Le extraen el riñón sano

 

Un cirujano extrajo el riñón sano y no el enfermo a un paciente de 69 años al que operó en el Hospital Prince Philip de Gales. Como consecuencia del error, el paciente tendrá que someterse a diálisis periódicas para mantenerse con vida y a restricciones en la comida y bebida hasta que se le pueda realizar un transplante de riñón. El cirujano ha sido suspendido de sus tareas y restringido a casos de “cirugía menor”. Lo que no se entiende es por qué no ha sido expulsado fulminantemente. No distinguir hoy día un riñón sano de uno enfermo es inadmisible.