Vinculan el paracetamol en el embarazo con el riesgo de que el niño sufra hiperactividad

El consumo habitual de paracetamol por las embarazadas -no el puntual- aumenta al doble el riesgo de que el hijo sufra Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Así lo ha inferido al menos un equipo de investigadores coordinado por E. Ystrom -del Instituto Noruego de Salud Pública de Oslo (Noruega) cuyo trabajo se ha publicado en Pedriatics con el título Exposición prenatal a paracetamol y riesgo de TDAH. Se trata de un estudio en el que se analizaron los datos de 112.973 niños entre los que había 2.246 casos de esa patología. Problema que al parecer surge cuando la madre ingiere paracetamol durante al menos un mes. No obstante, el trabajo apunta que el riesgo ya aumenta significativamente si se toma ese fármaco durante una semana o menos.

Esta nueva investigación confirma pues parcialmente lo descubierto a mediados de 2016 por un equipo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) coordinado por la Dra. Claudia Avella-García cuyo trabajo se publicó en International Journal of Epidemiology según el cual ingerir paracetamol durante el embarazo puede provocar autismo y déficit de atención e hiperactividad en los bebés. Añadiendo el Dr. Jordi Júlvez -coautor del trabajo- que “el paracetamol podría ser perjudicial para el desarrollo neurológico por varias razones. En primer lugar el paracetamol alivia el dolor al actuar sobre los receptores de cannabinoides del cerebro y dado que éstos ayudan normalmente a determinar cómo las neuronas maduran y se conectan entre sí podría alterar esos procesos. Y también puede afectar al desarrollo del sistema inmune, ser directamente tóxico para los fetos ya que no tienen la misma capacidad de los adultos para metabolizar el fármaco o deberse al estrés oxidativo que provoca su ingesta”.

Agregaremos que hace ya años se constató también que el consumo de paracetamol -especialmente en el primer trimestre de gestación- aumenta el riesgo de que al nacer los niños tengan problemas respiratorios o desarrollen asma en los primeros siete años de vida.