REPORTAJES
NÚMERO 83 / MAYO / 2006
   MELATONINA: UNA MARAVILLA NATURAL PARA TRATAR NUMEROSAS DOLENCIAS

 

La melatonina es el antioxidante endógeno más potente que se conoce con innumerables implicaciones terapéuticas. Además se ha demostrado que si bien su función principal es coordinar y regular los ritmos biológicos también participa en gran variedad de procesos celulares, neuroendocrinos y neurofisiológicos, potencia y estimula el sistema inmune, mejora las funciones de otras glándulas y ayuda a prevenir enfermedades graves -incluido cáncer-, entre otras propiedades. Todo ello sin que se conozcan efectos secundarios indeseables importantes. Si a ello añadimos que cada semana ven la luz nuevos estudios científicos sobre sus beneficios resulta difícil explicarse porqué en España no se autoriza su venta ni siquiera como complemento dietético.

 “No se ha evaluado completamente el mejor momento para tomarse ni la dosificación más eficaz de la melatonina y se desconocen sus efectos secundarios, especialmente usada a largo plazo. Además los métodos de fabricación no están normalizados por lo que la dosis de cada tableta puede variar mucho y pueden estar presentes algunos compuestos dañinos. Por estas razones la melatonina no puede ser recomendada”. El párrafo citado puede leerse en la página web de nuestro Ministerio de Sanidad y Consumo (www.msc.es) en la que, paradójicamente, también se dice que en Estados Unidos –como en muchos otros países- la melatonina se vende como suplemento alimenticio –libremente pues- desde hace décadas. De hecho más de 30 millones de personas la consumen en ese país de manera habitual sin que a fecha de hoy haya datos que hagan pensar en su posible peligrosidad. Más bien todo lo contrario: existen miles de estudios –algunos llevados a cabo en prestigiosas instituciones de todo el mundo- que ponen de manifiesto las numerosas propiedades terapéuticas de la melatonina tomada en las dosis adecuadas. Además se sabe desde hace tiempo que debe tomarse por la noche y que sus efectos secundarios son pocos y pasan por mareos matinales y somnolencia no deseada. Aún así, y por cautela, se han establecido una serie de recomendaciones –que recogeremos más adelante- para que determinadas personas consulten con sus médicos antes de empezar a consumir la melatonina en cápsulas.
Es decir, que los supuestos inconvenientes para la comercialización de la melatonina como suplemento dietético quedan reducidos a una mera cuestión, digamos, de procedimiento industrial que sería fácilmente subsanable... si se quisiera. Pero no se quiere. Y nos preguntamos si no será que, como ocurre con muchas otras sustancias naturales y por tanto no patentables, la melatonina no es rentable para las grandes industrias farmacéuticas que controlan a los gobiernos y que, sin embargo, sí pueden ver amenazado el negocio si se acaban sabiendo y reconociendo sus innumerables aplicaciones terapéuticas.

EL “TERCER OJO”

