Consumir crustáceos pueden provocar asma

Debido a un polisacárido que contienen: la quitina

Los crustáceos y algunos insectos comunes –como los ácaros- pueden provocar ataques de asma. Así lo afirma al menos un equipo de investigadores coordinado por Richard M. Locksley en un estudio efectuado en el Instituto Médico Howard Hughes que publica la revista Nature. Según explican la causa es un polisacárido denominado quitina que se encuentra en el caparazón de muchos crustáceos así como en el exoesqueleto de algunos insectos -y en los huevos de sus larvas-, en las membranas celulares de algunos hongos y líquenes, en los ácaros y en algunos gusanos cuya presencia hace que el sistema inmune genere para combatirla una enzima llamada quitinasa a fin de degradarla. Sin embargo, en algunas personas -parece que por razones genéticas- éstas no son suficientemente eficaces y se producen entonces los clásicos síntomas de una respuesta alérgica.
Así lo comprobó el equipo de Locksley tras purificar quitina extraída de helmintos -una variedad de gusanos-, rociar con ella los pulmones de un grupo de ratones para estudiar los efectos y constatar que en aquellos en que la quitinasa era más eficaz la respuesta alérgica –entre otras, la inflamación de las vías respiratorias- era menor. Ahora se plantean averiguar por qué en unas personas la quitinasa actúa de forma más eficaz que en otras.