobre su origen es el hecho de que aparece más frecuentemente entre quienes tienen disfunciones hepáticas y/o pancreáticas -se ha detectado en algunos enfermos resistencia a la insulina-, algo improbable en su caso ya que le aparecieron a los 13 años. Y lamentablemente, al no saber qué los provoca, no es posible prevenir su aparición. De ahí que se extirpen quirúrgicamente pero con la cápsula incluida ya que si no se reproducen. Si son superficiales basta succionar la grasa interior con una jeringuilla y una aguja grande. La Medicina Tradicional China los trata eficazmente con Acupuntura -o con Electroacupuntura- y Moxibustión (usando artemisa). Y otros con Electrolipólisis, es decir, haciendo pasar una corriente que destruya las células de grasa. Cabe añadir que algunos naturistas proponen «deshacerlos» con una cataplasma hecha de miel de color oscuro y harina integral a partes iguales que tras mezclarse bien debe aplicarse dejándola actuar durante 36 horas tras las cuales se lava la zona y se repite el procedimiento hasta que desaparezcan los lipomas, algo que puede acaecer a los pocos días. Otros utilizan sin embargo una mezcla de sal marina y yemas de huevo. Y algunos obtienen un resultado parecido usando un MORA, dispositivo del que hemos hablado en varias ocasiones. Dicho esto le sugerimos que ante todo desintoxique y desacidifique a fondo su organismo y lo oxigene. Es primordial y hemos explicado a menudo como hacerlo. Eso sí, tome además limón diluido y ácidos grasos omega 3 a diario. Y si precisa que alguien le dirija acuda a la consulta del médico y cirujano Luis García Cremades (91 344 19 68), miembro de nuestro Consejo Asesor, máster en Medicina y Cirugía Estética, experto en lipoescultura, intolerancias alimentarias y antienvejecimiento y director en Madrid de la Clínica de estética y tratamientos Longe Bell.


Sr. Director: ante todo permítanme darles las gracias por lo que hacen y la informacion tan importante que trasmiten a las personas con problemas de salud. El caso es que tengo una hija de 36 años a la que han operado en cuatro ocasiones de un tumor filoides benigno y ya no sé a dónde dirigirme para que nos den otras opciones porque cada seis meses se le reproduce y solo nos dicen que hay que quitárselo de nuevo y limpiar. Me gustaría pues saber a qué se debe, si es genético u hormonal y si hay alguna posibilidad de tratarlo eficazmente. Les quedaré muy agradecida de cualquier información que puedan darme. Un saludo.

Carmen Herrerías Arana

Los cistosarcomas o tumores filoides se extirpan porque crecen muy rápidamente presionando a veces la mama y por eso cuando reaparecen una y otra vez los médicos terminan proponiendo una mastectomía parcial o total aun cuando rara vez se diseminan hacia los ganglios linfáticos de las axilas. Lo único constatado es que hay mutaciones en las células de la zona; especialmente en el gen MED12, proteína mediadora de la transcripción de la subunidad 12 de la ARN polimerasa II. Hablamos de una enzima que en humanos es codificada por el gen MED12 situado en el cromosoma X, mutación que por cierto se ha asociado igualmente al Síndrome de Lujan-Fryns y al Síndrome FG o Síndrome Opitz-Kaveggia. El tumor filoide de mama tiene consistencia fibrosa-elástica bien delimitada y no adherida a piel ni a planos profundos siendo raro que duela al palparse. Eso sí, cuando son muy grandes la piel que lo recubre puede tener tinte azulado o cianótico, probablemente debido a la compresión tumoral; incluso pueden necrosarse y ulcerarse si sobrepasan el límite de la resistencia elástica. Agregaremos que en la mayoría de los casos el tamaño medio es de 5 cm aunque a veces superan los 30 y son de tejido conectivo y glandular al igual que los fibroadenomas. Pues bien, cuando los fibroadenomas y los tumores filoides aparecen inicialmente suele bastar masajearlos suavemente -sin apretarlos- de 20 a 30 minutos diarios para que en cuatro o cinco días se disuelvan sin efecto negativo alguno. Lo dio a conocer hace años en Estados Unidos un médico que inmediatamente fue perseguido por ello… pero funciona. Nuestra sugerencia, al igual que en el caso de la lectora anterior, es que desintoxique y desacidifique a fondo su organismo, lo oxigene y acuda a equilibrarse energéticamente a un buen especialista en Medicina Tradicional China con experiencia en Acupuntura. Le sugerimos pues que acuda a la consulta del Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16).


Sr. Director: les felicito por el artículo sobre transgénicos de D. Jesús García Blanca. Es íntegro, claro y muy informativo. Veo una semejanza considerable entre la lucha actual contra los transgénicos y la cruzada del siglo XIX a favor de la regulación de la alimentación y en contra de la adulteración de los alimentos en Estados Unidos. Los aditivos tóxicos en la alimentación fueron introducidos en el mercado y continuados durante generaciones haciendo creer al consumidor que tales sustancias se añadían a los alimentos para beneficiarle. A finales del siglo XIX y principios del XX el consumidor, como la cobaya de laboratorio, no tenía ni idea de lo que estaba consumiendo. El Dr. Harvey Washington Wiley, en su libro The History of a Crime Against the Food Law (1929), expuso la controversia que hubo durante la regulación de aditivos en la alimentación. Muchos de los aditivos tóxicos no figuraban en ninguna parte. Ni siquiera en el etiquetado figuraban todos los ingredientes. El Dr. Wiley, en varias audiencias, debatió en el Congreso el peligro de adulterar los alimentos, los aditivos tóxicos que debían estar prohibidos, las muertes causadas por éstos y la falta de ética por parte de las compañías alimentarias. Y advirtió al mundo de que si se añadían a los alimentos sustancias tóxicas el consumidor tendría menos defensas para afrontar enfermedades mientras que si consumía una dieta sin alimentos adulterados la resistencia del consumidor aumentaría. Y gracias a él se aprobó en 1906 en Estados Unidos una ley que prohibía los alimentos adulterados y el falso etiquetado. Más químicos-médicos involucrados como el Dr. Wiley es pues lo que necesitamos para la inspección y el etiquetado, pasar reglas y regulaciones según el Principio de Precaución ya que no se puede lanzar al mercado -y menos globalizar- la venta de productos sin una evaluación a fondo de sus efectos secundarios. Atentamente le saluda

María I. Pérez

Somos muy conscientes de lo que nos dice y de hecho hemos publicado varias decenas de noticias y artículos al respecto. Entre en nuestra web –www.dsalud.com– y compruébelo. No creemos de hecho que haya muchas publicaciones en el mundo que hayan advertido de forma tan extensa, documentada y reiterada de este problema desde hace tantos años.


 

NÚMERO 196 / SEPTIEMBRE / 2016

Estimado director: como bien sabe soy médico experto en terapias complementarias y alternativas y por ello mismo miembro de la Asociación Española de Médicos Integrativos (www.aesmi.org) y le mando esta carta porque quisiera una vez más mostrar públicamente mi preocupación por el negativo efecto de las radiaciones electromagnéticas, especialmente las del Wi-Fi. Y no porque se diga en documentados y rigurosos trabajos –que existen y muchos- sino por propia experiencia. El fin de semana del 24 al 26 de junio pasado estuve en Asturias con mi mujer -también médico- para asistir en Oviedo a un breve curso sobre la Tabla periódica y la Homeopatía impartido por un experto compañero homeópata, el Dr. Luis Rekarte  (www.rekarte.com). Pues bien, nos hospedamos en un gran hotel de Gijón bonito, familiar y agradable y resulta que, sin entender inicialmente por qué, pasé dos noches horribles. Estuve dando vueltas en la cama preso de una extraña inquietud y levantándome constantemente debido a la desazón. Y me pregunté si la cama no estaría encima de alguna zona geopatógena o inmersa en un cruce de líneas Hartmann. El caso es que apenas pude descansar pero dos cafés bien cargados me permitieron asistir por la mañana a la  conferencia. Cuando mi mujer y yo volvimos tras pasar relajadamente la tarde y cenar moderadamente -sin alcohol- nos tumbamos siendo ya tarde en la cama a ver un poco la televisión y relajarnos pero pronto sentimos cómo se nos cerraban los ojos tras un día tan intenso. En fin, entre la 1 y las 3 de la madrugada logré conciliar el sueño si bien de forma superficial pero a partir de ese momento empecé a sentirme inexplicablemente nervioso. Fue entonces cuando tuve la intuición de que la causa debía ser la antena Wi-Fi para las habitaciones y resultó que estaba situada en el pasillo… precisamente justo al lado de nuestra habitación. Así que bajé a recepción a las 3.30, pedí que por favor apagaran el Wi-Fi porque me alteraba y no podía dormir y el encargado de recepción me miró de tal forma que debió pensar que estaba hablando con alguien no muy cuerdo. Sin duda porque la inmensa mayoría de la gente lo ignora todo sobre las perjudiciales emisiones del Wi-Fi. Afortunadamente debió pensar que nadie iba a utilizarlo a esas horas y accedió a apagarlo. Volví a la cama y pronto comencé a sentirme menos agitado y me fui tranquilizando… hasta que de nuevo volví a  sentir desazón, cogí extrañado el móvil, miré la señal de Wi-Fi ¡y confirmé que estaba de nuevo activa! Desesperado e impotente cogí el colchón ayudado por mi mujer, lo llevamos al baño -lo más lejos posible del emisor-, me traté con acupuntura, esperé a que me hiciera efecto y logré dormir hasta las 9:00 de un tirón. Sin embargo cuando me levanté me sentía aturdido y mi mujer me diría que a ella le dolía la espalda y notaba hinchado todo su cuerpo. En suma, mi fin de semana en un hotel de cuatro estrellas se convirtió en un auténtico tormento porque sus responsables siguen sin entender y asumir –al igual que las autoridades sanitarias- que el Wi.Fi puede llegar a afectar al organismo de forma grave. Lo digo sin rubor: la pintura de las paredes de nuestra casa es anti-Wi-Fi al igual que los visillos; y me conecto a Internet por PLC -siglas de Power Line Communications-, cableado que va por la red eléctrica. Animo pues a los lectores a que lean todo lo que ustedes han publicado al respecto –que es mucho- y a que sean conscientes de que muchos de los problemas de salud que afectan a la gente se deben a las radiaciones electromagnéticas. Mi mujer y yo somos médicos, hemos atendido a multitud de personas con electrosensibilidad, la hemos sufrido en nuestras carnes y sabemos muy bien que alojarse en los modernos hoteles y apartamentos que ofrecen Wi-Fi como cortesía gratuita a sus clientes es un enorme error. Es mejor ir a establecimientos sin Wi-Fi o a antiguos hoteles de paredes gruesas y menos materiales sintéticos y, por tanto, más aislantes. Al menos hasta que las autoridades admitan el problema y se cambie de una vez la errónea legislación actual.

Dr. Santiago de la Rosa

Le agradecemos sinceramente su carta que esperamos sirva para recordar las advertencias que sobre este tema venimos haciendo en la revista desde hace muchos años como usted bien recuerda. Sin embargo dudamos mucho que las autoridades hagan en breve algo al respecto ya que han optado por la socorrida táctica política del avestruz.


 Querido director: ante todo enhorabuena por la revista. Gracias a ella tenemos qué regalarle a mi padre cada dos años (es suscriptor desde hace mucho tiempo). En fin, quisiera comentarle que cuando era pequeño y me acostaba me ponía a menudo en tensión y nervioso pero es que a partir de 2012, al salir de fiesta el fin de semana tras trabajar de lunes a viernes muchas horas, tenía a veces la sensación de que me faltaba el aire y eso me hacía volver a casa inmediatamente. Ese verano me fui de viaje con unos amigos y lo pasé muy mal porque, sin motivo aparente, tenía miedo ante cualquier circunstancia. El caso es que terminé en un psiquiatra y me recetó Paroxetina 20 mg intentando los tres años siguientes reducir la dosis -dos veces- hasta la cuarta parte sin conseguirlo. Decidido a no depender de una pastilla química como esa toda la vida decidí cambiar de psiquiatra y el nuevo me quitó ese fármaco y me sugirió tomar 3 pastillas de 2.5 mg de Diazepam complementando el tratamiento con homeopatía. Pues bien, a día de hoy sigo sin poder hacer vida normal y mantengo limitaciones aunque esté mejor que cuando tomaba la Paroxetina. Tengo 29 años, sigo sufriendo pánico y fobias y como en ocasiones sigo sintiendo que me falta el aire me veo obligado a evitar muchas situaciones cotidianas. ¿Qué me aconsejan? Un abrazo.

Rafael Martínez (Madrid)

Lo que le aconsejamos es que busque la causa del problema pero dudamos mucho que vaya a encontrarla en un psiquiatra ya que la inmensa mayoría son meros recetadores de fármacos paliativos pero iatrogénicos. Por lo que nos cuenta puede usted estar sufriendo las consecuencias de vivir y/o dormir en una zona geopatógena; si ha leído la carta precedente a ésta verá que las radiaciones electromagnéticas de su entorno pueden ser la causa… pero también las de carácter telúrico. Consulte pues con un experto que lo valore aunque solo sea para descartar esa posibilidad real (le sugerimos que contacte para ello con la Fundación para la Salud Geoambiental (www.saludgeoambiental.org) en el 910 01 45 26. Otra posibilidad es que su problema lo esté causando alguna intolerancia o alergia a alimentos, fármacos o sustancias químicas por lo que igualmente deben testárselo. Y asimismo puede provocárselo alguna infección parasitaria, algo que puede testárselo rápidamente un buen especialista en el Par Biomagnético como Juan Carlos Albendea (91 704 57 81). Cabe añadir que el problema puede estar también en el déficit de algún micronutriente -vitaminas, minerales, aminoácidos, probioticos, enzimas, coenzimas, etc.- y hay asimismo que valorarlo. Y no menos plausible es que se trate de la somatización de algún trauma psicoemocional lo que pueden decírselo sometiéndose a una terapia de Anatheóresis cuyo centro principal está en Madrid (91 522 89 09). Como ve quizás no le resulta fácil conocer la causa pero es la única manera de resolver el problema. Suerte.