Es la glándula pineal la estructura corporal que produce mayor cantidad de la hormona melatonina o 5-metoxi-N-acetiltriptamina (también la retina genera cantidades significativas). Concretamente se genera en los pinealocitos –es decir, en las células de dicha glándula- a partir de la serotonina que fabrican las enzimas de la pineal utilizando para ello un aminoácido, el triptófano, que no es sintetizado por el organismo y que obtenemos a través de la dieta (lo contienen especialmente los huevos, la leche, la carne, el pescado y los cereales integrales).
Pero, ¿qué es la glándula pineal y cuáles son sus funciones? Pues la también llamada epífisis -o tercer ojo para los monjes tibetanos- es un órgano secretorio del tamaño de un guisante que pesa ente 100 y 200 miligramos y que se sitúa en el techo del diencéfalo en la denominada fosa pineal, es decir, en el centro del cráneo. Se sabe de su existencia al menos desde el año 300 antes de Cristo cuando los médicos griegos Herófilo de Alejandría y Erasistrato la bautizaron de esa manera al observar su semejanza con una piña de pino. Más tarde René Descartes –ya en el siglo XVII- la calificó como el “asiento del alma” y se refería a ella como “el principio activador psíquico y somático”. Y no andaba muy desencadenado el filósofo francés porque además de producir melatonina se sabe que la glándula pineal controla simultáneamente todos los centros neuroendocrinos del hipotálamo y, en consecuencia, todos los factores liberadores e inhibidores que hacen funcionar el organismo. Para que se comprenda mejor esta importante labor aclararemos que el hipotálamo es una glándula que se sitúa también en el diencéfalo–en este caso, en el suelo de la fosa pineal, a la que se considera centro integrador del sistema nervioso autónomo o vegetativo y regulador de la homeostasis o equilibrio dinámico del organismo.
Pues bien, además de realizar funciones fundamentales con tan diminuto tamaño la pineal es una glándula muy particular. Por ejemplo, resulta peculiar que presente variaciones de peso según la estación del año y el sexo. En glándulas pineales obtenidas de autopsias se ha observado que en el hombre alcanza su peso máximo en marzo y el mínimo en julio mientras que en la mujer el máximo se registra en enero y el mínimo en mayo. Por otro lado se ha comprobado en todas las especies estudiadas que esta glándula se activa y produce melatonina únicamente cuando no hay luz. De ahí que su producción sea alta por la noche –concretamente el pico de fabricación de esta hormona se ha establecido entre las 2 y las 3 de la madrugada- y prácticamente nula durante el día ya que la luz inhibe su síntesis.
Al menos así se ha podido constatar después de años de estudio de esta sustancia –la melatonina- que algunos tildan de “milagro químico” y a la que no se puso nombre hasta 1958. El mérito se le concede al dermatólogo y bioquímico estadounidense Aaron Lerner de la Universidad de Yale (EEUU) quien puso la etiqueta “melatonina” a la sustancia que cuarenta años antes los científicos McCord y Allen habían comprobado era capaz de clarear in vitro la piel de sapo. Pero fue Lerner quien –utilizando para ello los extractos biológicos obtenidos a partir de las glándulas pineales de 250.000 ovejas- consiguió aislar la hormona pineal, comprobar el efecto descrito por aquellos y denominar melatonina a la nueva sustancia de la que también comprobó que juega un papel importante en la secreción de la melanina, el pigmento responsable de la coloración de la piel.
El caso es que el hallazgo de Lerner provocó tal avalancha de investigaciones en torno a la melatonina que a principios de la década de los noventa del siglo pasado la prestigiosa New York Academy of Sciences (Academia de Ciencias de Nueva York) publicó un libro de ¡600 páginas! que recogía únicamente los resultados de los estudios más recientes y reveladores dejando fuera los datos de cientos de otros trabajos que estaban en fase muy inicial o que todavía eran meras hipótesis. Hoy ese libro tendría miles de páginas ya que sólo en la última década se ha publicado al menos un artículo de investigación sobre esta materia cada semana y con datos validados por observaciones repetidas en laboratorios de prestigio. De esta forma se han podido contrastar las propiedades que detallamos a continuación.

UNA HORMONA MUY ACTIVA

Los posibles efectos terapéuticos de la melatonina han dado -y dan lugar- a una animada controversia entre científicos e investigadores de todo el mundo. Por un lado los hay que llaman a la prudencia y a la necesidad de rebajar el entusiasmo por la “hormona de la oscuridad” porque consideran que aún se desconocen numerosas implicaciones como, por ejemplo, si tiene o no efectos secundarios negativos a largo plazo o si su ingesta como suplemento alimenticio podría interferir con algún otro elemento o función vital del organismo humano. Por el otro, alentados por los hallazgos obtenidos durante años, numerosos expertos invitan a seguir profundizando en el conocimiento de una hormona que podría –en las dosis adecuadas- resultar útil no sólo para el tratamiento de múltiples enfermedades sino también para su prevención efectiva. El caso es que estos últimos afirman que la melatonina...

...induce el sueño.

