Médicos y enfermeras harán cursos de defensa personal para protegerse de sus pacientes

 

Médicos, enfermeras y ATS de toda Gran Bretaña tendrán que acudir a clases de defensa personal para poder protegerse de los pacientes violentos y peligrosos, fenómeno cada vez más alarmante en los centros hospitalarios de ese país.
John Denma, ministro británico de Sanidad, está decidido a erradicar esa violencia ya que según datos oficiales se producen unas 65.000 agresiones y ataques violentos al año contra profesionales médicos por parte de pacientes o personas allegadas.
Denham quiere obligar -no sólo recomendar- a las enfermeras y médicos con mayor riesgo de ser “linchados” a seguir cursos de defensa personal y a aprender medidas extras para calmar y reducir a pacientes problemáticos. También anunció que los médicos que hagan visitas a domicilio deberán ir provistos de teléfono móvil para pedir ayuda en casos de situaciones violentas.
El ministro de Sanidad no ha dicho, sin embargo, si va a hacer algo para averiguar la razón de ese malestar generalizado de la sociedad británica. Porque si 65.000 personas al año llegan ya en Gran Bretaña a expresarse de forma violenta es obvio que la cifra de descontentos -aunque no lo manifiesten con agresiones- tiene que ser muchísimo mayor. Y eso denota claramente que algo falla en el sistema sanitario.