 Sr. Director: en el número 192 de la revista leí un artículo sobre las sorprendentes propiedades del agua hidrogenada y acabo de volver a hacerlo con motivo de asistir a la presentación de un agua casi milagrosa de Japón llamada Kangen. Mi pregunta es simple: ¿cuál es la diferencia entre agua alcalina y agua hidrogenada? ¿Y cuál está mejor de precio?  En espera de sus noticias le saluda atentamente

Adolfo Torre González (Bilbao)

De ese tipo de agua no hemos hablado nunca pero se obtiene simplemente por electrolisis manteniendo los minerales alcalinos y ionizándola para cambiar su estructura molecular. En cuanto a su pregunta un agua es alcalina si su pH  es igual a superior a 7,3 lo que puede saberse introduciendo en ella una simple tira medidora. Y para lograr eso basta hervirla  5 minutos o echar en ella una pizca de bicarbonato sódico; es así de simple. Y el agua hidrogenada es agua alcalina enriquecida con hidrógeno y, por tanto, con capacidad antioxidante. Lo explicamos en detalle en el reportaje que con el título Llamativas propiedades del agua hidrogenada publicamos en el nº 192. En cualquier caso si le interesa profundizar en las propiedades del agua le sugerimos que entre en el apartado de nuestra web donde hemos agrupado todos los reportajes que hemos publicado al respecto: www.dsalud.com/index.php?pagina=agua.


Hola; en primer lugar, mi más sincera felicitación por la revista. Creo que es la primera vez que se logra un equilibrio adecuado entre la difusión de opciones menos agresivas para la salud y un respaldo experimental que apoya lo que se comenta. Habitualmente se nos ha acostumbrado a los dos extremos. Por una parte al “esto funciona porque tengo pruebas de laboratorio que lo confirman” -aunque tales pruebas sean en muchos casos, como mínimo, poco objetivas- y en el otro extremo a afirmaciones como “Una opción espiritualmente más acorde con tus biorritmos y con las energías sanadoras del universo”. En su revista no se descarta ninguna opción pero lo que se afirma tiene el respaldo suficiente para que cada persona ponga a funcionar las neuronas y elija con criterio. Esto es lo que me ha animado a escribirles para conocer su opinión -mejor sería decir su consejo- sobre la opción (u opciones) más adecuada para tratar los trastornos reumáticos. Voy a cumplir 68 años y al parecer tengo una leve hiperplasia sinovial/artritis reumatoide que me está dando la lata en un pie desde hace un par de meses y la medicina oficial me da dos remedios: “San Ibuprofeno” y “Si te duele, te aguantas”. Tal vez sea un bicho raro pero no sé porque esos dos “remedios” me suenan peor que la enfermedad. En fin, aunque el tema no es grave quiero atajarlo cuanto antes -sobre todo de cara al futuro- y ésta es la razón de que solicite su consejo.

Francisco Sáenz

Hay muchos productos que mejoran la artritis reumatoide; desde el  conocido Renovén (antiguo Bio-Bac) hasta el coral marino pasando por las vitaminas B9, B12, C y E, los minerales selenio, zinc, cobre y manganeso, el superóxido dismutasa (SOD), la betaína HCL, las enzimas proteolíticas, los bioflavonoides, la niacinamida, el PABA, el sulfato de glucosamina, el sulfato de condroitina y los ácidos grasos omega-3. Pero la causa de fondo -como en la mayoría de las patologías- está en el desequilibrio y acidificación del organismo por una inadecuada alimentación. Elimine pues de su dieta las carnes rojas, las bebidas alcohólicas, la leche y sus derivados, los huevos, el azúcar blanco, los pimientos, las berenjenas, las patatas, los tomates y el café. Aunque lo  mejor sería que hiciera La Dieta Definitiva durante al menos dos o tres meses eliminando las verduras antes citadas. Notaría la mejoría de inmediato.


 Estimado Director y equipo: no tengo palabras para agradecerles el beneficio que están haciendo a muchas personas, entre ellas a mi familia. Verá, mi hija tiene 27 años y lleva varios con menstruaciones poco regulares: 2, 3 o más. Unas veces con sangrados abundantes y otras no. Hace unos 4 años la vio una ginecóloga, la recetó Yaz 0,0 2mg/3 mg de Bayer y aunque el tratamiento le regulaba las menstruaciones advertí a mi hija de sus posibles efectos secundarios pues como suele tener migrañas pienso que un tratamiento tan prolongado podría perjudicarla. Se lo dijo a la ginecóloga y decidió dejar el tratamiento pero el problema volvió, Así que la doctora se lo cambió por Zoely 2,5 mg/1,5 mg de Theramex que también le va bien. En fin, aunque las migrañas son bastante anteriores a este problema mi pregunta es si el tratamiento que recibe es muy perjudicial; y si es así, si existe alguna alternativa natural.  Perdón por la extensión y saludos cordiales.

Juan Carlos Otero

Lo sentimos pero eso es imposible de saber  sin un estudio a fondo del caso ya que las causas pueden ser numerosas. Le sugerimos pues que consulte con el Dr. Diego Jacques (91 799 14 79), experto ginecólogo y miembro de nuestro Consejo Asesor que entendemos podrá ayudar a su hija.


 Estimado Sr. Campoy: mis sinceras gracias a usted y a todo su equipo por tan magnífico trabajo. Soy lectora asidua de la revista y me está sirviendo de bastante ayuda. Verá, tengo 61 años y hacia los 30  me apareció psoriasis en la planta de los pies. Las cremas que me recetó el dermatólogo no me hicieron efecto porque si bien a veces remitía terminaba reapareciendo de nuevo. Además entre los 30 y los 59 años sufrí en la rodilla derecha un dolor muy intenso -en seis ocasiones- que me imposibilitaba andar bien pero no se hinchaba ni enrojecía; desaparecía como había venido. Me hicieron una resonancia y el traumatólogo me diagnosticó una gonaltralgia pero no me puso ningún tratamiento. En la última ocasión que me pasó sí se hinchó en cambio la rodilla derecha. Fue a los 59 años. Un día empezó a dolerme la muñeca derecha y a los pocos días la rodilla del mismo lado. Una semana después me dolían las dos muñecas y las dos rodillas; de forma más intensa en la parte derecha donde las articulaciones estaban hinchadas. Era un dolor espantoso; no podía moverme ni hacer nada. Me visitó el traumatólogo y lo único que hizo fue decirme que la rodilla terminaría con una prótesis pero que aún era muy joven y me recetó Artrilog que no me hizo nada. Dijo que era artrosis. Después me visito una reumatóloga que me hizo una artrocentesis de la rodilla derecha; me extrajo 50 cm de líquido que se analizó y resultó ser inflamatorio. En la analítica el resultado de la proteína C reactiva fue de 11 –el valor normal es de 0 a 5- y entonces me diagnosticó artritis psoriásica recetándome ácido fólico, Metrotexato 6 mg y Urbason 2 mg (este ultimo a diario y de forma definitiva). El caso es que no me he tomado ninguno de esos medicamentos y tampoco estoy dispuesta a operarme. A raíz del último brote fuerte -en mayo de este año- con la proteína C reactiva en 15- decidí instaurar mi propio tratamiento buscando en artículos publicados y decidí tomar Bifidobacterium infantis (éste lo tomo desde que recientemente publicaron ustedes el articulo Muchos problemas dermatológicos se tratan ingiriendo prebióticos), vitamina C, colágeno hidrolizado, omega 3, Factor Transfer, aminoácidos esenciales, cloruro de magnesio y harpagofito. Me he sometido a 4 sesiones de factores de crecimiento -además de inyectarme ozono en la rodilla derecha que es la que peor tengo- e intento hacer una dieta saludable. Básicamente verduras, proteínas y frutas –éstas solo en el desayuno como se indica en el libro La Dieta Definitiva– y de leche solo kéfir (que me preparo yo). Sin embargo en mi última analítica las plaquetas han subido a 498 cuando los valores  normales están entre 150 y 410. La doctora reconoció que era así pero no dijo nada más. ¿Puede ser una trombocitosis? Espero y deseo que puedan  ayudarme pues lo que más temo son los brotes. Disculpen la extensión de mi carta. Atentamente,

L. Rodríguez

Los médicos hablan de trombocitosis para definir la presencia en sangre de un número de plaquetas excesivo; no se trata pues de una patología. Las causas pueden ser muchas. Y lo mismo cabe decir de sus síntomas. En cuanto a su psoriasis hemos explicado recientemente en un documentado artículo que muchos problemas dermatológicos pueden resolverse ingiriendo probióticos de efectos sistémicos al equilibrar ello el microbioma intestinal; destacando en el caso concreto de la psoriasis el Bifidobacterium infantis (lea en nuestra web –www.dsalud.com– el reportaje que con el título Muchos problemas dermatológicos pueden tratarse mediante la ingesta de probióticos apareció en el nº 194). Nos permitimos sugerirle en cualquier caso que acuda a la consulta de la Dra. Esther de la Paz para que valore pormenorizadamente su caso (91 431 35 16). No podemos darle consejos genéricos sin conocer qué provoca sus síntomas.  


 

NÚMERO 195 / JULIO-AGOSTO / 2016

Sr. Director: tengo 60 años, mido 1,74, peso 99 kilos, soy sedentario porque perdí una pierna hace cuatro años y padezco de sobrepeso, diabetes, colesterol, triglicéridos y ácido úrico elevado, entre otras cosas “menores”. Y el médico me ha dicho que si no adelgazo, además de no volver a salir más de casa corro el riesgo de tener un infarto. La verdad, me lo ha puesto muy crudo. Pero es que yo he seguido todo tipo de dietas y no consigo nada… salvo morirme de hambre. Con algunas hasta he engordado aun más. Estoy pues desesperado porque tengo tres hijos aún pequeños y me aterroriza dejarles solos con mi mujer sin apenas dinero. Lo que tenía ahorrado me lo he “pulido” en tratamientos farmacológicos que tampoco han funcionado. El caso es que un amigo me habló hace dos semanas de su revista –no la conocía-, he leído varios de sus artículos en Internet y me ha sorprendido el alto nivel de los reportajes y la calidad y cantidad de miembros de su Consejo Asesor. Sinceramente, no me lo esperaba; ignoraba que hubiera en España una revista sobre salud de tanta calidad. Al menos a mí me lo parece aunque reconozco que no soy experto en la materia ya que soy arquitecto. En fin, no quiero abusar contándoles mis penas pero sí me gustaría que me orientaran. ¿Qué puedo hacer? ¿Alguien en mi situación puede recuperarse o al menos mejorar como para prevenir lo que dicen me espera? Si es así por favor díganme qué hacer. Sé que han publicado ustedes miles de noticias y artículos –más de 5.000 según se dice en la cabecera de su web entre noticias y reportajes- pero soy incapaz de encontrar lo que necesito entre tanta información. Y por favor no se limiten a mandarme a un médico especialista de su confianza porque no estoy ni en condiciones de desplazarme ni de abonar las tarifas de médicos particulares por muy justas y razonables que éstas sean. Estoy sin fondos y sin trabajo a pesar de mi profesión. ¿Qué puedo pues hacer sin seguir tratamientos alternativos –con o sin dispositivos de “vanguardia”- ni consumir carísimos complementos nutricionales o alimentos funcionales? No puedo aceptar que no haya una solución más sencilla. ¿La conocen ustedes? ¿Pueden ayudarme? ¿Conocen alguna manera sana, simple y barata de resolver mis problemas de salud? Sé que pido mucho pero estoy seguro de que si ustedes me orientan ayudarán a la vez a otras personas que lean la revista en situación similar. A la espera de su respuesta les saluda esperanzado

Carlos Rodríguez
(Gandía)

Claro que es  posible recuperar la salud de forma «sencilla», incluso en un caso como el suyo; basta quererlo, tener voluntad -todo enfermo dice estar dispuesto a hacer lo que sea pero no es cierto- y ser constante y honesto con uno mismo. Así que si realmente es su caso vamos a decirle qué debe hacer pero advirtiéndole desde ya que si no hace exactamente lo que le sugerimos no funcionará. No busque pues luego excusas del estilo de «por un día no pasa nada»… porque sí pasa. Se explica de forma clara, amplia y concisa en el libro La Dieta Definitiva al que puede usted recurrir si quiere ahondar en las razones de lo que vamos a indicarle. Y es que como ya hemos dicho otras veces esa dieta tiene como objetivo principal adelgazar rápidamente sin pasar hambre, sin pesar la comida, sin contar calorías y sin hacer ejercicio ayudando además a resolver muchas patologías, especialmente las de origen digestivo (es decir, la inmensa mayoría). Y funciona sin necesidad de tomar suplemento alguno aunque éstos puedan ser útiles en ocasiones. Ahora bien, debe seguirse solo durante unos meses -depende de lo que se necesite perder- y luego, tras hacer brevemente la fase de mantenimiento, volver a alimentarse de forma «normal» aunque asumiendo sus enseñanzas. En fin, para no alargarnos en demasía esto es lo que le sugerimos a usted en unos breves pasos: 1) Ayune durante tres días no ingiriendo más que agua e infusiones de té verde, poleo-menta o manzanilla (con estevia si precisa algún edulcorante). 2) Hasta que recupere el peso adecuado y los niveles «normales» en las analíticas -olvídese del exceso de colesterol porque no es negativo- ingiera a partir del 4º día por las mañanas nada más levantarse un vaso grande de agua templada -tirando a caliente- al que debe echar el zumo de medio limón grande y al cabo de 10-15 minutos como desayuno algo de fruta (sin pasarse y preferiblemente papaya, piña natural, melón, sandía, mango, manzana, pera o cerezas); con café natural -nunca torrefacto- o una infusión si lo desea. Exclusivamente. 3) A media mañana puede volver a ingerir un poco de fruta con café o infusión… sin volver a tomar nada hasta el almuerzo de mediodía. Y a partir de este momento olvídese de la fruta hasta el día siguiente (sin excusas). 4) Para almorzar y cenar empiece siempre ingiriendo vegetales crudos de cualquier tipo; tome un buen gazpacho o hágase unas abundantes ensaladas aderezadas solo con sal y aceite de oliva virgen extra (nada de vinagre). Y luego ingiera pescado, marisco (salvo vieiras), carne magra, jamón york, pavo asado natural (sin gluten, fosfatos, nitritos, etc.), jamón de bellota curado (nunca envasado ya que todos llevan conservantes tóxicos) o huevos (nunca fritos ni cocidos) que puede acompañar con ensaladas o verduras a la plancha o ligeramente asadas a baja temperatura aunque ello hará perder parte de sus nutrientes. En cuanto al postre puede tomar yogur natural sin azúcar, petit–suisse ligero sin azúcar, kéfir de agua o de leche pasteurizada -lo anterior solo en caso de que no sea intolerante a los lácteos-, flan de huevo sin azúcar, gelatina, café natural o infusiones. Eso sí, la carne y el pescado deben prepararse al vapor, al horno, a la plancha, estofados o asados durante el tiempo justo y a fuego lento procurando que la temperatura nunca pase de 80º… pero nunca fritos ni cocidos. Freír los alimentos produce radicales libres que además de destruir las grasas esenciales pueden dañar las células, aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y el cáncer, acelerar el proceso de envejecimiento y destruir muchos micronutrientes. El grado de daño potencial depende ya del tipo de aceite, de la temperatura a la que se fría y del tiempo que se utilice. Entiéndase que las moléculas de muchos alimentos se desnaturalizan por encima de los 80º/100º haciendo que el organismo no sea capaz de metabolizarlos. Por lo que se refiere a los microondas -emiten ondas a 2.500 megahercios que agitan las moléculas de agua de los alimentos a mucha velocidad haciendo que rocen unas con otras produciendo un frotamiento que produce un intenso calor- tampoco los use. Ni los hornos que funcionan con infrarrojos pues tienen un comportamiento similar y los posibles efectos negativos pueden ser los mismos. Por lo que se refiere a los ahumados sepa que el humo con el que se que ahúman contiene hidrocarburos policíclicos parecidos a los que se queman con los cigarrillos y por tanto son potencialmente cancerígenos; no abuse pues de ellos si decide consumirlos. En cuanto a las barbacoas sepa que a las sustancias antes mencionadas se añade la generación de otras también cancerígenas: las que provoca la degradación a altas temperaturas de las grasas. Grasas que muchas veces caen de la parrilla al fuego donde se queman impregnando de nuevo la carne con el humo resultante de su combustión. De ahí que sea también un tremendo error comer tanto la carne hecha a la barbacoa como la carne chamuscada; por muy sabrosas que estén. El factor de riesgo a la hora de contraer cáncer de estómago cuando se toman esos alimentos es alto. En cuanto a las licuadoras y batidoras –como las máquinas de cuchilla para cortar embutidos, jamón o queso en lonchas- es verdad que producen fricción y pueden elevar la temperatura en la zona de corte pero no está constatado que ello sea suficiente para desnaturalizar sus proteínas. Toda esta información ya fue dada a conocer a lo largo de estos años. En suma, la dieta es la parte principal de cualquier tratamiento, sea cual sea la patología que se padece. Como hemos explicado ampliamente la base de todo tratamiento curativo está en la homeostasis del organismo y ello exige desintoxicarlo, nutrirlo y equilibrarlo para que el microbioma esté en perfecto estado y no puedan proliferar microbios patógenos ni células malignas. En estado de homeostasis un organismo bien nutrido es capaz de superar por sí mismo prácticamente cualquier patología degenerativa y/o crónica, cáncer incluido. Y por lo que se refiere a posibles suplementos salvo agua de mar purificada, un complejo de vitaminas, minerales y oligoelementos -hay muchos en el mercado a precios razonables-, uno enzimático y uno rico en ácidos grasos omega-3 no debería necesitar usted nada más. Aunque le sorprenda.


