Nadie debería ingerir alimentos tratados con organofosforados -como el clorpirifós y el diazinon– y mucho menos las embarazadas porque pueden dar a luz niños con menor cociente intelectual....
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El consumo de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) –aspirina, paracetamol, ibuprofeno, ketoprofeno y piroxicam incluidos- por parte de quienes han sufrido algún infarto de miocardio previo aumenta en un 45% el riesgo de muerte o ataque cardiaco recurrente apenas una semana después de empezar a ingerirlos y en un 55% si el consumo se prolonga hasta tres meses....
Shazib Pervaiz, miembro de la Universidad Nacional de Singapur, está convencido de que el cáncer puede combatirse con antioxidantes. Así acaba de plantearlo en un seminario celebrado en el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba corroborando otras tesis en tal sentido....
El condroitín sulfato detiene la degeneración artrósica de la rodilla si se ingiere entre seis y doce meses según un grupo de investigadores canadienses dirigido por Jean-Pierre Pelletier,...
Un equipo de investigación dirigido por Stephen Collins –profesor de la Michael G. DeGroote School of Medicine en la Universidad McMaster de Canadá- afirma haber constatado mediante un trabajo realizado en el Farncombe Family Digestive Health Research Institute que acaba de publicarse en Gastroenterology que las bacterias intestinales influyen en la química del cerebro y,...
Que la enorme contaminación química que sufre el planeta está afectando a todos los animales y en muchos casos a quienes los consumimos es bien sabido aunque la mayoría de la gente haya optado por no pensar en ello....
Dado el fracaso de la actual política de “guerra contra las drogas” la Comisión Mundial sobre Políticas de Drogas ha propuesto a todos los gobiernos vías tan singulares como su despenalización -especialmente de la marihuana- y experimentar con nuevos fármacos que se supone sirven para tratar la adicción....
¡La simple ingesta de pequeñas cantidades de alimentos no saludables puede cambiar de forma significativa la expresión de los genes! Al menos así lo indica un estudio efectuado con gusanos C....
El consumo de estatinas -como hemos denunciado en esta revista varias veces- puede provocar mialgias, mioglobinuria, rabdomiolisisy miopatía (un trastorno muscular originado por un incremento de la proteína creatinina quinasa que se encuentra en el músculo cardiaco) a pesar de lo cual siguen siendo absurdamente usadas por muchos médicos para tratar la hipercolesterolemia y como prevención de las patologías coronarias....
Investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE.UU.) afirman que las conductas violentas propias de algunas personas responden a patrones cerebrales que pueden ser observados por escáner y podrán ser modificados con fármacos....
Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York y del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos aseguran haber encontrado una proteína,...
El paracetamol y el ibuprofeno, fuertemente cuestionados
Un equipo de investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (EE.UU.) afirma que el consumo de determinados analgésicos de consumo habitual como el paracetamol y el ibuprofeno puede estar relacionado con el aumento de la tensión arterial,...
Un estudio de la Universidad de Navarra coordinado por los profesores de Medicina Preventiva y Salud Pública Miguel A. Martínez-González y Maira Bes-Rastrollo –integrados en el Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBER-OBN)- ha llegado a la conclusión de que ingerir simplemente dos raciones (tres rodajas cada una) de pan blanco al día incrementa el riesgo de obesidad un 40% en comparación con quienes toman solo una ración a la semana....
Inicio / Noticias / Número 140 / Las embarazadas no deben ingerir alimentos tratados con organofosforados
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.