Champix, fármaco recetado para dejar de fumar, provoca graves problemas para la salud

Su principio activo es la vareniclina

Nos dijeron que la vareniclina -principio activo del fármaco que la multinacional Pfizer comercializa desde 2006 en Europa como Champix y en Estados Unidos como Chantix y cuyas ventas le generaron en el 2007 unos ingresos de 883 millones de dólares reducía el síndrome de abstinencia al dejar el tabaco a la vez que disminuía el placer que se supone se obtiene con los cigarrillos porque mantiene en el cerebro un alto nivel de dopamina. Y con efectos secundarios “leves”: insomnio, cefalea y náuseas que disminuían con el paso del tiempo. Bueno, pues la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos ya ha prohibido a sus pilotos y controladores aéreos que lo consuman. Una decisión que ha tomado tras saber que la FDA -¿pero al servicio de quiénes está realmente ese organismo?- tenía conocimiento de que en el 2007 se produjeron 988 episodios graves relacionados con su consumo: infartos de miocardio, convulsiones alteraciones de la frecuencia cardiaca potencialmente letales, diabetes, accidentes y caídas. Y entre mayo del 2006 y diciembre del 2007 nada menos que 227 casos de suicidios o intentos de suicidio, 397 casos de psicosis, 41 casos de pensamientos homicidas, 525 de agresión y hostilidad, 60 de paranoias y 55 de alucinaciones. Bueno, pues Pfizer aún se justifica alegando que su fármaco “reduce las enfermedades y muertes relacionadas con el tabaco” –afirmación gratuita y jamás demostrada- y que “todos los medicamentos tienen tanto beneficios como riesgos”.
Nuestros lectores ya saben la verdad. Del Ministerio de Sanidad y Consumo, obviamente, no esperamos nada. Ya sabemos que básicamente se dedica a proteger a la industria.