Sr. Director: padezco cáncer de pulmón y los médicos me han desahuciado. Lo frustrante es que yo no he fumado jamás y no he vivido ni trabajado en ambientes de fumadores. Ni en casa ni en el trabajo. Y tampoco he estado de forma frecuente en lugares con aire contaminado. Tengo un amigo que tampoco es fumador pero trabaja en una gasolinera de las que aun sirven a los clientes y el médico le dice que puede haberse debido a los gases que emiten la gasolina y el diesel a través de las mangueras; pero tampoco es mi caso. Y no vivo en lugar alguno con gas radón que sé que puede provocar esta patología. Ni hay en las paredes de mi casa fibra de vidrio como aislante que sé que también puede al parecer provocarlo. Es más, no me han hecho radiografías de tórax ni TACs en los últimos 20 años -tengo 57- así que estoy perplejo. ¿A qué puede haberse debido mi cáncer? Y sobre todo, ¿qué puedo hacer? Navegando por Internet vi la conferencia que el Dr. Alberto Martí Bosch dio como cierre del último congreso sobre cáncer que organizaron ustedes -por cierto, ¿por qué han dejado de organizarlos si eran buenísimos?- y pensé en acudir a él pero tras llamar a su consulta me dijeron que no tenía hora ¡hasta dentro de año y medio! ¿Cómo es posible? No lo entiendo. ¿Realmente es así? Se lo pregunto a ustedes porque me fío de su palabra y a él no le conozco aunque viendo el vídeo me cayera muy bien. ¿Pueden ayudarme por favor? Estoy desesperado.

Carlos Martínez

(Madrid)

Lo que el Dr. Alberto Martí Bosch planteó básicamente en su ponencia es que cuando nuestro sistema de limpieza o drenaje falla el material tóxico de desecho empantana el espacio acuoso que baña los tejidos intoxicándolo. Y que cuando las células están rodeadas de las propias toxinas que han generado no pueden vivir correctamente ya que su entorno se vuelve ácido por la acumulación de ácido carbónico, ácidos grasos y ácido úrico. Ácidos que son cáusticos y queman todo haciendo que las células se queden sin oxígeno y sin nutrientes ante lo que sólo pueden pasar dos cosas: que las células sobrevivan y den lugar a distintas patologías –cáncer incluido- o se mueran. Siendo en este segundo caso cuando el organismo las fibrosa o enquista. Es como aparecen los fibromas y los quistes. Es decir, ésa es la causa de los fibromas mamarios, los fibromas uterinos, los fibromas prostáticos, los quistes de ovarios y los quistes mamarios; salvo que esa intoxicación/acidificación tenga lugar en los tejidos centrales porque entonces lo que aparecerá es fibrosis pulmonar, fibrosis renal, fibrosis hepática, quistes renales, quistes hepáticos o quistes pulmonares. Quistes o fibromas que si no molestan es mejor no tocarlos y olvidarse de ellos. Nuestro consejo pues es que ante todo desintoxique y alcalinice el organismo y se asegure de no ingerir alimentos, productos o fármacos que le agredan. Siga una dieta cetogénica estricta y elimine de forma drástica todos los carbohidratos refinados y la leche así como sus derivados y, obviamente, los productos que los contienen: helados, pasteles, tartas, dulces, bollos, galletas, chocolate, etc. Es básico que regenere usted su microbioma. Su carta ha llegado de hecho justo cuando el número anterior a éste estaba ya en imprenta y precisamente en él explicamos que el cáncer de pulmón también pueden provocarlo los carbohidratos refinados (lo tiene en nuestra web –www.dsalud.com– con el título Relacionan el consumo de hidratos de carbono refinados ¡con el cáncer de pulmón! aunque está disponible solo para suscriptores). En él se explica que seguir una dieta rica en hidratos de carbono de alto índice glucémico -los que liberan la glucosa rápidamente en sangre- se asocia a un mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón con independencia de otros factores de riesgo. Así se asevera al menos en un reciente estudio epidemiológico del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas dirigido por Xifeng Wu. Es más, no se trata solo de procurar no ingerir alimentos de alto índice glucémico sino de asegurarse de que la carga total de glucosa que se ingiere al día no sea excesiva; porque el problema existirá igualmente si la cantidad diaria ingerida de alimentos de medio y bajo nivel glucémico es excesiva. En cambio las verduras sin almidón y los alimentos que contienen selenio y quercitina disminuyen el riesgo de sufrir cáncer de pulmón. Asimismo explicamos en él que las células cancerosas crecen básicamente en ambientes deficitarios de oxígeno y muy ácidos utilizando para obtener energía la fermentación anaeróbica de la glucosa, proceso que da lugar a la producción interna de gran cantidad de lactatos y iones de hidrógeno que la célula expulsa fuera aumentando más la acidificación del microambiente externo. En suma, la hiperglucemia ayuda a crecer los tumores al dificultar el transporte hacia las células inmunes de ácido ascórbico -vitamina C necesaria tanto para la mitosis como para la fagocitosis-, reducir la respuesta inmune, activar monocitos y macrófagos que producen citoquinas inflamatorias y acidificar el terreno tumoral. En fin, hemos publicado abundante información sobre todo esto que tiene agrupada en este enlace –www.dsalud.com/index.php?pagina=dossier_cancer- y le sugerimos lea despacio. En cuanto al Dr. Alberto Martí Bosch es cierto: no da abasto desde hace años a pesar de que trabaja muchas más horas que la mayoría de sus colegas. De hecho hace un año decidió formar a dos médicos para que le ayudasen a tratar a más pacientes con los mismos protocolos y hace ya un par de meses que trabajan con él en el nuevo centro al que se ha trasladado con ellos en Madrid; se llama Sensity y su teléfono es el 91 435 56 13.


 

NÚMERO 194 / JUNIO / 2016

Estimado Director: dono sangre tres o cuatro veces al año -estoy orgulloso de ello- pero me preocupa el líquido de reemplazo que me meten durante el proceso de aféresis. Sé que es una combinación de solución salina fisiológica y albúmina al 5%, pero no sé nada de los conservantes o excipientes que pueda llevar. Obviamente los facultativos que me atienden durante la extracción me dicen que no afecta en modo alguno a mi salud pero deseaba saber si en vuestra experta opinión existe algún riesgo y si debo moderar la frecuencia de donación. Muchas gracias y un fuerte abrazo.

Juan Antonio Puche
(Jaén)

No hay razón para que tras donar sangre le inyecten «líquido de reemplazo» alguno; si lo hacen donde usted acude deberá preguntarles a ellos la causa. Y no podemos decirle si lleva algo más porque no sabemos qué líquido concreto han usado. En cuanto a la frecuencia se aconseja no donar más de cuatro veces al año en el caso de los hombres y de tres en el de las mujeres. Al menos hasta que en lugar de sangre se use agua de mar que sería lo más inteligente.


Sr. Director: soy suscriptor de la revista desde hace más de 10 años y quisiera felicitarles por la grandísima labor que realizan. Es una suerte que existan personas como ustedes. Bien, en el nº 181 publicaron una carta de D. Miguel Jurado Mora que contestaron con meridiana claridad en la que dicen que no es aconsejable consumir sin un cocido previo de cinco minutos alimentos como el ajo, la cebolla y la mostaza a fin de evitar problemas con el parásito Fasciolopsis Buski. El caso es que yo consumo desde hace muchos años una cápsula diaria de ajo añejado -1.000 mg- que comercializa una importante y conocida marca y se produce en Japón y Estados Unidos. Es un ajo que ha sido dejado “reposar” durante más de 24 meses al aire libre -con lo que pierde su desagradable olor y gana en otras propiedades- que luego se comercializa en forma de comprimido. Hay más de 700 estudios científicos que avalan las propiedades beneficiosas del ajo añejado indicando que es antioxidante, bueno para la circulación de la sangre, para potenciar el sistema inmune, etc. Pues bien, mi pregunta concreta es si estos comprimidos de ajo añejado se pueden consumir con seguridad o no en relación al Fasciolopsis buski. Y en el caso de que hubiera algún riesgo, ¿podrían hervirse durante 5 minutos los comprimidos y luego consumirlos o mi propuesta carece de sentido? ¿Y el ajo liofilizado, es decir, sometido primero a congelación y después a sublimación? Lo idóneo sería encontrar la manera de consumir este producto en general beneficioso pero perjudicial por el parasito nombrado. Gracias por su atención y cordiales saludos.

Alberto Calzada Pous
Sabadell (Barcelona)

Quien hace esa sugerencia -y así lo aclaramos entonces en nuestra respuesta- es la finada Dra. Hulda Clark, especialmente en el caso de quienes padecen cáncer; y lo hace explicando que el Fasciolopsis buski está presente en todos los tumores y según ella se trata de un parásito que se alimenta y crece especialmente con ajo, cebolla y mostaza -alimentos con alil sulfito, alil-metil sulfito y dialil sulfito-, sustancias que al ser ingeridas por ese gusano dan lugar como productos de desecho a agentes alquilantes que son los que al combinarse con el ADN celular provocaría las mutaciones. Ahora bien, ¿es así? Lo ignoramos. Salvo ella no nos consta que nadie más lo postule. Es más, hay quienes han fundamentado que el ajo y la cebolla crudos son anticancerígenos.


Sr. Director: me gustaría saber si en caso de tener una cicatriz por intervención quirúrgica relativamente reciente -unos tres meses- está contraindicado meterse en una cápsula de photonterapia. Me dijeron que no podía darme el sol en la herida durante un año y no sé si será el mismo caso. Gracias

Elvira Atero

Quienes fabrican esos aparatos entienden que no hay contraindicación en el caso que nos plantea; sí en cambio en el caso de varices.


Sr. Director: he leído el artículo sobre patologías cerebrales de Juan Carlos Mirre y me pongo en contacto con ustedes para ver si pueden ayudarme. Han diagnosticado a mi madre esclerosis lateral amiotrófica y quería preguntarles si hay algún remedio, dieta, medicamento o terapia que pueda ayudar a que la enfermedad avance más lentamente o se detenga… aparte de no ingerir productos con exceso de glutamato. Tengo entendido que en unos pocos casos se ha llegado a detener la enfermedad sin que los neurólogos entiendan cómo ni por qué. Esperando respuesta les da las gracias de antemano…

Cristina Abellán

Ya explicamos en su día que la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) es una patología degenerativa de tipo neuromuscular que se inicia cuando las motoneuronas del sistema nervioso empiezan a funcionar mal y terminan muriendo así como que en la medicina convencional no hay ningún tratamiento eficaz porque se ignora qué la causa. Algunos investigadores creen que podría causarla o agravarla la ingesta de glutamato –incluido el glutamato monosódico, sustancia omnipresente en la comida oriental- pero otros sugieren que podría estar causada por hongos. Así lo dimos a conocer recientemente en el artículo que con el título La ELA y otras patologías neurológicas podrían estar causadas por hongos publicamos en el nº 184 (puede leerlo en nuestra web: www.dsalud.com). En él explicamos que un equipo español de investigación del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa coordinado por Luis Carrasco encontró proteínas, DNA y unos corpúsculos intracelulares de varias especies de hongos en el cerebro y el líquido cefalorraquídeo de personas con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) infiriendo de ello que esta grave patología y otras neurodegenerativas -como la esclerosis múltiple, el alzheimer y el parkinson- pueden deberse a una infección por hongos. Concretamente encontraron tres especies: Candida albicans, Cryptococcus spp. y Malasezzia spp. El trabajo se publicó en International Journal of Biological Sciences. ¿Es el caso de su madre? Pues puede saberse viendo si en su sangre hay macromoléculas fúngicas mediante la llamada técnica Fungitell. Detecta en sangre el beta-D-glucano, polisacárido componente de la pared fúngica de muchas especies de hongos. Y es que si uno tiene polisacáridos fúngicos en la sangre circulante es que está infectado. La otra opción disponible hoy es detectar si hay ADN fúngico y mediante la reacción en cadena de la polimerasa -lo que se conoce como técnica PCR  ampliarlo y después secuenciarlo para saber la especie o especies presentes en las muestras tisulares. Y luego, si la infección se confirmase, habría que acudir a que la sometan a un tratamiento fúngico potente que en España solo puede hacerse en el ámbito hospitalario. Finalmente, si ello no se confirmase, nuestra sugerencia es que acuda entonces a un buen experto en Moraterapia para que éste intente averiguar otras posibles causas a fin de poder plantear un posible tratamiento.


