El Ministerio de Sanidad se plantea prohibir las máquinas expendedoras de bollería en los colegios

 

La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, se está planteando incluir en el nuevo proyecto de ley de seguridad alimentaria que se está preparando la posibilidad de prohibir que en los colegios españoles haya máquinas expendedoras con "alimentos no  recomendables para los niños" como la bollería industrial, las patatas fritas o los snacks. Según explicó los niños ignoran que son poco recomendables para ellos por la gran cantidad de sal, grasas saturadas y grasas 'trans' que contienen. "Se trata –dijo- de un tema que preocupa mucho y en el que se está trabajando  desde hace varios años” agregando que “la obesidad infantil se debe en buena medida a que los niños ya no aprenden a comer con la familia y a que hacen una vida más sedentaria que antes”. Añadiría que el papel de su ministerio “no es otro que el de impulsar campañas informativas de prevención de la obesidad basadas en el fomento de los hábitos de vida saludables ligados al ejercicio físico, el abandono del tabaco y la alimentación" y por tanto tiene intención de llegar a “acuerdos con la industria alimentaria para fomentar hábitos alimenticios más sanos a través de determinados códigos de autorregulación”.
La iniciativa nos parece excelente aunque debió haberse tomado hace décadas. Ya veremos pues si fragua. Por otra parte nos tememos que en las recomendaciones dietéticas “oficiales” se seguirán diciendo muchas de las tonterías que aun sostienen numerosos nutrólogos. Como lo de que es necesario tomar a diario leche de vaca o sus derivados, que se puede adelgazar tomando hidratos de carbono refinados o que determinadas mezclas de alimentos pueden hacerse. Y es que alguien debería antes “enseñar a los que enseñan”.