Tanto por su acción sedante como por su capacidad para coordinar y regular los ritmos biológicos del cuerpo. De ahí que se emplee para tratar diferentes situaciones que cursan con alteraciones del sueño, ya sea dificultad para conciliarlo o para mantenerse dormido.
En el caso del insomnio, por ejemplo, se ha comprobado que la melatonina tarda sólo una hora en hacer efecto en el 90% de las personas ya que entran en un sueño natural de mejor calidad que el inducido por los somníferos al resincronizar el ciclo circadiano y favorecer un despertar más fresco y descansado. Un caso particular en el que la melatonina se ha mostrado especialmente eficaz es en el insomnio de ancianos. A ese respecto el doctor Richard J. Wurtman -profesor de Neurofarmacología del Instituto Tecnológico de Massachussets (Boston, EEUU)- afirma que es frecuente que los ancianos tengan problemas para dormir porque la glándula pineal se calcifica a partir de los 50 años y produce cada vez cantidades menores de melatonina. De ahí que publicara un informe en el Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism en el que se indica que pequeñas dosis de esta hormona –de no más de 3 miligramos- ayuda a los ancianos a conciliar un sueño reparador.
Por otro lado, los suplementos de melatonina pueden regularizar y normalizar los ritmos circadianos de personas que tienen el sueño cambiado por ser ciegas, por mantener turnos de trabajo rotativos o por realizar vuelos que atraviesan varios husos horarios, especialmente en dirección Este (es decir, sufren lo que se llama jet lag). En este último caso se pone de manifiesto la controversia científica de la que hablábamos pues mientras algunos expertos afirman que no hay evidencia científica de su utilidad para reducir los trastornos del sueño asociados al jet lag otros muestran los resultados de numerosos estudios en los que se revela que la melatonina administrada por vía oral el día del viaje (cerca de la hora de acostarse del lugar de destino) y continuada durante varios días reduce el número de días necesarios para establecer un patrón de sueño normal, acorta el tiempo necesario para dormirse, mejora el estado de alerta y reduce la fatiga durante el día.
Además existen trabajos según los cuales los suplementos de melatonina podrían sustituir a benzodiazepinas como diazepam o lorazepam que muchas personas consumen para poder dormir ya que favorece el adormecimiento y el sueño tranquilo y no presenta indeseables efectos secundarios. Datos que, imaginamos, inquietan a la lucrativa industria del somnífero sintético.

...es un poderoso antioxidante.

De hecho es el antirradicalar endógeno más potente que se conoce y se cree que su capacidad antioxidante es 5 veces mayor que la del glutation y más efectiva en la eliminación de los radicales libres que la vitamina E o el ácido ascórbico. Los más de 100 estudios realizados en laboratorio acerca de las propiedades antioxidantes de esta hormona coinciden en señalar que la melatonina preserva el ADN, las proteínas y los lípidos del daño oxidativo por su capacidad para neutralizar los radicales libres que pueden lesionar dichas estructuras. De ahí que se afirme que los suplementos de melatonina pueden ayudar a evitar o tratar afecciones relacionadas con el envejecimiento (Parkinson o Alzheimer, por ejemplo). Es más, en los últimos tiempos muchos investigadores están analizando los efectos de esta neurohormona sobre el sistema nervioso central pues consideran que podría proteger al cerebro de los daños causados por la oxidación al evitar la muerte celular que se produce en enfermedades neurodegenerativas asociadas con el envejecimiento.

...es un excelente citoprotector natural.

