La artritis reumatoide se previene con una adecuada alimentación

Según dos estudios recientes

Un grupo de investigadores de la conocida Clínica Mayo (Estados Unidos) asegura que los antioxidantes de los cítricos disminuyen el riesgo de padecer artritis reumatoide. Así lo infirieron  tras estudiar las respuestas dadas a los cuestionarios que entregaron a más de 30.000 mujeres a fin de valorar sus hábitos alimenticios. Una vez rellenados estos esperaron varios años y constataron que se habían producido 158 casos de artritis reumatoide. Compararon entonces la dieta de las participantes que contrajeron la enfermedad con la de las personas sanas y llegaron a la conclusión de que consumir menos de 40 microgramos de beta-criptoxantina -un antioxidante presente en los cítricos- aumenta la probabilidad de desarrollar la enfermedad. Asimismo, observaron que tomar suplementos de zinc disminuye el riesgo de adquirirla.
James Cerhan, autor de la investigación -publicada en el American Journal of Epidemiology-, agrega que la misma debe repetirse antes de recomendar a la gente que tome naranjas y zinc aunque no está de más hacerlo ya que se sabe que también protegen de patologías crónicas como el cáncer o las enfermedades cardiovasculares.
Claro que otro estudio sueco elaborado en el Hospital Visby de Suecia y publicado en Annals of the Reumatic Disease ha observado cómo también la dieta mediterránea contribuye a mejorar los síntomas de la artritis tras ver su efecto en 26 personas con esa patología que la siguieron durante tres meses y compararla con otro tipo de alimentación occidental en otras 25 personas. Los primeros tomaron comidas ricas en frutas, verduras, legumbres, pescado y muy poca carne roja: además consumieron una cantidad moderada de vino siendo su fuente principal de grasas el aceite de oliva. Pues bien, tres meses después tenían menos dolor, menor inflamación y una mayor movilidad de sus articulaciones.