Un tribunal italiano dicta que los problemas de salud de un profesional los causó ¡el uso del teléfono!

Un tribunal laboral italiano –concretamente de Brescia- reconoció en diciembre pasado que el tumor benigno del nervio trigémino que le apareció al gerente de una empresa se debió al uso diario a lo largo de diez años durante muchas horas de teléfonos móviles e inalámbricos. Y ha decidido que debe ser resarcido y considerarse lo ocurrido consecuencia del ejercicio profesional. Gracias a ello Innocenzo Marcolini –de 57 años y cuya calidad de vida tras la operación que se le hizo para extraerlo es pésima- ha visto cómo el Instituto Nacional y Seguridad Laboral en el Trabajo de Italia le ha tenido que reconocer una incapacidad laboral del 80%. Se trata de la primera sentencia que vincula el uso de teléfonos con la aparición de tumores debido a las radiaciones electromagnéticas que ésos generan.

Ello ha sido posible gracias al testimonio de dos expertos: el biólogo Angelo Levis -profesor en la Universidad de Padua– y el neurocirujano José Grasso. Estos contaron en el tribunal otros dos casos muy similares que conocían: uno en Falleba y otro en Brescia. Ambos afectados tenían un trabajo similar al de Marcolini y hacían un uso intensivo con la mano izquierda de teléfonos inalámbricos y móviles mientras utilizaban la derecha para escribir. Pues bien, el primero desarrolló un tumor maligno en la glándula salival parótida y el segundo uno que afectaba al ganglio trigémino; ambos en el lado izquierdo de la cabeza.
Tras los testimonios del biólogo y el neurocirujano el propio experto nombrado por el tribunal manifestó que las conclusiones a las que ambos habían llegado eran plausibles aceptando que la causa podía estar en las radiaciones electromagnéticas artificiales que sufrieron de forma tan prolongada.
Llevamos muchos años advirtiéndolo. Y casi nadie hace caso.