Algunos estudios revelan que previene y/o inhibe los procesos que conducen al daño o a la muerte de las células. En ellos se afirma también que la melatonina protege cada parte de la célula y cada célula del organismo, incluyendo las neuronas. El doctor Russel Reiter, profesor de Neuroendocrinología del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de San Antonio (Texas, Estados Unidos), afirma incluso que impide el crecimiento de células cancerosas pues en distintos experimentos ha mostrado actividad antimutagénica en siete tipos diferentes de células tumorales humanas.
Y también en nuestro país se han llevado a cabo estudios en este sentido. El más reciente –fechado en 2005- es el realizado por Luis Carlos López García, investigador de la Universidad de Granada. Según López “la melatonina puede frenar la muerte celular provocada por un proceso infeccioso agudo que afecta a todo el organismo y que se conoce técnicamente como sepsis”. Para llegar a esta conclusión realizó experimentos con ratones normales y con ratones transgénicos a los que les faltaba el gen de la óxido nítrico sintasa inducible (se trata de una proteína que se produce en la sepsis y cuyo producto, el óxido nítrico, causa daños en las mitocondrias de las células). “Comprobamos –describe el investigador- que los ratones transgénicos no sufren daño celular y las mitocondrias de tejidos como el diafragma, corazón y músculo esquelético son resistentes a la sepsis. En lo que respecta a los ratones normales con procesos infecciosos, al administrarles melatonina se ha prevenido por completo el daño celular. Estos datos ponen de manifiesto que la melatonina es un inhibidor de ese óxido”. De hecho los datos previos obtenidos en la Universidad de Granada permitieron a un grupo de investigación de Italia usar la melatonina como terapia para tratar la sepsis en recién nacidos con tan buenos resultados que actualmente su uso es habitual en varios hospitales italianos.

...estimula y potencia el sistema inmune.

Uno de los grupos investigadores más activos a la hora de estudiar la melatonina es el del doctor Georges Maestroni que dirige un centro de investigación en Locarno (Suiza). Y recientemente ha señalado -en una recapitulación publicada en el Journal of Pineal Research- que la clave de su actividad inmune está en que esta hormona se enlaza a los linfocitos T (células que forman parte del sistema inmunitario de vigilancia y que regulan la inmunidad celular) y estimula la producción de interleuquina-4 que, a su vez, actúa sobre las células estromales de la médula ósea e induce la liberación de los factores hematopoyéticos que contrarrestan las deficiencias inmunitarias que se producen como consecuencia del estrés, de los tratamientos con determinados fármacos (incluidos los quimioterápicos), de las enfermedades víricas o del propio envejecimiento, entre otras muchas posibilidades.

...puede resultar útil en el tratamiento del cáncer.

Numerosos autores piensan que la melatonina podría beneficiar a los pacientes oncológicos porque -como ya hemos explicado- potencia el sistema inmune y protege de los peligrosos radicales hidróxilos y otros agentes oxidantes y, además, contribuye a resguardar al organismo de los efectos nocivos de la quimioterapia. También se ha podido observar que restablece las funciones del timo (glándula en la que se dividen y maduran los linfocitos T), aumenta la producción de células defensivas e inhibe la síntesis de ADN en al menos siete tipos de células tumorales además de participar en la apóptosis de células cancerosas en la glándula citada. También se sabe que posee capacidad antiinflamatoria y antiangiogénica.
Los resultados que se obtienen en los estudios de laboratorio son tan esperanzadores que cada vez más investigadores dedican sus esfuerzos a la tarea de dilucidar la actividad anticancerígena de la melatonina. Por ejemplo, ya existen ensayos realizados sobre humanos con cánceres avanzados de mama, colon y recto, estómago, hígado, pulmón, testículos, páncreas, cerebro y también afectados de linfoma, carcinoma renal, sarcoma de tejido blando y melanoma. Y si bien los estudios se hallan en una fase muy temprana los resultados son definidos como prometedores pues incluso se han observado mejorías significativas en la supervivencia de pacientes que seguían tratándose con quimioterapia.
En el caso concreto del cáncer de mama, por ejemplo, se ha podido concretar hasta qué punto la melatonina podría estar implicada en el tratamiento positivo del proceso tumoral. Nos explicamos. El doctor David Blask, director de un estudio realizado con ratones en la Universidad Thomas Jefferson de Philadelphia (Estados Unidos), afirma que la exposición prolongada de las mujeres a la luz artificial, ya sea en casa o en el trabajo, durante la noche estimula el crecimiento de los tumores de mama porque se produce una bajada significativa de los niveles sanguíneos de melatonina. Este hecho explicaría por qué se registran tasas de cáncer de mamas tan elevadas entre mujeres que pasan muchas horas nocturnas expuestas a la luz artificial. Para comprobar su hipótesis Blask inoculó células cancerosas de origen mamario humano en varios ratones. Y cuando éstos desarrollaron el tumor les inyectó muestras de sangre de mujeres sanas tomadas en diferentes condiciones. Lo que se pudo comprobar es que la sangre rica en melatonina –obtenida en absoluta oscuridad- lograba frenar el desarrollo del tumor. “Ello se debe –aseguraría Blask- a un efecto directo de esta sustancia en las células enfermas. Por el contrario, en los animales a los que se inyectó la sangre tomada en condiciones de luz artificial se observó un rápido crecimiento de la neoplasia comparable al de la luz del día cuando la actividad tumoral es particularmente alta”.
Además en enfermos de cáncer con bajos niveles de plaquetas –lo que se conoce como trombocitopenia- por estar sometidos a determinados tratamientos se ha observado un mayor conteo de estas células tras ingerir melatonina.

