Para bajar en sangre el nivel de triglicéridos… ¡omega 3!

La Asociación Americana del Corazón ha asumido ¡por fin! que para reducir en sangre el nivel de triglicéridos lo que hay que hacer es ingerir ácidos grasos esenciales omega-3 EPA/DHA. Quizás porque según sus datos en el 2006 ochenta y un millones de estadounidenses padecían una o más “formas de enfermedad cardiovascular” de las que más de 830.000 mueren cada año y se han asustado. Así que ahora recomienda ingerir entre 0,5 y 1 gramos diarios de omega 3 a quienes tienen en ayunas un nivel de triglicéridos de entre 150 y 199 mg/dL, de 1 a 2 gramos a los que tienen entre 200 y 499 mg/dL y de 2 a 4 gramos a los que tienen más de 500 mg/dL.
¿Y cuáles son las mejores fuentes de omega-3? Pues los pescados azules –las algas tienen menos y normalmente sólo DHA pero no EPA- y, sobre todo, el Aceite de Krill.
Ahora bien, nosotros insistimos de nuevo –vamos a hacerlo hasta que entre en la dura mollera de algunos- que los problemas cardiovasculares a los que da lugar la aterosclerosis se deben sobre todo a la brutal intoxicación medioambiental, al consumo excesivo de grasas saturadas animales y grasas “trans”, a freír la comida, a beber poca agua y demasiado café y alcohol, al tabaco, al sedentarismo y a un déficit en la alimentación de pescado azul, frutas, cereales enteros y verduras. Y que todo eso da lugar principalmente a una carencia grave de vitamina C –principal causa de los problemas cardiovasculares- además de la A, las del grupo B, la D, la E y la H, aminoácidos -lisina, prolina, arginina, carnitina, cisteína y taurina-, minerales –especialmente magnesio, cobre, potasio y calcio-, coenzima Q-10, bioflavonoides y colágeno hidrolizado. Por lo que toda persona con un problema cardiovascular debe básicamente desintoxicarse, beber mucha agua de calidad, cambiar de estilo de vida y de dieta, hacer ejercicio, modificar su alimentación y seguir un tratamiento ortomolecular. Y, por supuesto, ¡olvidarse de los fármacos!