EL CAFÉ PUEDE PROVOCAR LOS MISMOS SÍNTOMAS DEL ESTRÉS CRÓNICO

 

Tomar cuatro o cinco tazas de café por la mañana aumenta la presión arterial y la secreción de las hormonas que provocan el estrés a un nivel similar al del estrés crónico.
Los investigadores del Centro Médico de la Universidad Duke en Durham (EE.UU.) explican que el estrés puede durar hasta la noche. Durante el estudio, 72 consumidores habituales de café tomaron 250 miligramos de cafeína a las 8 a.m y a las 12 un día. Al día siguiente tomaron placebo a las mismas horas. Los investigadores midieron la presión arterial de los pacientes cuatro veces cada hora ambas jornadas.
Los efectos de la cafeína afectaron la presión arterial y el ritmo cardíaco. De media, la cafeína provocaba un pequeño aumento -de 3 mm Hg.- en la presión diastólica y la sistólica además de incrementar las hormonas de estrés en la sangre entre un 14% y un 32%, lo que causaba el aumento en el ritmo de actividad.
El efecto en la presión no es duradero, advierte el doctor James Lane, principal investigador, aunque “un aumento de 5 mm Hg. en la presión arterial se asocia con un incremento del 34% en el riesgo de padecer una embolia y de un 21% en tener un trastorno cardíaco”.
Según Lane, los niveles altos de hormonas de estrés se relacionan a largo plazo con daños en el corazón. Aunque la cafeína aumente el ritmo de actividad, “hay más pruebas de que es dañina para nuestra salud. Cortar con su consumo puede ser una manera de reducir la hipertensión y los trastornos cardíacos”, asegura el investigador.