La interleucina-2, eficaz en las patologías neurodegenerativas

La inflamación característica de las células cerebrales en las patologías neurodegenerativas que da lugar a pérdidas de las funciones cognitivas puede resolverla el propio sistema inmune gracias a la interleucina-2 (IL-2). Al menos bastó aumentar su presencia en el cerebro de ratones para conseguir reducir la carga de amiloides de las placas seniles propias de la degeneración neuronal y mejorar la función de las sinapsis. Los ratones así tratados llegaron a conseguir en los test a los que fueron sometidos resultados de memoria comparables a los de los ratones sanos.

Se explica detalladamente en el trabajo que un equipo coordinado por Sandro Alves publicó en 2016 en Brain con el título Interleukin-2 improves amyloid pathology, synaptic failure and memory in Alzheimer’s disease mice  (La interleucina-2 mejora la patología amiloide, el fallo sináptico y la memoria de ratones con alzheimer). En él se explica que el hecho constatado de que las células del sistema inmune -tanto adaptativo como innato- circulan por el cerebro ha llevado a un renovado interés por investigar su papel en las enfermedades neurológicas, más allá de patologías inmunomediadas como la esclerosis múltiple.

Lo sorprendente es que el papel de la interleucina-2 no se ha investigado mucho hasta ahora en las enfermedades neurodegenerativas aunque son numerosos los trabajos que destacan su importancia en el sistema nervioso central y el sistema inmune.