UN HOSPITAL BRITÁNICO USÓ CORAZONES DE BEBÉS FALLECIDOS PARA INVESTIGAR SIN PERMISO DE LAS FAMILIAS 

 

Un hospital británico se dedicó a almacenar corazones de bebés fallecidos en sus instalaciones sin decírselo a sus padres para luego destinarlos a la investigación. Se estima que entre 1983 y 1995 fueron alrededor de 180 los corazones extirpados de los cuerpos de los bebés tras morir en las salas de operaciones del Bristol Royal Infirmary (Hospital Real Bristol). 
Un portavoz del hospital alega que la mayoría de los exámenespost-mortem fueron pedidos por el juez de primera instancia e intrucción y no era necesario pedir el consentimiento de los padres. El escándalo ha llevado a algunos representantes políticos a pedir una revisión de las leyes sobre extirpación de órganos  en pacientes muertos.