Estimado Sr. Campoy: sinceramente, gracias a todo su equipo por la revista. En ocasiones un medio de comunicación es algo más que un medio y el suyo es un ejemplo. Soy lector inhabitual de revistas de salud; de hecho encontré la suya en el kiosco el año pasado por casualidad buscando información sobre cáncer porque acababan de diagnosticarme un fibriohistiocitoma maligno en el brazo izquierdo. Llevo pues un año viviendo en primera persona el cáncer y ustedes son el primer medio de comunicación que encuentro con una visión razonada y “crítica” tanto sobre su diagnóstico como sobre los tratamientos para afrontarlo que puede ayudarme a razonar y sacar mis propias conclusiones. Y es que resulta increíble que habiendo tanta necesidad de auténtica información tan pocas voces se atrevan a cuestionar la pobreza que al respecto hay en el sistema sanitario español. El ejemplo que ustedes han dado a conocer en el pasado número de mayo es uno de tantos que demuestran que los enfermos de cáncer nos sentimos a menudo ratones de laboratorio cuando no marionetas y lo mínimo que podemos exigirle al sistema es que nos de un trato humano, un mínimo de cordura y humanidad para quien recibe semejante diagnóstico. Al final en marzo del año pasado me extirparon el tumor del brazo siendo el análisis histológico el que determinó que era un fibriohistiocitoma maligno. Una resonancia magnética con contraste y un TAC de tórax y abdomen al mes de la operación confirmarían que no había células malignas pero a pesar de ello el oncólogo, dada la agresividad del fibriohistiocitoma maligno, me sugirió darme seis sesiones de radio y quimio. No le hice caso y regresé a mi vida normal pero un año más tarde hay recidiva y vuelvo a estar en el punto de partida. ¿Debo pedir perdón al oncólogo por no seguir sus consejos? ¿Tienen sentido la radio y la quimio como terapias preventivas? Me gustaría conocer su opinión porque me inquieta la cantidad de métodos ineficaces con los que se pone en juego nuestras vidas sin tener siquiera derecho a hacer una mera crítica positiva. Y no culpo ni a los oncólogos ni a los médicos de otras especialidades ya que en definitiva se limitan a seguir los protocolos de una política sanitaria que debería renovarse y ponerse al día cuanto antes. Reciban mi sincera amistad y agradecimiento.

Domingo García
(Salamanca)

Ante todo perdónenos que hayamos resumido su carta por razones de espacio pero era muy extensa.  Por lo que se refiere a su  fibrohistiocitoma es un  sarcoma que aparece tanto en las partes blandas como en los huesos y el retroperitoneo cuya causa se desconoce y la Organización Mundial de la Salud (OMS) desclasificó en 2002 como “entidad con categoría diagnóstica” pasando a denominarlo Sarcoma pleomórfico indiferenciado. Cabe añadir que cuando metastatiza suele hacerlo en el pulmón aunque a veces aparece en los ganglios linfáticos (10%), el hueso (8%) o el hígado (1%). Sépase asimismo que hay oncólogos que optan  a veces por amputar aun cuando  la supervivencia es la misma que si no se hace; y algunos que tras extirpar el sarcoma proponen la radioterapia para disminuir la incidencia de recidiva local pero los resultados –siempre estadísticos- son discutibles y discutidos; es más, la aplicación de radioterapia para evitar la recidiva de un cáncer puede provocar otro cáncer (a eso le llaman “sarcoma radioinducido”). En cuanto a la quimioterapia su eficacia es aún menor. Mire, los datos indican que las recidivas en las extremidades aparecen tras la cirugía ¡en la mitad de los casos!; por eso muchos expertos entienden que la cirugía tampoco es una buena opción y si la usan es porque es el protocolo estándar y no saben de lo contrario a qué atenerse. Es su caso pero lo que no nos ha explicado es dónde ha aparecido la recidiva y eso es importante. Nuestra sugerencia es que acuda a algún médico que trate el cáncer de manera integral y no local. No conocemos sin embargo a nadie que pueda atenderle en su ciudad por lo que nos permitimos sugerirle que valore acudir bien a la consulta del Dr. Alberto Martí Bosch (91 435 56 13), bien a la del Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16). No podemos darle unos cuantos consejos simples en un caso como el suyo.


Sr. Director: tengo 49 años y desde hace seis o siete sufro una o dos cistitis al año. En agosto de 2015, tras tomar dos veces Monurol, fui ingresada con una pielonefritis. Tratada con Amoxicilina 15 dias no remitió la febrícula y la infección de orina por lo que tomé Ciprofloxacino durante 10 dias. Tras esta toma, al ver que continuaba la febrícula, el urólogo me mando Zinnat pero al quinto día de tomarlo me lo retiraron dada la debilidad y fatiga que me provocaba. Pocos dias después remitió la fiebre pero tardé en recuperarme varios meses. El caso es que tras la toma de los dos primeros antibióticos tuve hongos vaginales que me trataron con Fluconazol. Me hicieron entonces un TAC y se comprobó que no presentaba ningún tipo de patología renal. En febrero pasado volví a tener una cistitis hemorrágica que me trataron con Meiact y volvieron a aparecerme hongos. Para prevenir estoy tomando capsulas de arándano rojo e intento beber agua aunque su ingesta me sienta mal en ocasiones, sobre todo en invierno cuando tengo que templarla antes un poco. Desde que tengo esta patología sufro a diario dolor leve en el bajo vientre, hinchazón abdominal (aunque coma poca cantidad de alimento) y gases. He eliminado el gluten de la dieta y han mejorado los síntomas; hay días incluso en que desaparecen (nunca me ha gustado mucho la pasta ni la he digerido bien); y de lácteos solo como queso. Además parte de los alimentos que consumo son ecológicos. ¿Es posible que la ingesta de antibióticos durante 35 dias haya alterado y dañado mi intestino? ¿Es imprescindible beber dos litros de agua como me recomienda el urólogo para tener una buena salud renal? También tomo cada mañana en ayunas una infusión de cebolla, miel y limón aunque no sé si será efectiva como prevención. De vez en cuando sigo con dolor abdominal. ¿Qué dieta debería seguir? Atentamente

Rosa María Garre Lopez

¿Qué si los antibióticos pueden dañar sus intestinos? ¡Pueden dañar todo el organismo! Lea la noticia que al respecto publicamos en este mismo número y la extensa entrevista con el Dr. Marco Ruggiero para entenderlo en detalle. En cuanto a la dieta más eficaz en su caso vamos a ser directos y escuetos: siga a rajatabla La Dieta Definitiva y se recuperará sin más por completo. Pero ya le adelantamos que debe prescindir por completo de las harinas, los carbohidratos refinados, los lácteos y el alcohol. Eso sí, los vegetales ecológicos y libres de pesticidas. Y olvídese de las conservas que están repletas de aditivos tóxicos. En cuanto al agua… tres litros mejor que dos; eso sí, de calidad. Un agua de pobre calidad es causa de numerosas “enfermedades”.


Sr. Director: tengo 66 años y llevo enferma desde los 18 cuando contraje tuberculosis y me la trataron con antibióticos durante un año. Hacia los 30 había perdido ya todas mis piezas dentales y de nuevo me volvieron a tratar de tuberculosis porque aunque no tenían evidencias claras del bacilo (me hicieron pruebas) me cansaba mucho y me dijeron que el bacilo podía estar «escondido». Otro año de tratamiento sin resultado. Posteriormente me volvieron a dar antibióticos; una inyección semanal de Benzetacil porque me dijeron que podía tener artritis reumatoide crónica. En esa época tuve encharcamiento pulmonar y varias neumonías, todas ellas tratadas por supuesto con antibióticos. A los 33 años comencé a sufrir unas dramáticas hemorragias pulmonares que cedían solas y por las que tuve varias hospitalizaciones (sigo teniéndolas). Me han dicho que son debidas a bronquiectasias (reconozco que fui fumadora desde los 17 a los 40 años). Además debido al trauma emocional que me causó esa situación y a  otras vivencias comenzaron a tratarme con ansiolíticos, acudí a varios psicólogos y posteriormente, por un cuadro que se agravó bastante, fui ingresada en un psiquiátrico en el que me dieron una horrible medicación que me hacía sentir algo inexplicable. Después nunca tomé la medicación pautada. En la actualidad tomo por decisión propia 2 miligramos de Perfenacina y 10 mm de Tryptizol (el psiquiatra me aconseja tomar 5 veces más). También padezco reflujo gastroesofágico por lo que tomo Rabeprazol de 10 mg. Ya con 50 años el reumatólogo me dijo que tenía Síndrome de Sjögren y me recetó Dolquine lo que intensificó las hemorragias y aunque el médico nunca admitió que fuese ese medicamento la causa lo dejé. Por si fuera poco de un tiempo a esta parte las bacterias se están apoderando de mi cuerpo. Me han detectado la Mycobacterium avium complex (Mac) -por la que me medicaron con antibióticos otro año-, la Klesbiella, la Enterobacter cloacae y muchísimas más que no recuerdo. He estado hospitalizada en muchísimas ocasiones y en otras con hospital a domicilio trayéndome una máquina para suministrarme el antibiótico. He padecido muchas candidiasis que se me han cronificado por lo que tengo picores en axilas, pecho y abdomen que trato con corticoides y antimicóticos locales (a veces orales). Padezco dolores en las articulaciones -subir simplemente escaleras es duro-, a veces se me duermen los brazos y las manos en la cama y tengo contracciones involuntarias en los tendones de las piernas que me hacen saltar de la cama por el dolor. También se me cae mucho el pelo y se me secan ojos y la boca; es más, en ésta he tenido liquen plano que querían extirparme con cirugía pero que ha ido desapareciendo con enjuagues de hierbas y arcilla y comiendo setas shiitake. He padecido a temporadas de lombrices por lo que tomé Trilombrin en varias ocasiones sin resultado aunque para el médico de cabecera esto no tiene importancia. He estado con medicina homeopática y dieta especial 3 años y otro más con acupuntura sin ver ningún resultado. Hace dos años el neumólogo me recetó un antibiótico para tomar en días alternos –Azitromicina 500- durante tiempo indefinido a fin de evitar la inflamación de las vías respiratorias… pero nunca lo tomé por decisión propia al parecerme una locura. En lugar de ello opté por unas hierbas medicinales de las que me hablaron y me van de maravilla; me quitan completamente la tos y consigo que mi expectoración sea blanca. Las prepara un herbolario de Barcelona al que desde aquí doy las gracias. Y ya este año un especialista privado me ha dado unas vacunas específicas para mi problema y una suspensión bacteriana de Probelte Pharma; es sublingual y la he tomado a diario durante 3 meses. También tomo vitamina D (Deltius 25.000 U) y acabo de empezar un tratamiento con el Par Biomagnético. Este especialista me va a tratar además el intestino porque dice que hasta no tratarlo voy a seguir infectándome. A la espera de que me puedan ayudar les doy mis más sinceras gracias. Atentamente,

C. P. O
(Bilbao)

De nuevo hemos tenido que resumir su carta dada la extensión; y le agradecemos que nos envíe todas sus analíticas pero nosotros no vamos a valorar su caso para tratarla. Lo que podemos hacer es orientarla. Mire, le sugerimos lo mismo que a la lectora anterior: lea la noticia que publicamos en este mismo número sobre las bacterias y la extensa charla que mantuvimos con el Dr. Marco Ruggiero. Su problema está sin duda en una alteración patógena crónica del microbioma que ha estado agravando la brutal ingesta de antibióticos a la que se ha sometido toda su vida. En suma, haga caso al experto en el Par Biomagnético al que ha acudido porque tiene razón. Las vitaminas, minerales, oligoelementos, fitoterápicos o suplementos y las terapias complementarias a las que puede acudir pueden ayudarle pero no van a resolver su problema. Lo que tiene usted que hacer es cambiar de hábitos así que vamos a ser de nuevo concisos y claros: deje de tomar fármacos, desintoxíquese a fondo y siga a rajatabla La Dieta Definitiva. Suponemos que le constará entenderlo pero debería ser suficiente. Y si tiene que acudir alguna vez al médico ¡vaya a uno naturista!

 


NÚMERO 193 / MAYO / 2016

Hola. En primer lugar quiero darles las gracias por ayudarnos a recuperar la salud mientras otros, con los químicos, nos la quitan poco a poco. Y ahora permítanme una consulta: en 2010 empecé con una insuficiencia renal que ahora es crónica. Tengo proteinuria, la creatinina en 2,8 y mis riñones funcionan al 21%. En 2011 me operaron además de tiroides y desde entonces tomo Eutirox 75 durante tres días y Eutirox 88 durante cuatro. Y ahora me dicen que debo prepararme para la prediálisis por lo que desde entonces estoy agobiada, asustada y angustiada. Me han enviado una hoja en la que se me indica lo que puedo comer y lo que no y se me ha caído el alma a los pies al ver que no puedo comer casi de nada. Y todo puesto a remojo y hervido dos veces. No sé pero pienso que los enfermos nos ponemos peor con una dieta así en la que van a faltarnos vitaminas y otros nutrientes. Y luego nos hinchan a pastillas. Es más, si aguantamos y llegamos hasta el trasplante terminaremos cansándonos de la dieta y la abandonaremos. ¡Pero si ni siquiera vamos a poder salir a comer fuera de casa con los familiares! Tanta angustia no es buena. En suma, me pregunto si vale la pena pasar tanta angustia para vivir unos años más. Además cuando llega la diálisis dan a elegir entre dos modalidades, la hemodiálisis y la peritoneal, y no sé cuál es la mejor opción. Últimamente el médico me insinúa cuál de las dos elegir… y me da la sensación de que es porque detrás hay algún tipo de negocio o bien quiere ahorrar dinero a la Seguridad Social. Quisiera que me dijesen algo sobre el tema, sobre la dieta y si hay alguien que pudiera ayudarme en el ámbito de la medicina alternativa. Gracias.