...ayuda a reducir la presión arterial.

En los últimos años se han publicado los resultados de varios estudios efectuados sobre pacientes hipertensos a los que se suministraban dosis controladas de melatonina, bien por vía oral, bien mediante inhaladores nasales. Por poner un ejemplo citaremos el trabajo conjunto realizado por especialistas del Brigham and Women’s Hospital y de la Harvard Medical School (ambos en Estados Unidos). En el estudio participaron 16 hombres con hipertensión. Durante tres semanas a la mitad se les administró 2,5 miligramos de melatonina una hora antes de dormir y a los otros un placebo. Pues bien, los pacientes que tomaron melatonina tenían una presión sistólica nocturna hasta 6 mm Hg más baja de lo habitual y una presión diastólica al menos 4 mm Hg menor. Y en todos mejoró la calidad del sueño.
Por otro lado, muchos expertos consideran que dada la demostrada capacidad antioxidante de la melatonina podría ser una herramienta muy útil para prevenir y tratar diversas patologías cardiovasculares.

...combate ciertos desórdenes emocionales.

Especialmente los que sufren las personas por los cambios estacionales a los que sus biorritmos pueden tardar en adaptarse. De igual manera, según muchos investigadores los efectos de la melatonina son muy positivos para combatir y minimizar los desórdenes emocionales que acompañan a algunos cambios orgánicos u hormonales importantes. Así, en la mujer joven los niveles plasmáticos de melatonina son siempre más elevados que los de las mujeres menopáusicas a cualquier hora del día. Esto explica, por ejemplo, que la mujer joven duerma mucho mejor. También se ha observado que los niveles nocturnos son más bajos en las mujeres menopáusicas depresivas y en las que padecen trastornos climatéricos muy acentuados. De ahí que se considere que la disminución de la melatonina durante la noche es la causa de sus síntomas de insomnio, depresión y cansancio, y que se propongan suplementos de melatonina como alternativa más adecuada para tratarlos.

...mejora la actividad sexual.

Así al menos se ha observado en varones con problemas de erección o en personas de ambos sexos en las que había disminuido el deseo por presentar trastornos del sueño, estados de cansancio o estrés mantenidos en el tiempo o por tomar determinados tipos de fármacos. No en vano es la glándula pineal –y en concreto la secreción de determinadas dosis de melatonina en ciertos periodos de tiempo y estaciones del año- la que induce y estimula la conducta sexual de los animales.

...favorece la función glandular.

Ya en el número 66 de Discovery DSALUD (véalo enwww.dsalud.com) publicábamos que, según un trabajo experimental efectuado en animales por Cristóbal Muñoz bajo la dirección de Javier Padillo y Javier Briceño -los tres pertenecientes al Servicio de Cirugía General y Digestivo del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba-, la melatonina favorece la función glandular, contrarresta el exceso de radicales libres y mejora el estado del páncreas en casos de pancreatitis aguda de origen isquémico evitando así la destrucción y muerte celular.

