La FDA aprueba una “vacuna” para el cáncer de próstata

  La agencia estadounidense del medicamento –la FDA- ha aprobado tras tres años de debate una “vacuna” diseñada por la compañía Dendreon Corp -que preside Mitchell H. Gold- bautizada como Provenge para tratar el cáncer de próstata que se supone sirve para que el propio sistema inmune ataque al tumor. Solo que no previene pues su aparición y no se justifica que se le considere “vacuna”.
En realidad lo que se hace es extraerle sangre al enfermo y agregar a ella en el laboratorio unas proteínas genéticamente modificadas que potencian los glóbulos blancos. Luego vuelve a inoculársele. Quienes han ideado el método alegan que al utilizarse los propios glóbulos de la persona no se provocan efectos secundarios. Lo que no explican es si al ser potenciados esos glóbulos blancos la reacción del sistema inmune no puede ser excesiva en otros casos y provocar problemas. Ni si esa modificación genética no tiene otras repercusiones negativas en el organismo.
De momento ha sido probada en 512 varones con cáncer de próstata que no mejoraron con terapia hormonal. Los resultados indican que redujo el riesgo de mortalidad un 22,5% -en comparación con un placebo- prolongando la supervivencia una media de cuatro meses. Es decir, que sus resultados son igual de malos que los demás fármacos usados en cáncer porque casi todos los enfermos terminan muriendo.