B. S.
(Alicante)

El Eutirox es un fármaco que según reconoce el propio prospecto puede dar lugar a latidos del corazón irregulares o rápidos, dolor en el pecho, dolor de cabeza, debilidad muscular, calambres, calor y enrojecimiento de la cara, fiebre, vómitos, alteraciones de la menstruación, aumento de la presión del cráneo con hinchazón de ojos, temblores, agitación, alteraciones del sueño, sudoración, pérdida de peso y diarrea. Casi nada. Y afecta negativamente a los riñones. Mire, hace ya años explicamos que los médicos hablan de Insuficiencia Renal Crónica cuando existe “un deterioro progresivo e irreversible de la función renal” que hace que los riñones no filtren ya bien la sangre y los niveles de urea y creatinina aumenten dando todo ello lugar a trastornos hidroelectrolíticos, metabólicos y hormonales siendo las causas más frecuentes una excesiva acumulación de toxinas, padecer diabetes mellitus, hipertensión arterial, una glomerulonefritis, una nefritis tubulointersticial o, simplemente, deberse a una causa genética. Y el problema es complejo porque un mal funcionamiento de los riñones puede provocar alteraciones electrolíticas (especialmente cambios en los niveles de calcio, fósforo, potasio y bicarbonato), hipertensión arterial (sobre todo por retención hidrosalina), alteraciones gastrointestinales como anorexia, náuseas y vómitos (el cuerpo huele a amoniaco), anemia (por déficit de eritropoyetina, una hormona que se sintetiza en el riñón y promueve la generación de glóbulos rojos), alteraciones neurológicas (como la encefalopatía urémica, alteración que impide concentrarse y puede llevar a un coma profundo), dolores óseos, deformidades (reabsorción de falanges distales en dedos), fracturas, alteraciones dermatológicas, alteraciones hormonales (tanto impotencia como oligospermia, es decir, menor producción de espermatozoides) o alteraciones del ciclo menstrual y, finalmente, retraso del crecimiento en niños (por excesiva producción de la hormona paratiroidea). Y cuando el problema está muy avanzado se recomienda efectivamente hemodiálisis, diálisis peritoneal o, en último término, un trasplante del riñón. Bien, a nuestro juicio quien tenga problemas renales lo que debe hacer es, ante todo, eliminar lo antes posible la arenilla y piedras del riñón, el hígado y la vesícula, restringir drásticamente el consumo de proteínas animales y la sal, eliminar todas las comidas acidificantes y, por tanto, los cereales, las legumbres, el azúcar blanco, los hidratos de carbono refinados, las bebidas alcohólicas (incluido el vino y la cerveza), el café, el té, las colas, el chocolate, las bebidas estimulantes, la grasa saturada animal y la leche y sus derivados. Y, desde luego, no freír nunca los alimentos. Es oportuno asimismo ingerir suplementos de quercitina, vitaminas B6, C, D, E y K en comprimidos así como hierro, magnesio y zinc. Además de tomar el sol y beber agua destilada y energetizada en pequeños sorbos a lo largo del día. Y restrinja el consumo de espinacas, remolachas, acelgas y escarolas. Finalmente le sugerimos que tome tres conocidos productos homeopáticos útiles en estos casos: Calcárea Carbónica y Licopodium –ambas a la 30CH- y Berberis a la 7CH; una sola vez al día durante dos semanas. Dicho esto lo idóneo sería que la tratase directamente un médico bien formado por lo que nos permitimos sugerirle que acuda a la clínica que el doctor José Francisco Navarro tiene en Alicante; puede usted localizarle en el 96 542 04 48.


Sr. Campoy: permítame ante todo felicitarle por tan excelente revista y página web. Verá, tengo 34 años, soy enfermera y les escribo porque tengo una duda referente a los ácidos grasos EPA y DHA. En el mercado actual hay cientos de productos con omega-3 pero la información sobre ellos es contradictoria y el caso es que últimamente he leído un estudio según el cual el DHA compite con el EPA y un suplemento de omega-3 debe por ello tener más del primero que del segundo, sobre todo si lo que se quiere tratar son deterioros oculares, cognitivos, capilares o articulares. El propio José Ramon Llorente, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular, escribió un artículo en su revista en el que decía que el DHA debe siempre tomarse de forma mayoritaria si bien dependiendo de la patología a tratar. Por otra parte veo que hay en el mercado suplementos con 1 gramo de DHA concentrado pero he leído algún estudio que indica que gran parte del DHA concentrado no se absorbe porque esta inactivado. ¿Es así? Las dudas sobre los omega 3 me surgen porque hace poco leí varios estudios -se los menciono- según los cuales debido a las similitudes de sus estructuras el EPA y el DHA compiten en los puntos de unión y parece que el DHA «bloquea» las acciones terapéuticas del EPA. Sin embargo otros estudios afirman que utilizar solo aceite rico en EPA aumenta la eficacia de los tratamientos. Uno realizado por los laboratorios Igennus afirma de hecho que lo que mayoritariamente hay que tomar es EPA puro sin DHA. En fin, ¿a su juicio qué es mejor tomar? ¿Suplementos de omega 3 con la misma cantidad de DHA y EPA, ambos en distinta proporción o solo EPA puro? ¿O eso depende de la patología a tratar? Porque para tratar el deterioro macular hay estudios que proponen ingerir solo DHA puro, sin EPA. Y una última cuestión: ¿es mejor tomar formas puras no destiladas molecularmente? Gracias por su atención.

Estrella Jurado
Miguelturra (Ciudad Real)

Ante todo discúlpenos por resumir su carta pero era demasiado extensa y reiterativa; y en segundo lugar permítanos decirle que no estamos por la labor de comentar las afirmaciones que otros hacen en Internet sobre salud ya que en la red va usted a encontrar afirmaciones en un sentido… y en el contrario. Bastante trabajo nos cuesta dilucidar eso cuando elaboramos nuestros reportajes y no vamos a entrar en ese juego. Nosotros nos responsabilizamos solo de lo que investigamos y publicamos personalmente porque no tenemos intereses comerciales y procuramos ser ecuánimes y rigurosos. Otros publican lo que les interesa porque quieren vender sus productos y para ello ofrecen a menudo informaciones sesgadas cuando no groseramente manipuladas o falsas. Así que nuestra sugerencia es ante todo -en su caso y en el de todos los lectores- que opte por buscar información fiable e independiente. Y la de los laboratorios y tiendas de venta de productos no suelen serlo, honrosas excepciones aparte; suele tratarse de información comercial o publicitaria. Nosotros no admitimos publirreportajes pagados llenos de exageraciones -cuando no de meras falsedades- como sí hacen grandes medios de comunicación considerados rigurosos y serios. Así que nos vamos a permitir recordarle ante todo los principales textos que hemos publicado sobre los ácidos grasos omega 3 sugiriéndole que lea en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos Las espectaculares propiedades de los ácidos grasos omega 3, Dos ácidos grasos omega-3, eficaces en el tratamiento del cáncer, ¿Cuál es la mejor fuente natural de Omega 3?, Ácido eicosapentaenoico: eficaz y seguro antidepresivo natural, Los ácidos grasos DHA, esenciales en el tratamiento del alzheimer y la pérdida de memoria, Tina Sampalis: “Las propiedades terapéuticas del aceite de krill siguen sorprendiendo” y Beneficios y perjuicios de las grasas aparecieron en los números 45, 86, 97, 106, 109, 136 y 182 respectivamente. En cuanto a su pregunta de si es verdad que el DHA concentrado no se absorbe porque esta inactivado no la entendemos; quizás leyera que su absorción se inactiva o no se produce al estar tan concentrado pero no es cierto. Dicho esto añadiremos que ambos ácidos grasos omega-3 -el Eicosapentaenoico (EPA) y el Docosahexaenoico (DHA)- son importantes y deben pues obtenerse con la dieta. Y es verdad que los ácidos grasos omega-3 compiten por los mismos sustratos enzimáticos y que el EPA reduce la biodisponibilidad del DHA en más de un 60%. Tal es de hecho la razón de que cuando se toma en forma de suplemento para ayudar en una acción concreta en la que solo se requiere DHA es mejor ingerir éste sin el EPA. Recuérdese que en su texto Jose Ramón Llorente hacía referencia a un estudio publicado en JAMA -el conocido AREDS2- que se desarrolló durante cinco años con el objetivo de determinar los efectos de la suplementación oral de varios nutrientes en la función cognitiva y solo para valorar su eficacia en pacientes con riesgo de desarrollar Degeneración Macular Asociada a la Edad, no en todos los casos. Y para esa patología concreta lo que ayuda es efectivamente solo el DHA y no el EPA; de ahí que se sugiera en ese caso tomar solo DHA y evitar que el EPA dificulte su absorción. O, en su defecto, aceite de krill ya que entre los suplementos que se comercializan es el que, conteniendo ambos, posee más DHA. Para que se entienda mejor: el DHA -como el ácido araquidónico- tiene funciones específicas, esenciales y críticas en tejidos del cerebro, la retina, el corazón y otros que el EPA no. Por eso ante determinadas patologías es mejor tomarlo solo. En el resto de las ocasiones puede tomarse cualquier producto siempre que la cantidad de DHA sea muy superior a la de EPA. Así que si no se tiene acceso al aceite de krill búsquese aceites de lino, foca, salmón o algas aunque la biodisponibilidad en cada caso es distinta. Tal es la postura más extendida entre los expertos. El doctor Malcolm Peet, profesor de Psiquiatría de la Universidad Sheffield de Inglaterra, afirma sin embargo que el producto “ideal” debería tener un 90% de EPA y un 5% de DHA, lo que supone una proporción de 18 a 1; postura que apoya el consumo de Aceite de Krill ya que en éste esa proporción es de 15 a 1.


Sr. Campoy: sigo la revista desde que empezó su andadura en enero de 1999 y sigo «enganchado» a ella; la espero cada mes con ansia y eso no me ha pasado con ninguna otra publicación. Sin embargo nunca les he escrito hasta hoy y si lo hago es porque me llama la atención que en tanto tiempo no hayan publicado nada sobre las propiedades del vinagre de manzana cuando se hacen eco de ellas numerosas web. Y eso que se comercializa hasta en cápsulas aunque pueda ingerirse simplemente diluido en agua además de como aliño en ensaladas. ¿Por qué? Se afirma que su consumo -especialmente en ayunas- tiene un gran poder saciante, ayuda eficazmente a perder peso y adelgazar, reduce la acumulación de grasa corporal, ayuda a deshincharse y perder volumen, inhibe la digestión salival retardando la digestión de los hidratos de carbono, disminuye el nivel de azúcar en sangre previniendo así la diabetes, elimina las toxinas y mucosas que bloquean los nudos linfáticos, desintoxica el colon y el hígado, disminuye la tensión arterial, el colesterol y el nivel de triglicéridos, evita la contracción de los vasos sanguíneos gracias a que incrementa los niveles de óxido nítrico, ayuda en casos de sinusitis, cura heridas en la garganta haciendo gárgaras (diluido en agua), ayuda a combatir el estreñimiento ya que destruye por contacto las bacterias dañinas que dan lugar a gases y putrefacción, es diurético, es útil en casos mareos, calambres y cansancio habitual y, al ser muy rico en potasio, es diurético. Además ayuda a alcalinizar el pH sanguíneo y es remineralizante. ¿Es así? Y si lo es, ¿por qué nunca lo han dado a conocer ustedes?

Jose Antonio Pacheco
(Sevilla)

Porque no nos hacemos eco de bulos. Para empezar el vinagre de manzana a utilizar debería ser orgánico, no pasteurizado, ni filtrado, ni refinado. Y no debería llevar sulfitos como conservante cuando la práctica totalidad de los mismos los contienen; especialmente el E200 (vea usted las etiquetas de las botellas). Ya hemos explicado que pueden dar lugar a numerosas reacciones indeseables, sobre todo de tipo alérgico; resultando especialmente peligrosos para quienes padecen asma ya que en tales casos pueden incluso poner en riesgo su vida. Lo explicamos en el reportaje que con el título El ignorado peligro de los sulfitos publicamos en el nº 184 de la revista y puede leerse en nuestra web: www.dsalud.com. Su ingesta causa muchos problemas por mucho que los sulfitos -derivados químicos del azufre- se empleen como conservantes alimentarios para evitar el crecimiento de bacterias, mohos y levaduras, prevenir la oxidación de aceites y grasas y evitar la decoloración o el oscurecimiento de los alimentos, especialmente en vinos, cervezas, cavas, sidras, vinagres, vegetales y crustáceos (están identificados en las etiquetas con las siglas que van de la E-220 a la E-228). Es verdad que al ser microbicida y fungicida el vinagre diluido puede aplicarse externamente para limpiar objetos e incluso la piel -con mucho cuidado- e igualmente lo es que activa la vesícula y el hígado mientras relaja el bazo y el páncreas favoreciendo la digestión de los alimentos grasos o pesados pero es muy ácido y lo de que alcaliniza el organismo no se sostiene. Lo que pasa es que al ser ingerido el organismo reacciona produciendo rápidamente bicarbonato para neutralizarlo, defensa que no tienen ni la boca -daña el esmalte de hecho-, ni la garganta, ni el esófago. Hasta tomar alimentos conservados en vinagre irrita la mucosa estomacal pudiendo provocar náuseas y trastornos más o menos graves. Es más, interfiere en la absorción del potasio y ello puede dar lugar a arritmias cardíacas y rupturas musculares. Además la acidificación que provoca puede hace perder densidad en los huesos. E hipoglucemia. Y agravar las úlceras. Terminamos indicando que su consumo conjunto con anticoagulantes -el vinagre lo es- puedes dar lugar hemorragias. Si ha leído usted La Dieta Definitiva sabrá que su consumo no se permite.  Dicho esto invitamos a quienes hacen las afirmaciones que usted recoge en su pregunta a que nos pasen la documentación de los ensayos que avalan las propiedades que alegan (no folletos, trabajos serios).


Sr. Campoy: cuando leí en la revista del pasado mes de marzo el reportaje de Jesús García Blanca ¿Son los colegios oficiales medios de control de los médicos? en el que se preguntaba si la Organización Médica Colegial (OMC) no es en realidad un instrumento para controlar a los médicos y proteger el modelo sanitario imperante y si las comisiones deontológicas y el llamado proceso de validación periódica no son sino herramientas para ejercer su control y tomar medidas disciplinarias contra los que desafíen sus directrices asumiendo enfoques, terapias y métodos naturales creí que se habían «pasado» ustedes. Lo confieso sinceramente. De hecho en mi entorno familiar hay varios médicos -un cirujano cardiovascular, una pediatra y un neurólogo- y jamás les había oído comentar algo así. Pues bien, hace unos días nos reunimos todos con motivo de una comunión, les pregunté si habían leído el reportaje y dos de ellos me dijeron que sí. Y mi cuñada, pediatra, no lo había hecho pero le habían hablado de él. El caso es que les dije directamente que esta vez «os habíais pasado» y para mi asombro ¡me dijeron que no! Que todo lo que contabais en ese artículo era cierto. Incluso me contaron los casos de algunos colegas médicos a los que se había expedientado por ejercer la medicina siguiendo su libre albedrío y no los protocolos, uno de ellos ya fallecido que se llamaba José Pérez Fernández. La verdad, me quedé perplejo porque no me lo esperaba. Jamás habían comentado nada en las reuniones familiares. Quería que lo supieran ya que no les creí -lo siento pero soy abogado y la mentira pulula a mi alrededor de forma permanente- y hacerlo de paso público para que otros lectores sepan que también en esto han dicho ustedes la verdad. Mi sincera felicitación por su trabajo y, sobre todo, por su valentía.

