Una molécula podría ser el antídoto para los golosos

 

Científicos japoneses creen haber descubierto una solución para frenar las ansias de los más golosos. Se trata de la leptina, una hormona que procede de las células de la grasa que logra suprimir las ganas de tomar algo dulce, al menos en los ratones.
En experimentos realizados con ratones, el equipo de varios centros japoneses comprobó que las inyecciones a base de leptina les reducían las ganas de comer cosas dulces, lo que no sucedía con las comidas saladas, agrias o amargas.
Cuando llega a la corriente sanguínea la leptina actúa en la parte del cerebro llamada hipotálamo que es desde donde se envían los mensajes para dejar de comer. El estudio japonés es el primero en probar que la leptina también afecta al gusto por las sustancias azucaradas ya que actúa en los receptores de los sabores dulces que se encuentran en la lengua.
Sin embargo, estos resultados sólo se obtuvieron en ratones normales mientras que en los diabéticos por herencia genética y en los extremadamente obesos con receptores de leptina defectuosos no se produjo una disminución de las ganas de comer dulces,incluso después de haberles suministrado leptina.
En cuanto a su uso en humanos, los expertos advierten que, para comenzar, la respuesta a la leptina en los hombres no es la misma que en los roedores ya que no aumenta el gasto de energía como en estos últimos. En estudios anteriores las inyecciones de leptina en mujeres obesas dio lugar a resultados contradictorios por lo que se necesitan más estudios para comprobar su eficacia.