La atención psicológica es fundamental para el enfermo de cáncer

 

Que tener un buen estado anímico es crucial para combatir el cáncer acaba de ser reconocido en un artículo presentado en el I Congreso de la Sociedad Española de Psico-Oncología celebrado en Valencia. En él se indica que los factores psicológicos influyen en la enfermedad oncológica no sólo en el momento del diagnóstico sino también en el transcurso de la enfermedad, cuando los enfermos son vulnerables de sufrir ansiedad o depresión.
Así lo afirma Elena Ibáñez, presidenta de la Asociación Española de Psico-Oncología, quien ha insistido en la necesidad de que el paciente considere la terapia, que en muchos casos es agresiva, "como algo que le va a ayudar a sentirse mejor".
Y añade que el papel del psicólogo es más amplio ya que debe asesorar a los médicos acerca del modo de dar las noticias y explicar al personal de enfermería cómo tratar al enfermo para que éste crea que tiene el control sobre su patología. Y añade que los psicólogos también juegan un papel fundamental en la prevención tratando de que las personas acudan a programas de screening. En este sentido, los especialistas recomiendan el uso de la mamografía.
Por nuestra parte, debemos sugerir al lector que lea la noticia que publicamos en este mismo número en la que se duda de que las mamografías sirvan para algo. Y agregar algo más:
está claro que a muchos psico-oncólogos habría que reciclarles y formarles de nuevo. No se trata de hacer creer a los pacientes nada. Ni de enseñar a los médicos y enfermeras “modos o formas” de tratar a los pacientes para que se sientan mejor y asuman los tratamientos agresivos a los que se les somete con estoicidad. Se trata de que los enfermos entiendan que el cáncer puede haber sido originado por un conflicto emocional traumático y que resolverlo puede llevarles a la curación sin necesidad de “terapias agresivas”. Claro que para que los psico-oncólogos enseñen eso a los enfermos primero deben aprenderlo ellos.