Fallece el Dr. Gottfried Cornelissen

Impulsor de la biorresonancia terapéutica
El doctor alemán Gottfried Cornelissen, impulsor en las últimas décadas de la biorresonancia terapéutica, falleció el pasado 20 de abril a los 81 años. Doctor en Farmacología cursó estudios universitarios de Medicina y Odontología y era además homeópata y experto en Terapia Neural. En 1986 se especializaría en el manejo de la Electroacupuntura y dos años más tarde estudiaría los fundamentos del conocido dispositivo MORA, aparato terapéutico de biorresonancia que terminaría dominando al punto de que a partir de 1993 se dedicó a dar seminarios sobre sus posibilidades. En 1997 perfeccionaría el método diagnóstico del aparato y se convirtió en una especie de embajador internacional del mismo dando a conocer sus posibilidades en Australia, Brasil, Canadá, China, Hungría, Italia, Países Bajos, Polonia, Rusia, España, Suiza, Taiwán y Turquía. Fue así como en 2009 participó como ponente en el III Congreso Internacional sobre Medicinas Complementarias y Alternativas en Cáncer que tuvo lugar en Madrid los días 31 de octubre y 1 de noviembre de 2009 organizado por Discovery DSALUD en el que daría una ponencia sobre el tratamiento del cáncer con biorresonancia.

Cornelissen postulaba que el cáncer es consecuencia de un daño sostenido sobre el metabolismo de las mitocondrias celulares, resultado de una deficiencia nutricional y del impacto de los tóxicos sobre ellas. Las mutaciones del ADN serían por tanto efecto y no causa de las células tumorales y bastaría reforzar el sistema inmune con suplementos adecuadamente testados para cada paciente, equilibrar el sistema hormonal e inmune y eliminar los materiales tóxicos del organismo para evitar entre el 60% y 80% de los desarrollos tumorales. Sencilla terapia que complementaba con un tratamiento por biorresonancia utilizando terapéuticamente un dispositivo MORA a fin de corregir desequilibrios antes de que se produzcan daños en las mitocondrias o, en caso de que ya se hubieran producido, revertirlos.

Son numerosas ya las investigaciones científicas que constatan la naturaleza bioeléctrica y vibracional del ser humano y que todo proceso químico orgánico está condicionado por vibraciones electromagnéticas. Es decir, que todo órgano -tanto sano como enfermo- tiene un espectro de vibraciones que varía de persona a persona y, en consecuencia, posee un potencial energético concreto. Pues bien, la Moraterapia es según quienes la desarrollaron un método de exploración y recuperación del equilibrio orgánico a través de la eliminación de las ondas vibracionales de sustancias tóxicas y otras informaciones frecuenciales patológicas que llevan el organismo a enfermar.