Carlos Iglesias
(Madrid)   

Le agradecemos su carta porque es probable que muchos otros lectores pensaran igual que usted al leer el artículo. Lo curioso es que la persona a la que sus familiares se refieren -ciertamente «el mundo es un pañuelo»- es uno de los médicos que formó parte de nuestro Consejo Asesor desde el principio y al que en su día entrevistamos dos veces. Nos referimos a los artículos que con los títulos El parkinson y la esclerosis múltiple se curan…con cirugía, ¿Se pueden curar enfermedades degenerativas con cirugía? y Condenados a la silla de ruedas… andan aparecieron en los números 21, 24 y 30 respectivamente en los cuales el Dr. José Pérez Fernández -que falleció en Madrid en diciembre de 2011 a los 78 años- explicaría que muchos casos –no todos- de esclerosis múltiple, parkinson, ataxia cerebelosa, epilepsia y alzheimer se deben a una compresión patológica de las estructuras neurovasculares y de la arteria vertebral que hace que llegue menos sangre al cerebro y se dificulte el retorno venoso en la zona craneoencefálica lo que resolvía con una sencilla y eficaz técnica quirúrgica. Puede leerse su fundamento en los textos mencionados entrando en nuestra web: www.dsalud.com. Y, en efecto, el Colegio de Médicos de Madrid le expedientó por ello. Kafkiano.


NÚMERO 192 / ABRIL / 2016

Estimado Sr. Campoy: querría pedirles ayuda para mi marido. En 2007 se le diagnosticó Síndrome de Fatiga Crónica y aunque sus primeros síntomas comenzaron hace ya 13 años sufre presión en las sienes, mareos, sequedad de boca, irritabilidad, pérdida de memoria, dificultad de concentración y de expresión -le cuesta hasta vocalizar-, palidez de rostro, enrojecimiento de los ojos, hormigueo en las piernas y últimamente calor en la planta de los pies, estreñimiento y sueño no reparador sin contar la debilidad y la fatiga… por no mencionar otros. Como imaginarán hemos hecho un vía crucis por diferentes médicos y especialistas -de digestivo, reumatología y psiquiatría, entre otros- que en ningún caso han sabido ayudarle a mejorar siquiera su calidad de vida y a los que fuimos nosotros quienes tuvimos que pedir que barajaran la Fatiga Crónica como posibilidad entre sus diagnósticos. Actualmente tiene 49 años, no ha fumado nunca, no ha sido operado de nada y practicaba tenis una vez por semana pero lo ha tenido que dejar. Se le han realizado varias analíticas muy completas -incluso test de intolerancias alimentarias- pero lo único que se le ha diagnosticado ha sido hipoparatiroidismo secundario a hipovitaminosis D y posteriormente hipovitaminosis de vitamina C que es para lo único que le han mandado algún remedio. Y le han realizado otras pruebas como panendoscopia y rectocolonoscopia. Además tiene hernia de hiato. Actualmente solo recurre a Optovite B12 1000 gammas -vía intramuscular- cuando ya no puede más y nunca con intervalos inferiores a una semana. Llevó una dieta antiinflamatoria durante un tiempo en la que notó algo de mejoría pero no la continúa así que nos gustaría que nos asesorasen también sobre este tema. Ha cogido solo dos veces la baja laboral -varios meses en 2010 y 2014- aunque es una persona muy responsable y debió hacer lo mismo en otras ocasiones. El caso es que su lucha y esfuerzo diarios para poder ir a trabajar es mayor. ¿Pueden ayudarle? Muchas gracias por adelantado.

Ana García

Hemos publicado numerosa información sobre la fatiga crónica que usted y su marido tienen a su alcance en nuestra web: www.dsalud.com. Entre otros textos en los artículos que con los títulos Un enfermo de fibromialgia descubre cómo curarla, Cómo afrontar ortomolecularmente la fibromialgia, ¡Confirmado!: la causa de numerosas patologías se debe a intolerancias alimentarias, Martin Pall: “La fatiga crónica, la fibromialgia, la sensibilidad química múltiple y el trastorno de estrés post-traumático pueden tratarse de forma natural” y Un nuevo dispositivo bautizado como RBF-01 alivia los síntomas de la fibromialgia aparecieron en los números 35, 110, 121, 134 y 135 respectivamente. Dicho esto le adelantamos que la fibromialgia puede deberse a disfunciones digestivas -especialmente las provocadas por la ingesta del gluten de los cereales y los lácteos-, a intoxicación por sustancias químicas -destacando metales pesados como el mercurio (habitual en empastes y vacunas) y el aluminio (presente en algunos antiácidos)-, algo que suele dar lugar a acidificación del organismo, a déficits nutricionales -sobre todo de sodio, potasio, calcio, magnesio, Q10 y vitaminas del grupo B, C y D- y a la presencia de parásitos y microbios patógenos. De ahí que al recibir su carta ya les adelantáramos que convendría que su marido se hiciera un Test Melisa para valorar una posible intoxicación por metales pesados -hablamos de él en el nº 190-, que acudiera a un experto en el Par Biomagnético para descartar o confirmar que no se debe a microbios o parásitos patógenos -como Juan Carlos Albendea (91 704 57 81)- y que ingiriera el producto del que nos hicimos eco en el reportaje aparecido en el nº 35 antes citado y que se vende en farmacias como Recuperation. Cabe añadir que el pasado mes de marzo nos hicimos eco de la elaboración por el Dr. Jose Ignacio Lao Villadóniga -director Médico de Genomic Genetics International en el Institut Universitari Dexeus de Barcelona- de un test genético que permite diagnosticar la fibromialgia y proponer tratamiento pues determina la capacidad de detoxificación del organismo mediante el análisis de 10 genes específicos, la respuesta inflamatoria exagerada por parte del sistema inmune evaluando 5 genes, un posible déficit de vitaminas del grupo B que afecte a las vías de metilación mediante el análisis de 8 genes, el estado del metabolismo hormonal analizando 7 genes, el potencial neurocognitivo analizando 9 genes relacionados con el equilibrio entre neurotransmisores y un estudio farmacogenético que permite conocer cómo metaboliza los medicamentos cada enfermo y revela de paso las pautas nutricionales y de suplementación más apropiadas para cada caso. Dicho esto añadiremos que si precisa de algún médico en Madrid que supervise el tratamiento puede acudir al Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16).


En primer lugar, felicidades por la revista. Quisiera que me aclarasen algo respecto a la glicina pues soy enfermero pero también corredor de media maratón y tomo prácticamente a diario suplementos para las articulaciones, uno de ellos glicina con silicio de una conocida marca y además un suplemento de glicina pura. El caso es que mirando la versión online de su revista leí en la sección de Noticias del nº 151 el siguiente titular: La glicina, fundamental en la proliferación del cáncer. Noticia en la que se habla de un estudio realizado por un equipo dirigido por Vamsi Mootha en la Universidad de Harvard (Boston) y publicado en la revista Science según el cual su principal hallazgo es que «las células tumorales que proliferan rápidamente consumen mucha glicina (…) Infiriendo esos investigadores que la glicina está pues relacionada con la velocidad de la división celular en casos de cáncer». Pero luego -en el número de octubre de 2015- ustedes entrevistaron al catedrático de Bioquímica Enrique Meléndez Hevia, director del Instituto de Metabolismo Celular de Canarias, en el que éste habla de la importancia de la glicina en determinadas enfermedades; como la artrosis, la osteoporosis, etc. Pues bien, accedí por curiosidad a la página web de ese instituto, leí algunos artículos sobre la glicina y hubo uno que me llamó la atención porque en él se llega a afirmar que el uso de glicina en pacientes con cáncer es beneficioso e incluso hay una clara reducción del tumor, de las metástasis y de los marcadores tumorales. Y que las personas que toman glicina se recuperan más rápidamente de los efectos de la quimioterapia lo que conlleva un aumento de la esperanza de vida en varios años. Y he ahí mi duda: un estudio dice que la glicina hace crecer más rápidamente los tumores al aumentar la división celular cancerosa y el otro lo contrario. La pregunta es obvia: ¿quién tiene razón? ¿Debe o no tomar glicina un paciente con cáncer? ¿Depende quizás del tipo de cáncer? Y si la respuesta es afirmativa y la glicina es útil, ¿en qué casos y qué cantidad debería tomarse? Gracias.

Miguel Jurado

El trabajo del Dr. Vamsi Mootha que usted cita y del que nosotros nos hicimos eco constató efectivamente in vitro que las células tumorales que proliferan rápidamente consumen mucha glicina y que si se les priva de ellas -bien eliminando el aminoácido del medio de cultivo, bien bloqueando las enzimas implicadas en su metabolismo- se dividen más despacio (lo mismo que ocurre si se las priva de glucosa). Y a continuación analizaron cerca de 1.500 enzimas y observaron que las necesarias en la mitocondria para la síntesis de glicina están entre las que más se expresan en los cánceres de mama de peor pronóstico lo que a su juicio parece sugerir que la glicina ayudaría a que los tumores crezcan… solo que eso no está constatado. De hecho el Dr. Enrique Meléndez Hevia, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular, ex Decano tanto de la Facultad de Farmacia como de la Facultad de Biología de la Universidad de la Laguna (Tenerife), ex Vicerrector de Ordenación Académica de la misma universidad, autor de numerosos trabajos científicos y miembro de nuestro Consejo Asesor desde su creación opina justo lo contrario. Decidimos pues ponernos en contacto con él y, de forma resumida, esto es lo que nos diría: «La glicina es un aminoácido esencial en muchos procesos metabólicos, especialmente para la síntesis y regeneración del colágeno, principal proteína estructural del sistema mecánico (tendones, huesos y cartílagos) y de la piel. Pues bien, la propagación de las células cancerosas es posible porque degradan el colágeno de los tejidos para avanzar. Es verdad que el cáncer -de cualquier tipo- se caracteriza por un crecimiento celular desordenado y excesivo pero no es ésa su principal característica ya que lo mismo ocurre en los tumores benignos. Lo que distingue un tumor maligno de uno benigno es que las células cancerosas del primero son invasivas y agresivas; atacan a otras células e invaden los tejidos adyacentes provocando metástasis. Y eso no pueden hacerlo sin destruir antes el colágeno del tejido conectivo en el que se encuentran cuyo principal componente es la glicina. Es más, este aminoácido interviene en muchos otros procesos, entre ellos el de la división celular ya que es un precursor de las bases púricas componentes de los ácidos nucleicos. Luego la glicina impide la expansión de los tumores malignos al reforzar el colágeno. Pues bien, lo que Vamsi Mootha y sus colaboradores afirman en el trabajo Metabolite profiling identifies a key role for glycine in rapid cancer cell proliferation publicado en Science es que la glicina está «relacionada con la velocidad de la división celular en casos de cáncer» pero nada más. Y lo han visto en un cultivo de células aisladas lo que no permite estudiar el desarrollo del cáncer porque esas células no tienen las dos principales características de las malignas: la invasividad y la agresividad. Un modelo experimental adecuado debe incluir un entorno con colágeno que obstaculice la proliferación de las células. ¿Que las células cancerosas consumen glicina para multiplicarse? Sí. Y las sanas también. Y restringir la glicina no es una solución porque ese aminoácido lo puede sintetizar cualquier célula por sí misma y eso incluye a las cancerosas. De hecho su capacidad de sintetizar glicina es mayor que su consumo incluso cuando proliferan rápidamente. Recordemos que en la síntesis de bases púricas para obtener ácidos nucleicos la célula consume glicina pero ese consumo es inferior a su capacidad de síntesis ya que la glicina se produce por división del aminoácido serina en dos partes: una molécula de glicina y una unidad del fragmento monocarbonado. La síntesis de una molécula de purina consume 2 unidades de este fragmento y 1 molécula de glicina; y esa proporción no puede variarse. Lo que significa que en la síntesis de una molécula de purina… sobra una de glicina. En suma, las células cancerosas consumen glicina pero la sintetizan en la misma cantidad. Lo demostró el trabajo Serine but not glycine, supports one-carbon metabolism and proliferation of cancer cells de Vousden, Maddocks, Labuschagne, Van den Broek y Gillian publicado en 2014 en Cell Reports según el cual no es la glicina sino la serina -su precursora y asimismo precursora de las unidades de monocarbonos- lo que más consumen las células cancerosas. Puede en definitiva inferirse que la ingesta de glicina es útil para tratar el cáncer ya que reforzar el sistema mecánico dificulta o impide el crecimiento tumoral así como la metástasis. Además su ingesta ayuda a reparar los daños colaterales -principalmente mecánicos- que provoca la quimioterapia». Tal ha sido la respuesta del Dr. Meléndez Hevia que esperamos le haya sido útil.


Sr. Director: a principios de marzo pasado vi en Televisión Española (TVE) un capítulo de la serie Centro Médico en el que salía una mujer a la que diagnosticaron una esteatosis hepática -un hígado graso, vaya- y cuando alegó que ella era abstemia y hasta en su boda había brindado con zumo de naranja le respondieron que en ese caso se trataba de una esteatosis no alcohólica y el problema era aun más grave porque es una enfermedad que no tiene cura. Y para mi asombro la doctora que la atendió le dijo que solo había una solución: ¡un trasplante urgente de hígado! Y de hecho se lo hicieron. Terminaron quitándole el hígado e insertándole el de un donante. Quedé anonadada porque yo tengo el mismo «problema» -un hígado graso no causado por alcohol ya que no bebo- ¡desde hace 20 años! ¿Cómo es posible? ¿Por qué yo vivo si es un problema de vida o muerte? Y además lo hago sin problemas de salud. Hago una vida completamente normal. Simplemente cuido mi alimentación siguiendo una dieta que, por cierto, es muy similar a la que se propone en su libro La Dieta Definitiva. ¿Pueden ustedes explicarme cómo en una serie de televisión de éxito que ven millones de personas puede hacerse una afirmación como ésa? ¿Cómo puede decirse sin matices y sin hacer referencia a otros posibles problemas complementarios que pudiese justificarlo que una esteatosis hepática no alcohólica no tiene cura y exige un trasplante de hígado? Les agradeceré sinceramente que me respondan lo antes posible porque al igual que yo hay muchos otras personas con ese problema. Me despido agradeciéndoles de corazón su valentía y su trabajo.

