El conocimiento esotérico de los ministros de Sanidad y Ciencia del Gobierno de Pedro Sánchez

Los Ángeles de Atlantis, la ministra Carcedo y el ministro Duque

Es tal el grado de enfado entre los miles de médicos que ejercen alguna de las más de 200 terapias no convencionales que se practican en el mundo contra el Plan para la Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias del Gobierno socialista de Pedro Sánchez que algunas de las asociaciones que los agrupan han decidido reaccionar  con rigor y seriedad pero también con contundencia y hasta con sorna. Es el caso del comunicado de prensa enviado a los medios de comunicación a mediados de marzo por la Asociación Española de Médicos Integrativos (AESMI) que preside el Dr. Juan Carlos Crespo de la Rosa con el título y antetítulo que aparece en el encabezamiento de esta noticia y que hemos decidido respetar al ser ilustrativo de lo que comentamos.

Una entidad que cuenta entre sus miembros a varios médicos que pertenecen al Consejo Asesor de nuestra revista como son los casos del Dr. Mariano Bueno -actual vicepresidente-, la Dra. Esther De la Paz -cofundadora y primera presidenta de AESMI-, el Dr.  Santiago de la Rosa -cofundador y primer vicepresidente-, el Dr. Alberto Martí Bosch, el Dr. Taher Abbas, el Dr. Javier Aizpiri, el Dr. Juan Carlos Pérez Olmedo y la Dra. Teresa Lajo Morales. Y sin más reproducimos tal cual el comunicado que nos hizo llegar la Dra. Esther Ibáñez que es también, por cierto, miembro de la Asociación de Oncología Integrativa. Este es el texto:

«Nunca imaginamos que dos ministerios como el de Sanidad y Ciencia pudieran hacer gala de tan profundos conocimientos en el mundo esotérico como han mostrado en su famosa lista de las 73 pseudoterapias. ¿Por qué decidieron incluir en una lista que pretende proteger la salud de los españoles corrientes de contenido esotérico? Los Ángeles de Atlantis, según he leído en internet, es un curso para reconocer las señales y el lenguaje de los ángeles para comunicarse con ellos. ¿Qué tiene que ver esto con una terapia médica? Pero esta no es la única, también tenemos la Numerología, conocido arte adivinatorio y que nada tiene que ver con la salud. O el Aura Soma que trabaja los colores del aura.

¿Por qué han comparado tales disciplinas esotéricas con la Posturología que actualmente es un Máster de la Universidad de Barcelona dirigido a profesionales de la salud: fisioterapeutas, médicos y enfermeras? ¿Por qué han incluido un máster universitario o asignaturas de Grado como mostraré a continuación en la lista de pseudoterapias?

Esta famosa lista de 73 pseudoterapias y las 66 restantes que están en estudio, es una amalgama de disciplinas esotéricas, distintas técnicas de masaje, gimnasia corporal, dietas alimenticias, técnicas de psicoterapia y filosofías de otras culturas. Todo ello mezclado con tratamientos médicos complementarios con probada evidencia científica, reconocidos y legislados en Europa y EEUU, como la Acupuntura, la Fitoterapia -actualmente asignatura en el Grado de Farmacia-, la Homeopatía, la Medicina China, la Medicina Ortomolecular, la Osteopatía, la Posturología y la Magnetoterapia –Incluida como asignatura en el Grado de Fisioterapia. Al analizar la lista en profundidad nos encontramos con aberraciones tales como repetir la misma terapia con distintos nombres. Por citar algunos ejemplos tendríamos:

-Shiatsu/Acupresión.

– Plasma marino/Quinton.

-Linfodrenaje/Drenaje linfático manual.

-Fitoterapia/Terapia Herbal.

Resulta también sorprendente que hayan incluido enfermería naturista como una terapia, cuando se refiere a un colectivo –enfermería- que practica la medicina natural.

Prestigiosos hospitales de Estados Unidos incluyen algunos de estos tratamientos en los departamentos de Medicina Integrativa de la Clínica Mayo y el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, publicando numerosos ensayos clínicos sobre Acupuntura y otros tratamientos en pacientes.

Todo parece indicar que esta lista se confeccionó con prisas y que posiblemente se encargó la tarea a un par de administrativos del ministerio para que buscaran terapias que se anunciaran en internet. Probablemente tenían tanta prisa que no les otorgaron el tiempo necesario para que cotejaran esa información como mínimo con Wikipedia, para no confundir terapias con prácticas esotéricas o corrientes filosóficas, para no repetir la misma terapia con distintos nombres, para no incluir terapias reconocidas y legisladas en Europa y Estados Unidos con probada evidencia científica bajo el título de pseudoterapia.

¿Es acaso este un trabajo digno de los ministerios de Salud y Ciencia del gobierno de España? Un alumno de la ESO hubiese tenido mayor rigor al realizar ese trabajo. Es evidente que en todo el procedimiento existía mucha prisa, tanta, que dejaron a un lado un mínimo de rigor y profesionalidad. Arriesgaron mucho confiando en que su cargo y su poder les eximiría de responsabilidades.

Por todo ello, ahora hablamos nosotros, los médicos que nos dedicamos a la Medicina Integrativa, que incorporamos tratamientos complementarios con probada eficacia científica a nuestra práctica médica habitual y que no entendemos las motivaciones del Gobierno de Sánchez para ejecutar con tanta intensidad una campaña mal construida, confusa y plagada de mentiras en contra de las directrices europeas que regulan las medicinas complementarias.

Nos preguntamos: ¿qué les motiva realmente?»