...puede prolongar la vida.

Hace ya 15 años que el doctor Walter Pierpaoli -uno de los más reconocidos investigadores sobre antienvejecimiento de todo el mundo- presentó los resultados de un trabajo que mostraba que el suministro de melatonina prolongaba en un 15% la vida de los ratones de laboratorio empleados para el experimento y que, además, presentaban menos achaques y enfermedades y envejecían más lentamente. Estudios posteriores con otras dosis de melatonina han logrado elevar ese porcentaje hasta el 20%.

...presenta evidencias científicas de su utilidad en otras dolencias.

Por ejemplo, en el caso del reordenamiento del ritmo circadiano de personas ciegas. Hay que explicar que los ojos de los ciegos no reciben los estímulos de luz y oscuridad que activen la liberación de melatonina y el inicio del sueño. De ahí que en estas personas los niveles naturales de melatonina aumenten a horas diferentes cada día y puedan dormirse durante la jornada padeciendo luego insomnio nocturno. Es decir, presentan lo que se denomina ritmo circadiano libre que según los estudios que se están llevando a cabo puede ser corregido administrando a las personas ciegas ciertas cantidades de melatonina por las noches.
Por otro lado existen evidencias –aunque en fases preliminares que necesitan complementarse con otros estudios- de que la melatonina disminuye la presión intraocular en el ojo en casos de glaucoma y se ha sugerido que podría formar parte de un tratamiento efectivo para casos de maculopatía y miopía relacionadas con la edad o a causa de lesionesretinianas.
También hay datos sobre sus posibles beneficios para prevenir y tratar migrañas y dolores de cabeza de componente tensional, para reducir los daños causados por la acción de los rayos ultravioletas sobre la piel y para mitigar la ansiedad.

ALGUNAS RECOMENDACIONES

La primera y fundamental recomendación es obvia: consulte siempre con un profesional antes de empezar a tomar cualquier producto, ya sea natural o sintético. En el caso concreto de la melatonina la mayoría de los investigadores coinciden en señalar que su ingesta en forma de suplemento dietético es indudablemente segura a corto plazo siempre y cuando las dosis sean adecuadas a la situación concreta de cada persona y sean prescritas y controladas por un profesional. Si se hace así no tienen por qué aparecer efectos secundarios. En todo caso sepa que los descritos son leves: mareos matinales, somnolencia no deseada, sonambulismo, desorientación, irritabilidad o malestar estomacal. Y sólo se han producido en un número muy reducido de personas.
Ahora bien, como todavía se están investigando sus indicaciones precisas y la interacción de cantidades suplementarias de melatonina con otras sustancias producidas por el organismo los expertos señalan que se deben tomar precauciones especiales –tomar melatonina única y exclusivamente bajo estricto control facultativo- en el caso de personas que padezcan trastornos hepáticos, cardiovasculares, neurológicos o convulsivos o que estén tomando antiinflamatorios no-esteroideos (ibuprofeno o naproxeno, por ejemplo), beta-bloqueadores para la presión sanguínea (atenolol o metoprolol), anticonceptivos orales, terapias hormonales de reemplazo o diuréticos pues podrían interaccionar con las dosis suplementarias de melatonina.
Eso sí, existen también una serie de contraindicaciones absolutas:

-El embarazo y la lactancia. Las mujeres embarazadas y las que estén dando el pecho no deben tomar melatonina porque no se ha descartado que pudiera resultar abortiva ni está confirmado que la exposición excesiva a la hormona pueda afectar o no al bebé. Tampoco deben tomarla las mujeres que quieran quedarse embarazadas pues a altas dosis puede actuar como anticonceptivo.
-Las alergias severas y las enfermedades autoinmunes. Las personas que presenten estas dolencias no deben tomar melatonina pues podría agravar tales situaciones al estimular el sistema inmune.
-Los niños sanos. Porque la producen en abundancia de forma natural.
-En caso de esquizofrenia. Podría alterar sus conductas.