Macarena García
(Barcelona)

Esa serie está protagonizada por actores aunque dicen que se basa en casos reales. Pues bien, si realmente una doctora dijo eso refiriéndose a una esteatosis hepática no alcohólica y no había ninguna otra causa para el trasplante ello exigiría una investigación y el procesamiento de los responsables. Lo podemos decir de forma más extensa pero no más clara. Otra cosa es que además hubiera hepatomegalia -aumento patológico del tamaño-, inflamación, fibrosis, cirrosis o un hepatocarcinoma. Hay cientos de miles de personas con hígado graso de origen no alcohólico y afirmar que todos necesitan un trasplante para sobrevivir es una memez. Basta seguir una dieta adecuada sin alcohol, sin zumos de fruta industriales, baja en azúcares y carbohidratos refinados y libre de grasas saturadas animales y “trans” así como carente de tóxicos (lo suyo es ingerir mucha verdura fresca de temporada y sin pesticidas). Es más, puede superarse por completo como ya explicamos en el reportaje que con el título El hígado graso se debe al exceso de azúcares y al déficit de colina apareció en el nº 183 de la revista y puede usted leer en nuestra web: www.dsalud.com. Y ello pasa por hacer a diario algo de ejercicio suave, seguir la dieta antes sugerida -compleméntelo ingiriendo el zumo de un limón mezclado con agua antes de desayunar-, asegurarse de ingerir prebióticos y probióticos -en especial L. casei– hasta resolver el problema y tomar -a las dosis adecuadas- colina (absolutamente fundamental), metionina, lecitina, sulforafano, silimarina, carbón vegetal activado, pycnogenol, cobre, zinc y omega-3. Hágalo y la grasa del hígado desaparecerá.


NÚMERO 191 / MARZO / 2016

Sr. Director: sigo la revista desde hace diez años y valoro mucho su labor pues por encima de los lógicos intereses editoriales nunca abandona su rigor en el tratamiento de cualquier tema. Felicidades. Les escribo porque tengo interés en conseguir el libro A Scientist in Wonderland de Edzard Ernst y no sé si existe alguna edición en castellano. ¿Podrían decírmelo? En cuanto al artículo que acaban ustedes de publicar sobre el hallazgo de nanopartículas en las diluciones homeopáticas les diré que siempre pensé que era imposible valorar la homeopatía -al igual que otras terapias alternativas- porque la medicina alopática ignora el plano energético del ser humano al no poder verlo a través del microscopio. Más aún cuando la Física Cuántica y de partículas se halla en pañales y apenas conoce acerca de la materia y la energía oscura que se encuentra en todo lo que nos rodea y en nosotros mismos. Yo opté por la medicina homeopática cuando mi hija tenía año y medio, su pediatra le diagnosticó un eczema atópico, nos dijo que era para siempre y le prescribió aerosoles y cortisona, entre otros fármacos. Y los compramos… pero nunca se los dimos. Preferimos una segunda opinión y fuimos al Dr. Guillén, médico y homeópata que tiene la consulta en Murcia, quien nos propuso tratarla con homeopatía. Bueno, pues en unas semanas nuestra hija dejó atrás el problema y nunca más volvió a sufrirlo. Hoy disfruta a sus dieciséis años de buena salud y todos los problemas que tuvo se trataron siempre exitosamente con homeopatía espagírica. Quería que sus lectores lo supieran. Atentamente,

Manuel Albacete

En el momento de responderle -febrero de 2016- no hay constancia de que esa obra esté traducida al español pero muy probablemente lo será ya que Edzard Ernst es miembro del conocido Comité para la Investigación Escéptica -en inglés Committee for Skeptical Inquiry-, antes llamado Comité para la investigación científica de las afirmaciones de lo paranormal. Lo singular es que este médico nacido en Alemania en 1948 pero nacionalizado británico inició su carrera médica en un hospital homeopático de Múnich y ya en sus primeros años estudió Homeopatía, Acupuntura, Fitoterapia, Masaje, Entrenamiento autógeno y manipulación espinal especializándose no obstante en Medicina Física y Rehabilitación. Hasta que en 1993 se encargó de la cátedra de Medicina Complementaria que creó la Universidad de Exeter (la primera del mundo) asumiendo en 2002 el cargo de director de Medicina Complementaria en la Peninsula Medical School hasta que se retiró en 2011. Hoy sin embargo se le considera uno de los más agrios críticos de las llamadas medicinas complementarias y alternativas, terapias y métodos de los que en muchos casos -hay más de un centenar- no ha oído hablar en toda su vida pero no por ello duda en criticar ácidamente y con el mismo fanatismo y carencia de argumentos que sus pseudoescépticos colegas. Lea en nuestra web –www.dsalud.com– el amplio reportaje que con el título Fundamentalistas científicos contra el pensamiento crítico apareció en el nº 135, texto en el que -entre otras muchas cosas- explicamos que la Ciencia es hoy la “religión de la modernidad”, sus encíclicas las publicaciones científicas y sus herejes los investigadores y científicos que mantienen posiciones críticas con las teorías establecidas como dogmas. Y que, obviamente, integra a fanáticos fundamentalistas radicales que se creen en posesión de la verdad absoluta, se autoarrogan la representación de la “comunidad científica” y utilizan normalmente la descalificación personal y el insulto como “argumentos”.


Sr. Director: he tenido conocimiento de un libro titulado Whole Body Reboot (Reinicio total del cuerpo) en el que su autor, un dietista peruano afincado en California (EEUU) llamado Manuel Villacorta, asegura que el aceite más sano para cocinar es el aceite de canola y no el de oliva. Y da para ello cuatro razones: tiene la mitad de grasa saturada que los aceites de oliva, soja, maíz y girasol siendo la mayor parte omega-3 de origen vegetal por lo que su ingesta reduce el riesgo de enfermedades del corazón e incluso contribuir a controlar el azúcar en la sangre de quienes sufren diabetes tipo 2, no tiene sabor y su textura es más ligera, resiste bien el calor al tener uno de los niveles más altos de tolerancia al calor (252 grados centígrados) por lo que se puede ideal para freír y asar y cuesta lo mismo que un aceite vegetal pero es más  nutritivo y de mejor rendimiento. Afirmando: «Es sano y sirve para todo. Es un aceite que puede definirse como ‘un todo en uno'». Y agrega que la FDA le dio la calificación GRAS que se da a los alimentos reconocidos como seguros. ¿Es verdad? ¿Ustedes qué opinan?

Juan Carlos Sánchez
(Madrid)

El hecho de que la FDA avale o asegure algo no implica nada porque hoy es un órgano corrompido pero en el caso que a usted le preocupa le diremos que lo que admite es que reduce el riesgo cardiovascular ¡si simultáneamente deja de ingerirse una cantidad similar de grasa saturada y no se aumenta el número total de calorías que se consumen! Una estafa porque eso mismo se consigue bebiendo agua de grifo o masticando chicle por poner ejemplos absurdos. Es increíble que se reduzca la ingesta de grasa saturada y calorías a un grupo de gente a la que luego se le da cucharada y media de aceite de canola y se alegue luego que los beneficios se deben al aceite ingerido y no al hecho de haber dejado de ingerir la grasa saturada. Mire, a diferencia de los aceites vegetales de primera presión en frío el de canola es REFINADO; se obtiene sometiéndole a altas temperaturas y usando disolventes como el hexano y productos químicos que enrancian los ácidos grasos omega 3 y los hacen oler muy mal; por eso se tratan luego a fin de eliminar el olor, proceso que hace que los omega 3 se conviertan en los dañinos ácidos grasos trans. De hecho para solidificarla la canola se hidrogena. Por si fuera poco es un aceite que contiene entre el 45% y el 55% de ácido erúcico y glucósidos que interfieren con la función tiroidea habiendo sido ya acusado de provocar deformación y destrucción de las plaquetas, irritabilidad, alteración del sistema nervioso central, pérdida de visión, enfermedades respiratorias, anemia, estreñimiento, patologías cardíacas e incluso cáncer. Es más, se asegura que su ingesta hace disminuir el nivel de vitamina E en el cuerpo y eso que, paradójicamente, contiene entre 55 y 80 mg por cada 100 gramos de aceite. Debe saberse que el aceite de canola lo desarrolló la industria canadiense en 1978 cuando empezó a decirse que las grasas saturadas eran las principales responsables de los problemas cardiovasculares y quisieron aprovechar sus cultivos ¡desarrollado plantas de colza modificadas genéticamente! a fin de obtener el hoy llamado aceite de canola; especialmente la variedad Oro que solo contiene un 2% de erúcico y un nivel más bajo de glucosinolatos. En suma, la afirmación de que el aceite de canola es mejor que los aceites vegetales prensados en frío es absurda. Y decir que es mejer para freír que los aceites de coco y oliva absolutamente ridícula.


Hola. He vuelto a releer el artículo de 2015 en el que publicasteis una entrevista con el Dr. Colin Campbell, autor de El estudio de China e Integral, y tengo una duda que no me deja dormir: ese médico afirma que la caseína de la leche es causa de cáncer pero es que también está presente en los productos lácteos -queso, yogures, requesón, queso de Burgos, etc.- así como en el kéfir, sea éste fabricado con leche de vaca u otro animal. Sin embargo en el reportaje que publicasteis sobre el kéfir se indica que «el nivel de aminoácidos en el kéfir es similar al de la leche sólo que son proteínas más fáciles de digerir debido a la acción de la coagulación ácida y a la proteólisis (o hidrólisis parcial) de las proteínas merced a las enzimas que generan los microorganismos». ¿Se puede deducir entonces que la caseína se ha transformado en un producto saludable o, por el contrario, el kéfir debe ser englobado en el mismo apartado que la leche y sus derivados? Gracias por vuestra atención, por vuestro excelente trabajo y por la respuesta. Recibid un saludo.

Toni García

El kéfir se elabora con caseína coagulada y es más fácilmente digerible pero para Colin Campbell su consumo es igualmente negativo para la salud; lo mismo que el yogur y las leches fermentadas. El kéfir -al que en el nº 153 dedicamos un artículo titulado Kéfir: el rey de los probióticos en el que dimos a conocer sus múltiples propiedades terapéuticas- contiene además lactosa y el 60% de la población es intolerante a ella; la ventaja es que su fracción láctea fermentada -si no ha sido pasteurizado- contiene algunas enzimas lactasas activas y es también más digerible. En todo caso a nuestro juicio es más aconsejable tomar kéfir de agua.


Estimado Director: permítame felicitarles a usted y a su equipo por las valiosas informaciones que publican. El caso es que me gustaría saber si una cicatriz procedente de una cirugía puede ser totalmente eliminada o si conocen el remedio o profesional que lo trate. Les estaría muy agradecida si me remitieran la información o la publicaran en su revista. Atentamente,

Lurdes Otazua
(Vizcaya)

No hay nada -que nosotros conozcamos- que elimine una cicatriz ya formada. La única solución es quirúrgica: puede eliminarse cortándola y volviendo a coser la piel. Las cremas solo ayudan a mejorar la apariencia. Lo sentimos. 


Apreciado equipo de Discovery DSALUD: muchas gracias por vuestro trabajo, por la revista y por vuestra actitud con los lectores. Sois un apoyo para muchos de los que buscamos una sociedad más saludable y crítica con la medicina y las entidades que la rodean. Para mí sois un referente personal. Cuando me canso de «luchar» y pienso en ceder a las presiones médicas me refuerzo releyendo algunos de vuestros artículos. En fin, os escribo para pediros ayuda: mi madre tiene cada vez mayor deterioro cognitivo; está perdiendo memoria y atención y me asusta. Tiene 81 años y algo de deficiencia cardiaca. Es vegetariana, toma productos integrales, no consume dulces y no toma ningún fármaco pero cada vez le cuesta más recordar las cosas cotidianas (memoria a corto plazo): dónde pone las cosas, qué día es… Incluso olvida datos de una conversación reciente y eso le genera una gran ansiedad que retroalimenta su falta de memoria. En cambio el razonamiento es bueno pero cualquier trabajo intelectual -como leer, escuchar una charla o ver la tele -le da sueño enseguida. Me da pánico ir al neurólogo y que la medique agresivamente y sin eficacia (o quizás ¿es ignorancia por mi parte?). Está tomando aceite de coco, ginkgo biloba -poca cantidad porque le produce dolor de cabeza-, aceite de comino negro, tres gotas diarias de Cellfood y una cucharada de lecitina de soja supuestamente no transgénica. Y para la ansiedad y él ánimo Bass 7 de Hausmann. ¿Qué más puede tomar o hacer? ¿Es eficaz el ejercicio cognitivo? Camina y hace deporte de manera regular. Agradezco de corazón vuestras indicaciones y os deseo mucha salud y energía. Un saludo cordial.

Mamen Arias Álvarez

Ante todo, gracias por sus amables palabras. En cuanto al problema de su madre le sugerimos que lea el artículo que con el título La pérdida de memoria y la falta de concentración se publicó en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 50. En él se explica que las principales causas de pérdida de memoria y/o concentración son la edad avanzada, una enfermedad vascular cerebral, el hipotiroidismo, una infección en el sistema nervioso y el consumo de drogas (incluidos los fármacos y el alcohol). Además obviamente de un déficit de oxígeno en el cerebro, un traumatismo craneal, un accidente cerebrovascular, una infección o un tumor cerebral, jaquecas persistentes, un trauma psicoemocional, estar sometido a radiaciones electromagnéticas, un exceso de azúcares y grasas saturadas animales y «trans» y el abuso de barbitúricos, hipnóticos o tranquilizantes. Pero también lo causa un simple déficit de nutrientes y vitaminas importantes. En general lo que hay que hacer en estos casos es evitar el consumo de azúcar blanco y de aditivos alimentarios -afectan al sistema nervioso-, evitar las hipoglucemias -se deben hacer cinco comidas diarias en horarios regulares y nunca comenzar las tareas diarias sin haber desayunado-, dormir el tiempo suficiente, practicar ejercicio y reducir al máximo la ingesta de alcohol y proteínas animales (especialmente la carne roja y el queso curado ya que reducen la producción de triptófano y serotonina). Siendo buena idea aumentar la ingesta de avena -además de avenina (un alcaloide relajante) posee vitamina B1-, almendras -con una proporción de minerales muy adecuada para el funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso-, nueces -por su riqueza en fósforo- y germen de trigo -rico en vitaminas del grupo B-. En cuanto a los complementos más adecuados en estos casos son la fosfatidilserina -maximiza la transmisión nerviosa entre células cerebrales, proporciona flexibilidad a las membranas celulares y a las neuronas e incrementa su número de receptores proporcionando más puntos de acoplamiento y circuitos para la comunicación neurológica-, un complejo vitamínico B -son especialmente útiles la B1 y la B12-, la Acetil L-Carnitina -frena el envejecimiento de las células cerebrales, favorece el flujo sanguíneo del cerebro y aumenta el metabolismo en los centros nerviosos-, la fosfatidilcolina -protector específico del sistema nervioso es también la principal fuente de colina, esencial para  la formación de acetilcolina (uno de nuestros neurotransmisores más importantes)-, la L-Glutamina -utilizada por el cerebro como fuente de energía es además el gran equilibrador natural de la excitación y se encuentra presente como elemento fundamental en varios neurotransmisores- y el Ginkgo Biloba -por sus flavonas-. Agregaremos que el aceite de coco ayuda pero no en exceso y además a algunas personas no les sienta bien. Hay pues muchas posibilidades pero es mejor que el tratamiento se lo paute de forma personalizada un experto en Nutrición Ortomolecular. Por lo que se refiere al ejercicio cognitivo claro que es eficaz pero lo mejor es que no se pase el día sola delante de la televisión, haga ejercicio, se alimente bien y suficientemente, duerma mucho -si tiene problemas que ingiera a diario 3 mg de melatonina media hora antes de acostarse, mantenga conversaciones y haga vida social. Si no tiene suficiente familia para ello anímela a acudir a relacionarse en los llamados «centros de mayores» en los que hoy se programan todo tipo de actividades; siempre habrá alguna que la seduzca.


