El consumo elevado de pescado graso previene el carcinoma renal

 

De la capacidad anticancerígena de los ácidos grasos omega 3 hemos ya hablado ampliamente en la revista. Pues bien, un nuevo estudio desarrollado en el Instituto Karolinska de Estocolmo recién publicado en Journal of the American Medical Association' (JAMA) demuestra ahora que el consumo elevado de pescado graso –al menos entre las mujeres- previene el carcinoma de células renales. En él participaron 61.433 mujeres de entre 40 y 76 años a parte de las cuales se les pidió que consumieran habitualmente pescado blanco y a la otra parte pescado azul. Entre el pescado graso que se les propuso consumir estaban el arenque, la sardina, el salmón y la caballa y entre el blanco los peces de agua dulce,el bacalao y el atún así como langostinos, langostas y cangrejos de río. Tras seguir a ambos grupos algo más de 15 años se registraron 150 casos de carcinoma de células renales y los resultados indican que las mujeres que consumieron el pescado graso tenían hasta un 44% menos de riesgo. Los investigadores lo achacan a los ácidos eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaneoico (DHA) además de a la vitamina D. Lo que corrobora lo que esta revista afirmaba en un amplio reportaje publicado en el nº 86.