Obviando estos casos los expertos aseveran -basándose en la observación y en la experiencia de millones de personas en todo el mundo- que siguiendo las indicaciones del médico en cuanto a las horas en que se debe tomar y las dosis adecuadas –entre 1 y 3 miligramos al día- los suplementos de melatonina no tienen por qué implicar riesgo alguno para la salud de quienes la consumen sino, más bien, numerosos beneficios algunos de los cuales no son fácilmente observables a simple vista y otros que se comprueban de forma inmediata; por ejemplo, a la hora de despertar.
En suma, ante los miles de estudios científicos que respaldan las propiedades terapéuticas de la melatonina y el hecho de que ésta se vende como simple suplemento dietético en numerosos países el Ministerio de Sanidad y Consumo -tan sospechosamente miope para algunas cuestiones- debería dejarse de una vez de subterfugios y permitir su comercialización. Porque impedirlo podría -y debería- ser considerado un atentado contra la salud. A fin de cuentas no hay razón jurídica ni médica alguna para que no se haya hecho ya hace muchos años. Aunque se afirme gratuitamente lo contrario.

 

L. J.

 


 

Propiedades terapéuticas de la melatonina

Entre las propiedades terapéuticas que numerosos científicos y médicos atribuyen a la melatonina figuran las siguientes:

-Es el antioxidante endógeno más potente que se conoce.
-Su función primaria es coordinar y regular los ritmos biológicos (hambre, sueño, etc.).
-Participa en gran variedad de procesos celulares y neurofisiológicos.
-Controla el funcionamiento de los centros neuroendocrinos del cuerpo.
-Previene la calcificación prematura en la infancia favoreciendo el crecimiento óseo.
-Controla el inicio de la pubertad.
-Regula el sueño, ayuda a dormir mejor y permite despertares más descansados.
-Combate el jet lag o desfase producido en los largos recorridos aéreos.
-Armoniza el sistema vegetativo con el medio ambiente.
-Regula la temperatura corporal.
-Calma la tensión y el estrés, y relaja los músculos favoreciendo el adormecimiento.
-Potencia y estimula el sistema inmune.
-Ayuda a prevenir y tratar enfermedades, incluido el cáncer.
-Provoca la apóptosis de células cancerosas en el timo.
-Mejora el humor y la sensación de bienestar.
-Favorece la función de otras glándulas.
-Protege el sistema nervioso central.

 


 

Indicaciones de la melatonina

Las propiedades terapéuticas ya contrastadas -y las que se van conociendo- de esta sustancia invitan a los científicos a pensar que la melatonina podría ser eficaz para prevenir o tratar:

-Alteraciones del sueño.
-Alzheimer.
-Ansiedad.
-Arteriosclerosis.
-Artritis reumatoide.
-Asma.
-Cáncer.
-Cansancio.
-Cataratas.
-Cefalea.
-Cistitis.
-Colitis ulcerosa.
-Degeneración macular.
-Depresión.
-Disfunción eréctil.
-Dolores de cabeza.
-Edemas.
-Efectos secundarios de la quimioterapia.
-Enfermedades cardiovasculares.
-Enfermedades neurodegenerativas.
-Enfermedades relacionadas con el envejecimiento (Parkinson, Alzheimer, maculopatías, etc.).
-Glaucoma.
-Heridas.
-Hiperpigmentación.
-Hipertensión.
-Impotencia.
-Infecciones.
-Insomnio.
-Insuficiencias respiratorias.
-Irritabilidad.
-Jet lag.
-Lesiones de la piel.
-Migraña.
-Osteoartritis.
-Pancreatitis.
-Parkinson.
-Presión arterial alta.
-Problemas de memoria.
-Quemaduras.
-Reflujos gastroesofágicos.
-Reordenamiento del ritmo circadiano en invidentes.
-Taquicardias.
-Toxicidad por aluminio o plomo.
-Trastornos de motilidad intestinal.
-Trastornos del ritmo circadiano.
-Trombocitopenia.
-Tuberculosis.



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