NÚMERO 190 / FEBRERO / 2016

Sr. Director: leo todos los meses la revista y quiero en primer lugar expresarle mi felicitación por el contenido y la orientación editorial que considero acertados, ilustrativos y provechosos. El motivo de mi carta es pedirle opinión sobre tres alimentos que hasta ahora he consumido a diario por considerarlos no sólo seguros sino beneficiosos para la salud y que debido a recientes informaciones procedentes de fuentes supuestamente competentes me han creado dudas, perplejidad y la convicción de que no existen criterios unánimes sino más bien contradictorios a la hora de informar al público sobre un tema tan básico para la salud. Me refiero al aceite de oliva -según el movimiento dietético liderado por el profesor Colin Campbell no es aconsejable según se desprende de lo que aparece nº 188 de la revista-, al aloe vera sin aloína -tan ponderado por muchos autores y sobre el que últimamente se han alzado voces advirtiendo de su potencial peligrosidad cancerígena- y al yogur de soja -que yo sustituí por la leche de soja tras haber leído sus artículos sobre ésta última por considerarlo una modificación de la leche y, por tanto, sin efectos negativos. Le quedaré muy agradecido por su respuesta.

A. G.
(Madrid)

El aceite de oliva virgen extra ingerido crudo de forma moderada como aliño de ensaladas es excelente para la salud; no así el frito. Aunque haya quienes intenten «demonizarlo» por meros intereses económicos ya que el 97% se produce en el Mediterráneo. A nuestro juicio pues el grupo de Colin Campbel no tiene intenciones aviesas sino falta de información objetiva y ecuánime. No podemos decir en cambio lo mismo de otros organismos que sí toman decisiones sobre salud guiados por intereses propios, a menudo no confesables. Como la Agencia de Seguridad Alimentaria de Reino Unido que en 2013 decidió no recomendar el consumo habitual de aceite de oliva -entre muchos otros productos- sino solo de forma ocasional o por placer ¡por el mero hecho de ser un alimento graso! Razón por la que tampoco aconseja ingerir de forma habitual jamones, carnes o algunos frutos secos. ¡Como si todas las grasas -vegetales o animales- fueran iguales! En suma, no haga usted caso ni de la agencia alimentaria británica ni de los desinformados seguidores de Campbell para los que el aceite de oliva es un producto casi desconocido sobre el que no saben prácticamente nada. Dejemos que sigan tomando sus insanos aceites; como los de cacahuete, colza o maíz transgénico. Recuerde que el país del mundo con mayor sobrepeso y obesidad es Estados Unidos y sus habitantes los más desinformados en el ámbito alimentario. En cuanto al aloe vera sin aloína es falso que sea cancerígeno; todo lo contrario: es anticancerígeno. Muy especialmente el aloe vera arborescens que es el más adecuado para la ingesta. Ahora bien, debe tomarse con precaución si se están ingiriendo anticoagulantes y asegurarse de no abusar de plantas medicinales como el ginkgo biloba, el abedul o el hipérico mientras se consume el aloe vera; puede haber interacciones negativas. Y por lo que al yogur de soja se refiere cabe decir que nosotros desaconsejamos tanto la ingesta de tofu como de leche de soja y, por ende, el yogur que se fabrica con ésta. Los que son aceptables son los productos fermentados de soja -el miso, el tempeh, la salsa de soja y el natto- aunque con moderación porque si no también son dañinos; y otro tanto cabe decir de la lecitina de soja. Si quiere más información lea en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos La leche de soja y los productos elaborados con soja sin fermentar no son aconsejables y Las propiedades de la lecitina de soja aparecieron en los números 121 y 123 respectivamente.


Sr. Director: tengo 61 años, mido 1,67, peso 73 kilos y hace 15 meses noté que veía poco con el ojo izquierdo por lo que acudí al hospital de la Seguridad Social pero como me dieron cita para el oftalmólogo para dos meses después acudí a uno particular que tras hacerme unas pruebas me diagnosticó retinopatía, degeneración vítrea y membrana pre-retiniana -le adjunto copia del informe- diciéndome que la única solución era operar. Cuando a los dos meses acudí al oftalmólogo de la Seguridad Social confirmó el diagnóstico pero no me habló de operación alguna y me dio cita para seis meses después. Acudí entonces a la consulta en Elche del Dr. Navarro -al que ustedes entrevistaron en la revista- y me hizo un análisis de sangre para un perfil biológico o test de floculación que hace la C.E.I.A en Bélgica. Y me dijo que tomara DHA 80 TG de Egle y Eye Force así como una fórmula magistral de minerales, cardo mariano y vitamina D3 así como unas gotas homeopáticas y aceite esencial de ajedrea. Además me comentó que el resultado del test no era demasiado malo; el hígado un poco lento, las defensas algo bajas y preocupación (que achacó a mi sorpresa por la enfermedad). Hablamos de la dieta y había muy poco que mejorar porque no he tomado prácticamente nunca medicinas, mi alimentación es muy racional -verduras, frutas, pescado, frutos secos…-, no tomo nada frito, bebo agua destilada y cocino con aceite virgen extra de 1ª presión en frío. Además paseo a diario más de una hora a buen ritmo, hago Pilates desde hace años y solo he tenido algún problema de ciática y espalda que me solucionaron con homeopatía y Reeducación Postural Global. Asimismo me hago dos análisis de sangre y orina cada año que han salido siempre correctos. Es verdad que fumé un poco pero lo dejé totalmente hace tres años y hace muchísimos años que llevo una vida muy saludable. ¡Y ahora me encuentro con la sorpresa del ojo… y en uno solo. ¿Por qué? Después de seguir el tratamiento del Dr. Navarro volví al hospital -el 15 de mayo pasado- y me dijeron que mi ojo izquierdo estaba peor y tenía que operarme ya. La operación consiste en raspar la membrana, cataratas (no tengo pero formarían con la operación) y antiinflamatorios dentro del ojo para tres meses y que se desprenderían poco a poco. Pero luego me dijeron que no me garantizaban resultado alguno y renuncié a la intervención. Como el Dr. Navarro me aconsejó Ozonoterapia me pongo por vía rectal desde hace 15 días una jeringa de 100 ml -dos veces al día.- pero hasta ahora sin resultados. En fin, les rogaría me indicasen qué puedo hacer o a quién acudir porque la visión del ojo izquierdo es de 0,2, veo ya deformado y no distingo algún color. Sin embargo con el ojo derecho veo muy bien.

Josefa Esteve
(Villanueva de Castellón)

Lamentamos que los tratamientos holísticos que le propusieron no funcionaran pero parece obvio que si tiene usted afectado el ojo izquierdo y ve perfectamente con el derecho el problema no debe estar en una disfunción de carácter integral sino local. En cuanto al informe que nos adjunta lo que dice es que padece usted en ese ojo un desprendimiento vítreo y en la parte posterior del ojo un aumento de la membrana de la fóvea, zona central de la mácula. El vítreo es un gel colágeno que rellena la cavidad vítrea en el interior del ojo humano que por diversos factores -un golpe, miopía u otra causa- puede deshidratarse y cambiar su estructura haciendo que se retraiga, se formen condensaciones que quedan flotando y se separe de las zonas de unión con la retina. De hecho cuando se desprende el vítreo posterior se perciben como telarañas o puntos negros flotantes que molestan o dificultan la fijación de la mirada; a veces acompañadas de destellos o fogonazos de luz que lo que indican es que las uniones del gel con la retina están tensándose. Y solo se opera -por eso le sugirieron esperar- si con el movimiento del gel o en la separación con las zonas de anclaje se forman agujeros o desgarros que hayan dañado la retina. Y lo que en tales casos se hace es reforzar la zona con un láser -normalmente de argón- para crear una barrera alrededor de la zona debilitada y evitar que se desprenda la capa retiniana. Pues bien, dado el estado de su ojo debería plantearse una operación en un centro especializado; como la Clínica Baviera de Madrid (917 82 03 60) o la Clínica Vissum de Alicante (965 15 40 62). Nos parece la mejor opción. Es más, en ésta última podrían decirle si hay alguna otra opción (lea al respecto en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que con el título Curan úlceras, queratitis y perforaciones corneales graves ¡con un simple colirio! publicamos en el nº 71). Asimismo podría consultar su caso con el Dr. Arturo Solís, neuro-oftalmólogo y farmacólogo mexicano creador del QIAPI1 –producto del que hablamos en el nº 143- que también desarrolló un producto para recuperar diversas patologías de los ojos, pasa consulta en la ciudad de Aguascalientes y es director técnico de la compañía químico-farmacéutica Fórmulas Magistrales. Su web -en ella no se habla de las gotas pero tiene en ella la forma de contactar- es www.fotosintesishumana.com. Todo esto sin descartar que el problema pueda estarlo causando un microbio patógeno o un parásito, algo que podría decirle en Madrid testándole con el Par Biomagnético Juan Carlos Albendea (91 704 57 81).


Estimado Sr. Campoy: en el número 189 se publica una carta al director firmada por Maitetxu -de Navarra- que pide sugerencias sobre posibles tratamientos para su hernia de hiato y en la lista de posibles causas y remedios no figura lo que, en mi opinión profesional, más correctamente puede diagnosticar y tratar eficientemente el problema que la lectora padece. Me refiero a la Medicina Tradicional China para la cual la hernia de hiato es provocada por un Qi a contracorriente; es decir, la dirección del movimiento de Energía del Estómago en vez de fluir y conducir hacia abajo, como es normal, va hacia arriba. Y aunque la causa debe establecerse solicitando más datos que el paciente debe proporcionar al terapeuta no puede excluirse un factor emocional -estrés continuado, conflictos, etc.- ya que muchas veces es el factor determinante. Hecho el diagnóstico sobre la posible causa -o causas- de su desequilibrio se trata a la vez el síntoma -el Qi a contracorriente- y la causa energética (que, como digo, puede ser una o varias). Normalmente bastan unas pocas sesiones y un tratamiento con plantas para notar una importante mejoría e, incluso, volver a la paciente asintomática. Ruego informe a la lectora de esta posibilidad a fin de que busque un buen profesional de la Medicina Tradicional China que además de la Acupuntura domine la Fitoterapia y la Farmacopea china cuya materia médica se basa preponderantemente en plantas y no en químicos sintéticos. Es más, me permito  sugerirles que incluyan en sus respuestas a los lectores las soluciones de esta Medicina milenaria ya que muchas veces puede ser la opción terapéutica idónea. Un saludo.

Rasván Neculai Burdin
(Valencia)

Publicada queda su carta con las sugerencias a aquella lectora. En cuanto a su consejo sobre añadir respuestas de este tipo en nuestra sección nos tememos que no va a ser posible. Por dos razones: porque no dominamos la disciplina como para hacerlo y, sobre todo, porque como usted bien sabe no hay tratamientos estándar para «enfermedades» en la Medicina Tradicional China que lo que hace es tratar enfermos de forma personalizada. 


Hola. Soy médico residente de primer año de la especialidad de Neurología y os escribo este e-mail -animado por mi madre que es lectora habitual de vuestra revista- para pedir información sobre un problema que empiezo a tener: la caída del pelo. Sé que es un problema que afecta a muchos hombres, sobre todo a partir de la cuarta o quinta década, pero en mi caso empezó hace año y medio y todavía tengo 25 (acabo de empezar a ejercer como médico). En fin, como aun tengo bastante pelo y creo que estoy a tiempo me encantaría que me dirigierais a algún tricólogo de confianza o a alguna persona que utilice terapias menos conocidas pero que esté teniendo buenos resultados. Aún siendo parte del sector médico hospitalario estoy en contra del uso del Minoxidil y otros productos farmacológicos para este fin y por eso os escribo. Lo hago porque mi madre me ha insistido mucho pero, hablando con honestidad, he buscado ya información en centros capilares y otros sitios y no me he sometido a nada por la poca credibilidad científica que he encontrado, algo que como médico soy muy capaz de valorar. Espero que podáis pueda ayudarme. Muchas gracias.

Aritz Sagastibelza

Agradecemos su confianza -y la de su madre, obviamente- pero no sabemos si podremos ayudarle ya que apenas nos facilita datos sobre su caso. Ya hemos explicado en ocasiones anteriores -y vamos pues a repetirnos- que la alopecia o calvicie suele clasificarse en multitud de grupos -según su origen y manifestaciones- siendo la forma más frecuente la androgénica que provoca la acción de las hormonas masculinas o andrógenos sobre el folículo piloso y de ahí que se dé sobre todo en varones. Asimismo se denomina areata a aquella en que la pérdida del pelo no es definitiva y se circunscribe comúnmente a un área, universal a la que abarca a todo el cuero cabelludo y cicatricial a la causada por destrucción total del folículo piloso y es irreversible. Pudiendo deberse a causas genéticas, a la ingesta de un medicamento, a la infección de una muela, a una infección cutánea, a déficits nutricionales, a algunas enfermedades de la piel o a un traumatismo físico así como a un fuerte estrés o a un trauma emocional. Agregaremos que en raras ocasiones la causa puede estar en una cicatriz que interrumpa la conexión energética -en tal caso habrá que acudir a un especialista en Terapia Neural-, un cambio hormonal intenso, enfermedades como la tiña, la sífilis, la psoriasis, el lupus eritematoso y la lepra, un exceso de vitamina A o déficits de zinc, cobre, hierro sílice o proteínas (un simple análisis de sangre puede detectarlo). De hecho es corriente que tras un parto -sobre todo al finalizar el periodo de lactancia- se produzca en muchas mujeres una alteración hormonal que sumada a una carencia de algunos minerales lleve a la pérdida de cabello. Siendo normalmente en tales casos la solución más rápida seguir una alimentación libre de tabaco, alcohol, café, té negro, azúcares, hidratos de carbono refinados (y por tanto de pan, pasta, galletas, bollería, tartas, dulces, pasteles…), grasas saturadas, lácteos, cacao, colas, frituras y productos cárnicos e ingerir en cambio aguacates, plátanos, almendras, anacardos, nueces, piñones, cereales integrales, espinacas, berzas, hojas de remolacha, brécol, garbanzos, germen de trigo, jalea real, lechuga, lecitina de soja, levadura de cerveza, malta no torrefactada y polen. Y si quiere adelantar la solución tome un complejo con vitaminas A y C –mejor en forma de ascorbato cálcico-así como las del complejo B -asegurándose