La tecnología Grander llega a los balnearios

 

En Discovery DSALUD hemos hablado ya extensamente de las grandes virtudes y posibilidades de la tecnología creada porel naturista austriaco Johann Grander con la que éste asegura no sólo poder revitalizar todo agua contaminada sino eliminar, reducir o neutralizar el impacto negativo de sus elementos tóxicos y devolverla sus propiedades energéticas originales dotándola además de una especie de “sistema de defensa” por el que ese agua se “inmuniza” a partir de entonces durante años; es decir, no vuelve a contaminarse energéticamente. El método se basa en la capacidad del agua para almacenar y transmitir información y lo que hacen sus aparatos es, simplemente, “reinformar” al agua.
Una de las razones es que en el agua sólo existe multiplicación de gérmenes cuando la cantidad de carbono orgánico asimilable en ella es superior a 10 mg/l y, por tanto, sólo son microbiológicamente estables las aguas con un contenido inferior a esa cantidad. Bueno, pues eso se consigue con el método de Johann Grander.
Está además constatado que su consumo habitual potencia los efectos de los medicamentos homeopáticos, mitiga el dolor, favorece la rápida curación de infecciones y enfermedades de la piel, acorta el tiempo de convalecencia en caso de lesiones musculares, estimula la capacidad de autosanación del cuerpo y, en general, energetiza el organismo y ayuda a conservar la salud(lea lo publicado al respecto  en el nº 69 de nuestra web: www.dsalud.com).
Pues bien, si ya en el nº 73 de la revista explicamos que en la desalinizadora de Jávea (Alicante) se había instalado esta tecnología con excelentes resultados ahora se nos informa que otro tanto ha hecho uno de los balnearios más lujosos de España y Europa: el centro termal Blancafort instalado en un hotel de Gran Lujo. Según sus responsables, la Tecnología Grander no sólo ha logrado mejorar notablemente la calidad del agua sulfatada propia de sus instalaciones sino estabilizar el parámetro del Redox, equilibrar el pH, eliminar la turbidez del agua, lograr una transmisión de temperatura más rápida con el consiguiente ahorro de energía, hacer el agua más suave al disminuir la tensión superficial hasta en un 17%, ahorrar hasta un 50% del bromo utilizado como bactericida en lugar de cloro, etc.