Aseguran que la salinomicina acaba con las células-madre cancerígenas sin afectar a las sanas

Hace escasos años se propugnó que entre las células cancerosas existen también células-madre y que son ellas las responsables de que haya recidivas y metástasis tras hacer desaparecer los tumores con quimio y/o radioterapia. Es decir, que formarían una población distinta siendo las responsables del crecimiento de los tumores. Por supuesto se trata de una mera hipótesis ampliamente discutida pero muchos investigadores y médicos –especialmente oncólogos- la han dado ya por cierta. Al punto de que un equipo de biólogos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (EEUU) acaba de anunciar en la revista Cell que ha encontrado un compuesto químico -la salinomicina- que las ataca de forma muy potente y ¡selectiva!
Piyush Gupta-del departamento de Biología del citado centro- dice que manipularon muestras de tumores de mama mediante un proceso llamado transición epitelio-mesenquimal y tras hacerlo comprobaron que el número de células madre había aumentado 100 veces así como la resistencia a la quimioterapia de la población. Después analizaron el efecto de 16.000 sustancias -desde extractos naturales a principios activos- sobre ellas y comprobaron que el 98% no atacaba de forma selectiva a las células-madre cancerígenas sino a todas. Y de las 32 sustancias que sí atacaban selectivamente seleccionaron ocho para estudiarlas mejor viendo finalmente que la más eficaz era  la salinomicina, sustancia con propiedades antibióticas que según aseguran redujo la proporción de células madre de cáncer con una efectividad cien veces mayor a la del paclitaxel, anticancerígeno de uso muy común. Comprobando que además las células tratadas con salinomicina tenían menos capacidad para causar tumores al ser inyectadas en ratones.
Hasta aquí la noticia. Lo que nosotros no entendemos –y no ponemos en duda que pueda tratarse de una sustancia muy potente para tratar el cáncer- es cómo han podido constatar que esa sustancia ataca tan eficazmente y de forma selectiva las células-madre cancerígenas ¡cuando ni siquiera está demostrado que existan!