Christopher Reeve -”Superman”- logra mover manos y pies

 

Christopher Reeve, el actor que encarnó a Superman y quedó tetrapléjico en mayo de 1995 al caer cuando montaba a caballo perdiendo totalmente la movilidad y la sensibilidad desde el cuello para abajo ha logrado mover su muñeca derecha, los dedos de la mano izquierda y los pies así como sentir cuando se le pincha en la mayoría del cuerpo. Algo que se creía imposible que pudiera volver a lograr hasta hace muy poco tiempo.
Postrado en una silla de ruedas y necesitado de un respirador las 24 horas del día desde que sufrió el accidente teniendo 42 años, “Superman” ve así un rayo de esperanza siete años después.
Las fibras de la espina dorsal se encargan de transportar la información del cerebro a los músculos y viceversa por lo que si se dañan –aunque no se rompan- la transmisión se interrumpe. El interior de la espina posee un material gelatinoso similar al del cerebro y cuando hay un accidente las células del centro mueren; y cuando no hay suficientes células la espina no puede funcionar correctamente.
El autor de esta sorprendente recuperación es un profesor de Neurología norteamericano llamado John MacDonald que está trabajando con “Superman” en un programa experimental basado en el uso de una bicicleta estática especial. En ella, unos electrodos controlados por ordenador y colocados en los músculos de Reeve hacen las veces de cerebro proporcionando la descarga eléctrica que pone las piernas en funcionamiento. Otros electrodos en brazos, glúteos y pecho ejercitan otros músculos.Es más, cuando hace los ejercicios en una piscina -donde la resistencia es menor- puede incluso mover los brazos y las piernas. Estando de pie puede comenzar a dar un paso aunque con ayuda de varias personas que le sujeten y le mantengan recto.
“A poco de comenzar este tratamiento -contaría el actor- podía ya sentir la mano de mi esposa sobre la mía cuando caminábamos. No tenía que mirar para saber que estaba allí‘.
Reeve es el primer caso documentado de alguien con este problema que mejora tanto cinco años después del accidente. Los médicos más optimistas pensaban que la recuperación sólo se podía dar hasta los dos años. Reeve también puede ahora hablar más alto y durante más tiempo, ha mejorado su estado de salud y puede estar sin el respirador hasta 90 minutos.
El objetivo de la terapia era mantener la masa muscular, revertir el proceso de osteoporosis y mejorar la circulación y la frecuencia respiratoria. Pero lo más importante es que la terapia sirvió para que algo de información volviera a viajar entre el cerebro y el cuerpo.
MacDonal no tiene claro si el ejercicio ha reactivado las células que sobrevivieron al accidente y que estaban atrofiadas o se han formado nuevas conexiones neuronales alrededor de la herida. ‘Parece que el sistema nervioso de la espina dorsal -reconoce el doctor MacDonald-se puede regenerar en las condiciones adecuadas.Si me hubieran preguntado hace dos años si esto iba a ser posible habría dicho que no
Los progresos de Reeve se pueden consultar en la página web de la Universidad de San Luis (http://spine.wustl.edu). En todo caso, su experiencia completa puede encontrase ya en las librerías norteamericanas en un libro escrito por el propio actor con el título de “Nada es imposible”.